Cap. 31 Boda y propuesta

Ya todo se preparaba en Underland para la boda de Mirana y Gualterius.

Los súbditos de Marmoreal adornaron el castillo con jacarandas que resaltaban sobre el fondo plateado. Varios gusanos de seda confeccionaban el vestido blanco de la reina que tenía que ser mucho más blanco y hermoso que cualquier otro vestido que ella hubiese portado antes. La felicidad se desbordaba por los poros de ambos y Alicia sería la dama de honor, y ella y Tarrant fungirían como padrinos de la pareja.

McTwisp era el que más empeño ponía en los preparativos de la boda. El Conejo Blanco había visto a Mirana sufrir en ocasiones por causa de la pérdida de Gualterius y ahora que se habían reencontrado tenía temor que el hombre que ella tanto había venerado fuera capaz de hacerle daño. Todos sus miedos se vieron destruidos cuando el amor fue el único vencedor.

Chessur conversaba con Tarrant al respecto en las afueras de Trotter's Bottom.

- ¿Un poco más de té, Chess?- preguntó el Sombrerero Loco.

- Gracias, Tarrant- repuso el Gato sonriente- pero sabes que cuando tengo alguna preocupación, no puedo tomar mi té.

- Ah…estamos pendientes de la mismísima boda de la reina de Underland y Gualterius y el humilde Chessur ya no quiere su té…

El Gato repuso:

- Aunque yo no tuve nada que ver…realmente me da mucho gusto lo que sucede con mi Reina…es sólo que estoy preocupado…ya no quiero que suceda ninguna otra cosa…¿estás de acuerdo?

Tarrant añadió:

- Sí…tienes razón…yo también tengo miedo de que las cosas salgan mal…pero ...no tengamos miedo, Chessur…hay que esperar lo mejor de esta unión…estemos seguros de que nada malo puede suceder ya…todos estaremos felices ahora con la unión de Gualterius y Mirana…no habrá ninguna otra sombra que opaque la felicidad de Underland…al contrario, puede que haya más alegrías que incrementen nuestro gozo…así que por ello- continuó muy feliz- bebamos más té…

El Lirón se desperezó lentamente y Tarrant pareció de momento hablar solo.

- Aún recuerdo ese primer día…aquel día en que esa pequeña niña llegó…perdida a aquí…-dijo haciendo remembranza de la llegada por vez primera de Alicia a Underland- era tan linda…con su vestido azul…y su cintilla del mismo color…después…cuando McTwisp la trajo de vuelta…nadie la reconocía…

- Excepto tú- dijo Chessur.

- Cierto…-dijo Tarrant con nostalgia- aún así…nadie creía que se trataba de la verdadera Alicia…pero yo…en cuanto vi sus lindos ojos…supe que era la misma…

- Y luego…la defendiste contra todos los que atentaban contra su vida.

- Por la seguridad de Underland- repuso Tarrant.

- No creo que sea sólo por eso- dijo Chessur- estoy seguro que…tú crees en Alicia más que cualquier otro ser en Underland…y también para ella tú eres alguien muy especial.

El Sombrerero se quedó en el aire, como si se hubiera perdido en el tiempo. El Lirón lo llamó.

- ¡Sombrerero!

Tarrant reaccionó diciendo como siempre.

- Estoy bien…

Chessur insistió:

- Tarrant…¿qué pasa contigo? ¿No estás feliz? Está Alicia aquí…en Underland…está cerca de ti…debería ser suficiente para ti para estar contento…

- Y lo estoy- repuso el Sombrerero caminando erguido alrededor de la gran mesa- pero…no es todo…es que…tengo que propornerle algo a Alicia…y no sé si acepte…

- ¿De qué se trata?- preguntó Chessur.

Tarrant sonrió levemente y dijo al Gato:

- Ya verás que…será una gran sorpresa para todos…incluso para Mirana…

- ¿Una sorpresa?

- Sí…una gran sorpresa- dijo Tarrant más emocionado que nunca.

Alicia platicaba con Mirana una noche antes de su boda.

- Linda…no sabes lo feliz que me siento- contaba La Reina Blanca a la joven inglesa.

- Lo sé…se te nota en el rostro- dijo Alicia- estoy segura que serás feliz…ese hombre nunca te dejó de amar…

- Y a ti te pasa lo mismo…¿cierto?

Alicia bajó la mirada y luego preguntó ingenuamente.

- ¿A qué te refieres?

La Reina Blanca añadió:

- Alicia…tú sabes bien a qué…o a quién me refiero…¿qué…opinas de Tarrant?

Alicia se sonrojó vivamente y comentó.

- Mirana…no sé qué decirte…amo a Tarrant…demasiado…desde que volví me di cuenta que el cariño que siento por él es algo que no he podido dejar a pesar del tiempo…y me siento muy feliz de que nuestra sangre se ha unido para salvar tu reino.

- Y yo me siento también muy feliz de tenerlos a mi lado…ustedes han sido mi mayor ayuda desde hace mucho tiempo…y sé que estarán cuando los necesite…tanto o más de lo que ustedes se necesitan mutuamente.

- Mirana…-continuó Alicia- yo me siento muy feliz de haberte ayudado y de participar en tu boda pero…no sé qué hacer…

- ¿De qué hablas?

- A que…en algún momento…tengo que volver…a Inglaterra…al lugar de donde vengo…pero no sé qué decisión tomar…

Mirana acarició el rostro de Alicia y comentó.

- Yo sé que tú quieres estar aquí, junto a Tarrant…pero también puedo notar que amas mucho lo que dejaste allá…no sé de qué se trate, pero sé que tienes dudas sobre si quedarte…o seguir con los sueños que dejaste allá arriba…por eso te digo…no dejes tus sueños…escucha a tu corazón…

Alicia sonrió. Mirana nunca se equivocaba.

- Tienes razón…te creo y no dudaré en escuchar a mi corazón.

Su vestido ya estaba casi listo. Tan sólo era momento de esperar esa boda tan hermosa.

El día de la boda llegó. Ya todo estaba listo. La boda se realizó en el antiguo castillo de Crims donde había vivido antes Iracebeth pero que pronto tendría nuevos habitantes.

Gualterius arreglado esperaba en la entrada el momento de unirse por fin a Mirana.

Como padrinos, Alicia y Tarrant lo acompañaban.

El Sombrerero se acercó a Gualterius y dijo:

- No estés tan nervioso…no tarda en llegar…

- Lo sé…es que…no sé…tal vez…se arrepintió…

Tarrant negó.

- Ella nunca se arrepentiría de quererte como te quiere…eres y has sido siempre todo en su vida…así que, hermano…vive y sé feliz…

Gualterius abrazó al Sombrerero y añadió.

- Tú también…te mereces la mayor de las felicidades.

Al fin, la novia llegó a aquel lugar, acompañada por algunas damas de su corte y Alicia como madrina. Tarrant miró a Alicia…se veía realmente bella. Gualterius sólo tenía ojos para la novia.

Llegaron juntos al altar y ahí unieron sus vidas definitivamente. Chessur se encargó de coronar a ambos reyes y un hermoso beso unió a los dos soberanos.

Gualterius dijo a todo Underland:

- A partir de ahora…todo será alegría en este país…todo gracias al amor de Mirana…y juntos haremos de Underland un lugar perfecto…lleno de alegría y de verdad.

Mirana inclinó la cabeza y el baile comenzó.

Tarrant se daba el lujo de servir la mesa de té, mientras el resto de los invitados lo apoyaba durante el festín.

Gualterius dijo a Tarrant:

- Tengo para ti…una pequeña sorpresa…

El Sombrerero abrió tamaños ojos cuando vio a un par de pequeños sobrevivientes del clan Hightop caminar cerca de él. Los chiquillos abrazaron a Tarrant y luego a Alicia. Todos juntos bailaron el Futterwacken.

Después de un rato de la fiesta…Tarrant se acercó parsimonioso a Alicia que observaba a todos felices.

- Esto era lo que le hacía falta a Underland- musitó Alicia muy feliz.

- Sí…-dijo Tarrant enamorado.- Alicia…-dijo acercándose- tengo…una pregunta que hacerte…

Alicia se quedó en espera de la pregunta como suspendida en el tiempo y añadió:

- Dime…

El Sombrerero sacó un hermoso anillito con un rubí en la punta y dijo a la joven arrodillándose levemente ante ella:

- ¿Quieres…casarte conmigo?

Alicia entornó los ojos y no supo qué responder…