La guerra de nuestra pasión.
Basada en una historia japonesa de nombre "Hana Yori Dango." Todo lo relacionado con esta historia no fue mi idea, y mucho menos lo reclamo como mío. Y todo lo que este relacionado con Harry Potter, es de la brillante J.K. Rowling. Lo demás que no reconozcan bueno ya sin duda es mío.
Nota: Apreciaría sus reviews! Son bastante ayuda, jaja ocupo saber si vale la pena o no seguir con la hisotria, espero les guste este capitulo! Espero sus reviews! Ciao
Capítulo Octavo: Redención
James caminaba furioso por los pasillos, era tarde y el sol se estaba poniendo, el viento helado del invierno contrastaba con la temperatura de su piel, la última semana había sido en pocas palabras horrenda.
Desde el día que Lily había ido a balbucear cosas sentido cuando estaban junto al lago todo había sido caos, la poca calma que habían tenido la semana anterior a esa se había acabado.
Hechizos tras hechizos persiguieron tanto a Lily como a los merodeadores, el último hechizo que había utilizado ella contra James en particular no le permitía articular palabra al pegar su lengua al paladar.
Lo que más le molestaba a James no era la "guerra" en sí, sino contra quien era, al principio todo parecía fácil, una mujer, ¿Qué tanto trabajo le costaría sacar a una mujer de la escuela? En veces parecía una tarea imposible, jamás había visto esa resolución en alguien.
"Tsk" pensó James "esto va de mal en peor, tengo que encontrar otra forma de hacer que se vaya, ¡y pronto!" Ya habían pasado demasiado tiempo, nunca antes le había tomado más de una vez, de una advertencia para deshacerse de alguien y ahora siempre que la atacaba con algo nuevo recibía sin duda una respuesta.
Pensó en ella, en su larga cabellera roja que terminaba en pequeñas ondulaciones, en su cara y su piel de tono claro, en sus ojos esmeraldas y en su pequeña complexión, sintió que sus adentros se estremecían ante la imagen y no precisamente por miedo.
"Arg, no sé qué me pasa últimamente, algo raro siento en el estomago"
A pesar de su preocupación, nunca admitiría que quizás había algo mal en él, no era de personas grandes quejarse y menos ahora que no podía, sintió como el hechizo empezaba a disolverse y recuperaba la movilidad de su lengua, que ya no que pega al paladar.
"Bien" dijo James probando que efectivamente el hechizo se había desvanecido, "creo que para hacer mi nueva táctica ocupara un poco más de observación…"
De nada serviría seguir lanzándose hechizos sin sentido, tenía que encontrar otra manera de atacar a Evans, y como fiel depredador, primero observaría los pasos de su presa.
---- En la torre de Astronomía ----
Lily estaba con sus brazos recostados en el balcón de la torre de astronomía, mirando el paisaje, tratando de recordar todos los eventos que se habían suscitado en la última semana, Potter y ella habían estado bien a la defensiva y no habían tenido tregua alguna, pero Potter no parecía rendirse aún y en eso caso mucho menos ella.
Vio su reloj, "Ya se ha deber diluido el hechizo del paladar" sonrío para si misma, era divertido ver como Potter quería hablar y no lo hacía, fue cuando ella se dio cuenta que aunque James podía ser un mago excepcional, porque había que admitirlo, no era tan bueno en encantamientos como para realizarlos sin hablar.
"Un punto para mí" pensó divertida "y cero para Potter"
Su humillación y vergüenza había disminuido con la última semana, le sorprendía lo mucho que le había molestado las referencias hacía su sexualidad, pero suponía que era normal, no había querido contarle todo lo ocurrido a Emily pero su amiga le había dado apoyo incondicional lo cual había ayudado a su semana de ofensiva.
Pensó también en la tranquilidad que ahora sentía, solo en aquella torre, disfrutando los rayos del sol, aún tenía un poco de tiempo antes de ir al trabajo, y su tarea estaba por fin terminada.
Fue en aquella tranquilidad que sintió un vacío al reparar la ausencia de Lupin, tenía mucho tiempo que no visitaba la torre, y a pesar de su indiferencia hacía ella y de toda la confusión que él le ocasionaba quería verlo, oír su voz.
"Hmmm así que estás aquí, niña virgen" dijo una voz detrás de Lily.
Se sobresaltó al oír la voz y al escuchar el apodo que sin duda iba dirigido hacía ella.
"Remus Lupin" dijo ella, se sonrojó un poco al recordar el incidente, cuando llegó gritándole a James, ahora que lo recordaba Remus también había estado allí pero fue tanto su enojo que no lo notó hasta que ahora lo estaba recordando con pena.
"No te burles, por favor" le dijo ella con un tono suave y volviendo a ver el paisaje, tratando de esconder la nueva sensación embarazosa que sentía.
De reojo pudo observar cómo se formaba una delgada sonrisa de diversión en la cara de Remus. Se sonrojó aún más.
Remus parecía calmado, no traía ese aire de indiferencia que lo caracterizaba, se recargo en el balcón y sacó una revista que había estado leyendo.
Sus ojos se movían plácidamente entre las hojas, las fotos de una bella modelo, mantenía la revista para él y Lily no pudo observar mucho, sólo vio como los ojos de Remus brillaban y le complació la imagen.
"¿Sabes cuántas horas hay de diferencia entre Inglaterra y América?" preguntó Remus de repente.
"¿Eh?" dijo Lily como sí saliera de un trance, "¿La diferencia de horas? No, creo que no" dijo un poco avergonzada sin razón.
"Ya veo" dijo él y siguió viendo su revista.
A lo lejos, cerca del lago caminaban tres siluetas hacía Hogwarts, cuando una paró en seco y le indico a las otras dos que voltearan en dirección de la torre. Ni Lily ni Remus se percataron de esto.
"¡Blaze, mira!" dijo Rachel deteniendo a sus dos amigas.
"Desgraciada…" susurró Adrianna indignada, "¿Cómo se atreve a acorralar a nuestro querido Remus?"
"De seguro, le tendió un trampa," intervino Blaze "Me empiezo a cansar de ella…"
Las otras dos asintieron, y reanudaron sin más su camino para volver al castillo.
--- Horas más tarde en la tienda de dulces ----
"Muchas gracias por si compra, vuelva pronto" decía Emily a una clienta que acaba de comprar una gran cantidad de dulces.
La señora sonrió afectivamente y se fue sin más.
"Hmm" suspiró Lily mientras comía unos ricos panecillos de chocolate espolvoreados con azúcar glas, el chocolate era bastante esponjoso pero al morderlo sentías como si pequeñas burbujas de chocolate se reventarán en tu boca y se derritieran a la vez, esparció el sabor a chocolate sin igual.
"La diferencia de horas…" dijo entre bocados consultando una revista mágica para brujas, había entrevistas, horóscopos entre otros artículos sin interés para ella salvo uno que hablada de algún lugar mágico en América.
Emily sonrió, tenía mucho sin ver a su amiga entretenida buscando algo, con una sonrisa y simplemente tranquila, dejando pasar todo a su alrededor, era bueno verla así en calma, cualquiera pensaría que no pasaba nada en la vida de la chica cuando toda esa semana había sido horrenda.
"¡Oh son 8 horas!" dijo Lily y rió un poco "Bien, la próxima vez que lo vea en la torre le diré"
"Vaya, pareces muy feliz Lily" dijo Emily aún sonriendo, "No será uno de los merodeadores o ¿sí?"
Lily volvió su mirada a otro lado, se levantó y fue a limpiar el mostrador.
"No creo que deberías llevarte con ellos, bueno con uno de ellos, sea como sea sigue siendo su amigo, su cómplice" dijo Emily un poco más seria, solo quería saber lo que pasaba con la mente de Lily.
Oyó gruñir un poco a Lily, "No es tan malo como los otros" dijo despacio.
"Vamos Lily, ¿vamos a volver a discutir esto? Yo sigo pensando que es el mismo crimen"
"¿Serás aurora cuando crezcas?" le preguntó Lily divertida
"Quien sabe, todo puede pasar" dijo Emily y le guiño un ojo.
Lily meneó la cabeza recordando su encuentro con Remus horas antes, había sonreído, aunque fuera una pequeña sonrisa.
"Se veía como un niño" pensó al notar como esa pequeña muestra de 'felicidad' le quitaba años de encima, la seriedad no era algo que le sentará del todo a Remus, para ella era como si él hubiera tenido que madurar antes de tiempo.
"Ojalá Potter, Black y Pettigrew fueran un poco más como él" pensó y suspiró.
"Aunque," dijo Emily "esos merodeadores son los herederos de las familias más ricas de Inglaterra ¿no? Creo que la otra vez vi una foto de ellos en una de esas revistas" la volteo a ver interesada.
Lily arqueó una ceja ante aquella plática tan repentina y fuera de lugar.
"Sí, creo que a que artículo te refieres" dijo Lily con cautela, hace unas semanas había salido un artículo de los merodeadores y un evento próximo en Hogwarts.
Emily rió "¿Sabes? A mí no me importaría que me acosaran, si son tan guapos como se ven"
Lily respondió con un tono de asco "Em, definitivamente estas mal de la cabeza."
Ambas rieron, disfrutando de esos pequeños momentos, cuando Emily paró de reír voleando hacía la puerta corrediza de cristal que era la entrada a la tienda.
"¿Lily? Creo que…" dijo apuntando Emily hacia la puerta.
Lily se levantó, había estado acuclillas limpiando los mostradores.
"Cassidy" dijo Lily en un tono apenas audible y con mucho asombró, sus ojos se abrieron a más no poder.
La chica de cabello rubio cenizo, estaba parada fuera de la tienda, se notaba que estaba apenada e insegura de entrar, veía a Lily como pidiendo perdón pero le era imposible moverse de su lugar.
"¿Quién es ella?" preguntó Emily intrigada, había supuesto que la chica venía a buscar a Lily porque aún traía el uniforme de Hogwarts.
"Cassidy McGill, la chica que defendí" dijo Lily.
"¡Oh!" Emily observó a la chica "Creo que ya casi se acaba nuestro turno, ¿por qué no vas a platicar con ella? Parece que tiene muchas cosas que decirte."
Lily miro de Cassidy a Emily un par de veces antes de asentir. "Gracias Emily" le dijo, se cambio rápidamente a su uniforme de Hogwarts y salió a encontrarse con Cassidy.
"Hola señorita Evans" dijo Cassidy tímidamente
Lily no pudo evitar sonreír, había mucho en juego si las veían juntas y admiró la valentía que Cassidy debió tener para venir hasta su trabajo, aún no sabía cómo se había enterado de esto pero supuso que Joanna era la fuente.
"Aún sigo siendo Lily para ti, Cassidy" le dijo aún sonriendo.
Una sonrisa iluminó el rostro de Cassidy, su inseguridad pareció disolverse, estaba alegre. Cuando se decidió a ir en busca de Lily, no sabía como iba ella a reaccionar, ella presentía que Lily tenía un buen corazón, quizás demasiado, pero no podía evitar pensar en que quizás sería rechazada, después de todo lo que Lily había pasado, y todo había sido de alguna u otra forma culpa de Cassidy, por ser tan descuidada y derramar su vaso de juego encima de James.
Lily pareció percibir la molestia de Cassidy y suspiró.
"Lily…" comenzó Cassidy tímidamente, "en verdad lamentó todo lo que has tenido que pasar, de alguna forma todo es mi culpa y te he dejado sola, te di la espalda como todos los demás, aunque me defendiste, me siento mal, muy mal"
Lily la miró mientras hablaba, sonada tan sincera, en verdad apreciaba a esa chica, la había defendido porque no le gustaba que Potter tratará a las personas como basura, en algún punto llegó a pensar que quizás no había valido la pena, pero allí estaba Cassidy, sabía las consecuencias que esto podría traerle, traerles y aún así vino, se disculpó, Lily supo que había valido la pena.
"Quizás nunca pueda pagar todo lo que has hecho por mí, no hubiera durado ni un día su toda la ira de James hubiese sido para mí, y sin embargo ¡tú has durado tanto!" hablaba Cassidy ahora con fascinación.
"No te preocupes Cassidy, aunque en aquel momento fue un arrebato, esto no es culpa tuya, fue mi decisión, alguien tiene que enseñarle a Potter modales, ¿no?"
Ambas rieron, y caminaron juntas por Hogsmeade, la noche estaba terminando de posarse en el cielo y el clima era frió, hacía un poco de viento así que decidieron apresurarse a un pequeño café para hablar de lo ocurrido en las últimas semanas.
Estuvieron de acuerdo en muchas cosas, y Cassidy le comentó a Lily que le gustaría que siguieran siendo amigas, pero ella sabía que probablemente Cassidy no soportaría tanto como ella, y además no quería hacerla sufrir innecesariamente.
--- En el castillo poco antes de que las chicas salieran del café ---
James jugaba cartas de nuevo con Peter y Sirius en la sala merodeadora.
Sirius reía divertido mientras formada su jugada, le faltaba solo una reina para hacer una escalera de corazones, y Peter buscaba frenéticamente un dos para hacer una escalera de trébol.
James fruncía el ceño, no tenía nada con que jugar, en los últimos 20 juegos había sido lo mismo.
"Demonios" musitó James.
"Vamos, James, no te enfades de nuevo por un simple juego de cartas" dijo Sirius tomando una carta y sonriendo aún más.
"Sigo obteniendo puras malas, hace 20 juegos que no logró concretar nada" casi gritó él en respuesta.
"¿Por qué ese humor?" chilló Peter
"¿Será que Lily Evans hizo algo de nuevo?" inquirió Sirius.
"¡Sólo cállense y jueguen!" gritó James sin ánimos de hablar de Lily.
Siguieron jugando un rato sin otra inconveniencia.
"Pero saben," dijo Sirius "ella es interesante, los eventos de la semana pasada no parecen hablarle afectado en nada"
James chasqueó de nuevo con los dientes, no tenía ganas de platicar de Evans, de su 'fuerza' ni nada por el estilo, la plática parecía avanzar como la última vez que jugaron poker.
Se hundió en un pequeño recuerdo de nuevo.
"¡No estés tan orgulloso de eso!"
La frase retumbó en sus oídos, una y otra vez. Había decidido dejar su en tregua mientras obtenía una nueva táctica pero su recuerdo lo perseguía, sus ojos verdes vivaces.
Se levantó, "Iré a dar un paseo" dijo James tirando las cartas en la mesa.
"¡Oh vamos prongs!" dijo Sirius "¿No volverás a molestarte por estó?" dijo en referencia a su platica de Evans.
Sirius sabía que esta situación se comía vivo a James, era divertido ver como luchaba contra la chica, ¿Quién pensaría que alguien como ella le daría tanta batalla? Y los dejaba ser, rara vez se veía entrometido y casi no ayudaba a James con ideas ni alentándolo, más que nadie Sirius conocía a su 'hermano' y parecía que esta chica empezaba a crecer en James de cierta manera, aún no sabía cuál, pero él nunca se había interesado en una chica antes a pesar de que Sirius era se llevaba bastante bien con ellas.
Al ver que no obtenía respuesta alguna James, Sirius continuó "No te metas en problemas James, y no vuelvas tarde"
"Si, madre" dijo James con sarcasmo.
Una vez fuera de la sala, escaneo el mapa del merodeador, como siempre no encontró a Lily dentro del castillo.
"¿A dónde huye estas horas?" pensó intrigado "Nunca logró encontrarla dentro del castillo a estas horas de la tarde"
Siguió buscando con su dedo índice por el mapa, aún les faltaba poner casi medio Hogsmeade, habían abarcado hasta un pequeño café donde apareció flotando un pequeño punto con la insignia de Lily Evans. Sus ojos se posaron rápidamente en el punto, y justo al lado pudo observar otro 'Cassidy McGill'.
Se quedó mirando los puntos un buen rato, ¿Qué estaba pasando? ¿A caso se veían esas dos siempre ha esta hora? ¿Era la razón por la que nunca encontraba a Evans?
Sintió una extraña sensación recorrer el cuerpo, ¿impotencia?, ¿a caso todo lo que el había trabajo para mantener en control?, ¿Esta escuela, se vendría abajo solo porque no podía sacar a Evans de ella? Quizás Cassidy era la primera, pero ¿pronto le seguiría alguien más? ¿Su incapacidad para manejar la escuela, se volvería pronto algo mayor? ¿Después otros empezarían a hablarle a Evans, lo retarían como Cassidy lo estaba haciendo?
Eran demasiadas preguntas para él, pero una cosa estaba clara, Evans y McGill estaban jugando con fuego. Decidió que era mejor observar antes que hacer algo por un arrebato de enojo, y se dirigió a Hogsmeade, doblando el mapa en su bolsillo y sacando su capa de invisibilidad.
--- En un parque al lado del café ----
Lily estaba feliz, podía decirlo en verdad por primera vez en semanas. Cassidy le había explicado su miedo de hablarle, y le dijo que le gustaría que fueran amigas de nuevo.
Las hojas de los árboles comenzaban a poblar el piso por doquier, y el parque estaba casi solo, así que decidieron caminar un rato más antes de volver a Hogwarts.
"Lily" dijo Cassidy "en verdad, lo siento."
Ella ya había perdido la cuenta de cuantas veces Cassidy había dicho eso en la última hora que llevaban platicando, le sonrió meneando la cabeza.
"No te preocupes ya por eso, pero no creo que debamos ser amigas" le respondió Lily.
"¿Qué?" dijo Cassidy con los ojos muy abiertos.
"Es peligroso que nos vean juntas, lo sabes." Hizo una pequeña pausa "Pero no me refiero a que no podamos ser amigas fuera de la escuela, solo en Hogwarts, no deben vernos juntas" le dijo Lily guiñando el ojo.
"Si quieres hablarme, o algo, puedes escribirme un mensaje, y nos veremos fuera de la escuela"
Cassidy sonrió al comprender "En verdad lo siento, ¿está bien? No debería ser así."
"Claro que está bien," respondió Lily.
Siguieron caminando por el parque, había muchos anuncios de una modelo, decoraban el parque a la perfección con colores contrastantes a los del invierno, la chica de los posters era hermosa, y aportaba mucha elegancia a la ropa que modelaba de diseñadores exclusivos del mundo mágico, tanto franceses como americanos.
"¡Oh!" dijo Cassidy reconociendo la foto, "¿No se graduó ella de Hogwarts también?"
Lily miró los posters detenidamente, no les había prestado mucho atención.
"Ah sí, es Brittany Franco, hace dos años se graduó de Hogwarts, oí que reside en Francia pero la han llamado a hacer modelaje en América también."
Lily observaba los posters con una sonrisa, esa persona en verdad la inspiraba.
"Su sueño es estudiar y reforzar las leyes mágicas internacionales, quiere que tanto los hijos de muggles como yo, y los magos de sangre pura tengan los mismos derechos, es una persona impresionante"
"Pareces saber mucho de ella," comentó Cassidy.
"Si," le contestó mirándola "fue por ella que decidí entrar a Hogwarts"
De pronto Lily miró confundida a Cassidy, quien se había quedado helada, con los ojos abiertos llenos de sorpresa y temor, siguió con la mirada hasta lo que ocasionaba tanta conmoción en los ojos de su nueva amiga.
"U-un m-m-merodeador" dijo Cassidy.
"Remus Lupin" dijo Lily al mismo tiempo que Cassidy, la miró y quiso confortarla "Espera aquí, no creo que debamos temer, vengo, ¿ok?"
Cassidy quiso detenerla pero no pudo, prefirió dejarla ir, esperando que nada malo les pasara en consecuencia.
Lily se acerco con cautela a Remus, inconscientemente se paso los dedos por su cabello, que ahora usaba suelto y le llegaba casi a media espalda. Remus se encontraba sentado en una banca, apenas alumbrando por una lámpara que se encontraba cerca mirando perdidamente a los posters de casi 4 metros que se encontraban frente a él.
Con un paso, repentinamente, inseguro Lily se acerco a Remus.
"Lupin, ¿Qué haces aquí tan sólo?" le dijo observándolo detenidamente.
Remus volteó lentamente a observar a Lily sin mucho interés "Eres tu otra vez" le dijo.
"¡Ah!" dijo Lily tratando de pensar en algo que decir "Ya sé la diferencia de horas, son 8, 8 horas entre Inglaterra y América"
"Así que ¿Ocho horas?" preguntó Remus
"¿Tienes algún conocido en América? O ¿Piensas visitar por allá?" preguntó Lily viendo como Remus devolvía la atención a los posters.
"¿La conoces?" preguntó Lily, "En lo personal, creo que es una mujer fascinante, algún día me encantaría conocerla" dijo y sonrió volteando a ver a Remus.
No supo cómo pasó, pero un instante se encontraba Remus sentado en la banca y al siguiente se encontraba frente a Lily. Ella sintió un repentino choque eléctrico que corría por su columna vertebral, y como se ruborizaba lentamente.
Remus no parecía notar esto en ella, y se inclinó un poco hacía su cara, algo de ella parecía intrigarlo.
La cercanía entre ellos dos, le pareció demasiada a Lily, pero por más que intento pensar en algo para moverse no podía, su corazón latía frenéticamente y su mente estaba en blanco.
Remus alzó una mano y con el dedo índice intento quitar algo de la comisura de su boca.
"Tienes una especie de polvo blanco aquí" dijo sin tono alguno.
"¿EH?" dijo Lily que salió del trance, recordó que había estado comiendo muchos panecillos de chocolate con azúcar.
"El dulce" pensó en voz alta Lily mientras se sonrojaba un poco más.
"¿Dulce?" preguntó Remus.
Lily sentía una aplastante tensión por la situación en la que se encontraba, cuando se acordó de Cassidy, "Bueno, me tengo que ir," dijo de repente, "Nos vemos" y se volvió hacía Cassidy, corría hasta ella y la tomo de la mano haciendo que la siguiera.
No lejos de ahí, se encontraba la figura de James cubierta por su capa, había presenciado todo, quiso pensar que tal vez Cassidy no estaba con Evans a propósito pero con lo que vio confirmo su 'intento' de excusa, además al ver la cercanía tan repentina entre Remus y ella, sintió como si un dragón soltará un inexplicable fuego por sus adentros, sintió enojo, y… celos.
Sin más, el también se dirigió al castillo pensando en el día siguiente.
---- La mañana siguiente ---------
Lily se encontraba de muy buen humor caminando hacia el gran comedor, el día anterior había tenido un gran final, en el mar de soledad que sentía, sabía que ahora, tenía una amiga con la que contar, probablemente no podrían hablarse dentro del castillo, pero la soledad ya no era la misma.
Al entrar al gran comedor, Lily vio a Cassidy y le sonrió discretamente tomó una manzana y salió tan rápido como pudo, no quería que algo acerca de su expresión o comportamiento delatará su renovaba amistad con Cassidy.
Cassidy vio salir a Lily del comedor después de ofrecerle una sonrisa discreta sin tener tiempo de responderla, estiró el brazo para tomar un pan y sonrió para sí misma. Sintió como alguien se paraba a su lado, y volteo por curiosidad.
Lo que vio la dejo helada. James alzó su varita y dejo al humo rojo esparcirse por encima de ella formando la tan conocida 'M'.
Cassidy soltó el pan inmediatamente, sin habla, sus ojos se comenzaron a nublar sin remedio, ¿a caso las habían descubierto?
El gran comedor no se quedó callado por mucho tiempo, y comenzaron a gritar y aplaudir al anticipar una nueva advertencia, alguien de Ravenclaw encantó un chorro de agua directo a Cassidy. Al sentirse en contacto con tan gélida agua, se levantó y trató de alejarse mientras todos se reían.
Conjuraron los sitios habituales para James, Sirius y Peter, ya que Remus no se encontraba con ellos, solo aparecieron tres sillones.
James no tardó en sentarse mientras los alumnos rodeaban a Cassidy dejándola en medio de la rueda junto a él y sus dos amigos. El tumulto se hizo más grande, y James le dedicó una sonrisa a Cassidy, la cual solo logró que un escalofrió le corriera por el cuerpo, y cayó llorando en medio de todos, mientras la seguían bañando con agua.
Chasqueó los dedos, y fue la señal para que todos comenzaran a tirarle con comida, o lo que encontraran. Cassidy se sentía perdida e intentaba cubrirse mientras la comida chocaba contra su cuerpo tembloroso.
"¡Deténganse!" gritó una voz que se abría paso entre los alumnos. Lily corrió entre los alumnos para abrirse paso, cuando llegó al centro de la rueda, vio a Cassidy llorando en el piso, mojada y llena de comida.
"Cassidy" dijo en un suspiro, su mirada parecía nublarse, pero lucho contra ese sentimiento, se agachó junto a ella y la abrazo. "¿Estás bien?"
Cassidy miró a su amiga, y entre sollozos apenas y pudo pronunciar su nombre "L-L-Lily"
A Lily se le vino el mundo abajo, ella no quería que Cassidy tuviera que pasar por lo mismo que ella, sabía que ella no merecía nada de esto, sólo había querido ser su amiga y de nuevo James lo había echado a perder, levantó la mirada y la dirigió a dicho merodeador, mientras se encontraba sentado.
"¡Qué miserable!" dijo Adrianna mientras reía.
"¡Qué tontas!" dijo Blaze.
Lily las cayó con una mirada, y la devolvió a James. A su lado Cassidy lloraba más fuerte. Se levantó dejando una mano sobre el hombro de Cassidy.
"¡Ya detente!" le dijo Lily a James, "Se supone que yo soy tu objetivo, ella no tiene nada que ver, ¡déjala!"
James la miró divertido, ahora sí había dado en el punto.
"Deja de actuar como si fueras alguien, ¡sangre sucia!" gritó un Hufflepuff.
Lily lo fulminó con la mirada, pero la retorno a James, tenía que hacer que se detuviera, por el bien de su amiga.
James sintió como le hervía la sangre al oír el insulto, y comenzó a enojarse.
"A caso, ¿Hay algo que no entiendes?" le dijo James a Lily, tratando de ignorar el hecho de que se había enojado porque alguien la había ofendido.
"¿Eh?" respondió Lily.
"Tú fuiste la que me declaró la guerra, ¿no es así?"
Lily no sabía que responder, si ella había declarado la guerra, pero nunca imagino una situación así, ¿Qué debía hacer? ¿Cómo sacar a Cassidy de esto? Su mente trataba rápidamente de encontrar una solución pero no la hallaba.
"Sí hubieras dejado Hogwarts, ¡Todo se habría resuelto!" le gritó otro alumno.
"Buena para nada" gritó otro lanzándole una botella que contenía miel.
A pesar de su intenso pensamiento, Lily esquivó la botella con un hechizo haciéndola explotar en medio vuelo, y manchando a James en el proceso.
"¡Demonios!" pensó en sus adentros Lily, no sólo no había sacado a Cassidy aún de ahí sino había empeorado la situación.
Sin esperar aprobación o no, los alumnos comenzaron a tirar con comida contra Lily y Cassidy al ver lo que la primera le había hecho a James. En un impulso, Lily cubrió a Cassidy que seguía llorando desconsoladamente en el suelo, hizo su mejor esfuerzo, pero aún lograban golpear a Cassidy.
Los adentros de James se volvieron a encender, un sentimiento de enojo lo inundo, no porque estaba lleno de miel, sino al ver como todos trataban a Lily, al verla hincada cubriendo a Cassidy y recibiendo toda la comida, no lo pudo contener, era tan extraño, repentino y fuera de lugar.
Se levantó en un solo y rápido movimiento. Incluso Sirius se vio estupefacto al oír decir a James…
"¡Deténganse!" lo cual pareció un rugido más que un gritó.
Todo se detuvo, Lily lo miró.
Le tomó un segundo darse cuenta de lo que había hecho, no quería que le siguiesen aventando comida, pero su intención no había sido defenderla, fue algo mucho más profundo, algo que no pudo controlar, le tomó otro decidir qué haría ahora, todos los ojos estaban en él, incluso sintió la mirada de Sirius clavada en el, como intentando predecir que haría, y calculando si debía o no detenerlo.
Volvió su mirada hacía la chica de cabello rojo, que tenía los ojos llenos de incredulidad y expectativa. Camino hacía ella lentamente, dejando hacer eco a cada paso que daba.
Se paró frente a ella, analizando todas sus opciones, mientras parecía que Lily hacía lo mismo.
Había una gran mancha de miel en su zapato, el cuál puso frente a Lily.
"Lámelo" le dijo sin más, era lo único que se le ocurrió.
"¿Qué?" dijo ella incrédula aún.
"Ya es suficiente" dijo James "Lámelo, sí lo haces, detendré todo esto, se acabará"
Lily miró el zapato de James con repentino interés, la respuesta estaba justo frente a ella, la solución a sus problemas, ¿debía lamer la miel del zapato de James? ¿Salvaría a Cassidy?
Un coro de "Láñelo, lámelo" empezó a inundar cada rincón del gran comedor.
Lily miró a Cassidy que lloraba aún, y luego al zapato, nunca volteo a mirar a James a la cara, esto era el fin, si lamía el zapato conseguiría que terminara, salvaría a Cassidy le daría su redención, ella nunca se debió de involucrar en este juego mórbido de ellos, pero se quiso disculpar, quiso arreglar lo que había hecho mal, ¿debía Cassidy de pegar por eso?
"No" fue la respuesta que paso por la mente de Lily, y en ese momento sus rodillas cedieron y cayó hincada de nuevo ante el zapato de James, su última humillación.
"Y así acaba la guerra" pensó Lily "Gane algunas batallas, pero el me ha ganado en esta, la decisiva, no me quejó esto conseguirá la libertad de Cassidy, aunque nunca la mía."
Su cara comenzó a acercarse lentamente al zapato de James.
James nunca pensó que ella accedería, ¿A caso esta chica a la que protegía valía la pena?
Todo el gran salón prolifero gritos por la cercanía de la victoria de James.
Para Lily ya nada más era audible, solo el latido de su corazón, la derrota, y los sollozos de Cassidy a su lado.
Esto aún no termina, sigan pendientes del prox capitulo ciao!
