Un nuevo día comenzaba, la joven morena despertaba por el gran estruendo que hacia su pequeño despertado, se levanto perezosamente y al mirar a su costado no to que su prometido no estaba allí, supuso que estaba tomando una ducha, pero esa suposición desapareció cuando noto que el hombre entraba a la habitación con unos cuantos papeles en sus mano.

-Buenos días cariño... Tengo algo para ti- dijo besando los labios de su prometida.

-... Uhm... Viendo esos papeles supongo que es algo sobre trabajo- dijo saliendo entre las sabanas.

-Si, son las estadísticas... Tu revista fue la mas vendida en los cincuenta estados!- dijo mostrando las estadísticas.

-Oh! Eso es genial... Un momento que hora es?- pregunto buscando su teléfono.

-Las 7:30 a.m descuida, Dylan ya despertó y ahora esta desayunando...- dijo besando la mejilla de la joven.

-Tomare una ducha y lo llevare a el instituto, tu ve a la empresa, te veo ahí- dijo besando al hombre para luego entrar al baño.

La latina tomo una rápida ducha, luego de unos veinte minutos estaba lista, bajo a la sala y ahí estaba su pequeño hijo, esperándola con el ceño fruncido.

-No saldrás con ese diminuto vestido a la calle- dijo su hijo cruzando sus brazos.

-... Que tiene de malo? Cariño... vamos se hace tarde- dijo tomando su bolso.

-No! Ese vestido es muy corto, no saldrás así, ahora sube y ponte otra cosa- le ordeno su hijo.

-Dylan, eres mi hijo, yo doy las ordenes, no tu- dijo soltando una pequeña sonrisa.

-No saldré de aquí hasta que te cambies ese vestido y te pongas algo mas adecuado- dijo el niño sentándose en el gran sofá.

-... Bien tu ganas, no se de donde sacas todos esos celos- se quejo Tori subiendo a su habitación.

Luego de ponerse unos jeans ajustados con un polo negro, Tori bajo a la sala y ahora su hijo le sonreía felizmente, el niño corrió hacia su madre y le dio un fuerte abrazo, sorprendiendo un poco a la latina.

-Así esta mejor- dijo el niño soltando a Tori.

-... Okey pequeño manojo de celos, ahora podemos irnos?- dijo saliendo de la gran mansión.

-Para que preguntas? Ya estamos saliendo- dijo con un tono obvio.

-Uy! que carácter...- dijo subiendo al coche junto a Dylan.

Las agujas del reloj pulsera de Tori marcaban exactamente las 9:15 a.m aparco el coche cerca del instituto y luego de unos besos y un fuerte abrazo libero al pequeño, el cual se encontró con sus amigos en la entrada del instituto.


La joven pelinegra despertaba perezosamente, luego de unos minutos tratado de despertarse por completo, hoyo una voz que provenía de afuera, debatió mentalmente si abrir o no, sea quien sea no podría verla así, no por lo desalineado de su cabello, si no por la gran erección que estaba teniendo, algo que le pasaba todas las mañanas al despertar a cualquier persona que tengo un pene. La puerta se abrió de golpe y dejo ver a la joven Lola, Jade rápidamente cubrió el bulto con un cojín que se encontraba allí.

-Buenos días pequeña Jade! Como es tu primer día aquí luego de varios años, creí que seria bueno dar un paseo, ahora debes cambiarte y salir rápido- dijo Lola felizmente.

-No saldré contigo a ningún lado, ahora vete- dijo Jade molesta.

-Oh vamos Jade... Sera divertido! Podremos ser grandes amigas- dijo la joven dando saltitos en la cama.

-No! Ahora vete, y que sea la ultima vez que entras a mi habitación sin mi permiso!- grito molesta.

-... Creo que alguien esta en sus días!- dijo en un tono burlón.

-Vete ahora Barbie!- grito molesta.

-Uy okey... Solo quería pasar tiempo con la hija de mi esposo- dijo fingiendo dolor.

-Que parte de ''Vete'' no entendiste? Quieres que te la escriba con mis tijeras en la frente?!- grito lanzando unas tijeras a la pared.

-Ya! Lo siento, no volveré a molestar- dijo saliendo de la habitación.

-Agg esta idiota es peor que Tara multiplicada por mil... Y bien, ? Tu te quedaras así todo el día o que?- le pregunto al gran bulto que se marcaba en su pequeño short.


Tori había llegado a la gran empresa, saludo amablemente a sus empleados y fue directo a su oficina en la cual se encontraban teniendo una pequeña pelea, su hermana y una de sus mejores amigas, Cat.

-... Es solo un amigo! Nunca paso nada!- grito Trina.

-Claro, solo un amigo! Por eso te beso frente a todos esos idiotas- grito la mas pequeña.

-... Ehm, porque gritan? ... Trina que le hiciste a Cat?- pregunto en un tono amenazante.

-No le hice nada- dijo cruzándose de brazos.

-No es cierto, Tori, tu hermana esta saliendo con el rubio idiota que cantaba en una banda!- grito furiosa.

-Que rubio idiota? Que banda? Y a ti que te molesta, tu dejaste a Trina- fijo Tori confundida.

-Niall! Ese rubio idiota, y que yo la haya dejado, no le da derecho a estar con ese idiota!- grito Cat.

-Wow Trina, el es de quien me hablabas? Eso es genial! Soy la cuñada de Niall Horan!- grito Tori actuando como adolescente.

-Esto es en serio?!- grito Cat matando con la mirada a Tori.

-... Ahm, lo siento, mira Cat, tu dejaste a Trina, ella tiene derecho a estar con otras personas- dijo Tori tratando de no herir a su amiga.

-Tori tiene razón, Cat, debes dejar que yo comience a rehacer mi vida- dijo Trina acercándose a su hermana y a su ex- novia.

-Cat, tu deberías hacer lo mismo- dijo Tori posando su brazo sobre los hombros de Cat.

-... Señorita vega, lamento interrumpir... El señor Jones quiere hablar con usted, esta en la linea cuatro- dijo una joven rubia bastante atractiva.

-Okey, gracias Sam- dijo Tori atendiendo la llamada.

-... Sam! Tengo una pregunta para ti- dijo Cat deteniendo a la rubia.

-Si, cual es señorita Valentine?- dijo amablemente.

-... Estas libre esta noche?- pregunto de manera coqueta.

-Ay no por favor!- dijo Trina.

-Ehm si, porque?- pregunto algo nerviosa.

-Saldrás conmigo, 9:30 p.m pasare por ti. Vez Trina! Puedo rehacer mi vida y sin ti!- grito Cat saliendo de la oficina.

-Lamento eso Sam- se disculpo Trina.

-Descuida, sera divertido probar cosas nuevas- dijo saliendo de la oficina dejando a Trina algo confundida.

-Ouch! Eso debió doler- se burlo Tori.

-Sabes que es mas doloroso?- pregunto seriamente.

-No, que?- pregunto algo confundida.

-Tener que pasar toda la noche revisando esos papeles... Ouch! Eso si dolió- dijo dejando una pila de papeles en el escritorio.

-Mierda... Veamos y es tan idiota para hacer esto?... Katy! Si ella lo hará- dijo saliendo rápidamente de la oficina.

-... Oye hermanita, puedes correr todo lo que quieras pero esos papeles seguirán ahí!- dijo su hermana al verla correr.

Ignorando el comentario de su hermana, siguió buscando a la joven Katy, una chica de unos veinte años, bastante bonita, pero lo que tenia de bonita también lo tenia de hueca, a pesar de hacer muy bien su trabajo, era algo torpe con otras cosas. Luego de unos minutos buscando a la joven la encontró arrodillada al parecer buscando algo debajo de la maquina de café, Tori sin poner evitarlo llevo su mirada al trasero de la joven, por momentos sintió un gran deseo de tocarlo, pero ese deseo de esfumo cuando la rubia volteo a verla.

-Señorita Vega, que hace aquí? Es decir... En que puedo ayudarle?- pregunto algo nerviosa.

-... Oh pues, veras... Hay una gran pila de papeles en mi escritorio y no tengo suficiente tiempo para inspeccionarlos todos... Me preguntaba si tu podrías ayudarme- dijo amablemente.

-Claro, no hay problema... - contesto rápidamente.

-Okey, estan sobre mi escritorio, puedes ir a verlos cuando quieras- dijo notando el nerviosismo de la rubia.

-Okey iré cuando termine con esto- dijo bastante nerviosa.

-Te noto algo nerviosa, todo esta bien?- pregunto algo preocupada.

-No... Es decir si! - contesto tartamudeando.

-No lo creo, vamos dime que sucede- dijo regalando una cálida sonrisa a la joven.

-... Agg vera... Se ha caído mi sortija de compromiso y no puedo sacarla- dijo señalando la maquina de café.

-Oh... Déjame ayudarte- dijo arrodillándose para luego meter la mano debajo del aparato.

-Señorita Vega, no es necesario que usted lo haga- dijo algo alterada.

-... Listo! Aquí esta- dijo entregándole la sortija.

-Oh buen, gracias- dijo algo calmada.

-No es nada Katy... Por cierto, no sabia que estaba comprometida- dijo Tori.

-No estoy comprometida... - dijo muy calmada.

-Pero... Que hay de eso?- pregunto confundida señalando la sortija.

-Estaba comprometida, pero ayer en la noche descubrí que mi prometido era infiel, así que ya no me casare- dijo algo triste.

-Uhm lamento mucho eso Katy. Estoy segura que encontraras a alguien mejor- dijo acariciando de manera amistosa el brazo de la joven.

-Eso espero... Ehm será mejor que vaya a ver esos papeles- dijo saliendo del lugar.

-Claro... Adiós- dijo mirando la hora y recordando que debía buscar a su hijo a la escuela.

Tori salio directo al instituto de su hijo, pero luego de unos quince minutos recibió una llamada de este, algo preocupada atendió.

Buenos días, señora Vega, soy el director Yen.

Oh si, algo malo sucedió? Mi hijo esta bien?!

Su hijo esta perfectamente, solo necesito de su presencia en mi oficina, su hijo ha provocado unos problemas y es necesario que usted este aquí.

... Claro, estaré en un momento, gracias por llamar señor Yen.

Aquí la estaremos esperando señora Vega.

Tori suspiro cansada, no era la primera vez que Dylan tenia problemas en la escuela, sabia que no podría cambiar la actitud de su hijo, después de todo estaba en los genes del niño.

-Señorita Vega, la están esperando- hablo la secretaria.

-Okey, que ha echo esta vez?- pregunto antes de entrar a la oficina.

-Lo mismo de siempre, insultos, golpes, tijeras clavadas en las paredes y niños con heridas, nada graves- respondió amablemente.

-Señora Vega, adelante- interrumpió el hombre asiático.

-Claro... Bien que sucedió?- pregunto preocupada.

-El señor Dylan ataco a uno de sus compañeros, esta no es la primera vez que suceden cosas así, y debo decirle que y no puedo tolerar este tipo de comportamiento- hablo el hombre seriamente- Debo expulsar a Dylan...- finalizo.

-... Eso no es justo! Ese idiota se lo busco, y usted es mas idiota por apoyarlo!- grito el niño molesto.

-Dylan, pídele disculpas- hablo seriamente Tori.

-No lo haré- dijo con un mirada desafiante.

-Si lo harás. Ahora- dijo correspondiendo la mirada de su hijo.

-... Lo siento- dijo bajando la mirada.

-Okey... Eso es todo, siento haber llegado a estás circunstancias- se disculpo el hombre.

-Okey... Dylan vamos- dijo saliendo de la oficina.

-Idiota, le gustara demasiado el ''regalito'' que deje en su auto- susurro solo par el.


Hola! Gracias por leer... Y espero que tengan una linda noche... Bye.

PD: No soy Y si lo fuera mis fic's serian mejores u.u