Bueno antes que nada me disculpo por haberme tardado tanto pero para mi desgracia el tener dos trabajos me obliga a separarme por ratos el subir los capitulos espero que me comprendan y que sean pacientes ya que en adelante tandra que ser así pero ante todo no dejare de subirlos lo que si me alegra cambiando el tema es que si les esta gustando la historia esto me alenta que continue escribiendo a un mas que de echo la misma la tengo planeada para bastantes capitulos y quisas despues de terminar esta historia continuarla pero me estoy adelantando como siempre les agradesco que la lean y espero no tardarme tanto esta ves así que disfruten este capitulo y asta pronto.
Capitulo.8.
El primer día de clases.
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6:00 a.m. El reloj de Yafel sonó.
-Mmm… ya es hora, -se estiró para alargar el brazo y apagarlo- lo mejor será que me ponga de pie y entrene un rato, aun tengo tiempo. Hoy es mi primer día de clases, posiblemente vuelva a verla, pensó emocionado mientras se ponía de pie; en poco tiempo estaba preparado: pans, tenis, sus guantes y su gorra que jamás dejaba. Al cruzar la reja fuera de su casa miró a ambos lados, ya comenzaba a movilizarse la gente para sus trabajos o escuelas; contentó con su 'inspección' comenzó a trotar por las calles de la ahora su nueva ciudad. Parecía que nada de la noche anterior había ocurrido, la gente se mostraba de lo más normal, todo aquel que veía en su paso parecía tranquilo, sin nada más que su preocupación por las tareas del día.
Yafel trotó cerca de media hora hasta que llegó a un parque y comenzó a disminuir su velocidad hasta sólo caminar tranquilamente. Observó a esa hora el parque era un lugar muy apacible, y mucho más pequeño de lo que le había parecido el día anterior; tenia un pequeño lago con patos que ya comenzaban a hacer sus actividades, y se podía escuchar el trinar de las aves. Yafel se detuvo a orillas del pequeño lago cruzándose de brazos y miró nuevamente a su alrededor, sonriendo. –Es perfecto para entrenar-, se dijo, y de nuevo comenzó a caminar alrededor del lago hasta que se detuvo junto a dos grandes árboles que predominaban sobre los demás. Los tocó a ambos, sin decir nada, y luego se dio vuelta. –Bueno, comencemos.
Yafel se colocó en guardia, puso sus dos manos al frente, la izquierda delante de la derecha y ambas abiertas con los dedos un poco flexionados; colocó sus piernas en la misma posición que sus manos y un poco flexionadas, concentrado. Yafel comenzó a entrenar en el estilo chino rápido y pérsico eran cada uno de ellos Pero Yafel no era el único que se encontraba en ese lugar, cerca de ahí alguien también realizaba sus ejercicios o, para ser precisos, entrenaba, y era nada menos que el conocido profesor Jack, quien practicaba con su espada, Sus movimientos era más que admirables. El samurai estaba concentrado en su entrenamiento hasta que escucho ruidos que lo alejaron de su concentración; se incorporó y miró a su alrededor: los sonidos se escuchaban en varios lugares del parque.
-Que extraño, parece que hay alguien más en este lugar. -Comenzó a caminar intentando dar con los ruidos hasta que llegó al lago donde vio a Yafel, quien entrenaba sin percatarse de su presencia. Al verlo, Jack quedó tan impresionado que se detuvo para observarlo de lejos. Yafel entrenaba en un estilo que de inmediato reconoció. Es el estilo de la grulla, que sirve sólo para la defensa. De pronto Yafel cambio de estilo. Ahora cambia a tigre, ataque de forma feroz y total, velocidad y ataque en uno. Justo en ese momento cambió de estilo nuevamente. ¡Increíble ahora cambió a jaguar! Son pocos a quienes conozco que pueden cambiar de estilo de esa forma; ese estilo es más de velocidad que ataque, sin embargo lo que la hace una de las cinco técnicas más importantes es que cuando ataca es de forma rápida y precisa, de un sólo ataque puede terminar a su oponente. Pero antes de que pudiera continuar, Yafel cambió por cuarta vez su estilo de pelea. Jack, quien era experto en todo tipo de combate, no podía creerlo. Pero, ¿cómo es posible? Ahora esta utilizando el estilo de la serpiente, rápida y mortal; en este estilo el ataque se efectúa golpeando los puntos precisos del cuerpo con solo utilizar dos dedos de cada mano. Esta técnica es la ultima de las cuatro y es la más difícil de efectuar, sin embargo, al dominarla, se puede pasar a la ultima técnica que reúne a las cuatro. Justo en ese momento y antes de que pudiera decirlo, Yafel cambio por quinta vez. El Dragón, la ultima técnica.
Esta técnica utilizaba combinando las cuatro técnicas, aunque su guardia era diferente. Pero ahí no terminaba todo, Yafel hizo algo que asombró aun más al maestro: mientras golpeaba al viento con la palma de la mano derecha abierta, giró con su codo izquierdo y golpeó, girando de nuevo pero esta vez con sus piernas golpeando una, dos, tres, cuatro, cinco veces, todo con un mismo movimiento. Las mismas veces que giraba eran las mismas que golpeaba con sus piernas una tras otra hasta que, dando la quinta vuelta y de forma inesperada, Yafel se alzó a casi dos metros del suelo, pero esta vez golpeando sólo con la pierna derecha en el aire, seis veces seis vueltas, algo parecido a las aspa de un helicóptero. Cuando la distancia que recorrió había terminado bajó su pierna poco casi al mismo tiempo él también descendía. Ya en el suelo Yafel comenzó a caminar, parecía que su entrenamiento había terminado y Jack lo miró todavía sin poder creer que alguien tan joven pudiera hacer lo que el chico había hecho. Jack fue sacado de sus pensamientos cuando el brillo provocado por el sol al dar con su espada le dio en la cara. Algo parecido le sucedió a Yafel, a quien el brillo del sol en la cara le hizo mirar su reloj; era las 7:30.
-Creo que ya es suficiente. -Dijo Yafel mientras se secaba el sudor–. Hoy comienzo con mis clases, será mejor irme a casa y prepararme. -Yafel se colocó nuevamente su gorra y después de contemplar por un momento el lago, se retiró. Jack al verlo hizo lo mismo.
Ese joven mostró lo que hacia mucho no veía: determinación por el combate aun cuando sólo era un entrenamiento. Eso es de respetarse. Sólo hay una persona me ha mostrado la misma determinación: Bellota, pero parece que alguien más se ha presentado. Pensó sonriendo el samurai. Pero eso lo veremos después, por ahora la escuela me espera.
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Con la salida del sol las actividades de la ciudad aumentaron; los jóvenes se preparaban para ir a la escuela y las chicas no eran la excepción, a las 7:30 ya se encontraban levantadas y, como en toda familia, listas para una discusión por el baño. Aun cuando había un baño en cada planta, el del primer piso era donde se encontraba la discusión.
-¡Apresúrate Burbuja¡ -Gritaba Bellota mientras tocaba la puerta como todas las mañanas, esos eran los detalles que hacían que la casa tuviera vida, cada uno de ellos hacía al profesor sentirse a gusto, tenía muy en mente que algún día sus hijas se irían y él se quedaría solo, por eso atesoraba cada momento de su vida con ellas, incluso cuando se "peleaban". La puerta del baño se abrió.
-He terminado. -Comentó con tranquilidad Burbuja.
-¿Por qué cada mañana te tardas tanto? -Le preguntó su hermana casi histérica mientras pasaba junto a ella.
-Por que tengo que cuidar de mi cabello y hacerlo toma tiempo. –Respondió tranquilamente mientras se secaba el mismo–. Además, tú tienes la culpa, si te levantaras más temprano como Bunny y Bombón no te retrasarías mucho, así que te recomiendo que te apresures a alistarte para, la escuela. -En ese momento Bellota miró el reloj del baño, en verdad era tarde.
-Tu hermana tiene razón, deja de discutir y apresúrate, el autobús no tardará en pasar por ustedes. -La apresuró el profesor mientras pasaba junto a ellas con un cesto de ropa sucia. Bellota ya no contestó y entró al baño cerrando la puerta detrás de ella. -¡Niñas, les deje el desayuno en la mesa así como dinero para el almuerzo! Bombón, dejo el cesto de ropa en el sótano, recuerda que te toca lavar la ropa cuando llegues de la escuela y Burbuja, a ti te toca hacer la cena, yo llegare un poco tarde, así que no me esperen. ¡Por cierto, también hacen su tarea, lo digo por ti, Bellota¡ -Grito mientras comenzaba a bajar por la escaleras que llevaban al sótano, poco después Bombón Bunny y Burbuja ya se encontraban listas para partir, solo faltaba Bellota en ese momento llamo el camión.
-¡Bellota, el autobús de la escuela ya esta aquí, o te apresuras o te dejamos! -Bellota bajó las escaleras a toda prisa sin detenerse; pasó por la cocina y tomó una rebanada de pan tostado. Sus tres hermanas ya se encontraban casi subiendo, el autobús.
-Espere un poco- por favor. -Le pidió Burbuja al chofer.
-Otra vez tarde. -Dijo el chofer mientras sonreía y movía la cabeza, en unos segundos la retardada salía de la casa con el pan tostado aun en la boca y subió al autobús.
-Vaya, hay cosas que nunca van a cambiar. -Se escucho la vos de Bell quien se mantenía con sus amigas; el comentario no molestó a las tres hermanas ya que era verdad, pero como se dice la familia es primero.
-¿Será por que tú también eres parecida? -Le contestó Bunny quien en ese momento se sentaba. Bell la miró y solo se encogió de hombros.
-Dejemos esto para otra ocasión. Bunny, ¿pudiste hablar con Dee Dee anoche? -Preguntó Bellota. Bunny en ese momento revisaba su mochila buscando algo hasta que su rostro se iluminó y sacó unos papeles: eran partituras.
-Si, poco después de que ustedes se fueran con los chicos le hable y le dije que la canción ya estaba terminada, que hoy mismo se la daría para comience a montar los pasos, la tengo aquí. -Bunny terminaba de acodar las partituras cuando alguien se les acercó, era Mandy.
-Oigan, ¿saben que ocurrió con Brick después de lo sucedido en el puente? La pregunta que hizo no sólo llamó la atención de las cuatro hermanas, sino de todos en el autobús.
- Brick está bien. -Le respondió Bombón.
-Bueno, aunque no todo terminó bien. -Intervino Grym, la mayoría que conocían a Mandy y Billy también lo conocían a él, no por su forma de actuar sino por que era sirviente de ambos, en especial de Mandy.
-¿Por qué lo dices? -Preguntó Bunny con preocupación quizás por Yafel.
-Anoche tuve que trabajar tiempo extra. -Fue todo lo que contestó. Al terminar desapareció. Bunny miro a Mandy.
-Lo único que te puedo decir es que estuvo fuera casi toda la noche, no le he preguntado nada. -Bunny miro por la ventana del autobús, sintiéndose más preocupada hasta que sintió una mano en su hombro. Era Bellota.
-Estoy segura que se encuentra bien.
-Eso espero. -Dijo sin ánimo.
Mientras tanto en la casa de Yafel, éste ya se encontraba listo y desayunando, a diferencia de su hermana.
-¡Nozomi! ¡Apresúrate, aun tienes que desayunar! -La apresuró Catalin. –A veces me pregunto por que serán así las jovencitas de hoy.
-No me preguntes, yo soy hombre. -Contestó Yafel a medio bocado.
-Perdón por el retraso, ya estoy lista. –Se disculpó Nozomi mientras entraba a la cocina.
-Ahora veo por que tardaste tanto. -Comentó Catalin observándola. Nozomi vestía diferente, llevaba un pantalón de mezclilla de color azul cielo, un par de tenis blanco, una blusa de blanca y encima una camisa de mezclilla del mismo color que el pantalón; por último, una gorra de color rojo. Tanto Catalin como Yafel la miraron con curiosidad pues no era normal que ella vistiera de aquella manera.
-¿Cambiaste tu forma de vestir? –La pregunta de Yafel provocó que su hermana se sonrojara.
-Eso es bueno. -Comentó Catalin, su nieta comenzaba a adquirir personalidad propia.
-Tú hiciste lo mismo, hermano mayor. - Yafel también se había vestido de forma diferente, aunque aun vestía de negro; llevaba un pantalón de mezclilla negro, una playera roja, una chamarra torera negra y azul, una botas negras y claro, lo que no podía faltar, su gorra así como sus guantes.
-Es verdad, creo que llegar a esta ciudad nos ha cambiado desde el primer momento que la pisamos. –Dijo Yafel riéndose. Se puso de pie y tomo su mochila, Nozomi casi había acabado de tomar su jugo.
-Bueno, niños, es hora de irnos o llegaremos tarde y es tu primer día, Yafel. -Fuera de la casa los esperaba la camioneta de Catalin, quien conducía personalmente.
Poco después el autobús que traía a las chicas llegaba al estacionamiento. El lugar estaba abarrotado de estudiantes.
-Jóvenes, hemos llegado, pueden bajar. -Les indicó el chofer a la vez que habría la puerta y comenzaron a descender.
-El segundo día de clases. -Comento Burbuja a la vez que tomaba su mochila.
-Esperemos que este día sea tranquilo. -Dijo Bellota.
-Sólo espero que no lo digas por ti. -Se escuchó una voz y al voltear vieron que los tres hermanos se acercaban a ellas, la alegría (si bien no expresada de forma llamativa pero si tranquila) hizo sonreír a todos, en especial a Bombón.
-Pareciera que nada de lo de anoche ocurrió. -Comento Bellota al verlos tan tranquilos.
-Cierto. -Respondió Bommer, por un instante un silencio incómodo se hizo presente, no por lo ocurrido la noche anterior sino por lo que sentían tres de ellos, la noche anterior dio como resultado 'alterno' que tres de los chicos se acercaran. Incluso Bellota y Butch, que eran usualmente más huraños y apáticos.
-Solo esperemos que esto no se vuelva a repetir. -La voz de Bell los hizo reaccionar.
-Ya se habían tardado en dar su opinión. -Le contestó Bombón algo enfadada.
-Bell tiene razón, aunque esté mal que yo la apoye, pero déjame decirte, Bell, que para mí es un gusto que todo terminara bien. -Justo en ese momento aparecía Princesa acompañada también por sus amigas. Bell sonrió al escucharla, era cierto.
-También para mí, en fin, nos vemos en el salón. Y Brick, no te metas en más problemas y si lo haces, al menos avisa, porque ¿sabes? Si no nos cuidamos entre nosotros nadie lo hará. -Y después de guiñarles un ojo se retiró.
-Yo también me retiro, nos vemos. –dijo Princesa. En ese momento llegaba la camioneta de Catalin con sus dos nietos.
-Aquí los dejo, perdona que no te acompañe a la dirección pero tengo que estar lo más temprano posible en el laboratorio, la prueba final para el experimento esta lista. Eso me recuerda, Yafel, que después de que termines tus clases necesito que vengas al laboratorio. -Yafel tomó sus cosas y la miró.
-De acuerdo, abuela, pero será después de que vaya a la estación de policía para dar la declaración por lo sucedido anoche.
-Nozomi, mandaré a alguien para que te recoja y te lleve a casa, en la noche nos veremos. -En ese momento Nozomi se acercó a ella y la besó en la mejilla.
-Está bien, abuela, en la noche te veré a ti y a mi hermano. -Y bajó del vehículo. Catalin encendió el motor y se retiró. Yafel y Nozomi comenzaron a caminar hacia el interior de la escuela, al cruzar la gran reja Yafel se detuvo y comenzó a observar la escuela; por un momento desapareció la gente y el ruido, sólo la escuela y él estaban presentes. Yafel despertó cuando sintió la mano de su hermana en su hombro. -¿Qué pasa? -Le preguntó. Yafel sonrió.
-Nada, sólo que me imaginaba esta nueva escuela, y si te soy sincero, me agrada, igual que esta ciudad.
-¡Nozomi¡ -El grito los interrumpió. La chica vio que era Burbuja quien le llamaba y le señalaba dónde se encontraban. Al verla tomó a Yafel de la mano.
-Ven, quiero presentarte a mis amigos. -Mientras se acercaban, Yafel notó la presencia de alguien a quien deseaba ver. Bunny no se había percatado de su presencia, su atención se mantenía en uno de sus cuadernos de música. Junto a ella se encontraba Dee Dee, a quien le explicaba lo del cuaderno. Yafel y Nozomi llegaron junto a ellos.
-¡Hola chicos, buenos días!
-Buenos días, Nozomi. -Contestó Burbuja.
-¿Y quién es el joven que se encuentra junto a ti? ¿Tu novio? -Le preguntó Bellota, de inmediato los demás clavaron la mirada en Yafel, quien sonrió ante la pregunta; lo mismo hizo Nozomi. Fue en ese momento cuando Bunny y Dee Dee lo miraron, de inmediato Bunny se sonrojó.
-¡No! ¡Claro que no! Él es el hermano de quien les hablé, Yafel. -Yafel se adelantó a ella un paso y saludó con una ligera inclinación de su gorra.
-Es un placer conocerlos aunque a uno de ustedes ya lo conocí ayer. -Miró a Brick quien se adelantó a saludarlo.
-Veo que llegaste con bien a tu casa, eso me alegra. -Le dijo contento aunque no lo demostraba. Yafel desvió su mirada para ver a Bunny que se escondía detrás de Burbuja. Yafel no era de las personas quienes se apenaban, no era su estilo, así que se acercó a ella. Burbuja se hizo a un lado, si alguien conocía mejor que nadie los sentimientos de los demás era ella, y al ver los ojos de Yafel decidió no interferir. Al ver que su hermana se alejaba Bunny intentó retenerla, sujetando la blusa de Burbuja, pero ella se soltó y para cuando intentó reaccionar Yafel ya se encontraba frente a la chica, al verlo se sonrojó. Yafel miró el cielo.
-Parece que este día también lloverá. Comento y para Bunny resulto algo extraño ya que al mirarlo ya no sintió, pena era como si a Yafel lo conociera desde hace tiempo y como el también miro el cielo.
-Entonces será mejor que te entregue tu impermeable. –Le dijo con voz tímida. Yafel la miró.
-Mejor quédate con él, me sentiría mal si te enfermaras. -Bunny lo miró y ya no se sintió nerviosa.
-Pero te mojarás.
-Y por eso debes utilizarlo, por mí no te preocupes. -Contestó sonriendo.
-Pero... –Quiso insistir pero en ese momento la campana indicó que las clases comenzarían.
-Creo que lo mejor será que vayamos a clases. –Dijo dando por terminado el asunto. –Si me permiten, debo ir a la dirección y después a mi salón. -Yafel se despidió.
-En ese caso nos veremos en el almuerzo y ahí te presentare a todos mis amigos. –Dijo Nozomi. Yafel saludó con su gorra y se retiró; lo mismo hicieron los demás.
-¿Ese es tu hermano? -Le pregunto Burbuja Nozomi quien sonrió.
-Pronto lo conocerán.
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Una hora después, Yafel salía de la dirección en compañía del director.
-Bueno, Yafel, ya tienes tus horarios y los salones correspondientes. Sólo me resta desearte suerte, sé bienvenido. -Yafel lo miró y se colocó su gorra.
-Gracias, director, nos veremos después.
Yafel caminó hasta uno de los pasillos y se detuvo, mirando hacía todos lados. Creo que es por aquí. Se dijo así mismo y se dirigió por la derecha, justo cuando llegaba al final comenzaron a escucharse gritos. El chico de inmediato corrió hacia donde provenía el alboroto.
-¡Corran por su vida! -Escuchó a uno de los estudiantes que pasaba cerca de él, seguido por más estudiantes. Uno de los profesores se topó con el grupo de muchachos, y Yafel, al verlo, reconoció que era japonés.
-¿Qué sucede? –Preguntó el hombre al joven que iba delante de los demás.
-¡Profesor Jack, es Dee Dee! ¡Volvió a tomar otro de los experimentos de Cerebro! Recuerda lo que paso el año pasad, ¿verdad? -Para el profesor Jack el recuerdo de esa experiencia lo alertó.
-¿Cómo olvidarlo? ¡Tardamos dos meses en quitar todo aquello! -Yafel miraba con curiosidad lo que ocurría, Jack no se había percatado de su presencia. Justo en ese momento el laboratorio explotó y un humo de color verde comenzó a salir; todos se quedaron inmóviles.
-¿Con qué estaba trabajando? -Preguntó Jack.
-Bueno, era una fórmula para cambiar el color de cierta tela pero cuando Cerebro comenzó a combinar lo elementos, Dee Dee tomó el recipiente. ¡Otra vez como el año pasado…! ¿Cree que sea toxico? -Jack se adelanto a ellos.
-No lo sé, pero lo mejor será que salgan de aquí. -Todos los estudiantes lo obedecieron menos Yafel quien se acercó al laboratorio. En ese momento que Jack lo reconoció; Yafel miró el gas que aun salía del laboratorio.
-Esto no es tóxico. -Les dijo.
-¿Y como lo sabes? -Le preguntó uno de los estudiantes. Yafel sonrió ante la pregunta.
-Es simple: para poder cambiar el color de una tela se necesitan elementos muy sencillos como el jabón, y por lo que veo aquí sólo se colocó más de un elemento. Además de la explosión y el gas verde, lo único que haría teñir del mismo color que el gas a los que estuvieron cerca de la explosión.
Yafel no estaba equivocado, del laboratorio salió alguien tambaleándose; ese era Cerebro, de un llamativo color verde. Detrás de él salía Dee Dee, sin que el experimento le hubiera afectado en lo absoluto. Cerebro dio unos pasos antes de caer desmayado; las risas de los demás no se hicieron esperar. Lo dicho, mi primer día de clases aquí será algo que no olvidare jamás. Una hora después de lo sucedido, la clase que fuera afectada por la intervención de Dee Dee se repuso aunque con sus consecuencias finales: además de Cerebro el maestro de laboratorio también había quedado de color verde.
-Después de lo sucedido (nuevamente gracias a Dee Dee) creo que podremos seguir con la clase. -En ese momento vio a Yafel fuera del salón–. Bueno, con lo que queda de la clase les presentare a su nuevo compañero; por favor, pasa. -Yafel entró. Al principio nadie se había fijado en él por el desastre armado por Dee Dee, pero al entrar en el salón todos (especialmente las señoritas) se quedaron de una pieza: era el mismo muchacho que peleó la noche anterior en el puente–. ¿Por qué no nos platicas un poco sobre ti? -El profesor se sentó en su silla de color verde. Yafel miró a todos sus compañeros, dejó su mochila, a un lado y se quitó la gorra.
-Mi nombre es Yafel, vengo de Japón y vivo con mi abuela y mi hermana. Apenas llegué ayer pero espero ser amigo de todos ustedes. -Tranquilamente se colocó la gorra, miró a sus compañeros que lo miraban con curiosidad o con duda. Las jovencitas lo miraban con interés, incluyendo a Dee Dee, que aunque era alguien especial también era mujer y no podía evitar sentirse atraída. Cerebro lo notó y se molestó.
-De acuerdo, Yafel, no tiene sentido que te sientes porque la clase ya terminó, pero tu asiento será el que está a un lado de Dee Dee, es el único disponible en esta clase. -Yafel asintó con la cabeza y el maestro se dirigió al resto de la clase-. Recuerden lo que vimos hoy antes de lo sucedido, la semana que viene tendremos examen. Hasta mañana a todos. -Dijo mientras la campana daba por terminada la hora.
La clase había terminado y de inmediato todos los jóvenes se acercaron a Yafel y comenzaron a hacerle muchas preguntas como de dónde venia, si tenia novia, qué le gustaba comer, qué música le agradaba… los chicos preguntaron cómo hacia para pelear de esa manera, pero Yafel no respondió a esas preguntas, sólo se limitaba a sonreír.
-Agradezco su interés pero ya habrá tiempo para responder a todas sus preguntas, lo único que pido es que me digan dónde se encuentra el salón de historia, esa es mi siguiente clase. –Dijo mientras se ponía de pie. En ese momento lo sujetaron de la mano y lo jalaron, apenas tuvo tiempo de tomar sus cosas.
-¡Yo te llevo! -Se escucho la voz de Dee Dee, fue gracias a ella que pudo librarse de los chicos.
Lo dicho: será un día que no olvidaré. Ambos se alejaron del salón. Cerebro los seguía detrás convencido de que tenía un adversario.
Y así comenzó el primer día de Yafel -y quizás una nueva vida.
