Disclaimer: Naruto y todos los personajes no me pertenecen le pertenecen a Masashi Kishimoto.

"Wiii"- pensamiento

-Wiii- narración y dialogo

-Wiii-recuerdo

Pareja Principal: Gaara/Hinata

No paraba de leer aquella carta, aun seguía sin creer que le haya respondido, pero no podía confiarse mucho no sabía si en verdad le habían respondido o si era un a cruel bromar, si se trataba de la segunda opción en verdad aquella persona sufriría las mas severas consecuencias.

Esperaba con deseo que fuera la primera opción, se acerco al escritorio para comenzar a escribir una segunda carta, a pesar de que aun le agradecía lo que mas deseaba era volver a ver aquel rostro.

Había mandado dos cartas a la misma hora y en el mismo lugar, y en esas ocasiones encontraba sus respuestas, y en las dos misma recibía una negativa.

Lanzo una tercera y ultima carta suplicándole que deseaba verla y agradecerle como se debe, y que cada noche él esperaría en la playa hasta que ella se presentara, esta vez no recibió respuesta, pero el cumplía con lo que había escrito todas las noches iba a aquella playa y la esperaba, hasta que amaneciera.

Y como las mismas cartas, espero dos noches y nunca llegaba nada, iría por última vez aquel lugar y si ella no se presentaba olvidaría todo y jamás volvería a ese sitio.

Se encontraba sentado escuchando las olas y mirando la luna, comenzaba a sentirse caliente, tal vez enfermaría ya que las noches de su país eran más frías que otras. La luna se encontraba en el centro dándole entender que era la media noche, había llegado aquel sitio desde que el sol comenzó a ocultarse.

Soltó un suspiro al aire, no vendría sus esperanzas habían sido en vano no tuvo más opción que levantarse de ese lugar, se quedo un rato viendo el mar, sacudió un poco sus ropas para después darse la vuelta.

-Al parecer jamás vendrá- murmuro bajo comenzando a caminar.

-¿P-Porque sigue aquí?- Detuvo su andar dando la vuelta velozmente, no vio a nadie pero estaba seguro de que alguien le había hablado.

-¿Estas aquí?

-S-Si – recibió una respuesta - ¿P-Porque quería verme?

-Necesitaba hablar contigo- se acercaba un poco al mar.

-¿Por qué?

-Quería agradecerte.

-P-Pero ya lo has hecho, en la carta e-esta escrito.

- No es lo mismo hacerlo en persona- no recibió respuesta- En donde yo vengo me enseñaron a gradecer de la forma correcta.

-Um... Ya veo.

-¿Podría verte?

-No.

-¿Por qué no?

-Um…

-Se lo pido por favor

-¿Cómo se que no me hará daño?

- De la misma forma en que yo se que tu no lo harás conmigo- Después de esa oración, no se escuchaba nada más que el sonido de las olas acompañados con el viento, duro poco el silencio cuando escucho aparte de las olas como algo salía del agua.

En ese momento se quedo mas quieto de lo normal podía observar como algo salía de las agua con tal elegancia.

-A-Aquí estoy.

No podía creer lo que estaba observando, frente a él se encontraba la misma mujer que lo había salvado de aquella tormenta, la encontraba totalmente atractiva y con la luz de la luna le daba un aire espectacular, aun la recordaba tal y como es, aquellos ojos color blanco con algo de lila que podía ver la ternura en ellos, su cabello totalmente largo que llegaba a la cintura, y su piel blanca y empapada por el agua que con la luz de la luna la hacía brillar.

Por primera vez sintió como algo dentro de su pecho comenzó a golpear con fuerza.

-… yo- Las palabras no podía salir de su garganta se encontraba totalmente anonadado por esa mujer.

-Um...-Comenzó a salir de las aguas con suma elegancia para acercarse a aquel joven pelirrojo.

Abrió mas los ojos, aquella mujer se acercaba a él, esa persona solo poseía una túnica de color violeta que solo tapaba la parte de delante de su cuerpo y de atrás dejando a los lados totalmente visibles, en ese momento se quedo asombrado ya que vio que ella poseía dos piernas.

Totalmente confundido recordaba que su hermano y aquel anciano habían mencionado que las sirenas eran mitad mujer y mitad pez, pero ella poseía dos piernas blancas y hermosas, cerró los ojos y soltó una leve risa.

-¿P-porque ríes?

-Nada… solo creí que eras una sirena.

-P-pues si algo así.

-¿Qué?- frunció el ceño totalmente confundido- Pero las historias cuentan que las sirenas tienen una cola enorme de pez de la cintura para abajo.

-Así es.

- ¿Y por qué tienes dos piernas?

-Solo yo puedo transformarme de esta manera cuando salgo a tierra firme, mi parte baja del cuerpo adquiere como el de los humanos, pero no puedo estar tanto tiempo afuera.

-Ya veo.

-Pero esa no era la razón por la cual querías verme.

-Sí, gracias por haberme salvado.

- Por nada- no supo porque pero al ver esa sonrisa volvió a sentir un fuerte golpe en su pecho- Bueno si era todo lo que querías decirme es mejor que me marche pero…

Llevo sus manos al rostro del pelirrojo colocando las yemas de sus dedos en ambas mejillas de este.

Volvió a sentir aquella suavidad como el día en que la vio por primera vez, la vio cerras sus ojos suavemente en ese momento sus dedos comenzaron a desprender un brillo que duro poco tiempo para después alejar sus manos.

-Ya está.

-¿Qué?

-Te vi en estos tres días que siempre te encontrabas sentado en el mismo lugar, la arena es muy fría de noche tanto como el aire, que presentí que podrías enfermar en cualquier momento pero ya no te preocupes te he curado a tiempo así ya no te sentirás mal.

No se lo había pedido, ella misma había actuado por su cuenta en ir a curarle sin que él supiera.

-¿Por qué?

-¿Eh?- la tomo de las muñecas.

-¿Por qué me salvaste?

-¿Qué?

-En las historias mencionan que ustedes las sirenas llevan a los hombres a la perdición, y si es así ¿Por qué me salvaste?

-Si es verdad, pero no todos somos así… yo no soy así- cerro los ojos la joven- Cuando pasaba la tormenta yo me encontraba en el mismo lugar en que tu navegabas y te observe como estabas inconsciente dentro del océano, estabas en peligro y necesitabas ayuda, podía escuchar a tu gente gritando, te necesitaban nade hacia donde tú estabas y te saque de las aguas llevándote a un lugar seguro, además si hay una persona que me necesita no lo pienso dos veces para ir ayudarla y jamás le daría la espalda.

Soltó sus muñecas realmente estaba impresionado con lo que había mencionado aquella sirena.

-Es mejor que me retire y también debe hacerlo usted la noche es muy fría y se enfermara si se queda más tiempo- se dio la vuelta para volver al mar pero algo la había detenido, miro su brazo y observo que la había detenido aquel pelirrojo, lo miro un poco confundida.

-¿Cómo te llamas?

-¿Eh?

-Quisiera conocer el nombre de la persona que me salvo.

-Um… -se dio la vuelta para verlo mejor- Mi nombre es Hinata Hyuga.

-Yo soy Sabaku no Gaara.

-Lo sé.

-¿Lo sabes?

-Cuando estabas inconsciente y nadaba asía ti escuchaba a tu gente decir tu nombre.

-Ya veo.

-Fue un gusto conocerte Gaara-kun- Fue lo único que dijo para darse la vuelta nuevamente y comenzar a adentrarse al mar.

-¡Espera!

-¿Qué sucede Gaara-kun?- giro su rostro para mirarlo.

-¿Volveré a verte?- se sorprendió a lo que había dicho, la vio dudar un poco para después sonreírle.

-Sí volveré aquí mañana cuando la luna este en el centro del cielo.

-Si…

La vio despedirse de él y como se adentraba mas al agua dio un pequeño clavado, fue ahí cuando vio que ya no poseía las piernas que hace momento ella poseía ahora estaba viendo una enorme cola de pez hundirse, ahora estaba seguro de algo las sirenas si eran reales.

No supo porque pero se encontraba totalmente desesperado por que llegara la media noche, pero como si apenas era medio día.

No podía concentrarse en su trabajo como faraón.

-Gaara.

-¿Qué pasa Temari?-no la miraba.

-¿Te sientes bien?

-Claro que si, ¿Por qué preguntas?

-Porque no has dejado de mover tu pierna en todo el día-Se dio cuenta que su pierna solo se movía de arriba abajo, lo detuvo- dime ¿Hay algo que te preocupa?

-No.

-Mm… ¿estas seguro?

-Si.

- ¿Totalmente?

- Si, ¿Por qué preguntas?

- Tal vez porque en estos tres días no has estado en tu habitación, ¿Dónde estabas?

- No sabía que me vigilabas

- En estos días que has estado extraño si, si lo hacia.

-…

- Dime Gaara ¿Dónde has estado?

-¿Por qué te interesa?

-Porque soy tu hermana y me preocupas mucho- Y era verdad sus ojos se lo estaban demostrado junto al tono de voz.

- Solo he estado caminando, por eso no te preocupes Temari.

-¿De veras?- asintió- Bien pero por favor si hay algo que te preocupa házmelo saber- le dedico una sonrisa sincera.

Sin mas que decir volvió a su trabajo tenia que estar tranquilo para no preocupar a su hermana y que esta ya no le hiciera mas preguntas, volvía a lo suyo pero en una que otra ocasión se le venia la imagen de aquella sirena de ojos perlas.

Ya había anochecido y sin mas que esperar salió del palacio para dirigirse a la playa, aun faltaba poco para que la luna llegara al centro no podía entender pero a cada paso que el caballo daba surgía en su interior algo extraño tal vez nerviosismo, no ¿Por qué se sentiría nervioso? Solo iba a volver a verla es todo no tenia porque sentirse de esa manera.

Llego al lugar y ahí la vio se encontraba sentada en la misma roca donde el había arrojado la botella totalmente furioso provocando que esta se rompiera.

Ahí estaba ella jugando con el agua con sus piernas, aquella imagen le pareció adorable, sacudió su cabeza levemente ante lo que había pensado y sin más que decir se acerco a ella.

-Hola.

-Oh, Hola Gaara-kun.

-Creí que habías dicho que nos veríamos cuando la luna se encontrara en el centro.

-Si, lo sé pero quise llegar antes.

-¿Has esperado mucho?

-Solo un poco.

-Lo siento.

- Oh no te preocupes, además yo fui la que te hizo esperar mucho tiempo en estos tres días, lo siento.

- Descuida no pasa nada- se levanto de la roca donde se encontraba sentada para colocarse frente al pelirrojo- Cuando te pregunte si volvería verte dudaste un poco ¿Qué fue lo que hizo para que dijeras que si?

-B-Bueno…- comenzó a jugar con sus dedos, se dio cuenta que la chica era algo tímida en decir las cosas- S-siempre me ha dado a-algo de curiosidad los humanos y-y b-bueno pensé q-que si h-hablaba con uno seria i-interesante.

-Entiendo- se dio la vuelta el pelirrojo, Hinata entristeció un poco el ver como el Gaara le había dado la espalda tal vez se ofendió en pedirle algo así- ¿No vienes?

-¿Eh?

-Supongo que me querrás hacer muchas preguntas, es mejor si nos sentamos en este lado no puedo estar tan cerca del mar ya que podría mojarme.

-S-Si- se acerco a él con una sonrisa, para sentarse a lado de Gaara.

-¿Qué es lo que quieres saber?

-B-Bueno yo…

La ojiperla comenzó a hacerle preguntas como ¿Qué es lo que comen los humanos?, ¿Qué artefactos usan? Y ¿Para que las usan?, Gaara respondía a todas las preguntas que la ojiperla le daba, después de preguntarle las cosas de humanos comenzó con algunas personales.

-Dime Gaara-kun ¿Tiene familia?

- Sí, solo tengo dos hermanos mayores.

-¿P-podría saber como se llaman?

- Mi hermana mayor se llama Temari y el otro se llama Kankuro ellos me ayudan con algunas cosas.

-¿Q-que cosas?

- Unos documentos para mi gente.

-¿Documentos? ¿Eres un rey?

- Algo así, soy el faraón de mi pueblo.

-Ya veo debe ser mucho trabajo para ti.

-Si, pero gracias a mis hermanos no se me dificulta tanto, siempre me ayudan.

-Eso es tierno.

-Si no fuera por ellos, probablemente seria el peor faraón.

-Yo no lo creo así.

-¿Qué?

- Cuando lo rescate de esa tormenta veía a su gente gritar su nombre y preocuparse por usted, eso me dio a entender que le tienen mucho afecto, usted arriesgó su vida para salvarlos de no ser así nunca lo hubiera ayudado y ellos estarían muertos, por eso no pienso que sea el peor al contrario pienso que como usted no hay ninguno igual- aquellas palabras se las dedico con una sonrisa.

No supo por que pero al escuchar esas palabras junto con esa sonrisa algo en su pecho comenzó a golpearlo con velocidad, desvió la mirada de aquella sonrisa pero aun ignorando aquel rostro no paraban de golpearlo, se llevo una mano al pecho apretando las ropas podía sentir aquel golpe acelerado que provoco que abriera mas los ojos.

-¿Le pasa algo a su corazón?

-¿Qué?- la volvió a mirar sin quitar la mano del lugar-¿Mi corazón?

-S-si, dígame ¿se siente bien?- comenzó a acercarse a él -Tal vez yo pueda…-No termino la frase ya que el pelirrojo se separo un poco de ella.

-No, estoy bien no te preocupes.

-¿Esta seguro Gaara-kun?

-Si seguro- no sabía porque no quería que la peliazul se acercara él.

-Um... d-de acuerdo- no sonaba nada convencida.

- Y dime…-trataba de desviar el tema siguiendo con las preguntas- Tú ¿tienes familia?

-S-si, bueno es algo complicado se podría decir que tengo hermanastros.

-¿Son muchos?

-Si.

- Dime ¿Por qué me dijiste aquella vez que eras diferente?

-¿Eh?

-Mencionaste que eras la única que podía tener piernas como los humanos, cuando se supone que las sirenas no lo tienen.

-Bueno es algo difícil de explicar, no soy de todo una sirena también soy una Nereida.

-¿Nereida?

- Si, las nereidas son lo contrario a las sirenas, ellas no adquieren la cola de pez que todo humano conoce, de eso lo herede de mi abuela la diosa Anfitrite.

-¿La diosa Anfitrite?

- Mi abuela es una nereida ella se caso con Poseidón.

-Poseidón ¿El rey de los océanos y mares?

-Si, de ellos nació mi padre tritón pero nunca conocí a mi madre ya que mi padre tenía muchos amoríos y en cada uno nacimos mis hermanos y yo.

-¿Cuándo te diste cuenta que eras diferente?

Cuando aun era una niña me encontraba jugando con un delfín y con mi hermana Sakura, nuestro amigo saltaba y nosotras lo imitábamos pero no nos dábamos cuenta que nos acercábamos a una isla, trate imitarlo de nuevo pero una ola me había arrastrado mas allá de la orilla.

-¡Hinata! ¡Hinata!- me gritaba Sakura ya que ella no podía acercarse.

-S-Si estoy bien, no te preocupes S-Sakura-chan.

-Que alivio, trata de arrastrarte hacia acá Hinata.

-Si-comencé a arrastrarme tal y como dijo mi hermana.

-¡Hinata date prisa!

La escuche gritar con miedo, la mire y ella me señalaba hacia atrás de mi, dos serpientes comenzaron a acercarse trate de arrastrarme lo mas rápido que podía comencé a llorar ya que pensé que moriría en ese momento.

Estaba tan asustada que no se como sucedió, pero el arrastrarme mas rápido se me comenzó a hacer mas fácil, me di cuenta que mi aleta había desaparecido y que ahora poseía dos piernas, es obvio que no me quede a pensar comencé a correr con dificultad ya que no estaba acostumbrada y me tropecé varias veces hasta que pude llegar a al mar con la ayuda de mi delfín pude alejarme bastante.

-Hinata ¿Qué fue eso?

-¿Eh?

-Mírate tienes piernas como el de los humanos.

-P-Pero como… - en ese momento mis piernas comenzaban a desaparecer para después volver mi aleta.

-Es muy extraño.

-C-Crees que deba d-decirle a papá.

-Por el momento no es buena idea, pero ¿Cómo obtuviste las piernas de los humanos?

-No lo se S-Sakura-chan estaba muy a-asustada que no me di cuenta.

-Mmm.… ¿Crees que también yo pueda hacer eso?

-E-es posible Sakura-chan.

-Bien, vayamos a esas rocas.

Nos acercamos a unas de las rocas que se encontraban cerca de la isla, mi hermana se sentó en una de ellas y comenzamos a esperar pero nada ocurría, me pidió que yo hiciera lo mismo me senté en una roca y a los pocos segundos mi aleta comenzaba a desaparecer dándome de nuevo dos piernas.

-Vaya que envidia me das Hinata, si pudiera obtener dos piernas como las tuyas podría ver que es lo que hacen los humanos ¿Dime no te da curiosidad?

- C-Claro que si Sakura-chan, espero algún día poder ver que hacen los humanos.

-Esa fue la primera vez que obtuve mi piernas, cada vez que podía me acercaba a una isla para aprender a andar como los humanos, es cierto que batalle al principio pero con el tiempo pude dominarlo- contaba Hinata mientras miraba sus alegremente.

-¿Y las demás sirenas?

-¿Qué pasa con ellas Gaara-kun?

-Mencionaste que no todas las sirenas son malas eso te incluye a ti ¿Qué hay de las que si son?- sus sonrisa se borro.

-Cada una de nosotras se fue por un lado diferente algunas de mis hermanas creían que era divertido jugar con los hombres para después ahogarlos en lo mas profundo del océano, solo yo y dos de mis hermanas no lo vemos así a nosotras nos agradan los humanos y es por eso que cuando ellos se encuentran en problemas nosotras los ayudamos a que regresen sanos y salvos.

-Como lo hiciste conmigo.

-Si.

-Entonces ¿Te dan curiosidad los humanos?-Lo miro un poco confundida pero asintió con la cabeza- ¿Quieres que te muestre mi pueblo?

Su mirada había adquirido un brillo.

-¿E-E-En serio podrías?- el pelirrojo asintió con la cabeza- Si me encantaría Gaara-kun- Le dio una sonrisa totalmente llena de felicidad.

Se quedo quieto mirando aquella sonrisa llena de felicidad que Hinata le estaba dedicando, por alguna razón sintió como sus mejillas estaban comenzando a arder.

-Bien en las noches no hay gente, así que tendré que mostrártela cuando amanezca-Menciono mientras se levantaba bruscamente para no ver a aquella sonrisa- Vendré por ti mañana en la mañana, en estos momentos necesitas descansar.

-Si Gaara-kun- se levanto también pero de forma tranquila- Nos vemos mañana Gaara-kun- comenzó a correr hacia el mar para adentrarse en ella y desparecer.

Él también salió de ese lugar para regresar a su palacio, se encontraba en su habitación admirando la luna pero a veces su mente mostraba aquella sonrisa por parte de la ojiluna, sintiendo nuevamente como su corazón comenzaba a acelerarse poco a poco.

-¿Qué me esta pasando?- confundido fue lo ultimo que dijo.

Gracias a todos aquellos por leer mi fic y de que sea de su agrado.

Por favor si encuentran algún error háganmelo saber.