Hola a todos! Aquí traigo el último capítulo de este crossover. Espero que lo disfruten ^^


Capítulo 12

Resulta que, tras la gran ovación que me hizo el pueblo, Norte me dijo que tenía que ir al Polo al día siguiente para terminar de nombrarme Guardián. Accedí encantado aunque tenía una última cosa que hacer antes.

-Ven conmigo un momento, Norte. –dije.

El hombre de la barba blanca me acompañó hasta el cementerio, donde le llevé hasta una tumba cubierta por varias enredaderas.

-Klaus me ha chivado el lugar de cierta tumba que te gustaría ver…

Aparté las plantas de la lápida y se pudo leer un nombre junto con un epitafio: "Claudia: buena amiga, gran esposa y la mejor persona que haya pisado este mundo. Siempre tuyo, Norte".

Cuando terminé de leer lo que había grabado en la piedra pensé en lo mucho que debió de dolerle a Norte la desaparición de su esposa. Entonces volví la vista hacia el Guardián y vi que su rostro estaba hecho una mezcla de tristeza y nostalgia junto con la sorpresa.

-Claudia… -balbuceó- no me puedo creer que esté aquí…

-Pues aquí la tienes. Espero que esto compense el favor que me has hecho. Ya sabes, lo de confiar en mí.

-Vamos, no hacía falta que compensases nada. De todos modos, gracias por esto, Jack.

-¿Para qué están los amigos? Oh, casi se me olvida. Ahora llega la mejor parte…

Me incliné sobre la tumba y llamé a quien descansaba dentro:

-Claudia, ¿estás ahí dentro?

En un principio nadie contestó pero, tras unos pocos segundos de silencio una voz femenina respondió:

-Claro, nunca me he movido de aquí.

-¿Puedes salir un momento?

-Me aburro como una ostra en este sitio. –dijo entre risas- Sobra esa pregunta.

Un hilo de luz blanca salió de debajo de la tierra antes de adquirir la forma etérea de una mujer de avanzada edad, aunque parecía que los años no pasaron para ella.

-Bueno, ¿para qué me querías?

Abrí la boca para contestar aunque Norte, asombrado por lo que acababa de pasar, lo hizo por mí:

-¿Claudia? ¿Eres tú?

La fantasma volvió la vista hacia Norte. Cuando las miradas de ambos se cruzaron, sus expresiones de felicidad no tenían precio: me hicieron recordar a mí y a Sally en esos momentos tan tiernos que tenemos a veces (por no decir la mayoría del tiempo). Era verdad lo que me había dicho Norte: su amor por Claudia es más que verdadero.

-¿Norte? ¿Qué haces aquí?

-Bueno… yo…

-Yo le traje hasta aquí, Claudia. –intervine, para que la tensión se aflojase un poco- Y yo mismo le hablé de despertarte un momentito de tu tumba para que os vieseis un rato.

Norte no pareció dispuesto a hablar, así que continué:

-Norte me ha hablado mucho sobre ti y, por lo que me ha contado, eras una persona extraordinaria y te adoraba por encima de todo. Él te quería y te sigue amando a pesar de que hayas dejado el mundo de los vivos. Comprendo a Norte porque yo también sé lo que es adorar a alguien que lo es todo para ti.

El rostro de Claudia empezó a surcarse de lágrimas de felicidad, emocionada por mis palabras.

-Norte, ¿es eso cierto?

-Tan cierto como mis regalos de Navidad, querida Claudia. –contestó Norte- Y también es tan cierto como que estás tan hermosa como el día en el que te perdí.

Yo empecé a conmoverme con esa escena y tuve que apartar un poco la vista para que no se notase demasiado aunque no pude evitar mirar de reojo el tierno reencuentro.

-Te he echado mucho de menos, Claudia. No sabes las veces que he pensado en ti desde que te fuiste del mundo de los vivos.

-Norte, yo nunca me he ido de tu lado. Siempre he permanecido contigo, aunque yo aparentemente no esté.

El espíritu de Claudia avanzó unos pasos y apoyó su mano en el pecho de Norte sin atravesarlo.

-Siempre he estado en tu corazón, Norte. Como juré en nuestros votos, estaré contigo en la prosperidad y en la miseria, en la salud y en la enfermedad, en los momentos buenos y en los malos hasta que la muerte nos separe. Pero eso último no lo comparto porque ni la muerte puede romper el amor más puro. Yo también te he seguido queriendo desde esta tumba durante todos estos años que me han parecido eternos.

Los ojos de Norte se humedecieron mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro. En ese momento no pude contener mi emoción y traté de disimularla tosiendo.

-¿Pasa algo, Jack? –preguntó Norte.

-No, qué va. –me delató mi voz ronca- Estoy bien, en serio.

-No me digas que estás emocionado. –dijo entre risas.

-Bueno… yo… vale, sí, estoy a punto de llorar porque esta situación me ha tocado la fibra sensible. Que sea el Rey de Halloween no me quita que tenga mi corazoncito, ¿no?

La pareja se rió y yo no pude evitar una sonrisa al ver a Norte tan feliz.

Una pareja perfecta, ¿verdad?

Asentí, respondiendo a la pregunta de la Luna.

-Pero cuando Norte sepa que no puede llevarse a su difunta esposa su corazón se va a romper en mil pedazos.

¿No decías que se puede hablar con un muerto si le llamas desde su tumba?

-A ver si lo adivino… quieres que yo le diga a Norte que construya en el Polo una tumba para Claudia para que no tenga que venirse aquí cada vez que quiera hablar con ella.

Vaya, tienes muy buena intuición

-Es lo que tiene mi trabajo.

Y eso hicimos: Norte puso una lápida cerca de su casa y él solo tenía que llamar a Claudia para poder hablar con ella. A partir de ese momento vi a Norte más feliz que nunca.


Por otro lado, ya me había cansado de mi traje de rayas (era lo único que tenía en mi armario), así que la misma noche antes de ir al Polo decidí colarme en la casa de Jordan (qué casualidad que viviese cerca de un cementerio) y le pedí amablemente que si tenía algo de ropa vieja que me la prestase. Si no le importaba, claro. Sorprendentemente, accedió encantado.

-¡Pues claro, hombre! Por alguien que me ha cambiado la vida para bien lo que sea. ¿Cómo te la mando, vía correo?

-Ya me encargaré yo de eso. Oye, no sé si seré caradura por lo que te voy a decir, ¿pero podrías prestarme una de tus novelas si las tienes por ahí? Es que ya me he cansado de Poe y Lovecraft y querría probar algo nuevo, no sé. Estoy aburrido con tanto cuervo y gato negro.

-¡Claro, sin problema! Siempre guardo mis trabajos por ahí.

-Gracias. Oye, tengo que irme, si eso saluda a tu hijo de mi parte. Dile que soy un amigo tuyo que vive muy lejos.

-¡Dicho y hecho! Puedes venir cuando quieras si necesitas algún favor de mi parte. Esta es tu casa.

Jordan cumplió con su palabra y ahora tengo mi armario lleno de prendas que él ya no solía usar, y mis estanterías ya tienen algunos ejemplares de sus novelas. Hacedme caso si os digo que son muy buenas, aunque no son muy aptas para sensibles. He avisado.


Pues tras estas anécdotas fui al Polo Norte para terminar mi nombramiento como Guardián. Sally se quiso venir y no pude negarme a ello porque yo tenía algo entre manos. Con respecto a la "ceremonia de iniciación como Guardián", estuvo muy bien hecha: no me imaginaba que los elfos sabían tocar las trompetas tan bien ni que los yetis fueran malabaristas de fuego profesionales.

-Antes se solía hacer un juramento, –dijo Norte- Pero con lo que tú has hecho no hace mucha falta. ¡Bienvenido a los Guardianes, Jack Skellington!

Volvieron a sonar las trompetas y respondí:

-Bueno, la verdad es que no sé qué decir… Si me hubieseis dado tiempo habría hecho un discurso… aunque lo único que tengo que decir es que jamás pensé en ser un Guardián como vosotros pero, ahora que lo soy sin siquiera habérmelo planteado, intentaré defender lo mejor que pueda este título y no os decepcionaré.

-Y luego dice que no se ha preparado un discurso. –intervino Bunny, de brazos cruzados.

-La improvisación es una de mis virtudes, Bunny.

-Ya veo. Otra cosa, y no es por ofender, ¿por qué tu novia se ha venido hasta aquí? No es por nada, pero me das una envidia…

-¿Estás soltero y sin compromiso, Bunny? –preguntó Frost, divertido.

-Cállate, ¿quieres?

-Una de las razones por las que Sally ha venido es porque los elfos se han encariñado con ella, o al menos eso me ha dicho.

Según acabé esta frase varios elfos corrieron hacia Sally y no se despegaron de ella. Hasta hubo alguno que incluso se subió a una mesa.

-Pues sí que le han cogido cariño los enanos esos. –dijo Bunny, sorprendido.

-Son una monada. Seguro que se deprimirán cuando nos vayamos. –Sally se inclinó delante de uno de los elfos que se había subido a una mesa y añadió, con su dulce sonrisa- Pero no os preocupéis porque os visitaremos de vez en cuando, ¿verdad, Jack?

-Contigo no puedo discutir, Sally. –entonces me acordé de lo que tenía que hacer y añadí- Pasando a otra cosa… hay algo que tengo que decirte…

Logré abrirme paso entre los elfos y, cuando llegué hasta Sally, le dije, titubeando un poco:

-Mira… puede que esto haya tardado demasiado, pero sabes que yo soy un poco inseguro para las decisiones importantes…

-¿Quieres soltar ya lo que tengas que decir?

-¡Bunny! –exclamaron Hada y Norte, enfadados con el conejo de Pascua.

Hasta yo miré mal a Bunny, aunque tuve que agradecerle que haya roto la tensión y los nervios que tenía en ese momento. Así que suspiré y continué:

-En resumidas cuentas, lo que quiero decirte es…

Rebusqué en los bolsillos de la gabardina oscura y, cuando encontré lo que necesitaba, apoyé una rodilla en el suelo mientras sacaba del bolsillo una pequeña caja y carraspeé para quitarme de encima los últimos indicios de los nervios que me recorrían todo el cuerpo antes de decir, justo cuando abrí la caja, enseñando un precioso anillo con un diamante:

-Sally, ¿quieres casarte conmigo y así pasar el resto de la eternidad juntos?

A medida que iba pronunciando mis palabras la expresión de Sally fue cambiando: primero se mordió el labio inferior al agacharme para luego dejar sus ojos como platos cuando le enseñé el anillo y, por último, sus ojos se llenaron de lágrimas y sus manos cubrieron sus labios fruncidos cuando le hice la propuesta de matrimonio. Cuando ella asintió no me dio tiempo de ponerle el anillo porque se me tiró al cuello y me abrazó, transmitiéndome toda la felicidad posible, y tuve que incorporarme para no caerme, lo que hizo que Sally se elevase un poco del suelo.

-Supongo que eso es un sí. –dije, recalcando lo obvio.

Sally se separó un poco de mí y, tras cruzarse nuestras miradas y sonrisas, y manteniendo ese abrazo en el que ella se había quedado a una altura algo mayor que la mía, nos besamos, transmitiéndonos un amor mutuo que no podía describirse con palabras.


A pesar de haber vencido a Sombra, os puedo asegurar una cosa sobre el miedo: cuando crees que lo has vencido, siempre vuelve a la carga. El trabajo de los Guardianes consiste en proteger a los niños de sus temores y evitar que estos les venzan. Solo hace falta que al menos un niño crea en ellos para que su cometido no sea en vano. ¿Por qué lo sé? Porque yo, Jack Skellington, Rey de Halloween, soy un Guardián.


¡Y aquí acaba este maravilloso fic entre estas dos espectaculares películas como son Pesadilla Antes de Navidad! Espero que lo hayan disfrutado leyéndolo como yo me he entretenido muchísimo escribiéndolo. Siempre agradezco vuestros comentarios y que me sigan porque eso significa mucho para mí. No sé cómo agradecer el apoyo que ustedes me dan porque un simple Gracias no basta. Gracias de todo corazón.

Bueno, y tras el discurso emotivo tengo que dar dos noticias: una mala y otra buena. Digo primero la mala porque yo siempre he considerado que la buena noticia alivia la mala.

La mala noticia es que, por el momento, no voy a seguir publicando fics. No es por nada, sino que es por cuestión de estudios. A mí también me duele despedirme de todos mis seguidores que me han leído y, sin quererlo, he sabido que no soy la única que les gustan estas cosas. Eso lo aprecio de corazón, de verdad.

Peeero (y aquí viene la buena noticia) que no vaya a publicar de momento no quiere decir que deje esta maravillosa afición para siempre. Tengo en mi cabecita (y tendré que apuntarlo por ahí porque si no se me olvida) varias ideas para nuevos fics:

-Posible segunda parte de "Luchando contra el olvido (si alguien está interesado por este fic, que lo lea porque es el fic del que me siento más orgullosa).

-Crossover entre "Huesos y Colmillos" y "Hotel Transilvania" especial vacaciones de verano.

-Especial San Valentín (probablemente atrasado) de Huesos y Colmillos (me encantan los especiales).

-Fic que tendrá como protagonista al asesino psicópata Jeff the Killer (si alguien no lo conoce que busque su creepypasta que es muy bueno)

Bueno *snif* eso es todo lo que tenía que decir (odio las despedidas). De momento hago un parón pero que nadie se desanime porque volveré a la carga cuando tenga tiempo. Solo quiero decir que muchas gracias por todo. Aprecio el apoyo de todos ustedes y me ha hecho mucha ilusión el hecho de que leyeran mis historias. Que nadie considere esta despedida como un adiós sino como un "hasta luego" :'D