Cap. 30
La batalla final
Los soldados Growins avanzaron cerrando el paso al resto. El cielo de Underland se oscureció…el Caballero Oscuro estaba por fraguar su venganza:
- Es innecesario que se muevan siquiera, con sólo una orden mía y los Growins avanzarán por todo Underland, acabando con todo a su paso…todos los seres que existen en este país acabarán por completo y resurgirá una nueva raza capaz de tener poderes extraordinarios…y cuando nuestro poder sea infinito…podremos pensar en ir a la superficie y adueñarnos del mundo superior.
Mirana dijo terminantemente:
- Eso no puedo permitirlo, Gualterius…no podrás dañar a quienes por tantos años han sido fieles servidores y amantes de esta tierra…de Underland, la tierra más hermosa de las profundidades.
Gualterius insistió:
- Era muy hermosa, tú lo has dicho…antes lo era…cuando las cosas eran diferentes…cuando no había maldad…
- Tú has querido traer la maldad a Underland…-dijo Mirana tristemente.- Tú…eres quien está tratando de acabar con la beldad de los seres que habitan en este lugar…tan sólo con el fin de destruir…de poder…de tener la razón…igual que los hombres del mundo superior.
Alicia tuvo un estremecimiento que Tarrant percibió.
- ¿Qué te ocurre?- preguntó el Sombrerero dulcemente.
- Nada…es sólo que…las palabras que Mirana ha dicho son bastante sabias…en el mundo superior reinos enteros se han acabado por el afán de poder…y se han convertido en nada…lugares bellos y recónditos…culturas inimaginables terminaron tan sólo por el deseo desmedido de poder o riqueza…por hombres como Gualterius lugares preciosos han quedado en el olvido…- las lágrimas comenzaron a arrasar los ojos de Alicia, mientras el Sombrerero la contemplaba con sumo amor.
Mirana mientras tanto, comenzaba a flaquear cuando notó que los soldados Growins comenzaban a secar las flores, a ennegrecer la vegetación…generaban un viento gélido que secaba cuando estaba a su paso.
McTwisp tuvo que aferrarse a un árbol, puesto que no podía esconderse. Mirana, en cambio, se mantuvo fuerte y firme como un roble, en espera del desenlace.
Gualterius continuó hablando.
- No me interesa lo que pase en el mundo superior…sólo sé que éste me pertenecerá.
Mirana trataba de hacer tiempo y desviar la atención de Gualtierius hacia ella para que los Growins se detuvieran, ya que ellos dependían solamente del estado de ánimo del Caballero Oscuro.
- ¿Por qué tanto odio, Gualtierus?- preguntó la Reina Blanca con uno tono enternecedor que al Caballero Oscuro le recordó tiempos pretéritos.
- No sé a qué viene tu pregunta…
- Porque…el Gualterius que yo conocí…no era como tú ahora…era noble…tierno y todo un caballero…
- ¿Qué intentas?- dijo él enojándose más.
- Nada…sólo recordaba…a cierto Caballero…que dijo serle fiel a la Reina Blanca, por sobre todas las cosas…y a quien juró…amor eterno…
Gualterius se mordió los labios. Mirana comenzaba a llegar a sus fibras más sensibles.
- Detente, Mirana…no sigas.
La Reina Blanca insistió.
- Una vez…hace mucho- decía caminando con valentía frente a Gualterius- un joven mancebo llegó a Troter's Bottom…en busca de comida y de agua…venía de una ardua lucha contra la Jota…había sido herido por ella…estaba cansado y deseoso de paz…fue conducido por los fieles súbditos de la Reina hacia el salón del trono…la Reina, compasiva, lo recogió entre sus brazos y lo llevó hacia una hermosa y blanca habitación…ahí…la Reina estuvo contemplando la faz de aquel Caballero…observó cada uno de sus pasos…cada una de sus reacciones…y preparó para él una bebida reconfortante que le devolviera las energías. Cuando el Caballero despertó, lo primero que vio fue a la Reina, junto a la cama, pendiente de su recuperación. El Caballero tomó…la mano de la Reina- dijo Mirana con algunas lágrimas- y pronunció un juramento de amor y lealtad. La Reina…
Gualterius se puso algo triste y dijo:
- No sigas…tú…dejaste de amarme…tú decidiste que mi amor no era suficiente para ti…
- ¿Quién te dijo eso?- preguntó Mirana.- ¿Acaso fue Iracebeth?
Gualtierus asintió y explicó:
- Sí…Iracebeth dijo que yo no había nacido para ser perro de ninguna reina…que tú habías elegido a Tarrant…que era a él a quien tú querías más.
- Eso no es verdad- dijo la Reina Blanca- siempre amé a ese Caballero…a ti…por tu nobleza…por tu bondad…por tu forma de defender Marmoreal ante los embates de Iracebeth y sus esbirros…
El Caballero Oscuro comenzó a sentir una opresión en el pecho que hizo que los Growins retrocedieran. Entonces Tarrant tomó la mano de Alicia y dijo escabulléndose con cuidado:
- Alicia…tenemos que avisar a los súbditos de Mirana que ella está en peligro…
- Pidamos a McTwisp que lo haga…
- No podemos…
- Chessur ya está al tanto…deben venir en camino…
- Entonces…sólo es cuestión de tiempo.
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By [URL= .us/user/sra_sparrow]sra_sparrow[/URL] at 2010-06-14
Tarrant y Alicia comenzaron a buscar alguna evidencia de las debilidades de Gualterius.
- ¿Por qué Gualterius cambió tanto?
- Tal vez…el tiempo hizo estragos en su corazón- dijo Tarrant.
Alicia se entristeció. El Sombrerero preguntó:
-¿Por qué te pones así, Alicia?
- Porque…tengo miedo de los estragos que el tiempo puede hacer en la gente…estamos a merced de él …y eso no me gusta…cada vez más perdemos con los años la capacidad de asombro…las cosas ya no tienen el mismo encanto que tenían cuando las vimos la primera vez, pero eso sólo sucede cuando no tenemos la capacidad de reconstruirnos…de reinventarnos…
- No tengas miedo del tiempo, Alicia- dijo el Sombrerero- nuestro amor…está a prueba del tiempo…ya lo ves…estamos ahora aquí, juntos…dispuestos a defender Marmoreal…de defendernos el uno al otro…
Alicia se aferró a Tarrant en lo que sucedía la conclusión de aquella conversación.
Al fin Gualterius dijo a Mirana:
- ¡Basta! Todo esto que has dicho ha sido sólo para tratar de evitar que mis planes continúen…pero no va a funcionar…-su ánimo comenzaba a aturdirse y su humor cambiaba, haciendo que los Growins avanzaran rápidamente por las campiñas de Underland.
Sin embargo, la compañía de los soldados fieles a Mirana llegó justo a tiempo. Una ardua batalla entre los caballeros Blancos y los Negros comenzó a librarse…
- Ahora es el momento, Mirana…ya nada puedes hacer…
Los Growins comenzaron a materializarse de forma que todos los podían ver. La lucha era difícil y encarnizada.
Sin embargo, Chessur se inmiscuyó en la lucha confundiendo con sus movimientos a los soldados de Gualterius.
- Tú no eres malo, Gualterius…recuerda quién eres…recuerda aquel juramento…
- Tus palabras ya no hacen mella en mí- dijo Gualterius mostrando indiferencia y orgullo.
Pero Mirana tomó el libro que había encontrado y comenzó a leerlo.
" Un día…Mirana y yo seremos uno sólo…y todo Underland será testigo del amor que nos profesamos…el amor eterno que nació gracias a su dulzura…y a su gran corazón…sé que ella me ama…me lo ha dicho ya…y estoy seguro que en esta ocasión todo saldrá bien. El Jabberwocky no podrá hacernos daño nunca más…Iracebeth tendrá que reconocer que la única y verdadera reina de Underland es Mirana…la más dulce, la más hermosa…por quien daría mi vida…que mis miembros se sequen, antes de que yo pueda traicionar a la mujer que tanto amo…"
Aquellas frases reblandecieron el corazón de aquel hombre…por fin…ante el asombro de todos…Gualterius cayó de rodillas frente a Mirana y comenzó a llorar.
En ese preciso momento, Mirana se inclinó con ternura hacia él.
Tarrant entonces tomó la mano de Alicia y dijo:
- ¿Estás lista…?
- Sí- repuso ella valientemente y dio su mano a Tarrant, quien con las tijeras cortó la muñeca de la joven y cortó la suya. Entonces mezclaron sus sangres y los Growins comenzaron a desaparecer. Toda la destrucción que Gualtierus había causado empezaba a deshacerse, de suerte que Gualterius pasaba a ser un hombre cualquiera.
Tras unos breves minutos, Mirana levantó el rostro de Gualterius quien suplicó.
- Mi Reina…perdona mi extravío…nunca, nunca dejé de amarte…eres lo más hermoso y verdadero que ha ocurrido en mi vida…no sería capaz de lastimarte…perdona el daño y la tristeza que te he causado…tómame como al más indigno de tus súbditos…
Pero Mirana dio un suave beso en su mejilla y dijo.
- ¿Cómo podría tratar como al último…al hombre que amo…al único hombre que he amado…y que pronto se convertirá en el rey de Underland?
Un abrazo y un beso tiernos unió a los dos haciendo que los súbditos de Marmoreal y de todo Underland se tornaran sumamente felices.
Tarrant y Alicia también se dieron un tierno beso y un abrazo dulce cobijó a la joven Kingsley en brazos del Sombrerero Loco.
A partir de ahora…sólo quedaba realizar las bodas de los reyes de Underland y una propuesta que Alicia no esperaba…
