Soy el peor ser de la tierra por dejar que pasara tanto tiempo sin actualizar el ultimo capitulo, pero es que la universidad me absorbió por completo, por eso aprovecho que mi escuela está en paro de labores (los que están en México entenderán si les digo que soy del Instituto Politécnico Nacional), aprovecho para terminar esta historia.
Disfruten de este, el ultimo capitulo de Bloody Rose!
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Capitulo 7:
Deadly Night
Cuando desperté el crepúsculo apenas comenzaba, Ciel dormía profundamente a mi lado, sin hacer ruido me levante y prepare la tina para bañarme.
Me introduje en el agua caliente, tratando de relajarme pero ere inútil, Claude podría atacar en cualquier momento, y además me preocupaba la reacción de Ciel; recargue la cabeza en la orilla de la tina mientras veía los últimos rayos de luz entrar por la ventana, cerré los ojos cuando la habitación se quedo a obscuras.
Escuche pasos acercarse lentamente, entreabrí los ojos y vi a Ciel acercarse con movimientos felinos y entrar a la tina, sentándose sobre mí. Suavemente lo rodee con mis brazos, mientras que Ciel se acurrucaba en mi pecho; quedándonos en silencio por varios minutos.
-Perdóname, Sebastian- murmuro.
-¿Por qué lo dices?
-Por mi culpa se fue aquella mujer…- guardo silencio unos momentos- Tu la amabas mucho ¿verdad?
- Si, pero eso fue hace mucho tiempo
-Entonces aun la amas- sentí como se encogía un poco en mis brazos
- No, ahora yo te amo a ti
-Pero no puedo compararme con ella, ella te convirtió y se preocupo por ti desde a que eras un niño… Yo únicamente te e causado problemas
- No digas esas cosas- exclame, tomándolo de los hombros- Ella me transformo, pero murió al poco tiempo de mi nacimiento, dejándome solo por mas de quinientos años, en los cuales únicamente conocí la soledad y el odio. Pero, cuando te conocí- ahora mi voz sonaba mas tranquila, acaricie tiernamente su mejilla- volví a recordar como vivir, me enseñaste a amar y a olvidar mi odio por la vida…
- No me dejes, Sebastian- susurro mientras me abrazaba con desesperación- eres todo para mí, no podría vivir sin ti…
-Nunca te dejare, estaremos siempre juntos, sin importar que ocurra, te lo juro- Aquel niño se había convertido en mi mundo, no podía perderlo y mucho menos dejar que Claude le hiciera daño. Tenía que pasar sobre mi cadáver…
Pero de repente Ciel se llevo la mano a la garganta, distrayéndome de mis pensamientos.
-¿Tienes sed?- dije mientras colocaba mi mano sobre la suya.
-Si…No e bebido en mucho tiempo
-Ven, vamos a alimentarnos
Nos levantamos y nos arreglamos. Por algún motivo sentía que no debía dejar la mansión esa noche, ya que si la dejaba no regresaría, pero si dejaba a Ciel con sed por más tiempo podría ser peligroso, y además también yo tenía mucha sed. Saque la caja de bronce del fondo del ropero y saque la pistola, junto con dos cartuchos y me los guarde en el cinturón sin que Ciel se diera cuenta. Bajamos hasta la puerta y nos dimos cuenta que estaba lloviendo, me detuve antes de salir.
- ¿Qué pasa, Sebastian?- me gire y en un movimiento rápido movimiento lo abrace y lo bese, casi con desesperación.
-¿Por qué mejor no nos quedamos?- le suplique
-Tengo mucha sed…
Era inútil insistir más, me separe y salí por la puerta, con Ciel detrás de mi. Decidimos tomar un atajo por el bosque, pero mientras más nos adentrábamos en el espeso bosque el viento soplo fuertemente, trayendo consigo un fuerte olor a sangre, mire discretamente los alrededores, distinguiendo una sombra que nos seguía por el bosque, ocultándose en los árboles.
-Mantente cerca- murmure.
En ese momento el tiempo comenzó a moverse rápidamente: Claude apareció frente a mi y me golpeo en el estomago, pero le regrese el golpe en la barbilla.
-¡Corre!-. Le grite a Ciel mientras empujaba a Claude al suelo.
Lo golpee en el rostro pero el me pateo, alejándome de el y escondiéndose de nuevo entre las sombras
-¡Cobarde! ¡No huyas!- Grite mientras sacaba la pistola de mi cinturón.
De nuevo me golpeo en el rostro pero esta vez con más fuerza, arrojándome varios metros lejos de él; aun aturdido me incorpore y comencé a disparar en la dirección en la que estaba, pero esquivo mis balas, me levante y salí corriendo detrás de él, corriendo casi a la par, hasta que se detuvo, escondiéndose entre los árboles, rodeándome; apunte rápidamente y dispare cuando vi que se quedaba quieto, mirando cómo caía al suelo.
Pero me lleve una gran sorpresa cuando Claude me golpeo por la espalda, pero me gire en un rápido movimiento, tomándolo del cuello.
-¿Cómo has podido sacrificar a Alice, por ese chiquillo de mierda?- lo golpee en la frente con el mango de la pistola.
-No le digas así- ladre
- ¿Cómo conseguiste esa arma?- grito al ver el escudo grabado en el mango de la pistola
-Alice me la dio
-¡Mentiroso!
-No te tengo que dar explicaciones- dije mientras le apuntaba a la frente
-¡Qué esperas! Dispara… No tienes las agallas para hacerlo
Sin esperar más presione el gatillo, la bala penetro en su cráneo, mientras la plata comenzó a hacer efecto en su cuerpo: su cuerpo comenzó a cristalizarse violentamente, quebrándose, haciéndose miles de fragmentos en pocos minutos, los cuales se hundieron en el lodo.
-Adiós, hermano…
Pero entonces una duda hizo que mi cuerpo temblara:
Si Claude apenas había muerto ¿A quién le había disparado hace unos momentos?
-No, no puede ser…
Corrí de nuevo en dirección a donde había disparado, rogando que no fuera lo que estaba pensando
Pero cuando llegue y vi la escena mi cuerpo perdió la fuerza, dejándome caer de rodillas mientras las lagrimas caían por mis mejillas.
Ciel estaba tirado en el piso, la bala le había atravesado el estomago…
Aun sin poder creerlo me acerque a él y lo tome en mis brazos.
-Tengo miedo, Sebastian
-Yo estoy contigo, no te pasara nada- la lluvia caía sin piedad sobre nosotros.
Suavemente me acaricio por última vez la mejilla, mientras lloraba
-Te…Amo…-susurro mientras cerraba los ojos
Su mano cayó sobre su estomago.
-Ciel…- suavemente lo moví- Ciel…
Pero aunque lo llamara no se movía, no respondía… Tan solo estaba quieto y apacible, como si durmiera. Lo abrace fuertemente, mientras mis lágrimas caían sobre su rostro
-No…No…¡NOOOOOOOOOOOO!- aquel grito venia del fondo de mi alma, que ahora se ahogaba en un mar de sufrimiento.
Me incline y bese su frente con inmensa ternura.
-Estaremos siempre juntos…
Sin pensarlo dos veces me lleve la pistola a la sien, y jale el gatillo.
Pero todo comenzó a moverse lentamente, la bala salió muy lenta permitiéndome observar las imágenes que pasaban por mis ojos: Los rostros de mis padres, su muerte, el encuentro con Claude, cuando conocía a Alice, mi transformación, mi vida con Claude y Alice, los quinientos años de soledad… La primera vez que vi a Ciel… La primera vez que hicimos el amor… Su transformación…
Pero en ese instante apareció una imagen nueva, nítida y casi palpable:
Estaba en el jardín, que estaba completamente lleno de nieve, y en el centro se encontraba Ciel, de espalda a mí.
-Ciel…
En ese instante se giro y me sonrío, tendiéndome los brazos, sin pensarlo dos veces corrí hacia él.
Pero todo se volvió obscuro, ya no sentía nada ni pensé en nada, todo era paz y calma. Mi alma se quedo con la de Ciel, en un lugar que estaba separado del cielo y del infierno, alejado de toda esencia humana o sobrenatural, no esperábamos la reencarnación ni inmortalidad, únicamente nuestro amor…
Para siempre juntos
Fin…
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Espero y les haya gustado tanto como a mí me gusto escribirla. Por el momento no publicare nada ya que pienso ocupar el tiempo libre que tengo para adelantar otros escritos que tengo, así que por un rato me desapareceré del foro, pero no se preocupen, regresare con otros trabajos tardeo o temprano.
Besos embarrados de nutella para todos
