Nuevamente lo encontraba en medio de una pelea, era la cuarta vez en dos semanas, sin contar todas las veces que lo había encontrado así en los últimos meses. Camino hacia el lugar, por lo visto había ganado, aunque también le había costado bastante trabajo, sus ropas estaban manchadas con sangre, la cual no estaba seguro si era de él o de las personas con quien se estaba peleando.

Cuando llegó, ya estaba tirado en el pasto, con la mirada perdida, incluso su mente no estaba ahí, ya que no se percató de que lo estaba observando.

-Sasuke-le dijo para obtener su atención.

-Gaara, ¿tenemos acaso tarea?-le preguntó calmado.

-No, Sasuke, deja de pelear, ¿de qué te sirve?-

- Me relaja-

Decidió sentarse junto a él – ¿Has recibido alguna carta?-

-No-

-¿Y tú le has escrito?-

-¿Para qué?, si bien se que no obtendré respuesta, además el otro día le pregunté a su madre, al parecer tampoco a ella le ha mandado nada, me dijo que donde esta él, les prohíben cualquier contacto con el mundo exterior-

Sasuke se puso de pie, se sacudió un poco los pantalones y comenzó a descender por la colina -¿A dónde vas?-lo alcanzó el pelirrojo.

-A mi casa, debo ayudar a mi padre con la relojería, tiene mucho trabajo últimamente-

-No puedes ir así-

-¿De qué hablas?-

-Tus manos, están llenas de sangre y te escurre también de la cara-Sasuke acercó una de sus manos para tocarse el rostro y como le había dicho el pelirrojo, estaba sangrando, al parecer se había abierto al ceja –Ven, en mi casa mi hermana te curará-

Caminaron juntos hasta la casa del pelirrojo, no se dijeron nada en el camino, ninguno lo intentó, mucho menos Sasuke, quien no tenía ganas de hablar con nadie en esos momentos. Por suerte en su casa siempre habían sido de pocas palabras, por lo que nadie había notado su cambio de humor.

Llegaron a la casa de Gaara, Sasuke ya había estado ahí en dos ocasiones, el día en que Naruto se fue y la semana pasada que igual que en esta ocasión la hermana de él lo había curado.

-Gaara esto no es un hospital- lo reprendió su hermana al ver a Sasuke ensangrentado.

-Temari, por favor, no puede llegar a su casa así-

-Pues no debería andarse peleando entonces-

-Gaara, creo que mejor me voy-dijo Sasuke ante la actitud de Temari.

-¡No!-gritó Temari-No puedes salir de esta casa así, que dirán los vecinos, que mi hermano es un peleonero-

De mala gana Temari lo curó, al parecer la sangre de los puños no era de él, por lo que solo se los lavó, y dejo que le curaran la ceja. Por suerte tenía el cabello algo largo así que sus padres no verían su herida. No salió de la casa de Gaara sin haber comido, Temari lo obligó prácticamente, no era mala persona, solo que se preocupa mucho por su hermano y las amistades de este.

-Te acompaño a tu casa-le dijo el pelirrojo en la puerta.

-No, no es necesario, además creo que tu hermana me odiaría si te sacó a estas horas- ya se había oscurecido para ese entonces.

-Tienes razón, pero solo no pelees de nuevo-

-Ya no tengo energías, no te preocupes-

Y como le había pedido Gaara no peleó en todo el recorrido a su casa, de verdad que se sentía cansado, dormía poco, tenía generalmente pesadillas todas las noches, por suerte su hermano dormía como un tronco, si no lo hubiera ya despertado varias veces. Cuando llegó a su casa su madre estaba acomodando le cena, así que la fue a ayudar.

-¿Por qué llegas tan tarde?-

-Me quedé haciendo un trabajo con Gaara-le mintió.

-¿Gaara?, nunca he tenido el placer de conocerlo, ¿por qué no lo invitas a la casa uno de estos días?-

-Si quieres-le dijo Sasuke con indiferencia.

Su padre entró a la casa y primero fue a saludar a Mikoto, con un beso en el mejilla, después llevó la comida a la mesa y se sentó- Sasuke, necesito que me ayudes con dos relojes, ¿puedes mañana?-

-Sí-dijo mientras tomaba asiento.

Itachi llegó al poco rato y los acompaño a cenar, Fugaku comentó poco sobre su trabajo, Itachi habló sobre que estaba a punto de conseguir un empleo como contador de tiempo completo, ya iba salir de la escuela así que se la pasaba en su tiempo libre buscando trabajo, Sasuke por su parte no dijo nada, no tiene algo importante que decir.

-Me es tan extraño no ver a Naruto en nuestra casa-dijo su padre -¿Cuándo vuelve?-

-No sé- dijo Sasuke, con una tristeza que ya no pudo esconder.

-Sí veo a Minato le preguntaré, aunque siento que fue bastante duro con Naruto, si el chico era un poco atrabancado e hiperactivo, pero no le veía otra problema-Solo dibujó una media sonrisa ante el comentario de su padre y siguieron comiendo.

Durante la cena oyó muy poco sobre lo que sus padres y hermanos hablaban, se limitó a comer con pocas ganas –Oh cierto lo había olvidado-ahora fue Itachi quien habló.

-Qué sucede hijo-le preguntó su madre.

-Hoy oí rumores, sobre que al parecer a partir del próximo mes, cada uno de los integrantes de los diferentes clanes, tendrá que portar una insignia. Según oí la insignia será igual para todos los integrantes del clan, al parecer servirá para realizar un censo y una posible reubicación-

-¿Reubicación?-dijo Fugaku.

-Sí, la verdad es que no oí del todo bien, pero quieren reestructurar toda Konoha-

-Eso es bastante raro, ni siquiera lo había oído yo-

-Te digo que solo lo oí como rumores, fue mientras esperaba a ser entrevistado-

-Me parece bastante raro, además no se ha convocado a una junta de clanes ni nada-

Cuando hubieron acabado de cenar, todos subieron a sus habitaciones. Sasuke se quedó dormido a los pocos minutos

De pronto oyó un ruido, como alguien que se había tropezado en su cuarto, se enderezo un poco y fue cuando alguien le tapo la boca con las manos.

-Shhhh, soy yo-el sujeto que le tapaba la boca, retiró su mano.

-¿Naruto?, pero si tú estabas…-

-Shhh, salgamos, tu hermano puede escucharnos- sintió como Naruto lo tomó de la mano y lo ayudaba a ponerse de pie. Sasuke lo siguió hasta que bajaron a la sala, después se metieron a la relojería, ahí era seguro que no los escucharían.

-¿Cómo es que estas aquí?-

-Escape, además te quería ver- Naruto se acercó a él, tomando con su mano la nuca de Sasuke y lo besó por unos momentos -Ven conmigo-le dijo al terminar el beso.

-¿A dónde?-

-No lo sé, pero vámonos-

-¿Te refieres a que salgamos de Konoha?-Naruto le asintió en respuesta -¡Estás loco!-

-Sasuke, si mi padre me encuentra, me volverá a llevar de nuevo al ejército, por favor, vámonos de aquí-

-No, no puedo, mi familia está aquí, no le dejaré-

-¿Tu familia o Gaara?-

-¿Gaara, de nuevo con eso Naruto?-le reclamó el moreno.

-Seguramente te la pasaste con él, el tiempo que yo no estuve aquí-

-Claro que no-

-¡No mientas!-Naruto estaba enojado, completamente celoso, para como lo veía Sasuke, sabría que sería difícil calmarlo.

-¡Va a mi escuela, nos vemos ahí y hacemos trabajos juntos, no pasa nada!-

-¡Eres un mentiroso!-le dio un puñetazo a Sasuke en el estomago, sacándole el aire y haciendo que se cayera. Observó como Naruto se alejaba de ahí.

-¿A dónde vas?-le dijo con dificultad, mientras intentaba ponerse de pie.

-Al matar al idiota ese-

-No hablas en serio-

-Tengo un arma-Naruto sacó de su pantalón una pistola –Habló muy en serio-

-¡Naruto, estás loco, espera!-Sasuke trato de correr para alcanzarlo pero sus piernas no le respondían. Fue entonces cuando despertó, tenía la frente llena de sudor, de nuevo esas pesadillas, un día soñaba que Gaara mataba a Naruto, otro al revés, ya se estaba cansando de ellas. Se metió a dar un baño y luego se fue a la escuela.

Para cuando regreso a casa, su padre ya le había dejado los dos relojes que le dijo en la mesa, aventó su mochila y comenzó a arreglarlos, nunca le había gustado mucho hacerlo, pero desde que su estado de ánimo estaba por los suelos, le servía como distracción así que no se quejaba, además de que se la pasaba todo el tiempo recordando sus malditas pesadillas, por lo visto era uno de sus temores más grandes.

Cuando ya estaba por acabar, oyó que la puerta se abría, era su madre, quien al parecer venía platicando con alguien.

-No, no hay ninguna problema-Sasuke volteó a ver intrigado, era raro que tuvieran visitas.

Se sorprendió al ver a Gaara entrando, no tenían ningún trabajo que hacer que el recordará –Sasuke, tu amigo vino a verte-le anunció su mamá.

-Hola-

-Hola, ¿quieres ir al cine?, no hay películas buenas, pero podrías distraerte-

-Tengo que acabar de arreglar unos relojes, lo siento-

-Sasuke-era la voz de su madre-¿Por qué no vas, además solo te falta montar uno?-

-Pero…-

-Anda ve-le dijo con una sonrisa.

-De acuerdo, solo voy por una chamarra-

Se fueron al cine, la verdad es que Sasuke no iba muy animado y Gaara podía notarlo. Cuando estuvieron ahí compraron los boletos para la función más cercana, de por si todas las películas sonaban igual de aburridas.

Sasuke se quedó dormido varias veces al igual que Gaara. En ocasiones, cuando Sasuke despertaba se encontraba con el pelirrojo totalmente perdido, incluso lo zarandeaba un poco para despertarlo, pero ni así se inmutaba, así que decidía ponerle atención a la película.

-Sasuke-le hablaba Gaara en voz baja para que despertará –Sasuke- comenzó a despertarse, hasta que pude ver el rostro de Gaara muy cerca del suyo –Ya es tarde, nos quedamos, dormidos y acabo la película-Ambos se levantaron aunque Sasuke seguía un poco dormido, Sasuke iba delante del pelirrojo, la sala estaba completamente oscura, si se quedaron dormidos después de la película seguramente había pasado una hora desde que esta acabo.

No veían nada, por lo que iban caminando como ciegos, tanteando los asientos para no tropezarse. Gaara se apresuró más que Sasuke y le piso el pie por atrás, lo que hizo que el moreno se cayera y el pelirrojo acabará tropezándose con él, ambos comenzaron a reírse, Gaara había acabado al lado suyo, Sasuke pudo alcanzar a ver sus ojos agua marina, Gaara al sentir la mirada de Sasuke sobre él lo busco y sus miradas acabaron por encontrarse. Poco a poco fueron acercándose uno al otro, hasta que podían sentir la respiración del otro, Sasuke fue el que dio el paso y junto sus labios con los de Gaara.

Al inicio se sorprendió por la acción de Sasuke, pero le gustaba tanto este que no hizo nada por romper el contacto y lo siguió. Sus labios se movían sobre los de Sasuke y los Sasuke sobre él, sintió como la mano del moreno se posaba en sus cabellos y jugaba con ellos a la par que habría un poco su boca, Gaara estaba por tocar su mejilla cuando Sasuke se separo de él. Solo pudo oír cómo se paró corriendo hacia la salida de sala y tropezaba en el camino soltando maldiciones.

Salió detrás de él, cayéndose más de una vez, hasta que llegó a la salida, no lo vio entonces volteó hacia la izquierda y luego a la derecha, Sasuke estaba como a 15 pasos lejos de él, así que corrió a alcanzarlo.

-Sasuke-le dijo tocando la espalda de este.

-Lo siento-

-Entiendo, no te preocupes-

-Basta-le gritó, sorprendiendo por completo al pelirrojo -¡Deja de ser tan considerado conmigo, deja de preocuparte por mí, deberías de reclamarme o golpearme por lo que hice!-

-Sasuke cálmate-

-¡A eso me refiero, siempre mantienes el control, nunca te enojas!-

-Sí me enojo, solo que tú no haces nada que haga que me enoje-

-¡Gaara te…-bajo el tono de voz-acabo de besar, no sé porque lo hice y yo sé que no me aventaste en ese momento, porque te sientes atraído hacia mí pero yo…-

-Sasuke-lo interrumpió-si me deje llevar, pero comprendo por lo que estas pasando-

-¡Ah, deja de ser tan bueno conmigo!, yo no he hecho nada para que lo seas-

-¿No sabes porque soy así contigo?, eres un idiota Uchiha-Gaara después de haber dicho eso, cruzo la calle para ir en dirección a su casa –Nos vemos mañana-volteó para despedirse con una pequeña sonrisa en su rostro.

Sasuke solo lo miró con la boca abierto, como si no entendiera al chico –está loco-dijo hablando con él miso y después tomó rumbo hacia su hogar.