Cap. 18 "A levantarse y andar"

Voces, escuchaba voces a lo lejos. Todo estaba oscuro, solo veía sombras a su alrededor, la vista le fallaba gracias al cansancio pero esas voces tan escandalosas la animaban a despertarse. Habían varios junto a ella, tres, cuatro, quizás cinco, no estaba del todo segura, solo sabía que en ese momento no quería despertar, no quería despertar nunca más.

Creo que movió los ojos. — Se escucho una voz como un susurro.

¡Shiori-chan! ¡Shiori-chan!

¡Maldita sea Shiori-chan! ¡Despierta de una puta vez!

Si le gritan tanto dudo que se despierte.

¡Yo me encargo! ¡Oye enana, despierta de una maldita vez!

Pero cuanto amor.

¡Miren, creo que está despertando!

Esas voces no la dejaban descansar. ¿A qué se debía tanto alboroto? Es verdad, se suponía que ella estaba inconsciente debido a las heridas de cuando… ahora lo recordaba, lo recordaba absolutamente todo.

Ella había ido a la Soul Society para buscar a Hitsugaya. Se había encontrado con varios shinigamis y algunos capitanes, había resultado herida por tantos ataques dirigidos solo hacia ella, se había encontrado con un capitán de cabello blanco que la ayudo, luego se encontró con otro shinigami muy molesto de cabello violeta y después… Después vio lo que hubiera deseado nunca ver. Vio a su amado shinigami de ojos aguamarina besando a otra chica, ese recuerdo hizo que le doliera hasta el alma.

Luego apareció su hermano junto con el espada cuatro. Grimmjow y Hitsugaya se pusieron a pelear, y cuando ella iba a detenerlos, la shinigami que estaba con Toshiro la ataco. Luego recordó a Ulquiorra dándole un golpe en el estomago a Grimmjow y lo último que recordaba era la imagen del peliblanco tirado en el suelo, sangrando, con la respiración acelerada y casi inconsciente.

Sus sentidos ya comenzaban a funcionar, las sombras se iban aclarando antes sus ojos. Tenía razón, si había más de una persona junto a ella. Fue abriendo los ojos de forma pausada para soportar la luz de la habitación y así poder detallar con quien estaba.

— ¡Onee-san! — Dijeron en unisonó los pequeños Ryu y Tori que se encontraban pegados a la orilla del mueble, con los ojos aguados y la nariz moqueando.

— ¡Shiori-chan! — Aclamo una más tranquila Orihime.

— ¡MALDITA IDIOTA! ¡¿Tienes idea de lo preocupada que estaba?! ¡¿Cómo pudiste hacer algo tan estúpido?! — Pregunto Lilynette con los ojos llorosos de rabia y alivio.

— ¿Cómo te sientes, Shiori-kun? — Pregunto Harribel con su habitual tono serio.

— ¿D-Donde…?

— Te trajimos de vuelta para que la mujer curara tus heridas. — Una voz seria respondió antes de que la pregunta fuera terminada.

— U-Ulquiorra-sama…

— Se nota que eres familia de Grimmjow… solo alguien como él haría semejante estupidez. — Agrego el cuarto recostado en el marco de la puerta.

— Bueno, si ya terminaron con las melosidades. Ahuequen ala todo el mundo porque la pulga y yo tenemos algo de qué hablar. — Ordeno Grimmjow con un ceño fruncido y mirada seria en su rostro.

— ¡¿Pero de que hablas idiota?! ¡Ni de coña que dejaremos a Shiori-nee-san contigo!

— ¡QUE SE VAYAN DIJE! — Y en menos de un segundo, Lilynette, Tori y Ryu ya habían desalojado la habitación.

— No vayas a hacer ninguna estupidez, Grimmjow. — Dijo la seria espada tres antes de salir de la habitación.

— Ulquiorra, me imagino que te llevaras a la humana por las buenas. —Dijo un Grimmjow de muy mal humor fijando la vista en el paliducho.

— Te recuerdo que..

— ¡Ya sé que tienes que cuidarla! Solo será un momento y después te prometo que no te vuelvo a molestar con mis mierdas familiares.

Ulquiorra se quedo en silencio por un momento, debía admitir que ver a Grimmjow así de serio era algo nuevo y escalofriante. Lo mejor era llevar la fiesta en paz, al fin y al cabo, esa niña necesitaba un buen regaño para ver si así agarraba el carril.

— Tienes diez minutos. — Dijo el azabache tomando del brazo a Inoue y luego salir de la habitación.

Y una vez solos en la habitación, fijo la vista en el mueble donde se encontraba su hermana menor. Se había escondido debajo de las sabanas, como tratando de evitar verle el rostro, tratando de evitar la cara de su hermano mayor que de seguro solo expresaba decepción.

— Aunque te escondas no podrás evitar que hablemos. — Dijo sentándose en la orilla del mueble.

— …

— ¿No piensas hablarme?

— …

— Bien, de todas formas no creo que tengas algo que decir… Yo por mi parte sí que tengo varias cosas que hablar contigo.

— …— No respondió, solo se enrollo mas entre las sabanas.

— Pudiste haber muerto allá… ¿En qué rayos estabas pensando?

— …

— Shiori, tarde o temprano tendrás que hablarme. — Aclaro esto mientras posaba su mano en lo que suponía que era la cabeza de la morena.

— …

— ¿Que creías que pasaría? ¿Qué irías a verlo como si fuese algo natural? Ya es hora de que lo aceptes, un shinigami jamás podrá ser "algo mas" de una arrancar… Sé que te duele que te lo diga pero ya es hora de que entiendas que por más que no te guste, las cosas no pueden ser como tú lo deseas.

— Snif…— Y aunque Grimmjow no lo podía ver, sabía que bajo esas sabanas blancas, su hermanita estaba llorando.

— Escucha… créeme que no me gusta verte llorar, pero entiende que por mucho que lo quieras, la ley natural impide que ustedes dos sean otra cosa que no sea enemigos… ¿Como harían después de la guerra? ¿Crees que todos esos shinigamis entrenados para matar hollows te recibirían con los brazos abiertos? Y lo mismo va para él. Nadie aquí aceptaría que tu mantuvieras una relación con un shinigami… ¡Entiende que yo..!

No termino de hablar porque su hermana estaba abrazada a su torso. Había salido de las sabanas y ya podía ver con total claridad sus ojos rojos por tanto llanto y su expresión que solo podía mostrar dolor, un dolor que iba más allá de cualquier herida física.

— Yo… ¡Snif…! yo… soy una tonta, ¿verdad…? ¿C-Como se me pudo ocurrir semejante tontería? ¿Cómo fue que se me paso por la mente que él y yo… que él y yo…? — Shiori se abrazo aun más al torso de su hermano y así poder esconder su rostro. — ¡G-Grimmjow… sniff… ya no lo volveré a ver más nunca…! E-Eso fue una estupidez de mi parte… Yo… Olvidare que todo eso paso, ¿está bien? De todas formas… el estará mejor con una shinigami en vez que con una arrancar… yo solo… yo solo… ¡YO SOLO QUIERO OLVIDAR LO QUE PASO!

— Shiori…— Estaba más que impresionado, estaba impactado, estaba en shock. — Escúchame bien, quiero dejar constancia que es la primera vez en toda mi maldita vida que hago esto así que si siento que te estás riendo, se me va a olvidar que eres mi hermana menor.

— ¿E-Eh..? ¡Mm! — Y ahora la impactada era Shiori al sentir como su hermano comenzó a… ¡¿abrazarla?! ((¡Pufffffff! *Escupe el refresco que estaba tomando* cof cof… ¡¿WTF?! O.o)) — ¿G-Gr-Gri-Grimmjow?

— Te dije que esta es la primera vez en mi maldita vida que hacia algo como esto… Ese viejo solía abrazarte de esta forma cuando estabas triste, ¿no? — dijo colocando su mentón en la cabeza de su hermanita y rodeándola por los hombros con sus musculosos brazos. — Te quedabas así un rato y luego dejabas de llorar… Me pareció que ya que él no está aquí… alguien tenía que quitarte las ganas de llorar.

— G-Grimmjow… yo..

— No hace falta que me digas que es lo que te pasa si no quieres… se nota a distancia que te molesta hablar de eso y lo respeto… pero cuando quieras hablar con alguien yo..

— Sé que puedo contar contigo. — Dijo la morena correspondiendo al extrañamente tierno abrazo de su hermano.

— … Eeh… De hecho iba a decir que yo distraigo a Ulquiorra mientras tú hablas con la mujer pero… Creo que lo tuyo se oye mejor. — Grimmjow sonrió un poco en ese momento. Con ese contacto había logrado algo que siempre lucho por conseguir pero que nunca tuvo: la confianza de su hermanita. — Oye, enana… recuerda que soy nuevo en esto de los abrazos, así que confío en que tu sepas cuando terminarlo.

— Amm… sí, creo que ya es suficiente… sniff... — Shiori termino de secarse las lagrimas de los ojos para luego ver al peli azul. — Grimmjow… ahora que estamos sincerándonos… quiero que hablemos de algo.

— ¿Sobre qué?

— Sobre el abuelo. — Y la morena pudo notar como los músculos de Grimmjow se tensaban con eso que acababa de decir.

— Creí haberte dicho..

— ¡Pero tú me acabas de decir que si quería hablar con alguien podía contar contigo!

— ¡Ey! ¡Técnicamente eso lo dijiste tu!

— ¡Pues me da igual quien lo dijo! Ya es hora de que hablemos de ese tema. — Y Shiori ya tenía una expresión completamente seria en su rostro, lo cual hizo que nuestro Sexta Espada le invadiera una sensación de sorpresa y cierto alivio.

++++- SOUL SOCIETY -++++

Abrió los ojos de forma lenta para soportar la luz. No recordaba detalles, solo que Shiori había ido a la SS y que su hermano la había atacado… aparte de que le había dado una paliza de las buenas… y también, el rostro abatido de su querida arrancar.

— ¡Taicho! ¡¿Taicho, está bien?! — Escucho la voz de su teniente justo al lado suyo. ¿Había estado con él desde que se desmayo? ¿Y por cuánto tiempo se desmayo?

— ¿Ma-Matsumoto? — Musito mientras recuperaba totalmente el conocimiento.

— ¡Esta bien! ¡Gracias al cielo está bien! — No le termino de dar el abrazo habitual a su taicho porque sabía que no estaba en condiciones para eso.

Termino de incorporarse en la camilla para ver a su alrededor. Definitivamente estaba en el escuadrón cuatro, era lo más lógico, después de todo no todos los días un sádico demente te da la paliza de tu vida. Fue en ese momento que algo muy importante se le vino a la cabeza…

— ¡Shiori! — El recuerdo de la pequeña oji marrón con una mirada triste en su oficina.. — ¡¿D-Donde..?!

— Taicho… el capitán Ukitake me explico lo sucedido…— Y el rostro de Matsumoto paso de aliviado a melancólico. — No estoy segura de porque Shiori-chan vino aquí con esos dos espadas… pero todos dicen que fue una última jugada de Aizen para recoger información antes de que estallara la guerra… E-En verdad lo sie..

— No…— La interrumpió antes de que terminara lo que ya sabía que diría. — Ella no es así… Shiori nunca haría algo como eso… A-Aun si fuera el caso, ninguno de ellos estuvo aquí el tiempo suficiente para averiguar algo de valor… Y cuando encontramos a Shiori en mi oficina ella no se llevo nada… ella no haría algo como eso… ella nunca me haría algo como eso…

— Taicho… — Aunque quisiera creer lo mismo que su taicho, los hechos dictaban otra cosa.

Antes de que se pudiera decir otra cosa, la puerta de la habitación donde se encontraban el capitán y su teniente anuncio la llegada de alguien.

Sin muchos ánimos, Toshiro permitió la entrada a quien sea que haya ido a visitarlo. Aunque la verdad, en ese momento no quería ver ni hablar con nadie. Su teniente era la excepción ya que ella era la única en todo ese lugar que conocía su secreto, pero aparte de ella, no quería ver a nadie más. Toda esa situación lo había dejado completamente confundido y lleno de preguntas sin responder… sin mencionar que sus ánimos estaban por el subsuelo y como resultado, solo quería estar solo para aclararlas.

La puerta se abrió dejando ver a un shinigami de cabello violeta y ojos verdes. Matsumoto lo reconoció en ese momento, era un miembro del decimo escuadrón, lo había visto muchas veces ya que él era uno de los muchos que se ofrecían a hacer el trabajo por ella mientras iba a tomarse unos tragos con Kira y el capitán Kyoraku.

— Lamento la interrupción. Soy miembro del escuadrón 10, Yoshikawa Isamu.

— ¡Ha! ¿Isamu-kun, como has estado? — Pregunto con una sonrisa la teniente. No es que ver a ese chico la pusiera eufórica de alegría pero tenía la esperanza de que con eso lograra calmar un poco la depresión en aumento de su taicho.

— E-Eeh.. m-muy bien, gracias por preguntar Matsumoto-fukutaicho. — Contesto algo sorprendido el peli violeta, la verdad no se esperaba que la teniente lo recibiera de esa forma. — B-Bueno yo vine porque… S-Supe que Hitsugaya-taicho se había enfrentado a un arrancar…

— Si viniste a ver si estaba bien puedes decirle a los demás miembro del escuadrón que no hay de qué preocuparse. — Intervino el serio peliblanco con su cara de severidad de siempre ((se puede estar muriendo pero siempre va a tener esa expresión ¬¬U)).

— Aparte de eso. Vine porque creo que soy responsable de lo que paso Hitsugaya-taicho.

— ¿A qué te refieres? — esto último logro captar la atención del herido taicho.

— Hace tres días, cuando iba de camino al escuadrón me encontré con una arrancar de baja estatura y dijo que quería hablar con usted. — Bueno, ahora ya se habían aclarado sus dudas de cuánto tiempo llevaba inconsciente, también había confirmado que Shiori había ido a verlo.

— ¿Una arrancar de baja estatura? — Dijo la teniente viendo fijamente a su subordinado. No había duda, aquella arrancar debía ser la arrancar de cabello marrón.

— Sí. Sé que fue un descuido de mi parte haberla llevado al escuadrón tan confianzudamente pero no veía intenciones en ella que demostraran que quisiera atacarlo, capitán… A-Aunque veo que me equivoque. — Declaro el oji verde antes de bajar la mirada con vergüenza.

— No, está bien. — Espeto el peliblanco haciendo que su subordinado se sorprendiera un poco.

— B-Bueno… y-yo vine también para darle esto. — Dijo el oji verde antes de sacar una hoja de papel de su uniforma.

— ¿Y qué es eso? — Pregunto curiosa la pechugona teniente.

— Lo encontré entre las cosas del capitán mientras ordenaba su oficina para asegurar que el enemigo no haya tomado nada. Solo es un informe rutinario pero… hay algo escrito. — Contesto el peli violeta mientras le entregaba la hoja de papel a su capitán.

Deposito su mirada aguamarina en el documento que le habían entregado con mayor seriedad que la habitual. Algo en su interior le decía que lo que sea que había escrito en esa lamina no era bueno… en absoluto. Cerró los ojos mientras sus manos se encargaban de desdoblar la hoja. Y con cada segundo que pasaba, su voz interna le decía, le gritaba y le imploraba que no leyera aquella hoja de papel.

Abrió los ojos lentamente para leer el contenido del documento, y no paso ni medio segundo para que terminara de abrirlos por completo en estado de shock. Lo que había escrito en ese papel lo había dejado helado, lo había desarmado por completo, lo había herido de muerte. No era más que una sola palabra, pero hubiera preferido leer un testamento completo a tener que ver aquella palabra, una palabra que viniendo de la persona que más quería era peor que recibir a más de cien espadas en su pecho.

— Muchas gracias Yoshikawa… ya puedes retirarte. — Dijo el peliblanco con su seriedad habitual.

— Y-Yo…

— No te preocupes por nada, esa arrancar no volverá a molestar así que puedes estar tranquilo. — Espeto el joven capitán sin apartar la vista de la hojita de papel que aun tenía en las manos, dejando en completo estado de shock a su teniente.

— E-Está bien… con permiso.. — Dijo el shinigami de ojos verdes antes de abandonar la habitación y dejar solos a su capitán y a su teniente.

Una vez solos, la shinigami peli naranja fijo la vista en su taicho. Se veía serio como siempre, inmutable a todo, pero algo era diferente. Esta vez pudo notar un aire de tristeza alrededor de su taicho, el cual trataba en todo lo posible por ocultar, pero aun así se podía notarlo en sus ojos turquesas, se podía notar el dolor y la tristeza que lo invadió al momento en que leyó el contenido del documento.

— ¿Taicho… está todo bien? — Pregunto preocupada la teniente sin apartar los ojos de su taicho, los cuales estaban fijos en un punto muerto de la camilla.

— Sí… todo está bien Matsumoto… Todo está bien…— Fue la respuesta del abatido shinigami.

Pero Matsumoto no era estúpida, y pudo notar perfectamente que nada estaba bien, así que dirigió su vista a la hoja de papel que seguía en las manos de su capitán y con algo de dificultad, pudo leer lo que había escrito en ella, algo que para su taicho seguramente era como recibir una herida mortal en el corazón.

En aquella hoja de papel, escrita con tinta negra, de forma descuidada y algo temblorosa, en letras bien grandes, había escrito una sola palabra relevante a toda esta situación… y la palabra era "adiós".

++++- HUECO MUNDO -++++

Aunque tenía un hermoso paisaje del blanco desierto frente a ella, sus ojos achocolatados no se apartaban de cierto brazalete que le habían regalado hace un tiempo. Los detalles del brazalete, los dijes que lo adornaban. No podía ver otra cosa que no era ese pequeño obsequio que le habían dado. Un obsequio que no solo le recordaba los buenos y maravillosos momentos que había pasado, sino también la daga que le habían clavado por la espalda.

Recordar aquel momento era algo que no podía evitar, así como recordar los momentos de risas y alegría, ¿Y cómo podría? En lo que recordaba de su vida como Arrancar, no lograba encontrar un momento en el que fuera verdaderamente feliz y que no involucrara al Shinigami.

— Dije que olvidaría todo lo que paso… Pero es más fácil decirlo que hacerlo…— Esas últimas palabras acabaron con el poco animo que le quedaba, tanto así, que decidió no gastar más energía en sentarse y termino por recostarse en aquella azotea para que el único paisaje que fuera visible para sus achocolatados ojos fuera ese cielo artificialmente azulado.

Y mientras la pequeña arrancar no hacía más que hundirse más en la depresión causada por una "traición", dos pequeñas figuras y una mucho más grande que ellas solo observaban con cierto aire melancólico a la chica de cabello castaño.

— Shiori-nee-san ha estado muy mal estos últimos días…— Observo en voz alta el pequeño de cabello negro y ojos verdes.

— S-Supongo que debe ser normal, ¿verdad? Onee-san volverá a ser la misma de antes con el tiempo, ¿verdad? — La preocupación se denotaba en Tori mientras veía a su onee-san acostada en el suelo de la azotea.

Sabía que en ese momento ambos enanos lo veían directo a él en busca de respuestas, pero Grimmjow solo se limito a no apartar la vista de su enana.

Shiori se había pasado toda la mañana en su habitación, no llorando, pero si acostada en su cama sin hacer nada… Se notaba a distancia que toda aquella situación le había bajado las energías hasta lo último que le quedaba. Cuando por fin los dos mocosos la convencieron de salir de su lugar de reposo, lo único que hizo fue venir a la azotea. No se había movido de ahí desde entonces.

— ¿Saben que…? Ya me harte de que este así. Ya bastante mal estamos con Ulquiorra, no aguantare a una emo mas. — Y sin delicadeza alguna ((como si el siquiera supiera que es eso -.-)) Grimmjow ha hecho a un lado a los dos menores y se ha dirigido a su hermana menor. — ¡A ver pedazo de pulga! — Antes de que Shiori reaccionara, Grimmjow ya la había alzado del suelo por la parte trasera del cuello de la chaqueta.

— ¡¿Pero que te pica ahora, imbécil?! — Una molesta e irritada Shiori le dedico una mirada fulminante al Espada.

— ¡Me canse de tu estupidez! Sí, el shinigami te dejo por otra shinigami más bonita que tu, ¡¿Y eso qué?!

El sonido de las palmadas en las frentes de Ryu y Tori no pudo ser más sonoro ((Sep, el clásico facepalm)). ¡Es que Grimmjow era idiota, bruto y desconsiderado! Sabía que la herida estaba fresca y ahora metía un cuchillo en ella; y para colmo, lo retorcía cruelmente con eso de "más bonita que tu".

— Tus palabras de aliento me llegan al alma baka-Grimmjow…— No podía culparlo, después de todo ella sabia quien era su hermano mayor.

— No me jodas, tu sabes a que me refiero. Lo que paso, paso y ya está. ¡¿Vas a dejar que ese raquítico con exceso de detergente en el pelo te desanime?!

— Tú no eres muy adecuado para criticar colores de pelo. — Y con mirada cansada, la oji marrón dirigió la vista al cabello azul llamativo de Grimmjow.

— ¡¿Me vas a prestar atención o qué?! — La paciencia del Espada comenzaba a agotarse. Si esa mocosa malcriada no se animaba dentro de los próximos 60 segundos terminaría por asestarle un Cero en la cara.

— Aun no sé qué es lo que me quieres decir. — La verdad es que si lo sabía, pero hace ya buen rato que no fastidiaba a Grimmjow.

— Lo que te quiero decir es que o dejas esa malcriadez tuya de andar desanimada o yo mismo te mato… — Esas últimas palabras del Espada dieron paso a una expresión de seriedad pura. — Shiori, estamos en plena guerra. No hay tiempo para estas estupideces. ¿Quieres echarte a llorar porque tu novio te dejo? Bien, pero hazlo después de que lo matemos a él junto con sus compañeros shinigamis. Porque aunque no te guste, los planes de Aizen no se van a parar nada más porque a ti te ataco una crisis adolescente…

Tomo solo unos segundos antes de bajar la mirada tras pensar en eso. Por mucho que no le gustara, Grimmjow tenía razón. Para sus compañeros Arrancar y para sus líderes Shinigamis, nada de lo que ella sufría había pasado en realidad. Ella nunca conoció verdaderamente a Toshiro, nunca se enamoro, nunca tuvo una relación con él y nunca fue traicionada por él. No, nada de eso había pasado para los demás, así que debía actuar como tal… No podía olvidar nada de su tiempo junto al capitán de baja estatura, pero al menos debía aparentarlo. Si no lo hacía entonces su vida y la de sus hermanos correría grave peligro.

Se fijo en que Grimmjow no le quitaba la mirada de encima. Trataba de evitar que sus ojos celestes se encontraran directamente con los suyos… Después de todo ese asunto con Toshiro, los secretos con Grimmjow y su reverenda estupidez, no era capaz de mirarlo fijamente. Sentía vergüenza de sí misma por haber actuado de forma tan estúpida. Sentía que, por increíble que parezca, no era digna de ver a su hermano mayor a los ojos.

— Se me va a secar el brazo si no me contestas. — La voz del Espada la trajo de nuevo a la realidad.

— Y-Yo… Supongo que teng..

Antes de que la morena terminada de hablar, Grimmjow había pasado de sostenerla de la chaqueta a sostenerla de uno de sus pies. Luego acerco a la Arrancar a la orilla de la azotea, amenazando con soltarla y dejarla caer al vacío.

— ¡¿Pero que te..?!

— ¡¿Qué estás haciendo?! — Asombro mezclado con pánico se apreciaba en las caras de Ryu y Tori al ver que Grimmjow sostenía peligrosamente a Shiori de la azotea.

No tanto miedo de que la soltara, sino que aquello era una clara señal de que Grimmjow quería hacerle daño, y si la Arrancar evitaba la caída, Grimmjow haría el trabajo del suelo.

— No permitiré que una chiquilla llorona ande por ahí diciendo que es mi hermana… O lo dices con ganas o literalmente te desfiguro la cara a golpes. — La cara y la voz de Grimmjow aseguraban que hablaba totalmente enserio. Esto hizo que a la Arrancar le invadiera cierto nerviosismo.

— Grimmjow yo…

— Mira… — Interrumpió el peli azul antes de que la chica continuara hablando. — Entiendo bien como te sientes, ¿de acuerdo?

Esto último provoco algo de interés y sorpresa no solo en Shiori, sino en los otros dos chismosos que seguían escondidos en la entrada de la azotea. ¿Qué entendía? ¿Qué iba a saber Grimmjow de problemas amorosos? A menos que…

— A mi… A mí también me…— Bueno, ya con esto las cosas empezaban a ponerse raras. — Yo… Entiendo lo que es no poder estar con alguien, ¿Bien? ((¡Si damas y caballos! ¡A Grimmjow le partieron su sádico y rabioso corazoncito! ¡IMPACTENSE!))

— ¿Qué a ti qué? — la curiosidad uniforme se hizo presente en los tres menores, y sabrá Kami-sana el momento en que Tori y Ryu habían abandonado su escondite para acercarse más y escuchar mejor… Oigan, saber los problemas amorosos de Grimmjow era algo que solo ocurría una vez en la vida.

— ¡No pienso hablar de eso! — Sí, era demasiado lindo para ser verdad. — ¡El punto es que entiendo un poco como te sientes! Pero no podemos dejar que cosas como esas nos afecten… No en la situación en que estamos…

Tras oír esto, Shiori empezó a entender realmente a Grimmjow… No es que era un insensible, no era que estaba fastidiado por sus problemas, tampoco era que la estaba obligando a concentrarse en su misión como Arrancar… Al parecer, Grimmjow la entendía, pero fue obligado a dejar sus sentimientos a un lado por su bien, por el bien de ella y de los pequeños… Grimmjow veía como ella tenía que experimentar aquello. Como debía ser forzada a dejar a un lado su dolor y seguir adelante. Grimmjow nunca pudo sufrir a pleno, y ella tampoco podía.

— G-Grimmjow-nii… Y-Yo..

— Nada de "Grimmjow-nii", no te digo esto para que te sientas cómoda, apoyada, amada, ni ninguna de esas pendejadas cursis que te están pasando últimamente. — Y la verdad todo eso lo tenía harto. Desde que aquel enano apareció, Grimmjow ha tenido que soportar esos momentos de sensibilidad y comprensión con su hermana, ¡¿Por qué tenía que aguantarse esas cosas?! Hace mucho tiempo que logro guardar esas estupideces en lo más profundo de él, con la intención de no volver a sacarlas jamás, no iba a soportar esa mierda más tiempo ((¡Tu quieres que te amen Grimmjow! ¡Quieres apapacho! ¡Admítelo!)). — O me convences que dejaras de ser la mocosa llorona e inútil que eres ahora, o te suelto ya mismo y termino con mi martirio de tener que soportarte. Maldita sea, ¡Soy la burla del ejercito Arrancar por tener que hacer de niñera contigo y las pulgas!

Bueno, eso era bastante ofensivo; aunque eso no le quitara cierto grado de verdad. la mente de Shiori fue entonces comprendiendo toda la situación que tenia encima, o más bien, como debía proseguir para por lo menos seguir respirando. ¿Le dolía no estar con Toshiro? Sí. ¿Le carcomía por dentro recordar ese cuadro de su capitán junto a otra Shinigami? Por supuesto que sí. ¿Sentía como el corazón se le agrietaba al ver el brazalete que le habían regalado? Sí, y cada segundo era peor. Pero, y de nuevo, si continuaba con esa actitud tan a la ligera, los demás Arrancar comenzarían a sospechar. Las sospechas llevan a investigación, las investigaciones a respuestas, y las respuestas la llevarían a ella, a Ryu, Tori y Grimmjow a una muerte segura…

— Grimmjow… ¿Cómo superaste lo tuyo? — La pregunta fue hecha con total seriedad. No era para fastidiarlo. Ella necesitaba saber.

— ¿Eh? Bueno… Espera, ¿Por qué tengo que contártelo?

— ¡Escupe, pelo de escoba!

— Pues… Como he estado viviendo todos los días. Golpeando, destruyendo y masacrando todo lo que esté a mi alcance hasta sentirme satisfecho. — … Seh, eso suena muy a lo Grimmjow. Y por poco ortodoxo que parezca, esto le había funcionado hasta ahora.

Shiori por su lado, no estaba consciente de lo que sucedía en su cabeza en ese momento… Comenzaba a verle sentido a las palabras de Grimmjow.

Si se lo meditaba un momento, ¿Qué tenia de malo? ¿De qué servía quedarte en la cama pensando en lo malo? Deprimiéndote por lo sucedido, llorando a cada segundo en silencio, dejando que la angustia se adueñara de ti… ¿Cuál era el chiste de todo eso? Ninguno. Esa era la respuesta.

La imagen de Hitsugaya junto a esa Shinigami volvió a su mente, pero esta vez la reacción cambio. Puede que el corazón se le rompiera... Pero usaría los pedazos para abrirle la garganta a ambos… (( Y ahora estamos viendo algo hermoso.)) Su dolor empezó a transformarse en ira, furia, un deseo insaciable de ver sangre de Shinigami raquítica y zorra corriendo y manchando las paredes gracias a sus garras. ¿Y porque detenerse ahí? La ley natural decía que los Shinigamis y los Arrancar no podían ser amigos, mucho menos pareja… ¿Pero que ocurría cuando no había nadie que los juzgara? No había lugar en Hueco Mundo donde eso ocurriera, pero una vez que Aizen dominara la SS, ¿por qué no ponerlo a prueba ahí? ¿Por qué no pintar a la Sociedad de Almas con la sangre de sus Shinigamis? Acabar con aquellos que la juzgaron, la lastimaron. Exterminar esa especie que le provoco la peor de las torturas… Darle la ilusión de un paraíso imposible para luego quebrarla ante sus ojos…

— Shiori, hace rato que no dices nada y estoy empezando a preocuparme. — Grimmjow no era el único. Los otros dos menores también notaron algo extraño en su amada y cálida onee-san… Algo muy malo.

Antes de que alguien pudiera decir algo para asegurarse del bienestar de la morena, esta ya había reaccionado.

Una mirada siniestra se hizo presente en sus achocolatados ojos. La dulzura, alegría y energía que inundaban esos ojos todos los días fue apagándose hasta dejar algo completamente diferente; algo frio, calculador, y por sobretodo, verdaderamente enojado. La pupila se Shiori se había alargado hasta terminar de darle ese aire felino que la caracterizaba… Ah, no, pero este no era un gatito que quería jugar…Este era un depredador con la mente concentrada en su presa…

La sangre de Ryu y Tori se congelo, mientras que Grimmjow solo podía tragar saliva para aparentar su creciente nerviosismo. Estaba sucediendo algo que solo ocurría una vez cada milenio ((Y no señores, no exagero)). Casi podían sentir el aire ponerse más pesado, o bien comenzar a calentarse. Los orbes de Shiori ya no se mostraban de un dulce color chocolate, ahora se mostraban de un intenso y peligroso rojo… Pocos la habían visto así, y casi ninguno había vivido para contarlo.

— Grimmjow… Estoy furiosa


Y así mis niños, es como nace una súper villana... O bien una ex novia realmente diabólica. No es que yo sea así (?).

¡Siiii! ¡Volviiii...! Y realmente no se como expresar la vergüenza que siento de haber dejado este fic como lo deje. Toda mi cuenta de Fanfiction en general. Todos los proyectos que tenia se quedaron en paro luego de una serie de cosas que me han pasado, al punto de que habría el word y me entraba algo raro en el estomago... Paso el tiempo y me olvide de todos los fics que tenía, y cuando los recordé, de verdad no tenia ningún animo de seguirlos.

Varias veces trate de continuar mis fics... Hasta que veía los HORRORES de gramática y redacción en mis escritos. El tipo de horrores que te provoca hemorragia severa en los ojos. El horror fue tal, que trate de corregir todo y resubirlo... Pero la weba pudo mas que mis deseos de corrección.

Hasta que, finalmente, decidí dejarlos así. Decidí verlo tipo idea de maquina del tiempo. El desarrollo que he tenido desde que empece este fic y la forma en que redacto ahora (que creo, es una diferencia notable)... Y Bueno... ¡Aquí toy!

Realmente dudo que aquellas personas que esperaron por mi fic sigan por ahí, y no los culpo. No se como expresarles lo mal que me siento por haberlos dejado así, y les pido sincero perdón. No tengo escusa mayor más que asuntos personales que no valen la pena mencionar. Pero de nuevo, no sé como disculparme con todos ustedes... En serio que lo siento mucho...

Pero dejando la melancolía a un lado, y para no extenderme más. Luego de dos años de ausencia... ¡Acá esta el capitulo 18 de Shinigami y Arrancar! Espero que logre entretener a alguien, y de verdad espero continuar con este, mi primer fic... Aunque viendo como va la trama de Bleach tengo muuuucho que adaptar.

En fin, muchas gracias por el alma caritativa que disfrutara unos minutos de su día leyendo esto, y al que no pues... Igual gracias.

¡URIKO-SAMA HA VUELTO! n3n