La guerra de nuestra pasión.

Basada en una historia japonesa de nombre "Hana Yori Dango." Todo lo relacionado con esta historia no fue mi idea, y mucho menos lo reclamo como mío. Y todo lo que este relacionado con Harry Potter, es de la brillante J.K. Rowling. Lo demás que no reconozcan bueno ya sin duda es mío.


Capitulo 3

Soledad.

Mientras Lily veía la desierta entrada del comedor, los segundos parecían deslizarse con temor a dejar de existir. El corazón de Lily y su respiración eran lo único que ella podía percibir.

Al parecer no era la única que estaba en un trance. Después de lo sucedido, después de que nadie, nunca se había atrevido a detener a ninguno de los Merodeadores mientras hacían algo, y menos a James cuando estaba enojado, los alumnos de Hogwarts estaban en shock, pues James Potter no había hecho nada en el instante, quizás por que Lily era mujer, o quizás por que James estaba igual de confundido que el resto, pero una cosa si era segura.

James no iba a perdonar semejante atrevimiento, y como prueba la marca de los merodeadores apareció encima de Lily flotando y confinándola a momentos que jamás en su vida deseó vivir. Pero lo hecho estaba hecho, y ya nada ni nadie iban a salvar a Lily.

De pronto los murmullos se empezaron a esparcir por todo el comedor, el desayuno ya había terminado, aunque el timbre todavía no sonara. La vida volvía a aquella sala.

Lily se volvió para ver a Cassidy, pero ya no estaba, volteo a la derecha, y luego a la izquierda y no la encontró.

"Pero¿Dónde estará? No la vi salir." Pensó Lily mientras la gente empezaba a caminar. Todos empezaron a caminar por donde Lily todavía se encontraba hincada en el piso, y pasaban como si ella no estuviera allí, golpeándola con sus maletas o con lo que trajeran.

Lily empezó a luchar por levantarse, pero siempre volvía a caer hincada, la multitud terminó por salir del gran comedor, y agitada Lily intento levantarse, tratando de recuperar el aire.

"Y eso no es lo peor que me espera" pensó con desilusión y resolvió morderse el labio inferior.

"Vaya, vaya, pero si no es Evans" dijo una voz a lo lejos con tanto odio como repulsión.

Lily creyó que su apellido fue más bien como escupido de la boca de Blaze Hewitt que pronunciado.

Antes de voltear, Lily tomó firmemente su varita y volteo la vista hacía ella, todavía respirando con dificultad y con una mirada fría.

Blaze empezó a caminar hacía Lily, seguida por Rachel Arms, y Adrianna Williams, sus dos mejores amigas. Blaze y Adrianna estaban en Hufflepuff mientras que Rachel estaba en Ravenclaw.

Las tres chicas eran conocidas por querer ser las tres novias de los merodeadores, James, Sirius y Remus, pero nunca se habían visto envueltas con ellos, al parecer los chicos no les hacían caso, pero de todos modos ellas se tomaban en serio las advertencias siempre tratando de hacer lo mejor para complacerlos.

Lily, jadeando, se incorporó y se paró, alzando la cabeza, no se iba a dejar intimidar por ellas.

"Parece ser, que tu sola te has condenado Evans," dijo Blaze pasando sus dedos por su negro cabello, "Y pensar que todos los maestros te creen inteligente." Blaze iba al igual que Lily en 5to año y llevan varias clases juntas. Dejo sus negros ojos clavados en Lily, como esperando una respuesta.

Lily se sorprendió al pensar que Blaze sabía quien era, por su puesto que Lily sabía quien era Blaze, una de las chicas más famosas de la escuela, pero que Blaze conociera quien era ella, le extraño.

Lo que ella no sabía era que Blaze envidiada la facilidad que Lily tenía para los encantamientos cosa que ella, no tenía. De ahí que la conociera.

"Lo que ellos, piensen o dejen de pensar, no es tu problema, Hewitt" le respondió Lily.

"Tú" le dijo Rachel en forma de respuesta, "no estas en condiciones de responderle mal a la gente, Evans, menos a Blaze, yo que tu me andaría con cuidado."

Y dicho esto las tres chicas salieron del gran comedor, no sin antes lanzar una ultima mirada furtiva a Lily, quien no considero esto como una amenaza ni como una advertencia, más bien le pareció un recordatorio.

Ya no quedaba nadie en el gran comedor, Lily miró a su alrededor, cuantas veces no había presenciado en aquella gran sala tantas injusticias, y el sufrimiento de los demás. No pudo evitar preguntarse que le tocaría vivir a ella aquí.

Tragando saliva, Lily se sentó un momento, tomó un vaso para tomar agua, pero al instante el timbre sonó, y todo en las mesas desapareció la comida y los trastes; incluido el vaso que Lily estaba apunto de llevarse a la boca.

"Lo que me faltaba" dijo Lily, se pasó una mano por la frente tratando de calmar su angustia, y su temor. No quería salir de aquella gran habitación, por temor a lo que le esperaba, ella sabía que iba a ser un día difícil, pero nunca nadie había soportado más de un día sin rendirse. "Quizás," pensó ingenuamente "si logro resistir, me dejarán en paz, después de todo, he llegado hasta aquí, y quiero salir viva de esta escuela¿Qué tanto pueden hacerme?"

Y a pesar de que Lily no debió haber subestimado a sus contrincantes, lo hizo, aunque no tardaría pagar su gran error.

"Demonios" maldijo Lily "se me hizo tarde para Defensa" y dicho esto salió corriendo del gran comedor hacía el ala oeste del castillo, donde se encontraba el salón para Defensa contra las artes oscuras.

----------- En otro lugar, 5 minutos después de que los merodeadores salieran del gran comedor ---------

James caminaba rápido, después de años de seguir el mismo camino, sus pies se guiaban solos, mientras su mente pensaba en aquella chica.

"Jamás la había visto" pensó James "Eso no importa¿Quién demonios se cree que es? Incluso para dirigirme la palabra." El hombre temblaba de furia, y mientras doblaba una esquina, empuño su varita y grito un hechizo, que hizo estallar al instante una estatua que había estado allí.

"¡Pero que!" dijo Sirius y reparo el daño de James en un santiamén. "James, amigo, cálmate." Intento consolarlo, pero solo recibió un gruñido en respuesta y otra estatua hecha polvo.

Sirius meneo la cabeza mientras componía la otra estatua. "Al paso que vas, terminaras con todo Hogwarts" le dijo, pero al parecer fue completamente ignorado.

Peter volteo a ver a Sirius mientras intentaba seguirle el paso, el iba más lento que James, y por fin Sirius se detuvo. "Ese Prongs en verdad necesita un curso de control de ira" dijo Sirius a Peter.

"Lo sé, pero ya sabes ni siquiera admite que no puede con su temperamento" dijo Peter.

"Hasta que no pase algo que en verdad le haga daño, no va a cambiar" respondió Sirius.

Volvieron a reanudar su caminata, a Sirius no le preocupaba mucho a donde fuera James, ya conocía el lugar a donde siempre iba cuando algo le molestaba, desde primer año, los chicos habían encontrado un lugar al fondo del ala sur, donde casi nadie iba, un cuarto al cual llamaron "La sala merodeadora" era como su escondite.

Cuando la encontraron no era más que una vieja sala abandonada pero ellos la redecoraron y amueblaron, les gustaba más que la sala común, y al finalizar la remodelación aquella habitación tenía de todo, la puerta era una gran estatua de una ninfa del bosque, los detalles en la escultura eran exquisitos, era una de las esculturas de la familia Lupin, que Remus había encantado para responder a una contraseña, era el mismo método que tenían las salas comunes.

Al entrar te encontrabas de frente con una gran sala, elegantemente amueblada, había un sillón grande como para cuatro personas, al lado de esta había dos sillones individuales, uno a la izquierda y otro a la derecha, y en medio, una mesa de ocre tallada. En frente de esta sala había una chimenea, donde el fuego ardía suavemente.

Al lado izquierdo había dos puertas, la puerta más cercana a la salida, era una pequeña biblioteca que Remus había hecho para el mismo, aunque también era utilizada por los otros, y tenía libros de todos los temas, incluso había libros que ni siquiera encontrarías en la sección prohibida de la biblioteca de Hogwarts.

En la segunda puerta, había un baño, un enorme baño decorado al estilo de la Grecia antigua, las tinas parecían piscinas, y había retratos de sirenas y ninfas del agua por doquier.

Al lado izquierdo de la sala, había un piano de cola, y un mini bar del lado más alejado de la salida, y del lado más cercano, se extendía una puerta más, al entrar estaban unas mesas de billar, y un espacio para juegos de mesas, a los chicos les encantaba jugar a las cartas y al domino, y al lado izquierdo de aquella misma habitación había un puerta más que llevaba a un dormitorio. A veces los chicos se quedaban a dormir allí.

Sirius decidió seguir caminando de nuevo, "Hey" le dijo a Peter mientras caminaban, "¿Dónde esta Remus?"

Los dos voltearon a la vez, y Remus se paró en seco y los volteo a ver con una mirada inocente, había venido caminando detrás de ellos todo este tiempo, pero sin hacer ruido alguno.

Sirius se asustó, y brincó hacía atrás "Te juro Remus," dijo poniendo una mano en el corazón "que si sigues haciendo eso, algún me causarás un infarto"

Remus sonrió pero no dijo nada. Y siguieron caminando.

Pronto los tres chicos estaban frente a la estatua de la ninfa, y Sirius siendo el más cercano dijo la contraseña "Prongs, Padfoot, Moony y Wormtail" y la estatua brincó con un elegante movimiento, como si cobrará vida, y dejó ver una puerta, la cual abrió Sirius para encontrar a James caminando de un lado a otro en la habitación.

"Insisto," dijo Sirius "Tenemos que cambiar esa contraseña, no me agrada es demasiado fácil, Moony."

Remus volvió a voltear a ver a Sirius, y alzó los hombros como diciendo no sé.

"Me desesperas" fue lo único que Sirius le dijo en respuesta antes de prestar atención a James.

"Prongs amigo¿Estás bien?" Sirius en verdad dijo esto preocupado. "¿Estás seguro que fue buena idea darle una advertencia a aquella chica? Eh ¿Cómo se llama?" Padfoot pensó un rato, pero nunca había visto a aquella pelirroja y tenía corbata de Gryffindor. "¿Cómo, a poco se me escapó conocer a alguna chica?" pensó Sirius "Algo a de andar gravemente mal con ella."

"Evans" dijo Remus por fin.

"Ah Moony! No estás mudo después de todo" dijo Sirius con una sonrisa de matador.

Remus arqueo la ceja y continuo, "Es prefecta de Gryffindor, y también esta en quinto año."

"¿Prefecta? Y ¿Gryffindor? Creó que esa chica no esta bien" dijo Peter y se toco con el dedo la cabeza.

James parecía no prestar atención a la conversación que los otros estaban llevando. Y paseaba de lado a lado de la sala. Sirius, Remus y Peter, se sentaron en los sillones, esperando a que James se calmara.

"No se si Evans, este mal de la cabeza o no" dijo Sirius, "Pero es la primera chica en recibir una advertencia ¿verdad? Generalmente, tenemos buenos tratos con las niñas" dijo Sirius sonriendo para sí mismo, y recargándose en el sillón.

"No me interesa" habló por fin James, "Para hoy en la tarde, sacaremos a esa Evans de la escuela."

"Pero James, vamos amigo es solo una chica" intentó Sirius

"¡Pero NADA!" dijo James tan rápido como Sirius intentó defender a Lily, o así fue como James lo vio "Yo no fui quien decidió esto"

"¿A no?" dijeron Sirius y Peter en coro y confundidos.

"No" dijo James "Fue ella, al meterse conmigo."

Y salió de la habitación. Sirius y Peter se voltearon a ver preocupados.

"No, creo que salga nada bueno de esto" dijo Peter

"Ya veremos, Wormtail, ya veremos" y con un suspiro, Sirius no tuvo más remedio que seguir a James a clases, Peter y Remus hicieron lo mismo.

Aquél día fue largo para todos, y la escuela estaba inusualmente agitada, nada había ocurrido con respecto a Evans, y eso era lo que mantenía tan curiosos a todos y tan preocupada a Lily.

Al parecer estaban esperando el momento indicado, ya casi al final de la mañana la última clase que le tocaba era encantamientos y pensó que sería una clase relajante. Error.

Dieron la última campanada para indicar la entrada al aula, y Lily entró se sentó en un asiento cercano al del profesor, como solía hacerlo, y se sintió contenta a pesar de su 'atrevimiento' no había pagado las consecuencias, y esta clase sería el broche de oro con el que lo cerraría.

La clase comenzó, ahora verían un nuevo encantamiento. Uno que lograba aumentar el tamaño de las cosas y a la vez, si se pronunciaba una silaba más, aquél objeto se multiplicaría.

Lily pensó que iba a ser fácil, sinceramente ella estaba muy avanzada en clases, y podría haberse saltado aquella, pero la clase de encantamientos le fascinaban.

Aquella la tenían con la casa de Ravenclaw, lo cual le hizo pensar que si todos podían hacerlo bien, saldrían temprano.

El profesor Flitwick se bajo de su pila de libros que tenía para poder ver bien todo el salón, y se puso a buscar algo entre los libros, Lily observó a una alumna que estaba junto a él, preguntándole varias cosas, y el instante en que aquella chica de Ravenclaw volteo a ver a Lily con una sonrisa fingida, se le hundió el corazón.

Lily volteo a ver a su alrededor, muchos habían logrado hacer más grande el globo lleno de harina que tenían en sus mesas, "Un globo es lo mejor para practicar este hechizo" había dicho el profesor.

Y ella pudo notar que para su horror era cierto, muchos empezaron a duplicar y a veces hasta triplicar sus globos, y por detrás de ella un muchacho derramó agua sobre ella, y le quito el listón con el que usualmente sostenía su peinado.

Su larga y roja cabellara cayó de inmediato. "Pero ¿qué te pasa?" exclamó Lily enojada al voltearse inmediatamente para ver quien le había derramado el agua. Era James.

"Haber señorita quien la defiende de esto" y apunto con su dedo hacia delante. James se devolvió a su asiento junto con los demás merodeadores. Y se sentó en medio para observar el espectáculo.

James no era estúpido, claro que no, el sabía cuando atacar, sabía que hacer para que todos aquellos que se le opusieran, pagarán el precio, y antes de hacer algo, aquél día había investigado a Lily Evans. No se sorprendió al ver que casi nadie la conocía, incluso siendo prefecta, pero eso no se interpuso en su camino, al final lo único que pudo averiguar era que ella era muy buena para encantamientos y que aquella era su clase favorita.

"Pues bien" pensó James "me preguntó hasta cuando dejará de ser tu clase favorita." Y asintió con la cabeza, en señal de inicio.

Lily estaba temblando, el agua que James había derramado estaba fría, y cuando James le hizo ver hacia delante, su piel se heló más, estaban allí más de 50 alumnos, todos con globos de harina y ella mojada, bien sabía que era lo que iban a hacer.

"Claro," pensó Lily "Lo primero es la humillación publica, pero hubiera preferido que esto fuera en el gran comedor no en la clase de encantamientos"

Los globos empezaron a caer sobre ella, de todas direcciones, unos estaban más duros que otros, y a Lily le dolía todo el cuerpo, con tanto ajetreo se preguntó porque el profesor no se daba cuenta, pero aunque ella estaba aturdida por los golpes la verdad era que todo se estaba haciendo el silencio, solo de vez en cuando se escuchaba algún ruido.

"Maldita sea" pensó Lily "Han puesto silenciadores a los globos" Y de hecho eso era lo que habían hecho, antes de tirar algún globo los alumnos los hechizaban para que no hicieran ni el menor ruido.

Después de lo que parecía horas, el bombardeo se detuvo, Lily abrió lentamente los ojos. Y vio a todos trabajando como si nada hubiera pasado, después se oyó una leve explosión al lado de Lily, y salió humo. Ella estaba confundida por todo. Y no sabía hacía donde voltear, el profesor salió de donde estaba y volteo a ver a Lily, con una cara extrañada.

"Parece, que no le ha salido el hechizo" dijo James "Todos habíamos estado haciendo nuestro trabajo mientras ella se nos quedaba viendo, y de pronto explotó todo cuando quiso hacer el hechizo"

James había dado una explicación, antes de que el profesor hubiese pedido alguna. El profesor Flitwick, no pareció muy convencido de lo que James estaba diciendo, el conocía la facilidad de Lily para realizar encantamientos.

"Señorita Evans" dijo el profesor Flitwick "¿Por qué no va a limpiarse? No se preocupe por el desastre, se puede arreglar, a veces todos tenemos un mal día como para realizar algún hechizo"

Lily se levantó de su asiento, cuando el profesor le decía aquello, estaba bastante aturdida y no logró ni decir gracias.

"Eso" se oyó de nuevo la voz de James, y Lily volteo a verlo por mero reflejo no por voluntad "O a lo mejor no es tan buena en encantamientos como decían, no pudo hacer un hechizo tan simple" James le sonrió a Lily, mientras ella se quedaba sin hacer nada.

Lily dirigió su vista hacía la puerta, había comprendido todo, no se necesitaba ser un genio para comprenderlo, James sabía que esta clase era la favorita de ella, y había querido humillarla frente al profesor. Ella sabía que no lo había logrado del todo pues el profesor la conocía bien, pero ella se sentía vacía, había querido una vida tranquila y ahora estaba segura que no recibiría más que humillación tras humillación.

"Vamos señor Potter," dijo Flitwick "Reanude su trabajo"

James asentó con la cabeza y con su varita empezó a murmurar los encantamientos, y el globo crecía, se multiplicaba, se volvía a hacer uno y se volvía a hacer chico. Hizo esto una y otra, y otra vez.

Lily estaba exhausta, tragó saliva, y optó por salir del salón, tenía que ir a quitarse la pegajosa plasta de masa que traía por todas partes, sobre todo en su cabello, que ahora estaba todo enredado.

Al salir del salón, James sonrió para si mismo satisfecho de lo que había hecho, y dejó su varita en paz, y aventó el globo al suelo.

"Estas clases me aburren" dijo, Remus lo volteo a ver "aunque no podemos decir que hoy no tuvimos un poco de entretenimiento." La sonrisa de satisfacción que James desplegaba era grande, lo hacía sentirse el mejor del mundo, Remus en verdad quería a su amigo, pero al que estaba debajo de toda aquella mentira de ser el mejor.

Desde chicos se conocían, habían crecido los cuatro juntos y jamás se habían separado, y Remus a veces se culpaba por dejar a James convertirse en algo que estaba seguro, él nunca quiso. No importaban en verdad todos los problemas familiares por los cuales James pasaba, era su deber y el de sus amigos, el de mantener a James en la tierra, pero aquellos días ya habían pasado, ahora se preguntaba Remus, viendo hacia la puerta, como podría lograr semejante cosa.

Mientras Lily recorría los pasillos para llegar hasta el baño de las prefectas, iba tratando de calmar su enojo, más bien, de calmar su furia contra James, no sabía cuanto iba a poder resistir aquello, pero no se podía rendir.

Doblo una esquina, y se recargó contra la pared, intentando aclarar sus pensamientos, cuando otro chorro de agua cayó por su cabeza. Asustada abrió los ojos esperando ver a James con sus amigos, pero en vez de eso vio a Blaze, con Rachel y Adrianna.

Blaze tenía la mano extendida sobre Lily, ella era quien había derramado el agua sobre ella, Lily la vio con una mirada fría y penetrante, ellas no podían darse cuenta de que Lily estaba desesperada por salir de allí, o sabrían utilizarlo muy bien para su beneficio.

"Te lo advertimos, Evans" le dijo Blaze "Sal de esta escuela de una vez por todas, tu lugar no es aquí, es allá con los pobres, deja de pretender algo que no eres" Sonrió de una manera amigable, pero bien sabía Lily que era fingida, antes de irse.

Sola de nuevo en el pasillo, Lily reanudo su camino, ya casi llegaba a los baños, "A lo mejor, me relajó un poco con ellos" pensó al ver por fin la entrada.

Lily cerró la puerta con doble seguro, para que nadie pudiera entrar, necesitaba tiempo sola, tenía que pensar y aclarar todo lo que en su mente estaba girando, sentía que iba a estallar.

Dejo su ropa extendida en el suelo cerca de la bañera, que en verdad parecía una piscina. Era la primera vez que utilizaba aquél baño desde que el año había empezado y había empezado a ser Prefecta. Después se hundió en el agua caliente, y busco entre los jabones el olor a lavanda y a eucalipto.

La espuma empezó a esparcirse por toda la bañera, y el olor a entrar en los pulmones de Lily; cerca de la orilla había una especie de banca donde te podías sentar a descansar aun metida en la bañera, y Lily se sentó.

Comenzó por enjabonarse y el cabello, y se lo desenredo con los dedos, las plastas de masa no eran fáciles de quitar.

"Como me he metido en esto" pensó Lily mientras seguía lavándose el cabello " No se como voy a salir viva, no me quiero ir, dicen que este no es mi lugar pero yo se que lo es, vine aquí para enfrentarme a quien era en verdad" se enjuagó el cabello, y lo amarro en un molote para que no le estorbara, recargó su cabeza en el borde mientras seguía pensado "hubiera deseado poder fingir que no era bruja, que jamás recibí aquella carta, pero como me podía mentir a mi misma, no estoy fingiendo ser algo que no soy¿Por qué no me pueden dejar en paz? Quisiera saber cual es su problema, pero yo se que no lo voy a conseguir. Mientras siga resistiendo, creo que voy a estar bien"

Pero Lily se sentía más sola que nunca, no era buena con tantas emociones, ella siempre había sido la clase de persona que es conocida por lo inteligente que es, que no tiene muchos amigos, que simplemente es ella, emocionalmente ella nunca había querido expresarse mucho, no era bueno, pensaba Lily, pues las emociones podían nublar tu juicio, pero en aquel momento no pudo evitar derramar una lágrima.

Tan rápido como la lágrima salió, Lily la limpio. "No llores" se dijo "Tu sabes que llorar no sirve de nada, no sirve de nada" se repitió una y otra vez hasta que se calmó, y todo lo que había sentido aquella tarde, lo encerró muy dentro de ella, si iba a ser fuerte no podía permitir que sus sentimientos se entrometieran. Iba a salir de esto costara lo que costara.

Unos cuantos hechizos, y su ropa quedo limpia, terminó de bañarse, el olor a lavanda la tenía relajada. Tomó valor, y al terminar de vestirse, salió de aquel baño, más decidida que nunca a salir adelante, en su reloj observó que era la hora de comer.

"Hacia, el comedor" se dijo Lily.

Entró y las puertas se le hicieron más grandes que nunca, el salón más grande que nunca, y es que, aunque Lily intentara, aquellas emociones de preocupación, y miedo no podían irse así como así.

Se sentó casi en medio de la larga mesa. Había espagueti para comer aquél día, uno de los platos preferidos de Lily. Se acordó de cuando su abuela, le hacía todos los veranos espagueti, era rojo con queso, y se percato de que exactamente ese tipo de espagueti había entre algunas otras variedades.

Con una sonrisa melancólica por el recuerdo de su abuela, tomó un plato y se sirvió, tomó un tenedor, y cuando el tenedor iba a entrar en contacto con el espagueti, el plato tembló. Lily pensó que alguien había intentado hacerlo estallar en vano, así que volvió a intentar meter el tenedor en el espagueti, pero el espagueti se empezó a mover como serpiente, y en el plato, los finos hilos de espagueti se convirtieron en muchas serpientes rojas como el fuego, con ojos amarillos, y enormes colmillos.

Lily gritó, y todos alrededor de ella se alejaron de inmediato, una que otra chica también gritó.

Las serpientes se acercaban cada vez más a Lily, y ella estaba petrificada, no podía moverse, solo podía mantener contacto visual con la más grande de ellas. Y de entre sus recuerdos, uno en especial comenzó a resurgir, cuanto tiempo no había tardado ella en ocultarlo para que en cuestión de segundos volviera.

--------- Flashback --------

Lily corría en el bosque, se había pelado con su abuela, y como ella vivía en el campo, algunos bosques se encontraban cerca. Ella no tenía más de seis años, y a causa de su testarudez se había peleado con la abuela, pero no había sido como cualquier pelea que tenían de vez en cuando, esta vez Lily estaba en verdad afectada.

Y mientras corría en el espeso bosque, lloraba como nunca en su vida, sin darse cuenta Lily cayó de repente, el suelo se había partido por lo poroso que estaba, y ella cayó en un nido de serpientes rojas, tembló al pensar que nadie la podría salvar, y gritó. Las serpientes se subían en su cuerpo, y ella no podía moverse, ni salir de allí, su gritó seguía escuchándose en el aire, desgarradoramente.

Lily oyó pasos que corrían hacia ella, y sintió como dos brazos la sacaron de aquel nido, y la sacudieron para quitarle las serpientes que quedaban, y el lodo en el cuerpo de la pequeña niña, su rostro estaba negro, por la tierra que por el llanto se había convertido en lodo.

Su primo, Edmund Evans, la había seguido cuando Lily corrió de la casa, y la abrazó.

-------- Fin -----------

En el pasillo que se formaba por los límites de las dos mesas, Lily seguía paralizada por el recuerdo, y el tener enfrente a una serpiente una vez más. Su cuerpo comenzó a temblar, y no respondía a los gritos que su mente daba para alejarse de allí.

Unos pasos se oyeron cerca de ella, Lily sintió un alivio momentáneo, al recordar a Edmund, una mano se acerco a la serpiente y cuando la toco, la serpiente se convirtió en espagueti de nuevo, todavía quedaban bastantes.

"Vamos Evans" dijo una voz llena de arrogancia en su oído "No sabes acerca del encantamiento Lumine"

Lily volteó a ver la cara de James, el estaba allí parado, con su varita en mano, y una sonrisa de victoria, la miraba como si ella fuera inferior y él algo inalcanzable.

Por supuesto que Lily sabía que era el encantamiento Lumine, era un encantamiento capaz de convertir un objeto en animal, pero al contacto con el animal, el objeto volvía a su forma original, era un encantamiento bastante fuerte, y ella sabía que James no era tan bueno en encantamientos, y aunque el hubiera sabido como hacer el hechizo, como sabía el que las serpientes la paralizaban, la inundaban de temor. Nadie en Hogwarts excepto quizás Joanna sabían. Joanna.

A Lily le dolió pensarlo, busco con la mirada, y Joanna estaba sentada a unos lugares de allí comiendo espagueti con la cara derrotada.

"No" pensó Lily, Joanna Cox había sido la única amiga que había tenido en Hogwarts, y ahora ya no.

"Vaya Evans" dijo James viendo como Lily veía a Joanna con una cara de sorprendido horror, las serpientes seguían rodeando a Lily, una comenzó a subirle por el brazo pero Lily lo quitó y de el cayó espagueti. "Digamos que, cualquiera que en verdad ame el Quidditch, haría hasta lo imposible por el"

Esto le hizo comprender a Lily, que James tenía ganada a Joanna, ella amaba el Quidditch, vivía para el Quidditch, y con Lily de tutora, Joanna había logrado avanzar bastante en encantamientos, y la conocía mejor que nadie. No era falta ser genio para entender que Joanna había hecho el hechizo, aunque James pretendió ser él quien lo había realizado.

La cabeza de Lily se cerró, ya no pensaba en nada más que en salir de ahí y correr hasta llegar a la torre de astronomía, tenía que escapar, solo tenía que salir de allí. Temblando, Lily se levantó, las serpientes desaparecieron, y todo el espagueti cayó a sus pies, y antes de que otra cosa pasara, salió corriendo del gran comedor, las risas de todos los alumnos la perseguían mientras corría. Joanna ni siquiera se había dignado a verla y James sonreía.

"Hoy te vas de aquí Evans, te vas de aquí" pensó James, una victoria más, y así mostraba que nadie se metía con él.

Al salir del gran comedor empezó a caminar, y se topo con Cassidy.

Lily la miro "Cassidy…como has estado…desde aquella vez…" pero Cassidy no le hizo caso, continuo caminando como si Lily nunca hubiera estado allí, como si hubiera sido un fantasma. Lily parpadeo un par de veces, estaba sola.

"Todos te han dejado, Evans" le dijo Blaze.

Rachel sonrío al igual que Adrianna "No entiendo porque quieres seguir aquí, no es para ti" dijo Adrianna.

"Solo vete" continuo Rachel "Todos sabemos que eres una cobarde, no te empeñes en seguir ocultándolo".

Lily no dijo nada solo las miro, y siguió corriendo por los pasillos, hasta que la risa que las tres de desvanecieron. Subió las últimas escaleras que tenía que subir para llegar a la torre de astronomía, su único refugio, de este lugar nunca le había contado a Joanna, así que estaría a salvo allí.

Abrió la puerta, y el aire puro le causo escalofríos.

"Maldita sea" dijo Lily "Ya estoy harta, maldición…"

"Detén-" se oyó una voz pero Lily volteo y no vio a nadie, "Detente, por favor" aquellas líneas le sonaron familiares¿No era eso lo que ella le había dicho a James?

Detrás de la pequeña pared que dividía aquel balcón en dos se levantó Remus Lupin. Lily ahogó un gritó de sorpresa, y de horror, el único lugar donde podía descansar, y se encontraba con uno de los merodeadores.

"¿Quieres dejar de gritar y usar este espacio para liberar tu estrés?" le dijo Remus, con una voz calmada, y ojeando el libro que traía en la mano.

"¿Eh?" preguntó Lily.

"Este espacio, es mío, y por eso te pido que te vayas, no quiero que me molestes, solo quiero estar solo, y el que tu liberes tu estrés aquí no me agrada" le dijo Remus una vez más con voz calmada, se recargó en la pequeña pared, mientras Lily lo observaba estupefacta, sus palabras no entraban en su cabeza.

Remus la volteo a ver, "Entonces, si eras tú" dijo recordando que hace algunos días ella había estado allí, quejándose de lo que parecía ser ellos.

"¿To-todo este tiempo, me has estado escuchando?" preguntó Lily, aunque no obtuvo una respuesta. Remus se había vuelto a sumergir en su libro, y ella no hacía más que mirarlo, hubiera sido James y ya la hubiera sacado de allí a patadas, mientras que el solo se lo pedía, no había dicho por favor, pero tampoco la había corrido, simplemente le estaba pidiendo que se fuera.

Remus volvió a alzar la vista, pues ella seguía allí, podía por su respiración agitada. "Vete, por favor" dijo sin más.

Lily miró hacía al suelo cuando el la volteo a ver, suspiró¿Qué más le quedaba por hacer¿Esperar a que Remus se volviera hostil y la sacara, decidió irse, vencida por tan largo día que no acababa. Antes de que ella pudiera alcanzar a abrir la puerta Remus la abrió, y en la entrada estaban parados los dos, muy cerca uno del otro.

"Se que estás teniendo problemas" dijo sin mirarla, y salió, cerrando la puerta detrás suyo.

Lily se quedó mirando a la puerta, no comprendía nada de lo que estaba pasando, pero su corazón latía fuerte, y por un momento dejo de sentirse sola, en aquel balcón cerca de la torre de astronomía.


Espero que les este gustando, se que es un poco frustrante que Lily no haya hecho nada aún pero esperense ya sabrán que pasa, espero que en el proximo capitulo sea cuando ).

Mil gracias por los reviews son muy lindos y me animan a seguir escribiendo! Por favor dejen revies si leen la historia me gustaría saber que opinan ).

Nos vemos el proximo cap.

Atte.

La autora