Titulo: Memorias de Jersey

Autor: eminahinata

Fandom: Hawaii Five-0

Palabras: 699

Pareja: Ilyan Wolfe/Daniel Williams

Advertencia: Slash, Personajes Originales, ligero crossover, un poco AU.

Universo: -

Dedicatoria: A Yvarlcris, quien ha pedido sobre Danny antes del canon y con mi personaje original: Ilyan Wolfe.

Disclaimer: Hawaii Five-0 y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de K/O Paper Products y 101st Street Television en asociación con CBS Productions. Este fic se hace sin fines de lucrar, ¿vale? Si fueran míos, Danno y Steve estarían juntos desde hace mucho tiempo de forma definida y no sólo por el condenado y maravilloso subtexto. ¿Qué? ¡Se vale soñar!

Resumen: Hay situaciones que marcan una amistad. Y otras que marcan algo más grande. AU.

Notas de Autor: ¡Hola! Aquí el siguiente capítulo. Ahora me iré a cenar, ¡muero del hambre! Saben que sus comentarios son siempre bienvenidos y sin más que agregar, ¡a leer!


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Memoria Veintitrés

By: eminahinata

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Daniel Williams, de veintisiete años, contuvo el grito de emoción que quería salir en ese momento.

Hace poco menos de una hora el Capitán McCain le había dicho en la oficina de éste que su solicitud para detective había sido aprobada, lo cual lo dejó sorprendido. Él no había presentado esa solicitud, le había dicho al capitán, quien simplemente le sonrió y le dijo que se fuera de su oficina, que era momento del almuerzo.

Se había quedado sorprendido frente a la puerta de la oficina y Paul Martin se le quedó viendo con una ceja alzada, claramente divertido por lo que fuera que pasara. Emily se había acercado, un poco preocupada por su repentino silencio (el cual, siempre decía Kevin, era muy raro en él) y con la voz entrecortada por la emoción, le dijo sobre la solicitud. Emily había chillado en toda respuesta, llamando la atención del resto, y lo había abrazado efusivamente contra su pecho, asfixiándolo y causando la risa de todos.

Así que ahora, luego de pasar por el restaurante de emparedados que tanto le gustaban a Ilyan, se encontraba esperando ansioso a que su mejor amigo bajara a la cafetería a comer. Desde hace algunos meses, él e Ilyan tenían esta especie de tradición, la cual consistía que cada hora de almuerzo lo compartían en la cafetería del hospital.

Sonrió cuando la figura de su mejor amigo se hizo presente, vestido con su traje de practicante.

−Dan –saludó Ilyan, sentándose frente a él con una sonrisa. Él devolvió la sonrisa, completamente emocionado.

−`lyan –regresó, por lo que el azabache arqueó una ceja.

−¿Qué pasa? Estas muy emocionado –señaló, tomando de la bolsa café el emparedado y el refresco que era suyo.

Él sonrió.

−Mi solicitud como detective fue aprobada –dijo, consiguiendo la mirada sorprendida de Ilyan.

−No −carraspeó− no sabía que habías hecho solicitud –parpadeó.

−No lo hice –ensanchó su sonrisa. Ilyan rió con ganas, llamando la curiosidad del personal y los que se encontraban ahí.

−Entonces: ¡Felicidades, Dan-Dan! –se acercó sobre la pequeña mesa, abrazándolo y dejando un beso en su frente−. Me alegro por ti –dijo cuando estuvo nuevamente sentado sobre su lugar, una sonrisa pequeña en su boca.

Él lo vio, apreciando los grandes cambios en el rostro de su mejor amigo y como las ojeras que tenia lo hacían ver un poco más viejo de lo que era.

−Me sorprende que, ya sabes –murmuró un rato después, mordiendo su propio emparedado. Ilyan arqueó una ceja.

−¿Qué cosa? −.

−Que te alegres –dijo, viéndolo con cierta incertidumbre en sus ojos. Ilyan poco a poco dejó el sándwich en la servilleta y lo vio por un largo momento.

−Yo… −suspiró el azabache−, yo me alegro bastante por ti, Dan-Dan… De verdad lo hago, porque demuestras lo capaz y valiente que eres. Que todo lo que has hecho con esfuerzo y honestidad se refleje, pero… −.

−¿Pero? −.

−Pero me asusta que salgas lastimado –sonrió un poco−. Siempre lo estoy, pero comprendo lo que haces y lo respeto −.

−Vaya –parpadeó sorprendido−. No esperaba escuchar eso de ti –dijo. Ilyan rodo los ojos con cariño.

−Ya, ya –hizo un gesto con la mano, consiguiendo su risa−. Ahora: ¿qué ha dicho Rachel? –tomó de su refresco.

−No se lo he dicho –contestó, encogiéndose de hombros. El otro se atraganto con su bebida.

−¿Qu-Qué? –preguntó cuando hubo recuperado la respiración. Él lo vio un poco confundido.

−Eres al primero que se lo he dicho. Bueno, fuera de la estación, claro. Con Emily uno no puede guardar secretos. Esa mujer es un desastre. Temo por Julio, pero estoy aliviado que este ahí Sam, porque ella es grandiosa y sabe cocinar, no como Emily… −siguió sin percatarse de la sonrisa del otro hombre. Y tampoco de las miradas que les enviaban.

Esa misma noche se lo dijo a Rachel, sintiéndose decepcionado de que no reaccionar de la forma que esperaba, pero aún un poco contento cuando al día siguiente se lo dijo a su familia. Ese fin de semana su madre organizó una pequeña reunión y él estaba feliz de tener cerca a todas las personas que quería.

Éste era el comienzo de algo nuevo y excitante.


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