Saludos lectores. Antes que nada debo dar una profunda disculapa a los que este leyendo este fic por la gran demora en este capitulo, me temo que an pasado muchas cosas en mi vida, unas malas y otras maravillosas, que me han alejado de escribir, pero no crean que dejare de este fic, por que no es asi, pienso terminarlo, y cuando tengo tiempo sigo escribiendo, ahora pues como regalo de navidad ( excusa por que justamente lo termine dos dias antes de navidad) les traigo un capitulo mas de este fic, el cual es mucho mas largo que los anteriores, asi que espero no sea demasiado pesado. Al final continuo.
Capitulo 4
La fuerza naval de Odaiba pasaba en ese momento cerca de Akita, la noche ya había llegado.
La base se veía dañada, a causa de los constantes ataques, sin embargo la comunicación, que se había vuelto buena y confiable debido a la cercanía, había hecho que las fuerzas no cambiaran su objetivo. La base se podía defender, y ellos necesitaban llegar a Fukui antes del amanecer.
Mimi se quejaba entre dientes mientras avanzaba por los pasillos del destructor donde se encontraba, sus superiores parecían haberle asignado labores que la hacían parecer nada mas ni menos que una mensajera.
Dos jóvenes la vieron introducirse a su zona asignada.
-¿Podemos ayudarla?- Pregunto amablemente Ken. El chico era un tipo amable, pero si algo no podía evitar era ser hombre. Sin poder evitarlo dio una rápida mirada a la chica, de arriba hacia abajo, deteniéndose un poco en sus largas piernas.
TK se percato del pequeño descaro de su compañero y le dio un leve codazo logrando un leve rubor de parte de su compañero a lo que no pudo hacer menos que sonreír, no era tanta la gracia que le causaba ver las mejillas de Ken pintarse de carmín como el hecho de que él mismo no pudo evitar fijar su mirada en las hermosas piernas de la chica, solo que había sido mas discreto.
-Ichijouji y Takaishi, supongo.- Dijo la chica sin darle demasiada importancia a las miradas de los chicos, ya se había acostumbrado a esas situaciones, después de todo solo eran hombres.
-Así es.- Contesto TK.- ¿Pasa algo?
-Así es, mi nombre es Mimi Tachikawa, soy miembro de inteligencia.- Atravesando rápidamente el pequeño espacio entre la puerta y la mira donde se fijaban los blancos del cañón, Mimi se hizo del periscopio y lo dirigió a una posición específica.- Nuestra marcha es bloqueada por unos cuantos barcos inutilizados durante la batalla.
La chica llamo a Ken con un movimiento de su dedo índice. El chico se acerco tímidamente, entonces ella le presento el periscopio, el chico observo por el y miro claramente de los buques a los que se refería la chica. Claramente obstruían su avance, podían ser bordeados, pero seria perdida de tiempo, además estaban hundiéndose poco a poco, no era seguro avanzar y arriesgarse a algún accidente causado por la fuerza de succión.
-Como saben es prioridad llegar a Fukui, no podemos perder tiempo, así que se les ordena destruir los obstáculos.- Dijo la chica ante la mirada algo dudosa de los chicos entregando un documento a Ken.
-Muy bien, pero… ¿Por qué nosotros?- Pregunto el rubio.
-Básicamente por que están en la posición del barco, ideal para el mejor desempeño de la tarea, y en segundo por que el capitán artillero de este barco dice que son unos de los mejores, así que no lo piensen tanto y cumplan con las órdenes.- Mimi se dirigió rápidamente hacia la salida.
-¿Solo es hundirlos?- Pregunto Ken indeciso.- ¿Importa la cantidad de municiones?, o ¿que en vez de hacerle un boquete mas grande podemos volarlo definitivamente?, abría muchos restos en el agua, pero no serian problema.
Mimi se detuvo en la puerta, los observo con curiosidad y una sonrisa, que los chicos describirían como hermosa, se dibujo en su rostro.
-Sorpréndame.- Una vez dijo estoy Mimi salio a toda prisa.
Un leve silbido salio de los labios del rubio.
-Amigo, eso es lo que llamo una chica con personalidad.- Dijo mientras se acercaba a Ken para revisar los objetivo por el periscopio.
-No necesitas decírmelo.- Comento el moreno mientras se dirigía a cargar la pólvora necesaria.- Dijo llamarse Tachikawa… ¿esto?… Mimi si no mal recuerdo, espero que este en los registros militares.
TK sonrió ante la broma de su amigo, considerando que una mujer así estaba muy lejos de su alcance, y de él suyo también.
Minutos más tarde Mimi pisaba la cubierta del buque de inteligencia bajando del helicóptero que se había vuelto su medio más usado de trasporte en las últimas horas.
Se disponía a ingresar al puente de mando cuando una sonora explosión calo en todo el aire y una centella salio del destructor del cual procedía hace poco.
Los obstáculos volaron en pedazos, solo fue ese disparo. Muchos se sorprendieron de la potencia del disparo y los más conocedores lo hicieron por la precisión con que fue hecho.
-Al final de cuentas no solo son un par de pequeños pervertidos, son muy buenos en su trabajo.- Dijo Mimi para si misma, y entonces ingreso al puente de mando.
Para ese momento la información se confirmaba en toda base aun de pie. Los chinos preparaban un gran ataque, y no solo eso, además y habían logrado filtrar unidades a territorio japonés, la cosa no pintaba nada bien.
Un grupo de tres F-22 aterrizaba en Fukui.
Un oficial de alto rango salio a recibirlos. Su rostro levemente surcado por pequeñas arrugas, aparentando más una roca gastada por el viento más que como piel rugosa, denotaba su experiencia, aunque su semblante además mostraba a un hombre en sus cabales y formas.
-General Kakuzawa.- Saludo el teniente Kouta Hiroi saludaba.- La misión fue terminada con éxito.
-¿Éxito?- Pregunto con mucha calma el general.- No quiero contradecirlo, pero veo que solo regresaron tres unidades, cuando la misión comenzó con ocho.
-Lo se general, sin embargo tuvimos un encuentro con unidades enemigas, no pudimos evadirlas y en dicho combate cayeron los cinco voluntarios.- Informo Hiroi sin inmutarse siquiera.
-Bueno, eso dejémoslo un momento, supongo que trae la información.- Pregunto el general mientras caminaba fuera de la pista de aterrizaje hacia una oficina, seguido de cerca por el teniente.
-Así es señor, confirmamos toda la información, desafortunadamente no hay ninguna noticia buena.- Comento Hiroi.
-Me lo imaginaba, hace unas horas hemos recibido información por medio de inteligencia, al parecer los sistemas de comunicación se están restableciendo y cada vez es mejor.- El hombre se detuvo antes de abrir la puerta de su oficina.- Aun así estuvo bien que usted hiciera esta misión, me hizo comprender algunas cosas.
-¿Cómo cuales señor?- Pregunto de manera enigmática el teniente.
-Una de ellas es que no podemos perder gente torpemente ni ponerlos en riesgo en planes suicidas.- Dijo secamente el general causando un mal presentimiento en Hiroi.- y que hay que revalorizar la capacidad, liderazgo y eficiencia de nuestros oficiales.
Al abrir la puerta de la oficina Hiroi no pudo menos que sorprenderse al observar a Tai y Matt dentro de la misma.
-Supongo que recuerda al señor Yagami y al señor Ishida.- Comento el general mientras ingresaba a la oficina seguido de Hiroi que caminaba casi por inercia ante la sorpresa.- Ahora, ¿cuénteme nuevamente como fue que cayeron sus hombres?
Hiroi tartamudeo unos momentos y entonces cerro la boca ante la mirada airada que le enviaban los dos chicos. Siempre había hecho las cosas a su manera, nunca había fallado y ahora esto. No se sentía mal por lo que había hecho, pero si por que se supiera, él tenía la certeza de que cualquier sacrificio era aceptable antes que el país corriera riesgos aunque no todos pensaran como él. Pero tampoco había estado en una situación parecida, comprendía la mirada de los jóvenes, pero aun así le eran indiferente en cierta forma.
-Era una misión difícil.- Acertó a decir una vez que ordeno un poco sus ideas.- No podía correr riesgos.
-¿Por eso nos abandono?- Interrumpió Matt masticando cada palabra mientras Tai cruzaba un brazo delante del rubio para que no avanzara mas.
-Los sacrificios son necesarios, la vida no es fácil, y si no te has percatado de la situación estamos en una guerra.- Contesto encarándose a Matt que apenas podía contenerse.
-De acuerdo.- dijo Tai en un tono tranquilo.- Por fortuna pudimos regresar.
Hiroi asintió poniendo la mirada altiva, comenzó a pensar que por lo menos Tai era un chico con una mentalidad mas practica que la de su compañero.
-Gracias a nuestras habilidades derrotamos a los enemigos y regresamos.- Comento el moreno ante la sorpresa del teniente. Nunca pensó que hubieran vencido, solo que habían logrado escapar.- Sin embargo, no pudimos regresar todos, perdimos a uno de nuestros compañeros, uno de los que se ofreció olvidando sus temores por confiar en usted, y que al final fue erróneo hacerlo, creo que esto es apenas justo.
Hiroi observo como la mirada del chico cambio a un gesto de furia. Enseguida sintió el fuerte golpe que Tai le coloco en la barbilla. El golpe fue seco y tan efectivo que el teniente cayo al suelo aturdido y con un leve hilillo de sangre cayendo por la comisura de su labio derecho.
Ni siquiera hizo intento de levantarse. Observo el moreno con una mirada de rencor, nunca antes un simple piloto lo había golpeado, ni siquiera le habían alzado la voz.
Tai respiraba profundamente, ese golpe dado le había liberado de una opresión en el pecho que no había logrado calmar con nada, hasta ese instante. Su puño derecho aun extendido temblaba. Probo de calmarse, ciertamente hubiera querido darle una paliza entera al tipo, pero debía recordar que los rangos aun contaban.
Matt observo con sorpresa a su amigo. Su primera reacción fue de molestia. Él también quería darle un buen golpe al tipo.
-Yagami, debe comprender que es una falta muy grave el golpear a un superior.- Comento el general con tanta calma que Hiroi no lo comprendía.- Es una falta que le podría costara dos días de encierro en las celas de la base.
-Estoy conciente señor.- Contesto Tai recuperando su postura.
-Dos días es un precio bastante aceptable.- Comento Matt mientras observaba como el teniente se trataba de incorporar apoyándose en sus brazos y piernas.
De un paso quedo a un costado de Hiroi. Fue un movimiento recto y limpio. La pierna de Matt se elevo un poco y golpeo el estomago de su teniente. El impacto hizo quedarse sin aliento al hombre que volvió a caer en el suelo.
-Ishida, basta ya.- Ordeno el general sin exaltarse en lo más mínimo y luego dirigiéndose a Hiroi.- Escuche Hiroi, desde este momento le suspendo su rango por tiempo indefinido, es obvio que sus planes son un tanto faltos de escrúpulos.
Una vez dicho esto el hombre tomo asiento junto a su escritorio.
-Ustedes por otro lado han demostrado una gran capacidad en combate, además de liderazgo que se requiere.- Tai y Matt escuchaban sin entender del todo.- Sus compañeros ya corrieron la noticia de ustedes por toda la barraca asignada a Odaiba, confían en ustedes. Es por eso que desde este momento le doy el cargo de teniente provisional a usted señor Yagami, y su segundo será el señor Ishida, por lo menos hasta que encuentre a alguien mejor. Ahora retírense.
Los jóvenes se vieron uno al otro con sorpresa, sin poder responder nada salieron de la oficina sin decir nada mientras Hiroi trataba de incorporarse nuevamente. El general tendría una larga conversación con el tipo.
En Okaya la batalla había pasado a un letargo, el cual se debía gracias a que los dos contrincantes estaban reagrupándose, pero pronto el ambiente ahora calmo se volvería estridente.
Mientras en la tienda de la atención medica, Kari descansaba un momento, tras el descanso habían llegado muchos a quienes atender, pero ya había pasado lo pesado, aunque no dudaba que cuando el combate se reanudara en forma habría muchos mas heridos, cosa que le hacia sentir un poco de escalofríos. Pronto se acabarían las medicinas, y eso solo significaba que más gente moriría.
-Entonces, cuéntame mas acerca de ese cabo Kido.- Le decía el general sacándola se sus pensamientos.
-General, pensé que seguía durmiendo.- Dijo la chica acercándose al maltrecho individuo.
-No podría con este dolor.- Comento el general, que ya respiraba con mucha dificultad.
-Déjeme administrarle la morfina.- Pidió la chica casi en una suplica.
-Ya le dije que no, no tiene caso.- Volvió a insistir el general en un gesto que pretendía ser una sonrisa, pero que se veía perturbadora en aquella piel con tantas quemaduras.-Mejor tome una hoja de papel y escriba lo que le voy a decir.
La chica tomo un pequeño bloc y sin mucha certeza de lo que quería el general se dispuso a escribir lo que quisiese dictarle, aprovechando el momento de calma.
-Por lo que me has dicho, creo que estas dispuesta a seguir a Joe Kido, ¿no es así?- Pregunto el hombre ante la mirada dubitativa de Kari.
La chica solo asintió.
-Entonces hazme el favor de escribir lo siguiente.- Comenzó aquel hombre que sentía estar ya en la antesala de la muerte.
Mientras un arduo trabajo terminaba en la tienda de mecánicos.
-Por fin.- celebraba Yolei mientras se secaba el sudor de la frente con la mano llena de grasa y aceite.
Habían terminado de montar aquel cañón en el vehiculo.
-¿Y ahora que?- Pregunto Davis algo maltrecho.
-Ahí que llevarlo al frente, ya verán esos chinos lo que es poder.- Yolei tenia bastante entusiasmo.
-Aun no se como harás efectivo ese cañón con el poco peso del jeep aun con el blindaje que le pusiste.- Comento Cody con desden.
-Bien, pues ya que estas tan ansioso de saberlo entra, y tu también Davis.- La chica ingreso en el vehiculo.- Verán lo que esta preciosidad puede hacer.
Ambos chicos subieron al vehiculo que Yolei hizo encender con un sonoro rugido.
Con la velocidad ofrecida por el vehiculo de cuatro ruedas los chicos avanzaron rápidamente por el área segura hasta llegar al frente, donde leves disparos aislados aun se escuchaban.
Cuando Yolei detuvo el jeep en la zona donde se agrupaban los tanques japoneses todos miraron el vehiculo con curiosidad.
-Me da vergüenza que me vean en esto.- Dijo Cody tajantemente.
-Bien, ya me canse.- Comento la chica empujando levemente a el chico causando su sorpresa.- cuando acabe esto te deberías sentir avergonzado por refunfuñar tanto y no hacer nada, ya basta!!! Todos hemos tenido momentos difíciles, pero no por eso nos la pasamos sin hacer nada al respecto, así que cierra la boca de una vez.
-Tú no tienes ni idea.- Logro decir Cody cuando supero su asombro ante la reacción de la chica, que además de algo extravagante, no parecía tan ruda como ahora.
-Y tu tampoco, así que si vas a ayudar puedes quedarte y si no mejor vete a esconder.- Los ojos de Yolei deslumbraban con el fuego de la convicción.
Esta discusión se interrumpió cuando una explosión estallo cerca de su posición. Todos volvieron el rostro, las fuerzas enemigas regresaban al ataque con toda su fuerza. Toda unidad estaba en movimiento ofensivo y la infantería avanzaba de frente sin parecer querer detenerse hasta lograr su objetivo.
-Será mejor que dejen esa discusión para después.- Grito Davis mientras se colocaba tras el volante del vehiculo poniéndolo en marcha.
Cody y Yolei lograron ingresar a la parte trasera, donde iba montado el cañón.
-Bien, pues tú me ayudaras, dispara cuando te diga.- Ordeno Yolei a Cody.- Tu Davis mantennos en movimiento, evita que nos pongan en mira y cuando encuentres un respiro detente.
Davis era bueno manejando el vehiculo, evitaba con anticipación los disparos enemigos sin perder el control.
-Nunca me dijiste que eras bueno manejando.- Grito Yolei mientras se sostenía en pie como podía.
-Cuando tenía quince sacaba a escondidas el auto de papa y conducía por la ciudad, siempre se enojo, o por lo menos las veces que me descubrió.- Respondía el chico mientras volanteaba.
Cuando Davis considero que podía detenerse un momento sin peligro lo hizo.
-Muy bien, es momento.- Yolei rápidamente tomo las pequeñas palancas hidráulicas montadas a su costado y el cañón comenzó a moverse en dirección del enemigo.
-No seas necia, solo saldremos volando.- Insistió Cody, pero la chica apenas lo tomo en cuenta.
La chica apunto según su pequeña mira algo rustica y después tomo una palanca que jalo con fuerza.
Con un sonoro crujido de fuelles y resortes dos piezas de metal, una en cada costado del vehiculo, se desplegaron y mostraron unos pronunciados picos en sus puntas. Enseguida bajaron con fuerza hasta incrustarse en el terreno, anclando el vehiculo al suelo.
-Ya no temas y dispara.- Dijo secamente la chica a Cody que tenia la boca abierta por el la función que había mostrado el jeep.
El chico siguió la orden y el cañón estallo causando daños en las fuerzas enemigas causando un leve estremecimiento en el jeep, pero con la estabilidad suficiente para no volcarse. Un par de disparos más les fueron permitidos antes de que las unidades enemigos los comenzaran a poner en la mira.
-Creo que mejor nos movemos.- Sugirió Davis.
Yolei inmediatamente movió los mecanismos y las piezas metálicas que los anclaban se soltaron dejando al vehiculo moverse nuevamente mientras evadía los disparos.
Una sonrisa se dibujo en la boca de la chica mientras veía como Cody evitaba mirarla, era claro que había comprendido que ella no era una inútil.
Y mientras la batalla continuaba incesantemente las fuerzas navales estaban a punto de llegar a Fukui, solo necesitaban unas tres horas, incluso llegarían antes del amanecer.
-¿Cómo va todo?- Pregunto Hiroshi Imatsune.- ¿Aun no aparece nada en el radar ni en el sonar?
-Aun no y estamos a menos de cuatro horas de llegar a Fukui.- Contesto Sora.
-Creo que ya podemos relajarnos un poco, no parece probable que nos ataquen tan cerca de la base.- Sugirió el capitán de la flota.
-No debemos confiarnos, deberíamos cambiar la formación a una fila.- Sugirió Sora tomando en cuenta que ante un ataque no había mejor táctica.
-Yo estoy al mando, no cambiaremos la formación actual.- Respondió el tipo con una mirada airada hacia la pelinaranja, cosa que hizo a la chica morderse el labio inferior para no decir nada de lo que pudiese arrepentirse.
La formación que llevaba colocaba los barcos en grupos de tres viajando en paralelo, una buena formación, pero para atacar y defenderse era mejor una sola fila ya que de una sola vez podían atacar con todo su arsenal sin riesgo a estorbarse, sin embargo aquel sujeto era tan necio como orgullos, nada lo haría cambiar de opinión.
Fue cuando un pequeño parpadeo fue notado en el radar.
-¿Qué ocurre Takenouchi?- Pregunto Imatsune.
-Parece ser que se aproxima una flota enemiga.- Respondió rápidamente la chica tratado de mantener el control sobre si misma.
-¡Prepárense para defendernos!- Ordeno con presteza Imatsune tensándose repentinamente, era su primera emergencia real desde que había tomado el mando.
-Aun es tiempo, cambiemos nuestra formación.- Sugirió Sora
-De ninguna manera, la que tenemos es la mejor, debemos proteger la información que llevamos y el buque de investigación.- Argumento el sujeto, aunque mas que nada no quería darle la razón a la pelinaranja.
Sora volvió a morderse el labio inferior pero esta vez no trato ni por un momento de evitar lanzarle una mirada de gran enojo y reprobación a Imatsune que simplemente la ignoro evitándola.
En pocos instantes toda la flota estaba alertada sobre el inminente encuentro.
Minutos después ya solo era cuestión de instantes para que el ataque comenzara.
-Para esto teníamos que estar preparados, y sin embargo me siento nervioso.- Comento TK mientras observaba por su periscopio al enemigo que se acercaba.
-No creo que sea raro, pero no nos queda más que enfrentarlo con valor.- Contesto Ken colocando la última carga de pólvora en el cañón y amartillándola en su interior.- ¿Esta bien dirigido?
-Si, solo habrá que calcular el ángulo de disparo según la distancia del enemigo, aun estamos muy lejos para poder atacar.- Confirmo TK dejando el periscopio y tomando su posición en los controles de su armamento.
Toda la flota seguía avanzando buscando no ser un blanco fácil y por su puesto poder atacar con la mayor fuerza.
-Estamos en alerta y al estúpido capitán de la flota se le ocurre tratar de proteger los dos cruceros rodeándonos con las demás unidades.- Se quejaba Jun ante Izzy que revisaba las simulaciones y guiaba a su media docena de ayudantes.- ¡Ese tipo tuvo una lobotomía seguramente! ¿De que nos sirve unidades en la retaguardia si los enemigos vienen de frente?
-Eso ya no nos corresponde a nosotros, debemos confiar en el capitán, no por algo esta en ese puesto.- Contesto el chico calmadamente mientras metía mas datos en el computador.
-Si nos llegan a disparar aunque sea una sola vez te juro que le pateare el trasero a ese inepto.- Termino Jun con una ademán mientras regresaba a su computador.
Mientras se acercaba el enemigo tomando posición en su armamento se hizo una pequeña calma.
En el instante siguiente un parpadeo en el sonar rompía la calma definitivamente.
-Atención, nos han disparado dos torpedos directos a nuestra posición, cuarenta segundos para impacto.- Anuncio Sora
-¡Maniobras evasivas!- Ordeno Imatsune rápidamente.
Las naves que estaban en el curso de colisión del torpedo lograron evadir el impacto.
Inmediatamente contestaron el ataque con una descarga de casi todo su armamento, solo los barcos más lejanos no pudieron atacar con sus armas más pequeñas debido a su corto alcance y que por la formación era más fácil causar daño a sus propias fuerzas que a las enemigas.
-Súbelo dos grados más.- Decía TK a Ken mientras revisaba el periscopio y Ken manejaba los controles de los cañones.- Listo
Ken oprimió el botón de disparo y los cañones soltaron su carga logrando impactar el costado de un acorazado enemigo.
-Perfecto.- Celebro TK
El daño al enemigo fue bueno, aunque no devastador, no todos los disparos dieron en el blanco como era de esperarse, y los que dieron no hicieron el suficiente daño como para inutilizar a ninguna navío enemigo.
Inmediatamente el enemigo ataco causando el mismo daño a la flota japonesa.
Instantes mas tarde las unidades aéreas de cada flota comenzaron a surcar el aire poblando el ambiente de ensordecedores disparos.
El armamento ligero mantenía a raya a las unidades aéreas enemigas de los dos cruceros, pero los disparos eran cada vez mas cercanos.
-Maldición.- Resoplaba Imatsune.- esto se esta complicando, ¿Ya pidieron ayuda a la base de Fukui?
-Así es señor, deben estar a instantes de llegar.- Contesto Mimi
-Aun podemos cambiar un poco la formación, para tener más poder ofensivo y mantener más a raya al enemigo y ganar tiempo para que llegue la ayuda.- Sugirió Sora cansada de ver como el enemigo se acercaba cada vez mas a ellos con sus disparos.
-Claro que no, no cambiaremos nuestra formación, es tarde y no creo que haya mejor, aquí yo soy el capitán y no se cambiara la formación.- Culmino el tipo de manera orgullosa aunque estuviera sudando por la tensión del momento.
Sora no dijo nada, su rostro se mantuvo impasible pero por dentro temía estar a un ápice de cometer una locura.
Mimi se sintió mal por su amiga, pero estaba dispuesta a ayudarla en cuanto le fuese posible y llegaran sus posibilidades de hacerlo.
Mientras varias unidades estaban bastante afectadas, de ambos bandos.
El destructor donde se encontraban Ken y TK estaba bastante dañado. Dado que los chicos eran buenos en su trabajo algunos esfuerzos enemigos habían coincidido en atacar en especial a ese destructor que tanto daño les estaba causando a sus fuerzas.
-Esta cargado, posición.- Pidió Ken mientras terminaba de amartillar la pólvora del cañón.
-Un grado mas.- Pidió TK.- muy bien, dispara.
El disparo salio de los cañones terminando a un enemigo, el acorazado se comenzó a hundir mientras la tripulación trataba de escapar.
-¡Lo hundimos!- Celebro TK aunque se notaba con rostro cansado.
-Excelente, sigamos así.- Respondió Ken igual de feliz, pero al igual que TK se notaba ya cansado por todo el movimiento y tensión.
Fue entonces cuando sus expresiones cansadas palidecieron al escuchar el silbido de un proyectil surcando el aire cerca de ellos, demasiado cerca.
El tiempo parecía detenerse por unos instantes cuando el silbido se hizo ensordecedor y los chicos comprendieron que se trataba de un proyectil lanzado hacia ellos o como mínimo muy cerca de ellos, en todo caso un peligro inminente.
TK y Ken reaccionaron enseguida, se les hizo como si soñaran, pues sus piernas no les respondieron de inmediato o como mínimo no a la velocidad que ellos deseaban, sin embargo de pronto el tiempo continuo su curso y velocidad normal y los chicos corrieron a la salida justo a tiempo ya que una explosión destrozo los cañones que manejaban, causando que los chicos salieran volando unos metros hasta golpearse duramente con una de las paredes metálicas del pasillo del destructor.
Rápidamente el destructor se puso en alerta. El daño había sido considerable y no aguantaría un embiste mas por mas mínimo que este fuera. Muchos comenzaban a abordar los pocos botes salvavidas.
TK se incorporo lentamente. Se sentía mareado y confundido. Logro ponerse completamente de pie y sintió un fuerte dolor en el lado derecho de su cabeza, llevándose la mano a dicho lugar y observándola con sangre. La herida era superficial pero bastante molesta.
Ken se acerco a TK. El chico se tomaba el brazo derecho justo entre el hombro y el codo con la mano izquierda. Con ella trataba de detener la leve hemorragia que tenia, causa de un corte con algún pico metálico de los escombros.
-¿Estas bien?- Pregunto el moreno
-Creo que si, y ¿tu?- Inquirió el rubio sacudiendo un poco la cabeza para aclarar las ideas.
Ken solo asintió y rápidamente volteo a ambos lados para observar la situación. El pasillo estaba aun en una condición aceptable, se podía caminar por él.
-Es mejor salir de aquí, ya no podemos hacer nada.- Dijo TK mientras comenzaba a andar hacia la puerta que daba a la cubierta del destructor.
Caminaron unos pasos hasta que Ken se detuvo de repente ante una puerta.
-¿Qué pasa?- Pregunto TK
-Mira.- Ken hizo que TK observara el interior del cuarto de control de un cañón como el que ellos manejaban, y viera que estaba vacío, los encargados lo habían abandonado.
-Se lo que piensas, pero no estoy seguro, ya casi todos están abandonando el barco.- Dijo TK
-Aun no nos hunden, ¿verdad?- Dijo Ken con una media sonrisa en sus labios.
TK sonrío y ambos chicos prepararon los cañones, seguirían disparando mientras aun pudieran.
Mientras en tierra firme y aun lejana de aquel lugar Davis conducía de manera bastante hábil.
Yolei estaba muy feliz por el desempeño de su creación, ciertamente no esperaba menos de algo en lo que trabajo arduamente y que, a pesar de lo limitado de los recursos para poder realizarlo, había culminado muy bien.
Habían causado bastante daño a las fuerzas enemigas, y ellos no habían recibido gran daño, debido a lo escurridizo que resultaba el vehiculo.
Davis se detuvo nuevamente, el sol estaba a punto de salir, sin embargo dudaba de que pudiera distinguirlo entre las espesas nubes de pólvora que se habían formado, además de que no tenía el tiempo ni las ganas de admirarlo.
Nuevamente los fuelles chirriaron y anclaron el vehiculo a tierra con un poco de resistencia debido al constante uso que había tenido en tan solo unas horas.
-Listo.- Ordeno Yolei y Cody volvió a disparar el cañón causando nuevamente daños en las filas enemigas que se veían mermadas y a pesar de ello no cesaban en su ataque.- Excelente, a movernos.
La chica trato de liberar el vehiculo del anclaje, sin embargo los fuelles no respondieron, se habían trabado, debido al constante movimiento habían cedido un poco y perdido la forma causando el mal funcionamiento del sistema mecánico.
-¿Qué pasa?- Pregunto Cody preocupado al notar que seguían detenidos y los tanques enemigos ya los ponían en mira.
-Se ha trabado.- Contesto la chica llena de frustración intentando que el aparato funcionara hasta llegar a patear la palanca.
Una explosión cerca del jeep hizo que este se volteara lanzando a los chicos fuera del vehiculo y dejándolo inservible.
Los oídos le zumbaban con fuerza y la cabeza le dolía como si fuese a explotarle. Cody abrió los ojos abruptamente, rápidamente busco a sus compañeros. El olor a pólvora era penetrante y abrumador, observo tras de si y vio pedazos de metal retorcido el cual fuera hace un instante el vehiculo donde viajaba.
-¡Davis!, ¡Yolei!- Grito el chico mientras se ponía de pie rápidamente, no parecía tener ningún golpe de consecuencia, pero si no se apresuraba y se ponía en resguardo seria blanco fácil, sin embargo algo dentro de si no le permitía ponerse a salvo sin saber que sus compañeros estaban bien.
Davis se levanto con pesadez. Realmente fue inesperado todo aquello, tenía el cuerpo bastante adolorido y se sentía demasiado confundido, lo único que tenía por seguro era que tenía que salir de ese lugar lo más rápido posible, pero también sabia y necesitaba hallar a sus compañeros.
Mientras la chica veía con impotencia su creación reducida a un pedazo de material, todo inservible. Sentía que había fallado. Pero no se detendría.
-¡Aquí estoy!- Respondió la chica poniéndose de pie y buscando al chico que le llamaba.
Cody escucho a Yolei y enseguida la diviso, cubierta de polvo y con el rostro cansado y algo desilusionado. Tal vez en otra circunstancia habría sentido algún tipo de bienestar al verla así, pero ese no era el momento y realmente se sentía mal de verla así.
-¿Estas bien?- Pregunto mientras se acercaba a la chica.
-Si, vamos, es mejor encontrar a Davis y salir de aquí.- Dijo la chica escuchando que algunas unidades enemigas se acercaban a donde estaban y temiendo que así como el vehiculo voló en pedazos ellos también volaran.
-Aquí estoy, no tienen que buscarme.- Dijo el chico apareciendo frente a los chicos.
-¿Cómo te encuentras?- Pregunto Yolei observando que caminaba algo desalineado y se notaba confundido.- ¿Todo bien?
-La verdad que no, pero ya me preocupare después, ahora salgamos de aquí.- Los chicos asintieron ante las palabras de Davis y comenzaban a avanzar de manera agazapada y rápida.
En un instante Davis sintió un gran ardor justo después de escuchar un estruendo y cayo al suelo sin poder evitarlo.
Cody levanto la vista y observo como Davis caía al suelo y su sangre comenzaba a teñir su ropa y a mojar el suelo.
Yolei tomo a su compañero herido y a un impresionado Cody y los jalo hacia una pequeña zanja que les sirvió de refugio pues después del tiro que hirió a Davis siguieron una ráfaga de disparos. Habían quedado a merced del enemigo, lejos de los aliados y sin nada con que defenderse.
Cody reacciono levemente y reviso rápidamente al chico que había quedado inconciente, tenia una herida de bala en el lado derecho del abdomen, afortunadamente parecía que la bala había salido, pero eso ocasionaba a la vez que estuviera sangrando profusamente.
-Necesito parar la hemorragia.- Grito el chico mirando a su compañera que trataba de encontrar por donde escapar sin éxito.
-Toma.- la chica subió su chaqueta y tiro con fuerza de la camiseta que traía abajo rasgando un buen trozo, y no pudo evitar que con ello se notara un trozo de sostén, cosa que noto Cody pero no le dio importancia, era lo menos importante en ese momento.
Cody rápidamente anudo al torso de su compañero el pedazo de tela y presiono para intentar detener la sangre.
Davis por su parte comenzaba a perder pulso y su piel se notaba más pálida a cada instante.
El enemigo se acercaba rápidamente, no tenían tiempo de nada, y no podían pensar en nada.
Mientras el sol comenzaba a asomarse en el horizonte Ken y TK continuaban disparando mientras muchos de sus compañeros abandonaban el destructor con ímpetu.
Soltaron una carga y lograron dañar el armamento de un acorazado enemigo.
-Vamos Ken, si somos mas rápidos podremos hundir a ese maldito acorazado antes de que nos ataquen.- Comento TK mientras cargaba los cañones, había cambiado de trabajo con Ken por que el moreno estaba bastante cansado.
-Lo se. Ahí esta perfecto, dispara cuando quieras.- Dijo Ken observando que el ángulo era el idóneo.
Sin embargo antes de poder accionar los cañones un torpedo golpeo el debilitado destructor causando que comenzara a inclinarse severamente a un costado y empezara a hundirse. Ken y TK cayeron al suelo por el impacto y enseguida recobraron la vertical.
-Diablos, hay que salir de aquí.- Grito con gran rabia Ken ya que apenas podían mantenerse en pie y estaban lejos de la salida.
Los dos chicos gatearon y se arrastraron por el pasillo hasta llegar a la puerta que los conduciría a cubierta.
TK se esforzó lo mas que su cuerpo se lo permitía, pero la inclinación del barco hizo que resbalara y casi fue a parar al fondo de este, sin embargo Ken lo sujeto del brazo antes de que cayera.
-No me dejes compañero, no quiero estar solo con esto.- Dijo con una sonrisa y ayudo a TK a incorporarse para seguir su trayecto a la superficie.
Avanzaban lo mas rápido posible pero en un instante se dieron cuenta que el agua comenzaba a introducirse al barco por el fondo, lo cual los obligaba a apresurarse mas. Una cosa era terminar en el mar con peligro de ahogarse y otra distinta quedarse dentro del barco para ahogarse inevitablemente.
Por fin y con gran esfuerzo llegaron a cubierta, para encontrarse con que estaba casi al nivel del mar.
-Prefecto, ya no hay botes.- Inquirió TK con desgano, solo quedaban unos cuantos marinos saltando al mar al no haber mas solución.
-No nos queda más que nadar.- Dijo Ken decididamente, pues si tenían que tirarse al agua era mejor hacerlo lo mas rápido posible, por que si esperaban demasiado serian arrastrados al fondo del mar por el barco.
Los chicos saltaron y de inmediato comenzaron a nadar tratando de alejarse lo más rápido posible del acorazado que se hundía rápidamente.
Tras unos instantes de gran esfuerzo ambos lograron alejarse lo suficiente para no correr peligro.
-Y ¿ahora que?- Pregunto TK mientras luchaba con el cansancio manteniéndose a flote.
-Esperar a que nos rescaten o algo.- Dijo Ken, aunque sabía que estando en medio de la batalla y en el mar eran victimas potenciales para volar por los aires y terminar en pedazos regados por el mar.
Los chicos alcanzaron un barril de combustible vacío que flotaba y se aferraron de el para poder ahorrar fuerzas por lo menos un poco.
Sin embargo su pequeña tranquilidad no duro mucho cuando un disparo cayo a varios metros de ellos, algo lejano, pero lo bastante cerca como para provocar una oleaje que les hizo tambalearse en el barril.
TK sentía un molesto ardor en su sien herida, debido a la sal del mar, mientras Ken sentía como el rasguño que se hizo en el brazo derecho le escocia.
Un nuevo disparo volvió hacer que los chicos y otros sobrevivientes estuvieran a la merced del oleaje.
Mientras en el crucero de control las cosas se ponían bastantes tensas.
-Hemos perdido un destructor y un acorazado, además tenemos un portaaviones dañado.- Informaban al capitán Imatsune.
-Es hora de que admitas tu error, es mejor cambiar un poco nuestra formación, estamos recibiendo demasiado daño.- Protesto Sora airadamente.
-A callar.- Grito Imatsune visiblemente molesto. Sabía que había cometido un error, pero había mucha distancia entre saberlo y reconocerlo ante los demás, no podía mostrar flaqueza ante las personas que estaban bajo sus órdenes, era parte de su filosofía para mantener el respeto y el control, pero sabía que se le estaba saliendo de las manos.
-Capitán, estoy de acuerdo con Takenouchi, es mejor modificar nuestra formación un poco, estamos recibiendo mucho daño y no vale la pena perder mas unidades.- Protesto un oficial.
Más voces se unieron a aquella de manera afirmativa ante la petición de Sora.
Sora sintió gran alegría al sentirse apoyada.
-Creo, capitán.- Comenzó a decir Mimi tras Imatsune sorprendiendo al sobresaltado y bastante desconcertado capitán.- Que usted a perdido el mando de esta flota, su necedad ha hecho que perdiéramos unidades importantes, y no parece contar con el respaldo de la gente de este barco, así que le pido de la manera mas atenta que abandone su puesto y lo ceda a su segunda, ya que parece tener mas sentido común.
-Claro que no.- Argumento el chico de manera indignada.- Se me dio el mando por algo y no voy a dejar que ahora se amotinen justo cuando tenemos un pequeño contratiempo en el accionar.
-Esto sobrepasa un "pequeño contratiempo".- Dijo Sora arrastrando las palabras.- estamos en serios problemas y no podemos dejar que tu ego sobrepase a la necesidad de hacer algo al respecto.
-Esto es un ultraje, haré que la corte militar los juzgue por esto.- Exclamo Imatsune con gran ímpetu y rencor, sobre todo para Mimi y Sora.
-Bien, pues que sea por algo de verdad importante, y no creo que los mandos le den la razón a alguien tan equivocado como lo es usted… es decir, como lo eres tu, torpe.- Enseguida dos marineros tomaron a Imatsune por ordenes de la chica de cabello castaño.
-¡Juro que me las pagaran!- Se escuchaba gritar al tipo mientras era conducido a la pequeña celda del barco.
-Bien Sora Takenouchi.- Comenzó a decir Mimi una vez que sacaron a Imatsune y sus gritos se volvieron pequeños ruidos lejanos.- Ahora tiene el mando de la flota.
La chica se acerco al mando con paso firme pero tenia ciertas dudas sobre lo que había pasado, podría traer consecuencias verdaderamente malas para Mimi en un futuro.
-¿Estas segura de que has hecho bien?- Dijo Sora al estar frente a Mimi
-Eso depende de ti, demuestra que tengo razón, confío en ti Sora.- Dijo Mimi.
Sora sonrío y tomo asiento en el lugar del capitán, observando como todos en la sala de control tenían su mirada sobre ella. Sentía como si siempre perteneciera a ese lugar. Cerró los ojos, mostró una fugaz sonrisa, tomo aire y comenzó.
-Bien, hay que revertir esta situación, manden órdenes a los demás navíos.- La voz de Sora se escuchaba firme y respetable, aunque mantenía su timbre femenino.- Que los acorazados y destructores que están al frente ataquen con todo para darle tiempo a los navíos de ataque que están a nuestra retaguardia poder llegar a apoyarlos, es tonto mantenerlos donde no pueden dañar al enemigo.
Tan solo salieron las ordenes de la boca de la chica todos comenzaron a realizar su trabajo.
Mimi sonrío y Sora le devolvió la sonrisa, en verdad se sentía muy bien y pondría todo su empeño en no defraudar la confianza de Mimi y así no dejarla en mal.
En esos momentos Cody luchaba por detener la hemorragia que le estaba arrebatando la vida a Davis.
-Tenemos que salir de aquí.- Grito Cody
-Acepto sugerencias.- Dijo Yolei ante una airada mirada del chico.- No podemos salir, nos mataran en cuanto demos la cara.
Cody estaba a punto de vociferar palabras mayores cuando se escucho el ruido de un motor acercándose rápidamente hacia su posición.
Los chicos se estremecieron hasta el momento en que junto a la zanja apareció el rostro de Joe Kido.
-Rápido, suban.- Ordeno el cabo.
Rápidamente dos soldados les ayudaron a subir al vehiculo blindado en que habían llegado y pusieron a Davis con el mayor cuidado y aun mas prisa en la parte trasera. Joe comenzó su desenfrenada carrera hacia un lugar donde atender a Davis.
-Gracias por venir por nosotros.- Dijo Cody a Joe.
-Ustedes tres han hecho un excelente trabajo, gracias a eso ganamos terreno en esta batalla, no podía dejarlos tirados y a su suerte.- Explicaba Joe mientras hacia gala de un gran talento para manejar, igual que Davis.- En cuanto observamos que lograron darles decidimos ir por ustedes, ¿Qué paso?
-Un desperfecto mecánico.- Dijo secamente la chica que en ese momento limpiaba sus gafas del polvo que las cubrían.
-Lo que tú digas.- Acertó a decir Joe sin querer ofender.
Entonces algunos disparos comenzaron a rebotar en el blindaje del vehiculo y unas explosiones mayores retumbaban por lo cerca que caían.
-En cualquier momento nos darán.- Se quejo Cody
-Para ir mas seguros tome un vehiculo blindado, pero eso nos hace algo lentos.- Observo Joe.
El joven Cody observo por una rendija como un tanque apuntaba su cañón hacia a ellos. Tomando en cuenta como de rápido les atinaron con el jeep modificado parecía muy probable que volvieran a darles ahora.
El chico cerró los ojos y apretó los dientes esperando lo inevitable.
Se escucho una gran explosión, pero Cody no sintió nada, entonces abrió los ojos y observo por la rendija como aquel, y más tanques, habían volado en pedazos dejando las ruedas tipo oruga con una masa de fuego sobre ellas.
Enseguida un grupo de aviones tipo caza pasaron volando sobre las unidades inutilizadas, dieron la vuelta y atacaron a otras tantas.
-Parece que la ayuda llego.- Dijo Joe con una sonrisa que rápidamente contagio a los presentes.- Pero dejemos esto para después, lo importante es llevar a Motomiya a que reciba atención medica.
Todos estuvieron de acuerdo y continuaron su camino mientras a sus espaldas los aviones terminaban por hacer huir al enemigo que se veía inutilizado ante los ataques aéreos.
En el aire los F-15 y F-16 terminaban el trabajo.
Era una misión de reconocimiento, pero si confirmaban la presencia enemiga en territorio japonés era imperativo atacar y tratar de eliminarlo.
Se hicieron dos grupos de reconocimiento y en este Matt tenia el mando. Fue sorpresivo descubrir un encuentro entre el enemigo y la milicia propia, y no le cabía duda de que se trataba de la fuerza de Odaiba, concordaba con la ruta que tomarían.
-Bien chicos, terminamos con los tanques.- Dijo Matt por la radio, entonces cambio de frecuencia.- Base, aquí líder de kumo2, hemos terminado con el enemigo, esperamos instrucciones.
-"Líder kumo2, reporte estado de su unidad."- Ordenaron desde la radio.
-Cero daños, cero perdidas.- Dijo Matt con firmeza.- pero sufrimos un déficit en la reserva de combustible, parece algo complicado regresar a la base.
-"El escuadrón de Odaiba transporta combustible, traten de reabastecerse. En caso de no lograrlo tendrán que regresar con el resto de los efectivos de Odaiba, comuníquese en cuanto determine su situación".- fueron las ordenes de la radio antes de que la interferencia llenara la señal.
-Entendido, fuera.- término Matt cortando la comunicación.- Bien señores, es hora de bajar a saludar a nuestros compañeros.
Los aviones dieron la vuelta en busca de un claro donde aterrizar.
Ken y TK estaban cansados, bastante cansados y solo habían pasado menos de una hora en el agua, y a pesar de ello ya estaban al limite de sus fuerzas.
La batalla seguía su curso, pero ciertos cambios en la formación de las naves japonesas habían dado un curso más alentador a la contienda.
-Creo que nadie vendrá a rescatarnos, pero por lo menos me consuela que hundimos un par de esos malditos.- Grito Ken para que TK pudiese escucharlo en medio de los sonoros disparos.
-No pierdas la calma, una vez que esto termine vendrán a rescatarnos.- lo alentó TK, pero Ken solo contesto con una sonrisa amarga mientras se aferraba con todas sus fuerzas al barril al igual que TK.
Fue entonces cuando un acorazado enemigo recibió un fuerte impacto y comenzó a hundirse mientras las llamas se extendían por su cubierta.
Ken y TK lo observaron con alegría sin embargo también con sorpresa a notar que no había sido el ataque de un barco ni nada por el estilo. Enseguida un grupo de aviones sobrevoló por encima del barco inutilizado y ataco a otro. El ataque fue tan sorpresivo e implacable que ningún barco enemigo parecía preparado para contraatacar y las unidades aéreas enemigas padecían del mismo mal, así que fueron mermadas susceptiblemente por los aviones.
Mientras en el crucero de mando se ponían al tanto de toda la acción.
-Capitán Takenouchi, el resto de la flota enemiga se retira.- Informaban con gran alegría a Sora
-Las unidades de Fukui se encargaran de perseguir y terminar con ellos, nuestra prioridad es llegar a Fukui.- Informo Mimi a Sora.- Los aviones también son de Fukui.
-Que alivio, sin ellos hubiéramos perdido.- Dijo Sora
-No solo eso, sin el cambio de formación que hiciste no hubiéramos aguantado hasta su llegada.- Le dijo Mimi apoyando su mano en el hombro derecho de Sora.- Lo hiciste bien, y estoy segura que mi decisión fue la correcta.
-Gracias, prometo poner todo de mi parte para no defraudarte.- Contesto Sora, y entonces siguió con sus labores.- Que todos los barcos manden botes a rescatar a los marinos que cayeron al mar.
Las órdenes comenzaron a correr en toda la flota obedeciéndose inmediatamente.
Mientras los aviones que habían llegado a apoyar a la flota se reagrupaban.
-Kumo1, reagrúpense.- Ordeno Tai desde su F-16.
-"Aquí base, Líder Kumo1, informe situación".- Se escucho desde la radio.
-Cero bajas y cero daños. Kumo1 reporta todo un éxito su intervención, sin embargo no contamos con el combustible necesario para regresar a la base.- Informo Tai
-"Pidan permiso de aterrizaje en alguno de los portaviones de la flota, y permanezcan en el hasta esta base, no es imperativo que regresen de inmediato, pero reabastezcan sus tanques de combustible manteniéndose alerta, es todo, cambio y fuera".- el canal de radio quedo lleno de estática.
-Ya escucharon, hay que pedir permiso de aterrizar.- Dijo Tai y se enfilo al grupo de portaviones de la flota.
Mientras los botes eran echados al agua para rescatar a los sobrevivientes en el buque de investigación continuaban con su labor.
Izzy atendía una llamada mientras Jun y el resto del equipo esperaban.
-Tenemos noticias.- Dijo Izzy al colgar el teléfono llamando la atención de todos.- La batalla termino en nuestro favor, como era de esperarse debido a que seguimos a flote.
-Al final el capitán de flota nos saco de esta corrigiendo sus errores.- Admitió Jun como un comentario.
-Esa es la segunda noticia, hemos cambiado de capitán de flota.- Dijo Izzy ante la sorpresa de muchos.- al parecer hubo problemas en el buque de mando, sin embargo me informan que ya todo esta bajo control, de todos modos dudo que algún día sepamos toda la verdad, lo importante es que estamos cerca de llegar a Fukui.
-Eso significa que pronto podremos mandar a traer a la diseñadora del motor que necesitamos.- Dijo Jun.
Izzy asintió con la cabeza y todos regresaron al trabajo.
En otro lugar.
-Bien, ya he informado rápidamente a todos las unidades de la flota las órdenes y nuestro cambio de capitán.- Dijo Mimi regresando al lado de Sora.
-Muy bien, ojala no pase nada hasta que lleguemos a Fukui.- Comento Sora.
-Capitán.- Dijo uno de los hombres.- Los aviones procedentes de Fukui solicitan permiso para aterrizar en uno de nuestros portaviones.
-Concédanlo, eso no se pone en duda.- Ordeno la chica con firmeza.
-Cuando lleguemos a Fukui debo dar muchas explicaciones, espero que no hagas nada mientras lo hago. Aunque confío en ti lo que hicimos tendrá algunas consecuencias.- LE dijo Mimi a la pelirroja.
-Lo se, y estoy preparada.- Concluyo Sora.
En uno de los portaviones Tai y su escuadrón terminaban de aterrizar y bajaban de sus unidades.
-Bienvenidos.- Los saludo el oficial al mando del portaviones.- Hemos recibido el informe de Fukui. Llegaremos en una hora aproximadamente, mientras tanto pueden descansar.
-Muchas gracias, así lo haremos.- Dijo Tai y el hombre se retiro.
En esos momentos uno de los botes era subido a cubierta, trayendo a algunos sobrevivientes de los barcos hundidos.
Tai estuvo de un extremo a otro del portaviones igual que sus compañeros, pero no había nada que hacer o en que entretenerse hasta llegar a la base, así que busco un lugar con sombra y se sentó recargándose en una pared de los accesos al puente de mando.
Al rato dos jóvenes se sentaron junto a él. Tenían el cabello húmedo, uno rubio y el otro negro, ambos tenían unas mantas. Ambos con vendas, el rubio en la cabeza y el moreno en el brazo izquierdo.
Tai busco en las bolsas delanteras de su overol, abrió una de las bolsas delanteras y saco una barra de chocolate de las que les daban en los cuarteles. Ayudaban a los chicos a mantenerse en calma, y en alguna emergencia podían echar mano de las barras para no quedarse sin alimento.
Se volvió hacia los chicos y les mostró una sincera sonrisa.
-¿Gustan?, creo que necesitan entrar en calor.- Dijo Tai ofreciéndoles la barra a los chicos.
TK dudo un momento, pero luego acepto la barra con agrado y la partió en dos para compartirla con Ken.
-Gracias.- Dijo Ken
-No hay problema.- Saco otra barra de su overol y comenzó a comerla.- Que mala suerte, solo dos de nuestros barcos cayeron y ustedes estaban en uno.
-Si, mala suerte.- Dijo TK y continuo comiendo la barra en silencio.
Una vez que terminaron de comer las barras Tai alargo la mano hacia los chicos.
-Mi nombre es Taichi Yagami.- Se presento el chico.
El primero en estrecharle la mano fue TK.
-Mucho gusto, mi nombre es Takerou Takaishi.- Una vez termino se hizo de lado para que Ken pudiera estrechar la mano del moreno.
-Yo soy Ken Ichijouji.- Dijo Ken estrechando la mano de Tai.
-Mucho gusto, pueden llamarme Tai.- Concluyo el chico.
Los chicos sonrieron. Por lo menos tenían con quien conversar hasta llegar a Fukui.
Bueno, como dije arriba pienso seguir escribiendo, solo que se me ha complicado, por ello ahora que estoy de vacaciones aprovecho para hacerlo, ojala pueda entregarles otro capitulo muy pronto, pero no prometere nada por que he acostumbrado quedarles mal. Espero que les sigua gustando el fic, creanme que me gusta escribirlo y faltan muchas cosas por leer.
Saludos
Goshujin Sama
