Cap. 3 Recordando detalles
- Madison…Hataway- leyó aquel nombre del caballero que deseaba casarse con ella.
El telegrama de su madre la perturbó, ¿qué significado tenía ahora ese matrimonio? No estaba segura pero creía conocer al joven de nombre, no sabía nada de él y nada ni nadie la haría cambiar de opinión con respecto a sus intereses verdaderos. Pero…¿por qué Lord Ascot no le había mencionado nada?
El té de las cinco llegó sin pena ni gloria. Algunas de las jóvenes que la atendían la dejaron sola con aquel hermoso jardín repleto de bonsáis y de setos coloridos y nostálgicos.
Junto al té, había llegado una orden de deliciosos pastelillos, tan exquisitos a la vista que parecían decir…¿cómeme?
Iba a probar uno cuando el tintinear de la campanilla del jardín sonó.
- Soy yo- dijo un joven que siempre se encargaba de recordarle algunas reuniones importantes.
- ¿Qué sucede, Lin?- insistió.
- Le esperan en la noche en la casa de Lord Ascot, para un informe de sus recientes actividades en la capital.
- Dígale a Lord Ascot que iré…ah un favor más, Lin…¿puedes venir en un rato por un telegrama urgente que quiero enviar a Londres?- preguntó cortésmente.
- Sí, milady, claro que sí…con su permiso, Lady Kingsley.
Alicia le dejó ir. Tenía que ir a redactar el telegrama…sólo que no tenía las palabras precisas para hacerlo…no quería contrariar a su madre pero ya no estaba dispuesta a que nadie decidieran por ella; así que sólo tenía que decir la verdad…¿pero, qué verdad? ¿Decir que no le interesaba casarse con Madison? Casi no le conocía, eso también sería mentir, puesto que si nada sabía de él no podía dar una opinión tan fidedigna y mucho menos negar las cualidades de un caballero a quien no conocía.
Una de las nuevas mucamas la atendió tras el té.
- ¿Eres nueva aquí?- preguntó Alice.
- Sí…mi nombre es Mallymkund, señorita Alice.
Ese nombre, estaba segura de haberlo escuchado en otro lado…pero ¿dónde?
-Bien, Mally, puedes hacerme compañía un rato en lo que me voy a una reunión?
- Claro, milady- dijo la joven con una ligera inclinación de cabeza.
- Gracias, Mally- susurró mientras la joven se sentaba.
Alicia comenzaba a redactar el telegrama. Dudaba…no quería abusar de las palabras, pero quería al ser precisa, ser concisa también y no decir otra cosa que no quisiera expresar.
Así pues…comenzó. Pero antes de escribir una palabra preguntó a Mally:
- Oye…¿crees que debería aceptar salir con un joven caballero a quien casi no conozco?
- Bueno…milady, la forma de conocer a la gente es conviviendo con ella…así que…si le interesa conocerle…debería frecuentarlo.
- Pero…es que…no estoy segura…ya que…tal parece que quiere pedir mi mano.
- En ese caso…debe darle tiempo al tiempo y esperar que el joven la busque.
- Tal parece que eso no sucederá…tendré que ir a Londres a eso…en unas semanas…
Mallymkund hizo un gesto gracioso y dijo a Alice:
- Si yo fuera usted…dejaría que él viniera acá…es lo que un verdadero caballero interesado en su amada haría…
Entonces recordó que había dejado a alguien en espera…en algún lugar…una promesa alargada de volver …pero no estaba segura de dónde ni cuándo había sido la cita.
- No sé…siento que es todo tan apresurado…
- Sólo…no tenga miedo decir que no…pero tampoco quiera decir no cuando quiera decir sí…
Eso tenía mucho sentido…al menos para ella pero…no estaba muy segura de haber entendido perfectamente. ¿Por qué la chica le instigaba que había posibilidades de decir sí? ¿Qué parte de la historia desconocía?
NOTA: La identidad del joven Madison es todavía un secreto pero sus siglas son: M. H...lo voy a dejar todavía en incógnita pero ya se verá ;)
