Hola espero que se encuentren bien se que me tarde un poco y les ruego quer me perdonen pero como mi hermana corrije mi texto bueno por eso me tardo per bueno ya esta arriba y el terser caputulo ya esta listo solo hay que aserle los areglos nesesarios sin mas por el momento qu4e este bien y espero que les guste este capitulo asta pronto.
Capitulo.2: Principio
Época actual.
Siete a.m. y el despertador marcaba ya el inicio del día.
-¡Niñas, apúrense o llegarán tarde! -Dijo el profesor Utonio mientras preparaba el desayuno.- ¡Las cuatro, dense prisa!
Una por una comenzaron a bajar. La primera fue Bombón quien, al igual que sus hermanas, ya tenia catorce años; ella se destacaba por ser muy buena en los estudios, además claro de ser alegre y sincera. Bombón era popular por su inteligencia y sólo era superada por Dexter, su compañero de clases. Tiempo atrás ellos habían tenido una relación sentimental pero todo eso quedó en el pasado, ahora se encontraba libre y más de un joven la pretendía. Dexter y ella como el quedaron como buenos amigos, pero de eso hablaremos en otro momento. También era la presidenta de la escuela, un puesto algo difícil, pero sobre todo tenía un talento muy particular por el cual muchos la admiraban: sabía escuchar a la gente y siempre trataba de ayudar a solucionar problemas. ¡Ah, y claro, también era la primera en llegar a desayunar!
-Buenos días. –Saludó mientras el profesor servía el desayuno.
-Buenos días. ¿Y tus hermanas?
Ella lo miró mientras daba una mordida a su pan con mantequilla.
-Ya sabe, nunca son puntuales.
El profesor sonrió y colocó el último plato sobre la mesa cuando se escucharon otras voces.
-… y fue así como lo mandé a volar, aunque solo fue un sueño se sentía muy real. –Dijo una joven de cabello negro que venía contándoles a sus hermanas Burbuja y Bunny acerca de un sueño. Bellota era la hermana más fuerte en carácter, amante de los retos y de los deportes extremos, aun cuando poseía poderes amaba sentir la emoción de escalar o hacer rapel sin cuerdas. Bellota tenía un club de admiradores y pretendientes pero tal como su hermana, no tenía novio; para ella sólo había alguien en su corazón: el profesor Jack, quien enseñaba historia en su escuela. Bellota lo conocía desde tres años atrás, cuando su familia llegó a la ciudad. Si bien no era buena en los estudios como Bombón, al menos se esforzaba por tener buenas notas.
-Buenos días, profesor. –Lo saludó.
-Buenos días, Bellota.
-¡Buenos días, mundo! -Exclamó Burbuja alegremente. Era la más diferente de sus hermanas, siempre bondadosa y tierna, de un corazón puro al punto de la ingenuidad, pero eso es lo que la hacía especial. Mientras que Bombón se destacaba en los estudios y Bellota en los deportes, Burbuja se destacaba por su talento… ¡para el modelaje! Así es, Burbuja se había convertido en toda una modelo y no sólo eso, también era diseñadora de modas. En la escuela organizaba eventos de pasarelas donde mostraba sus diseños que servían para recabar fondos de proyectos de nuevos alumnos. Burbuja se hizo tan famosa que incluso diseñadores italianos comenzaban a buscarla mientras que representantes de productos femeninos le pedían que modelara o mostrara sus productos o ropa. Ella no aceptaba pues sentía que aun era muy joven para eso, quizás con el tiempo cuando creciera, pero por el momento le parecía mejor disfrutar su juventud.
-¿Escribes una nueva composición? –Preguntó ellota a Bunny, la cuarta hermana. Muchos creían que ella había muerto cuando intentó proteger a sus hermanas. Todo sucedió ocho años atrás cuando aun eran niñas, ellas deseaban tener una hermanas más pero el profesor no lo creyó una buena idea, lo que desilusionó a las niñas; una noche mientras él dormía las tres hermanas entraron al laboratorio y trataron de repetir la formula con la que fueron creadas. Al final falló, ya que en efecto dieron vida a una niña, pero aunque de buen corazón tenia defectos físicos y mentales. Bunny, como la nombraron, era feliz con sus hermanas y fue precisamente por amor a su familia que murió, luego de una batalla que casi les costó la vida a las tres niñas.
Pero al ver la tristeza de sus queridas niñas el profesor Utonio, con su instinto de padre investigó y logró encontrarla, aunque en muy malas condiciones, casi agonizando. Durante meses guardó el secreto de que Bunny se encontraba con vida, no sólo la curó sino que consiguió cambiarla física y mentalmente, el día que les dio la noticia fue el día mas feliz de sus vidas, ¡su hermana estaba con vida! Pero como dicen no todo lo que brilla, es oro, había algo que el profesor les advirtió: Bunny cambiado, cierto, pero no del todo, aun poseía su otro lado, más agresivo y violento, pero solo aparecía cuando se encontraba bajo mucho estrés o muy molesta, cosa que no solía suceder aun cuando luchaba junto a sus hermanas. Sólo una vez surgió esa personalidad y fue tal su furia que desde ese día Mojo Jojo decidió retirarse de la delincuencia. Pero ella normalmente era buena, generosa y amable; como sus hermanas, ella también se destacaba en algo: la música pero no cualquier género, a ella le fascinaba el clásico. Le encantaba componer y mostrar sus canciones además era talentosa en tocar el piano y el violín, varias de las mejores escuelas de música estaban interesadas en ella y así lo externaron con el profesor, pero él siempre dejaba que sus niñas tomaran sus decisiones y, como era de esperarse, Bunny prefería seguir disfrutando de su vida como hasta ahora, después de todo ya habría tiempo. También había otro detalle en ella: desde que era niña y después de lo que le había ocurrido, Bunny era la consentida de sus hermanas, en especial de Bellota, ella era quien la cuidaba y veía más por ella. Como alguna vez diría Bombón "Bellota, es quien mas la quiere y no perdonaría a nadie que le hiciera daño". Pero ahora habría una prueba, la cual sólo ella deberá pasar y Bellota tendrá que aceptar el resultado.
-Si, estoy terminando la mitad de ella. -Le contestó mientras le sonreía, a la vez que hacía una pausa para tomar su té.
-Ya llevas dos semanas componiéndola, ¿por qué la prisa? Es la primera vez que te veo trabajar así. -Le pregunto Bombón
- Dee Dee me lo pidió como un gran favor; dentro de un mes tendrá una presentación muy importante en el que asistirán personas de varias universidades y desea obtener su beca aunque le faltan tiempo para salir de la preparatoria... bueno, quiere estar segura; es por eso que estoy trabajando así y debo terminarla a más tardar la próxima semana.
Una vez explicado continuó escribiendo. Minutos después la charla terminó ya que el autobús de la escuela llegó para llevarlas a su primer día de clases.
-Bueno chicas, es hora de irnos; hoy comienzan las clases y los que estamos en el ultimo año debemos ser los guías de los de nuevo ingreso y como yo soy la presidenta debo estar ahí. -Dijo Bombón poniéndose de pie y dirigiéndose a un perchero donde la esperaba su mochila. Sus hermanas se pusieron también de pie y la siguieron. Las tres la obedecían no por que fuera mandona sino porque en lo que se refería a los asuntos de la escuela era importante y gracias a ella las calificaciones de las tres eran buenas, en especial las de Bellota.
-Niñas no se olviden de llevarse sus impermeables y paraguas, el centro meteorológico informó que hoy llovería.
Las cuatro hermanas asintieron y se despidieron luego de que tomaran sus cosas.
Al llegar a la escuela vieron caras conocidas, algunas gratas otras no tanto. Entre sus compañeras de clase se encontraba Princesa, quien siempre deseó ser parte de su grupo pero nunca lo logró, en parte por su egoísmo y altanería. La ahora jovencita ya no deseaba ser parte de su equipo pero si continuaba siendo algo… molesta. Las chicas ya se habían acostumbrado e incluso convivían con ella al igual que lo hacían con Bell, quien era o mejor dicho fue la principal rival de Bombón. Aun seguía siendo su rival, pero ahora también era su amiga, era una extraña rivalidad fraternal.
Las cuatro hermanas se quedaron de pie a esperar que la campana de la escuela indicara el inicio de las clases.
-¡Hola chicas! -Se escuchó una voz, era Dee Dee, la hermana mayor de Dexter.
-¡Hola Dee Dee! -La saludó Burbuja.
-¿Y qué tal sus vacaciones en Europa? -Les pregunto emocionada.
-Fue interesante, en especial ver tantas obras de arte, lástima que no pudiste acompañarnos. -Le respondió Bombón.
-Si, yo también me arrepiento de no haber ido pero era necesario que conociera la escuela de danza a la que entraré; claro, cuando termine la preparatoria. ¡Y adivinen qué! Hace poco me enteré que una de las escuelas de baile más importantes de Europa va a abrir audiciones para ingresar a estudiar. Así que me he estado preparando para... -Dee Dee no pudo terminar pues sintió que una mano tocó su hombro.
-Y supongo que regresaron igual de aburridas y poco atractivas. –Dijo una hermosa chica de cabello y ojos blancos como la nieve. Bell era una de las chicas más bellas de la escuela. Creada de la misma forma que las chicas pero por un científico malvado, había sido la más fuerte oponente de Bombón. Pero las cosas dieron un giro y terminó uniéndose a las chicas, aunque en el fondo seguía rivalizando con Bombón en todos aspectos. A Bell no le agradaba la competencia, pero convivía mucho con ellas.
-Es un gusto verte Bell en especial tu singular ego, aunque me pregunto cómo es posible que continúes estudiando en esta escuela. -Bunny dejó de revisar su composición sólo para contestarle, ambas se miraron y se sonrieron.
-Es un gusto verlas. –Respondió Bell y después de esto se dirigió a su grupo de amigas selectas.
-Toma Burbuja. -Se escuchó una voz seca y sin emoción. Burbuja sonrió al ver a Mandy y de inmediato la abrazó. Mandy sólo se limito hacer lo de siempre, no corresponder el cariño. Burbuja la soltó y tomó el regalo pequeño que le estaba dando; de inmediato lo abrió: era un collar con una estrella de mar.
-¡Es muy bonito! ¡Gracias, Mandy! ¡Yo también te traje algo! -De su mochila sacó un regalo, y se lo entregó. Era un reloj de pulsera con una foto de Mandy y Burbuja en la carátula.
Mandy mostró una leve sonrisa. -Gracias...
-Vaya, se nota que su viaje fue muy, interesante espero que nos cuenten todo. –Ahora era Dexter quien se acercó a ellas intentando mantener el equilibrio, ya que cargaba sus libros. Al final y con trabajos llego junto a su hermana quien le ayudó con algunos.
-No dejas tus libros ni por un momento, ¿verdad? -Le dijo Bombón sonriendo. Dexter la miró y no pudo evitar sentir algo de nostalgia, él todavía sentía algo por ella. Separarse fue muy doloroso pero finalmente fue su decisión. En su mente evocó el rostro de ella llorando, cuando le dijo que todo había terminado entre ellos. Ahora solo eran buenos amigos y bueno, de eso a nada...
-Si, ya me conoces, mis inventos son mi vida. Además, en estas vacaciones Dee Dee, como siempre, no me dejo trabajar ni mucho menos estudiar. -Dijo con cómica amargura. En ese momento uno de los libros se le cayó y cuando iba a tomarlo alguien se le adelantó.
-Torpe como siempre, Dexter.
El chico no necesitó levantar la mirada para saber que la voz provenía de su mayor rival. Cerebro. En un principió su único objetivo era apoderarse del laboratorio de Dexter, pero su objetivo cambió cuando conoció a Dee Dee, la hermana mayor de Dexter, de quien estaba profundamente enamorado. Dee Dee desconocía los sentimientos de Cerebro, igual que éste no sabía que Bell estaba enamorada de él. Pero mientras que el secreto de Cerebro solo lo sabía Dexter, el de Bell era conocido por todos. Muchos se preguntaban qué era lo una joven tan hermosa veía en alguien como Cerebro, pero la respuesta sólo la sabia ella.
-Bien, casi todos están aquí solo faltan ellos tres. -Comentó Bellota mientras suspiraba.
-¿Y qué tiene de preocupante que ellos aparezcan aquí? -Reclamó Burbuja.
-¿Que qué tiene de malo? ¡Saben mejor que nadie que esos tres son los mas tontos y antipáticos de las escuela! –Refunfuñó Bellota.
Bunny sonrió al escuchar a su hermana. Ella sabía muy bien que Bellota escondía con mal humor y aparente desprecio la emoción que le daba ver a su contraparte masculina. -Se nota que te interesa verlos, ¿no será que tienes unas ganas enormes de ver a Butch?- dijo con sonrisa pícara. Bellota miró molesta a Bunny quien no dejó se sonreír. Sabía que había dado en el blanco. Bellota se puso roja.
-¡Eso es mentira!- Contestó gritando, giró su cabeza en otra dirección y se cruzó de brazos. Su explosión sólo provocó que los demás comenzaran a reír.
Bombón miró por la ventana, contemplando la escuela y a los alumnos que todavía iban llegando, adormilados unos y otros conversando sobre sus vacaciones.
-Bien, de nuevo aquí. Sólo espero que este año no sean de sorpresas. -Dijo mientras Dee Dee y Bunny notaban con asombro la cantidad de estudiantes que este año estaban ingresando.
-Pero ¿qué pasa aquí? -Preguntó Mandy.
-¿Es que acaso la escuela se vuelto loca? ¿Por qué hay tantos estudiantes de primer ingreso? –Preguntó Bunny.
-Como siempre no ponen atención a lo que ocurre en la escuela. -Les dijo Cerebro.
-Y hemos de suponer que tu sabes lo que esta ocurriendo. -Cerebro miró a Dexter quien sonrió burlándose de el.
-Por respeto a Dee Dee haré de cuenta que no te escuché. Bien, como les iba diciendo, antes de salir de vacaciones se nos informo que el siguiente año -o sea, este-, la escuela desarrollaría clases… ¿cómo decirlo? Más llamativas. Es por eso que hay más estudiantes; y si me lo permiten, creo que es una tontería ya que solo se trata de dividir las clases que ya tenemos.
-Eso significa que tendremos más clases. -Para Bellota esto era preocupante, considerando que apenas si podía con las que ahora tenía.
-Afortunadamente nosotros continuaremos con nuestras mismas clases, solo se aplicará a los de nuevo ingreso. -Dee Dee era buena estudiante y buena persona, pero no dejaba de molestar a su hermano; ahora ella y Cerebro en el mismo grado a pesar de que éste último era de la misma edad que Dexter, pero se las había arreglado para estudiar con Dee Dee.
-Solo espero que los nuevos estudiantes no sean tan molestos como los que ya están aquí. -Comentó Burbuja refiriéndose a ciertas personas aun más presumidas que la misma Bell y sus amistades especiales; esas personas eran lideradas por nada menos que Princesa, la joven más rica de la ciudad. Justo en ese momento aparecía una lujosa limusina que llamo la atención de todos. Princesa, haciendo honor a su nombre, descendió de ella con asombrosa majestad.
-Y hablando del rey de Roma... -Comentó Mandy. Bombón suspiró resignándose a estar un año más con ella. Princesa y ella siempre tuvieron diferencias por el rechazo que le hicieron cuando quiso entrar a su grupo. Esto empeoró cuando su cuarta hermana se les unió; desde ese día Princesa les declaró la guerra, en especial a Bombón. Princesa comenzó a acercarse a ellos y mientras lo hacía las miradas de los jóvenes la seguían, en verdad era bonita pero lo que más llamaba la atención de ella -como suele suceder con la gente de su clase- era el dinero.
-Vaya, así que están nuevamente en este colegio. Me pregunto si podré soportarlas este año. –Aunque sonreía mientras les decía esto su sarcasmo era muy notable.
-Que tal, Princesa. -La saludaron más por educación que por gusto.
Mientras esto sucedía, en la entrada del colegió una camioneta se estacionaba.
-Bien, llegamos. Será mejor que vayamos a la dirección antes de que comiencen las clases. -Decía una señora a su compañera, que era una jovencita de uno quince años de edad, delgada, de tamaño más bien bajita. Llevaba el cabello suelto lo cual resaltaba aun más su llamativo color rojo.
-Abuela, ¿crees que mi hermano mayor llegue a tiempo? –Preguntó la chica mientras se dirigían al interior del colegio.
-Por supuesto, mi niña, ya sabes que él es así; estoy segura que en estos momentos esta por llegar a la ciudad. Él sabe que es el primer día de ambos en esta escuela. Lo que me recuerda que debemos apresurarnos, yo también debo presentarme en el nuevo laboratorio. Ser directora lleva más responsabilidades de lo que te imaginas, así que vamos.
La jovencita asintió sonriendo y ambas se dirigieron directamente a la dirección. Mientras tanto, a las afueras de la ciudad, un joven solitario caminaba junto a la carretera portando sólo una mochila tipo militar donde guardaba algo de ropa: un pantalón de mezclilla negro, tenis tipo bota de dos colores, una playera de color blanca, un chaleco negro y por último una gorra del mismo color con una placa de metal; además un par de guantes de color azul marino.
Su nombre era Yafel, un chico apenas de la misma edad que Dee Dee. De carácter tranquilo y amable, lo más llamativo era su cabello no sólo por su largo -hasta la cintura- sino por su inusual color: plateado. Le agradaban los estudios pero prefería la música y los deportes, en especial los que implicaban enfrentamientos cuerpo a cuerpo -a decir verdad, era uno de los motivos por el cual siempre estaba viajando- pero también había otros motivos de los que nunca hablaba.
-Bueno, he llegado y justo a tiempo, parece que pronto lloverá. Qué bueno que la abuela incluyó mi impermeable. –El rostro del chico se ensombreció como si de repente hubiera recordado algo desagradable.- Sólo espero que en esta ciudad todo vaya bien… ¡Bueno, es mejor no preocuparse en vano! Será mejor que me apresure. -Yafel había llegado desde el lado sur de la ciudad donde se encontraba la costa; si bien tanto el lado norte como el oeste estaban conectados al resto del país por carreteras, el sur y el este desembocaban en el mar. Un puente similar al de la ciudad de Manhatan era la entrada principal a la ciudad y era justo por donde caminaba en ese momento. Mientras se acercaba, en el colegio las clases estaban apunto de comenzar y en el salón de las chicas una nueva compañera era presentada.
-Bien jóvenes, es un gusto el estar con ustedes. Para algunos es la primera vez que tendrán clase conmigo, pero a la mayoría los conozco desde hace tiempo. –Comenzó diciendo el profesor.- Bien, les recuerdo que soy el profesor Jack, y mi clase es de Historia Universal. Antes que nada deben saber mis métodos, si todos los siguen tengan por seguro que no tendrán problemas y podrán tener buenas calificaciones. Bien, primero, mis alumnos siempre deben estar atentos; segundo, todos deben participar en clase y por tercero, último y más importante, deben divertirse aprendiendo del pasado...
El profesor Jack era el eterno amor de Bellota y fue, como algunos dirían, amor primera vista. Pero a la fecha ella no había podido expresarle sus sentimientos y era lógico: él era mayor que ella y además un profesor muy serio que infundía gran respeto.
Eso no impedía –sin embargo- que Bellota disfrutara de sus clases aunque su atención no siempre estuviera en la exposición del maestro…
-…bien, ahora pasemos a otra cosa. También debo anunciarles que llegarán cuatro nuevos alumnos. Tres de ellos fueron designados a este grupo por decisión especial de la directora, aparentemente por seguridad, aunque para mi son buenos muchachos. Pasen, por favor. -Les indicó con amabilidad y al salón entraron tres muchachos ya conocidos, eran Brick , Boomer y Butch; la reacción de las chicas no se hizo esperar.
-¡¿Pero que hacen ellos aquí?! -Le susurró Bellota a Bombón, quien tampoco lo podía creer.
-Sólo el profesor Jack sabe la razón, lo mejor es aguardar a ver qué pasa. -Bombón prefería no hacer una tormenta en un vaso con agua, pero Burbuja, como sus dos hermanas, se sentía inquieta. Burbuja sentía algo por Boomer y lo mismo él por ella, pero como ya era costumbre, ambos bandos estaban en constante conflicto así que tener alguna relación no era posible, al menos no por ahora. Burbuja notó que Boomer no dejaba de mirarla y no pudo evitar sonrojarse y bajar la mirada.
-Por favor tomen asiento, hay lugares junto a Bombón, Bellota y Burbuja, aun debo presentar a alguien más. -Los tres obedecieron y en silencio tomaron asiento. Brick era una persona seria y tranquila, pero el sentarse junto a Bombón lo hizo mostrar una leve sonrisa, no así ella que sólo se limitó a no verlo. Butch sí estaba molesto, sentarse junto a Bellota no le hacia gracia y mucho menos a ella. La mirada retadora de ambos lo decía todo: no se simpatizaban. Sólo Burbuja sonreía al ver que Boomer estaba junto a ella.- Bien, como les decía, hay otra persona que debo presentarles. Ella es nuestra nueva alumna. Por favor Nosomi, pasa.
Se trataba de la misma joven que llegara junto con la señora. La chica mantenía las manos unidas al frente, mirando a todos con notorio nerviosismo por tener a todo el salón observándola. Sobreponiéndose a su nerviosismo, Nosomi sonrió.
-Mi nombré es Nosomi Uatanabe, tengo catorce años, soy de Japón pero vivo en su país con mi abuela y mi hermano mayor. Mi hermano también estudiará aquí. Su nombre es Yafel y, bueno, espero seamos amigos. –Dijo con más nerviosismo al final. Nosomi notó que los jóvenes la miraban y esto la hizo sonrojarse. Sabía que era bonita, pero no le gustaba ser notada.
-Gracias Nosomi, por favor toma asiento junto a Bunny. -Nosomi se sentó y Bunny dejó de escribir para mirarla. Ambas se sonrieron y sin más la clase comenzó. La mañana fue tranquila y los chicos fueron cambiando de materias y profesores sin mucha oportunidad de platicar entre clases. A pesar de que el día prometía ser tranquilo, Bombón notó algo en Brick. Aunque era un muchacho siempre serio y no le gustaba ser sociable -trataba con muy pocos, incluyendo a sus hermanos-, también era conocido por ser muy bueno peleando. Tanto que con el paso de los años logró superar a las chicas, pero al final tomó la decisión de ya no molestarlas. Esta decisión tuvo un motivo doloroso no sólo para él, sino para otras personas. Brick pretendió a Bombón cuando ésta era novia de Dexter, lo que los llevó a que ella y su novio tuvieran problemas y pelearan constantemente. Al final esto provocó que Dexter terminara su relación con ella. Para Brick esto no fue una victoria sino una estupidez provocada por él y desde ese día era pocas las ocasiones que él volvió a tener contacto con Bombón. Él no sabía, sin embargo, que ella sí sentía algo por él, por eso había notado la seriedad del chico; algo le preocupaba, Bombón podía sentirlo y por eso continuaba mirándolo. En ese momento el timbré de la escuela sonó indicando que la hora del almuerzo había llegado.
En cuanto la profesora se retiro del salón todos los jóvenes se acercaron a Nosomi, rodeándola y de paso a Bunny, haciéndole tantas preguntas que ella apenas podía responderles.
-Hey, por qué no la dejan en paz. -Se escuchó una voz. Cuando miraron de quién se trataba, vieron que Butch estaba detrás de ellos, con los brazos cruzados, y lentamente comenzó a caminar hacia ellas; de inmediato los chicos le abrieron paso y él se colocó junto a Nosomi.-Bien, ¿quieren que se los explique de otra manera? -Esta vez Butch comenzó a acariciar su puño derecho. Butch era conocido por ser el más temido y respetado de los tres hermanos, además de que también se le conocía por sus constantes peleas con Bellota. Ella siempre ganaba, pero muchos sospechaban -entre ellos los hermanos de ambos- que él lo permitía.
-Como siempre de escandaloso. -Dijo Bellota. Butch la miró y cuando le iba a contestar alguien más intervino.
-Mejor tranquilízate, hermano. -Le dijo Boomer, el tercer hermano, el más tranquilo y paciente de los tres, éste colocó su mano derecha sobre el hombro de su hermano.-Comienzas a asustar ala damas. Además de ser muy caballeroso.
-Es cierto, además tenemos la obligación de mostrar la escuela a los nuevos estudiantes. Bombón termino por calmarlos a ambos. Butch al ver que todos los chicos se esfumaban y sólo quedaban las chicas y sus hermanos, se limitó a suspirar.
-En ese caso comencemos por la cafetería y mejor nos apuramos o no alcanzaremos ni una lechuga. -Boomer había acertado y sin más todos ellos, incluyendo a Nosomi, se dirigieron a la cafetería.
