Sakura Card Captors fue creado por las CLAMP, yo solo me divierto creando historias alternas…
¡Hola! =) ¿Qué tal su fin de semana? El mío fue grandioso y ahora, después de días de maquinar en mi mente este capítulo ha quedado terminado. No sé si es completamente perfecto pero si no actualizaba ahorita seguro y pasaría otra semana para poder actualizar así que mejor ahora o nunca…
Disfruten su lectura…
Capítulo 5: sorpresas que descontrolan los sentidos…
POV. Tomoyo Daidouji.
Vi a mi mejor amiga, sentada bajo la sombra del árbol de cerezo donde solemos almorzar, abstraída y callada. A su lado, Naoko y Rika conversaban felizmente sin notar que la siempre platicadora, Sakura, no decía ni una palabra. Su expresión, a decir verdad, me preocupa un poco. Sakura siempre ha sido muy expresiva, ya sea que esté feliz o triste o preocupada… nunca ha ocultado nada, incluso cuando falleció tía Nadeshiko; por eso, verla en este estado, me hace dudar un poco lo que pasa.
Me acerqué al grupo de amigas y, prácticamente al mismo tiempo, las tres levantaron la vista hacia mí. Sonreí abiertamente mientras con voz fingida de alegría dije:
-Sakura… ¿me puedes acompañar al bar del colegio? Es que se me ha olvidado comprar una bebida y ya sabes que no puedo comer si no tengo algo para beber…
Ella me sonrió de medio lado con aquella misma sonrisa gentil que guarda para sus seres queridos y asintió.
-No tardamos, chicas- me excusé yo.
-Tomoyo…- pronunció Rika con voz queda-¿Pudiste ver lo que pasó con Chiharu?
-No se preocupen- contesté yo- el castigo que les han puesto no es tan malo a como pudo haber sido.
Las dos chicas sentadas en el pasto asintieron conforme y sonrieron con tranquilidad.
-¡Gracias Kami!- dijo Naoko en un suspiro- ¿y cómo le está yendo?
-le está yendo a como uno se esperaría que le fuera si la encierran sola con Yoishiro.
En ese momento todas soltaron risotadas, incluso Sakura. Le hice un gesto y nos pusimos en marcha. Sakura caminaba tranquilamente a la par mía mientras yo, maquinaba el lugar perfecto para poder platicar con tranquilidad y, de paso, terminar el almuerzo. Vi que Sakura hacía ademán de dirigirse al bar pero yo la tomé del brazo y la dirigí por el camino contrario.
Ella corrió un poco para ponerse a la par mía.
-pero Tomoyo ¿y tú bebida?
-Ya no tengo tanta sed, Sakura.
-¿entonces a dónde vamos?
-a la azotea- contesté con simpleza- tú y yo tenemos mucho que conversar…
El aire tranquilo, callado y solitario de la azotea fue el lugar perfecto. Ahí Sakura, con la vista perdida en los edificios de la pequeña ciudad de Tomoeda, conversó conmigo todas las preocupaciones que tenía respecto a la reunión acontecida la noche anterior en su casa. Me contó de la falta de Yukito a la cena, la asistencia de su abuelo, la noticia dada por su padre respecto al compromiso, el escepticismo de su hermano y propio en el comienzo y luego el enojo que se le caló por las venas cuando comprendió que todo era verdad.
-papá me ha dejado un hermoso Yukata esta mañana en el comedor…- me contestó- y una nota que me anunciaba esperaba estuviera lista para la cena donde conoceré a mi prometido el día de hoy.
Analicé la situación cuidadosamente mientras, sentía como en el pecho, el corazón era comprimido con la misma fuerza que representaba la tristeza de mi amiga. Desde que la conocí he luchado para que cada día mantenga esa sonrisa en los labios. Su felicidad es la mía, así como su tristeza. Por eso, es que me encuentro un poco reacia a pensar que un hombre tan bondadoso como el padre de Sakura, pudiera hacer algo así.
-creo que, en cierta forma, tu padre está pensando que es lo correcto.
-¿lo correcto?- preguntó incrédula ante mis palabras. Pequeñas y cristalinas lágrimas peleaban por no brotar de sus ojos- ¡lo correcto!- gritó- ¿desde cuándo es correcto quitarme mi capacidad de elegir y ver con quien puedo ser feliz?
-recuerda que tu papá aún no sabe tus sentimientos hacia el joven Yukito…
-¡pero no tiene derecho! Aunque no me gustara nadie ¡no lo tiene!- me dio la espalada y empezó a caminar de una lado a otro por toda la azotea- venderme al mejor postor como en la época feudal… yo tengo derecho a elegir mi vida.
-y estoy de acuerdo con eso- secundé yo- solo digo que tu padre pensó que era lo mejor aunque, obviamente, no lo es- me quedé callada unos segundos y luego caminé hacia ella y le tomé las manos- sé que tu padre reflexionará mejor la situación- comenté con seguridad y le regalé mi mejor sonrisa- si no… aun puedes venirte a vivir a mi casa.
Sakura sonrió cansadamente.
-ya quisiera- dijo con voz cansina- si mi plan no funciona… seguro y me mudo contigo.
-no te preocupes… Mi mamá te adora, estará feliz de adoptarte- hubo un rato de silencio cómodo y analicé sus palabras previas- ¿a qué plan te refieres?
-Tomoyo…- pronunció con precaución- ¿tú te casarías con alguien que te pareciera desagradable?
-por supuesto no- contesté segura.
-¡exacto!- afirmó ella, feliz- eso debo hacer. Ser la persona más grotesca de este mundo, de esa manera será él quien rompa el compromiso, no yo.
-¿y qué pasaría si tu padre se da cuenta?
-te aseguro que seré tan precavida que, para el momento que lo haga, el compromiso ya estará roto.
Sonreí al ver recuperado su ánimo y en ese mismo instante el sonido de la campana anunciando el final del descanso hizo que nos encamináramos a nuestro salón a las dos últimas horas de clase.
POV. Syaoran Li.
Terminé con tranquilidad mi almuerzo y, con precaución, me dirigí al baño de varones mascullando barbaridades sobre la locura instaurada en las mujeres de esta escuela. Entré al lugar suspirando por al fin estar a salvo y me miré al espejo. En seguida saqué mi cepillo de dientes e hice lo propio. Una vez terminado el lavado, sonreí para ver si todo lo había dejado en su lugar. En el momento en que revisaba vergonzosamente la belleza de mis dientes un tipo, algo curioso a mi parecer, entró al baño. De piel pálida y cabello oscuro, de mi altura, con una sonrisa del tamaño de su cara y con los ojos cerrados; caminó tranquilamente a uno de los cubículos donde, minutos después, salió de ahí y se colocó al lado mío en el lavabo.
Lo miré de reojo mientras él se enjuagaba las manos. Luego se volteó hacia mí con una sonrisa aún más grande que la anterior y me tendió la mano.
-Mucho gusto, soy Yamasaki Takashi.
-un gusto- pronuncié aceptando el saludo- Syaoran Li.
-¡No bromeas!- se escandalizó- ¡Guau, amigo! ¡En serio es un gusto!- me pegó fuertemente en la espalda lo cual me hizo sacar un poco el aire- ¿Qué haces aquí solo?- me preguntó y luego pasó las manos por mis hombros con camaradería dirigiéndome a la salida del baño- vamos hombre, este no es lugar para la realeza.
Antes de llegar a la salida me sacudí algo nervioso y anuncié con rapidez.
¡Espera, espera!- el me soltó y volteó hacia a mí con el ceño fruncido- no puedo salir ahí.
-¿por qué?
-¡porque las mujeres de esta escuela son unas dementes!
Luego de un rato de, al parecer, entender la situación pronunció con fuerza-ya entiendo- dijo feliz y yo me extrañé.
-¿en serio?
-si- asintió con seguridad- esto pasa siempre en esta época del año…
-¿ah sí?- pregunté con interés.
-si- dijo con aire extraño y luego se acercó más a mí confidente- te contaré lo que pasa y como acabar con la situación pero debes prometer que no revelarás el secreto. Muy pocos sabemos sobre esta información- Asentí mientras él me llevaba a la parte más alejada del baño- todas las chicas de esta escuela compiten por un premio…
-¿Un premio?
-¡Sí!- contestó seguro- en esta época del año en una de las páginas de internet publican un reto para todas las mujeres de la escuela donde deben encontrar al chico que les ha parecido perfecto, atraparlo y llevarlo fuera de la ciudad a una arena donde compiten para ver quién es el mejor.
-¿el mejor?
-lo eligen a través de pruebas donde demuestran tu capacidad intelectual, fuerza, atributos físicos y destreza. Una vez a mí me llevaron ahí- dijo aún más confidente- logré escapar a tiempo y juré nunca regresar. Pero a unos amigos sí pudieron llevarlos y desde entonces no sé nada de ellos.
-¿Qué pasó?- le pregunté, intrigado.
-nadie sabe… según escuché no pudieron superar las pruebas y les hicieron cosas tan, pero tan perturbadoras que prefirieron cambiarse incluso de país.
La sangre se me congeló.
-¿Cómo puedo hacer para detenerlas?- aunque modulé la voz se notaba mi deje de desespero.
-es sencillo- contestó- lo único que tienes que hacer es rosearte este perfume.- en seguida sacó un frasco café lleno hasta la mitad. Cuando lo abrí el putrefacto olor a descompuesto llenó la habitación. Me tapé la nariz, horrorizado y me alejé lo más que pude de él.
-¡No pienso usar eso!
-es lo único que garantiza tu supervivencia- dijo serio y con los brazos cruzados- a menos que no quieras que te volvamos a ver…
En realidad eso era lo que quería, no regresar a ese instituto del demonio nunca más pero no de esa forma. Así que, después de pensarlo un rato y de verificar, de manera discreta, que él no llevaba ese olor impregnado en su piel me atreví a preguntar.
-¿y tú por qué no lo usas?- repliqué yo.
-porque ya estoy inmunizado- contestó con simpleza- lo usé una semana entera y fue tan efectivo que nunca más se acercaron a mí- lo miré dudosamente mientras se acercó- ¿lo usarás o no?
-¿no me va a causar alguna alergia, o si?
-es completamente bioseguro- afirmó. En ese mismo instante el sonido de la campana que anuncia el final del descanso llenó toda la escuela- ¡vaya… ya es hora de seguir con las clases! ¿Prefieres esto o que te coman vivo?- preguntó haciendo un ademán de marcharse con el frasco.
Asentí frenéticamente y tomé el frasco con ambas manos.
-¿seguro funciona?- volví a cerciorarme.
-efectivamente amigo…
-¿Cuánto te debo?
-nada- me respondió- yo solo me preocupo por ayudar a los de mi especie. Ya sabes que hay que conservar la raza en peligro de extinción- salió del baño y se despidió con la mano- nos veremos luego…
Me quedé solo unos instantes y volví a llevar el frasco a mi nariz para comprobar su olor grotesco solo para volver a ser asustado por el tal Yamasaki que abrió con algo de brusquedad la puerta.
-¡se me había olvidado!- exclamó con entusiasmo- es de uso prolongado así que solo será necesario que te lo apliques una vez- volvió a irse.
Ya quedándome solo procedí a aplicarme la colonia con rapidez en mi cuello, ya debía marcharme a clases.
POV. Sakura Kinomoto.
Caminaba junto a Tomoyo por la arboleda que da justo en la intersección que nos dirige a cada una de nuestras casas cargando unas pesadas bolsas llenas de materiales de costura que había acompañado a mi amiga a comprar. Nuestro caminar era pausado y tranquilo mientras, los rayos de sol eran disipados por la mullida nube.
-Gracias por acompañarme, Sakura- entonó con alegría y me dedicó una sonrisa sincera.
-no es molestia-contesté. Con curiosidad observé al interior de la bolsa y luego a ella- ¿para que necesitas tantos materiales?
-¿acaso no es obvio?-preguntó con preocupación- se acerca la temporada de invierno y debo asegurarme mantenerte lista para ese clima extremo y aun sigas luciendo linda.
Sentí una gota de sudor caer por mi frente.
-pero no debes preocuparte por eso Tomoyo…-contesté- al fin y al cabo podemos apartar una tarde libre e ir de compras al centro comercial.
-¡Jamás!- me interrumpió con fuerza- no dejaré que uses ropa que todo el mundo puede usar cuando tienes a alguien que la puede hacer exclusivamente para ti. No te decepcionaré- llegamos a una esquina y la vi detenerse mientras volteaba en todas direcciones.
-¿Qué ocurre?- pregunté con preocupación.
Tomoyo simplemente negó de manera calma- no es nada es solo…-pareció reflexionar un momento- el joven Yukito… vive por acá ¿no es así?
-si-contesté- a unas cuantas calles…
-¿y sigue en Tomoeda?- preguntó aún más curiosa.
-Si… eso creo ¿por qué?
Sonrió con esa manera propia de hacerlo y soltó mi cabello, arreglándolo de manera que enmarcara mi rostro- estas perfecta… ¡hoy será!
Me sonrojé- no te refieres a… ¿o sí?
-pero si es el momento perfecto…- contestó.
-es que no me siento preparada…-pronuncié con vergüenza- ya será otro día.
-ah no- dijo y me forzó la mitad del camino a la casa de Yukito- a este paso te declararás cuando cumplas los 50. Sé espontanea… ¡ánimo!
Su seguridad renovó la mía y más animada decidí ponerme en marcha junto a ella. Doblamos la esquina que nos daba al fin un panorama de la casa de Yukito y cuál fue mi sorpresa al ver a mi hermano y a él platicar, al parecer algo serio, justo en las afueras. Mi hermano parecía tener su cara algo disgustada mientras la de Yukito dejaba ver preocupación. Di unos pasos para intentar acercarme pero Tomoyo me detuvo con su mano y me haló hacia unos arbustos.
-Pero Tomoyo… ¿Qué haces?- pregunté con apuro- no ves que quiero…- pero mi frase quedó suspendida en el aire cuando con una mano tapó mi boca mientras, con la otra, me hesitó que guardara silencio y pusiera atención a la conversación.
-Yuki…-esa era la voz de Touya- ¿te das cuenta lo que me estas pidiendo? Apenas ayer…- no concluyó su frase y pareció meditar lo siguiente- aun no es tiempo, por lo menos no mientras ella se encuentra en esta situación.
"¿ella?" me pregunté a mi misma "¿Quién es ella?"
-Pero Touya- se acercó unos pasos a él, los mismos que mi hermano retrocedió- ¿no ves que esta situación me hace daño así como te lo hace a ti? No lo merecemos… no fue nuestra culpa Touya… ¡No lo es!-repitió con seguridad.
-¿crees que a mí me hace alguna gracia esta situación?-preguntó con desespero- yo creí que se le pasaría… pero al parecer es muy fuerte el sentimiento y prefiero mi dolor al de ella.
-ya entenderá- dijo Yuki con calma- Sakura es una niña muy buena.
Mi corazón en ese momento se detuvo en mi pecho y un quejido quiso salirse de mi boca el cual, fue acallado por Tomoyo. Mis manos temblaban con súbito mientras mi cerebro trataba de procesar la información a la vez que, con algo de esfuerzo, enviaban mensajes a mis sentidos para estar alerta. La voz de mi hermano me hizo salir de mis cavilaciones.
-¿Cómo puedes estar tan seguro Yuki…?- llegaron minutos de momento incómodo en lo cual pareció formular otra pregunta- ¿Cómo puedes saberlo después de estar seguro de los sentimientos de ella hacia a ti? La destrozará.
-la destrozaría más el saber que se lo hemos seguido ocultando, Touya… ahora que está comprometida… es el momento idóneo de revelar nuestra situación. Yo te amo, Touya.
La estocada final y sentí que el mundo y todo a su alrededor se me partía en dos. Una lágrima solitaria se resbaló por mi mejilla y conectó justo en la mano de Tomoyo quien, me soltó los labios y me quedó viendo con expresión similar a la lástima. No pude soportarlo más y aparté la mano de Tomoyo que hacía ademán de sujetarme y salí corriendo por la avenida sin importarme incluso quedar en descubierto ante esos dos traidores.
Traicionada. Así me sentía. Esa sensación de saber que conocen tus sentimientos y no hacen nada por aclararte la situación mientras a escondidas secreteaban sobre tus falsas ilusiones. Las lágrimas empañaban mi vista mientras daba una y otra vuelta por las esquinas en un camino incierto.
Mientras más me alejaba, más dolor sentía, mientras más mi cerebro procesaba la información, más lágrimas caían. De pronto no podía controlar mis pies y sentí como caí yo y otra persona súbitamente al suelo cuando choqué con ella. La oí removerse y no levanté mi vista esperando no ver el disgusto. La persona solo me tendió su mano y, con voz cargada de preocupación, preguntó dulcemente:
-¿te encuentras bien?
No me importó parecer descortés al levantarme sin su ayuda y emprender mi camino sin levantar la vista o pedir disculpas. Apenas había dado algunos pasos lejos de esa persona cuando me pareció escuchar algo intrigante.
-espero que la próxima vez que te encuentre, tu situación haya mejorado, Sakura…
Mis ojos se abrieron de sopetón pero al darme la vuelta, en el lugar, ya no había nadie. Seguí caminando, ahora con desgano pero con mis ojos bañados a mares hasta el árbol de cerezo donde se llevó a cabo la primera salida que tuve junto a Touya y Yukito. Me apoyé en el tronco, me deslicé hasta el pasto y me aferré a él con ambas manos sin importarme lastimarlas.
Miré hacia la nada recordando cada buen rato que pasé con ellos y de pronto, viendo hacia sus imágenes me percaté de cada señal lanzada. Cada mirada, cada roce, cada sonrisa, cada broma, y entonces la rabia me segó con fuerza, entró por cada poro de mi piel mientras, con mis manos arranqué furiosa la tierra y empecé a lanzarla contra ellos aunque, en ese momento solo terminaba en el suelo. La rabia se incrementó al punto que mordí mis labios y saqué sollozos desesperados.
-¡Los odio!-grité- ¡los detesto! Han arruinado todo… han arruinado mi vida- pronuncié sin fuerzas mientras llevaba mis manos sucias a mis cortos cabellos e intentaba arrancarlos.
Ya para las ocho de la noche había empezado a llover a cántaros y yo seguía ahí, sentada, en la oscuridad, viendo a la nada como pocas personas pasaban presurosas con paraguas hacia sus casas. Me levanté de aquel lugar toda empapada y llena de mugre mientras con resignación caminé a pasos lentos y doloridos, debido a las heridas en mis rodillas, hacia mi casa.
Suspiré antes de abrir la puerta y justo a la entrada vi a mi padre llenó de preocupación pero a la vez de enojo. Se cruzó de brazos mientras yo, aún abstraída pasaba a la par de él sin decir nada. Me tomó algo fuerte por el brazo y me hizo encararlo pero, al ver mi mirada de desolación y dolor, cambió su expresión por una de preocupación y suavizó el agarre.
-Sakura… -pronunció algo inseguro- ¿Qué ha sucedido? ¿Por qué llegas hasta esta hora?
Volteé a verlo sin expresión alguna y con voz dura pregunté- ¿lo sabías?
-¿a qué te refieres?-preguntó nervioso y lo vi apartarme la vista. Para esta hora seguramente Touya o Tomoyo ya habrían llamado.
Solté una risa irónica mientras con brusquedad me solté de su agarre y caminé rumbo a las escaleras- Ya van dos, papá…- dije con voz queda- y no sé si pueda seguir tolerando más- sin agregar nada más, subí.
No sé a qué hora me quedé dormida ni incluso sé a qué hora de la madrugada me desperté. No sé si simplemente dormité, si lo visto horas anteriores era una pesadilla, incluso no recuerdo el momento en que el regalo que había puesto todo mi ser para entregárselo a Yukito, había terminado en el bote de la basura.
Arreglé mis cuadernos y colgué mi mochila al hombro con aire cansado. Bajé los escalones y me senté frente a mi desayuno donde solo probé lo necesario para enfrentar el día. Mi celular empezó a vibrar a la par mía y en la pantalla el nombre de Touya brilló en su máxima expresión. Con enojo lo apagué y azoté contra la mesa. Vi a mi padre sobresaltarse.
-si quieres puedo llamar a tu escuela y avisar que te sientes indispuesta…
-¿y dar oportunidad para que Touya y Yukito me agobien en mi habitación?- pregunté con ironía y contesté- no lo creo.
-Sakura…- pronunció mi padre con precaución cuando me encaminé hacia la puerta y me coloqué los patines.
-Guárdatelo- contesté- nos vemos en la tarde…
Intenté evitar adrede el camino por el cual siempre me dirigí a la escuela y logré dar un paseo largo y desconcertante pero en mi camino algo llamó la atención, por cada establecimiento por el que pasaba vi a la gente mirarme con curiosidad y detallamiento. Mi mente, paranoica de por sí, imaginaba que me veían de esa manera por mi deplorable condición de ayer. Deseché esos pensamientos y tomé el último tramo a la secundaria. Había un cúmulo de estudiantes en la entrada, todos con una edición del Diario de Tokyo que acababa de salir esta mañana.
Miré como se formaba una hilera de estudiantes a cada par mía y ahora, definitivamente no era mi imaginación, me miraban de manera asombrada. Todo estaba inquietantemente tranquilo hasta que una voz poderosa y de por si estridente resonó por todo el patio.
Vi al chico cabello castaño y ojos ámbar colocarse frente a mí de manera ceñuda y amenazante. Fruncí el entrecejo cuando me apuntó maleducadamente con su índice.
-¡Tú!- gritó colérico mientras yo volteé hacia los lados para ver si se refería expresamente a mí- ¿¡Qué se supone significa esto!?
Y sin más arrojó el Diario que sostenía celosamente al piso, desenmascarando de ésta manera el asunto que lo mantenía furioso y puedo decir con certeza que, en ese momento, toda mi cabeza empezó a darme vueltas.
N/A: ¿Cómo les ha quedado el ojo? Lamento haberlo dejado ahí pero necesito historia para el próximo XD.
Antes de despedirme quiero agradecer los maravillosos comentarios de:
Neko2101998: yo te comprendo, a veces nuestros maestros parecen no creer que tenemos vida social y muchas gracias por el comentario, espero haya llenado algunas de tus expectativas. Nos leemos.
Eliih Him: Gracias por el comentario. De las dudas que te ha dado el capítulo anterior se hablaran continuamente en los próximos así que… estate muy atenta. Espero este también haya despertado el fruto de la duda y te haya gustado. Nos leemos.
C-300: Muchas gracias por tus buenos deseos y espero los próximos capítulos también te gusten. Aún tengo mucho por mejorar pero intentaré progresar día a día. Hasta la próxima actualización.
Usaguilove95: yo comprendo y créeme que me alegro mucho leer tu review… como dicen: mejor tarde que nunca. Si pensé en poner a Syaoran y Sakura en el mismo salón pero… ¿Cuál sería la diversión de eso? Nos leemos. Hasta la próxima.
Hee dong sun 1210: en el próximo capítulo quizá los presenten… no te lo puedo asegurar… mi mente vuela muy alto y escribo de más. Aun así espero te gustara el capítulo. Hasta pronto…
Elizita: ¡gracias por comentar! Mi imaginación ha volado mucho y espero haya sacado lo suficiente para dejarte conforme… por ahora. Sin dudas próximamente serán prometidos así que… se paciente. Nos leemos.
.336: gracias por leer toda la historia en un día… a veces es mejor porque no pierdes el hilo de la trama. Espero este te haya gustado y no fuera demasiado largo.
Sofitkm: el enemigo de esta historia tardará en revelarse… pero pon atención a las pistas, quizá y lo descubras antes. Nos leemos =)
Magyyy saez: muchas dificultades entraran en sus vidas no te las puedo adelantar pero ten por seguro serán fuertes. Espero este capítulo haya sido de tu satisfacción. Nos leemos.
.kinomoto: saludos para ti también y espero disfrutes este capítulo. Nos seguiremos leyendo… hasta la próxima.
Tsuki-chan 99: yo sé que Syaoran es muy sexy… a veces quisiera materializarlo, encerrarlo en una habitación y entonces… pero mejor no hablar de eso ahora. De todos modos gracias por comentar. Nos leemos.
Neko Heartgneel: ¿Tomoyo y Li? ¡Gran idea! Lo usaré. Es broma… ni yo aún tengo definido como plantearé todo. Deberás esperar. Disfruta el capítulo =)
Tubasa-chan: espero este capítulo te haya dejado la misma impresión y quieras leer más y más. Me seguiré esforzando… gracias por leer.
Así mismo quiero agradecer a esos lectores fantasmas… que sé están ahí pendientes de la historia y a los que la siguen y la han agregado a favoritos. Es por ustedes que escribo.
¡En fin! Eso es todo por esta semana… Creo. Espero el capítulo sea digno de review… son la base de mi inspiración. Hasta la próxima =)
