aqui les dejo el capitulo ^^
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PROV. BELLA.
Edward seguía manejando, y Jasper, ni siquiera sabía por que nos seguía, lo único que se es que Tanya había mentido no era su novio, Edward acelero como era su costumbre y Jasper igual, llegamos a la casa de Edward, estaba tan grande y hermosa por afuera, y vi que le hizo una seña a Jasper, pensé que nos íbamos a bajar hay pero no fue así, Edward siguió manejando durante un tramo y después detuvo el coche, había demasiado árboles, todo estaba tan oscuro, ya que eran creo que casi las diez, no sabia que tramaba Edward, no se que hacia llevándome ahí, estaba tan confundida, Edward había dicho que aun me amaba, entonces ¿terminaría conmigo?, no, no era así, no lo haría, nadie dice te amo y después te corta ¿o si?, me estaba confundiendo mas, estaba tan pensativa, cuando los labios de Edward, hicieron contacto con los míos, me besaba tan genial, tan tierno, puse una de mis manos en su perfecto pecho y una de sus manos me la paso por la nuca y la otra bajo a mi cintura, era un momento perfecto, ideal, quería que nunca acabase, Edward se detuvo y salio del coche, abrió la puerta del copiloto y me saco cargando, me puso de pie con mucho cuidado, y me recargo contra un árbol, y me beso apasionadamente, sus manos las coloco en mi cintura y yo le puse mis manos en su cabello alborotado, con sus besos el aire me faltaba, pero no quería despegarme ni tan solo un momento de el, sus besos eran muy tiernos y con mucha pasión en ellos, una de sus manos me acaricio la mejilla y después despego su boca de la mía y me empezó a besar el cuello hasta mi oído.
-te, amo Bella- susurro
Al escuchar esas palabras que tanto me gustaban, me exalte y lo bese, tiernamente, empezó a desabrochar mi camisa y su mano empezó a moverse por mis pechos mientras yo gemía ahogadamente en su boca y maravillosa lengua. Me di cuenta de lo que íbamos a empezar a hacer, así que lo aleje y empecé a desabrochar mi camisa.
-lo siento Bella, es solo que no me puedo resistir a ti – se disculpo
-Edward, te amo, pero no es el momento
-Bella, ven, sígueme, tengo una sorpresa para ti.
Edward me agarro de la mano y me llevo por un sendero de velas, que llevaban a una cabaña de madera, en eso se paro y se giro para verme a los ojos.
-¿estas lista?
-Edward, te quiero
Edward abrió la puerta y entro y yo detrás de el, había una mesa de centro con una champaña en medio, y pétalos de rosas como en la noche anterior
-Edward, gracias por el detalle
-Te amo, es lo menos que te mereces
Empezó a besarme, y se alejo después, me ayudo a sentarme en la silla y después sirvió dos copas de champaña, saco de un pequeño horno una milanesa con verdura, y empezó a servir, se veía tan deliciosa.
-¿tu los preparaste Edward?
-claro, solo para ti, Bella
Después de servir se sentó en su asiento y empezamos a cenar, cuando acabamos con la milanesa, se paro y esculco en su chamarra y de pronto se hinco al lado mío, me agarro las manos, y me vio fijamente a los ojos.
-Bella Swan ¿quieres ser mi novia?
En eso saco una rosa, con una cajita negra, era tan hermosa, nunca lo hubiese pensado, yo creía que en los noviazgos los anillos no existían, pero Edward hacia todo lo imposible verdad.
-Edward, claro
Me pare de mi silla y lo abrase, tirandolo al suelo, lo bese apasionadamente, era tan romántico mi Edward, mi Eddy, Edward se levanto pero no dejo de besar mis labios, nos tumbamos en la cama que estaba hay en un rincón y el estaba arriba de mi, estaba respirando su aliento, eso me hacia que tuviera mas ganas de besarlo, se estrechaba mas junto a mi, solté un pequeño gemido, se río contra mi boca pero no se alejo, si no que lamió mi labio inferior profundizando el beso, nuestras lenguas se enlazaron con amor, en ese momento el aire era lo de menos, me aprisionaba cada vez mas contra la cama, gemí nuevamente al saborearlo cuando su lengua se metía en mi boca, y acaricie su pecho con una mano mientras que con la otra sujetaba su nunca, sus manos se movieron a mi cintura y empezó a acariciar mi vientre, comencé a desabrochar los botones de la camisa, su mano se coloco debajo de mi camiseta, y desabrocho mi sujetador para acariciar mis pechos, Edward gimió en mi boca, me empezó a besar el cuello, - que rayos estaba haciendo- aleje a Edward de mi. El se quedo sorprendido por mi reacción
-Bella, te amo
-Edward yo también,
-puedo esperar a que estés lista
-Gracias Eddy
-¿Eddy?... suena bien
-te amo Edward
En eso empecé a abrochar mi sujetador y a abajarme mi camisa, Edward ya estaba de pie y yo apenas intentaba pararme, cuando estuve de pie, Edward me agarro por detrás y me paso sus brazos por mi cintura.
-Bella, te quiero- susurro
-yo también te quiero Eddy
-te amo
-yo mas que tu a mi
-te deseo
-yo también Edward pero...- me tapo la boca con uno de sus dedos
-Bella, te amo y si no lo hacemos no me va a afectar, te amo Bella
-bueno, hay que recoger
-así déjalo, Bella, mejor vámonos, no quiero que Jasper se enfade
-cierto- en eso lo bese
-te amo- dijo contra mis labios
Nos separamos, y salimos de la cabaña, caminamos un pequeño tramo y nos subimos al volvo, el me ayudo a subir como era ya de costumbre, y después se subió el, llegamos a la casa de Edward, y entramos, la casa era tan grande y con la paredes altas, de el color blanco, era tan grande, empezó Edward a buscar a Alice y a Jasper pero no estaban en la sala, ni en la cocina, subimos a la habitación de Alice y hay estaban los dos, al vernos se sorprendieron, estaban sentados en el regazo de la cama.
-Bella, me quedo aquí- dijo Jasper
-¿pero Charlie?..- le pregunte
-el se fue con Rénee, a pasar un mes allá
-¿por qué no me aviso?- chille enfadada
-fue de ultimo momento, me acaba de llamar- contesto Jasper
-bueno me quedare con Emmett- dije alegremente
-de echo....
-¿con quien se fue?- me iba a quedar sola en mi casa
-se fue con Rosalie a Seattle- contesto Alice
-entonces, te acompaño Bella- dijo Edward
-cuídala- menciono Jasper
Edward me puso una de sus manos a la cintura, y bajamos las escaleras de la gran casa, me empezó a besar el cuello, y después susurraba que me quería, subimos al volvo y empezó a manejar, cuando llegamos a la casa estaciono su coche y nos quedamos callados viéndonos el uno al otro
