Sakura Kinomoto P.O.V
Las cosas más alucinantes que muchas veces nos suceden, no siempre vienen con una advertencia que ayude a nuestro corazón a mantenerse firme en su lugar y no salir desbocado por nuestras gargantas.
Como la cosa más alucinante que me hubiera ocurrido en los últimos años, me acababa de suceder y no había habido ni la más mínima advertencia, eso era precisamente lo que me estaba ocurriendo.
Todo había sucedido tan rápido. En un momento me estaba quejando de cuánto mi vida apestaba, y al siguiente el regalo más divino de la faz de la tierra cayó justo en mis labios.
Sentí los labios del último hombre del planeta del que hubiera pensado, justo sobre los míos, dándome el beso más suculento que hubiera probado en lo que llevo de vida.
Por un momento, me quedé inmóvil, completamente incapaz de creer que esto en verdad estaba sucediendo, y cuando sus labios se movieron sobre los míos y sus brazos se rodearon con fuerza sentí lo que desesperación en verdad significaba.
Rodeé su cuello con mis propios brazos, y me abandoné al beso. Cerré mis ojos y disfruté. Sólo eso. Disfruté. Y justo cuando su lengua invadió mi boca y supe que conocería el paraíso hubo un ruido que nos entretuvo.
Bueno, quizás no un ruido. Un grito horrorizado probablemente se acercaba a la realidad.
Y de ahí, todo sucedió en cámara lenta. ¿No les ha sucedido que las cosas que quieren que duren menos duran, pero las que quieren que pasen rápido hacen exactamente todo lo contrario?
Shaoran me miró por un momento, confundido, como si no hubiera sido consciente de lo que había estado sucediendo. Como mi cabeza tampoco estaba del todo sobria, mantuve su mirada confundida, mientras dejaba que su aroma hiciera maravillas con mis sentidos.
Ah... sí. Había habido un grito. O algo parecido.
Miré hacia mi puerta, más que por molestia que por otra cosa, pero no vi nada. Miré hacia la ventana y encontré a quién nos había interrumpido.
Vi a Shaoran retroceder —curiosamente, parecía tranquilo— y suspiré con indignación. Me levanté de la cama, volteé hacia nuestro huésped que había decidido visitarnos en el momento menos oportuno.
Completamente irritada, miré al pequeño gato que se había colado por mi ventana. Los gatos nunca más volverían a ser tan bonitos después de esto. No me importarían si fueran negros y tuvieran unos brillantes ojos celestes como éste de aquí. No me importaría que tuvieran una hermosa melena que incluso era mejor que mi cabello. Ni que se lamieran de la manera más cute que he visto. Nop.
Me quedé conmovida mirando al gatito, que ahora maullaba y me levantó una patita. Maldita sea. Siempre había tenido debilidad por los gatos negros. Si hubiera sido cualquier otro gato ya estaría en algún callejón descuartizado por haberme interrumpido.
Vi a Shaoran acercarse al gato, cogerlo del lomo y aproximarse con la misma velocidad hacia la ventana. Para mi horror, ya iba a lanzarlo por la misma, hasta que pude detenerlo.
—"¡Hey! ¿Qué crees que haces?" Me envió una mirada irritada y farfulló —"Me deshago del bicho, ¿qué parece que estoy haciendo?" Me acerqué como pude hasta donde él estaba y le arrebaté la criaturita de sus brazos. ¿Qué clase de corazón duro podría botar a una bola de pelos tan tierna?
Nunca había tenido la oportunidad de tener gatos. Sólo peces. Nadeshiko era alérgica. Ahora me vengo a percatar de las desventajas de vivir con mi madre.
—"Lo quiero," Shaoran se cruzó de brazos y por un momento su escrutinio me irritó. Adiós romántico e inesperado momento.
Después de un buen rato, lo vi encogerse de hombros —"Haz lo que quieras," Estreché mi mirada, mientras sentía la suave piel del animal entre mis dedos. Aún sentía su mirada y eso me ponía nerviosa. Busqué una rápida distracción. ¿Es que acaso pensaba besarme y luego no decir nada? ¡Tenía que decirme algo!
Pero en vez de decirme lo que sea, lo vi alejarse en dirección de la puerta. Su voz me llegó desde ahí.
—"Llámame si necesitas algo," Abrí mi boca por la incredulidad y tuve ganas de arrojarle cualquier cosa que tuviera en mi alcance. Lástima que me compadecí del gato.
Respiré con fuerza al escuchar la puerta cerrarse. Ahora sí quería llorar. Y probablemente encontrar algún hueco en el que pudiera hundirme y nunca más salir.
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Shaoran Li P.O.V
Éste era uno de esos momentos en los que desearía fumar. Si tuviera una botella de cualquier licor ya la estaría abriendo. Pero también tenía responsabilidades.
Pero maldición.
No había estado pensando. No. No lo había hecho. ¿Qué rayos había hecho? Si no hubiera sido por ese gato probablemente estaría cometiendo el peor error de mi vida. Yo no podía andar por ahí besando a cualquier chica. Tenía prometida. Me casaría dentro de meses.Tenía obligaciones. Y maldita fuera ella por no haberme insultado y abofeteado ahí mismo. Tenía que derretirse en mis brazos y devolverme el beso.
Argh. Todo resultaba extremadamente frustrante.
Me estremecí al imaginarme que Meiling se hubiera enterado. Sería la Tercera Guerra Mundial sobre nuestros hombros. Algo que en verdad no me gustaría vivir para contarlo.
Pero... maldición.
Ella no me había dicho nada. Nada. Y lo digo en serio. No había dicho ni un solo insulto para ponerme en mi sitio y quitarme de la cabeza las alocadas ideas que la estaban poblando.
Había esperado pacientemente a que ella comenzara a reclamarme, a mandarme al infierno, pero ella se había quedado ahí. Parada. Silenciosa.
Me senté enfrente del televisor a ir por otra ronda de tenis. A ver si eso lograba calmarme.
Y hacerme olvidar de cómo sus labios eran suaves y provocativos.
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Sakura Kinomoto P.O.V
Necesitaba hablar con alguien. Y como Shaoran había decidido esfumarse de la faz del planeta, y yo no tenía energías para ir a ningún lado decidí entablar relaciones con el único ser en todo el planeta Tierra que sabía que yo existía.
Los ojos celestes de la criatura me miraban con abierta curiosidad, seguramente de la misma forma en que yo le estaba viendo.
¿Qué sabía de este gato? Probablemente que era recién nacido y que algún dios le encantaba jugar conmigo y lo había mandado a mi ventana justo en el momento más oportuno.
—"Spi..." Un nombre cualquiera funcionaría, porque después de todo, no podía encariñarme con el bicho, como Shaoran lo había llamado. Nadeshiko era alérgica y seguramente le daría un infarto al ver al gatito caminar de un lado al otro sobre su cama o la mía.
Pero, ¿quién dijo que no podía ocultarlo? No era grande, y si ambos éramos listos estoy segura que la bruja no nos descubriría.
Qué patético.
Estaba tan sola que la compañía de un gato me resultaba suficiente. Pronto, tendría veinte más y nunca me casaría y trabajaría en algún instituto enseñando matemáticas —la materia que menos me gusta— y moriría dejando mis pertenencias de herencia a mi gato favorito.
Patético, repito.
Argh. ¿Qué ideas navegaban por la cabeza de Shaoran? ¿Por qué había sido tan cobarde y no me había dicho nada? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué me había besado, me había mirado de una manera extraña, para tan sólo apartarse como si nada hubiera sucedido? ¿Por qué? No lo comprendo.
Mi móvil comenzó a vibrar sobre la dura superficie del escritorio, y me forcé a levantarme. Revisé la identidad de quien me estaba llamando, y nueva rabia surgió. ¿Ahora se atrevía a llamarme?
—"Kero, escucha, en este momento no quiero..." Mi perorata fue interrumpida por la voz enérgica de mi mejor amigo. Deberé aclarar que Kero no tiene una voz enérgica.
—"Sakura, no estoy para juegos. Acabo de pelearme con mamá y..." Lo volví a interrumpir. A mí no me importaba que se hubiera peleado con Kaho, la mejor mamá del mundo. De hecho, creo que eso me convenía. Si Kero se cansaba de su mamá, podíamos hacer un breve intercambio. Ahí lo veríamos regresar arrastrándose donde Kaho.
—"¿Otra vez?" Eran conocidas las pequeñas peleas que Kero tenía con su mamá. La situación de sus padres siempre había sido tensa, y cada vez que Kaho hacía algo que iba en contra de Kero y su manera de pensar, Kero traía a relucir el tema 'papá'.
—"Sí. Pero esta vez es definitivo. No pienso regresar a esa maldita casa nunca," Kero, Kero. Tan joven, tan tonto. Tan impulsivo. No tenía idea de las cosas. Lo que yo hubiera dado por tener una madre tan comprensiva y amable como Kaho.
—"Escucha, no digas estupideces que después te vas a arrepentir. ¿Cómo que no vas a regresar? ¿Dónde diablos vas a vivir, genio?" Fruncí mi ceño. Esto se estaba tornando serio.
—"Me voy con mi papá. Estoy harto de que mamá crea que puede hacer conmigo lo que quiere. Harto," Maldición. Lo estaba perdiendo.
—"Kero, escúchame, por favor. ¿Dónde estás?" Los escuché suspirar con pesadez.
—"Tomando el tren," Su respuesta fue escueta. Maldición. Se podía tomar un tren para ir a parar al otro lado del país.
—"¿A dónde, Kero? No hagas estupideces. Vas a regresar a casa, suplicarás el perdón de tu madre y ambos olvidarán tu lapsus brutus, ¿entendiste?" Para este momento ya me había levantado de mi cama. Kero no sabía lo que estaba haciendo.
—"Lo siento, Sakura. No lo voy a hacer. Además, mi papá tiene todo arreglado para que me vaya con él. No habrá ningún problema, te lo aseguro. Y podremos estar más tiempo juntos," Mi mandíbula cayó hasta mis pies.
Lo había olvidado por completo. Kero había vivido en Tokio. Y eso había sido hasta que sus padres se separaron. Su padre vivía aquí.
—"¿Vendrás...vendrás a Tokio?" Tartamudeé como pude. Él ser rió, a pesar de que sonaba aún sensible.
—"Síp," Maldición. Maldición. Maldición. Esto no podía estar pasando. Debía aconsejar a Kero para que regresara con su madre. Pero el saber que podríamos estar juntos trastornaba mi manera de pensar. Maldición. Si había algo de Tomoeda que extrañaba demasiado ése era Kero. Y ahora tenía la oportunidad de que una cosa buena me sucediera, aunque en el fondo sabía que no era lo mejor para él.
Tenía la oportunidad de ser egoísta y pensar sólo en mí.
Tenía la oportunidad de no estar tan sola. ¡Kero venía!
—"Maldita sea," Mascullé sin aliento. La idea era tan alucinante e inesperada. Y yo no podía estar más feliz.
—"Exacto, querida," Kero rió y yo no pude evitar unírmele.
Porque por primera vez desde que pisé esta ciudad, las cosas parecían sonreírme un poco.
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Shaoran Li P.O.V
Estaba condenado. El infierno me había tragado y ya no podía salir de él. Condenado. Síp.
Desde que ESPN se esforzaba por mostrarme buen tenis, mi mente revoloteaba y divagaba hacia el más allá.
¿Qué debía hacer? ¿Debía pedirle perdón y prometer que nunca más la volvería a tocar? ¿Pretender que nada pasó? Rayos. No es como si puedo tocar la puerta, entrar y continuar con lo que habíamos estado haciendo.
No podía acercarme más a ella. Simplemente no podía. Mis responsabilidades hacia Meiling eran muchas, una de las cuales era mantenerme fiel. Rayos. Si Clow se enterara me sacaría el plomero. Literalmente hablando.
Así que eso me dejaba con sólo dos opciones, porque quedaba descartado que volviera acercarme a ella con ese propósito.
La opción uno y la menos probable, era pedirle perdón y decirle que fue sólo para callarla con su berreo interminable sobre su horrible vida.
La opción dos era ignorarla. Creo que para este momento ya me he probado lo suficientemente inútil en este campo.
Lo cual me dejaba sin opciones que yo quisiera elegir.
Lo que más me confundía era que nos llevábamos tan mal, pero tan mal que si no fueran por las circunstancias, no estaríamos juntos ni a un kilómetro de distancia. Aún así sucedía algo raro entre nosotros, desde el momento uno. Y dudaba que ese beso ayudara. De hecho, estoy convencido de que sólo empeoraría las cosas.
Ah.
No sé cuántas horas han pasado, pero creo que es hora de que Doctor Shaoran entre al rescate. Aún tengo que darle estas pastillas que el médico dejó aquí. Okay. Mierda, se suponía que tenía que dárselas con el desayuno. Estoy seguro que con un par de horas —ya estábamos acercándonos a la cena— no va a haber mucha diferencia, ¿no?
Llevé agua y las susodichas pastillas hasta la habitación del caos. Y la escuché gritar algo que no logré comprender del todo.
—"¡Vendrás!" Entré a la habitación y la encontré hablando por el teléfono. Estaba acostada, en la cama, y lució ligeramente sorprendida de verme, pero continuó sonriendo por algo que la persona del otro lado de la comunicación le decía.
Ah. Eso era otro punto. Algo que me había movido la tierra y hecho caer. Sakura tenía novio —creo que eso ya había quedado comprobado— y me resultaba inaudito que por su recuerdo no me hubiera partido la cara en dos cuando la besé. ¿Era una de esas tipas que te motan los cuernos con cualquiera —bueno, no con cualquiera— y luego estaba más fresca que una lechuga?
Los remordimientos ya me matan, y eso que casi detesto a Meiling. Pero no, Sakura estaba ahí, campante, riendo —maldición, probablemente esté hablando con él— como si nada hubiera pasado.
Le daré toda mi herencia al sujeto que descubra la forma de averiguar cómo funciona la mente de las mujeres. En serio. Me hubiera ahorrado bastantes problemas si lo supiera.
—"Está bien. Te espero. ¿Hoy? ¿No te dije que estaba enferma? No, hoy no puedo. Mañana, dependiendo de si me siento mejor. Oh. Me encantaría eso. ¿Sabes? Nunca lo he conocido. Yo también, adiós. ¡Y cuídate!" Ése fue el lado de Sakura en la charla telefónica, hasta que terminó.
Sin atreverme a mirarla directamente a los ojos, le extendí el vaso con el agua y la pastilla. Ella los tomó, y pronto se la tomó, sin rechistar.
—"¿Para qué sirve esta?" Bueno. No sin rechistar.
Suspiré, ¿por qué preguntaba después de habérsela tomado? Por todo lo que sé, ya la hubiera envenenado si hubiera querido.
Me encogí de hombros y tomé el vaso vacío. Tenía que salir de aquí. Prácticamente todo mi cuerpo me gritaba las advertencias.
—"Así que eres de esos tipos," Esta vez fruncí mi ceño y la miré desde el marco de la puerta. ¿De qué diablos estaba hablando?
—"¿Qué dijiste?" Ella también frunció su ceño y se levantó de la cama.
—"Me escuchaste. Eres de esos tipos que van por ahí besando a todo el mundo y luego hacen como si nada. Está bien, por mí," Se encogió de hombros. Ah. Ahí íbamos de nuevo, sabía que Sakura no lo dejaría pasar por alto.
—"Qué bien. Ahora, escucha. Eso fue un error. Apreciaría que no se lo dijeras a nadie," Ella levantó una ceja. Rayos, tenía que salir de aquí.
—"¿Crees que quiero que alguien sepa que te besé? ¿A ti? ¿Quieres acaso que pierda mi reputación?" ¿Qué diablos había querido decir con eso?
Ajusté mi agarre en el vaso. Esto comenzaba a fastidiarme. Maldición, sabía que era la chica más guapa que había conocido, pero eso no le daba el derecho de insultarme.
—"¿Tu reputación? ¿Qué hay de la mía?" Me acerqué a ella, —"Clow nos mataría," La vi sonreír con cinismo.
—"¿Y qué hay de Meiling? No creo que a ella le gustara saber que su prometido anda babeando por mí," Abrí la boca para replicar, pero ninguna palabra salió.
—"¿Sin palabras?" Volvió a reír, pero esta vez lo hizo más fuerte. ¿Les he dicho que su risa me parecía sexy? Basta. Aléjate de esos pensamientos.
—"No fui yo la que me contestó," Saqué a relucir que la atracción no era sólo de mi parte. Maldición, tendría que ser ciego para no percatarme que me comía con la mirada.
Esta vez fue ella la que dudó —"P-pero no fui yo la que lo inició,"
—"¿Y eso que importa? ¿Has oído el dicho: 'el hombre propone y la mujer dispone'? ¿Te suena de algo?" Mostré una sonrisa cínica, ¿quién era ahora la que se había quedado sin palabras?
Me miró furiosa, y agarró una almohada antes de gritar —"¡Fuera de aquí!" Pronto, escuché el golpe de la almohada en contra de la puerta, que cerré cuando salí a toda carrera. Sin poder evitarlo, me reí como no lo había hecho en mucho, mucho tiempo.
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Sakura Kinomoto P.O.V
No recuerdo haber estado tan furiosa desde hace mucho, mucho tiempo. ¡Estaba histérica! Moría por desgarrar la cara perfecta del Sr. Arrogante Li y ponerla a hervir junto a sus joyas. ¡Argh!
Apreté la almohada hasta que mis dedos dolieron.
Había escuchado de la insensibilidad masculina y me había parecido ridícula, pero ahora habían pruebas contundentes que Shaoran Li era la insensibilidad masculina ambulante.
Cada una de las cosas que me dijo sólo se repetían una y otra vez en mi cabeza, y no he podido estar en paz durante las últimas horas. Pasaría hasta mañana, cuando Kero me visitara, que podría descargar mi furia en alguien que no tuviera ojos celestes preciosos. Ni ámbares tormentosos.
No quería oír el nombre de Shaoran Li nunca más.
Cada una de las cosas que habían salido de su boca había sido la una peor que la otra. En serio.
No sólo era un cobarde, un hijito de mami y un sabelotodo. También tenía que tener las respuestas para todo, en la punta de la lengua. ¡Y eso era lo que más me enfurecía! Nadie me ganaba cuando de debates de argumentos se trata.
Quería estrujar su cuello y verlo cómo aumentaba el color de su cara. Ah... si tan sólo pudiera hacerlo. Pero su cara era demasiado perfecta y me ponía nerviosa. Maldita sea. Nadie me hacía poner nerviosa.
Probablemente machacar su ego no sería suficiente en una venganza. ¡Tenía que hacérselo tragar en trocitos!
Ay. Si tan sólo la imagen de ver su pecho pegadito a esa camiseta mojada no amenazara con quebrar mi cordura. Si tan sólo no me imaginara qué esconde detrás de tanta ropa, sólo quizás podría ahorcarlo como quería.
Ah. Como creo que hasta que lo consiga pasará mil millones de años, será mejor que siga hundida en mi miseria.
Y podría aprovechar para darme un baño ya que estoy en eso de sentirme en la mierda.
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Shaoran Li P.O.V
Vi a Sakura pasar hacia el baño con una toalla y algo de ropa. ¿Así que ya se sentía bien? Me encogí de hombros y al poco rato el sonido de la ducha llegó hasta donde estaba.
Wei salió de la cocina, y lo vi interrogante.
—"¿La señorita se siente mejor?" Wei no tenía idea. Mantuve mi mirada fija en el televisor, intentando no pensar en qué estaría haciendo dentro de ese baño.
—"No lo sé," Respondí con brevedad pero no por eso menos certero. Con ella había hablado de todo, menos de su mejoría.
Suspiré mientras cambiaba el canal. El teléfono sonó. Como no me tomé la molestia de levantarme, Wei contestó.
—"Señorita, sí. Aquí está. Sí, ¿desea hablar con él?" Wei me extendió el teléfono y me susurró —"La señorita Meiling," Genial. Eso era lo último que faltaba. Meiling finalmente se había enterado de que Wei y yo estábamos en la casa de mi tío cuidando a Sakura.
—"Hola," Solté lo más rápido que pude, mientras me afirmaba en el asiento.
—"Shaoran no puedo creer que estés cuidando de esa loca, ¿ya ha incendiado la casa de Clow? ¿Qué hizo? ¿Pintó con su spray todas las paredes? ¿Rompió la colección de tortugas de mi tío? ¿Soltó una bomba atómica? ¿Cuánto tiempo más vas a estar ahí? Yo sabía que ella no venía para nada bueno, simplemente lo sabía. ¿Puedes creer que soñé con una víbora que nos picaba a los dos? ¡Ésa debió ser ella! Ten cuidado, Shaoran, ¿Wei está vigilando tu comida? Shaoran esa chica está loca, podría envenenarlos a los dos, mira cuán mal me ha tratado, ¡estoy harta! ¡Seguramente está fingiendo esa enfermedad! Y después de todo, ¿qué es lo que tiene que no puede estar sola? ¿Y por qué tenías que ser tú el que la cuidara, y no Feimei o mi propia tía Ieran? Shaoran, esto es una locura, esa tipa puede levantarse en medio de la noche a tratar de matarte a ti o a Wei y luego qué sucederá, oh Dios mío, quién sabe lo que pueda hacer, ustedes no están capacitados para enfrentar tal brutal peligro, a ella no la deberían tener en la casa, deberían llevarla a un centro psiquiátrico para que le revisen la cabeza y descubrir cuál es el tornillo que le falta. ¿Te imaginas qué sucediera si sus otros amigos también se le unen? Esa Daidouji está casi tan loca como ella misma y no me dejes comenzar con esos Tsukishiros son una banda de gente que no tiene nada qué hacer y en vez de hacer algo productivo por la sociedad se ponen a hacer estupideces y..."
Meiling continuó hablando incansablemente. Palabra tras palabra que decía, su voz zumbaba en mi cabeza como cuando hay un molesto insecto volando cerca de tus oídos. Tomé una fuerte respiración. Una, dos, tres.
¿Es que acaso no tenía que detenerse para respirar un poco? Vaya pulmones que tenía. Admirable.
Aparté el teléfono de mi oído y escuché lo que la mujer de las noticias tenía qué decir sobre una tragedia. Cualquier cosa para distraerme la voz de mi futura esposa. ¿Saben? Eso es lo que más me deprime. Sólo Dios sabría cómo sería mi futuro a lado de la personificación de una cotorra.
—"¡Shaoran!" Escuché un grito y miré el teléfono. No, ésa no había sido Meiling. Coloqué el auricular sobre el mueble y maldije. ¡Sakura!
Tanto Wei como yo corrimos hacia el baño.
—"¿Qué pasó?" Pregunté. Lo último que me faltaba era que se hubiera roto algún hueso.
—"Ayúdame..." Su voz sonaba débil y miré a Wei. Su cara estaba tan pálida y lo peor de todo es que no podíamos entrar.
Intenté abrir la puerta, pero estaba trancada. Maldita sea. No la debí dejar bañarse.
—"¡Tiene seguro! ¡Abre la puerta!" Grité mientras golpeaba. Pero no recibí ninguna respuesta.
—"Maldición, voy a tener que romperla..."
Estaba asustado. Sí, asustado. Sentía fuerte mi pulso batallar junto con la respiración que se había acelerado. Mis manos temblaban, y lo único que me importaba en el momento era sacarla de ahí.
¿Qué diablos había sucedido?
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Sakura Kinomoto P.O.V
Tomar una ducha rápida había sido el plan. Nada sofisticado, lavar mi cabello, lavarme el cuerpo y cambiarme de ropa. Pero la bañera relucía y Dios sabía cuánta falta me hacía tener un momento para relajarme.
Abrí la el grifo y pronto el agua comenzó a llenar la bañera. Eché un poco de jabón olor a ¿rosas? Nunca había sido buena identificando olores. Al principio el agua caliente había sido perfecta, pero cuando perdió el calor, decidí que lo mejor era salir.
Y fue ahí cuando todo comenzó a salir mal.
Sin percatarme, había dejado la barra de jabón en la bañera, así que al levantarme, la pisé y sucedió inevitable.
Me resbalé y caí de costado, con un golpe que pareció estrujar mis intestinos.
Grité lo único que pude pensar —"¡Shaoran!" No había aire. No podía respirar y la sensación era atormentadora.
La visión de sangre me horrorizó —"¿Qué pasó?" Escuché la voz de Shaoran desde el otro lado de la puerta, intenté explicarle, pero no había aire. Intenté levantarme de la bañera, pero fue inútil.
—"Ayúdame..." Aire. Eso es todo en lo que puedo pensar en el momento. Aire. ¿Por qué no puedo respirar?
Escuché golpes, fuertes muy fuertes desde la puerta, pero todo comenzó a perder su sentido. Mis ojos comenzaban a cerrarse, el dolor demasiado intenso, sin nada de aire...
En medio de mi oscuridad, pude ver a un ángel. Síp. Dirán que estoy loca, pues que así sea. Entró y me tomó entre sus brazos y en ese momento supe que estaba muerta.
Había esperado muchas clases de asesinos, quizás una chica psicópata porque me había robado su novio, algún ex despechado, o incluso a Kero, en un arranque de histeria. Pero nunca una barra de jabón.
¿Cuán patética se podía poner mi vida?
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Shaoran Li P.O.V
Decir que había pasado una noche de perros era quedarse corto. Había tenido toda la noche para seguir preguntándome en qué lío me había metido. Sakura era la mujer más despistada que he conocido en toda mi vida. Las desgracias parecen ser algo cotidiano para ella y recomiendo a cualquiera que decida acercarse a ella, que se compre un seguro de vida. Si ella no es la que busca los problemas, los problemas la buscan a ella.
Wei había llamado a los paramédicos, mientras yo cargaba con una inconsciente Sakura. En aquel momento el dolor de mi hombro por romper la puerta había sido mínimo, pero ahora, después de que la crisis terminó, de que los paramédicos lograron estabilizarla y que ella se encontraba durmiendo pacíficamente, mi hombro derecho dolía como diablos. No había cerrado los ojos en toda la noche, y en resumen, experimenté la peor noche de toda mi vida.
Y justo cuando creía que todo estaba perfectamente normal, y que al fin podría recuperar algo de sueño, el timbre de la casa sonó. Genial. ¿Ahora qué? No estábamos disponibles para visitas cordiales.
Con pesadez, me levanté a ver quién era. Abrí la puerta y encontré a un chico al que no conocía.
—"¿Sí?" Pregunté irritado. ¿Quién venía tan temprano a molestar?
Él frunció su ceño, y sacó la cabeza para leer el número de la casa. ¿Venía a dejar algún paquete?
—"¿Aquí vive Sakura Kinomoto?" Esta vez fue mi turno para fruncir el ceño. ¿Quién diablos era este sujeto? Éste no era el mismo tipo con el que la vi después de clases. Apreté los puños.
—"Sí, ¿quién es usted?" Mi pregunta pareció incomodarlo. Pero a mi valía bledo. Tenía que decirme quién era primero. Y tenía exactamente cinco segundos para hacerlo, de lo contrario le cerraría la puerta en las narices.
—"Soy Cerberus Mizuki. ¿Ella se encuentra aquí?" Me crucé de brazos y cerré un poco más la puerta.
—"¿Qué eres tú para ella?" Sabía que no era lo más cortés para preguntar, pero a mí tampoco me parecía que era del todo cortés recibir una visita un domingo a las ocho de la mañana.
Él no demoró mucho en contestarme —"Soy su amigo, vengo desde Tomoeda. ¿Está ella aquí o no?" El tono que empleó fue arrogante y supe que no nos llevaríamos tan bien. Tenía un presentimiento. Sabía que odiaría a este sujeto.
—"Sí está, pero..." Mi frase fue interrumpida porque el sujeto intentó apartarme con un empujón.
—"¡Sakura!" Gritó a viva voz, y yo le di otro empujón. —"¡Sakura!" Volví a empujarlo hasta que conseguí echarlo otra vez por la puerta.
—"Escucha, no tengo idea de quién diablos dices ser. Sakura en este momento está durmiendo, así que si no te importa, ¿podrías buscarla más tarde?" Me miró dubitativo, y preguntó.
—"¿Más tarde?" Esta vez aproveché para sonreír.
Asintiendo le di mi respuesta, mientras cerraba la puerta —"Sí, más tarde. Algo así como...mmm... no sé... ¿nunca?" Con eso, cerré del todo la puerta, eché cerrojo y el pasador y me fui a buscar esa cita ardiente que tenía con mi almohada. Pero no alcancé a llegar a la escalera, cuando vi algo que probablemente nunca se borraría de mi cabeza.
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Sakura Kinomoto P.O.V
Parpadeé, confundida. El sonido de pajarillos cantando logró aclararme un poco la cabeza, mientras el sol se colaba por mis ventanas. El olor a tostada que llegaba desde la cocina revolvió mi estómago, y en un instante reconocí que estaba en mi cuarto.
Sé que todos los inconscientes se hacen la misma pregunta al despertar. ¿Cómo llegué hasta aquí? Pero yo no tuve esa necesidad porque sabía lo que había sucedido.
En el momento en el que creí que todo estaba perdido, llegó mi ángel. Síp, el ángel de la guarda al que le rezaba hasta que cumplí cinco. Y me puso en la cama. Por supuesto que no había podido ver su cara, pero eso no me había importado.
De ahí, cuando cerré mis ojos, sentí cómo el aire había entrado a mis pulmones y de ahí sí no me acordaba de nada más.
Tomé una fuerte respiración. Oh, Dios, nunca antes me había percatado cuán importante era respirar. Y quién sabe cuántas respiraciones he tomado en mi vida, y hasta ahora, nunca me había percatado. Era una bendición.
Quise girarme, pero no pude. Había dolor todavía, y soy alérgica a él.
¿Habían pasado otros días? ¿Shaoran todavía estaba cuidándome? ¿Nadeshiko habría regresado de París?
—"¡Sakura!" El grito me alcanzó y con lentitud reconocí la voz. ¡Kero! ¿Dónde estaba metido?
Hice un esfuerzo en ignorar el dolor que me producía el levantarme y lo conseguí. Vi mi ropa y fue curioso encontrarme en camisón. Ah sí. El mismo camisón de baño que había usado justo antes de que todo hubiera sucedido. Me pregunto si mi ángel se habría percatado de que no estaba del todo decente. En fin, tendría que explicar que no había tenido tiempo para ponerme algo más que la bata.
—"¡Sakura!" ¡Ah, sí! Lo olvidaba. Kero estaba fuera.
Salí poco a poco de la habitación hasta que conseguí visualizar a Shaoran, hablando con alguien en la puerta principal. Esperen. ¿No había yo oído a Kero? ¿Por qué Shaoran no lo dejaba pasar?
—"Escucha, no tengo idea de quién diablos dices ser. Sakura en este momento está durmiendo, así que si no te importa, ¿podrías buscarla más tarde?" Escuché lo que Shaoran le dijo, y ahora estaba convencida de que se trataba de Kero. No sé lo que él le dijo, pero sí escuché a Shaoran —"Sí, más tarde. Algo así como...mmm... no sé... ¿nunca?"
Sin recordarme cuán indecente en verdad estaba, bajé las escaleras, histérica. Sabía que él y yo no estábamos en los mejores términos y que probablemente quisiéramos no habernos conocido jamás, pero ¡él no tenía ningún derecho de restringirme las visitas!
Vi cómo lanzó la puerta sin el menor remordimiento y lo enfrenté. No tenía ningún dolor pendiente en mi cabeza al momento, y dejaría que mi furia fuera escuchada.
—"¿Quién era en la puerta?" Shaoran lució atónito por un momento. Luego lo vi pasarse la mano por los cabellos. ¿Estaba intentando distraerme, o algo así? ¡Pues ciertamente no olvidaría que acababa de echar a uno de mis amigos!
Miró hacia otro lado, esquivando mi mirada. —"¿Qué?" Pregunté impacientemente. Él sólo frunció su ceño, pero nunca se atrevió a mirarme.
Tampoco me contestó. Tuve que descender otras dos escaleras y comenzar a gritar mi furia. ¡No sólo echaba a mi mejor amigo, sino que también me ignoraba! —"¡Ése era Kero! ¡Por qué le dijiste que no estaba! ¿Quién te crees tú para hacer eso? ¡Estás loco si piensas que por haberme dado un beso patético ya tienes el derecho de...!" Mis gritos quedaron pendientes en el momento en el que lo vi aproximarse con el mismo aire de dios del Caos. Al parecer, no había estado ignorándome como yo había creído. Después de todo, supongo que grité lo suficiente como para que toda la cuadra me escuchara.
—"Cállate," Lo oí mascullar y eso sólo consiguió incitar mi furia. A. Mi. Nadie. Me. Manda. A. Callar.
—"¡Tú, cállate!" Supe que mi frase había sonado infantil en el momento en que salió de mis labios. Él rodó los ojos y yo no pude encontrar la fuerza que necesitaba para huir de su avance.
Cuando sus ojos ámbares brillaron en furia, supe que estaba en problemas.
Graves problemas.
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Shaoran Li P.O.V
Lo que Sakura Kinomoto estaba haciendo era en mi opinión, lo más inaudito que había hecho en mi presencia. No sólo estaba gritando tonterías, sino que también desfilaba por las escaleras semidesnuda. Quiten el 'semi' porque aquella bata no dejaba nada a la imaginación.
Así como sabrán que estoy en un dilema. No sólo tenía que concentrarme en el montón de 'blah, blah, blah' que salía de su boca, sino que también tenía que concentrarme en no lanzármele encima y hacerla callar de la forma más apropiada.
Pero ella no facilitaba las cosas, sus 'blah, blah' eran interminables, así que si quería salir de aquí con el honor intacto, tenía que hacerla callar.
—"Cállate," Un 'cállate' fue todo lo que conseguí soltar. No sólo no había dormido, estaba cansado y excitado. Probablemente también hambriento. No una muy buena combinación si se quiere gozar de buen humor.
—"¡Tú, cállate!" ¿Es que no tenía ninguna advertencia del peligro? ¿Era tan inconsciente? ¿Tan descuidada? En fin, en cualquiera de los casos, ya he tenido suficiente del Sakura Drama.
No sé quién era el culpable de criar semejante monstruo pero pienso remediarlo ahora.
Y haría exactamente lo que sus padres nunca habían hecho. La pondría en su sitio.
Y lo haría exactamente como lo hacen en mi familia, cuando los niños son malcriados y contestones.
Dándole una buena tunda en el trasero.
Después veríamos cuánta rebeldía y majaderías le quedaban en stock.
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Notas de Autora:
HOLAAAAA!! ¿Será una adicción dejar el capi en su parte más interesante? No lo sé, honestamente no. Je, je, je las cosas se están poniendo picantitas eh? Ya sé que hay algunas lectoras por ahí —incluida yo je, je, je— que no les importaría para nada que cierto castaño nos diera una tunda, ja, ja, ja. No se preguntan de dónde saco tantas vainas? Es un misterio para mí también, lo juro.
Por si acaso el mutilarme/echar mi pedacitos directamente al río/incinerarme/ esparcir mis cenizas por el océano Pacífico, no les va a servir de nada!! Ja, ja, ja prometo no ser cruel y actualizar lo más pronto posible.
Por cierto, sé que algunos lectores de este fic, también lo son de mi traducción de Head Over Heels. Me han llegado algunas noticias de la autora, por lo menos se sabe que está viva pero dice que lamenta mucho la tardanza y que se disculpa con todos sus lectores, pero que en este momento su vida está muy agitada y no tiene el tiempo que necesita para terminar el fic. En lo personal, yo también quiero disculparme por esta demora, pero tengo mis manos atadas, mientras la autora no termine los dos últimos capítulos, yo no puedo traducirla. Sé cómo algunos estamos frustrados, y por ese motivo quería contarles esto.
Pasando al fic, espero que todos los que hayan leído el capi dejen su opinión y babeen sobre Shaoran, ja, ja, ja. Los reviews son como gasolina para mí, tengo el auto —que vendrían a ser las ideas— pero sus comentarios me dan el impulso que necesito para vencer a la pereza y al tedio.
Ahora, contesto a mis queridos lectores que dejaron sus comentarios.
Tsubasa no tenshi: Hola! Muchas gracias por dejar tu review, ja, ja, ja creo que todas nos sentimos identificadas con Sakura especialmente porque tenemos a un apuesto chico que te cuida como ángel... ah... —tacitas para la baba— y no soy cruel, simplemente soy adicta a ser cruel, je, je, je. En fin, te mando un abrazo y te espero en el siguiente capi. Saludos!
Abril-chan: Hola! ¿Por qué todos me reclaman? Por lo general no soy cruel, pero hay veces en que me pica el pavo por así decirlo, ja, ja, ja, muchas gracias por haber plasmado tus cavilaciones sobre Kero en el review. Muchos besos y saludos!
Selene Kiev: ¡Saludos! Es un alivio saber que no todo el mundo me odia... U.u aunque no estoy tan segura después de este capi. Muchas gracias por seguir el fic y haber dejado tu review, créeme no eres la única que quisiera eliminar a Nadeshiko de la faz del fic, ja, ja, ja ¿qué sucede conmigo que sólo hago a padre malévolos? Muchos besos y abrazos.
Crist blood: Hola! Sé que te dejé colgada y me disculpo por eso, ja, ja, ja tu review fue chistoso, me hizo reír. Muchas gracias por animarme el día y un gran abrazo para ti.
CIBEL 05: ¿Cómo estás? Muchas gracias por tu opinión, en verdad la aprecio. Muchas gracias por leer más historias mías, con respecto a Shadow sé que la he puesto a esperar y lamento muchísimo haberlo hecho. Lamentablemente no la he continuado, con eso no quiero decir que la he dejado inconclusa sino que pienso terminar este fic para luego pasar a Shadow. Te pido de favor que me disculpes, pero en este momento tengo mi mente concentrada en terminar My World. Otra historia que me gustaría que me dieras tu opinión y que ya la terminé es Bajo Contrato. Por favor, sé un poco paciente y ya verás que pronto actualizaré Shadow. Muchos saludos cordiales y un último gracias.
Diana Prenze: Hola! Me alegra mucho que te haya gustado el anterior capi, espero que éste también te haya gustado, te agradezco mucho el que te hayas tomado la molestia de dejarme tu comentario y espero que recuperes tu nervios, porque ahora todos los vamos a necesitar, ja, ja, ja, muchos besos y saludos.
Silvi chan: ¡holas! Je, je, je sé que es pedir mucho pero no me odies!! Ya aquí está la actualización. Muchas gracias por tu comentario, y nos vemos!
Floh: Hola, ¿cómo has estado? Je, je, je vamos no me eches la culpa de ese tic, que todos nos quedamos con el ojo cuadrado, muchas gracias por dejarme tu opinión y muchos besos y saludos para ti.
Stephy: ¡Hello! Muchísimas gracias, tienes toda la razón Shaoran no puede estar más bueno porque ya no se puede, ja, ja, ja, muchos besos y gracias por tu opinión, en verdad me hiciste reír, todos —incluida yo— están locos, ja, ja, ja muchos saludos y un gran abrazo del oso para ti!
MIICAA: Ja, ja, ja creo que sí soy mala pero no la peor del planeta! Ja, ja, ja tu furia me hizo reír, en verdad, no te vas a suicidar, eh? Muchas gracias por dejar review, y espero saber de ti en este capi también! Muchos besos y ahí nos vemos.
Beatriz Ventura: Hola! Muchas gracias por dejar tu review, sabes, nunca había considerado la posibilidad de una cachetada! Ja, ja, ja, muchos saludos y espero que este capi también te haya gustado.
xInsane Grrlxx: ¡no soy cruel! Bueno, quizás un tilín, ja, ja, ja, muchas gracias por tu apoyo, nos vemos!
Vidavril: ¡Hola! Ja, ja, ja muchas gracias por dejar tu review, y ya ves que no tardé tanto, eh? Un beso y saludos!
Caarito: ¡Holitas! Muchas gracias por dejar tu
desesperación en el review, espero que este capi también
te haya gustado y poder saber de nuevo tu opinión, muchas
gracias y nos leemos!
Lime Marionette: Hola! Muchas gracias
por tu lindo review, me hiciste sonrojar, ja, ja, ja gracias por
continuar leyendo, espero que este capi también te haya
gustado! Muchos besos y abrazos.
Itziar: No soy malvada! Ja, ja, ja para qué negar lo innegable! ¿Cómo estás? Espero que bien y que no haya ningún cuchillo en las cercanías, ja, ja, ja. Ah! Me olvidaba! ¿Has visto la nueva herramienta de para betas? Sería bueno que te afilies porque en verdad está bueno! Mucha suerte y te agradezco por tu opinión!
Margara: Ja, ja, ja hola! ¿cómo estás? Me hizo soltar un par de carcajadas tu review... me hubiera encantado que fuera Meiling la que se suicide, pero qué se le va a hacer! Te agradezco por haber dejado tu review y un saludo!
Esther23: ¡Saludos! Muchas gracias por tu lindo comentario, espero saber de ti muy pronto. Besos.
Sakura Li Potter: Hola! Me gusta mucho que a ti te guste mi historia, ja, ja, ja espero saber de ti en el siguiente capi y muchas gracias por dejar tu review! Besos y abrazos.
Tatushki: Hola! Muchas gracias por salir del clóset —así le digo a mis lectores que dejan review por primera vez— ja, ja, ja y muchas gracias por el lindo comentario, espero saber de ti bien pronto! En fin, un beso y saludos! PD: Tus deseos son órdenes! ¿Notaste que empecé por el POV de Sakura?
Aiyume: Hola! Muchas gracias por tomarte tu tiempito para dejarme tu opinión, muchas gracias por todo tu ánimo y apoyo y espero de todo corazón que te haya gustado también este capi! Besos y saludos!
KibumiWong: Hola! Muchas gracias por tu lindo comentario, en verdad espero que este capi te haya gustado! Muchos saludos y un gran abrazo!
Piwy: Hola! ¿Tienes 16? ¡Yo también! Muchas gracias por cumplir con tus obligaciones! Ja, ja, ja y honestamente no sé si Barney tiene un conejito o no, ja, ja, ja esa anécdota salió de que mi primita (que tiene como cuatro o cinco años, no lo sé, ja, ja, ja) puso el Discovery Kids y estaban dando Barney... ja,ja, ja, y no estoy tan veterana! Al principio sólo escribía estupideces... bah, qué se puede decir. Yo creo que en publiqué después, pero recuerdo haber escrito mi primer fic en un cuaderno... cavilaciones mías, no más. Muchos besos y saludos!
Angel Zafiro: ¡Hola, amiguita! ¿Cómo estás? Espero que no muy molesta conmigo por este capi, ja, ja, ja muchas gracias por tu apoyo... en verdad me hace falta, ja, ja, ja en fin, espero saber qué piensas de este capi y te envió un muy fuerte abrazo!
Lk+b: Hola! Muchas gracias por haber dejado tu review, nos
vemos!
Chibik-lady: Hello! Muchísimas gracias por
descargar tu frustración en tu review, ja, ja, ja en verdad
voy a tener que tomar un curso en psicología masculina para
saber qué hacerle pensar al pervertido de Shaoran, ja, ja, ja
muchas gracias por todo el apoyo que me das, en verdad es muy
importante para mí, y no te preocupes por la participación
de Kero, que ya se está acercando. En fin, me despido
deseándote que pases bien y te envío un besote!
NOKUSA SAN: Saludos! Muchas gracias por tu lindo comentario, je, je, je espero que este capi también te haya gustado y me gustaría mucho saber tu opinión. Gracias por esas estrellitas en los ojos, ja, ja, ja, muchos besos y hasta pronto!
Chio: Hola! Me gustó mucho tu comentario, y me dejó curiosa, ¿con qué jugador comparas a Shaoran? En realidad es a mí a quien le gusta el tenis junto con las carreras de la Fórmula 1 y por eso le incluí en los gustos de Shaorancito, ja, ja, ja. Muchas gracias por dejar tu opinión y besos!
I love my Usagi: Hola! Me gusta mucho tu nuevo nick, pero me da curiosidad el saber por qué lo cambiaste! Muchas gracias por dejar tu review y por tu apoyo! Un besote para ti, y nos vemos!
Amatista1986: Ja, ja, ja tu personaje será muy tomado en cuenta cuando Sakura haga alguna estupidez, ja, ja, ja muchas gracias por tomarte tu tiempito para dejar review, y nos leemos!
NeNa Li: Hola! Muchas gracias por apoyarme a mí y al fic, espero que este capi también te haya gustado! Ja, ja, ja es chistoso ver a Shaoran celoso,no? Muchos saludos y un beso.
Diosa Galaxy: Ja, ja, ja ¿por qué no a nosotras? Ja, ja, ja par de pervertidas que somos, muchas gracias por tu review, ay, pobre de nuestra Sakura, ¿quién no quiere tener a un dios griego que te de una tunda? Ja, ja, ja en fin, espero que este capi también te haya encantado! Muchos besos y un gran saludote!
Dina: Hola! Ja, ja, me has hecho reír, espero que hayan sucedido suficientes cosas interesantes! Muchas gracias por haber dejado tu opinión y te envío un beso!
Hikaru La Britachiin: Ja, ja, tienes razón la crueldad siempre en pequeñas dosis es buena, ja, ja, ja me encantó que te haya gustado el capi, es que se me ocurren cada cosa que a veces me pregunto si no les aburro... ja, ja, ja muchos besos y cuidate!
Hermanionedepottergranger: Hola! Muchas gracias por dejar tu
review! Espero que este capi también te haya gustado, muchos
besos y saludos!
Naguchan: Hola! Tienes toda la razón!
Si me hicieran picadillo no podría publicar más, no?
Ja, ja, ja muchas gracias por haber dejado tu comentario y un gran
saludo y un abrazo!
En fin, agradezco a todos en general por seguir el fic, y dejen review!
Muchos besos,
Sakki.
PD: Sé que algunos odiarán a cierto gatito que hay por ahí... y no lo culpen! Ja, ja, ja.
