War
Hola, bueno, pongo este fic que me parecio una buena idea en el sentido en que es muy dificil escribir sobre estos temas y ocupando tantos personajes, por lo tanto es un reto personal, tratare de ser constante, pero ciertamente he estado muy ocupado. Por otro lado como siempre ocupo solo personajes de las primeras dos temporadas de Digimon. Ojaka kes guste.
Capitulo 1
Comenzando el año 2010 el mundo vio le comienzo de una tercera guerra mundial, para muchos el final de la humanidad y no era para menos, había comenzado la guerra mas atroz de la historia.
Estados Unidos había atosigado a países asiáticos con sus constantes tomas de territorio. El terrorismo hacia mella en la poderosa potencia americana. Pero el estallido de la guerra se dio cuando los americanos trataron de tomar colonias africanas aun en posesión de países europeos.
La unión europea no tolero esto, así que declaro la guerra a la potencia, excepto Inglaterra que apoyo a Estados Unidos en su movimiento bélico. Tristemente fue la primera en caer a manos de la unión europea.
A sabiendas de que no podría enfrentar esta contienda solo, a pesar de su gran poderío, Estados Unidos unifico los países latinoamericanos bajo su yugo, los cuales no tuvieron mas remedio que aceptar las ordenes del gigante.
Los países asiáticos se mantuvieron al margen de estos problemas, al igual que Rusia. Por lo menos durante los primeros años de guerra.
Al cumplirse el tercer año de movimientos bélicos comenzó el terror, el uso de armas nucleares fue inminente.
Inmediatamente la población mundial se redujo a la mitad.
Rusia decidió por fin unirse a la contienda, del lado de los países europeos. Su ofensiva fue terrible, acabo con toda la fuerza militar sudamericana.
Los norteamericanos no se quedaron con las manos atadas, inmediatamente se aliaron con una potencia. China ingreso a la contienda y fue el momento en que la crueldad de la guerra se hizo inimaginable.
Los países europeos no pudieron resistir este poderío. Rusia sucumbió en cierta medida ante la contraofensiva estadounidense.
Con la contienda inclinada de lado de la unión Chino-Americana se decidió no correr riesgos. Abría que borrar del mapa las únicas fuerzas capaces de ponerse en su contra con peligro.
A inicios del 2015 Oceanía fue bombardeada nuclearmente, causando la muerte del ochenta por ciento de la población.
Japón intento ser bombardeada, pero estaban preparados para ello. Satélites sofisticados detectaban cualquier arma en dirección al país nipón, y eran destruidos en la estratosfera, logrando así mantener su territorio libre de ese tipo de amenazas, algo que aprendieron muy bien desde Hiroshima y Nagasaki.
Ante este atentado Japón no tuvo más remedio que entrar a la contienda.
La lucha se hizo encarnizada.
Del lado Americano las fuerzas eran terribles. Estados Unidos había perdido mucha fuerza durante sus cinco años de guerra, y aun así seguía siendo un oponente terrible gracias a su unificación con la mayoría de los estados canadienses. China estaba en su auge, en este momento era el mas peligroso además había hecho alianza con las dos Coreas, formando la republica socialista Chino-Coreana. Los países americanos no podían seguir en la contienda, sus poblaciones sufrían hambre y hambrunas, su poder militar era prácticamente nulo, a finales de 2015 todos salieron de la contienda declarándose rendidos desde México hasta Chile.
Del lado opositor no quedaba más que una Alemania en ruinas y con poder militar suficiente solo para defender su territorio y España con graves problemas económicos pero con aun suficiente fuerza militar para defender países aliados. El resto de Europa mostraba la cara más fría de la guerra. En el mar báltico las enfermedades hacían sucumbir a la gente. En el mediterráneo el hambre mataba a millones. Italia había cambiado su geografía a causa de los constantes ataques nucleares. Rusia no pudo soportar los ataques chinos y había renunciado a la guerra, cediendo mucho territorio. África no tenia fuerza para nada, incluso la rendición era ridícula. Solo Japón era capaz de cambiar las cosas, dada su reciente incursión en la contienda.
En una última ofensiva conjunta la fuerza europea y Japón terminaron con Estados Unidos, el cual se rindió en enero de 2016, dejando un solo obstáculo para la victoria de los países liberales, la fuerza Chino-Coreana.
Los países Europeos fueron demolidos, dejando solo dos contendientes en pie, y la lucha llegaba a su fin.
Tras dos años de guerra sin cuartel entre las dos únicas potencias del mundo la guerra llego a un punto crucial.
En 2018 las fuerzas Japonesas habían llegado al límite. Sin embargo en este rubro estaban igualados con su enemigo el cual también estaba en el límite de su fuerza militar.
El mundo pedía a gritos que de una vez por todos hubiese un vencedor, tantos años de guerra solo habían causado atraso industrial y tecnológico. La población que aun sobrevivía necesitaba alimento. Y se desarrollaban los preparativos para la última batalla.
Fecha: 4 de Abril de 2018.
Lugar: Base militar de Odaiba.
En la sala de inteligencia militar se recibían los últimos informes de parte de La Armada Imperial Japonesa.
-Señor, no se logra establecer comunicación con las bases de Sapporo, Akita, Matsue ni Sasebo.- Informaban al general de la base.
-Al parecer los últimos ataques terminaron con ellos.- Dijo El general con preocupación, si era como pensaba solo contaban con Fukui, ya que era la base militar mas fuerte entre todas. Odaiba tenía el inconveniente de que casi todo su personal eran chicos menores de veinticinco años recién salidos de las academias militares. Si los chinos pensaban atacar nuevamente no estaba seguro de poder siquiera defenderse.- Reúnan a todos el personal activo, necesitamos movilizarnos y consigan el contacto con la base de Fukui. Sigan intentando la comunicación con las demás bases.
Las órdenes se cumplieron con presteza.
En menos de dos horas todo soldado disponible, alrededor de diez mil, estaban reunidos y alistados para marchar.
-Dentro de una hora aproximadamente abandonaremos esta base militar.- Decía el general.- Al parecer hemos perdido la mayoría de las bases militares, sin embargo debemos reunirnos con Fukui que al parecer es la única fuerza sobreviviente. Vivimos momentos difíciles, solo estamos a un paso de detener por fin esta terrible guerra que tanto daño a causado a la humanidad.
Todos los soldados y militares de mayor rango escuchaban atentamente.
-Nuestro regimiento viajara de la siguiente manera. Todos los pilotos tomaran su unidad y volaran directamente hasta Fukui, donde ya están siendo esperados, es necesario que su prioridad sea llegar a la base, eviten todo combate, eso será responsabilidad de los líderes de escuadrón. Toda la infantería y vehiculo militar marchara hasta Fukui pasando por Okaya y Takayama, su misión es llegar a la base, pero tienen la obligación de proporcionar toda la ayuda posible a las ciudades donde pasen. Por ultimo toda la inteligencia militar y fuerza naval viajara al norte y atravesara entre Matsumoe y Aomori, su misión, como los demás destacamentos, es llegar a Fukui, y transportar todas las unidades aéreas y terrestres que no tengan un conductor, por lo tanto deben evitar cualquier combate innecesario, pero si llegara a ocurrir, dado la gran cantidad de kilómetros que tienen que recorrer, tendrán la unidades suficientes para defenderse.- Culmino el General.- Esas son sus ordenes, salgan a cumplir con su deber o a morir por el país. Suerte.
Unas horas después todas las unidades se ponían en movimiento. Los primeros en partir fueron las unidades aéreas.
-Suerte hermano.- Decía una joven castaña de pelo corto a un chico moreno.- Espérame en Fukai.
-Cuídate Kari, te estaré esperando.- Dijo el chico.
Ambos se dieron un abrazo y el joven se dirigió a su avión un F-16, mientras la chica corría a reunirse con sus compañeros.
-Muy bien Tai, que chica tan linda.- Comento un rubio de ojos azules que se acerco al castaño.- Con esa belleza uno tiene ganas de regresar.
Tai solo observo con una dura mirada a su compañero Matt.
-Es mi hermana.- Dijo secamente mientras se acercaba a su avión.
-Lo siento, pero en realidad es linda.- Comento el rubio aun entre risas por la reacción de Tai, sabia que tenia una hermana pero nunca pensó que era tan celoso.
-Señor Yagami.- Llamo el comandante causando el cuadramiento de los dos amigos.
-Señor.- Respondió Tai dando un paso al frente.
-Según informes de su rendimiento en la academia tengo una noticia que darle.- Dijo con voz grave y causando la atención de más de uno.- Desde este momento pasa a ser líder de su escuadrón gracias a sus buenas calificaciones. Felicidades.
Tai se quedo sorprendido y apenas pudo estrechar la mano del comandante ates de que este se retirara.
-Felicidades amigo.- Festejo Matt empujando levemente a Tai que apenas podía creerlo.
-"Todas los pilotos a sus unidades".- Ordenaron en el altavoz.
Todos subieron a sus respectivos aviones y comenzaron el despegue. Por la radio los miembros del escuadrón celebraban el asenso de Tai, aunque siendo sincero el único que realmente había estado cerca de el desde que entro a la academia era Matt.
Taichi Yagami era un joven de veintiún años que se vio arrastrado a la guerra sin remedio, sus padres trataron de evitar el conflicto antes de que inevitablemente llegase a Japón. Su objetivo era ir a Australia a vivir con sus hijos. Sin embargo la fatalidad había querido que murieran en los ataques al continente oceánico, por lo tanto no les quedo otra opción a los hermanos, más que ingresar a la carrera militar para sobrevivir.
Yamato Ishida de veintiún años, por otro lado era miembro de una familia adinerada, pero con una tradición arraigada del lado paterno, la cual era tener éxito en carreras militares, por lo tanto su ingreso en la academia no era de extrañarse. La guerra le ofrecía la oportunidad de ser un héroe mas de la familia, viviendo o muriendo.
Una hora después partía el grupo terrestre.
Los vehículos se desplazaban cubriendo un terreno grande, en el centro avanzaban las tropas de infantería, por pequeños grupos liderados.
-¿A dónde fuiste hace rato Kari?- Pregunto un chico de cabellos castaños oscuros.
-A despedirme de mí hermano.- Respondió la chica.
-¿Tu hermano es piloto?- Pregunto intrigado.- ¿Por qué nunca lo habías comentado?
-Vamos Davis, parece que debiera contar mi vida entera.- Respondió la chica un poco irritada por las preguntas, pero en realidad era por estar en aquella situación.
-No discutan, avancen.- Les ordeno su Cabo al mando.
-Disculpe cabo Kido.- Se disculpo Davis siguiendo su marcha.
-Usted avance más rápido Hida.- Ordeno el cabo al joven soldado que apenas podía con el equipo y su arma.
-Te puedo ayudar a llevar algo si deseas Cody.- Dijo amablemente la chica de cabellos violáceos.
-No gracias.- Respondió secamente el chico y apresuro su marcha.
-Que hosco es este chico.- Suspiro Yolei.
Hikari Yagami de dieciocho años, no quería saber nada de aquella horrenda guerra que le había hecho perder a sus amados padres, pero cuando quedaron huérfanos, su hermano no podría mantenerlos a los dos, además no es que hubiese mucho trabajo una vez que la guerra llego a Japón, y no cotaban con ningún pariente. Sin más opciones tuvo que ingresa a la academia militar. Sin embargo había preferido evitar las batallas directas y había optado por ser parte del cuerpo medico, por lo menos sabia que así seria mas útil.
Davis Motomiya también de dieciocho años era un chico impulsivo, desde que se empezó a rumorar que la guerra podría llegar a Japón no lo dudo ni un solo momento, tendría que defender a su país si se diera el caso, y con el apoyo de sus padres había ingresado a la academia. Defendería a su país, a sus padres… y a su hermana.
Joe Kido de veintidós años había estudiado toda su vida para ser medico, su vida cambio rotundamente con la guerra. Estaba terminando su servicio militar cuando Japón entro en la contienda mundial. Sin más remedio se vio arrastrado a la guerra, y había logrado avanzar al rango de Cabo, pero aun así seguía repudiando esa contienda.
Cody Hida tenía un pasado mucho más trágico. Él también había perdido a sus padres a causa de la guerra, sin embargo había tenido que presenciar todo. Por cuestiones del trabajo de su padre vivían en Rusia, cuando comenzó la guerra se refugiaron en Siberia, pero cuando China hizo rendirse a los rusos, todos los extranjeros fueron deportados, solo que con algunas excepciones. Cody había presenciado cuando los militares chinos y coreanos terminaron con la vida de más de mil extranjeros, entre ellos sus padres. Al final Cody había sido deportado a Japón, con su abuelo en Odaiba. No pudo olvidar nada, todo lo vivido marco su vida, tenia la palabra venganza en la mente, de día y de noche, no podía ser de otra manera que uniéndose a el servicio activo, aunque apenas fuese un adolescente de quince años
Yolei Inoue era una chica de diecinueve años que se había unido a la milicia con un solo objetivo. Tener acceso a la tecnología militar. La chica siempre se vio atraída hacia las maquinas y el avance científico. Debido a su género y edad no tenia el acceso al tipo de tecnología que podía manejar, pero la guerra le brindo esa oportunidad. Con sus atributos naturales había logrado ingresar como mecánica de unidades terrestres y aunque ella deseaba incursionar en los modelos aéreos, esta era una buena oportunidad. Claro que no era su única motivación, su familia era muy numerosa, todas sus hermanas eran mujeres. Al carecer de hermanos ella se sintió en la obligación de hacer algo para poder brindarles esperanza de sobrevivir a su familia a este incidente mundial. No estaba segura si ella al final podría hacer la diferencia, pero en la medida de lo posible lo intentaría.
Al mismo tiempo las unidades navales se movilizaban.
Del puerto militar salían dieciséis navíos bélicos, cuatro acorazados, cuatro destructores, seis portaaviones y dos cruceros, uno de los cuales tenia fines de desarrollo de tecnología. Parecía algo totalmente errático, pero en verdad ya no había un lugar seguro donde tratar de desarrollar nuevas armas mas que dentro de los movimientos militares, donde si podían ser defendidos o perdido definitivamente para que el enemigo no aprovechara las investigaciones. El otro crucero tenía todo el servicio de inteligencia de la base militar de Odaiba, la cual planeaba las estrategias y tenían casi todo el control sobre las actividades de sus fuerzas militares.
Dentro del crucero de desarrollo tecnológico se trabajaba a marchas forzadas.
-¿Como va el diseño?- Llego preguntando una chica de cabellera abundante y castaña oscura.
-Estamos analizando el diseño con simuladores, hay que modificar ciertos aspectos.-Contesto el pelirrojo.- Abra problemas aerodinámicos.
-No sabia que un F-22 pudiese tener esos problemas, se supone que es de los mejores aviones.- Comento la chica frunciendo un poco el ceño.
-Para lo que pretendemos será así.- Respondió el chico con preocupación.
Ambos formaban parte de un proyecto militar, el cual trataban de culminar para antes de llegar a Fukui, aunque ambos estaban bastante preocupados por un posible ataque.
Koushiro Izumi era un chico de veinte años apodado "Izzy" en la sección de desarrollo militar. Gracias a su gran ingenio, talento natural, había sido reclutado en la milicia para poder desarrollar nuevas tecnologías. En cierta medida era un de los responsables de los satélites que protegían a su país de los ataques nucleares. Sin embargo solo como ayudante de desarrollo. Ahora estaba a cargo de un proyecto, iniciativa propia, y con tantas bajas había tenido esa oportunidad.
Jun Motomiya era una chica de veintiún años que no estaba vinculada con el ejército directamente. Era una investigadora en el área de química. En sus estudios universitarios había estado trabajando en el desarrollo de combustibles de alto rendimiento. Con la guerra la escuela se acabo, con el objetivo de seguir con sus investigaciones fue contratada por el gobierno y mandada a trabajar en el área de desarrollo militar. Ahora su investigación era parte vital en el proyecto del joven Izzy.
En un destructor dos jóvenes se reportaban a su zona.
-Por fin en acción, ¿no?- Pregunto el rubio, primer artillero de los cañones de 305 mm.
-Supongo que es mejor que quedarse sin hacer nada.- Contesto desdeñosamente el joven de cabellera azulada segundo artillero de los cañones del mismo calibre.
-¿Cuántos enemigos vamos a derribar?- Pregunto el rubio con un sonrisa.
-Espero que ninguno, no me gustaría tener que enfrentarme al enemigo tan pronto.- Dijo Ken, mientras Tk asentía.
Takeru Takaishi era un chico de dieciocho años que, pese a los ruegos de su madre, había decidido luchar por su país, y por consiguiente seguir la tradición familiar paterna, aunque dudaba que tuviese tanto eco dado que no llevaba mas que el apellido materno. Ignoraba si su hermano había ingresado a la milicia, sin embargo le parecia muy probable, y eso hacia que el miedo lo recorriese de pies a cabeza. No sabía si su hermano seguía o no vivo.
Ken Ichijouji era un chico de dieciocho años, para el cual la vida no había sido fácil, su familia tenía muchas esperanzas en sus hijos, sobre todo en el mayor Osamu, que de la manera más irremediable perdió la vida al ser de los primeros en caer en el frente de guerra. En parte por este hecho y en parte para hacer sentir orgullosos a sus padres, pese a la sombra de su hermano, había logrado ingresar a la naval, su gran talento en la artillería lo colocaba en aquella posición.
En el segundo crucero las cosas avanzaban un poco mas turbias.
-Vamos, nuestra marcha debe ser rápida y precisa.- Mandaba con voz arrogante el oficial al mando, un joven de veintitrés años llamado Hiroshi Imatsune.- Señorita Takenouchi, no pierda de vista ese radar.
-Si señor.- Contestaba la pelinaranaja con presteza, aunque en el fondo odiaba estar bajo el mando de aquel con quien estudio y nunca le simpatizo por sus arrogantes maneras.
-Señor.- Saludaba una castaña de ojos color miel.- Los informes dictan que la marcha de las demás unidades sigue siendo la idónea, y no hay indicios de próximos ataques a nuestra ubicación o las demás unidades procedentes de Odaiba.
-Muy bien señorita Tachikawa, sigua así.- Contesto el joven al mando con una sonrisa algo lasciva que la chica ignoro retirándose.
Mimi pasó al lado de Sora haciendo un sonido apenas imperceptible, que le decía a su amiga que no soportaba más a aquel arrogante. Sora solo asintió levemente. Mientras Mimi se acomodaba un anillo de oro en su dedo índice de la mano izquierda.
Sora Takenouchi era una chica de veintiún años que haba sido una de las mejores estudiantes en los últimos años. La guerra no había permitido desarrollarse mas, así que el ejercito era la única posibilidad de seguirse desarrollando, muy a pesar de las protestas de su madre, quien la había criado prácticamente sola. Había ingresado a la academia militar, y gracias a su gran desarrollo se había ganado un puesto en las más altas orbes de organización en la milicia, y ahora solo estaba bajo el mando de aquel arrogante por que en la academia ambos tenían las mismas calificaciones, de manera que el orden alfabético había decidido quien era el líder, quedando ella como segunda al mando de aquella formación naval, pero degradada por el despotismo del chico.
Mimi Tachikawa , de veinte años, no fue la mejor estudiante de su tiempo, pero si destacaba por su facilidad en la obtención de información de todo tipo. Este talento la llevo a tomar un puesto en la inteligencia militar. Trabajaba recibiendo y organizando información de varios contactos, además de comunicar los diversos mensajes entre coaliciones aliadas. Lo mas relevante era el contacto con espías dentro de las filas enemigas, sin embargo esto era lo mas secreto posible, ya que no dudaba que dentro de la propias armada imperial hubiese espías de el enemigo. Contaba con una relación con un espía en Estados Unidos, pero eso era más secreto aun que su mismo trabajo, ya que era personal.
Atravesando el cielo japonés las unidades aéreas se desplazaban rápidamente.
-"Aquí base Fukui, grupo de F-16, identifíquense".- Se escucho por los equipos de radio del equipo liderado por Tai.
-Aquí unidades de la base de Odaiba, numero de identificación O26718.- Respondió Tai adelantándose a los demás líderes de cada escuadrón.- "Pedimos permiso para aterrizar"
-"Permiso Denegado".- se escucho de manera contundente del encargado de la torre, mientras los escuadrones de F-16 pasaban un cúmulo de nubes que era lo único que les impedía observar la base.
-Temo que debemos insistir.- Dijo Tai observando el combustible, del cual les quedaba un tercio del total, además no tenían otro lugar en el cual aterrizar.
-"Los necesitamos en el aire".- Dijo con tono agitado una voz diferente desde la torre.
Al salir del cúmulo de nubes todos quedaron impresionados ante la razón. Casi a nivel del mar se estaba en medio de una batalla.
-Entendido.- Dijo Tai colocándose la visera de su casco.- Síganme.
Los aviones bajaron en formación preparándose para ingresar en la batalla.
Bueno, ojala les halla agradado, las cosas se pondran feas como podran esperar, ademas habra algo de drama on algunos personajes, ¿adivinan cuales? XD
Saludos
Goshujin Sama
