Después de varios minutos, Sasuke se fue caminando del parque, tuvo que apresurar el paso, pues pequeñas gotas de lluvia comenzaron a caer. Su mente de cierto modo esta en otro lado en primera pensaba lo que sucedió en el parque con Gaara, y luego se acordaba de Naruto, tal vez como dijo el pelirrojo lo mejor sería que le pidiera pedirle una disculpa a Naruto, cuando a su menta llegaba ese pensamiento se detenía unos momentos en la calle, como pensando en cambiar la dirección de su camino, pero luego desistía, Naruto ya le había hecho varías y técnicamente nunca le pedía perdón.

Así siguió caminando hacia su casa, mientras ya su camisa comenzaba a estar demasiado mojada. Estaba ya a unos veinte pasos de su casa cuando volvió a detenerse, obviamente Naruto ya no estaría a ahí, el solo recordar la cara del rubio llena de enojo era suficiente para saberlo.

-Demonios-dijo con resignación y cambio de dirección para ir a la casa de Naruto. La lluvia cada vez era más fuerte, de hecho sentí como su camisa ya se le pegaba por completo a la piel y sus pantalones ya le pesaban, ni mencionar del cabello, su flequillo apenas y lo dejaba ver. Después de cómo 15 minutos llegó a su destino. La casa era enorme, solo una vez había estado en ella, a Minato, el padre de Naruto, no le gustaba el escándalo ni las cosas tiradas, a veces se preguntaba cómo era que Naruto no había acabado asesinado por su padre.

Llegó al jardín y entonces lo vio, estaba sentado en los escalones de la entrada de su casa, acariciando a una bola de pelos, de seguro era su perro, quien la única y última vez que había ido a esa casa le había mordido la pierna. Caminó hasta llegar donde Naruto, este no notó cuando Sasuke estuvo frente a él, pues no dejaba de acariciar a su perro.

-Naruto-dijo apenado el moreno. Cuando este lo oyó roló los ojos mientras veía al suelo y miró al moreno, al verlo completamente empapado su expresión cambio y se paró rápidamente.

-¡Sasuke, ¿por qué no te tapaste?!-se quitó el suéter que llevaba y se lo puso a Sasuke sobre los hombros.

-No…me dio tiempo-comenzaba a temblarle los dientes por el frío, tanto por lo mojado que estaba como por el ambiente.

-Baka-lo jaló de la muñeca y lo jaló para el interior de la casa. Lo subió por las escaleras hasta llegar al cuarto de Naruto donde este le dio aventó una toalla.

-¿No importa que haya mojado?-

-No, luego seco, además no está mi padre que sería el que se volvería loco-

-¿Y tú madre?-

-Tampoco, ambos salieron de compras y a cenar-

Naruto sacó ropa para el moreno, la puso sobre la cama y luego él se sentó a la orilla del mueble. Sasuke se quitó la camisa y la puso en el lavabo del baño al igual que los pantalones y ambos los exprimió.

-Deja de verme-le reclamó a Naruto quien no la había quitado la mirada de encima ni un minuto y solo ocasionaba que Sasuke se apenara.

Naruto le sonrió –No-

-No me gusta tener miradas sobre mí-

-Lástima-

-Tsk-se dio la vuelta dándole la espalda y acabo de ponerse la ropa. Volvió a entrar al baño para dejar la toalla y después regreso a la habitación y se paró frente al rubio.

-Per..dón-dijo con dificultad.

Naruto lo miró extrañado -¿Por lo de Gaara?-

-Sí, lo fui a buscar para rogarle que no dijera nada de lo que había visto y él me dijo el porqué lo hiciste-

-¿Lo de que casi te toca la pierna?-

-Sí-

-¿Entonces, te dijo porque lo iba a hacer?-

-Por….-Sasuke se quedó pensando si era bueno que le dijera a Naruto, le daba miedo la reacción que pudiera tener.

-Por que le gustas, ¿cierto?-

Sasuke asintió - ¿Entonces aceptas mi disculpa?-

-Jaja-se rio Naruto.

-¿De qué ríes?-le preguntó molesto el Uchiha –Si no me vas a perdonar, solo tienes que decírmelo y ya-

-Sasuke, te perdone desde el momento en que te vi empapado frente a mí-Naruto se levantó de la cama y se puso a un paso frente de él –No me estaba burlando-Sasuke lo besó entonces, puso una mano en la nuca del rubio y la otra en su espalda, por su parte Naruto le rodeo la espalda con ambas manos. Sasuke fue el que comenzó a caminar hacia enfrente, hasta que las piernas de Naruto tocaron el borde de la cama. Dejaron de besarse por un instante, Naruto se sentó en la cama y Sasuke volvió a besarlo, rodeó con el brazo el cuello del moreno y lo atrajo hacia sí, quedando ambos acostados en la cama.

Naruto comenzó a meter sus manos por debajo de la camiseta de Sasuke y pudo sentir como la piel de este aun seguía fría. Comenzó a desabrochar los botones -¿Apenas me vestí y ya me quitarás la ropa?-le reclamó Sasuke.

-Sí-

Hizo que Sasuke se enderezará, para que este quedara hincado en la cama sobre él, de igual manera Naruto se enderezo y acabo de desbotonar la camisa para quitarla del cuerpo de Sasuke y aventarla al suelo. Comenzó a besar el cuello del moreno, pero este lo quitó de ese trabajo –No dejes esas marcas de nuevo-

-Mmmm las dejaré-

-¡Naruto!-dijo con tono amenazante

-Las dejaré en otro lado-le dijo con un sonrisa maliciosa y besó el pecho del moreno.

Sasuke despertó como a las once de la noche, se sentó en la cama y notó que no estaba el rubio, se apresuro a ponerse la ropa interior y los pantalones y luego fue corriendo al baño, cuando acabo encendió la luz y se miró en el espejo que había en el cuarto. Se vio el pecho completamente lleno de manchas rojas.

-Ese maldito dobe-dijo mirándolas las manchas –tiene complejo de mosquito ¿o qué?-

-Veo que ya te despertaste-Naruto entro a la habitación con un emparedado en la mano -¿Por qué me ves así?-preguntó al ver la mirada de Sasuke severa sobre él.

-¿Y lo preguntas?, ¿ya viste como me dejaste el cuerpo?-

-No te quejes, si te gusto y más cuando te hice uno por ahí abajo y por atrás y …-

-¡Cállate!-

-La próxima vez, me vengaré-

Naruto solo se rió y se sentó en la cama -¿Dónde estabas?-le preguntó Sasuke.

-Fui a secar el piso, aunque ya estaba casi seco y me hice un emparedado ¿quieres uno?-le ofreció el rubio la otra mitad, la aceptó y se sentó a su lado -¿Cómo supiste hacerlo?-le preguntó el moreno como si temiera la respuesta.

-Le pregunté a mi abuelo-dijo como si nada y siguió comiendo.

-¿Qué?-

-Jajaja, no te preocupes, no le dije "oye abuelo como lo hago con Sasuke", le pregunté "Abuelo tú me has dicho que algunos griegos se acostaban con sus alumnos, pero ¿cómo lo hacían si son hombres? Y me lo explico bastante bien debo de decir, me preguntó como él sabe esas cosas- se quedó pensativo Naruto.

-Fue tu abuelo Jirayia, seguramente-

-Pues sí-

-Claro es igual de pervertido que su nieto-

-Jejeje-

-Naruto debo irme, mis padres han de estar preocupados-

-Te acompaño y les digo que estabas en mi casa-

-Cómo quieras-

-¿Por qué caminas tan raro?-le preguntó el rubio, viendo que el moreno bajaba las escaleras con dificultad.

-Me duele, dobe-le dijo con cara de pocos amigos y siguió bajando las escaleras.

Los siguientes meses se relación mejoro un poco, sin embargo no pudieron repetir su encuentro, primero porque la casa de Sasuke ya no se quedaba sola ni un solo minuto, Itachi se la pasaba ahí adentro, a veces Sasuke pensaba que su hermano no hacía con el propósito de que el Naruto no fueran a hacer cosas y luego en casa de Naruto, siempre estaba su madre. En cuanto a Gaara, ya no había vuelto a ir a casa de Sasuke, de hecho el trabajo que hicieron juntos se lo entrego en la escuela y después de eso solo se saludan.

-¿Cuándo te vas?-le preguntó Sasuke que estaba acostado en el pasto al lado de Naruto, viendo las nubes.

-En tres días, no quiero-

-No tienes de otra opción- dijo con resignación –si me hubieras hecho caso y hubieras puesto más empeño a la escuela…-

-No, eso no hubiera importado, me hubiera mandado de todos modos, a veces pienso que solo lo hizo para deshacerse de mí, ¿no se te hace raro, que nunca me regañe por llegar tarde a mi casa?-

-Bueno, sí un poco, pero no creo que quiera deshacerse de ti, es tu padre-

-Por eso lo digo-

Siguieron viendo las nubes por un rato –¿Mañana me iras a despedir?.

-Sabes que sí-le dijo un poco triste -¿Qué haces?-preguntó al ver la cara de Naruto a unos escasos centímetros de la suya.

-¿Besarte?-

-No-dijo empujándolo – Nos pueden ver-

-No hay nadie aquí- y lo besó.

Llegó el día en que Naruto debía de irse, estaba en la estación de trenes, subiendo su equipaje, mientras sus padres se despedían de él, bueno de hecho solo su madre, su padre se limitaba a amenazarlo sobre cualquier cosa que pudiera hacer.

Miraba a cada rato hacia la entrada esperando que Sasuke apareciese, ya era un poco tarde y el tren pronto saldría. Comenzaba a desesperarse demasiado, tanto que su madre lo notó.

-¿Qué pasa hijo, estas nervioso?-

-Sí, mamá estoy nervioso-mintió.

-No te preocupes, todo estará bien-

-Espero-volvió a abrazar a su madre y entonces lo vio, corriendo a toda velocidad hacia donde estaba él.

-Sasuke que sorpresa-dijo Minato al verlo.

-Ho…la señor-trataba de recuperar aire.

-Lo siento Naruto, mi maestro nos dejo salir tarde-

-No importa, viniste-Se acercó a él y lo abrazo, Sasuke le regreso el abrazo, estuvieron así por unos minutos –te extrañaré- le dijo al oído y lo soltó.

-Hijo ya debes irte-le advirtió Minato.

-Sí, este nos vemos –se despidió de todos y abordó el tren. Sasuke se quedó ahí al igual que los padres de Naruto hasta que el tren se fue.

-Sasuke-le habló Minato, cuando este estaba a punto de irse -¿Qué tal si vas a comer con nosotros?, se nota que corriste demasiado-

-No, no se preocupe, estoy bien-

-Insisto, acompáñanos a comer-

Acompaño a los padres de Naruto a un restaurante, no pidió mucho, se sentía mal, tanto por la ida de Naruto como por el aprovecharse aunque sea un poco de los padres del rubio.

Gaara iba saliendo de la tienda, cuando a lo lejos divisó a Sasuke, camino un poco hacía donde este estaba, pretendía saludarlo solamente –Hola Sasuke-le dijo pero a pesar de habérselo dicho a escasos centímetros de él, pareció que Sasuke no lo escuchó y siguió caminando.

-Sasuke…-dijo un poco extrañado Gaara y decidió volver a llamar su atención -¡Sasuke!-gritó-pero el moreno siguió sin hacerle caso, se acercó a él y lo tomó del hombro, lo que hizo que el moreno se detuviera-¿Sasuke?- siguió sin voltearlo a ver, Gaara solo veía como este miraba al suelo y no levantaba la mirada, era como si estuviera en otro mundo, así que tomó la mejilla de Sasuke y giró su cabeza hacia él.

-¿Sasuke, estás bien?- le preguntó pero como en las veces anteriores no obtuvo respuesta, así que alzó la barbilla del moreno y logró que los ojos de Sasuke encontraran los suyos, en cuanto Sasuke lo miró un lágrima se derramó por uno de sus ojos -¿Sas…-el moreno se dejo caer en el hombro del contrario y comenzó a llorar.

-Es mejor que vayamos a otro lado-le dijo Gaara, temiendo que los vieran como estaban. Sasuke solo asintió y siguió los pasos de su amigo.