En fin, ya era hora de que Percy opinara un poco ¿no? Otro cap más, espero que comenten que les parece la nueva situación, es algo diferente a lo que habían visto hasta ahora. Les recuerdo que la historia ya está escrita al completo. Disfruten XD.

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Percy's POV

Me levanto, desayuno y hablo un rato con Annabeth y Grover antes de dirigirme a la Casa Grande para mi reunión con el director y Clarisse.

No me hace ninguna gracia tener que tratar con esa chica otra vez, al menos espero que el señor D no este por ahí.

Cuando entro me llevo una grata sorpresa, en vez del señor D la que ocupa una silla al lado de Quiron es Silena, una hija de Afrodita de cabello dorado rojizo, ojos azules cielo y una figura muy bonita. Además ha sido agradable conmigo desde que entré, que ya es más de lo que se puede decir de otras...

Clarisse está medio oculta entre las sombras que proyectan varios muebles, apoyada en la pared con su típica cara de malos amigos. Paso de ella y me siento enfrente de Silena, de espaldas a la hija de Ares.

-¡Wow! Clarise, te veo muy bien, el néctar te ha puesto mucho más atractiva- Las dos personas que tengo enfrente me miran algo confusas pero yo sigo con mi charla- Rubia y con esos ojazos no habría podido luchar contigo el otro día, me habrían puesto una multa por dañar monumentos- Me río y poco a poco todos comprenden la broma.

Oigo un gruñido a mis espaldas y noto que algo se mueve. Silena me sonríe halagada aunque está un poco incómoda.

-Y ¿sabes qué es lo mejor de todo? ¡Qué hasta el carácter parece haberte cambiado! No te había visto sonreír nunca, pensaba que sólo sabías gruñir- Termino de decir muy rápido.

Clarisse aparece en mi campo de visión, notablemente furiosa. Quiron me mira con cara de juez y la hija de Afrodita se encoje un poco en su sitio pero me guiña un ojo rápidamente cuando vuelvo a mirarla. Al parecer ella no está aquí para mediar en favor de la otra chica.

-Dime una cosa Percy, ¿Se lo está pasando bien la zorra de tu mamá en el inframundo?- Clarisse se suelta mordaz como ella sóla y sus palabras me alteran tanto que me lanzo por encima de la mesa que se inerpone entre nosotros para golpearla.

Entonces Quiron se levanta y nos separa antes de que empiece a gotear la sangre. Sólo he tenido tiempo de asestarle dos puñetazos, el primero lo ha parado con el antebrazo pero el segundo, que le ha dado a la altura del estómago, la dobla sobre si misma y le provoca arcadas.

Silena se levanta para ayudarla pero ella le suelta un manotazo y le grita:

-¡Aparta, barbie! -Se incorpora como puede y parece que ha conseguido mantener su desayuno donde debe estar.

-Pobrecita, la nena tiene problemas para aguantar un asalto- Escupo con desprecio la frase mirándola.

El centauro se desespera y estampa su mano contra la mesa con tal fuerza que me estraña que no la parta por la mitad.

-¡Basta!- Nos mira furioso, primero a mi y luego a ella.

-Percy, para ya- Me pide Silena.

Eso termina de indignarme, ¿¡Ella mete el dedo en la herida y soy yo el que tiene que parar?!

-¡No, no te confundas! ¡No soy yo es que está llevando las cosas al límite!- Señalo a la morena- Es ella, con sus problemas mentales- Me acerco a Clarisse, que me mira con odio- ¡Nadie te soporta! ¿Lo sabes, verdad? Ares aún debe estar lamentándose de haberte reconocido como hija-

Ella intenta alcanzarme pero Quiron la coge y Silena me mira horrorizada.

-¡Percy! Primero le das una puñalada en el estómago que ni con todo el néctar que ha tomado en estos días se ha curado y después de soltarle un puñetazo en la misma zona te burlas de ella por no aguantarlo- La rubia me mira fijamente- Quitando todo lo que os habéis dicho entre medias, que os habéis pasado los dos- Nos mira alternativamente esperando que pongamos cara de arrepentidos pero nosotros seguimos siendo dos fieras que esperan el momento preciso para tirarse la una encima de la otra- Pensaba que tenías la cabeza mejor amueblada- Me dice por lo bajo decepcionada.

Me consuela que al menos esperara más de mí que de la hija de Ares.

Tras unos segundos Quiron nos convence para que nos sentemos todos. Silena y él en un lateral de la mesa y Clarisse y yo en extremos opuestos.

-Os había reunido aquí con la esperanza de que hiciérais las paces con la ayuda de Silena pero visto lo visto vais ha tener que trabajar bastante antes- Se pasa los dedos entre su cabello canoso, cansado- Quiero que dialoguéis, Silena hará de mediadora, así aprenderéis a tratar a la gente, al parecer os hace falta a los dos- La hija de Afrodita asiente conforme.

-No tengo nada de lo que hablar con él- Portesta la morena evitando mirarme.

Entonces me siento pequeñito al pensar en lo que ha dicho Silena sobre la puñalada de su estómago y me arrepiento de todo lo que he liado con la dichosa bromita.

También me viene a la cabeza Annabeth "Percy, prométeme que no vas a volver a hacerle algo así a ningún otro campista. Ser el hijo de uno de los tres grandes conlleva mucha responsabilidad, cada una de tus decisiones desencadena unas repercusiones terribles y no puedes permitirte este tipo de arrebatos".

Me lo dijo justo después de que le diera a un chico de la cabaña 5 la lanza de Clarisse. De hecho, se tiró todo el día regañándome por la pelea.

-Peor para vosotros, al final de las sesiones decidiré qué castigo poneros a cada uno en función de vuestra manera de tratar al otro- Se levanta de us silla de ruedas mágica para estirar las patas.

Ahora es Beckendorf a quien recuerdo "Dale una oportunidad, ¿vale?".

-Y si ninguno de los dos colaboráis no os iréis de aquí hasta que anochezca y os haré madrugar para que tengáis más tiempo que pasar juntos- Termina de resumirnos la normas.

Para entonces yo ya me he convencido a mi mismo de que voy a ser cordial con Clarisse así que asiento levemente con la cabeza, Quiron me mira satisfecho y da una palmada:

-Que comience la acción- Se retira a un rincón desde el que nos observa de brazos cruzados.

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The End. Elliot