Capituló 10: ¿el hijo de quién?
A la mañana siguiente Naruto despertó primero y pudo observar como Sasuke dormía intranquilamente, ya que el azabache se mobia inquieto y contria el rostro, el menor tenia la sertesa de que el Uchiha estaba teniendo pesadillas, pero lo unico que hizo fue acariciale la cabellera con mucho amor ya que estaba sumamente cansado por la actividad que realizo hacia algunas horas, y así estuvo acariciando al mayor hasta que al cabo de unos minutos se tranquilizo, y el rubio volvio a dormirse.
Un par de horas después Sasuke despertó y vio como Naruto dormía tranquilamente el azabache se quedó contemplando por un largo tiempo al rubio hasta que este empezó a despertarse. Sus miradas se chocaron y con ellas se dijeron todo lo que tenían que decirse. Sus miradas decían TE AMO. Después de mirarse se besaron se quedaron brazos por un poco más de tiempo.
La mañana transcurrió normal, estuvieron paseando en la orilla del mar e hicieron muchas actividades al aire libre, así pasaban los días entre actividades y paseos, y así iban a estar durante dos meses, los cuales iban a durar su luna de miel. Sasuke una vez por semana se encerraba en sus despachos a atender algunas cosas de la empresa y el resto de la semana se las pasaba con Naruto.
Uno de esos días en el que Sasuke estaba atendiendo asuntos Naruto decidió bajar a la cocina ya que se estaba muriendo de hambre según él, por qué hacía menos de media hora que había bajado por gran frasco de helado de fresa, y en esta ocasión bajo por unos aros de cebolla, una sopas de tomate, (la cual se le había hecho costumbre comer, y eso no hacía que no hubiera duda de que el hijo que esperaba era de Sasuke XD), ramen y una gran variedad de comida. la mayoría de esta comida, se la sirvió en el comedor es estos momentos solo iba comiendo un delicioso helado de chocolate estaba tan concentrado comiendo que se equivocó de pasillo y en estos momentos Naruto se encontraba desorientado o mas bien se perdido en los tantos pasillos(según él) de era mansión, cuando se percató que estaba caminando sin rumbo alguno decidió volver hacia los escaleras pero en más caminaba los pasillos se parecían mucho y lo peor para el rubio que su sentido de orientación no era muy bueno y así termino caminando por 20 minutos perdido, perdido al menos eso pensaba por qué no se daba cuenta que estaba caminando en círculos todo este tiempo, en fin luego de caminar un rato decidió entrar a uno de los cuartos para descampar para luego seguir buscando una salida.
Naruto decidió entrar en la habitación que estaba al frente el cual por lógica era la que estaba más cerca, tomo la perilla de la puerta y trato de abrirla pero la puerta no se abrió Naruto peso que estaba atascada y por eso no quiso abrir, así que decidió intentar una segunda vez y nada pero no hay una tercera mala asi que Naruto trato por tercera vez abrir la puerta, y en esto ocasión la puesta si se abrió y entro pero más grande fue su sorpresa que al entrar ya que este cuartos tenia polvo pordoquier como si durante años nadie habia entrabo a limpiar , así que decidió mejor no descansar ahí y buscar otro lugar, Naruto estaba a puntos de salir cuando algo le llamo su atencion y era unas fotos arriba de una mesita de noche, y a pesar de que las fotos algo polvorientas se podían distinguir quienes eran, en una estaba Sasuke unos años menor y se veía feliz, pero a la par estaba un muchacho muy parecido al su esposo, solo que este tenía grandes ojeras y su cabello era más largo, lo reconoció como Itachi, pero ni en sus más locos sueños puedo imaginar que era tan guapo, en la segunda estaba un chico rubio, y ojos como el color del cielo e Itachi en la foto se podía notar que esta fue tomada en un parque de diversiones ya que están los juegos mecánicos a sus espaldas, las dos personas que estaba en la foto se miraban muy felices y cuando poso su vista en Itachi le recordó cuando Sasuke lo mira, su mirada estaba llena de amor y mucha felicidad.
En un cacto involuntario de su cuerpo Naruto tomo las foto, pero en ese acto algo de detrás de las fotos cayó al suelo. -Es una hoja ¿pero por qué se encontraba escondida detrás de la foto?- pensaba el rubio.
Cuando Naruto iba a mirar la hoja, la puesta del cuarto se abrió y pudo ver la cara de la persona pálida y con un gran miedo reflejado en sus ojos….
-En Tokio, Japón-
Dentro un departamento para nada pequeño, una persona caminaba de un lado a otro, por más que trataba de conciliar la calma no podía:
En primer lugar; porque después de muchos años volvía a estar en ese maldito departamento que le traían muchos recuerdos tanto felices como muy dolorosos y lo que sucede es que cuando viajo a Tokio después la llamada de la señora Mizuki, nunca pensó que se tendría que quedar por una larga temporada y desde luego no podría estar viviendo en toda su estancia en un hotel, así que había decidido quedarse en su departamento, pero en estos momentos se estaba arrepintiendo.
Y como segundo lugar; lo que la señora Mizuki le había contado derribo el gran muro de mentiras que se había construido en su alrededor, durante un largo periodo de su vida y que esa mentiras cambio su vida.
Con desgana miro el reloj de la pared y este marcaba las 2:25 de la madrugada, cansado tanto física como mental, decidió acostarse y tratar de conciliar el sueño, el cual dudaba poder obtener pero con intentarlo no costaba nada.
Miraba con nostalgia el gran edificio frente a sus ojos, después miraba al pequeño niño que estaba en sus brazos, este se había dormido, y al mismo tiempo miraba el rejos que marcaba las 10:10 la señora Mizuki no llegaba, ya llevaba esperándola aproximadamente 10 minutos, si en realidad no era mucho tiempo pero en ese corto periodo, el pequeño se había dormido y además necesitaba entrar al edificio quería ver a sus amigos y sobre todo pedirles ayuda para investigar y saber si lo que la señora Mizuki le había contado era verdad.
Necesitaba saber si había un hombre que trataba de causar problemas a la familia Uchiha y que él fue el culpable de lo que le paso a su amado, el chico sacudió la cabeza para despejar su mente de todos esos pensamientos, cuando miro por decimoquinta vez la calle donde debería venir la anciana, y en esta ocasión una sonrisa se formó en sus labios cuando esta vez si la vio la anciana.
La anciana se acercó saludo al chico y se disculpó, luego ambos entraron al edificio, el chico caminaba con nostalgia por los pasillos de esas grandes oficinas.
Lo primero que hicieron cundo entraron fue presentarse para ser identificados en recepción pero no fue necesario ya que la secretaria los reconoció y casi pega el grito al cielo por la felicidad que tenía al verlos y casi pega otro más al ver niño que én estos momentos ya había en los brazos de su padre queriendo despertar por el ruido que esta causó.
Luego de saludarse con la secretaria, esta no sabía que hacer ya que sus jefes no le habían informado de la llegada del chico, el chico al verla sin saber que hace se compadeció de ella y dijo:
-tranquila, ellos no saben que estamos aquí, serias muy amable si me dices donde se encuentran... - el chico por un momento se quedó callado tratando de visualizar la reacción de sus amigos al verlo, después de esos pensamientos hablo nuevamente - ... quiero darles una sorpresa.
-jejeje claro que los llevare, síganme- dijo la recepcionista y olvidando completamente su trabajo condujo a los asesores a los dos acompañantes mayores y al niño que gracias a kami-sama volvió a conciliar el sueño, pero no fue por mucho tiempo ya que cuando llegaron al último piso, y en el momento que dieron el primer paso afuera, unos gritos se escuchaba por todas partes y entre más se acercaban a su procedencia más se fuertes eran, esos gritos si iban a causar que el niño se despertara.
La secretaria, la anciana, el chico después de caminar fuera del ascensor y dirigirse a las sala de juntas tenían una gran gota de sudor detrás de su cabeza por la ola de palabrotas que se escuchaba y el niño esta vez si se despertó y se movía inquieto en sus brazos de su padre.
-por un demonio esas mi*** no se hacen así, esas mi*** son así y con pu*** quieres que... –esa era una de las partes más civilizadas que se podía escuchar de la conversación y la cual se podía escuchar claramente por la elevación de la voz tan fuete que el emisor usaba.
Los recién llegados decidieron entrar de una vez, interrumpiendo la agradable charla que en el interior de la oficina si realizaba.
-se puede callar de una vez, sus gritos se escucha hasta los pasillos- dijo el chico arto de tantas palabrotas que hacia escuchado ese día, sin contar que solo llevaba 10 minutos dentro de la empresa.
Todos los que estaba en la oficina miraban sorprendidos, a las personas que se encontraban en la puerta, era la anciana Mizuki una persona muy conocida por todos los presentes, y a la par de ella un chico de cabellos rubios, liso, hasta la mitad de la espalda atado en una media coleta alta, sus ojos eran azules como los de un zafiro su cuerpo era delgado y se miraba muy delicado, pero todo aquel que lo conocía comprenderían el dicho que dice "nada es lo que parece", si como lo leen nada es como parece ya que el chico podría pareces a simple vista un bellísimo doncel que necesita ser protegido, pero la realidad es que tenía un carácter de los mil demonios, el que se acercaba a el debía de tener mucho cuidado de no ser él el que necesitara ser protegido.
Nadie podía pronunciar palabra, la oficina en la que se encontraban estaba sumergida en un absoluto silencio hasta que la voz del niño los saco del shock que estaba todos.
-papi, papi- decía algo asustado al estas rodeado de personas desconocidas
Si el niño estaba asustado ya que para él todos los presentes eran unos desconocidos y no solo eso alguno de los ocupantes de la oficina tenía aspectos muy raros.
Todos los ocupantes de esa sala no creían lo que estaba escuchando su amigo era padre, pero como era posible y como es que no les había contado, pero lo que más se preguntaban era ¿de quién era? así que todos se acercaron y rodearon a las nuevos presentes en la oficina, unos se peleaban por tener al niño en sus brazos desde luego que este no se dejó ya que cuando alguien lo abrazaba lloraba hasta que volviera estas en los brazos de su papi o los de su nana y otros interrogaban al chico.
Desde que entro el rubio dos de las personas ocupantes de la oficina observaba todo y nunca se movieron de sus respectivos lugares luego de una rato de observar todo lo que hacían sus compañero decidieron intervenir
-se puede calmar todos ustedes- decía con voz autoritaria uno de los que estaba observando, el cual tenía el cabello naranja y sus ojos de un extraño color morado y cuyo nombre era Pain
-gracias- dijo el rubio al tener más espacio personal cuando sus amigos dejaron de acosarlo literalmente a él y a su niño.
-de nada, ahora siéntense todos y tu Deidara creo que todos merecemos una explicación de que es lo que está pasando.- volvió a hablar el peli-naranja, Deidara solo asintió y se sentó en uno de los lugares libres de esa oficina.
Deidara era un bello doncel, el cual tenía un pasado muy triste, pero por azares del destino tuvo que irse de Tokio, ya que hay vivió uno de los pacos momentos de la vida más felices pero a la vez muy dolorosos. Y por esos momentos dolorosos decidió alejarse de todo lo que conocía para poder comenzar una nueva vida.
Y cuando se refiere a alejarse de todo está incluido dejar su hogar, amigos, trabajo, todo absolutamente todo, pero lamentablemente en muchas ocasiones nada pasa como lo planeamos y en este caso, Deidara tuvo que volver porque al fin encontraría respuestas de los sucesos que le cambiaron la vida para siempre.
Después de hablar con la señora Mizuki sabía que él no podría hacer mucho y más sabiendo que posiblemente la vida de su pequeño puede correr peligro así que decidió pedir ayuda de sus amigos.
Deidara y la señora Mizuki marraron todo, pero primero el rubio se disculpó por no decir nada, ni despedirse de ellos cuando se fue, pero lo que él estaba viviendo en esos momentos era muy doloroso y una despedida más, sería más dolorosa aun, todos comprendieron a su amigo escucharon atento a lo que tenía que decirles, todos escucharon sobre las sospechas de que alguien tuvo involucrado en el cambio que tuvo su amigo Itachi antes de morir pero el problema en estos es que esa persona había vuelto y no con buenas intenciones.
Todos escucharon muy atentamente la narración, la mayor parte de los presentes, por no decir todos estaba sorprendidos, enojados, se sentían inútiles por dejas que un ser muy querido para ellos tratara de realizar cosas solo, y a la vez se sentían ofendidos por que su amigo no tuvo confianza en ellos para contar lo que le pasaba.
-y díganos ¿esto lo sabe Sasuke?- pregunto el varón de cabellos anaranjados
-yo estoy segura de que él no sabe- respondió la anciana
-¿y cómo esta tan segura? -pregunto un tipo con aspecto de tiburón, el cual era el más afectado por haber descubierto lo que le paso a su amigo.
-estoy segura porque si el joven Sasuke supiera algo ya habría cambiado su forma de pensar hacia su hermano- respondió la anciana, algo triste.
Entonces todos recordaron el drástico cambio que tuvo el Uchiha menos con respecto a la muerte de su hermano, un cambio tan grande que cuando este murió no asistió a su funeral, cuando en realidad todos pensaban que sería difícil sacarlo del cementerio.
Todos estaban sumidos en sus pensamientos cuando la voz de una mujer los saco de estos, la mujer era muy bella y su cabello era corto y azul y en el cual tenía una flor de papel -y dinos Deidara, ¿le contaras a Sasuke que tiene un sobrino?- todos los presentes miraron al mencionado el cual quedó paralizado con las palabras de la mujer
-¿q-que sobrino? –pronuncio con dificultad.
Todos misaron al pequeño niño que en estos momentos jugaba con la secretaria afuera de la oficina.
-¿pues cual otro sobrino crees tú?- decía sarcásticamente un pelirrojo
-¿Sasori no Danna?- decía el rubio, y luego toda la estancia sonaron risas algo melancólicas, ya que extrañaban momentos como esos en el grupo donde todo era paz y tranquilidad.
Luego de su pequeño momento de diversión todos volvieron a enfocar su vista al niño el cual era idéntico a su padre, su piel era blanca, sus ojos y su cabello eran negros, a pesar de su edad se notaba que era sumamente inteligente y también era muy serio, lo único que no tenía eran las características ojeras de su padre y el cabello lo tenía corto (el cabello es como cuando Itachi era niño) y definitivamente no tenía nada de parecido a su papi doncel.
-no... no se lo diré- dijo Deidara dándose por vencido, era difícil mentir sobre el padre del niño ya que este era idéntico a él.
Todos los miraron si comprendes sus palabra, este al darse cuenta prosiguió- nunca le diré a Uchiha Sasuke, que tiene un sobrino.
Todo quedo en silencio hasta que la peliazul hablo - ¿pero, por qué, no se lo dirás?
-por qué él es solo mío, además si estoy aquí es solo para pedir su ayuda y aclarar algunas cosas, no quiero tratar ese tema.
-en tiendo Deidara pero por lo que hoy hemos descubierto, Itachi pudo ser obligado a realizar todo lo que hizo, solo falta saber quién fue y hacer que page- decía el peli naranja -pero de todas maneras el hermano de Itachi debe saber que tiene un sobrino
-en primer lugar Itachi era demasiando listo como para dejarse manipulas -decía el rubio -y como segundo lugar nada en este mundo me ara decirle a ese mocoso que tiene un sobrino.
-Deidara, Itachi puedo ser muy listo y todo lo que quieras decir, pero solo recuerda todos tenemos una debilidad e Itachi la tenía al igual que todo nosotros, eso pudo ser lo que no lo dejo pensar bien en esos momentos y no confiara en nosotros- dijo Kisame y ante las palabras del cara de pez, todos los presentes asintieron, en cambio Deidara que estaba en esos momentos a puntos de llorar grito:
-ESO SOLO LO DICES POR QUE ERA TU AMIGO
-no Deidara, él pudo ser mi amigo, no, él no era mi amigo- dijo el casa de pez tratando de corregir sus palabras antes dichas -él era nuestro amigo, pero no olvidemos que era humano y como humano tenemos debilidades- decía pero Deidara no se iba a dejar convences por Kisame y sus palabras
- y dime - dijo Deidara - si todos tenemos debilidades, ¿cuáles eran las de Itachi?
-eran tú y Sasuke- dijo Kisame si pensarlo mucho.
Deidara bajo su cabeza y empezó a llorar ya no soportaba mas todo esto, y mientras tanto era observado por sus amigos.
-Deidara se trata de hacer el fuerte pero no lo es, trata de olvidar a Itachi pero no puede, no puede y a pesar de que trata de olvidarlo ha venido cada 6 meses a visitar su tumba, esa es la clara muestra de amor que aún le tiene- pensaba la anciana.
-puede ser que las personas tengamos debilidades pero aun así me reusó a que Sasuke sepa de mi hijo- contesto Deidara después de calmarse un paco.
-y se puede saber por qué- decía Pain
-por qué Sasuke odia a Itachi y si se entera de que hay un hijo de él también lo odiara y yo no permitir eso.
-Mmmm puede ser, peor y si Sasuke lo logra querer ¿qué?- volvió a decir Pain
- seria capas de quitármelo
-pero ¿por qué dices eso?- dijo la peli azul
-Sasuke quería profundamente a Itachi, en más de una ocasión me demostró sus celos, que no permitiría que alguien le ha rebatara el amor de su hermano, ahora díganme ¿qué creen que ara al enterarse que hay un hijo de su difunto hermano?
Todos escucharon atentamente todo y todo lo que decía el rubio tenia lógica, todos miraron al niño y supieron que vendrían momentos muy difíciles, muy pero muy difíciles...
