Los cuatro Potter comenzaron a caminar por entre las carpas de magos y brujas. James estaba impaciente por llegar a la carpa y sacarse las zapatillas, que era lo que más le gustaba hacer.
Ginny se encontró de pronto con una colega del profeta, Cristine, y se detuvo a hablar con ella. James estaba impaciente. Albus y Lily se reían de algunas carpas, de las cuales sobresalían chimeneas o veletas, y una que especialmente les llamó la atención, era una que tenía a su alrededor varios flamencos, y un balcón en el techo.
Ginny se dio vuelta, y les dio a sus hijos las indicaciones para llegar a la carpa. Los chicos, rápidamente, se dirigieron a ella.
James, en el camino, se encontró con muchos amigos de Griffindor, y se detuvo a hablar con ellos, jactándose de tener los mejores asientos en el partido, ya que su madre era reportera de "el profeta".
Los tres continuaron el camino en silencio. Pronto llegaron a la carpa. Parecía bastante normal. James, Albus y Lily entraron en la carpa. Éste, definitivamente, iba a ser el mejor verano de todos.
