Capítulo 8
Libro 1
Another Brick in the Wall
(Otro ladrillo en la pared)
ITACHI UCHIHA
Eran muy pocas las ocasiones que yo recordaba haber caído en un Genjutsu ajeno, tal vez cuando estaba en la academia, y jamás en mi vida había experimentado una alución causada por estrés, aunque creí que de verdad estaba viviendo una. Cuando vi que Sasuke ardió en llamas, digo, estoy acostumbrado a esperarme las peores cosas e incluso que llegarían a romper con cualquier ley natural existente, pero, aún así, él no realizó ningún tipo de sellos, mucho menos acumuló chakra, y es que a cualquiera en su sano juicio y en pleno uso de sus facultades mentales (que incluso hubiera dormido bien y que no estuviera sometido a esta extraña situación) le costaría aceptar sin más 'Oh mira, mi hermano pequeño se convirtió de un momento a otro en una antorcha humana'
¿Me equivoco?
Cuando contemplé el calor infernal de la habitación que aumentaba terroríficamente rápido, las llamaradas y el humo empecé a caer en la cuenta que ésto tenía que ser verdad.
Inferí rápidamente que los soldados del Nuevo Orden le habían prendido fuego de alguna forma, así que con esa idea en la cabeza la rabia empezó a llenarme el organismo de adrenalina, lo suficiente para que me liberara de sus garras, y supongo que les hubiera dado la paliza de su vida de no ser por mi absoluta urgencia por correr a ayudar a apagarlo. Pero al instante que llegué a él, un caos mayor se apoderó de los alrededores.
Nunca realmente había vivido un tornado (afortunadamente) pero supuse que era eso lo que estaba sucediendo en ése preciso momento . Todas las ventanas de la mansión estallaron cómo si hubieran tenido dinamita amarradas a ellas,y después de la explosión entró aire cómo el caudal furioso de una cascada, arrasando con todo a su paso. No podía escuchar absolutamente nada, el ruido era apocalíptico y llovía con tanta fuerza que, (sumada a los cristales de las ventanas y otras cosas de vidrio con las que el viento arrasó) picaba y se enterraba en tu piel cómo si fuera una lluvia de agujas.
Con toda aquella adrenalina acumulada gracias a la rabieta de hace un momento, bien pude haber activado al menos el Sharingan de 3 aspas, pero abrir los ojos en ese momento hubiera significado ceguera permanente.
Técnicamente, librarme de los soldados del N.O. No me había servido de nada en absoluto, aparentemente, ya que todos tuvimos que agarrarnos del suelo, de las paredes o de cualquier sólido que pareciese más firme que nosotros mismos, para evitar que el tornado nos arrastrara a las ventanas y nos matara de una vez por todas.
Mi gran pregunta fue, ¿y mis papás?
Intenté gritar para llamar a Sasuke y preguntarle si sabía a dónde es que ellos habían salido disparados, o sí cómo mínimo seguían vivos.
Pero ni siquiera fui capaz de escuchar mi propia voz.
Entonces, cómo si fuera de película, todo calmó de un momento a otro. Todo quedó sereno. Y mi casa destrozada.
Aparté el antebrazo de mi cara inmediatamente y me puse en guardia ante cualquier ataque sorpresivo, Entonces lo que ví muy probablemente jamás se me olvidará.
Un hombre alto, con una venda en su cabeza y en su brazo, extremadamente imponente parado ahí, en medio del salón totalmente destrozado. ¿Que no da miedo eso? Vuelve a pensarlo, y sigue leyendo cuando estés convencido de ello.
Pues, damas y caballeros, con nosotros, la mismísima personificación del mal.
-Hola familia Uchiha- dijo con ua voz imponente y cargada de fuerza, de ésas de los jefes de altos mandos que te obligan a prestar atención a cada una de las palabras que su boca emite. -Soy el Único que es Único, ¿han oído hablar de mi?-
Mi padre, (oh por dios, ¡están vivos!) respondió igual de imponente, cómo era de esperarse de la voz del líder del Clan más poderoso de la aldea. Y... ¿de pie?
-Sabemos quién eres. No te tenemos miedo y no nos someteremos a tus normas-
-No esperaba que te sometieras a ninguna norma, Fugaku. Ni tú tampoco, Mikoto.-
(¿Mamá también estaba de pie? ¿en que momento me perdí?) -Ya sé que los aprendices de aberrantes cómo ustedes valoran la libertad por encima de todo. Pero no me es reelevante si aceptan o nó ésta nueva realidad. Vine a ver a sus hijos. Ésto es una monarquía, ¿saben? Yo mando, ellos obedecen.
Entonces el tipo de la cruz en la barbilla nos miró a mi hermano y a mí, y sonrió con comprensión, podría decirse que incluso con calidez.
-Voy a ponérselo fácil a ustedes dos. Lo único que tiene que hacer es renunciar a toda su existencia anterior (libertades, modo de vida y a sus padres en concreto) y serán perdonados. Nadie les hará daño si obedecen las normas. No se tocará ni un sólo cabello de su cabeza. Lo juro solemnemente. Renuncien a su vida anterior y a sus padres. Eso es todo. No se me ocurre nada más sencillo.
-¡Estás loco!- le grité a ese hombre sin pensarlo dos veces.
-Eso no va a pasar. Nunca.- Remató mi hermano. -Renunciamos a ti, a tus vendas y a tu terror- El hombrecillo se rió de aquella frase, lo que me tomó desprevenido.
-Itachi Uchiha- dijo el único, miŕandome profundamente a los ojos. Entonces no me podía mover. -Eres un chico muy guapo, he de decir, Itachi. Alto y blanco, esbelto pero musculoso, con proporciones perfectas. Tienes los ojos de tu Padre. Ya sé que cómo todo Uchiha, eres aspirante al puesto Sr. Perfección, contando que seas el hijo directo del líder del clan, incluso te haz mantenido fuerte hasta después de la triste y desafortunada desaparición de tu novia y alma gemela, Temari.
Una sensación de rabia frustrada ardía dentro de mi. ¿Que sabía ése tipo acerca de Temari? Sonrió mientras hablaba de su desaparición. Sabía algo. Estaba jugando conmigo.
-La cuestión es..- siguió diciendo.- ¿Eres capaz de ser un buen chico con el Nuevo Orden? ¿te adaptarías a las nuevas normas? -alzó las manos -¿¡No lo sabes?!- exclamó.
Mi cuerpo paralizado me impedía lanzarme sobre él y empezar a golpearlo hasta la muerte. Se volvió hacia mi hermano.
-Sasuke Uchiha, también lo sé todo sobre tí. Rebelde, pero a las vez aspirante también al puesto de Sr. Perfección de un típico Uchiha. La pregunta es, ¿aceptarías las reglas del nuevo Orden y Guiarías a tu Clan a la perfección? Claro que si aceptaras, yo mismo me encargaría de hacerte el siguiente líder, y eliminar a todos los estorbos.
Los ojos de mi hermano se abrieron de par en par cómo si le estuvieran ofreciendo la gloria. Una mueca muy preocupante. ¿¡Por qué demonios no soy capaz de moverme ni decir nada?! ¡Maldita sea!
El hombre se quedó mirando a Sasuke a la espera.
Entonces, Sasuke hizo una reverencia de agradecimiento, lo cuál me alarmó a niveles inimaginables. La rabia ocupaba mi ser entero, al igual que el odio de rebozaba de cada poro de mi piel hacia el único.
-Por supuesto que NO traicionaría a mi Clan, señor.- El dejo de sarcasmo e ironía eliminó la amabilidad de la reverencia y calmó cómo un extintor mi rabia y preocupación. Ese es mi hermanito menor. Pensé con orgullo.
Sasuke interrumpió su oración de forma abrupta, y me di cuenta que él también estaba paralizado. El Único se volvió a Haruno y sus guardias. -¡Atrápenlos! No volverán a ver a sus padres. Y tampoco ustedes, Fugaku y Mikoto, volverán a ver a sus especiales retoños, hasta el día en que todos hayan de morir. El fin del Clan Maldito al fin se ve venir-
¡Hola a todos!
Perdonen la tardanza. Sé que a ustedes tal vez les parezca extraño la forma en la que Itachi o Sasuke piensan, pero tomen en cuenta que jamás se separaron de su familia, y el lazo entre ellos es más fuerte que nunca. Por eso es que aquí no son tan fríos. Espero que no tengan inconveniente en la pareja de Itachi, pero es que me fue difícil encontrarle una, por el carácter que tiene el Uchiha.
¿Comentarios, quejas, sugerencias, opiniones, consejos? Me encantaría leerlos. Que la inspiración se me acorta. Dejen sus PM's y sus Reviews, que yo me encargo personalmente de leer y responder todos.
Den follow/fav que ni yo ni la historia les morderemos por ello.
¡Gracias por todos los lectores que han invertido tiempo en mi adaptación!
Recomienden si les gustó.
Bonito día/tarde/noche.
Ciao!
