Recuerdos perdidos
Capitulo 18
-Lo miraba seriamente, se acomodó en su sillón mientras sus pensamientos se colocaban de una manera correcta en su mente para poder decir exactamente lo que tenía que decir, sus piro un poco y lo volvió a mirar- Siempre has sido un dolor de cabeza, Naruto- Dijo al momento que se masajeaba la cabeza- Si no te hubieras ido tan precipitadamente hace unas horas, te lo hubiera explicado- Lo miró de manera asesina, pero el muchacho frente a ella ni siquiera se inmuto, sino que le regreso la mirada-.
-Tsunade-sama- Habló tan seriamente, que inclusive Shizune y Hinata se asombraron de ello- Creo que le explique el por que de irme de esa manera- Haciendo una pausa- Y no estaría aquí en estos momentos, de no ser por que, ya sabe quien, fue a insistir en que leyera la carta que me brindó-.
-La hokage se quedó blanca después de esas palabras, recordó el por que de la salida tan repentina del rubio, y un sudor frío la invadió de pronto- Y- Trago saliva- ¿E…esta aquí?- Pregunto nerviosa mirando para todos lados-.
-Cambiando de expresión al ver la forma de actuar de la hokage- No, Tsunade-obachan, no esta aquí- Comenzando a reír- Creó que era el único al que le asustaban los fantasmas-.
-Su mirada de miedo paso a ser una de irá, sin decir ninguna palabra, calló la risa del rubio al lanzarle el escritorio, el cual, le dio en plena cara, dejándolo tirado en el suelo- Veo que has vuelto a ser el mismo idiota de antes- Dijo esbozando una sonrisa- Shizune- Llamó a la pelinegra- Ve a conseguirme otro escritorio, ya que este baka ha roto el anterior- Al momento, una enorme gota apareció detrás de las cabezas de las dos mujeres presentes-.
-Pero, si fue ella la que le lanzó el escritorio- Pensó mirándola raramente- En seguida regreso- y salio corriendo-.
-Viendo que su asistente salió completamente, volvió a sentarse en su sillón y miro a los dos presentes- Hay que ponernos serios de una vez- Ganando las miradas de los que la acompañaban- De acuerdo a lo que me has dicho, me imagino que ya leíste la carta que Yondaime te ha dejado- Dijo seriamente-.
-Exactamente, poro esa razón, he venido que me explique que es lo que ha pasado- La miró, nuevamente serio-.
-Un largo suspiro se pudo escuchar al salir de la boca de la rubia, la cual miro directamente al ojiazul- Bien, todo lo que esta escrito en ella es cierto, pero no se te ha otorgado nada de lo que tu padre dejo para tu futuro, ya que aún no eres mayor de edad para hacerte responsable de tan enormes cantidades-Dijo tratando de no verte a los ojos-.
-Eso es lo que menos me interesa- Dijo con una enorme sonrisa que se borro al decir lo siguiente- Lo que quiero que me explique, es el por que nunca me dijeron quien fue mi padre, y el por que no llevo el apellido del cuarto-.
-Volvió a dar un suspiro- Verás Naruto, cuando el cuarto murió, Sarutobi-sensei ocupo nuevamente el puesto de Hokage, en ese entonces, la aldea era un caos total por todas partes- Tomando un momento para después continuar- Tu eras un niño indefenso y él, tuvo que tomar algunas decisiones fuertes, entre las cuales, estuvieron las de no contar lo que había pasado exactamente y que no supieras sobre lo del zorro- Volvió a suspirar- El que tu apellido no fuera el de Yondaime, además, de que solamente el concejo y alguna otras personas supieran que eras su hijo- Finalizó, viéndolo a la cara-.
-¿Por qué?,¿ por qué lo hizo?- Pregunto tratando de no alterarse al preguntar-.
-Tu padre era el shinobi más fuerte de la villa, por esa razón, se gano el odio de muchos ninjas de otras aldeas, Sandaime-sama, no podía permitir que alguno de ellos se llegase a enterar que eras el hijo de su rival, y corrieras peligro por ello, ya que tus padres no estaban para protegerte, y aunque yondaime-sama quería que fueras considerado como un gran héroe, tuvo que tomar la medida que le pareció más adecuada para asegurar tu vida-.
El despacho quedo en un completo silencio, las dos mujeres no se atrevían a romperlo al ver que el rubio se quedo quieto.
-Trato de decir algo pero las palabras no podían salir, se esforzó lo suficiente, y cuando trato de contestarles algo, una voz se lo impidió- Eso es lo que esperaba escuchar – Cuando estas palabras terminaron, se vio parado en frente de una enorme jaula, que reconoció inmediatamente al verla-.
-¿Para qué me has llamado?- pregunto mirando hacia la jaula, causando que unos enormes ojos rojos se asomaran por esta- Estaba a punto de hablar- Le reprochó-.
-Esta vez no he sido yo gaki- Le dijo clavando su mirada en el chico-.
-Entonces, ¿por qué estoy aquí?-.
-Por que necesito hablar contigo- Dijo una voz detrás de él-.
-Volteó inmediatamente, se asusto al oír una tercera voz en aquel lugar, ¿no se suponía que se encontraba en su mente?, ¿por qué razón había una tercera voz?¿acaso se estaba volviendo loco?, cuando giro completamente, vio al dueño de la voz- ¿Cómo llegaste aquí?-.
-Al ser un espíritu, es fácil para mi hacer cosas como esa-Comenzó a reír, y volvió a hablar- Eso es lo que menos importa, creo que te preguntaras el por que te llamé- Viendo un asentimiento de parte del rubio, se dispuso a continuar- Al igual que tú, quería escuchar lo que la godaime tenía que decir, y ahora que lo ha hecho, quiero pedirte un favor, hijo-.
-Lo miró extrañado de esas palabras, ¿había escuchado bien, y al shinobi más poderoso, le estaba pidiendo un favor? Y por si fuera poco, ¿le había dicho hijo?, varias sensaciones lo invadieron, y antes de dejarse llevar por ellas, decidió contestar-¿Qué clase de favor?-.
-Lo miró la más seriamente posible, y se dispuso a hablar- Necesito que me prestes tu cuerpo por unos momentos, tengo que hablar con la hokage, y si es necesario, con el mismo concejo, y como te puedes dar cuenta, solamente tú puedes verme-.
-Quedo quieto un momento sin decir nada, solamente viendo hacia la persona que tenía delante de él-No sé para que quiera mi cuerpo, pero algo me dice que no va a pasar nada malo, además, algo de tiempo me ayudaría para poder reflexionar sobre lo que acaba de escuchar-Lo miró a los ojos y le dijo- Esta bien, pero si veo que haces algo que no me guste, tomaré nuevamente el control de mi cuerpo-.
-Mostrándole una sonrisa idéntica a la suya- No te preocupes, no haré nada malo- Le aseguró, para después comenzar a ser rodeado por una fina capa de chacra azul-.
-Naruto había cerrado los ojos a los pocos minutos de que la godaime dejará de hablar, de eso ya había pasado un buen rato, y las dos mujeres comenzaban a preocuparse por la reacción del rubio- Naruto-kun- Dijo la peliazul al acercarse al rubio y colocarse junto a este, poniendo su mano en el brazo de este- ¿Estas bien?-.
-Comenzó a abrir los ojos lentamente, movió las manos y los dedos de estas para poder acostumbrarse a hacerlo, al finalizar, dirigió la mirada a las presentes que en esos momentos se encontraban mirándolo preocupadas, le regalo una pequeña sonrisa a la chica que estaba junto a él, y delicadamente, quito la mano de esta que se encontraba en su brazo, comenzó a caminar lentamente hacia la rubia que lo miraba sorprendida- Godaime-sama- - Dijo antes de arrodillarse frente a la mujer- De acuerdo a lo que ha contado, necesito hablar algo importante con usted, y si se necesita, con el mismo honorable concejo- Levanto su cara y le dirigió una mirada seria, no característica en él, causando que la mujer se sorprendiera de ello-.
-¿Qué te pasa Naruto?, no es normal es ti actuar de esa forma, me estas preocupando- Dijo nerviosa-.
-Volvió a ponerse de pie y comenzó a sonreír- Lo siento Tsunade-san, pero, no soy Naruto-.
-¿Cómo…?¿kyubi?- Le pregunto, causando una risa de parte del rubio-.
-No, no soy Kyubi- Dijo sin borrar su sonrisa-.
-Etto, Tsunade-sama- Dijo en voz baja, tratando de esconder el hecho que su voz temblaba- No…no creo que sea Kyubi-san, y…ya que sus ojos son azules-.
-Hinata-san tiene razón, Kyubi esta adentro en estos momentos, yo soy Minato, Tsunade-san-.
-La quinta quedó sorprendida- ¿Mi…Minato?-.
-Hai- se limitó a contestar aun con su sonrisa, que después dejo de lado para hablar seriamente- Dejemos las formalidades y lo demás para después, ahora, quiero tratar algunos asuntos interesantes, con usted, digamos que son concernientes a la vida de mi hijo-.
-Bi…bien, ¿de qué hablaremos?-Le pregunto aún sin salir de su impresión-.
-Escuche todo lo que le acabas de contar a Naruto, y estoy de acuerdo en las medidas que tomaron concernientes a la seguridad de él- Hizo una pausa- Pero- Espero a tener al atención de la rubia- No estoy de acuerdo en al forma de vida que ha tenido, todo lo que deje para él, era necesario que lo tuviera desde hace muchos años, en especial, el pergamino que se encuentra en aquel cajón- Señalando un pequeño cajón que se encontraba en una esquina de la habitación-Antes de morir, especifique, que mi hijo tenía que adquirir ese pergamino apenas cumpliera la edad de cinco años, si hubieran hecho lo que les pedí, hubiéramos impedido lo que en estos momentos acosa a Konoha-.
-¿A qué te refieres Minato?-.
-A que en ese lugar, de haber estado cuando se los pedí, él hubiera aprendido a controlar su poder y el del zorro, eso hubiera evitado que ahora tuvieran que enfrentarse a Madara-.
-Creo que tienes razón, pero- hizo una pausa- El concejo fue el que decidió no hacerlo, sabes como son ellos, solamente hacen lo necesario para su propio beneficio- Dijo bajando la cabeza-.
-Se exactamente como es el concejo- Dijo fastidiado y con un gran suspiro- En fin, lo que en realidad quiero es que me entregue el pergamino, llevaré a Naruto a entrenar, pues el momento de enfrentarse en contra del Uchiha, se acerca-.
-Comprendo- Tomando una llave, se dirigió hacia donde se encontraba en cajón- Pero tengo una duda- Logrando que le prestará atención- ¿Por qué apareces hasta ahora, Minato?-.
-Se acerco a la ventana y clavo su viste en los rostros de la montaña, después de dar un largo y pesado suspiro, comenzó a hablar sin dirigirles al mirada- Cuando lleva a cabo el sellado del kyubi, tuve que darle un sacrificio a Shinigami-sama con tal de lograrlo, ese sacrificio fue el de darle mi alma, para toda la eternidad- Un momento de silencio siguió a su frase- Desde ese entonces, mi alma no ha tenido descanso y ha estado al servicio de él, pero- Dio la vuelta y las miró- Hace unos días, el me ha informado sobre lo que estaba ocurriendo, le suplique que me permitiera venir a ver en que podía ayudar, pero no lo permitía, después de rogarle por mucho tiempo, me permito regresar por un corto tiempo-.
-Ya veo, entonces, no puedo desperdiciar tu tiempo en este lugar- Comenzó a abrir el cajón, introduciendo la llave, para después sacar de este un pergamino algo viejo, y extendiendo su mano, se lo ofreció- Pero, no creo que sirva de mucho, tu mansión desapareció justo en el momento de tu muerte-.
-Formo una sonrisa en sus labios, para después contestar tranquilamente- No se preocupe por eso, ya lo solucionaré- Tomo el pergamino- Hasta luego, Tsunade-san- Volteo a ver a Hinata, la cual, hasta el momento, había permanecido en silencio- Vamos señorita- Naruto se enojará conmigo si no la llevo con nosotros- Comenzó a caminar y salió por la puerta-.
-Se impresionó de que le pidiera seguirlo, pero al ver que este salía por al puerta, comenzó a seguirlo- Con su permiso, Tsunade-sama- Y comenzó a caminar detrás del rubio-.
-Al ver que ambos salieron, se acomodo nuevamente en su asiento, y su vista se clavo en la puerta, estiro su mano buscando algo frente a ella, y entonces su vista se movió de su puerta hacia donde se supone debería estar su escritorio, una enorme vena apareció en su frente y junto todo el aire posible- SHIZUNE, ¿DÓNDE ESTA MI NUEVO ESCRITORIO?-Cuando termino, dos ríos de lagrimas se apoderaron de sus ojos- Ahora tendré que conseguir más sake- Dijo mientras miraba hacia donde s e encontraba lo que quedaba de su escritorio-.
-Cuando estaban apunto de salir del edificio de la hokage, pudieron escuchar el grito que esta dio, en la nuca de ambos apareció una enorme gota- Parece ser que sigue siendo la misma- Dijo con una sonrisa-.
-Siguieron caminando, ella lo seguía pero no sabía hacia donde se dirigían, después de tratar de hacer salir algunas palabras de su boca, junto todo el valor necesario para hacerlo- Di…disculpe Yondaime-sama- Dijo llamando al atención de este, causando que dejará de caminar y la mirará-
-¿Qué pasa Hinata-san?-.
-Se sonrojo al escuchar como la llamó- Bu…bueno, etto, disculpe que lo moleste, pro, m…me preguntaba, ¿a dónde nos dirigimos?- Desvió la mirada, y rápidamente se apresuro a decir- Disculpe, no tiene que contestar si no lo quiere, ya hizo suficiente con permitir que lo acompañara-.
-Comenzó a reír- No te preocupes, no es molestia, es más, me disculpo por no habértelo dicho desde un principio- Dijo- Vamos hacia al casa de una persona que fue mi amigo hace tiempo- Dijo sin más y empezó a caminar-.
-¿Un amigo?-Se pregunto-Será mejor llegar para saber de quien se trata-Siguió caminando detrás del rubio, pues no sabia exactamente a donde se dirigían, giraron hacia la izquierda en una calle, y la chica se quedó estática, por fin sabia a donde se dirigían, se quedó de pie, mirando el lugar, pero pudo ver que el rubio seguía caminando-Hinata, tienes que ser fuerte, esta vez vienes por un asunto importante, no tienes que demostrarle que eres una persona débil al padre de la personas que amas-Se dijo mentalmente y comenzó a caminar nuevamente-.
-Veo que es una persona valiente, me alegra que sea la novia de mi hijo- Se detuvo frente a una enorme mansión, donde dos personas cuidaban la entrada, se escondió, haciendo que la chica hiciera lo mismo, miro detenidamente la entrada, y luego dijo, dirigiéndose a la chica- Hinata-san, no creo que esas personas nos dejen pasar, así es que tenemos que entrar sin que se den cuenta- Termino de hablar e inmediatamente se puso de cuclillas en el suelo- Suba, entraremos usando una de mis técnicas, y solo puedo llevarla conmigo de esta manera-Hinata se sonrojo más que de costumbre, pero, poniendo todo el valor que logro reunir, se subió en la espalda del rubio escondiendo el rostro para tratar de ocultar el color de este y cerrando sus ojos-Sujétate fuerte- Dijo antes de ponerse nuevamente de pie y susurrar su técnica favorita, cuando Hinata volvió a abrir los ojos, se sorprendió pues se encontraba dentro de la mansión- Ahora Hinata-san, solamente sígame, encontraremos a mi amigo y nos iremos rápidamente- Dijo bajándola de su espalda y comenzando a caminar-.
-Cuando estuvieron frente a una puerta corrediza, el rubio la abrió sin consideración alguna-Ya es hora-Se dijo la Hyuga al ver que el rubio comenzaba a entrar-.
-Se detuvo frente de una persona que le daba la espalda- Deja de actuar, sabes perfectamente que estamos aquí- Dijo sonriendo-.
-Se dio la vuelta y miró a las dos personas que se encontraban frente a él- Veo que es verdad, Uzumaki, ¿se puede saber que estas haciendo aquí?-.
-¿Uzumaki?, creo que después de todo, no fuimos muy unidos que digamos, no puedes reconocerme- Dijo de forma de reproche, que hizo que la persona delante suya lo mirara extrañado-.
-¿Reconocerte?, ¿unidos?, creo que no has recuperado completamente la memoria mocoso, nunca hemos convivido por más de dos minutos-Mirando a la otra persona- Y ahora que observo bien, ¿qué se supone que haces en este lugar, Hinata?-.
-Etto, yo- Dijo entrando completamente a la habitación donde se encontraban ambas personas- Bueno yo…-Fue interrumpida-.
-Yo le traje conmigo, Hiashi-san, necesito hablar unas cuantas cosas contigo-Se acerco hasta quedar frente a frente con este- Necesito que eme entregues el pergamino que te di antes de morir-Dijo lo último de manera seria-.
-¿Pergamino?, ¿morir?- Lo miro sorprendido, sus ojos se abrieron como platos y de su boca no salían palabras, después de un buen rato, pudo completar una palabra- Mi...Minato-.
-Por fin Hiashi-san, ahora, necesito el pergamino, antes de perder el control del cuerpo de mi hijo- Dijo volviendo a tener esa sonrisa en su rostro-.
-¿Tu Hijo?, pero, é…él, no puede ser tu hijo, Sarutobi-sama nos contó a todos los que sabíamos sobre tu hijo, que este había muerto junto con Kushina-.
-Sarutobi-sama, veo que se tomo muy bien el papel de protector- Dijo más para si que para los demás- Mi hijo no murió, mi hijo es Naruto, pero creo que eso no importa, es necesario que me des el pergamino, no podemos perder más tiempo-.
-Lo miro sin entender exactamente lo que esas palabras significaban- Minato, amigo, ese pergamino que me diste, esta guardado en un lugar seguro, donde nadie va- Hizo una pausa- Al enterarme que tu hijo había fallecido, decidí guardarlo, no podía permitir que nadie supiera de su existencia, si hubiera sabido quien era este muchacho en verdad, se lo hubiera entregado cuando me lo pediste, lo lamento tanto, se que era importante hacerlo- Dijo-.
-Eso no tiene importancia ya, en estos momentos, tengo que recuperar el tiempo perdido- Le dijo poniendo su mano en el hombro del hombre-.
-Entiendo- Este se puso de pie- Sígueme por favor- Se dirigido a la salida de su habitación, pasando junto a la peliazulada- Me alegra que estés junto a la persona que quieres- La paso de largo sin mostrar sentimiento alguno, se dirigió a su despacho y entro seguido por las otras dos personas, se acerco a un rincón de la habitación, donde se podía observar una fotografía, una fotografía de la primogénita Hyuga, se acerco a esta y la bajo de su lugar, al estar fuera la imagen, se dejo observar una pequeña puerta cerrada con un sello de seguridad – Kai- Dijo y al momento, el sello cayo al piso y la puerta se abrió inmediatamente- Aquí esta- Metió la mano dentro de la pequeña puerta y de ella saco un pergamino casi idéntica al que la godaime le había entregado hace unos mementos- Aquí tienes, esta intacto, igual a como me lo entregaste- Le extendió al mano entregándole el pergamino-.
-Tomando lo que le ofrecían- Muchas gracias amigo- Dijo dirigiéndose hacia la puerta- Por cierto- Dijo volteando a verlo- Gracia por apoyar a mi hijo- Le dio una enorme sonrisa- Te aseguro que no va a desaprovechar la oportunidad que les has brindado- Causando que el ojiperla sonriera mirando a su hija-.
-Eso espero, eso espero- Dijo antes de que ambos salieran de la habitación-.
-Siguió a la persona que salía, pero no entendía exactamente a lo que estos se referían, temerosa, trato de preguntar, pero el hombre no se lo permitió- Hinata-san, no es el momento de preguntar, Naruto le contará lo que paso- Dijo comenzando a correr- Tenemos que apresurarnos, Naruto se esta desesperando sin hacer nada ahí adentro-.
-Hai- Siguieron corriendo hasta salir de la mansión Hyuga, se dirigieron hacia un enorme terreno que casi nadie transitaba, se encontraba cerca de los campos de entrenamiento, se detuvieron de pronto, causando una interrogante en la mente de la chica- ¿Qué hacemos aquí, yondaime-sama?-.
-Volteo a verla con una enorme sonrisa- Recuperar el tiempo perdido- Se limito a decir, sacando ambos pergaminos, y viendo que la muchacha no entendió mucho, le dijo- Ahora lo veras-.
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Hola nuevamente, espero que les haya gustado, y espero que me perdonen por tardar tanto tiempo en traer la continuación, pero, la inspiración no me visitaba, también, espero me disculpen por no poner el nombre de la técnica del cuarto, lo que pasa es que se me olvido, si ya se que se me olvidan mucho las técnicas, creo que tendré que ver a algún doctor para remediar eso, pero, en fin, espero me dejen sus comentarios, y si alguno me pudiera sacar de la duda del nombre de la técnica, se los agradecería eternamente, nos leemos en el siguiente.
tregue el pergamino, llevarado y con un gran suspiro- Enfin,io beneficio- Dijobajando la cabeza-.
idad
