Emma se apoyó en su escritorio, tratando de no pensar, tratando todo lo posible para olvidar. Había pasado un mes desde que había hablado con Regina. La alcaldesa Había hecho todo lo posible por evitar a la rubia, no hubo conversaciones, coqueteo o citas para comer. Emma la extrañaba demasiado, extrañaba hablar de cualquier cosa con su morena más allá de su relación sexual, claro que todavía se despertaba en la noche necesitando a Regina más que nunca.

Ruby llego a la comisaria para almorzar con la rubia y hacerle algo de compañía estos días , todos los días iba con la intención de animar a su amiga, sacarle una sonrisa pero esta estaba perdida en su propio infierno.

Ella oyó la puerta abrirse por un momento su ritmo cardiaco se aceleró un poco el pensamiento de que tal vez era Regina, pero cuando levantó la vista, sonrió con tristeza a Ruby que llevaba una gran bolsa de papel marrón y dos botellas de agua. Ruby sonrió a ella y alzó las cosas que llevaba poniéndolos sobre el escritorio.

"¿Qué de nuevo Em?"

"Buenas tardes Ruby." Ella respondió tratando de no sonar decepcionada. Ruby levantó una ceja, pero no dijo nada acerca de su tono. Le entregó una hamburguesa y se sentó en la silla extra que normalmente era ocupaba por Regina.

"Ella es tan mal como tú, para que lo sepas." dijo simplemente mirando Emma en los ojos. Emma asintió una vez y le dio un mordisco a su comida. No quería hablar de Regina. Hablaron de bella novia de Ruby, Emma podía decir que su mejor amiga estaba enamorada de bella por la forma que ella se expresaba y la manera como le brillaban los ojos cuando hablaba de ella.

Tuvo que cambiar el tema de su novia muy pronto también. Emma se sentía un poco más que celosa de lo feliz que su amiga era. Ella sabía que no era racional, pero si había aprendido algo durante su tiempo con Regina era que las emociones rara vez iban acorde con su racionalidad cuando terminaron de comer. Ruby se despidió de su amiga prometiéndole que mañana vendría y que podían salir por ahí.

Después de terminar todo el papeleo que tenía decidió que era hora de irse , arreglo sus cosas y se fue a casa, últimamente su vida era muy monótona sin sentido, algo faltaba y ella sabía muy bien lo que era, pero tenía que enfrentar la vida de esta manera, n había otra forma.

"¡Mami!" Henry gritó cuando Regina entró por la puerta antes de que pudiera sentarse ya el niño se había lanzado hacia sus brazos. Regina se rió en voz baja y se abrazó a él saboreando su calor era estos momentos los que realmente sabia lo mucho que amaba a su hijo.

"Hola bebe." Regina sonrió por primera vez en lo que parecía una eternidad. "¿Dónde está tu papá?"

Henry se encogió de hombros y señaló la puerta de atrás. "Él dijo que está encendiendo la parrilla para hacer unas hamburguesas."

"Hey amor mío ." se inclinó y la besó en los labios Regina arqueó una ceja hacia él por el beso y el apodo que él no la había llamado en años, pero él no hizo caso a ella sólo pasó las hamburguesas mientras se sentaba.

"¿Cómo estuvo el trabajo hoy?"

Regina suspiró y se sentó en la silla más cercana a su marido. "Henry por qué no vas a jugar?" Ella le preguntó suavemente asintió y se fue corriendo a su columpio.

"así de mal estuvo eh?" , preguntó a Regina.

"este asunto de los presupuesto para Ampliar la ciudad no va a ningún lado, Gold se comporta como un cretino, solo ve por sus intereses, es difícil trabajar con personas como él." Regina dijo mirando a los ojos oscuros de Daniel deseando que fueran los hermosos ojos verdes de Emma. Regina no se sentía bien hablando del trabajo con su marido en otro momento no lo hubiera importado pero él no era ella y nada se sentía bien. En la miro brevemente antes de levantarse y camino hacia Regina. Ella salto un poco cuando sintió sus manos sobre sus hombros.

"Regina Relájate por un momento no te voy a morder." se rió mientras le frotaba los hombros. Regina hizo lo que le pidió, pero no del todo y se puso rígida casi de inmediato cuando él le dio un beso en el cuello. No debió haber notado la reacción de Regina porque él la besó de nuevo.

"¿Qué tal si después de la cena, acostamos a Henry temprano y así podemos tener un poco de diversión." Dijo.

Regina hizo todo lo posible por sonreír hacia él esto era después de todo lo que quería ¿no? Ella quería a su marido que se interesase en ella otra vez y aquí lo estaba haciendo... ¿por qué se sentía como si quisiera vomitar tras la breve mención de tener sexo con él?

Regina no durmió en toda la noche por lo que cuando el despertador sonó a las seis de la mañana ella inmediatamente lo apagó y dio la vuelta en la cama para que ella se enfrentara a Daniel y espero a que se despertara. Después de sólo unos momentos sus ojos se abrieron y una sonrisa soñolienta apareció en el rostro, trató de tirar de ella hacia él y besarla, pero Regina le puso una mano en el pecho para detenerlo.

"buenos días." Dijo que su voz grave Regina apretó los labios y lo estudió durante mucho tiempo antes de que ella abrió la boca para hablar, pero la cerró de nuevo. Sabía que lo que estaba a punto de decir lo cambiaría todo tal vez lo mejor, no podía seguir llevando una vida tan vacía, no cuando amaba a otra persona.

"Quiero el divorcio." Regina dijo antes de que ella se lanzó fuera la cama y comenzó a prepararse para el trabajo.

La besó en los labios, me gusta su boca, oh!

Él me hizo el amor, yo estaba disgustada conmigo misma'

Porque cuando estoy con él estoy pensando en ti

Bueno eso es todo espero les guste, dejen sus comentarios, sugerencias, estoy nuevo en esto de escribir historias, así que recibo cualquier consejo