Ni ouat ni goth ni sus personajes me pertenecen, por el contrario la historia es de mi invención.

Este fic va dedicado a mi petita, a todas las chicas del grupo de whatsapp swanqueen, a mi morena, a Natalia y a mi manager adorada.

Especialmente va dedicado a mi pequeña princesa, esthefybautista, a pesar de que pasamos por malos momentos y la distancia nos impide abrazarnos y darnos apoyo como debiéramos, te quiero y estaré contigo siempre, pase lo que pase y a pesar de la distancia. Ya sabes que tienes mi corazón y que, estés donde estés mi alma va contigo. Te quiero.

Muchas gracias a los que me leéis y comentáis, ayuda mucho saber vuestras opiniones. Sin más os dejo leer el capítulo no sin antes recordar que debéis leer a franchiulla, my dark queen y a mi niña esthefybautista. Besitos.

CAPÍTULO 6 ¿QUIÉN SOY?

Emma se quedó observando a esa niña que aseguraba ser la última de los Targaryen, la última de aquella familia que había gobernado el Fuego durante milenios, familia que había sido exterminada por la diosa oscura al tomar el Fuego para sí.

Si realmente era una Targaryen, sus conocimientos sobre la tierra hostil a la que se dirigían podían ser de gran ayuda en esa extraña misión que se habían impuesto. Decidió que esperarían a que la muchacha se recuperase para después interrogarla a conciencia. Tenía muchas preguntas que hacerle, dudas que necesitaban respuesta.

Durante unos días, se quedaron acampando en el bosque, esperando a que Daenerys recuperase las fuerzas y pudiesen seguir su viaje con la valiosa información que tenía la muchacha para ellos.

Fueron días extraños para Emma pues fuese donde fuese el dragón la seguía con la mirada, una mirada ardiente que podía matar de miedo a un hombre en cuestión de segundos. Las palabras de la chica dragón fueron que la bestia estaba en deuda con ella, no sabía hasta que punto podía ser esa deuda una ventaja o un suicidio.

Por otro lado, sus pensamientos más o menos coherentes siempre se veían eclipsados por la bella morena elfa, no salía de su cabeza en ningún momento y empezaba a desquiciarse. No era capaz de aceptar una orden sencilla como quedarse quieta, la reina siempre tenía que desobedecer y perseguirla o, simplemente desparecer y volver al cabo de unas horas de algún paseo estúpido, provocando la histeria de la rubia que temía por su seguridad en todo momento. Si algo le pasaba ella no se lo podría perdonar.

Una vez Daenerys estuvo mejor y podía hablar sin agotarse físicamente, Emma se dirigió a ella para saciar su curiosidad.

-"Así que la última Targaryen, de la sangre del dragón. Vienes del Fuego ¿Verdad?"

-El Fuego es nuestro hogar, la tierra que nos vio nacer.

-"¿Hay más como tú?"

-No hay más, solo nosotros.

-"¿Vosotros?"

-Droghon y yo somos uno.

-"¿El dragón?"

-Él me protege, es mi guardián, cada Targaryen tenía su dragón y eran un solo ser, solo quedamos nosotros.

-"Háblame de los dragones de la diosa"

Ante esa mención, la muchacha puso una cara de profundo dolor y la miró, con esa mirada violeta penetrante y empezó a narrar el origen de los dragones y su turbia historia.

-Con la llegada del primer dragón, llegó el primer Targaryen. Siempre fuimos dos en uno, nos completábamos, nos protegíamos. Entonces solo existían dragones negros como la noche y plateados como la luz de la luna. Fieles criaturas, darían la vida por su humano, o por cualquier criatura que se ganara su respeto.

Tras el ataque de la oscuridad, los huevos de los dragones fueron robados y manipulados por la diosa, las criaturas que nacieron tras ese acto abominable ya no traían consigo un Targaryen sino una sombra y esos dragones nacieron rojos como la sangre, sin alma, eran máquinas de matar. Pronto empezaron con el exterminio de mi raza, ahora solo quedamos nosotros, Droghón y yo, los últimos de mi casa, de mi pueblo, solo quedamos nosotros.

Emma sintió escalofríos, la diosa había manipulado a esas magníficas criaturas para convertirlos en su ejército maldito, su maldad alcanzaba tan magnitud que se sentía pequeña e inútil ¿Quién era ella? ¿Por qué estaba su cara en aquel manuscrito?

-Reconozco tu rostro, Emma Swan. Tú eres a quien ella lleva siglos buscando.

-"¿Saber porqué me busca?"

-Te busca porque tú eres la luz, si te somete, someterá contigo al mundo entero. Si no lo hace, buscará tu muerte pues eres una amenaza para ella.

"-Yo no soy luz de nada, no tiene sentido."

-A su debido momento descubrirás que la luz está en ti, cuando lo hagas la diosa oscura no será rival para tu espada.

-"Nos acompañarás al Fuego, pequeña, contigo podremos entrar, tenemos una oportunidad"

-Os debemos la vida, Emma Swan, Droghón y yo os la debemos, iremos con vos hasta el fin del mundo, hasta saldar nuestra deuda.

Así fue como de pronto, el reducido grupo de extraños héroes que componían, se vio incrementado con la llegada de una nueva reina, la reina legítima del reino del Fuego, y su dragón.

Los renegados estaban bastante contentos de contar con un dragón en sus filas, aunque Emma tenía sus reparos. Con esa bestia era más difícil pasar desapercibido y, en caso de un ataque de la diosa, un dragón contra cuarenta de su raza tampoco tenía mucha ventaja. Iba siempre refunfuñando por lo bajo sobre lo entorpecedor que era tener ese lagarto con ellos cuando Droghon la agarró suavemente con sus fauces y la puso sobre su lomo. Un grito de Daenerys le advirtió que se agarrara a tiempo pue, el dragón salió volando con ella a su espalda, regalándole el momento más increíble y feliz de su vida. Ver el mundo desde esa altura, sintiéndose completamente poderosa, única. Cuando llevaba un rato volando, divisó a su grupito y, no muy lejos de ellos, algó que le congeló el aliento. Las sombras los habían encontrado y se acercaban a ellos sigiloso dispuestos a matarlos. Droghon, que también las había visto, aceleró para ir junto a su dueña y protegerla. En cuanto llegaron con el resto del grupo, Emma les ordenó que corrieran en una dirección, ella iría por otro camino y las despistaría pues era a ella a quién querían.

A pesar de las malas caras, los ruegos de su hermana por no separar al grupo y los reproches de Regina sobre la estupidez que estaba cometiendo, Emma le pidió a Droghon que se los llevara y este, fiel a su salvadora, obedeció dejando a Emma sola corriendo en dirección a una cueva que había divisado mientras sobrevolaba el lugar.

Corría sin darse cuenta de que la reina había desobedecido, una vez más sus órdenes y la había seguido, no pensaba dejar sola a la rubia para que se sacrificara por todos, iba a estar con ella le gustara o no, aun le debía la vida.

Cuando Emma estaba a punto de penetrar en la oscuridad de la cueva, Regina la alcanzó y, sujetándola por el brazo, la obligó a detenerse y mirarla.

-"¿Qué diablos haces aquí, majestad? Os dije que escapaseis"

-Tú sola no puedes contra ellos Swan, quiero ayudarte.

-"Si me hubieras hecho caso estaría mejor, ahora tengo que preocuparme por tu seguridad, eres idiota elfa, nos has puesto en peligro a las dos"

Regina iba a estallar en cólera y a decirle a esa rubia por donde se podía meter sus palabras cuando las alcanzó la oscuridad y se le helaron las palabras en la garganta.

Emma la agarró de la mano y la empujó dentro de la cueva, corriendo las dos por los estrechos corredores buscando una salida, un escondite o cualquier cosa que les sirviera para salvar la vida.

Tras mil vueltas por esos pasillos laberínticos, dieron de bruces con un muro de piedra, no había salida.

Intentaron retroceder cuando el frío las alcanzó, las sombras estaban llegando y ellas no tenían salida.

Se aferraron a sus armas para defenderse todo lo que pudiesen y, cogidas de la mano en la más absoluta oscuridad, ambas tuvieron la certeza de que había llegado el final de su vida, de que iban a morir.