Sakura Card Captors fue creado por las CLAMP, yo solo me divierto creando historias alternas…
¡Hola queridos lectores! Como prometí este capítulo sería subido pronto y pues así lo hice… además es algo larguito, eso en compensación por lo que los he hecho esperar. Ojalá les guste. Dudas, sugerencias o comentarios… ya saben cómo hacérmelos llegar estaré encantada de leer y responder. Dicho todo esto les dejo el capítulo.
Disfruten…
Capítulo 4: Calma antes de la tormenta.
POV. Sakura Kinomoto.
Tenía mi cabeza apoyada en mi escritorio tratando de calmar, espero de manera eficiente, el dolor de cabeza dejado por la señorita Akiko Kimura luego de su muy estresante clase de matemáticas. Luego de haber logrado evitar olímpicamente a mi padre y sin haber podido desayunar ni un poco lo que me ha dejado en el comedor, corrí como alma que se la lleva el diablo hasta el instituto para llegar justo en el momento en que mi muy adorada maestra de matemáticas me cerró la puerta del salón en la cara.
Toqué con algo de timidez mientras retorcía mi boina con las manos, esperando que la maestra me abriera la puerta. Pasaron los segundos, no abrió. Insistí.
La puerta de pronto abrió con brusquedad para dar paso a la intimidante presencia frente a mí, con los brazos cruzados y el ceño prominentemente fruncido.
-Kinomoto, creí que había sido clara, cuando cerré la puerta, que había llegado tarde.
-señorita, esta será la última vez, se lo suplico… déjeme entrar.
-ya he oído eso muchas veces, Kinomoto- pronunció con voz severa. Hice un puchero y bajé mi vista al suelo, meciéndome lentamente con mis pies y esperando su sentencia. La oí suspirar bruscamente y se hizo a un lado- ¡que sea la última vez! No me haga arrepentirme.
Le regalé una enorme sonrisa. Pasé aunque aún abochornada de manera rápida al salón y sin ni siquiera hacer algún ruido me senté en mi silla, soltando el aire retenido y dedicándole una sonrisa conciliadora a Tomoyo, quien me miraba preocupada.
La clase pasó algo rápida y ligera para mí, de manera sorprendente, me mantuve despierta. La profesora Akiko Kimura no me dio un castigo pero, juró que la próxima vez que llegara tarde me dejaría un informe que constaría la tercera parte de mi nota. Suspiré y me recosté en mi escritorio esperando la llegada del próximo profesor, quien mandó avisar llegaría tarde por la gran conmoción causada por el primer día de clases del príncipe heredero de China.
Un gran trozo de postre de fresas y baño de chocolate fue colocado al lado de mi rostro y levanté mi vista a una sonriente Tomoyo justo al lado mío. Me enderecé de inmediato.
-come un poco- me dijo- algo de dulce te levantará las energías.
Negué rápidamente y con la mano lo alejé un poco de mí. Sentí el estómago revolvérseme.
-paso, creo que exageré el dulce anoche- y recordando los acontecimientos pasados la noche anterior, me encogí en el asiento. Una mano puesta sobre la que yo tenía en el escritorio, me hizo dirigir la vista nuevamente a mi mejor amiga que esta vez, su rostro cargado de preocupación se mostraba al máximo.
-¿pasó algo?
Justo cuando abrí mi boca para explicarle mi más grande preocupación, tres amigas muy cercanas se acercaron a mi mesa a platicar con nosotras. Guardé mis palabras.
-Dicen que el príncipe de China fue ubicado en el salón contiguo- comentó Naoko con voz algo apagada- y pensar que de haber estado con nosotros hubiera sido más favorable.
-¿más favorable? ¿Por qué?- Preguntó Tomoyo con algo de interés mientras apoyaba su cabeza en su mano.
-¡Por Dios es un príncipe! ¡No hay manera de que haya algo mal en ello!
-no entiendo por qué tanto alboroto- comentó de manera desinteresada, Chiharu Mihara, la presidenta del salón de clases. De convicciones fuertes e ideas brillantes, poseía una hermosa melena café que cogía en dos colitas y las trenzaba, piel pálida, delgada, alta y labios rosas. Había sido una de las primeras que rechazaba la presencia de la monarquía en el colegio ya que, según ella daría paso a distinción de clases sociales- parece que se están volviendo todos locos.
-eso es porque tu sólo tienes ojos para Yamasaki- comentó con malicia Naoko ocasionando risotadas en todas nosotras y furioso sonrojo en esta última.
-¡Que a mí no me gusta ese chico!
-¡Oh sí! ¡Claro que lo haces!
-no pienso discutir contigo, Naoko. Yo sé mi verdad- y se cruzó de brazos de manera orgullosa- Oye ¿alguien sabe que clase sigue?
-Historia- contestó Tomoyo- La dará el profesor Terada- cuando terminó de decir esto, pude captar que de manera algo rápida posó su vista en Rika Sasaki, que se sonrojó profusamente. Quedé viendo a Rika de manera analizadora pero no pude hallar significado en su sonrojo. Captó mi mirada y se aumentó su nervio para luego carraspear incómoda.
-Sakura… Te traje el libro- y me tendió el paquete hermosamente adornado- espero lo disfrutes.
-¡gracias!- le contesté. Rika Sasaki, la chica más servicial, dulce y buena repostera del salón. De facciones delicadas, pelo rojizo oscuro algo corto y labios rojizos delgados. Sabía de mis deseos de aprender a preparar postres como ella y, de manera muy amable, se ofreció a conseguirme uno de los mejores libros de repostería.
Nos quedamos en un silencio conciliador mientras, por la puerta del salón, entraron cuchicheando con una revista en mano Mía Yoishiro y Akari Minamoto, grandes enemigas de Chiharu. Se preguntarán el porqué de la enemistad. Lo resumiré de manera corta.
Mia Yoishiro quedó en el mismo salón de nosotras hasta el año anterior y había sido contrincante de Chiharu en la elección para presidente de salón. Al final, cuando ganó mi amiga, Yoishiro regó rumores de que la única razón por la que había ganado Chiharu fue por haber sido nuestra compañera desde primaria además de haber lanzado miradas amenazadoras a cada uno de nosotros cuando iba a decir el voto.
Aunque los rumores no llegaron a más, el problema agudizó cuando Yoishiro dirigió su atención a Yamasaki Takashi buscando provocar a Chiharu quien, aunque afirma que Yamasaki no es de su agrado, se puso al extremo celosa provocando desatar un odio a muerte.
Y ahí estaba de nuevo la mirada de fastidio que soltaba Chiharu cada vez que entraban en el salón. Ellas reían y se sonrojaban como amapolas mientras miraban la revista.
-Así es Akari- decía Yoishiro con voz coqueta- ¿no es hermoso?- preguntaba mientras miraba la revista y, sonrojadas lanzaban risitas nerviosas- y pensar que fue asignado al salón contiguo… ¡Que envidia me dan las mujeres de ese salón!
Chiharu Mihara soltó un resoplido furioso mientras, a pasos agigantados se acercaba a las dos distraídas muchachas.
-¿Se puede saber por qué tanto escándalo? Algunos queremos platicar ¿saben? Y sus voces de cacatúa no lo permiten.
-Cállate Mihara, mi conversación es con Akari, no contigo…
-¿Si? Pues déjame decirte que parece que la quieres hacer noticia nacional… creo que hasta el presidente la ha escuchado.
-¿Y si así fuera qué?- Levantó la voz Yoishiro al mismo tiempo que se levantaba de su escritorio encarando frente a frente a Chiharu, que solo le aguantó la mirada, desafiante. Las risas de todo el salón fueron sustituidas por un silencio sepulcral mientras, de manera estupefacta, todos miraban la conmoción frente a ellos.
-este es mi espacio, Mihara. Este es mi escritorio, esta es mi revista, esta es mi amiga y, por si no te has dado cuenta esta es mi voz y yo la uso con quien quiera y como quiera ¿ahora si te ha quedado claro o necesito dibujártelo con manzanitas?
Chiharu comenzó a tensarse levemente mientras sus manos se convertían en puños. La vi respirar de manera pausada para calmarse pero al parecer no estaba surtiendo resultado pues, en ese mismo instante, Naoko emprendió su camino hacia ella y creo que se arrepintió no haber sido más rápida, segundos antes de Naoko poder alcanzarla, Chiharu explotó.
-ya entendí Yoishiro, no es necesario que me lo repitas, pero ahora… creo que es momento que yo te deje algunas cosas claras. Este pequeño rectángulo que ves aquí- dijo apuntando con las manos- es tu espacio, y es mejor que trates que tu voz, la que ya me has recalcado que también es tuya, no salga de lo que corresponde a tu espacio así que… ¡Modúlala!
Se dio la vuelta despacio camino a nuestros escritorios y todos respiramos aliviados de que todo había terminado pero ¿Qué creen? Falsa alarma. Chiharu nuevamente encaró a Yoishiro con una sonrisa algo alertante.
¡Por cierto!- exclamó con fingida alegría- ¿ves esto de aquí?- preguntó levantando al aire su mano derecha. Yoishiro asintió lentamente mientras, con temor, dio una paso hacia atrás- esta, es mi mano… y a que no te imaginas lo que hará…- de un momento a otro, Chiharu arrebató la revista que tenía Minamoto en sus manos y empezó a ojearla- esta hermosa y preciosa mano, que es mía, votará tu revista.
La cara de Yoishiro se encendió de furia mientras daba un paso adelante, retadora.
-No te atreverías, Mihara…
-¡Obsérvame!- exclamó la otra con fingida alegría mientras empezaba a corretear por el salón justo en dirección al bote de basura.
¡Devuélveme eso, Mihara!- exclamó Yoishiro mientras salía en persecución a la otra. Logró detener a Chiharu justo halándola de las trenzas pero mi amiga, no vencida ni rendida, le dio en la cara con el ejemplar que tenía en sus manos.
Chiharu siguió corriendo como maníaca mientras una muy furiosa Yoishiro, casi podría decir con aspecto de demonio de Tasmania, la seguía muy de cerca. El alboroto de la sección estalló de manera súbita; unos hacían barra a Chiharu, otros… aunque muy pocos a Yoishiro. No sé en qué momento pasó, pero en mi opinión fue peor cuando Chiharu tropezó lanzando la revista por los aires y cayendo en el piso de manera aparatosa, mientras Yoishiro al no poder detenerse, tropezó con Chiharu cayendo encima de esta última.
La revista cayó abierta entre el escritorio mío y de Tomoyo y cuál fue mi sorpresa al ver que en la página en la que estaba era sobre un artículo del muy aclamado príncipe de China que, para mi desgracia, era el verdugo que me había hecho limpiar más y golpeado con un balón la tarde pasada. No pude reponerme de la impresión cuando, un muy furioso profesor Terada entraba al salón y posaba la vista en las dos chicas que apenas se levantaban del piso aliñando el uniforme.
-¡Mihara, Yoishiro, se vienen en este mismo momento conmigo a la dirección así que andando!
Las dos avanzaron con las cabezas gachas detrás del profesor Terada mientras, este último, creo que fue mi imaginación, le envió una mirada ¿melancólica? a Rika. Me encogí de hombros, seguro era mi imaginación.
POV. Tomoyo Daidouji.
Caminaba de manera tranquila por los solitarios pasillos escolares mientras tarareaba la hermosa canción que cantaríamos con el coro en el próximo concurso a celebrarse en una semana. Esperaba, de manera ansiosa, que todo saliera bien. Había estado practicando para este momento desde hace meses y, en cierta manera, estaba nerviosa por pensar el arruinarlo. En realidad quería que fuera una sorpresa para todos, pero en especial para Sakura. Por eso, cuando la profesora de música me llamó para platicar antes de que comenzara el descanso, puse de pretexto que me dirigiría a ver el castigo que había sido impuesto a Chiharu y Yoishiro.
Por cierto, el castigo había sido algo duro… limpiar toda la biblioteca y el salón de música era demasiado pero al menos eran dos. A Sakura casi siempre esos castigos le tocaban sola. Suspiré. Este día la he observado muy extraña, no ha querido comer el postre que le preparé y que tanto le encanta, la he observado fijamente quedar ida en sus pensamientos y su sonrisa, su sonrisa carece de algo ¿pero qué? Pareciera como que si en sus ojos estuviera reflejada una gran preocupación. Negué con la cabeza. Hablaría con ella dentro de poco.
Justo cuando doblaba el pasillo una turba de chicas algo escandalosas me tumbó al piso. Una de ellas me extendió las manos, Kia Ishida, del coro. Una chica pelo largo y bronce, con pecas en sus mejillas y algo bajita. Se miraba un poco sonrojada y algo cansada.
-lo siento Daidouji…- pronunció mientras hacía palanca para ayudar a levantarme- estamos algo apuradas ¡Rayos!- exclamó- ¡No puedo creer que lo perdimos!
-¿perdido?- pregunté confusa- ¿a quién?
-Pues a Syaoran Li…- dijo como que si fuera obvio. Al ver que no había captado nada, suspiró y empezó a explicar- como sabrás fue ingresado a nuestro salón y por Kami que es un sol. Al finalizar las clases hemos querido conocerlo pero como le caímos en estampida- una gota resbaló por mi cabeza- creo que lo asustamos pues ha salido corriendo pero, por más que lo hemos buscado, no lo hemos encontrado. ¿Lo has visto?
-para nada…
-bien- dijo suspirando- tendremos que esperar a que finalice el descanso. Entonces te dejo. Hasta luego Daidouji.
Suspiré y negué con la cabeza. Mujeres y hormonas… mala combinación. Seguí caminando por un lapso de 5 minutos hasta que de pronto un murmullo me sacó de mis cavilaciones. Al principio no distinguí lo que decía. Pero luego la voz se hizo más clara. Era de un hombre y susurraba con apuro.
-Plebeya…
Volteé en todas las direcciones. Nada.
-Aquí plebeya…
Y lo localicé. Justo al lado de las máquinas expendedoras. Se veía cansado, sonrojado y molesto.
-Ven acá plebeya…
Fruncí el ceño y volteé en todas las direcciones ¿me llamaba a mí? me apunté, interrogante.
-sí, tú.
Me acerqué lentamente, algo temerosa. Me llevaba como 15 centímetros de altura y su figura imponente me amedrentaba pero, al ver la inseguridad reflejada en sus ojos ámbar supe no me haría nada. Mas confiada al fin, pude actuar con naturalidad.
-¿puedo confiar en ti?- preguntó confidente.
-si no me meteré en problemas- analicé- supongo sí.
-¡Que alivio!- pronunció soltando aire contenido- me presento dama… mi nombre es Syaoran Li, heredero al trono de China, me he acercado a ti con el fin de que ayudes a una misión importante que se le asigna a pocos no vinculados a la corona. Proteger a su majestad.
Fruncí el ceño, divertida. Él pareció notar esto pues sus hombros cayeron a sus costados cansados.
-Gracias a Kami… eres la…- pareció pensarlo un poco y luego pronunció- la segunda mujer en esta escuela que no se me lanza encima como una maniática. Aunque es un alivio que tu no me golpees- eso último me confundió y él le restó importancia a su comentario- en fin… ocupo de donde esconderme para poder almorzar tranquilo pero esta escuela no la conozco y temo toparme con locas ¿podrías ayudarme?
Solté una risita y asentí vigorosamente- Coge recto este pasillo, luego dobla a la izquierda y sigue recto hasta el fondo. Ahí está la consejería. Entra en esa sala y sube por esas escaleras a la azotea personal que tiene. Quédate ahí y estarás tranquilo. A ese lugar solo tienen acceso los maestros, los demás alumnos lo tienen prohibido, no buscaran ahí. Supongo tu no tendrás problemas por tu posición, te deseo suerte.
-Gracias- pronunció con voz queda y emprendió la marcha. Pero antes de hacerlo volteó hacia a mi nuevamente.
-te debo un favor… pide lo que quieras.
-lo pensaré con calma- le prometí- no creo que sea bueno desperdiciar un favor, en especial de quien viene, cuando lo tenga decidido te lo haré saber.
Asintió con calma y luego, haciendo gesto con la cabeza se marchó por el pasillo dejándome a mí nuevamente seguir mi camino destinado. Hablar con Sakura.
Oficinas Diario de Tokyo.
La luz del sol se filtraba levemente a la habitación mientras, una atractiva secretaria servía una deliciosa taza de café a aquella persona que, valientemente se había presentado a la oficina del editor en jefe a dar unas pequeñas declaraciones. El editor del diario, Takeo Yamamoto, acomodó mejor sus lentes mientras, se inclinaba amenazadoramente al frente buscando intimidar a la persona frente a él y así sacar si lo que venía a decir era mentira o no. Pero la persona frente a él no se inmutó, ni siquiera pestañeó mientras, con calma, llevaba un trago de café a la boca.
-asi que…- retomó Takeo la conversación justo donde la habían dejado-¿ usted sabe la razón por la cual, el príncipe de China, ha venido a Japón a asentarse momentáneamente inscribiéndose en una preparatoria que ha sido juzgada como no digna para albergar su educación?
La persona frente a Takeo sonrió y asintió con rapidez.
-¿y cómo ha podido hacerlo? Ni siquiera mis mejores reporteros han logrado ahondar en la situación. Respóndame ¿Cómo confío que su información es verídica?
La persona simplemente se encogió de hombros.
-Digamos que tengo contactos. Puede aceptar creer o seguir dudando- de su regazo tendió hacia el periodista un curioso sobre amarillo- aquí tiene lo que necesita para conocer la noticia y sacarla a la luz- Takeo Yamamoto miró inseguro hacia el paquete- como dije puede aceptarlo o rechazar. La verdad saldrá a la luz próximamente y créame que de nada le servirá la noticia para ese entonces.
La persona se puso de pie y decididamente caminó hacia la puerta- si usted no la aprovecha entonces iré a otro diario a que la divulguen. Quizá fuera haya un periodista con visión.
Un carraspeo hizo que la persona se detuviera de girar el pomo.
-dígame… ¿por qué hace esto?- Yamamoto tomó con decisión el sobre- ¿Cuánto quiere por esta información?
Una sonrisa algo inquietante fue lo único que salió de aquella boca.
-No quiero nada, al contrario, yo me beneficiaré demasiado cuando ese escándalo salga a luz. Esa es suficiente recompensa para mí.
N/A: ¿Qué les pareció el capítulo? Ya nos vamos calentando… en el próximo habrá más entretenimiento. Lo prometo.
Para concluir quisiera agradecer los comentarios de:
Eliih Him: Gracias por el comentario y me alegro que sigas la historia aun… Nos leemos.
Sofitkm: Tendrás que esperar un poco más para saber los planes de Sakura pero espero que este capítulo te haya gustado.
Moon86: Thanks for the review. Hope you enjoyed this chapter.
Neko Heartgneel: disfruta de la actualización. Nos leemos.
Elizita: Te aseguro que el fic no lo abandonaré y para demostrarlo he actualizado este capítulo rápidamente. Espero haya sido de tu gusto.
Magyyy saez: espero disfrutaras de este capítulo. Gracias por comentar.
Hee dong sun 1210: Gracias por tus buenos deseos, me has levantado el ánimo. Gracias por el comentario y espero saber más de ti.
Tsuki-chan 99: Gracias por el review y por seguir pendiente de esta historia. Espero nos sigamos leyendo.
SailorAltarf: Gracias por comentar y me alegra que te encante…
Neko2101998: te aseguro que de ahora en adelante mis actualizaciones serán más seguidas y ya no serán un sueño aunque espero aun te sigan gustando los capítulos. Gracias por leer.
Tubasa-chan: Gracias por el comentario. Me alegro te llevaras una buena impresión de la actualización. Nos Leemos.
Usaguilove95: este capítulo ya es más largo que el anterior y espero te haya sido interesante. Gracias por comentar.
Muchas Gracias a todos los que leen la historia, la siguen o la han agregado a favoritos. Además de los lectores fantasmas que, aunque no se manifiestan, sé están ahí. Ustedes son el motivo por el cual escribo.
Nos leemos pronto =)
