Disclaimer: ALLDA es propiedad de Nickelodeon, VIACOM, Paramoun, Mike, Bryan and Night. No saco ningún beneficio de esta historia.

Notas: Por favor vean el final de la historia para mis notas finales y agradecimientos.


Era en otro tiempo, uno de sangre y trabajo duro

Cuando la oscuridad era una virtud y el camino estaba lleno de lodo.

Llegué desde tierras salvajes, una criatura desprovista de forma.

"Ven", dijo ella.

"Te daré refugio contra la tormenta" – Bob Dylan


EXTRAÍDO DE LA COLECCIÓN PERSONAL DEL ESTADO DE LOS BEI FONG EN LOS ARCHIVOS DE LA UNIVERSIDAD:

Querida Katara:

Feliz Cumpleaños. Espero que te guste el abrigo. Tío dice que la piel de kómodo y la lana del cordero-koala deberían de mantenerte abrigada. Mamá dice que debí haberte dado más joyas.

Zuko.

Querido Zuko:

Esas fueron que, ¿cuatro líneas? ¿CUATRO? ¿Es todo lo que puedes hacer? ¿Nada sobre Toph o Teo o como van las cosas? ¿Tus proclamaciones reales son así de vagas?

Katara.

P.D.: De veras me gustó el abrigo. Ya es invierno aquí, y los hombres de la Tribu Agua Norte no estaban exactamente familiarizados como matar o despellejar a los tigres polares así que… estamos todos pasando un poquito de frío.

Querida Katara:

Tenía esta extraña idea de que quizás tú estés demasiado ocupada reconstruyendo tu país como para leer mis cartas. Pero aparentemente no.

Todo el mundo está bien. Teo tiene su propia fábrica, ahora. (La construimos sobre los cimientos de la que tú casi destruiste). Toph está poniendo a la milicia en forma. Ty Lee parece disfrutar el servicio comunitario. (Trabaja en el zoológico.) Xiao Zhi ha tomado su capitanía de la guardia muy bien. Mamá está intentando enseñarle a Tío a tocar el citar. Él alega ser demasiado viejo.

Bajé los impuestos. El precio del arroz está alto. Los soldados están regresando a casa.

Zuko.

Querido Zuko:

Sabes, cuando dije que todos estaban pasando un poquito de frío, eso no significaba que tenías que enviar todo un barco lleno de abrigos. (Pero gracias, porque a Aang le queda todo chico y la tela simplemente no es lo suficientemente abrigada y sé que el odia usar algo hecho de animales, pero perdió su ropa de invierno en algún lugar por el camino y no puede evitarlo)

Entonces, Ursa y Xiao Zhi están en la misma casa que el Tío Iroh, ¿eh? ¿Qué tal va eso?

Suki dice que extraña la comida de la Nación del Fuego. Yo también la extraño.

Katara.

Querida Katara:

¿Qué, los quinotos de océano ya no son suficiente para ti, ahora? ¿Tus gustos han cambiado?

Tío es o muy valiente o muy estúpido. O tiene ganas de morir. No lo he decido. Siempre me he preguntado sobre su juicio, pero pensaba que solo era un excéntrico inteligente. Ahora no estoy seguro. Mi madre mató a su padre. Odiaría verla repetir la historia.

Zuko.

Querido Zuko:

Son ciruelos de mar. CIRUELOS DE MAR.

Gracias por las semillas. Y la miel. Y el jengibre acaramelado, lo cual todavía me recuerda a Ozai y es un poquito espeluznante.

Los guardias que enviaste me viven llamando Señora del Fuego Katara. Es como extraño. Y todo el mundo aquí también lo hace, hasta que les dije que soy solo Katara, que nací aquí como un montón de otras personas, pero después Aang empezó con lo especial que soy, lo cual es muy lindo, pero ya no soy más la maestra de agua control del Avatar – solo estoy intentando ser yo.

Las mujeres aquí están celosas de mi collar. Sokka dice que los hombres están molestos de que yo haya elevado el estándar – ahora todas quieren perlas.

Katara.

Querida Katara:

Los guardias seguirán dirigiéndose a ti por tu título hasta que ya no lo tengas. Los sabios aún están trabajando en como proceder exactamente con el divorcio. Técnicamente te casaste como una novia de guerra, y no hay demasiados precedentes para esa clase de separación.

Todavía me asusta hasta el esternón cuando alguien se dirige a mí como Señor del Fuego

Aang tiene razón. Eres especial. Pero ya eras especial antes de que despertaras a Aang. Toph dice que tú eras la única maestra agua que quedaba en tu aldea. Si la historia se hubiera desenrollado de manera diferente aún hubieras sido algo raro. Aún así te hubieran mirado de esa forma. Es parte de quien eres.

Tu collar – bueno, mi collar, supongo – se sigue resbalando. Hice que Toph me hiciera una muñequera para él el otro día. Es como una especie de esposa. Le gusta trabajar con oro porque es muy maleable, pero yo solo lo elegí para no tener que preocuparme de que se le fuera el brillo. Ese fue un buen uso para la corona de Ozai. Desde entonces tengo hecha una nueva corona.

Y gracias por el bumerán. Practicaría más, pero las mascotas de Ty Lee parecen pensar que está destinado para juegos de "atrapar"

Zuko.

Querido Zuko:

¿Estás dejándote crecer el cabello? Pensé que todos los Señores del Fuego tenían que tener el pelo largo. Los retratos hacen parecer que sí de cualquier forma. No sé porque pienso en eso justo ahora – probablemente porque Sokka está tratando de dejarse la barba. (Suki la odia.)

Supongo que tienes razón – siempre fui un poquito rara, por aquí. Solía creer que era solo por ser la hija de un jefe, o una de las pocas chicas que quedaban, pero no había otros maestros en los alrededores, y eso era peor. Al menos tú tenías maestros fuego cerca.

Katara.

Querida Katara:

Tenía maestros fuegos que me eclipsaban en cada esquina. Azula era un prodigio. Oh, como a Ozai le gustaba decir: "Azula nació con suerte. Zuko tuvo suerte de nacer". Piénsalo de esta forma: al menos no tenías ni idea de lo terrible que eras con el agua control hasta que el Avatar apareció.

Mi barbero vive molestándome con una barba. Cree que necesito "asentarme en los fundamentos", ahora. Creo que es solo un haragán y no quiere afeitarme como es debido.

Zuko.

Querido Zuko:

¿Dejas que alguien más te afeite? ¿Tienes alguna idea de lo peligroso que es eso? ¡Él podría cortarte la garganta mientras tienes la cabeza debajo de la toalla! No me gusta nada.

No me gustan las barbas, tampoco. Y si te dejas una de esas barbitas raras al estilo Ozai, te la congelaré. Nadie quiere una sanguijuela colgándole del mentón.

(Y no dejes que tu cabello crezca mucho. Me niego a estar casada con alguien con el cabello más lindo que yo. Puedes dejártelo crecer tranquilo cuando el divorcio termine)

No puedes haber sido un horrible maestro fuego.

Katara

Querida Katara:

Era terrible. Era peor que terrible. Era una vergüenza.

Tengo que levantarme más temprano solo para afeitarme, sabes. Tu opresivo régimen se ha extendido más lejos que los sueños imperiales de Azula hubieran podido. Deberías estar orgullosa.

No tengo el pelo más lindo que tú. El tuyo se riza.

Zuko.

Querido Zuko:

Los rizos son molestos. Especialmente en la mañana, cuando tengo que peinarlos (¡No envíes esa tina de peinado! ¡Lo digo en serio!)

Ey, al menos tú nunca desquitaste tu resentimiento por tu control con el Avatar.

Katara.

Querida Katara:

Mi viaje entero era por mi resentimiento con el Avatar.

Mamá envía estos cepillos, y algo de aceite de nuez para alisar tus nudos.

Me gusta más tu cabello antes de que lo peines.

Zuko.

Querida Katara:

No me hagas enviarte a mi tío. Contéstame.

Zuko.

Querido Zuko:

Lamento tardar tanto en responderte. (No mandes al Tío Iroh.) Es temporada de ballenas aquí, y siempre hay un montón de herida, lo que significa un montón de trabajo para la sanadora. Así que he estado ocupada.

Aang está pasándola bastante mal, también. Abrimos la primer ballena de la temporada, y tuvimos nuestro banquete y festival de siempre, y no noté que se había ido hasta muy tarde, (vaya amiga, ¿eh?) Lo encontré sentado junto a los huesos la ballena, tocándolos y llorando.

No sé que hacer.

Katara.

Querida Katara:

Envíalo aquí. Siempre hay lugar para él. y el zoológico de Ty Lee está progresando – puede pasar el tiempo allí. Además, sé que Toph lo extraña. Ella le dicta todas sus cartas a Ty Lee, por supuesto, pero ella me pregunta que dices sobre él. Creo que Aang no le está contando mucho.

Nunca me escribe a mí, tampoco.

Zuko.

Querido Zuko:

Le conté a Aang de tu sugerencia, pero se limitó a suspirar y preguntarme si yo quería que se fuera. ¡Por supuesto que no quiero que se vaya! De hecho, estaba sorprendida de que quisiera venir con nosotros – dijo que quería volver a "donde había comenzado", pero no creo que este funcionando de la manera que quería.

Sé que no quiere escribirte, pero pregunta por ti. Un montón.

Katara.

Querida Katara,

No deberías ser el mensajero entre nosotros dos. Si el quiere preguntarme algo, puede hacerlo. Se firme con él. Toph dice que funciona.

Hoy ayudé a inaugurar el primer monumento conmemorativo de guerra desde la derrota de Ozai. Es para los soldados extranjeros que murieron defendiendo la Paz del Avatar. Los amigos de Pai Sho de Tío nos habían advertido, pero hubo disturbios. Toph casi envió a toda esa gente dentro del volcán.

Yo también todavía tengo un montón de problemas controlando mi genio. Hoy una flecha pasó zumbando junto a mí y todo lo que pude hacer fue no empezar a sacar lava directo del suelo (pasó también sobre la cabeza de Toph)

Zuko.

Querido Zuko:

¿Nos necesitas allí?

Katara.

Zuko:

Es todo. Estamos empacando.

Katara.

Querida Katara:

No. No lo hagan. No los quiero aquí.

Zuko.

Querido Zuko:

Ey, un montón de gracias. Tendré eso en cuenta.

Katara.

Querida Katara:

Eso no fue lo que quise decir y lo sabes. Las cosas están peligrosas aquí. Demasiados soldados vuelven a casa incapaces de trabajar, y el precio del arroz ha subido exponencialmente desde que dejamos nuestras colonias en el Reino Tierra. Los colonos están volviendo, también, y están encontrando todo diferente a como lo dejaron. Algunas de esas familias han estado en el Reino Tierra desde que la guerra comenzó – nunca han visto la Nación del Fuego. Todo el mundo está descontento. La ciudad entera es un polvorín.

Si tengo que preocuparme por ti, perderé concentración.

Zuko.

Querido Zuko:

No tienes que preocuparte por mí. Soy una maestra de agua control, una maestra de sangre control, una maestra tormenta, y la Señora del Fuego. (¿Dónde exactamente están nuestros papeles de divorcio? ¿Te fijaste en la bóveda?)

La Señora del Fuego debería estar ahí, creo.

Katara.

Querida Katara:

No. Ella no debería estar aquí. Hay más sentimiento xenofóbico que durante la guerra. La Señora del Fuego se convertiría en un blanco de inmediato.

Verifico la bóveda con frecuencia. Me gusta ver lo mucho que Toph ha estafado a la guardia del palacio.

Zuko.

Querido Zuko:

Sabes, la mitad del "sentimiento xenofóbico" quizás sea el hábito de juego de Toph. Tú sabes que fue buscada, ¿verdad? Había carteles.

Pero hablando en serio, ¿es lo correcto que yo esté fuera? Quizás si la gente viera que estás comprometido con… buenas relaciones extranjeras… ¿se rendirían?

Katara.

Querida Katara:

"¿Buenas relaciones extranjeras?"

Bueno, supongo que todavía eres una buena "relación" extranjera, y yo todavía estoy comprometido a ti bajo la ley y a los ojos de la Nación del Fuego…

He visto el cartel de se busca. Ty Lee tiene uno enmarcado en su habitación.

Zuko.

Querido Zuko:

Le conté a Aang lo que estaba pasando y está enojado por no haberse enterado antes. Supongo que Toph no quería preocuparlo, por lo que nunca le dijo nada en sus cartas. Él está en camino. Dice que es el trabajo del Avatar conservar la Paz del Avatar.

Buena suerte.

Katara.

Querida Katara:

Amo a mi madre, pero cuando le dije que no, que Aang no comería carne, puso esta cara rara y preguntó: "¿Ni siquiera pescado?"

Esta conversación es dos veces más frustrantes cuando la tengo con el equipo de cocina. ¡Soy el Señor del Fuego! ¡Le pago a esta gente por sus servicios, no por sus opiniones!

Zuko.

Querido Zuko:

Oh, no, ¿el Pequeño Señor Maestro Idiota la está pasando mal con los sirvientes? Estoy llorando por ti.

(Aunque intenta que coma algo. No había mucho para él en lo que se refiere a comida que nunca haya tenido cara, y él odia los ciruelos de mar)

Katara.

Querida Katara:

Por supuesto que odia los ciruelos de mar. Es un chico listo.

También está realmente delgado, y está aquí, ahora, y está zumbando por mi oficina en esa cosa planeadora y desparramando todos mis papeles y haciendo entrar en pánico a mis secretarios.

Se siente bien. No sé por qué.

Zuko.

Querido Zuko:

Se oye feliz. Me alegra. ¿Crees que será capaz de remediar la situación?

¿Hace calor allá? Aquí es el final del invierno. Dime que tan cálido está, allí, o me volveré loca.

Katara.

Querida Katara:

Está tan caluroso aquí que cuando lleve a Aang a navegar hoy, no necesité un abrigo. Ni una camiseta. Fue agradable.

Usamos un anticuado bote de madera esta vez. Le conté a Aang que después del Polo Norte, Tío y yo estuvimos varados en una balsa por semanas. Le conté que era bueno hacer trampa, porque el podía hacer aire control alrededor de las velas. Tenía un montón de preguntas – que comíamos, como vivíamos, como era para mí no estar tras él. Le conté cosas que no le había dicho a nadie. Y se sintió bien.

Juro que está más alto, ahora. Y come como un rinoceronte. Mi personal de cocina ahora puede preparar tartas de nata de huevo hasta durmiendo. No ayuda que mi madre lo mime tanto, y a él le encanta cada minuto de eso.

Está ayudando. Sé que no está tan feliz como podría estar, pero una vez que encuentra algo que hacer, es un pez en el agua. Es difícil, porque no puede ir simplemente y cambiar la forma de pensar de la gente. Pero él es Aang. Llega a gustar con el tiempo.

Trajo a una chica a casa, hoy. Su nombre es On Ji. La gente de mi Tío la está investigando.

Zuko.

Zuko:

No necesitas "investigar" a On Ji. Es una vieja compañera de clases de Aang. Bailaron juntos en una fiesta. (Lo cual creo que fue un poco extraño, pero solo porque ella ya tenía novio). ¿Qué estaba haciendo en la capital?

Quizás no quiero saber, ¿pero que le dices a Aang que no puedes contarme a mí?

Katara.

Querida Katara:

On Ji estaba en la ciudad para encontrarse con el barco de su padre. Fue herido en el Reino Tierra, y por fin está en casa.

El Maestro Piandao vino a visitarnos, hoy. Dice que le ha enviado una copia del volumen compañero de "La Esposa Consumada" a Sokka como regalo de bodas. Se llama "El Esposo Completo", y Sokka debería de estar recibiéndolo pronto.

Toph ha sido desafiada a una revancha por la Roca a beneficio de una asociación para viudas y huérfanos. Las entradas cuestan treinta monedas de oro cada una. Creo que Tío planea comprar el estadio entero.

Zuko.

Querido Zuko:

Me alegra oír que el Maestro Piandao está bien, y que Sokka aprenderá incluso más sobre… esgrima.

Será un gran duelo. (Siéntate bien atrás.)

No respondiste mi otra pregunta.

Katara.

Querida Katara:

He hecho un montón de cosas de las que no he estado orgulloso. No necesitas saberlas todas.

Zuko.

Querido Zuko:

Pero quiero saber. (Está muy aburrido aquí. Había olvidado lo aburrido que era el invierno. Si escucho una historia más de Gran-Gran sobre el Maestro Pakku, puede que le haga cerrar la boca con sangre control)

De veras quiero saber. No solo porque estoy aburrida. Estoy sola aquí. Sokka siempre está con Suki y Papá con Akna (No me acuerdo si te dije, pero tuvieron una pequeña ceremonia cuando regresamos. Papá me pidió mi bendición. Sokka ya le había dado la suya). Y Gran-Gran está pensando en "retirarse" al Polo Norte. Quiere vivir de nuevo en la ciudad que conoció al crecer.

Quizás solo estoy celosa de Aang. Pensé que yo sabía todos tus secretos.

Katara.

Querida Katara:

Le robé un caballo-avestruz a una chica del Reino Tierra y a su madre, después de que curaron a mi Tío y nos dieron de cenar.

Le mentí a la primera chica que por primera vez me invitaba a salir. Luego huí de ella.

Le escribí una nota a Mai cuando la dejé. Ni siquiera le dije adiós. No podía. Estaba demasiado asustado.

Le robé a la gente solo para obtener las cosas bonitas que extrañaba y no podía ganar. Les robaba solo para asustarlos.

Parte de mí todavía extraña la máscara.

Seguro que ahí afuera hay alguien que quiere ayudarte con tu problema de soledad.

Zuko.

Querido Zuko:

Si por "ayudarme" te refieres a "quedarse embobados conmigo" entonces sí. Algunos de los marineros de mi papá son buenos en eso. Luego uno de los guardias que tú enviaste tose, y todos huyen. Lo que probablemente es igual de bueno – Como que no tengo tiempo para nadie que es intimidado por tus guardias. (Claro, se ven crueles en el exterior, pero he llegado a conocerlos. Son adorables ratones polares grandotes por dentro.) Además, aún soy una mujer casada.

De veras quería gustarle a Jet. De veras quería que Hama fuera buena. Fastidié a Tía Wu para que me dijera todo sobre mi futuro.

Robé un montón de cosas.

Le grité a Aang cuando lo hacía mejor que yo. Le grité a Toph cuando se divertía más que yo.

Bien en el fondo, culpaba a Papá por lo que le pasó a Mamá.

Katara.

Querida Katara:

Los marineros de tu papá son el doble de tu edad. Y también los hombres que mandé.

¿Qué dijo Tía Wu sobre tu futuro?

Zuko.

Querido Zuko:

Ella dijo que me casaría con un poderoso maestro y que moriría rodeada de mis nietos. Dejó de lado algunos detalles importantes. (¿No podrías habernos advertido sobre Azula? ¿O sobre el General Fong? ¿O sobre el Paso de la Serpiente?)

Hoy vimos la primera evidencia del deshielo. Fue un liquencito púrpura luchando por salir del hielo. Me agaché solo para mirarlo mejor, pero Sokka entró en pánico. Significa que la primavera está llegando. Se dio cuenta hoy que no sabe como construir una casa que no sea de hielo.

Katara.

Querida Katara:

¿Así que Suki sobrevivió al invierno en el Polo Sur? ¿Aún no eres tía?

Dime cuando exactamente debería ir a Kyoshi, y si debería enviar a Teo antes como regalo. Odiaría ver morir a Suki bajo las vigas de una casa construida a los apurones.

Zuko.

Querido Zuko:

No, no soy tía. (Lo que significa que tú tampoco eres tío. ¿Y dónde por todos los rulos de Koh están esos papeles de divorcio? ¿Deberíamos tan solo quemar el contrato de matrimonio y acabar con esto?)

Por favor envía a Teo antes. Sokka necesitará toda la ayuda que pueda conseguir.

Katara.

P.D.: Pregúntale a Suki por la fecha exacta. Está organizando esta boda como si fuese la toma de una ciudad.

Querida Katara:

Los sabios están trabajando en nuestro divorcio, lo prometo. Pero quemar el contrato de matrimonio es imposible. Está impreso en la piel de un dragón dorado muy raro. El papel pergamino mismo tiene cientos de años. Es invaluable. El único rollo más valioso, en términos materiales, es el del que leímos nuestros votos. Ambos son antiguos, y solo los sabios tienen acceso a ellos.

Enviaré a Teo, y posiblemente a Toph. No tiene sentido tener un puñado de trabajadores cavando los cimientos cuando una sola maestra tierra puede hacerlo con un solo movimiento, y mejor. ¿Cuántos cuartos extras debería de tener la casa?

Zuko.

Querido Zuko:

Perdón. Solo bromeaba con lo del contrato. Sabes eso, ¿no? Nunca lo quemaría. Es un pedazo de historia. No podemos deshacernos de él así nomás.

La casa debería de tener un montón de habitaciones de más. Creo que Sokka quiere engendrar una tripulación entera.

Katara.

Querida Katara:

Hecho y hecho. Teo está dibujando los planos mientras hablamos. Aang está intentando ayudar… no está haciéndolo muy bien. Quizás los envíe juntos. Tengo un montón de trabajo que terminar antes del viaje, y creo que él podría ayudar a Teo y a Toph en Kyoshi. Los constructores escucharán al Avatar, al menos, si son lo suficientemente tontos como para no obedecer las órdenes de Toph.

Aunque voy a extrañar a Aang. Disfruto nuestros días de navegación. Mi madre dice que Aang solo necesita la atención constante de alguien por un ratito. Dice que ha tenido que compartir todo en su vida – incluso se supone que los monjes cuiden a todos los chicos, no solo a unos pocos.

Cuando conocí a Aang por primera vez, le dije que no sabía nada de padres. Y tenía razón. Pero creo que mi madre y mi Tío lo están ayudando a compensar el tiempo perdido.

¿Tus medidas siguen siendo las mismas que antes?

Zuko.

Querido Zuko:

Estoy contenta de que todavía lleves a Aang a navegar. El debería llevarte en planeador, o al menos a volar en Appa. Los dos podrían hacer un trueque.

Creo que tu mamá tenía razón. Aang necesita a alguien que sea amable con él, tanto como necesita lo opuesto. Supongo que es como su control. Simplemente necesita todos sus elementos en equilibrio.

¿Para que necesitas saber mis medidas? Creo que son básicamente las mismas. Aunque sí que comí un montón de ciruelos de mar y cecina, así que quizás no…

Katara.

Querida Katara:

Disfruta la fruta. Está deshidratada, pero es mejor que nada.

Intentamos planear, y volar en Appa. Pero Aang es el último maestro aire, y yo soy el Señor del Fuego. El mar es donde podemos conectar. Es neutral. Y es algo que nos encanta a ambos.

Zuko.

Querido Zuko:

Gracias por la fruta.

Y gracias por los vestidos. Estoy tan cansada de la piel que creo que me saldrá un sarpullido.

Supongo que creciste en el océano, ¿no?

Katara.

Querida Katara:

Esa crema de jazmín salió directamente del boticario de mi madre. A las Señoras del Fuego no les salen sarpullidos.

Estoy empacando. O viendo como empacan mis cosas. Mi sastre dice que necesito ropa formal. No creo que él haya conocido a Sokka.

El viaje es más largo para mí, y no sabré a dónde enviar las cartas. Así que tendrás que limitarte a leer las viejas. Si no las has usado para prender fuego, por supuesto.

Zuko.

P.D.: Llevaré más papeles conmigo para que firmes. Eso debería ser todo.

Querido Zuko:

Sé que no recibirás esto, así que ni siquiera estoy segura de porque estoy escribiendo. Quizás será algo agradable que recibir cuando llegues a casa.

Ayudé a nacer a un bebé, hoy. Y me enteré que otra mujer esta embarazada, esta vez de uno de los guardias que enviaste. Hubo una gran pelea y Papá tuvo que mediar, pero creo que las cosas van a estar bien. Al menos, eso espero, porque Papá va a dejar a Bato a cargo cuando nos vayamos por la boda.

Suki se está volviendo loca con los detalles. Sokka intenta evitarla muchísimo, lo que significa que lo veo muchísimo. Me pregunto si me iba a mudar a Kyoshi, o si me iba a quedar aquí. Le dije que no sabía. Creo que Sokka y Suki deberían tener su propio espacio por un rato – nadie quiere a su hermanita cerca durante la luna de miel. Probablemente tenga que visitarlos en nueve meses de todas formas, solo para ayudar a Suki con el primero de lo que Sokka espera sea todo un navío de bebés. (Espero que sean todos niñas. Está esperando que el primero sea un niño y eso le daría su merecido.)

No he estado quemando tus cartas.

Katara.

Querido Zuko:

Ahora de veras nos estamos yendo. Las cosas se han puesto bastante locas por aquí. Suki está enloqueciendo. Recuérdame si alguna vez nos casamos de vuelta, no tratar de planear cada pequeño detalle. Ahora creo que Sokka sabe como fue para nosotros cuando intentó hacernos usar todo ese horario o itinerario o lo que fuera.

Sé que no recibirás esto hasta que vuelvas. Pero al menos si lo ves y no nos ves en Kyoshi sabrás que no nos comió el Unagi.

Aguarda, ¿tú estás quemando mis cartas?

Katara.


Todo parecía inquietantemente familiar.

Las velas. El baile. Los aplausos. Ella y Toph, sentadas en una mesa en un rincón. Si no fuera por el olor de las vigas de cedro y su persistente preocupación sobre los papeles de las paredes en la casa comunal destinada para las actividades de los isleños de Kyoshi, Katara hubiera jurado que estaban acomodados en lo profundo de una cueva en la Nación del Fuego, montando su propio baile de renegados. Solo que esta vez el contingente de la Nación del Fuego había faltado.

-Me dejaron plantada –exclamó Katara. Bebió un sorbo de su trago-. Mi propio esposo me plantó.

-Relájate, Princesita –repuso Toph-. Estará aquí.

-Lo prometió –asintió ella-. Se lo prometió a Sokka y a Suki. Y ya se perdió la ceremonia.

-Chispitas probablemente está ocupado. Es muy quisquilloso con todo. Eso o el Viejo puso demasiados regalos a bordo… -Toph sacó la mugre de debajo de una uña-. Y si eso pasó, ¿entonces quién sabe cuánto tardará?

Katara frunció el entrecejo.

-Toph, no estás ayudando exactamente.

Toph parpadeó.

-Ey, no crees que el Unagi cogió su barco, ¿o sí?

-¿Sabes qué? Olvídalo. Olvida siquiera que dije algo –Katara se cruzó de brazos. Suspiró y trató de conducir la conversación a otro lado-. Ey, ¿Quién sabría que Ty Lee era tan buena bailarina?

-Yo –respondió Toph-. Pies Ligeros apenas puede seguirle el ritmo.

Katara observó como Ty Lee se balanceaba de viga a viga, como contorsionaba su cuerpo en el aire antes de rebotar hacia otra viga crujiente y hacer que la multitud debajo jadeara. Aang escabullía círculos alrededor de ella; manipulaba dos látigos de vino en torno a ellos, y los llameaba, pero ella los esquivaba. Ambos, se dio cuenta, eran artistas natos. ¿Acaso no era en esa misma isla que Aang había fanfarroneado delante de ella en el elefante koi?

Aang se alejó de las vigas y aterrizó delicadamente sobre un dedo. Hizo una elaborada reverencia.

-¿Me concede esta pieza?

Katara sonrió ampliamente.

-Por supuesto.

Los Kyoshi tenían su propia música, la cual parecía involucrar un montón pisadas fuertes de sus pesados zapatos. Eso hacía que encontrar el ritmo fuera fácil. Al tiempo que Katara tomaba su lugar en la pista de baile, escuchó los bullicios vítores de Sokka desde la mesa familiar. Miró para encontrar a su padre y a Suki sacudiendo sus cabezas un poco patéticamente. Sokka mismo estaba parado en la mesa, sacudiéndose sobre sus pies, y sosteniendo una espumosa jarra llena de mek-ju.

-Podría ser peor –porfió Aang-. Podría ser jugo de cactus.

-Tú lo dijiste –ella hizo una inclinación-. ¿Estás listo?

Él se inclinó también.

-Puedes apostarlo.

Bailaron. Era el mismo baile que representaba una pelea que habían inventado en la Nación del Fuego. Ella sostenía sus brazos en una postura defensiva, y los hacía girar alrededor de sí antes de hacer movimientos bruscos a lo largo del piso. Sus "ataquecitos" eran bastante más desordenados ahora, y se encontró riéndose tontamente mientras viraban fuera de la pista sin poder hacer nada para evitarlo. La última vez que lo habían hecho, no habían incluido la bebida. Y aunque Aang aún mantenía las costumbres de los Nómadas Aire en lo que se refería al alcohol, parecía absorber como una esponja el estado de ebriedad de aquellos a su alrededor. Quizás solo estaba borracho de su felicidad, pensó, mientras tambaleaba uno junto a otro y ella se rió hasta que tosió.

-Muy bien, muy bien, espera –clamó Aang-. Solo corre hasta mí y haz un salto volador.

-¡Me voy a caer! –ya estaba en el piso.

-No, no te vas a caer, no voy a dejarte caer –prometió Aang-. Vamos. Solo una vez.

Se paró y se sacudió el polvo e intentó no pensar en las historias que serían contadas – La Señora del Fuego se emborrachó y cayó, la Maestra Sangre no sabe bailar – y levantó su mentón. Luego hizo ese salto volador. Corrió hasta Aang y él dio una voltereta sobre ella, envió una pequeña patinada de aire bajo los dedos de los pies de ella así que hizo un mortal, completamente seguro pero aún así gritando, en el abrazo de esas cálidas corrientes de aire. Aterrizó y los invitados aplaudieron.

-¡Una vez más! –pidió Aang, y la multitud vitoreó.

Katara levantó las manos.

-De acuerdo, de acuerdo.

Se sujetó la corona en su cabeza y se aseguró de que su collar estuviera apretado, se mordió el labio, y arremetió. Esta vez Aang la levantó más alto – sintió que su estómago daba un vuelco al tiempo que estaba nariz con nariz con las vigas – pero cayó más despacio, sacudida por almohadones de aire que la hacían sentir tan ligera como una pluma…

… y la dejaban limpiamente entre un par de brazos en espera.

-Gracias, Aang –agradeció Zuko a sus espaldas-. Justo te estaba por preguntar si podía interrumpir.

Frente a ella, Aang ladeó la cabeza. Sonrió ligeramente.

-Claro –hizo el saludo de la Nación del Fuego, después se volvió, y de inmediato chocó con una de sus admiradoras. Detrás de ella, Zuko rió profundamente desde la garganta. Y ella estaba haciendo lo mismo. Se volvió.

Él estaba usando su armadura negra sana. Alguien la había reparado. Estaba bien afeitado y tenía su cabello relativamente corto – lo suficientemente largo como para mantener la corona en su lugar. Me gusta tu cabello, quiso decir, pero en vez de eso alzó un dedo.

-Llegas tarde.

Él sonrió y su mirada fue desde su dedo hasta su cara.

-Lo sé.

-Muy tarde.

-Lo siento.

-Muy, muy tarde.

Él suspiró.

-Lo sé. Pero aparecí –su sonrisa se profundizó-. Siempre aparezco, tarde o temprano.

-Justo cuando menos te esperamos –concedió Katara, intentando no sonreír también.

Él miraba fijamente su collar.

-A veces me toma un momento darme cuenta de a donde estoy yendo –tragó-. A veces me pierdo.

Ella se lamió los labios.

-¿Es eso lo que pasó hoy? ¿Te perdiste?

-No –alzó la mirada. Y su corazón dio un vuelco-. Esta noche sabía exactamente a donde iba.

Ella respiró hondo.

-¿Hay… hay mucho ruido aquí para ti?

-Sí. Vamonos.

-De acuerdo -Eso fue fácil.

Se abrieron paso para salir de la casa comunal y entraron en la casi desierta aldea de Kyoshi. Los restos de la boda estaban por todos lados – había bendiciones dobladas colgadas de los tendederos re-organizados, y envolturas rosas de demasiadas tortas de arroz. El viento estremecía los pinos. El último resabio del invierno todavía estaba en él, y se abrazó los brazos.

-Vamos a ver la casa.

Caminar hasta la casa requería descender por una suave cuesta y virar al oeste. No había nadie en el camino, y la mayoría de las linternas se habían apagado. Zuko tuvo que encender una llama en su palma para iluminar su camino. Aunque la sofocó cuando Katara lo llevó hasta el sendero sombreado por los árboles hacia el nuevo hogar de Sokka y Suki. Toph había escarbado el nuevo camino en la tierra, pero todavía era un poquito empinado, y las ramas de los árboles todavía colgaban bajo, y finalmente Katara cerró los ojos y extendió la mano detrás de ella y trató de que no le agradara la oleada de gratitud que la bañó cuando él se la tomó y no la soltó.

No la soltó tampoco cuando estuvieron seguros ante la casa. Se limitó a encender una llama en su otra palma, y estudiar la larga galería de la casa.

-Está buena –dijo finalmente-. Me alegra haber mandado a Toph y a Teo.

-También se alegran Sokka y Suki. Les gusta tener cimientos de nivel. Y cañerías internas –tiró de él-. Vamos. La vista es mejor desde el otro lado.

Él se resistió.

-Es la casa de alguien más.

Ella arqueó una ceja.

-¿Desde cuándo eso te ha detenido?

Él se veía un poquito atribulado.

-Sabes, intento mucho ser bueno, y tú simplemente lo arruinas.

-Es mi hermano. Cargaré con toda la culpa –sonrió de oreja a oreja-. Además, se necesitan dos personas para hacer las sabanitas cortas. (1)

Él puso los ojos en blanco.

-Si no te vigilo, probablemente te llevarás todos los regalos.

Ella lo miró con el entrecejo arrugado y marchó tranquilamente hasta puerta delantera.

-Tengo que hacerte saber que no he robado nada en casi un año.

-Un nuevo récord. Estoy asombrado.

Ella le sacó la lengua, y entraron en la casa y se descalzaron. En la oscuridad, la casa era un laberinto de sombras. Zuko encendió una llama en su palma, pero Katara la apagó.

-¡Alto! ¡Alguien nos vería! –se dirigió a por las escaleras.

A sus espaldas, Zuko inquirió:

-¿Has estado bebiendo?

-Solo un poquito –tanteó la baranda y se impulsó hacia arriba. Escuchó el ruido seco de la madera chasqueando y saltó-. ¡Rompimos la casa!

-... Es la casa asentándose. Los pisos nuevos hacen ese sonido.

-¿Sí?

-Sí. Lo hacen. Tuve que instalar todo un comedor nuevo después de que ese estúpido oso lo destruyera.

Ella se giró en las escaleras y casi se resbaló. Levantó un dedo.

-Bosco es un oso muy inteligente, y tú…

-¿Vamos al dormitorio, o no? –lo oyó tragar-. Pensé que tenías cosas que querías hacer.

Su cara ardía.

-Sí –respondió-. Más que nada una cosa. Una travesura.

-Bueno, deberíamos ponernos a ello, entonces –apremió Zuko-. Pueden aparecer en cualquier momento.

-Cierto –se giró y subió las escaleras con dificultad. Lo guió por el pasillo hasta la habitación. Zuko encendió una única llama en su dedo. Era un cuarto en una esquina. Alguien había desparramados flores en él. Desde allí, todo lo que podían ver era la negra expansión del puerto. Katara se preguntó si el Unagi alguna vez cantaría -- ¿el chillido despertaría a su hermano y a su nueva esposa, cada mañana? A pesar de sí, soltó una risita.

-¿Qué es tan gracioso?

Se giró. Zuko la estaba mirando un poquito desolado en la cama.

-Oh, solo Sokka –respondió. Miró la cama. Estaba cubierta también con pequeño pétalos-. Supongo que está demasiado lindo para líarlo.

-Sí –asintió Zuko-. Eso estaría mal.

-Muy mal –convino ella-. Y sería cruel.

-Y ellos podrían encontrarnos.

-Sí, como en cualquier momento.

-Tendríamos que ser rápidos –él tosió-. Tú sabes. No sería un trabajo de calidad.

-Y eso solo sería un desperdicio de una buena oportunidad –se obligó a respirar-. ¿Quieres ver el resto de la casa?

-¿Hay un montón de otras habitaciones?

-Sí. Pero no están muy, eh, amuebladas. Terminadas. Digo. Terminadas.

-Oh –Zuko cabeceó-. Bueno, no vayamos a ver esas, entonces.

-¿Has estado quemando mis cartas? –la pregunta se le salió antes de que pudiera detenerla.

-¿Qué? No –un silencio-. ¿Has estado quemando las mías?

-… No –ella miró por la ventana, luego a él de nuevo. Éra tan solo una sombra, ahora, y agradecía no ver su rostro-. ¿Qué deberíamos hacer?

-Yo debería… yo debería revisar las carpas. Están en la playa. En las que me estoy quedando.

-Bien. Es una buena idea.

Bajaron lentamente por las escaleras y salieron despacio de la casa. Zuko la agarró del codo mientras ella se ponía las babuchas de nuevo. Casi perdieron el pie un par de veces al bajar la colina, pero al final encontraron su camino hacia la playa. Habían asentado carpas rojas en la playa, a plena vista del angosto barco amarrado allí.

Katara entornó los ojos.

-Ey, ¿ese es…?

-El mismo modelo. Diferente barco.

-Oh –ella sonrió-. Solía pensar que era grandísimo.

Él bufó.

-¿Qué, no es lo suficientemente grande para ti, ahora?

Ella se encogió de hombros.

-He visto más grandes.

-¿Qué hay de las carpas? ¿Qué piensas de ellas?

Katara se volvió. Las carpas eran bastante impresionantes. Parecían como pequeños palacios móviles cortados de banderas y lonas rojas.

-Me gustan.

-Bien. Una de ellas es tuya.

-Pero me estoy quedando en una de la casa de invitados.

-Eres la Señora del Fuego. Tenía que traer una para ti.

Katara les echó un vistazo a las carpas. Miró su muñeca. Él se estaba frotando la nuca. Atrapó el vislumbre dorado cuando dejó caer su mano, vio el destello de la piedra azul en el centro de su nuevo puño. Cerró los ojos.

-Dijiste que traerías papeles.

Él suspiró.

-Sí -ella abrió los ojos. Él estaba mirando hacia el océano-. Sobre eso. No pudieron llegar en el barco conmigo.

-... ¿no?

-No –se mordió el labio-. Creo que un astuto y viejo dragón los ha escondido.

Katara rió.

-Un astuto y viejo dragón, ¿eh? ¿Estás seguro que una fugitiva bandida no lo ayudó?

Zuko se iluminó.

-Quizá.

Ella se acercó un paso. No había una verdadera razón para susurrar, pero se sentía más fácil de esa forma.

-Sabes –empezó-, apuesto a que tu tío los ha escondido en un lugar secreto.

-Por supuesto que sí. Pero tiene tantas cosas, simplemente compra todo lo que ve, y…

-… y puede que necesites ayuda para buscar –ella jugaba con su collar-. Digo, especialmente si los escondió muy bien.

-Como en su oficina –sugirió Zuko. La estaba captando. Podía apostarlo por la manera en que apenas podía hablar-. O en la bóveda.

-O en el bunker –aventuró ella.

-Y hay otros tipos de guaridas del Loto Blanco. Por toda la capital.

-Pero, tú sabes, tendríamos que andar a escondidas. Entrar. Entrar a escondidas. En secreto. Tendría que ser una misión secreta.

-Muy secreta.

-Y encubierta. Porque, tú sabes, tendría que usar mi alias de Señora del Fuego como una excusa. Para revisar sus cosas –lo miró-. Eso me daría acceso a todo, ¿no?

-Sí. A todo –sus ojos se habían puesto como platos-. Cuando tú quisieras.

Ella sacudió tierra imaginaria de sus hombros.

-Puede que, eh... puede que me tome un tiempo idear un plan.

-Lo haremos juntos –tragó con dificultad-. El plan. Todo eso.

Una sonrisa curvó sus labios antes de que pudiera detenerla.

-No puedo esperar para empezar.

Él unió sus meñiques.

-Eso es algo que tenemos en común.

FIN


COLOFÓN:

Bienvenidos al final de Maestros Tormenta. Para los propósitos de este colofón, asumiré que han visto el final de Avatar: La Leyenda de Aang. Si no lo han hecho, por favor dejen de leer ahora.

Primero, me gustaría agradecerles a todos ustedes desde lo más hondo de mi corazón por hacer de esta historia una experiencia tan especial. Para aquellos que me han animado desde el comienzo, allá por Un trago de chica (Como Misora), quiero agradecerles. Para aquellos que han leído la Venganza de Ozai, que leyeron y creyeron y se quedaron conmigo, quiero agradecerles. Para aquellos que han dibujado arte, promovido la historia, hablado sobre ella, y me enviaron mensajes privados y reviews y les contaron a sus amigos, quiero agradecerles. Son la razón del éxito de esta historia. Ha sido un viaje sorprendente de auto-descubrimiento para mí. Y eso no hubiera pasado sin su apoyo.

Escribir esta historia nunca ha sido, para mí, sobre ganar una batalla de parejas. En vez de eso, empezó con este deseo:

El de contar una historia sobre la Nación del Fuego.

El de contar una historia de aventura – una de acción/comedia/romance sobre dos de mis personajes de ficción favoritos de los cuales creo tienen una gran química.

El de darle a Katara el mismo tratamiento que le había dado a Zuko en La Venganza de Ozai, pero con un tono de voz mucho más diferente. Estaba preocupada de no poder reproducir el éxito de esa historia, hasta que me di cuenta que no debería intentar repetirme a mí misma. Que en vez de eso, debería hacer lo que quería hacer, y esperar que los demás lo disfrutaran. Es más, pensé que sería injusto que hubiera tres historias y un fic largo sobre Zuko, y solo tres historias sobre Katara. Ella también necesitaba su propio fic largo. Para hacer las cosas justas.

Pero a lo largo del camino, se convirtió en mucho más.

Siempre tuve problemas con el problema del Estado Avatar. Durante conversaciones pasada la medianoche con RachelTheDemon, constantemente deseaba que Sokka o Zuko o Katara o Toph empezara a hablar y le dijera a Aang que el hecho de que no pudiera dejar ir a Katara estaba reteniendo a todo el grupo – y reteniendo a todo el mundo, porque significaba que la derrota de Aang (y la victoria del Señor del Fuego) estaba asegurada. En el Cáp. 5, cuando Sokka le dice a Aang que sus limitaciones pusieron a su padre y a Suki en prisión, estaba expresando mis propios puntos de vista sobre la falla de Aang en mantener la cabeza erguida en su final del pacto del Avatar.

Para mí, Aang no es el héroe de ALLDA. Zuko lo es. Zuko es el que ha cambiado, madurado y se ha desarrollado. En cambio, todas las puntos de vista de Aang se vuelven validos y no tiene que cambiar sus maneras para nada – consigue todas sus elecciones personales y nunca tiene que tomar una decisión que pueda sacrificar su personalidad o identidad. Permanece aislado del mundo y sus problemas, y es recompensado por su debilidad. ¿Derrota al Señor del Fuego? Sí. ¿Pero acaso conquista sus otros demonios internos? No. Y eso es triste, porque mientras que los otros han madurado, él no. Es Peter Pan, y el León-Tortuga está de vuelta en su tierra de Nunca Jamás.

Katara nunca me cayó como particularmente heroica hasta la segunda y tercer temporada del show. De hecho, me caía como alguien con pretensiones de superioridad moral, contradictoria y egoísta. Era una ladrona que no había hecho las paces con su actitud "el fin justifica los medios", y dentro del ámbito de la serie, realmente obtiene una oportunidad de aprender más de sí misma, especialmente de la gente que la desafía: Pakku, Hama, el líder de los Jinetes del Sur, y por supuesto de Zuko. En la vida, nuestros enemigos son los que se convierten en nuestros mejores maestros, no solo por lo que nos muestran sobre la crueldad del mundo sino por lo que nos muestran de nosotros mismos. Había querido expresar este mismo sentimiento en Maestros Tormenta, y espero haber hecho un trabajo lo suficientemente bueno.

De seguro, Katara no tomó las mismas elecciones que yo hubiera tomado al final de la serie. Pero ella es de ficción y yo soy real, y estoy felizmente casada con alguien que puede tomar decisiones difíciles, y que nunca se escapa y se esconde de los problemas. La mejor cosa que cualquier historia puede enseñarnos es que nuestro propio mundo – el mundo real, con todos sus defectos – es mejor, más rico y satisfactorio que cualquier otro que cualquiera pudiera soñar, sin importar que tan magnífico o épico fuese. ALLDA ha hecho eso por mí. A pesar de lo muy divertido que parece ser el agua control, no cambiaría de lugar con Katara. O con ninguno de ellos.

Escribí la Venganza de Ozai como un comentario sobre el fenómeno de la "captura" y el "matrimonio arreglado" dentro de un montón de historias sobre Zuko y Katara. El mismo sentimiento delataba a esta historia, aunque primitivamente era una oportunidad para ser justa con Katara en una forma que no lo había sido, antes. Escribir en Katara fue verdaderamente muy difícil para mí. Encontré su perspectiva hostil y peliaguda. Escribí en Zuko con mi corazón. Escribí en Katara con mi cerebro. Pero para escribir sobre ella, tuve que regresar a mis propias experiencias a los catorce años – mis propias inseguridades, mi propio orgullo, mis propias fallas. En mi propia vida soy mucho más como Toph – franca y sucia, pero (espero) leal. Katara hizo que escribir sobre chicas "femeninas" fuera mucho más fácil para mí. Y estoy profundamente agradecida por eso.

Dicho eso, pueden leer Maestros Tormentas como las dos cosas "captura" (porque ciertamente fueron capturados) y "matrimonio arreglado" (porque, después de todo, Azula y Zuko arreglan uno, y Katara sigue adelante). Rashaka y VickiSo han expresando que una de las fortalezas de MT es su uso de tropos de fanfic como métodos de subversión – dando vuelta los vergonzosos pedacitos de algunas narraciones románticas en sus cabezas usando las mismas tácticas que esos mismos romances. Me siento extraña comentado esto, porque no estoy enteramente segura que fuera una estrategia de mi parte. En tal caso, fue una meta vaga. Quería ser justa con Katara. Quería darle toda la información (en las series no lo hacía) y darle la oportunidad de elegir por sí misma (y no solo por lástima por Aang o Zuko). Esto incluía ser atrapados y casarse en sus propios términos, luego re-decidiendo que quería vivir su vida de esa forma – en sus propios términos. El epilogo que leyeron es, en muchas formas, una versión cápsula de toda la historia al principio: Katara está decepcionada con Zuko, él llega "tarde" (como llegó tarde al grupo en la serie en el canon), comparten un poquito de cosas a hurtadillas, y luego accede a ir en una "misión secreta" con él. Pero esta vez, ella decide por sí misma.

ALLDA, y en particular la Nación del Fuego, es un maravilloso lugar donde abundan temas que exigían un examen detallado. Escribir esta historia me permitió explorar cosas que estaban enterradas entre líneas. El fracaso de Aang para lograr el Estado Avatar era solo una de ellas, para mí. Aquí están algunas de las otras:

-La historia compartida de Zuko y Katara en lo que se refiere a sus madres (y en el caso de Katara, a su padre). Era importante para mí que viéramos el "abandono" de Hakoda y Ursa hacia sus hijos por lo que era – un enorme sacrificio por el bien de la familia. Quería que Katara y Zuko repitieran este proceso con Aang, no solo porque le enseñaría al Avatar a confiar en sí mismo (de la misma manera que se lo enseñó a Katara y a Zuko) sino también porque le mostraría a Katara y a Zuko la profundidad del amor de sus padres. La serie parece haberme apoyado en esto, hasta cierto punto: entrenando a Aang, Zuko se convierte en algo como un padre para él. Hacia el final de la serie, comparten la misma cicatriz (como en el final de La Venganza de Ozai, debería agregar). Al final de Maestros Tormenta, Katara, quien dos veces antes le había devuelto la vida a Aang (primero "rompiendo el cascarón", después curando sus heridas), comparte su don con Zuko. Juntos le devuelven la vida.

-La dominación de la Nación del Fuego en áreas de tecnología, y los estragos del imperialismo. Mientras que ALLDA siempre ha sido sobre la santidad del mundo natural y la libertad individual, para mí también ha sido sobre lo mal que está invadir un país sin razón. Durante la era de Sozin, la Nación del Fuego no tenía evidencia concreta que los Aires Nómades ni que el Reino Tierra fuera a lastimarlos, y ni el Reino Tierra ni los Nómades Aire les habían pedido que "compartieran su prosperidad" o su estilo de gobierno. En esta historia, Katara es una mujer de color que entiende perfectamente que su raza y su nacionalidad significan que pronto será colonizada o asesinada por la Nación del Fuego a menos que se levante y pelee. Entiende que la mezquindad e ignorancia (porque esos son los ingredientes primarios de todo racismo, agregados al temor) que hacen a Azula y a Ozai lo que son, y se niega a permitir que esos mismos impulsos la dominen. Aprende a querer a la Nación del Fuego, a pesar de su historia. Pero ella también la colonizó sola.

-Tormenta control como una metáfora. En ALLDA, diferentes estilos de control y elementos corresponden a quien es una persona y de que nación. El fuego es destructivo pero poderoso (como Azula), la tierra es persistente e inflexible (como Toph), y así. Con tormenta-control, descubrí una gran metáfora para dos personas trabajando juntas, y dos naciones sanando. No vi porque uno tenía que ser el Avatar para combinar los elementos, no cuando la libertad de todo el mundo dependía de eso. Por supuesto, tormenta-control también es una metáfora para más que dos naciones uniéndose, y hay una razón para que la tormenta-control traiga a Aang de vuelta a la vida al final de la historia, por que Katara lo llama "un trabajo de equipo"

Algunos de ustedes me han preguntado preguntas específicas sobre la historia, y he tratado de responderlas aquí:

-Todas las insinuaciones fueron intencionales.

-Toph es gay. (Y me atrevo a decir que la serie concuerda conmigo, ahí)

-Katara y Zuko no tienen sexo en el capítulo "final". Ella tiene catorce (Nada le pasa a Katara que no me pasara a mí alrededor de los quince). Y más importante, ella no quiere.

Aquí hay algunas partes donde hice mal:

-Puse las cosas demasiado fáciles para Zuko y Katara. Nunca fueron verdaderamente "descubiertos" hasta un punto en el que ya no importaba, y debieron haber sido descubiertos. Hubo dos lugares en el que pudieron haber sido descubiertos: en el Distrito de la Ostra, Parte II, cuando los Dai Li estaban en el techo y ellos dentro hablando del plan (los Dai Li podían haber estado escuchando), y cuando Katara bota el rollo del mapa durante una secuencia de vestido (técnicamente no escribí que lo perdiera, pero solo porque se me olvidó que lo tenía – aún así es evidencia física.)

-Poniendo a Li y a Lo de un lado u otro. Nunca decidí de veras si Li y Lo estaban del lado de Katara y Zuko. Empero, la serie encontró un final apropiadamente ambiguo para Li y Lo, así que no me siento tan mal.

-No dándole a Aang más de una oportunidad de decir un simple "gracias" por todo lo que Katara y Zuko habían hecho por él.

Bueno, eso es todo, gente. Se acabó. No habrá una secuela. Sin embargo, quizás haya historietas, y una traducción al español (¡Eh!, creo que somos nosotros esos! ^^)

Una vez más, quiero agradecerles a todos. Pero especialmente, quiero agradecerle a la gente que atravesó esto conmigo: a mi esposo, a Rachel, a Misora, a AKAVertigo, a RedBrunja, a LemonyLoyce, a Manonlechat, a BelleFavriele, a TODO EL MUNDO DE CAPSTARA, a Rashaka, a todo el mundo de KZ, a todos mis amigos de LJ y especialmente a OrePookPook, quien fue más allá del llamado del deber diseñando trajes, respondiendo preguntas sobre todo desde cultura a canon, y ayudándome a planear este epílogo que acaban de leer.

Nos vemos en el distrito de la Ostra.

-.-.

N/T: Yo no quiero hacer esto más largo de lo que ya es. No tengo mucho para decirles. Nada más que gracias. Porque estuvieron del otro lado, porque me dejaron saber lo que pensaban de este… mmm, proyecto. Porque encontré gente que hablaba mi mismo idioma que disfrutaba una historia que me había cautivado. Porque sin saberlo me alegraron mi día más de una vez… y también, por TENERME LA PACIENCIA QUE ME TUVIERON, aunque estoy seguro que más de uno me quiso arrancar la cabeza cuando me demoraba, =P, en fin, eso nomás...

GRACIAS: S. Lily Potter, Sielu, Lolipop91,Rena Spicer (no sé si te lo dije pero me gusta más este nick, queda más… mm, musical ^^); Donthurt, Mizuhi-Chan (hablar con vos me causa una gracia, jaja, y no sé por qué! jaja); petalos-de-rosa, Aiko1504, Rashel-Shiru (GRACIAS POR TODO, jaja y te llevas el premio a los reviews más originales, encantadores, largos, divinos, etc. jaja); :), vane-zutara, criptho_p3, victoria, Kasumi Shinomori, Nadiakiara, azrasel, Murtilla, kchilina, mire-can (premio para la persona que se preocupó máaaaas por la continuación del fic, jaja, acosadora textual 2 :P y adicta declarada al fic? Jaja, y también alguien que más o menos me convenció de pedir La Venganza de Ozai para traducir, ^^); youweon (gracias por todos los PM me divertí de lo lindo con esas pavaditas, jajaja); patousky (gracias por andar dejando rr's por todos lados! Jajaja); paolyta, Sakura24 (premio por ser el rr 99 y el 100! No vaya a ser cosa que te saquen el lugar, no? jaja); kata, maria, neverdie, Aislinn3, , Pilikaluna, BlueEyesPrincess, lokhita, IRIS, dai, pinky-chan2 (my first and sole review in English! Wow! Jaja thanks a bunch!), lady down y Lazlo (que buena que soy, no? Jaja, acá está tu regalo ^-^)

Y también gracias por los alertas y los favoritos: IRV, Ithilien de los Vientos, Lord Hypnos, , S1D2G4 y Shinigami-Ninja Girl

Gracias! Merci! ευχαριστώ! Terima kasih! Grazie! Bedankt! ありがとう! Dzięki! Takk! Obrigada! Cпасибо! 谢谢! Tack! شكرا! Danke!

(1) En Argentina es la "cama turca", pero dado que quedaba raro poner turca en una historia donde Turquía no existe, elegí la denominación que se le da en Chile según leí. Para él que estaba tan perdido como yo cuando lo leí en inglés (short-sheet) le diré que es a una broma donde la víctima tiene la cama perfectamente hecha pero cuando intenta acostarse sus piernas llegan solo hasta la mitad de la cama.

Supongo, que wiki, google y todas las páginas web que visité se merecen un reconocimiento. Jaja, todo el mini glosario que encontraron a lo largo de los capítulos de ésta historia y alguna otra traducción por supuesto que no salió de mi cabeza. jajaja

Nos vemos pronto! FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO!