Bella pov

Edward se fue de la habitación pero la enfermera aun seguía ahí. Me hacia las preguntas frecuentes, ¿Cómo me sentía? Si quería sedantes; ya me las sabias todas podíamos decir que el hospital era mi segundo hogar.

-¿Estas segura que no quieres sedantes?

-Lo que quiero es irme de aquí- no solía ser tan maleducada con las enfermeras es que no había sido un buen día para mi.

-El doctor Cullen vendrá en unos momentos y el te dirá si te puedes ir o no, cariño

-Bueno, gracias.- entonces la enfermera se fue del cuarto, esto estaba de fábula, el doctor Cullen me iba a venir a revisar, mi enemigo mortal se podría decir.

Entonces vi un móvil en la mesa de noche, iba a llamar a mis padres si lo sabían o no. Estaba a punto de coger el teléfono cuando escuche a alguien entrar. Levante mi mirada

-¿Qué haces aquí?

- Se que no me quieres ver, si vas a llamar a tus padres, te rogaría que no lo hagas, Emmett les dijo que te quedarías con el en la casa de unos amigos- esta vez Edward no mostraba ninguna emoción en su voz ya no era tan seductora como para mi resultaba, era… Era solo una voz más, monótona; esa era la palabra adecuada

-Gracias

- No hay de que- y mantuvo su vista fija en las ventanas, contemplando el atardecer, el crepúsculo, yo clavé la mirada al techo, reflexionando en que haría después de salir del hospital, sopesaba una infinita cantidad de ideas pero ninguna parecía la perfecta.

Quería saber el motivo por el cual Edward me había mentido pero no le encontraba ni pies ni cabeza a este asunto, ¿Como en un segundo la persona en la que más confiabas, en la que amabas se torna en tu enemigo? Por conflictos que no tienen nada que ver contigo, si no tus perjuicios familiares, apartando ese asunto podría haberme dicho la verdad, no reaccionaria como ahora tal vez estaría mas serena, no lo se tal vez, solo tal vez.

El silencio pareció durar todo un siglo, se torno un tanto incomodo, bueno un tanto no… Bastante diría yo.

Al recordar lo que había hecho Edward otra vez, mis ojos se humedecieron y derramaron las lagrimas, sentí los ojos de alguien clavados en mi y supe que eran de Edward pues no había nadie mas en la habitación. Ya no me importaba nada, si me veía llorar o no, no sentía nada, no quedaba nada.

Mi mente se debatía por correr hacia el y abrazarlo dejando de lado mi estúpido orgullo y luchar contra todo y todos y la otra parte me decía que debía mantenerme seria y no permitir que me diera por vencida; Edward abrió la boca para decir algo pero inmediatamente la cerró , desearía saber lo que estaba pensando.

La puerta se abrió y Edward se hizo a un lado cuando un doctor o mas bien un supermodelo entro y se sentó al borde de la cama.

-Isabella Swan, ¿cierto?

-Si- dije tímidamente, es mas cuando pronuncio mi nombre no lo hizo de una manera diferente como yo pensaba que lo haría, solo sonrió de la manera igual a la de Edward solo que este ultimo lo hacia mejor.

-Bueno, has tenido suerte de que el carro tuviera bolsa de aire, tienes unos moretones en las piernas y brazos, en el antebrazo derecho te hemos cosido, algunos cristales te entraron- no era muy grave la verdad, así que podía irme pronto, ¿no?

-Disculpe, doctor, ¿cuando me dan de alta?

-Puedes irte ahora mismo si deseas pero Edward ha de llevarte- Genial, cuando el día empieza mal no puede ponerse peor -¿No tienes ningún inconveniente no?

-No, no ninguno- y le sonreí a pesar de lo malo que me había dicho mi padre que era el Dr. Cullen a mi parecer era una persona agradable.

-Entonces- miro hacia Edward- Encárgate de que llegue a salvo a casa.- Edward se limito a asentir y salio de la habitación junto con su padre no sin antes decirme:

-Te espero afuera- me baje de la cama y encontré ropa en uno de los cajones de la mesita, era mía si, pero ¿Cómo había llegado hasta aquí? Entonces supuse que era Alice o Emmett.

Me cambié muy rápido y salí; Edward estaba apoyado contra la pared, al verme salir salio andando sin siquiera poder alcanzarlo, llegamos al estacionamiento, abrió la puerta se metió y yo lo imite, estaba tratando de acostumbrarme al nuevo Edward.

El carro arranco y me acomode al asiento íbamos normal, no muy rápido ni muy lento. Edward no puso la radio así que eso causo un silencio casi sepulcral de no ser por el de los animales, entonces un celular que reconocía por mió comenzó a sonar, estaba en la cajuela del carro de Edward ¿Cómo llego hasta ahí? No tenía la más mínima idea y tampoco tenia ganas de preguntar, solo me limite a abrir la cajuela sacar el celular y conteste.

-¿Alo?

-Saliste viva de esta, zorra, pero la próxima que me entere que estas con alguien te juro que los mato a los dos- esto colmo mi paciencia.

-¿Sabes Jacob? Atrévete si quieres, ven por mi.

-No por ahora.

-Lo sabia, muchas palabras poca acción, eres un cobarde.

-La vas a pagar.

-Ven por mí, ni siquiera te atreves.

-Si fueras hombre te pegaría hasta que lamentaras haber nacido.

-Me preocuparía si tu fueras hombre, además tu como eres muy caballeroso solo decidiste atropellarme.

-…-silencio, se quedo sin palabras

-¿Por qué no usas la única neurona que tienes y te vas bien lejos donde no puedas hacerle daño a nadie? Si te crees que no me he enterado que golpeas a Ángela estas equivocado- entonces colgué el teléfono.

-¿Qué te crees que has hecho?

-Mandar al diablo a…- pero yo no tenia por que darle explicaciones a nadie y menos a el- No te importa lo que haga o no

-Jacob, no se va a dar por vencido y te va a atrapar, conozco a los chicos así.

-Tu vida no me importa en lo absoluto y por lo tanto la mía tampoco a ti- escuche que murmuraba algo como: "Desearía que fuera así" y otra cosa como: "Si me importa".

Llegamos y baje de inmediato, no voltee y entre a mi casa; me apoye en la puerta y fue cayendo con suavidad de tal manera que termine abrazando mis rodillas; llorando, entonces recordé que mis padres podían estar en casa aún.

Me levante rápido y me fui arriba, mis padres estaban viendo la televisión pero antes de entrar a su habitación me seque el rostro.

-Bella, pensamos que te ibas a quedar con tu hermano.

-Cambio de plan.

-Bueno, hasta mañana.

-Adiós.

Entonces salí de la habitación antes de que hicieran mas preguntas y me encerré en mi cuarto. Comencé a escribir todo lo que sentía en ese momento

No puedo olvidarte...No puedo no pensar en ti

Tu voz... Tus ojos... Tu mirar

Tu sonrisa que no esta

Que daría por tenerte conmigo segundo más...

Daría todo por saber Que también piensas en mí...

Y aunque el viento te alejo y tu cara ya no este

Y me quede frente al mar…

Tan solo como un pez

Ojala que al despertar Trates de pensar en mi

Porque yo no te olvide

Y es que......

Tú... eres todo para mí… Todo lo que tengo Yo.

Y sin ti no seguiré viviendo…

Y es que eso me pasaba, ¿Cómo vivir sin el amor de tu vida? ¿Como verlo todos los días y no poderle decir ni "hola"?

Pensé para mi adentros y me respondí a mi misma: imposible pero voy a hacerlo voy a tratar, total no pierdo nada.

Me quede dormida pensando en como seria mi vida de ahora en adelante, ¿Cómo seria mi vida sin Edward? El centro de mi universo se había ido, una vocecilla en mi cabeza decía: "Si tanto lo quieres ¿por que no vas con el?". Por que soy una maldita orgullosa y por que me mintió aun así cuando le dije que nunca pensaría eso de el, no dijo absolutamente nada así que estaba en todo mi derecho de molestarme.

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Me levante y seguí mi rutina de todos los días, me fui caminando debido a que Emmett se le había pasando arreglando el coche y aun no había terminado y tan poco me molestaba en lo mas mínimo ir caminando; llegue a la escuela normal, lo curioso de este día es que me sentía como la primera ves que llegue aquí, como una completa desconocida.

No me juntaba con mi hermano por que el ya se sentaba en la mesa de los Cullen y la verdad es que no estaba molesto con ellos solo con Edward; ellos mintieron por el, pero igual no quería estar con ellos, Edward estaría ahí y… No mejor no me imagino nada.

Comí en el gimnasio sola, pensando en nada, tan solo mirando a cada minúsculo detalle del gimnasio, tratando de distraer mi mente.

En conclusión fue un pésimo día y aun me faltaban tres semestres para terminar el instituto. Llegue a mi casa, salude a mis padres y no almorcé, no tenia hambre. Me encerré en mi cuarto pero había algo que me llamaba la atención un pasaje de avión a Inglaterra.

Entonces recordé la beca que tenia en un instituto de allá y que aun estaba vigente. Tal vez no sea tan mala idea.

Comencé a empacar maletas y en menos de 5 minutos todo estaba en mis maletas les deje una nota a mis padres explicando el motivo de mi ausencia, llame un taxi me subí y me dejo en el aeropuerto.

Tal vez no esta no era la desición que yo quería pero a veces se deja de hacer lo que quieres por hacer lo correcto.


Hola…si ya se lo que están pensando mucha reflexión de parte de Bella

Edward: ¿ahora te crees lectora de mentes?

Ale: sabes t callas

Edward: no quiero

Ale: sabes como eres de mi pura imaginación t regreso

Edward: por fin usaste la única neurona que tenías

Ale: eres un… mejor me callo antes de que reviente

Edward: si sigues comiendo así…

Ale: sabes adiós

Bueno como iba diciendo…ojala les halla gustado i espero sus reviews

Besotes estilo Edward

Abrazos

Ale

Cullen:)