N/A: la historia y los personajes no me pertenecen, la trama es de la maravillosa Lisa Jane Smith yo solo la adapto con los personajes de la maravillosa Stephenie Meyer. XD
Capítulo 1
Era el primer día de las vacaciones de verano cuando Esme descubrió que iba a morir.
Sucedió un lunes, el primer día de las vacaciones (el fin de semana no contaba realmente). Esme se despertó sintiéndose muy ligera y pensó, No hay escuela. La luz del sol atravesaba la ventana, haciendo que las sábanas de su cama parecieran doradas. Esme las hizo a un lado, saltó de la cama y se estremeció.
Auch. De nuevo el dolor de su estómago – como un rugido, como si algo estuviera tratando de salir por su espalda a mordiscos. Disminuía un poco al inclinarse.
No, pensó Esme. Me niego a estar enferma durante las vacaciones de verano. Me niego. Algo de pensamiento positivo es lo que necesito ahora.
Medio‐doblada pensó ¡Ten un pensamiento positivo, idiota! – atravesó el pasillo hacia el turquesa y dorado baño. Al principio pensó que iba a vomitar, pero el dolor desapareció tan bruscamente como había llegado. Esme se enderezó y miró su reflejo triunfante.
"Quédate conmigo, niña, y estarás bien." Le susurró a él, y le guiñó un ojo. Entonces se inclinó hacia delante, mirando sus castaños ojos sospechosamente. Sobre su nariz había cuatro pecas. Cuatro y media, si era totalmente sincera, cosa que Esme Platt normalmente era. ¡Qué infantil, que bonito! Esme se sacó la lengua a sí misma y entonces se giró con gran dignidad, sin molestarse en peinarse el pelo revuelto de su cabeza.
Mantuvo la dignidad hasta que llegó a la cocina, donde Phillip, su hermano gemelo, estaba comiendo Especial K. Entonces entrecerró los ojos, esta vez mirándole a él. Ya era suficientemente malo ser bajita, delgada, y con el pelo rizado – de hecho, parecía como un elfo sentado sobre una margarita de los libros de dibujos de niños – pero tener un hermano gemelo que era tan alto, rubio y hermoso… bueno, eso mostraba que el universo puede jugarte una mala pasada, ¿verdad?
"Hola, Phillip." Dijo con una voz que ocultaba una amenaza.
Phillip, que estaba acostumbrado a los modales de su hermana, no se impresionó. Levantó su mirada de la sección de tiras cómicas del Times un momento. Esme tenía que admitir que sus ojos eran bonitos: castaños con largas pestañas. Era la única cosa que tenían en común como gemelos.
Phillip no dijo nada y volvió a sus cómics. Casi ningún niño que conocía Esme leía el periódico, pero así era Phil. Al igual que Esme, estudiaba en el Instituto Camino, y al contrario que Esme, había sacado A en todo mientras jugaba con el equipo de fútbol, el de hockey y el de baseball. También fue representante de clase, uno de los mayores placeres de Esme era meterse con él. Pensaba que él era demasiado soso.
Justo entonces sonrió y se encogió de hombros, abandonando la mirada amenazante. "¿Dónde están Charles y mamá?" Charles Evenson era su padrastro desde hacía tres años y era incluso más soso que Phil.
" Charles está trabajando. Mamá se está vistiendo. Será mejor que comas algo o vendrá a por ti."
"Sí, sí…" Esme fue de puntillas a coger algo del armario. Encontró una caja de cereales glaseados, la cogió con una mano y sacó un cereal. Se lo comió seco.
No era tan malo ser bajita y enanezca. Hizo unos pasos de baile hasta el frigorífico, agitando la caja de cereales como una maraca.
"Soy… el duendecillo del sexo." Dijo, golpeando rítmica mente los pies en el suelo.
"No, no lo eres." Dijo Phillip con una gran tranquilidad. "¿Y porqué no te pones algo de ropa encima?"
Abriendo la puerta del frigorífico, Esme se miró a sí misma. Llevaba una camiseta que le iba grande y que siempre usaba para dormir. Era como un vestido. "Esto es ropa." Le respondió serena mente, sacando una lata de Coca‐cola light del frigorífico.
Hubo una llamada en la puerta de la cocina. Esme vio quién era a través de los cristales.
"¡Hola, Carlisle! Entra."
Carlisle Cullen entró, quitándose sus gafas de sol. Mirándole, Esme se sintió tan agitada como siempre. No importaba que le hubiera visto todos los días, prácticamente, durante los últimos diez años. Todavía sentía un ligero palpitar en su pecho, algo entre el dolor y la dulzura, cada vez que le veía por la mañana.
No era solamente que se veía bien, recordaba vagamente a James Dean. Tenía el pelo rubio claro, una cara inteligente y unos ojos grises que eran intensos y fríos. Era el chico más hermoso del Instituto Camino, al menos para Esme. Había algo en su interior, algo misterioso y absorbente y siempre estaba cerca. Hacía que su corazón se acelerara y que su piel se erizara.
Phillip sentía otra cosa. Tan pronto como Carlisle entró, su cara se tensó y se volvió fría. El odio se podía casi ver entre los dos chicos. Entonces Carlisle sonrió ligeramente, como si la reacción de Phillip le hiciera gracia. "Hola."
"Hola." Dijo Phil, sin darse por vencido. Esme tenía el sentimiento de que él quería sacarla rápidamente de la habitación. Phillip siempre era demasiado protector con ella cuando Carlisle estaba cerca. "¿Cómo van Jacklyn y Michaela?" Preguntó secamente.
Carlisle dudó. "Bueno, no lo sé."
"¿No lo sabes? Oh, sí, siempre dejas a tus novias antes de las vacaciones de verano. Te deja mucho espacio para maniobrar, ¿Verdad?"
"Por supuesto." Dijo Carlisle sin gracia. Sonrió.
Phillip le miró con odio contenido.
Esme, por su lado, estaba llena de alegría. Adiós Jacklyn; adiós Michaela. Adiós a las piernas elegantes de Jacklyn y los pechos abundantes de Michaela. Este iba a ser un maravilloso verano.
Mucha gente pensaba que la relación de Esme con Carlisle era platónica. Esme sabía desde hace años que se iba a casar con él. Era una de sus dos grandes ambiciones, la otra era ver mundo. Pero de momento no había informado a Carlisle de eso. Ahora mismo todavía pensaba que le gustaban las chicas de piernas largas con manicura francesa.
"¿Es un CD nuevo?" Dijo, para distraerle de la mirada de su futuro cuñado.
Carlisle lo levantó. "Es el nuevo lanzamiento Ethno‐techno."
Esme se alegró. "Más cantantes con voz de Tuva. No puedo esperar. Vamos a escucharlo." Pero justo entonces su madre entró en la cocina. La madre de Esme era fría, rubia y perfecta, como una heroína de Alfred Hitchcock. Normalmente tenía una expresión de eficiencia en la cara. Esme, saliendo de la cocina, casi se tropezó con ella.
"Lo siento – ¡Buenos días!"
"Espera un segundo." Dijo la madre de Esme, sujetándola por la parte trasera de la camiseta. "Buenos días Phil; buenos días, Carlisle." Añadió. Phil dijo buenos días y Carlisle asintió con la cabeza.
"¿Todo el mundo ha desayunado?" preguntó la madre de Esme, y cuando los chicos dijeron que sí, miró a su hija. "¿Y tú?" Preguntó, mirándola a la cara directamente.
Esme agitó la caja de cereales y su madre frunció el ceño. "¿Por qué al menos no les pones leche?"
"Están mejor así." Dijo Esme firmemente, pero su madre la empujó hacia la nevera y sacó un cartón de leche desnatada.
"¿Qué vais a hacer en vuestro primer día de libertad?" Su madre dijo, mirando a Carlisle y a Esme.
"Oh, no lo sé." Esme miró a Carlisle. "Escuchar algo de música; ¿Quizás ir a las colinas? ¿O ir a la playa?"
"Lo que quieras." Dijo Carlisle. "Tenemos todo el verano por delante."
El verano se alargaba en frente de Esme, caliente y dorado y resplandeciente. Pacería como una piscina llena de color y sal marina; como hierba caliente bajo su espalda. Tres meses enteros, pensó. Eso es una eternidad. Tres meses es una eternidad.
Era extraño que pensara eso cuando sucedió.
"Podríamos ir a ver las nuevas tiendas del pueblo…" empezó a decir, cuando de pronto el dolor reapareció y la dejó sin respiración.
Fue un agudo dolor agónico que le hizo doblarse. El cartón de leche se deslizó de entre sus dedos y todo se volvió gris.
aquí les dejo el primer capitulo espero que les guste XD.
Alexandra Cullen Hale.
