Disclaimer: Solo los personajes pertenecen a J. K. Rowling. Esta historia es totalmente mía. Dile NO al plagio.

La historia es Rated M, por lo que contiene Lemmon. Así que ya están advertidas. ¡Disfruten! ATT: angelesoscuros13.

Nota: disculpen las faltas ortográficas.

Nota2: les digo que es una historia completamente diferente a lo usual para que sepan xD

El castillo Hogwarts

.

Capitulo 4

Los rayos del sol se filtraban por la ventana que traía con sigo la suave brisa sacudiendo las cortinas blancas, mi cuerpo se sentía algo pesado, casi adormecido que no me podía mover a libertad. Trate de mover mi mano hasta mi cabeza pero fue inútil cuando comprobé que estaban aprisionada por unas cadenas que se podían fácilmente pasar por grilletes.
¡Que mierda es esto! ¿Porque estoy encadenada? ¿Que paso?
No entiendo nada de lo que ha pasado, es como... Si todo hubiera sido agua pasada, como si todo fuera una ilusión. Mire a mi entorno y todo parecía normal, todo estaba en orden a excepción de mi en esta cama sin poder mover un solo musculo de mi cuerpo. El cuadro de la habitación me penetraba con su mirada, como si conociera de alguna parte a ese hombre que me cautivaba de una forma que no podía entender ni yo misma, mi corazón se aceleraba y mi cuerpo tenía un hormigueo hasta llegar a mis pezones que me erizaba la piel.
Cerré mis ojos, ya que el cansancio me estaba reclamando pero tampoco quería quedar a merced de un psicópata loco que intentara hacerme cualquier cosa mientras yo estuviera durmiendo sin poder defenderme, bueno tampoco es como si le pudiera propinar una buena paliza mientras me encuentre en esta situación tan espeluznante. Estaba empezando a oscurecer y el frio se estaba haciendo mas intenso a medida que se oscurecía mas, mi cuerpo no dejaba de temblar como hoja y la sabana no era mucho lo que abrigaba...
Mierda ¿Que carajo llevo puesto? Un mini vestido blanco de seda con encaje de mangas largas que fácilmente se podrían ver mis bragas con solo inclinarme, tenía unas medias blancas a medio muslo con unas zapatillas negras.
¿Acaso era una muñeca o que? Esto no es una vestimenta normal... ¡Joder! Si no es por la presión al girar mi cabeza no siento las dos coletas hechas con cintas en mi cabello y que se pueden ver fácilmente por el espejo de mi cómoda que esta en frente de la cama.
Siento la bilis en mi garganta de solo imaginar a este tío con fetiches muy bizarros para luego matar a su victima, ¡NO! Yo no quiero morir aquí y siendo virgen, no, eso no lo puedo permitir aunque pensándolo bien si voy a ser ultrajada prefiero morir, pero si esta bueno el psico... Mmm... Es una decisión un poco difícil ¿Que carajo ando pensado? así no soy yo.
Una risa aterradora se escucho en toda la habitación haciéndome asustar a tal grado que grite de horror causando mas su carcajada, mire a todos lados y no lograba ver a nadie por los rincones de la habitación semi-iluminada por una lámpara que se apago de repente para luego iluminarse toda el cuarto en un abrir y cerrar de ojos.
—Es tan fácil poder controlarte pequeña muñeca —Una voz rasposa que destilaba miedo escuche.
A pesar de que en verdad me esforzaba por poder ver a la persona que me hablaba, solo tendía a visualizar como un aura a su alrededor y por lo que medio se dibujaba este tío no era candidato para mi tarjeta V. Tenia unas alas y su cuerpo era algo grande con garras largas y se acercaba hasta mi de una forma aterradora, !no yo no quiero morir así¡ jale de las cadenas con fuerza que me hice daño en las muñecas mis manos, me dolían y aun así seguía forcejando y aunque en el fondo sabia que seria inútil intentarlo no podía perder la esperanza de que alguien me ayudara.
La cama se hundió un poco y podía sentir su lengua recorrer mi muslo izquierdo, la sensación de asco me embargo seguido a la de terror, grite cuando llego con su asquerosa lengua hasta mi mejilla.
¿Al quien... Que me ayude? No puedo... Yo...
Lagrimas saladas empezaron a mojar mis mejillas hasta tocar la suave tela que cubría las almohadas y parte de risos de mi pelo, mi vista por unos instantes se aferro al cuadro de la habitación y mi cuerpo vibro de una manera tan extraña que mi pecho dolía, un suave grito salió de mí por la impresión.
—¿Quien eres... tu...? —dije como pude. —¿Que quiere de mi?
—tsk, tsk... Una pregunta a la vez linda, primero que todo soy tu peor pesadilla y segundo yo solo tomo lo que me gusta y tu eres mía. —pude notar que sonrió entre mi mejilla—No te dejare para nadie mas, al menos el hechizo duro mas de lo que imaginaba, deberías seguir en esa ilusión de sueño hasta que devorara tu cuerpo, solo que no entiendo como has podido romper mi mundo de sueños que he creado siguiendo todo lo que he encontrado en tu alma... Mmm... Eres una rareza que huele divinamente, prometo comerte poco a poco para saborearte mejor.
¡Mierda! Este tío estuvo jugando conmigo a quien sabe que en mis sueños, ¿o sea que todo lo que he vivido a sido una mentira? No puede ser verdad ¿Donde esta Ginny? el señor Malfoy y... Severus... ¿Donde esta él? No puede ser que una ilusión el, mi corazón se niega a creerlo, todos esos recuerdos no pueden ser falsos ¿o si? Ya no se que es realidad o ficción en este mundo ¿cuantos horas, días o meses he pasado durmiendo?
¡Severus ayúdame!
Eso fue el grito de mi mente, ya sabia que no tenía escapatoria alguna...
Su garra rozo mi mejilla izquierda aruñando mi piel de donde broto sangre que el saboreo. Me sentía impotente de no poder defenderme aunque sea, solloce y me tranquilizaba mentalmente de que todo estaría bien antes de que la desesperación me arrastrara, y otra vez allí me encontré observando el cuadro con ojos llorosos que mis lagrimas opacaban mi vista un poco.
—Severus... ¡Ayúdame! —grite.
El monstro rio entre dientes.
-¿que es lo que no entiendes de que estamos solos? —me dijo—Todos están hechizados en un sueños y nadie a parte de nosotros dos esta despierto, ahora si no te importa te comeré muñeca de porcelana.
Cuando al fin se materializo el monstro hasta poder verlo como era en realidad me quede petrificada, no solo era horrible si no que destilaba un hedor nauseabundo, sus dientes eran filosos y sus alas como todo su cuerpo eran de un verde oscuro casi parecido al barro, estaba sentado a horcajas encima de mi y rugió cuando alzo su cabeza como mirando al techo y hay su cuerpo se volvió mas grande.
La casa templo dejando al monstro un poco confundido y al parecer el rugido de hace uno segundos no provenían de el... Si no de alguien mas... ¿no estábamos solos? Otro temblor seguido de unos pasos, al parecer no estábamos solos ¿Por que a mi? ¿Por que solo a mi me ocurren estas cosas?
Mire la puerta que hasta los momentos seguía cerrada y el miedo se empezó acumular en mi pecho, tenia una angustia extraña que no me dejaba tranquila, las lagrimas salían de mis ojos sin importar que esfuerzo hiciera por cerrarlos, igualmente seguían fluyendo como un rio sin cause.
Tengo miedo.
Tengo frio.
Tengo pánico.
La obscuridad esta empezando a rastrarme hacia un vacio tan oscuro que me temo jamás poder salir de allí, es como mirar a la nada y sentirse solo sin ninguna esperanza alguna de vida.
Un nuevo estruendo se escucha y de un solo golpe la puerta sale volando dejando una nube de polvo y escombros, todo rastro de luz se esfumo y solo la iluminación de la luna era lo único que podía iluminar al individuo que estaba parado en la puerta.
—¿Quien eres tu? —pregunto el demonio hiriéndome con una de sus garras al bajarse de mí.—Aquí no había mas nadie...
—tsk... —Chasqueo su lengua—Deja de hablar tanto gusano, no ves que solo haces que me duela mas la cabeza.
—Maldito, como te atreves hablarme así, yo soy Barnabas el destajador de humanos y este castillo esta bajo mi poder.
Las voces de los dos eran gruesas pero el nuevo intruso con esa voz tan intimidante que prometía correr sangre no me gustaba nada sentirme así.
Una carcajada resonó en toda la habitación haciendo que mis vellos se erizaran, el sudor recorría mi frente, delante de mi están a una distancia prudente los dos hombres mientras el recién llegado tomaba una pose orgullosa y osada mirando fijamente al otro.
—¿Barnabas el destajador de humanos? ¿En serio? no me hagas reír, aquí solo hay un amo y señor del castillo y ese soy yo—sus ojos brillaron de un rojo intenso en la oscuridad, sus cuernos se alargaron y unas garras rojas salieron de sus manos para luego dar paso a unas alas negras como la noche, su cabello caía largo por todo su espalda.
Era hermoso, todo en el era bello y malévolo a la vez.
—¿Crees que puedes entrar a mis dominios y hacer lo que quieras mientras yo duermo? —su voz amenazante hizo retroceder al monstro —Déjame decirte maldito bastardo que tu no eres bienvenido a mi hogar y mucho menos de saber mi nombre, así que muere insecto.
Con un solo pestañeo se escucho el sonido seco de un ataque, frente mis ojos presencié como fue decapitado sin hacer un solo movimiento el monstro, las garras del demonio estaban llenas de sangre esparciendo y salpicándome algunas gotas cuando lo mato. Mi cara estaba llena de unas gotas y el único impulso que tuve fue el de gritar, como si apenas se diera cuenta el demonio o monstro de mi presencia se me acerco lentamente mirándome de arriba abajo, sonrió con arrogancia y de un abrir y cerrar de ojos las cadenas estaban rotas.
—¿Quien eres tu?—Me pregunto.
No se por que, pero después de unos segundos el miedo se había disipado dejándome otra sensación, era como si ya lo conociera de alguna parte, mi corazón dolía y solo quería estar cerca de el así que reuní valor en mi para hablar.
—Eso mismo te pregunto yo a ti-dije con descaro. —gracias por liberarme de este encierro.
—hay que ver que eres insolente a pesar de que te podría matar tan fácilmente.
—no lo harías—lo mire a los ojos y pude ver confusión en ellos ¿por que se me hacían conocidos?
—¿Como estas tan segura de ello niña?-dijo con voz letal.
No tengas miedo Hermione solo lo hace para intimidarte, no le des el gusto de ganarte, al menos si Severus fuera real ya le hubiera pateado el culo a este tío loco.
Severus...
—por que si no desde hace mucho que lo hubieras hecho ¿no?-sonreí.
Una suave línea se dibujo en sus labios.
Se parece a... ¡No! El no es real... Pero si de una forma u otra el sueño no fuera mentira... Solo hay una forma de comprar si es el, no, no, no, el no sabe quien soy y no me recuerda y lo único raro es que si solo lo conocí en sueños como es que lo veo en la vida real ¿será el destino o casualidad? Tal vez, quien sabe, hasta el momento es mejor no decir nada.
—Veo que no eres tan tonta como pensaba muñequita-se burlo.
¿Tonta? ¿Muñequita? Es que quiere cabrearme, mejor que no, no estoy para eso en estos momentos. Respire profundamente para calmar mi temperamento antes de meter la pata.
—Soy muy lista chico demonio.-dije sonriendo arrogante.
—así que la linda muñequita puede hablarme sin temblar del miedo, eso es un gran logro después de que te viera asustada del miedo que casi mojas la cama con verme-el tono de burla en su voz seguía allí.
—¡Severus!-grite levantándome-Otra mas y te pateare el culo espectro pervertido.
Al darme cuenta de lo que dije me tape la boca enseguida en lo que el me miraba con el ceño fruncido. Su mirada de un modo u otro cambio totalmente mirándome fijamente con esa mirada de hielo solido, trague grueso y el se acerco a mi a lo que yo retrocedí un paso, en un segundo el ya estaba sujetándome las manos por detrás de mi espalda sin hacerme daño.
—¿Como sabes mi nombre?-pregunto.-aunque si mal no recuerdo creí haberlo oído mucho antes, pero la pregunta es como lo sabes si nadie mas que unos privilegiados me llaman así muchacha.
Genial, simplemente genial, pase de ser muñequita a muchacha, pensé irónicamente.
—Responde-rugió.
—este yo... Bueno veras... Es un poco difícil de explicar-dije al fin.
—Cuéntame, tengo toda la noche para escucharte.-sonrió de lado tirándome a la cama, lo mire cabreada-oh, perdón muñequita.
Tenia unas grandes ganas de matarlo si volvía a cabrearme.
Me senté tratando de que no se me vieran mis bragas con el diminuto vestido o mejor dicho pedazo de tela que llevaba puesto, lo mire y le hice un gesto para que se sentara pero el negó y siguió de pie frente a mi, suspire resinado y me di ánimos mentalmente. Empecé desde el principio que no era mentira del todo como llegue aquí, pero luego ya no sabia que era la realidad y que era mentira soñada, le relate de el y como nos conocimos obviando las cosas "intimas" como el beso, solo pensarlo me ruborizaba que juraría que parecería un tomate. Seguí relatando todo lo que recordaba, yo hablaba y el escuchaba y cuando me di cuenta eran las tres de la madrugada, vaya que si me había tomado parte de la noche explicar todo eso. Él solo esta mirándome como pensativo, yo me levante alisándome un poco el dobladillo del vestido algo sucio por las machas de sangre del mostro, un bostezo soñoliento salió de mí ¿Como es posible que tenga sueño? ¿No dormí casi eternamente? No entiendo nada.
—esa es la maravillosa historia de mi sueño-sonreí-uhm, Sev podrías buscarme otra habitación tengo sueño aunque parezca extraño.
—Sigue-levitaba por todo el cuarto y eso que no tenía ya sus alas—dame un momento para regresar la habitación a su estado original.
No entendía nada de lo que me dijo hasta que estuvimos afuera mirando lo que quedaba de la puerta de entrada al dormitorio, chasqueo sus dedos y como si nada todo volvió a la normalidad hasta el vestido ensuciado volvía a estar limpio sin rastro de sangre, el me sonrió arrogante y entro de nuevo.
—¿Que, esperas una invitación?
Pero que cínico es este tipo, ahora si lo mato ¡No! Tranquilízate no vayas a cometer un asesinato pero que cosas digo si el ya mato a alguien, bueno tampoco es como si el monstro no pensara matarme a mi.
—Sev... —alzo una ceja.-Gracias por todo, por favor no te vayas mientras duermo, tengo miedo de que vuelva a pasar lo mismo.
—niña eso solo ocurrió por que tus pensamientos estaban descoordinados y era fácil dominar tu mente, aunque lo mas raro de todo es que yo estuviera en tus sueños si apenas te conozco hace unas horas.
Me encojo de hombros, yo tampoco sabia pero mi corazón lo amaba a el, a pesar de tener un aspecto sexy como el infierno cuando se transformaba, upss que calor hace, mejor me acuesto ya, no quiero que señor espectro errante se de cuenta de mi comportamiento de chica enamorada y que lo tenga tatuado en la frente. Me metí entre las suaves y finas sabanas de seda negra, las almohadas eran suaves y tenían el olor a Severus lo que me llenaba de alegría era saber que el sueño era cierto en un aspecto y es que esta es la habitación de él.
Sentí como el lado izquierdo de la cama se hundía, Severus se acostó y metió debajo de las sabanas, me ruborice ¿pensaba dormir conmigo?
—¿y ahora que?-yo negué rápidamente-Yo también tengo sueño niña y como es mi habitación por siglos no me voy a acostar en el piso, así que duérmete o vete tu al suelo.
Sin mas cerro los ojos dándome la espalda, pero si será infeliz el muy... Mejor no digo nada por que desde que empiece hablar lo mato. Me acomode de igual modo dándole la espalda también, sin mas Morfeo me arrastro al mundo de los sueños húmedos.

Continuara...

N/a: se que tarde mucho en actualizar y prometo darles el siguiente cap solo tenga paciencia si :D saludos.

Nota: chicas para las que quieran saber yo aviso cuando habrá actualización y cuando no, cuantos capítulos voy a subir por día y más, este es mi grupo de facebook para que se unan si les interesa.

Link: www . facebook groups / 1462482534019227 / (todo junto) saludos.