Una atractiva pelinegra caminaba por las calles de New York, robando miradas, suspiros y algunos pensamientos impuros, ella era la gran Jade West, una de las directoras de cine mas reconocida en todo los Estados Unidos.

-... Vamos atiende maldita sea!- le decía a su celular.

Residencia West en que puedo ayudarle?

Quiero hablar con Viktor, ahora!

Disculpe señorita, quien es usted?

Tu maldita jefa, joder! Quiero hablar con Viktor.

No me hables en ese tono! Ahora jodete, no te pasaré la llamada.

Maldito estúpido, juro que te romperé lo huesos cuando llegue allí!

-Maldito hijo de perra, vamos a ver que coño harás cuando llegue allí- dijo guardando su celular en su bolso.

-Discupa, puedo tomarme una foto contigo? Eres mi idola- dijo un joven de uno 13 años.

-Claro, como te llamas?- pregunto amablemente, había madurado un poco y en los últimos tiempos había empezado a valorar un poco a las personas.

-Soy Drek, gracias por la foto, eres la mejor Jade!- dijo el chico caminando hacia otro lugar.

Jade entro a el gran aeropuerto de New York, para su buena suerte tenia tiempo para comprar un café, su vuelo saldría en veinte minutos, aun no entendía porque había aceptado ir de visita Los Ángeles, estaba segura que no era por las insistencias de su padre, algo decía que era solo para recuperar a Tori, pero ella no estaba segura, aun no estaba preparada para enfrentar sus errores del pasado.

-Un café con dos de azúcar- dijo al hombre que estaba en la barra.

-Claro... Usted es la señorita West, verdad?- pregunto el hombre amablemente.

-Si...- dijo bebiendo el café.

-Oh, genial!- dijo el hombre amablemente.

-Si como diga, tome, quédese con el cambio- dijo dejando el dinero en la barra.

-Gracias... Y adiós- se despidió el hombre.

Luego de un viaje de seis largas horas, Jade llego a Los Ángeles, llego a su antigua casa y todo seguía igual, ese estilo aterrados que ella tanto amaba, al entrar todo estaba como lo recordaba, un hombre algo mayor apareció desde uno de los pasillo, una sonrisa apareció en el rostro de este y rápidamente se acerco para abrazar a Jade.

-Jade! Hija que bueno que estés aquí!- dijo el hombre abrazando a su hija.

-Si ya! No ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez- dijo finalizando el abrazo.

-Han pasado tres años Jade- dijo el hombre feliz.

-Ya papá es raro verte tan feliz- dijo nerviosa.

-El pequeño se pondrá muy feliz cuando sepa que ya estas aquí- dijo tomando las maletas de su hija para luego dejarlas junto al sofá.

-No! El no debe saber que estoy aquí... Nadie debe saber que estoy aquí- dijo desesperada.

-Jade... El desea mucho conocerte... Yo se que si solo hablarás un minuto con el, desearías quedarte con el para siempre, te haría muy feliz!- dijo el hombre recordando al pequeño.

-Papá, el fue un error de la adolescencia, no quiero conocerlo... Sigo pensando que fue una estupidez seguir con el maldito embarazo- dijo molesta.

-... Jade, solo dale una oportunidad al pequeño... Te quedarás encantada con el- dijo el hombre.

-No lo haré... Tal vez quede traumatizado al saber que su padre es una mujer- dijo entrando a la cocina.

-Jade, solo piénsalo- dijo el hombre.

-Miren quien esta aquí! La gran Jade West!- dijo una joven que no pasaba los veinticinco años.

-Quien esta barbie?- pregunto Jade algo molesta.

-Es Lola, mi prometida- dijo el hombre besando la mano de la joven.

-Lola... Tu nombre es patético- dijo con una sonrisa fingida.

-hahaha hay pequeña Jade... Presiento que nos llevaremos muy bien- dijo pellizcado la mejilla de Jade.

-Si quieres seguir con vida, mas te vale no tocarme- dijo desenfundando sus tijeras.

-Claro... Viktor cariño, necesito efectivo, la fiesta de Dylan se acerca y quiero un buen regalo para el niño- dijo la joven metiendo sus mano en los bolsillos del hombre.

-Lola, faltan unas semanas para eso- dijo el hombre alejando a la joven.

-*Cof Cof* Zorra *Cof Cof*- dijo Jade mientras tomaba su café.

-Has dicho algo?- pregunto Lola algo molesta.

-Yo? Claro que no! Iré a mi habitación, te veo luego ''Mami''- dijo Jade para molestar a Lola.

-Jade!- la regaño su padre, pero ya era tarde Jade ya estaba en las escaleras.

Jade en solo unos minutos había descubierto algunas cosas de Lola. uno, era una maldita pulga que quería absorber el dinero de su padre, dos, sus senos eran falsos, tres, era una rubia hueca y cuatro, engañaba a su padre.

-Bueno Lola, la gran Jade ha vuelto a casa y no te quiere mas aquí, espero que ya estés empacando- hablo para si misma sin saber que alguien estaba escuchándola.

-Sigues usando esas tontas estaciones de color? Has madurado mucho Jadelyn!- dijo el joven con sarcasmo.

-Y tu quien demonios eres?!- dijo mirando con rabia al joven el cual se le hacia familiar.

-Uy te vas por tres años y ya te olvidas de tu hermanito?- dijo el joven fingiendo dolor.

-Joder, George! Estas super cambiado- dijo abrazando a su hermano.

-Lo se, tu sigues igual de bruja- dijo sentándose en el sofá que estaba allí.

-Tu estupides ha aumentado- dijo lanzando un cojín a la cara del joven

-Tal vez, pero aun así me quieres!- dijo devolviendo el cojín.

-Si claro. Y bien, donde me llevaras hoy? Hace tiempo que no estoy aquí y quiero saber que ha pasado contigo este ultimo tiempo- dijo guardando su ropa en el closet.

-Pues... Han abierto un nuevo bar, que dices?- pregunto jugando con un cubo de metal que estaba allí.

-Si hay alcohol, si- dijo guardando su maleta bacía en el closet.

-Okey, por cierto conociéndote, creo que no te gustara estar aquí mañana por la tarde- dijo saliendo de la habitación.

-... Espera! Porque?- pregunto en el pasillo.

-Pues, Dylan y Tori estarán aquí, y bueno... Tu odias a Tori, crees que Dylan es un error y bueno será mejor que no estés aquí- dijo algo nervioso.

-Okey... Gracias por decirlo... Papá cree que debo darle una oportunidad al niño- dijo algo molesta.

-Pues, yo creo que deberías darle una oportunidad, y ahora mejor me voy, no quiero tus tijeras clavadas en mi cuello- dijo entrando a su habitación.

-... Yo no odio a Vega- susurro para si misma.


Y bien? Que les pareció? Los sentimientos de Jade van a cambiar? Gracias por leer.