MOSCÚ, RUSIA. 2010.
Estúpido Gajeel, estúpido él que aceptó las peticiones de Gray de ir personalmente de Kiev para arreglar esta masacre, Natsu se encontraba ahora mismo en la plaza roja, había salido hacía una hora del bar y ahora se encontraba en un lugar que le resultaba desagradable, una estúpida marcha gay.
Aquí en Rusia la homosexualidad no está bien vista, y las marchas son sometidas rápidamente, así que esperaría a que toda esa bola de homosexuales con leggins y camisetas ligeras, que a pesar del crudo frio que hacía en esos días, usaban los gays que gritaban a todo pulmón: "Tenemos derecho a la libertad de expresión" y cosas así, como las feministas en la Europa Occidental.
Pero se fue al carajo su paciencia cuando un trío de gays se le acercó y un moreno lo abrazó por la espalda dando saltitos junto a un rubio y a un tipo de cabello color caramelo, el rubio era joven, unos 14 años tal vez.
— ¡Un nuevo protestante por el derecho gay!, ¡Bienvenido! — gritó con entusiasmo el moreno
— ¡Sí, anda, quítate el gorro, así todos sabrán que estás de nuestro lado! — le siguió el de pelo de caramelo
Con que era eso, pensó Natsu, y de un tirón el pequeño rubio le quitó el gorro revelando así su rebelde cabellera rosa.
— ¡Así está bien! —
— ¡Devuélveme eso, pendejo! — Natsu se dio la vuelta para encarar al rubio pero el moreno lo detuvo dándole una nalgada que lo aturdió
— ¡Qué buena retaguardia, amiga! — el pelo de caramelo se le acercó y lo tomó de los hombros, impidiéndole que se diera vuelta, porque el pelinegro aún tenía su mano en el trasero de Natsu
— Voy a contar 3 para que me sueltes, si eso no pasa, todos ustedes se van a ir al infierno —
El moreno le dio otra nalgada y lo soltó saliendo rápidamente de ahí
Cuando Natsu volteó para encararlo se había ido, y los otros dos también salieron disparados del lugar.
— Gays hijos de puta… — susurró mientras sacaba su teléfono y miraba la hora, iba tarde, de nuevo.
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En una zona un tanto alejada de la marcha, el trío que le dio un cálido saludo a Natsu se encontraba respirando entrecortadamente y sonriendo.
— ¿Lo conseguiste, Ren? — preguntó agitado el joven de pelo acaramelado
— Sí, lo tengo — contestó sonriente mientras enseñaba la identificación de Natsu Dragneel
— Vámonos rápido, viene la policía — el rubio los alertó
Cuando reanudaron su carrera se veía como la policía arribaba al lugar y empezaba a disolver la manifestación con escudos antidisturbios y chorros de agua
La rubia veía con lástima como esos pobres hombres y mujeres eran maltratados por la policía solo por pensar diferente en el lugar equivocado, suspiró, bueno, no era problema suyo, ella era heterosexual y no se quejaba de nada.
Escuchó el sonido de su celular y lo descolgó, era Levy-chan, en la llamada anterior solo le dijo un par de cosas y le cortó
— ¡Levy-chan, date prisa, estoy donde me dijiste y hay una manifestación, y hay policías y se va a poner feo! — estaba agitada
— Lu-chan, cálmate, tú también eres policía, enséñales tu identificación y ya, alguien va a recogerte en donde estás en un momento — le informó la pequeña peliazul por medio del celular susurrando
— Ese es el problema, la dejé en casa, no pensé que la fuera a necesitar — contestó ya más tranquila
— Bueno, solo quédate en un lugar seguro, una camioneta negra irá por ti, no preguntes, solo súbete —
— Está bien — contestó y entró a un pequeño café para calmarse
Pidió un té y esperó pacientemente. Unos 20 minutos después una camioneta negra tipo Navigator se estacionó en frente del pequeño local y un hombre con traje se le acercó y la saludó
— Buenas tardes, Señorita Ashley, ¿Cierto? — preguntó el hombre
— Sí, ¿Con quién tengo el gusto? — respondió un tanto insegura
— Mi nombre no importa, venimos aquí por orden de la Señorita McGarden, sino le molesta, acompáñenos, la llevaremos a donde está ella. —
Lucy miró con desconfianza la camioneta, terminó su té, se disculpó y le marco a Levy.
— ¿Cómo es la camioneta que va a venir por mi? — preguntó nerviosa Lucy, el hombre aún estaba de pie frente a la mesa donde segundos antes se encontraba.
— Es una Navigator negra con los vidrios polarizados, es algo aterradora, pero confía en mí, es… de un amigo… — ocultaba algo
— Si me matan por esto te iré a asustar en las noches Levy-chan — y colgó el celular
Sin decir nada y aún un poco nerviosa se acercó a la camioneta, donde el hombre caballerosamente le abrió la puerta de atrás, donde iba ella sola, en frente otro hombre también vestido de traje, pero ahora con guantes blancos y un gorrito de chófer acompañaba a quien la fue a buscar.
La camioneta aceleró y se marcharon de lugar, evitando la manifestación y a los gays que corrían despavoridos de la policía Rusa.
Ahora mismo Natsu se encontraba saliendo de un avión con el logo "Iron Dragon" en un aeropuerto privado en Minsk, Bielorrusia. Había llegado tarde para su vuelo, pero bueno, él era el único pasajero, no es como si se fueran a ir los hombres de Gajeel sin él, así que no tuvo prisa y llegó 20 minutos tarde, lo que retrasó su vuelo y su llegada a Minsk, donde ya lo esperaba un deportivo rojo de lujo, chifló mientras tocaba el capó del carro.
— ¿Están listos todos? — preguntó Natsu a un guardaespaldas quien solo asintió con la cabeza
Natsu entró en el deportivo, se acomodó y lo encendió, aceleró y desapareció de ahí, seguido de 4 camionetas de diferentes modelos y colores, con los vidrios polarizados, para mayor anonimato.
Cuando cruzaron la frontera Ucraniana se le hizo raro no ver algún tipo de guardia o escolta que lo esperara, porque todos los miembros de la mafia Dragneel en Kiev estaban enterados de su llegada, no le dio importancia y siguió su recorrido, a los 30 kilómetros se le hizo inquietante no ver ni un carro por la carretera, se orilló y le pidió a una camioneta que fuera delante de él. Siguió su camino, otros 30 kilómetros más adelante se sintió como un estúpido al creer que algo pasaría. Y sí, pasó.
Dos coches y una furgoneta salieron de unos árboles a la orilla del camino y les cerraron el paso, se bajaron 7 sujetos con armas largas y encapuchados, bañaron con tiros a la camioneta que iba delante del Dragneel, para su suerte, ésta estaba blindada y las balas eran como pequeñas piedras que no le hacían nada al duro y resistente parabrisas
Las otras 3 camionetas se colocaron delante del deportivo rojo donde Natsu esperaba pacientemente a que todos los que tapaban el paso murieran, y después de unos 3 minutos de tiroteo el fuego cesó, Natsu se bajó del carro y caminó sereno por el asfalto, las bajas, 7 de 7 de los agresores estaban muertos, él solo tenía un herido en una pierna y brazo, lo atenderían al llegar, se acercó a un cuerpo, se agachó y le destapó la cara, buscó una cartera y la encontró, al ver su identificación se asombró, era Polaco, pero decía que estaba de visita en Ucrania. La cerró y la guardó en la chaqueta del fallecido, se dio la vuelta y dio la orden para que siguieran avanzando.
Cuando llegaron a Kiev ya era avanzada la noche, llegaron a un almacén de carnes rojas en el centro, había dos autos estacionados ahí, un Cadillac y un pequeño Ford Fiesta, se estacionó al lado derecho del Cadillac y las camionetas se distribuyeron alrededor del deportivo, Natsu bajó del auto, se notaba que estaba furioso y sus hombres ya con capuchas con orificios en los ojos y boca y con rifles AK 47 lo siguieron a la entrada del almacén, el pelirrosa entró como si entrara al cuadrilátero, furioso.
Adentro se encontraban un pequeño grupo de hombres, 5 en realidad, un rubio, un peliverde, un pelirrojo un tanto enano con un traje blanco y barbudo, los otros 2 parecían ser la escolta, ya que llevaban escopetas y estaban a un lado del pequeño viejo.
Natsu se acercó hecho una fiera mientras que el pelirrojo se le acercó temblando
— Me he enterado de lo sucedido, Natsu-san, lo lamento tanto… Men~ — dijo el pelirrojo
Natsu no dijo nada, desenfundó su .45 con chapado de oro que fue regalo de su padre y le disparó al pobre hombre en la pierna haciéndolo gritar de dolor, todos se sobresaltaron, aunque algunos ya sabían lo violento que llegaba a ser el pelirrosa si se le tentaban mucho.
El rubio, identificado como Sting Eucliffe, 22 años, 1.78m de altura, ojos azules y sonrisa risueña miró con asombro como el Dragneel había perpetrado aquél ataque contra su propio trabajador.
En cambio el peliverde, fornido y con mirada entre despreocupada con sueño observaba divertido sentado en una silla al revés como se retorcía el hombrecillo en el suelo. Su nombre era Orga Nanagear, 25 años, musculoso de 1.88 m. de altura, un monstruo.
— Me han atacado unos polacos apenas crucé la frontera, ¿Qué tienes que decir en tu defensa, Ichiya? — preguntó Natsu
— Eso es… imposible, reforcé toda la carretera desde Rostov del Don hasta Kiev, meen~ — se sujetaba la pierna fuertemente y fruncía el ceño
— No te hagas el pendejo Ichiya, todo mundo sabía que llegaría desde Minsk, no desde Rostov, así que dime, ¿Por qué no me cubriste? ¿Estás con esos pendejos Ucranianos que quieren formar su propio bussiness?, porque si es así creo que ya sabes lo que te espera —
— ¡Te lo juro Natsu-san, jamás haría una estupidez así! Meen~ —
— Sabes Ichiya, yo te creo, pero… Gajeel no, y ya sabes, él es el jefe, no yo — Natsu le guiñó un ojo
Ichiya chilló un poco y rogó entre lágrimas que lo perdonara, Natsu cortó cartucho y le apuntó en la cabeza.
Sin embargo, antes de disparar y callar para siempre al pelirrojo, éste dijo algo que lo detuvo.
— Jamás debí involucrarme con ese idiota policía… — susurró Ichiya mientras se soltaba a llorar esperando la bala.
— ¿Qué dijiste? ¿Qué policía? ¡¿DE QUÉ CARAJO HABLAS ICHIYA?! — Natsu estalló en furia, uno de sus terratenientes había sido comprado por la policía, carajo.
— Meen~, yo no dije nada de un policía, lo juro… — Ichiya intentó retractarse
Natsu movió su mano izquierda y un sujeto llegó a su lado, se agachó y golpeó con la culata de la AK-47 el rostro de Ichiya haciéndolo sangrar.
— Si me lo dices por las buenas no te haré tanto daño ni a ti, ni a tu gato —
Nichiya, su extraño y extravagante gato de Ichiya, era idéntico a él en cuanto personalidad y aunque suene raro, en los rasgos faciales también
— Meen~ juro que no sé nada, no le hagas nada a Nichiya, ¡Es todo lo que tengo! ¡Meen~! — lloriqueó otro poco más
Natsu se agachó a su altura y le dijo a uno de sus guardaespaldas de trajera al gato, después de un momento el mismo guardia de Natsu se acercó con el felino entre las manos.
— Dilo, o lo vas a ver morir — dijo Natsu
— ¡Te lo juro por Dios! ¡Déjale en paz Natsu-san! ¡Tú también tienes un gato, piensa en cómo te sentirías! — intentaba ponerse de pie y correr hacia su 'hermoso' gato, pero su pierna herida se lo impedía
— No me importa, tienes 5 segundos, tic tac, Ichiya —
Ichiya siguió temblando, llevaba 13 años trabajando con Natsu y su padre, no era justo que lo trataran así por un simple resbalón, era estúpido, pero más estúpido fue él al mencionar el tema del policía.
— Se te acabó el tiempo, lo siento — Natsu se levantó, tomó al gato del cuello, y le insertó un cuchillo en el pecho y lo movió hasta los genitales del gato, haciendo que su barriga se abriera y sus órganos salieran del saco de carne, él gato intentó arañarlo o hacer algo para defenderse, pero fue inútil.
Ichiya lloriqueaba a moco tendido en el suelo, inmóvil, inútil.
Natsu se acercó y se limpió la sangre del gato en el pulcro traje de Ichiya, se levantó y le disparó en la otra pierna
— Dilo de una puta vez — amenazó
Uno de los hombres que estaban en el almacén cuando llegaron sacó al gato y lo botó afuera del recinto.
— No me dijo su nombre… era calvo, solo me dijo que su nombre empezaba con J, y me dijo que si lo ayudaba a que cayeras preso o a que te mataran me iba a dar una buena paga y una propiedad en España o Francia, me dejó su tarjeta, pero soy muy descuidado y la perdí, de la emboscada de hoy no sabía nada, lo juro… meen~ — gimoteó Ichiya
— ¿Ves que no era tan fácil? — Natsu le sonrió alegremente
— ¿Lo dejarás vivir, Natsu-san? — preguntó Sting, mientras Orga solo fruncía el ceño, no iba a ver diversión hoy para él, tal parece
— Por supuesto que no, ya la cagó bastante, no puedo dejar que ande por ahí embarrándola más. — le respondió Natsu
Sting suspiró y Orga sonrió.
— Pónganlo en una silla — dijo Natsu con cansancio, los hombres obedecieron y lo colocaron erguido, Ichiya ya estaba muerto por dentro, acababa de ver morir al único ser vivo que amaba, sin poder hacer nada.
Lo tuvieron que amarrar con unas sogas para que no se cayera de la silla, Natsu se acercó a su rostro y vio sus ojos sin vida.
— Por cómo estás, deduzco que matarte sería lo mejor para ti —
Ichiya no dijo nada y se dejó hacer, se había rendido ante la vida, pero como Natsu dijo, no sería una muerte rápida.
— Báñenlo — ordenó Natsu a un par de hombres que estaban detrás de la silla de Ichiya, llevaban camisetas de tirantes y guantes, junto con sus capuchas, cargaron un galón de lo que parecía ser gasolina y se la rociaron toda a Ichiya, quien respingó por el ardor que le causaba en las heridas.
Natsu permaneció en su lugar y le dio una señal con la mano a otro encapuchado, que se acercó y prendió un encendedor, para luego arrojárselo al pelirrojo que estaba sentado.
Orga amplió su sonrisa, era morboso, él disfrutaba ver las ejecuciones de todos los enemigos de la mafia a la que pertenecía, y ver a su jefe hacer un trabajo tan espléndido le llenaba el pecho de orgullo de trabajar para ese hombre pelirrosado que miraba sin expresión alguna como las llamas comenzaban a aparecer de repente en todo el cuerpo del pelirrojo que gritó de dolor
Sting en cambio apartó la mirada y se quedó observando un pedazo de carne que colgaba de un gancho, llevaba trabajando con Ichiya al menos 3 años, verlo morir así, le hizo sentir un poco de pena por el pelirrojo, pero solo un poco.
— Suficiente — habló Natsu, y otros dos hombres se acercaron rápidamente con cubos de agua helada y la rociaron sobre Ichiya, quien muy a su pesar, seguía vivo.
— ¿Aprendiste la lección? — preguntó Natsu al hombre carbonizado en frente de él, sus ojos habían explotado por el ardor del fuego, su piel estaba ultra sensible, su cabello tampoco existía, era un cadáver con vida.
Natsu sintió pena, sacó su pistola y le disparó en la frente rápidamente, enfundó el arma y se dio la vuelta, los pistoleros tomaron esto como una orden de "Desháganse de él" y así lo hicieron, lo subieron con todo y silla a una camioneta que entregaba carne a las carnicerías de la ciudad de Kiev, Ucrania.
Natsu caminó hacia donde estaban Sting y Orga.
— Hey Sting, bastante tiempo sin vernos — saludó Natsu mientras le palmeaba la espalda al rubio como si nada hubiera pasado momentos antes
— Si Natsu-san, y cuando vienes, es solo para regañar, así que, ¿Qué haré para que estés contento esta vez? — preguntó calmado el rubio
— En un momento vemos eso… ¡Orga!, estás muy callado — giró su rostro al del peliverde
— Cuanto tiempo Natsu-san, díganos a Sting y a mí que es lo que necesita, y si son más espectáculos como el que acabo de ver, voy corriendo a hacer el mandado — sonrió
— Es algo parecido, primero que nada, Ichiya era el terrateniente de este pútrido lugar, ahora lo serás tú, Sting, tú eres el encargado de la seguridad de los cargamentos de Gajeel que van para Moldova y Rumania, también lo eres de los actos diplomáticos con esos Ucranianos desquiciados que mataron a 50 de tus hombres hace 2 días. —
— ¿M-mis hombres? — titubeó Sting
— Si, Sting, ¿No oíste bien? Eres el nuevo jefe aquí, por lo tanto, las muertes son tu responsabilidad, en cuanto a ti Orga, tú entrarás después de Sting, si las negociaciones fallan, empieza a cazarlos uno a uno, vigilen las fronteras muy bien, cada carro de turistas que vengan de Polonia que sea inspeccionado a detalle — informó Natsu.
— Está bien, cumpliré mi trabajo, Natsu-san, no se preocupe — le respondió Orga feliz por el trabajo que le habían dado
— Si Natsu-san, nosotros nos haremos cargo — dijo mientras encendía un cigarro e intentaba tranquilizarse, porque sabía que si hacía mal su trabajo, terminaría como Ichiya, a pesar de ser amigo de Natsu desde los 6 años, sabía que en el trabajo no había amistades tan duraderas ni fuertes.
— Muy bien, me voy, he quedado de verme con Jenny en un motel de paso cerca de aquí, que pasen buena noche — se despidió Natsu
Los otros 2 se despidieron con la mano y lo veían salir del almacén junto a sus gatilleros
— ¿Quién es Jenny? — preguntó Orga, la curiosidad lo mataba
— Una rubia que conoció Natsu-san hace como 5 meses atrás, ha sido su puta personal desde entonces, se la folla cada que viene, está muy buena en realidad, pero no permite que nadie más la toque, y la muy puta sigue al pie de la letra sus órdenes, no todos los días se ve a una zorra tan lista — respondió Sting sonriendo
Lucy estaba distraída viendo el camino que no se percató cuando llegaron a una enorme casa de lujo con un chistoso libro en la parte más alta de la propiedad, de seguro ahí vivía Levy pensó la rubia cuando se enteró que ya habían llegado, nada más al bajar del auto pudo ver a su amiga de toda la vida correr hacia ella
— ¡Lu-chan! ¡Te esperé tanto! Estaba muy preocupada, lo bueno es que ya estás aquí —la peliazul la abrazó con fuerza
— Sí Levy-chan, pero hubiera llegado antes si no me hubiera perdido o me hubieras contestado antes no hubiera tenido que requerir una escolta personal — dijo la rubia entusiasmada mientras hacía referencia a los hombres que la llevaron a su residencia
— Si bueno, ven te quiero presentar a mis padres, a mi madre ya la conoces, pero a mi papá no, ni a mi novio — Ok, eso había tomado por sorpresa a la rubia, a su papá solo lo había visto en fotos, a su mamá la vio una vez en San Petesburgo, pero no sabía que Levy tuviera novio, nunca le habló de uno, y llevaban 10 años de conocerse.
— Espera, ¿Cómo que novio? Jamás me dijiste que tenías uno —
— Si bueno, es algo tímido, pero ya lo verás te va a caer muy bien, es más, mira ahí viene — Levy señaló las escaleras que llevaban a su casa, la cual tenía un gran patio y estaba algo alejada de la ciudad, como un rancho o algo asi.
El hombre que venía vestía un traje negro con una camisa blanca por dentro y una corbata también negra, una pañoleta negra con una línea blanca en la frente y el pelo negro y rebelde caía como una cascada alocada por su espalda. Sonrió cuando vio a Levy, quien vestía un pequeño vestido negro que le quedaba al ras del trasero y que apenas cubría los casi inexistentes pechos de la peliazul, Gajeel disfrutaba la vista.
— Lu-chan, él es Gajeel, mi novio, Gajeel, ella es Lu-chan, mi mejor amiga — sonrió la pequeña bibliotecaria
— Mucho gusto, soy Lucy Ashley — dijo Lucy mientras extendía su mano, cuando Lucy viajaba o socializaba no acostumbraba a dar su apellido real, tenía miedo, después de todo, era policía y en un país lleno de corrupción y violencia y ella estando desarmada podría ser peligroso
— Gajeel Cheney, un placer — contestó Gajeel, nadie lo notó, solo él y los hombres que trajeron a Lucy a la casa de Levy, pero ese tampoco era el apellido de Gajeel, también desconfiaba mucho.
Thefuck, 3er capítulo, dejen sus opiniones, sigo diciendo que soy una basura escribiendo este tipo de historias, bueno, todo tipo de historias en realidad, sin embargo, si me dicen lo contrario en un review me levantará el autoestima y no me mataré (broma) :)
"Si se me escapó algo y no hay concordancia en alguna parte, o de repente pierda congruencia la historia, díganmelo y lo intentaré corregir"
