Hola! De verdad lamento no haber publicado el segundo cap de mi otro fic, pero no he tenido tiempo para escribir y desarrollarlo como quiero, y del crossover la inspiración se fue a neptuno :/ En fin, aquí el segundo cap de esta historia jeje Y de verdad no esperaba tantos reviews, favoritos y follows xD

Capitulo dos

Era una linda mañana soleada. Perfecta para quedarse en la cama y hacer nada. Lástima que era martes y tenía clases. Caminaba por los pasillos de la escuela, cuando de la nada fue abordada por lo que parecía un borrón morado.

– B-buenos días Hatsune-san.

Aunque ella ya sabía quién era su captor, levantó la vista para confirmar quién la había jalado así. – Buenos días Kamui-san.

– ¿Cómo te fue ayer? – Preguntó con mucha ilusión.

Miku quería evitarse este encuentro, pero al parecer sucedió antes de lo pensado. Suspiró resignada antes de contestar… y es que de recordar los hechos del día anterior se le revolvía el estómago.

Ella se sentó en una de las bancas que había en el lugar a esperar a Megurine-san. Pensaba en los sucesos del día y cómo había terminado aceptando que esa chica la acompañara a su casa. De un momento a otro la puerta por donde había entrado la pelirosa se abrió, de ella salieron varias chicas que hablaban alegremente. Al parecer no la habían notado. Ella suspiró para seguir esperando, no pasado muchos minutos cuando sintió a alguien cerca de ella, alzó la vista y allí estaba aquella chica sonriéndole.

Ya estoy lista Hatsune-san. ¿Vamos?

Ella asintió y se levantó del lugar, caminando detrás de la pelirosa. Se sentía abrumada y confundida. Por un lado una linda (muy linda) chica la acompañaría hasta su hogar. Pero por otro, esa era la chica que le gustaba a su amigo. Si ella estaba allí junto a Luka era precisamente porque le entregaría una carta donde Gakupo expresaba su interés por ella.

Salieron de la escuela, Miku no había dicho una sola palabra y caminaba detrás de Luka. La pelirosa pensó que ella no se pondría al corriente del ritmo por lo que se detuvo y volteó hacia ella. No seas tímida. Y luego de esas palabras volvió a sonreír.Deja de ir detrás mío.

Miku también detuvo su andar y se la quedó mirando. Lamentaba no haberla visto antes, así quizás se habría negado a entregar esa carta y no se sentiría tan mal. La peliaqua volvió a asentir y caminó nuevamente. Una vez llegó donde estaba Luka, ella reanudó el paso.

Luka tomó el sobre aguamarina que tenía en la mano y sacó la carta. Comenzó a leerla al tiempo que caminaba junto a Miku, pero de repente frunció el ceño. Dime una cosa… ¿quién manda esta carta es hombre o mujer?

Miku la observó desconcertada. Un h-hombre.

– ¿Estas segura?

Sí. ¿Por qué?

Es que viendo la caligrafía y lo que dice… parece muy femenina. Luka le mostró la carta y en efecto la letra parecía muy… femenina, sumando todos los adornos y colores empleados. Miku la analizó un momento, parecía mucho a la letra de Gakupo por lo que descartó que él le haya pedido a alguien que la transcribiera. Además, él mismo había dicho que no sabía a quién pedir ayuda… lo que deja lo evidente, Gakupo tenía letra de mujer.

Miku ignoró la ligera sonrisa de Luka al decir eso. Siguió caminando sin responder nada. Así que… Luka reanudó la conversación.¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

¿Eh?

Ella volvió a sonreírle ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre? ¿Ya sabes, cuando no estás en la escuela?

Bueno... Miku dudaba responder, no comprendía a que venía esa pregunta. Lo normal supongo, ver televisión, leer, escuchar música, cantar. Miku hubiese dicho más cosas pero Luka la interrumpió.

– ¿Sabes cantar?

Esto… digamos que lo básico.

Luka frunció el ceño. ¿Cómo que lo básico?

Es que hago parte del club de canto, pero estamos a mitad del periodo y yo apenas estoy cursando el primer año de secundaria, así que solo nos han enseñado lo básico.

Luka asintió en aceptación. Ya veo… ¿y qué clase de música te gusta?

Para Miku esto estaba tornándose muy extraño, Luka estaba muy interesada en saber cosas de ella. A… de todo un poco.

Luka se rio de su comentario. Eso no es posible, todos tenemos algo preferido. Y al decir eso la miró fijamente.

Pues me inclino un poco por el pop y el pop dance.

Interesante… De repente cayeron en un silencio algo inquietante, Luka parecía buscar un tema de conversación y Miku quería salir corriendo de allí. ¿Siempre has sido amiga de los hermanos de Lily?

Definitivamente esa chica buscaba como sea un tema de conversación con ella y estaba muy interesada en conocerla al parecer, eso solo hizo sudar frío a Miku. Si, desde siempre hemos estudiado juntos… me alegro que no nos separaran de salón.

Luka seguía asintiendo y pensando en que más preguntar, ya estaban llegando a su destino y sentía que él tiempo había volado literalmente. ¡Qué bien! Yo también tenía amigos en mi anterior escuela pero tuvimos que mudarnos a esta ciudad. Miku preguntó con la mirada, a lo que Luka captó su expresión. Ya sabes, lo de siempre, el trabajo de mi padre.

¡Oh! En ese momento llegaron a la entrada de la casa de Miku y fue como si su burbuja estallara. E-esta es mi casa, así que… gracias… La chica de coletas no sabía que decir o cómo despedirse de Luka, dio la vuelta para entrar a su casa pero nuevamente la pelirosa le impidió irse así como en la piscina de la escuela.

Miku-san. La aludida saltó al escuchar su nombre. Si me permites llamarte así claro.

Ah esto… ¿sí?

Luka sonrió ante los gestos confundidos que Miku hacía. ¿Puedo pasar mañana temprano para irnos juntas?

¡¿Qué?! Miku prácticamente saltó ante el interrogante de Luka.

Verás, yo vivo en la siguiente cuadra y pues es mejor ir y regresar a la escuela en compañía de alguien.

Miku no salía de su asombro, quería pensar que por una loca razón Luka solo quería ser su amiga... o eso esperaba ella. Ah esto…

Luka pareció entristecerse un poco. Si no quieres no hay problema. La pelirosa le ofreció una salida pero ella de verdad que no podía rechazarla.

¡Claro! Dijo sonriendo.Mañana te espero temprano. Y sin más Miku salió corriendo hacía su casa sin mirar hacía atrás. Abrió la puerta rápidamente y corrió a su cuarto. ¿Qué carajos acaba de pasar? – ¿Era su imaginación o Luka había insinuado que la carta la había escrito ella? ¿Ahora que le diré a Gakupo? Se preguntó un poco preocupada.

Trato de ignorar todos los hechos de ese día y se centró en su tarea, un poco más tarde había calentado su voz y practicado una canción que se le había designado y finalmente cuando llegaron sus padres de sus respectivos trabajos cenaron juntos.

Al día siguiente efectivamente Luka pasó por ella. Por alguna extraña razón Miku se había esforzado mucho en verse bien. Se colocó una de sus camisas que guardaba para eventos especiales y que era muy blanca, el chaleco lo había lavado el día anterior, la corbata la anudó lo mejor que pudo y como nunca planchó su falda para que estuvieran bien marcado cada pliego.

Salió a la puerta a esperar a Luka pero se encontró con que ella ya estaba allí. No sabía por qué pero le parecía que lucía mucho más linda que el día anterior. Buenos días Miku-san. Saludó cortésmente.

Buenos días Megurine-san. – Contestó Miku. A lo que Luka frunció el ceño.

¿Megurine-san? Dime Luka.Dijo despreocupadamente.

L-lo siento, pero usted es un alumno de tercero y… Pero fue cortada.

Conmigo no te preocupes por esas cortesías y demás reglas sociales.

Aun así.

Luka sonrió en silencio. De acuerdo, dime como quieras. Mejor nos apuramos si queremos llegar temprano, ¿no te parece?Miku asintió y comenzaron a caminar a la escuela. Miku no quería hablar, esa chica la ponía sumamente nerviosa. – ¿Así que club de canto eh? ¿Harán algún tipo de evento donde podré verte?

Miku dirigió su vista a la chica que iba junto a ella muy asombrada. – ¿V-verme? ¿Por qué quiere verme?

Luka volvió a reír, se le estaba haciendo costumbre cuando estaba con Miku. Me parece que tienes una linda voz, me gustaría escucharte cantar.

El rostro de Miku era un buen ejemplar de rojo vinotinto. B-bueno tengo entendido que habrá un concierto durante la semana cultural, pero yo aún soy de primer año por lo que a lo mucho y con suerte seré parte del coro general.

No importa, igual esperaré ansiosa esa semana. Dijo con una sonrisa coqueta Luka.

Miku abrió aún más sus ojos… ¿Esa chica e-estaba coqueteándole? – Ah… – Abrió la boca pero no dijo nada.

El resto del camino que no fueron más de dos cuadras fue en total silencio. Llegaron a la escuela y se separaron debido a que sus salones estaban en lados opuestos. Antes de despedirse Luka le pidió que la esperara en la entrada para regresar juntas luego de confirmar que ambas tenían sesiones en sus clubes y salían a la misma hora.

Miku se encaminó hacía su salón, pero Gakupo la había llevado de nuevo al salón del día anterior y allí estaba ella, preguntándose cómo explicarle a Gakupo la situación.

– Entonces ¿Qué te dijo Luka? ¿Le gustó la carta? – Preguntó nuevamente Gakupo al ver en otro mundo a Miku.

Bueno ciertamente ella no sabía la respuesta a esa pregunta. – La verdad no lo dijo. – Respondió con calma Miku.

Él frunció el ceño. – ¿Pero tú que crees?

– Me pareció que sí.

Él no parecía satisfecho con esa respuesta, pero no insistió más. – Bien, gracias Hatsune… quizás si me animo a escribirle de nuevo o comprarle algo, espero contar contigo. – Miku quedó en blanco ante esa insinuación de continuar siendo la mensajera de Gakupo. Iba a replicarle cuando un obento fue puesto ante sus ojos. – Aquí está el de hoy… como lo prometí te daré uno cada día durante una semana. – Dijo el pelimorado con una ligera sonrisa.

Ahora Miku se sentía peor, no solamente le había gustado la chica, no siendo suficiente Luka mostró cierto interés en ella, encima Gakupo hará sus almuerzos durante una semana. Comenzaba a pensar que este había sido quizás el peor trato que él haya hecho jamás.

– G-gracias Kamui-san.

Ella se dirigió a su salón. Ya era un poco tarde, en menos de dos minutos sonaría la campana, pero bueno no era su culpa. Al llegar al salón sus amigos la miraron raro. – ¿Pasa algo? – Preguntó ella confundida por sus miradas.

– Miku. – Comenzó Gumi. – ¿Tú en que andas?

– ¿Eh?

– No te hagas la tonta. – Casi gritó Rin. Debido a un ligero golpe de su hermano habló con más calma. – Llegas "tarde" otra vez, además estás arreglada, tu uniforme se ve impecable, casi nunca usas esas cintas (que siempre te hemos dicho que son muy lindas) para el cabello, incluso estás maquillada. ¿Desde cuándo te maquillas?

Ella pensaba en cómo salir de esta pero por suerte su docente llegó al salón. Las clases de la mañana trascurrieron con total calma. Una vez en el almuerzo sus dos amigas la bombardearon a preguntas pero ella respondía vagamente.

– ¡Ya les dije que no me gusta ningún chico de la escuela! ¿Qué tengo que hacer para que me crean?

– Admítelo. – La señalaba con el tenedor Rin. – Te gusta alguien.

– ¡N-no!

– ¿Y por qué dudas? – Preguntó con picardía en su voz Gumi.

Miku ya no hallaba que decir, ¿y si les decía a sus amigos que no le gustaban los hombres? Estaba segura que no la rechazarían, pero aún no estaba lista para anunciarlo al mundo.

– ¡Ya les dije la verdad! Allá ustedes si no me creen.

Gumi y Rin comenzaron a especular cual sería el chico que probablemente le gustaba a Miku, ignorando por completo lo que ella decía. Len parecía ausente y no prestaba atención la conversación de sus tres amigas. El receso acabó y las clases continuaron normalmente, siguiente a las clases Miku estuvo en el salón de su club. Su senpai y presidenta del coro Miki la había felicitado por sus grandes avances y le dijo que si continuaba así incluso podría ganarse un solo o dúo durante el concierto del festival. Miku se emocionó mucho ante la posibilidad, sobre todo porque podría impresionarla a ella.

La peliacua se sacudió su cabeza fuertemente buscando sacar esos pensamientos de su mente, mientras caminaba a la salida, donde al levantar la vista vio a Luka esperándola en la entrada como lo acordaron. Llegó hasta ella, se saludaron y caminaron hasta su casa, en el camino Luka continuó en su proceso de conocerse más una a la otra, por lo que le contó varias cosas a Miku y le preguntaba otras, como su color favorito, asignatura que más le gustaba, la que más odiaba...

Una vez en la casa de Miku, Luka se despedía pero en un último momento Luka decidió hacer una pregunta. – Miku-san.

– ¿Si? – Miku se volteó en dirección a ella mientras abría la puerta.

– ¿Tienes planes para el sábado?

– ¿Eh?

– ¿Te gustaría ir a algún sitio conmigo? – Ante esa pregunta Miku quedó de piedra, ¿Qué hacer? ¿Aceptar alegremente o rechazarla alegando que un amigo de ella (el de la carta) estaba muy interesado en ella y no se le hacía justo con él? – Podemos ir por un café ¿qué dices?

Les agradezco a todos los que me comentaron ^^ respondiendo jeje

iloveyugiohGX93: Thank you xD

votre ange: Jeje si estuve muuuuy enferma. En fin, no prometo nada con el número de caps.

jako. : Que linda ^^ tú siempre me alegras el día con tus lindos comentarios. Aquí el siguiente cap.

Kihara CJ: Te entiendo, cuando iba en la escuela muchas de mis amigas hacían cartas para sus novios/chico que le gustaba, pero también entre nosotras, hace poco encontré unas y see muy lindas estéticamente pero la ortografía... jajajajaja

RM: xD me alegro que te haya gustado, espero te guste este cap ^^

cami-rin-chan: Ah si Luka tsundere, la adoro pero no me sale por lo que termino escribiendo una dulce y tierna jajajaja Espero te guste este segundo cap.

Dan: Me alegro mucho que te haya gustado xD Aquí está la conti, espero te guste ^^

JM Scarlet: Hoooooola señorita ^^ me alegro tenerte en este nuevo proyecto =D Me alegro que te haya encantado. Jajajaja pobre Gakupo? jajajajajaja que buen chiste jajajaja Aquí la conti xD

FanRubius: No esperes más porque aquí está jajaja me alegro que te haya gustado ^^

Cheshire: See uno grande, pero aún no se le viene el agua encima jajajaja

Oh wow gracias, esos han sido muchos reviews para un primer capítulo jajaja en fin, espero les haya gustado este segundo y no sé cuando tenga el tercero, pero trataré de no tardar mucho.

Saludos!