Hoooooooooola! Llegó la autora que le gusta hacerle bullying a sus lectores... ¿no se habían dado cuenta? jajaja!
Capitulo cuatro – Aclaraciones
Era una linda mañana soleada. Perfecta para hacer muchas cosas productivas. Qué bueno que era sábado y podía dormir hasta tarde. En su cama se incorporaba una chica peliaqua, su cabello totalmente suelto era un caos y sus ojos se estaban acostumbrando al sol. Dirigió su vista al reloj sobre la mesa, indicándole que eran las ocho y veintidós.
– Mejor me levanto. – Se dijo así misma. Se dirigió al baño y tomó una larga ducha mientras pensaba en lo extraña que había resultado ser su última semana.
– ¡Oh tendré que decirle unas cuantas cosas a esa berenjena idiota! – Decía entre enojada y protectora Meiko. – ¿Cómo se atreve a intentar cortejar a nuestra Miku-chan? – Dijo levantando un dedo en alto. – En cuanto lo vea… – Meiko continuó despotricando a Gakupo con un aura oscura, los demás en la mesa decidieron que era mejor no hablarle a la morena en ese instante o podrían ser víctimas de algún tipo de ataque de parte de ella.
Mientras Rin le hacía muchas preguntas a Miku. – ¿Te gusta Kamui-san? ¿Desde cuándo están saliendo? ¿Por qué te da el almuerzo? ¿Por qué no almuerzas con él? ¿Por qué no nos habías dicho nada?
Gumi por su parte estaba consternada… ¿su hermano y una de sus mejores amigas saliendo? ¿Qué seguiría luego? ¿Ella será una famosa pop idol virtual? – Aunque también explica por qué Gakupo ha estado más contento últimamente. – Decía un poco para sí misma.
Entre tanta confusión Luka logró preguntar. – ¿Kamui? ¿Quién es ese? – Si el aura alrededor de Meiko era oscura, la de Luka era aterradora.
– El que te mira como idiota en las mañanas, a la salida, durante el almuerzo, en cada cambio de clase, durante clases… – Respondió como si nada Lily ignorando el ambiente asesino alrededor de Luka.
Ahora el objeto de odio de Luka ya tenía rostro, el tal Kamui era ese chico que todas las mañanas intentaba hablarle y la miraba todo el tiempo, ella había pensado que él estaba enamorado de ella, pero parece que es del tipo que corteja a varias chicas. Pero si ese chico estaba interesado en Miku, ¡tendrá que pasar sobre ella para conquistarla! Megurine Luka no es una chica que se rinda fácilmente. Ella estaba bastante segura que su interés no era unidireccional, ella de que provocaba algo en Miku lo hacía. Además no iba a permitir que una chica tan linda y dulce como Hatsune Miku cayera ante los encantos de un mal intento de príncipe azul.
Indiferente de los pensamientos de la pelirosa, Lily pareció analizar la situación y cayó en cuenta de algo. – Oh lo siento Miku, ¡supongo que no querías escuchar eso!
Miku solo abría y cerraba su boca sin saber que decir, ella quería aclarar el malentendido pero no sabía cómo. La chica no hallaba donde meterse… ¿Por qué carajos había aceptado tal trato? ¿Maldita la hora en que todo empezó? ¿Quizás había sido abducida para realizar tal labor? ¿Por qué Kamui tenía que saber su debilidad por los puerros? Eso de hacer de cupido siempre sale mal. Entre su desespero por arreglar las cosas terminó gritando algo que empeoraría su situación. – ¡NO ES ÉL QUIEN ME GUSTA!
Todos quedaron en silencio viéndola extrañados por su repentino ataque de histeria… Rin fue la primera en reaccionar y mostró una sonrisa juguetona ante lo dicho por la peliaqua. – Pero si te gusta alguien, ¿eh?
El rojo del rostro de Miku solo era comparable con el color de su corbata. Ahora sí que no sabía dónde meterse. – E-eso no es a-así. – Y mientras decía eso no pudo evitar ver al fin a Luka, algo que no había podido hacer desde que se sentó a su lado. Y en parte se alegró ver que cambiaba su rostro de uno lleno de dolor y furia, a uno asombrado para luego tener una tenue sonrisa. Pero en parte la hizo sentir un ligero malestar por mentir de esa forma.
– Entonces, ¿por qué diablos mi hermano te da el almuerzo? – Preguntó exasperada por la situación Gumi.
– B-bueno… eso es p-porque le hice un favor hace poco. – Dijo en un tono de voz muy bajo. Ella no quería especificar qué clase de favor era.
Y en ese momento algo hizo click en la mente de Luka… ¿entonces la carta si venía de alguien más? Ahora que ella recuerda había visto a Miku hablando con un chico hace unos dos días mientras parecían escribir algo y esa misma tarde Miku le había dado la carta alegando que ella solo era un mensajero. Sin embargo, contrario a todo pronóstico Miku mostró interés por ella... Ahora todo estaba claro para la pelirosa, Miku sí gustaba de ella, pero se sentía mal al traicionar de alguna manera a su amigo que confió en ella... Luka sonrió mientras que sentía poco a poco reconstruirse su corazón.
– Bueno eso tiene más sentido aun. – Dijo Gumi.
– Si tienes razón. – Continuó Lily. – Ese idiota solo sabe ver a la rosadita.
Luka salió de su mundo fantástico ante tal forma de mención. Observó a Lily con una ceja en alto. – ¿Rosadita?
– Si tú, ¿quién más?
– ¡No me llames rosadita! Tengo nombre y es LU-KA. – Aclaró acentuando cada silaba.
– Si, si lo que digas rosadita… lo que quiero saber ahora es quien es el dueño de los afectos de nuestra pequeña Miku…
– Lily-nee tiene razón. – Apoyó Rin. – ¿Quién es? – Preguntó mirando a su amiga fijamente.
Todos los demás volvieron a mirar a Miku esperando una respuesta; en especial una chica pelirosa, mientras que no sabía a donde huir. – ¿Q-quién qué? – Se hizo la desentendida, cuando sus amigas iban a replicarle sonó la campana, salvándola momentáneamente de un interrogatorio. – ¿Escucharon eso? – Se levantó rápidamente. – Ya es hora de regresar a clases. – Y sin más salió corriendo a su salón.
– ¡Miku no huyas! – Gritaron los gemelos al tiempo antes de levantarse y salir corriendo tras de ella, a lo que Gumi los siguió rápidamente.
– Estos jóvenes de hoy día. – Dijo con -muy fingida- aura nostálgica Lily.
– ¿Cuántos años se supone que tienes? – Le preguntó Meiko en lo que se levantaba de su silla.
– Ustedes arruinan cualquier ánimo.
– Y a ti te faltan algunos tornillos. – Meiko pasó a ver a su compañera pelirosa en busca de apoyo pero la encontró mirando con un rostro de ensueño hacía donde los chicos se habían ido corriendo. – ¿Y a ti que te pasa? – Preguntó extrañada la morena.
– ¿Eh? – Respondió distraída.
– Deja a la rosadita quieta.
Fue muy extraño que Luka no dijera nada sobre el apodo. Pero decidieron no molestarla por una vez. – Vámonos al salón que se nos hace tarde luego.
Miku salió de la habitación del baño, se dirigió a su armario y tomó ropa algo ligera y cómoda para estar en la casa. Bajó a la sala, se preparó un desayuno rápidamente y comió con calma. Una vez terminó pasó a hacer su tarea, la cual por suerte no era mucha debido a que había adelantado en la semana. Una vez terminó todos sus deberes se dispuso a ver televisión, luego de un rato se preparó el almuerzo y cuando terminó vio la hora. – Mejor me voy a alistar. – Se dijo en voz alta y mientras se dirigía a su cuarto nuevamente se tomó un momento para pensar en cómo había terminado aceptando una cita con Megurine Luka…
Miku fue corriendo a su salón ignorando a cualquiera a su paso, pero pensó que allí podía ser interrogada por sus amigos mientras el maestro llegaba. Cambió el rumbo sin dejar de correr y abrió una puerta abruptamente, se tomó un momento para tomar aire agachada con sus manos en las rodillas, levantó la vista dándose cuenta que había terminado en la habitación de su club, pero dicha salón no estaba solo, ya que la presidente del club estaba practicando una canción en el piano.
Miki la quedó viendo extrañamente. – ¿Si Miku-San?
– Ah esto… h-hola Miki-senpai. – Respondió con una risa nerviosa.
– ¿Qué te trae por aquí a esta hora… y hoy?
– Ah esto… – ¿Cómo explicarle su situación?... ahs ella ya estaba cansada de ocultar todo lo que pensaba y la verdad necesitaba con quien hablar. – ¿P-puedo hablar contigo…? – La aludida solo alzó una ceja en forma de interrogación. – Es de algo p-personal… pero si no puede no hay prob…
Miki sonrió a su pequeña kohai – Claro Miku-san, dime que te atormenta.
Miku suspiró con algo de alivio, pero aún se sentía algo nerviosa. – Buuuueno las clases van a empezar y no quisiera falt…
La interrumpió nuevamente su senpai. – Por eso no te preocupes, te daré un pase.
– Oh esto…
– No seas tan tímida.
Miku volvió a suspirar, lo mejor decir las cosas sin rodeos, necesitaba urgentemente el consejo de alguien, porque ya sus pensamientos la tenían muy confundida. – Bueno, todo empezó el lunes, Kamui-san me pidió que entregara una carta a la chica que le gusta y…
– Megurine-san.
– ¿Eh? ¿Cómo sabe que es ella?
– Todos lo saben… ese hombre ve a la pobre Megurine-san como un trozo de pastel. – Al ver el rostro de Miku le terminó de aclarar. – Voy en la misma clase que Kamui-san y Megurine-san.
– Oh bueno… yo me negué en un principio pero Kamui-san me convenció alegando que si entregaba la carta me daría el almuerzo por una semana, me aseguró que tendría puerros y la verdad fue muy difícil negarme.
– Ujum. – Miki mostraba total interés en la historia de Miku.
– Bueno, la carta era un desastre así que durante el almuerzo le ayudé a arreglarla.
– Eso explica porque almorzaste con él ese día.
– ¿Ehhhhhh? – Decía devastada Miku. – ¿Tú también lo notaste?
– Creo que todos lo notaron… fue algo extraño de ver… pero continua. – Decía con un movimiento de su mano derecha Miki.
– Bueno al finalizar la jornada de los clubes le entregué la carta a Megurine-san, pero ella al parecer piensa que soy yo la remitente y no que alguien más la envió.
– ¿En serio?
– Si… y lo peor del asunto no es eso. – Miki la veía expectante. – A ella no parece molestarle que yo sea la remitent…
– ¿!Le gustas!? – Al parecer Miki tenía la manía de interrumpir a las personas.
– E-eso parece.
– Y a ti también te gusta, ¿no?
– ¿Eh? ¿P-por qué dices eso? – Miki solo le dio una mirada que decía "¿crees que no me di cuenta?"
– Por la forma en que hablas de ella y te brillan los ojos.
– ¿N-no es raro?
– Miku, no puedes pasarte la vida complaciendo a los demás, quizás sea raro, pero eso no va hacer que tus sentimientos cambien.
– Quizás tengas razón…
– Pero eso no es todo, ¿verdad?
Miku negó con la cabeza. – Desde entonces Megurine-san ha estado acompañándome a mi casa luego de la escuela y me espera en la puerta de mi casa todas las mañanas, ya que al parecer vivimos muy cerca la una de la otra. Y me pregunta muchas cosas, pareciera quiere conocerme más. – Miki asentía en muestra de total atención. – E incluso ayer me invitó a salir… pero no sé qué hacer, si aceptarla o no, porqu…
– Porque es la chica que le gusta a tu amigo, amigo al cual decidiste ayudar.
– Si… y como si no fuese suficiente…
– ¿Todavía hay más?
– Sí para mi desgracia… Lily-san siempre ha almorzado una vez a la semana con sus hermanos…
– Los gemelos Kagamine.
Miku asentía. – Sí, bueno hoy durante el almuerzo no sé por qué no llegó sola, junto a ella estaban Meiko-san y Megurine-san.
– ¿Y qué tiene eso de especial?
– Que Rin y Len notaron que mi obento era diferente, entonces Gumi se dio cuenta que mi obento había sido preparado por su hermano. – Miku ya estaba que lloraba… de forma algo exagerada claro. – Entonces todos incluyendo a Megurine-san piensan ahora que quien me gusta es Kamui-san…
– Vaya, que lío en el que estas.
– ¡Sí y no sé qué hacer!
– No has pensado que ser sincera sería una buena opción.
– ¿Qué tratas de decir?
Miki suspiró y rodó sus ojos, a veces su kohai podía ser algo densa. – Que le digas a tus amigos la verdad, que te gustan las chicas, en especial Megurine-san. Que le informes a Kamui-san que todo el asunto de la carta salió mal. Finalmente te recomiendo que le digas la verdad a Megurine-san y aceptes la cita con ella… ah y sobre todo, deja de aceptar el obento de Kamui-san jajaja!
– Se escucha tan sencillo, pero en la práctica no lo puedo concebir.
Miki ofreció a su pequeña y mejor pupila una sonrisa de comprensión. – Ya verás que es lo mejor.
Miku asintió. Habló un momento más con su senpai y luego ella le dio un pase para que no tuviera problemas con su maestro por llegar tarde luego del receso.
De esta forma Miku volvió a su salón, al entrar sus amigos le dieron una mirada que preguntaba donde había estado pero ella se hizo la desentendida. Durante el cambio de docente ellos la confrontaron.
– Ahora sí Miku, ¿puedes explicar tu extraño comportamiento? – Preguntaba algo amenazante Rin.
– Y si no hablas, torturaré a Gakupo… no creo que quieras eso, ¿verdad? – Completó Gumi. Sin saber que quizás Miku si quería eso, por meterla en semejante lío y sobre todo por babear todo el día por Luka… no, por lo último no, se regañaba mentalmente. ¡Ella no podía estar celosa!
Miku hizo una mueca de malestar, al parecer no tenía de otra. Ella solo miraba hacía la puerta del salón pero el maestro aún no ingresaba. – Ah esto…
– ¡No vengas con tu "ah esto" ahora! – Rin ya parecía salir de sus casillas.
– ¿Es que acaso no confías en nosotros? – Preguntaba preocupado Len.
– N-no es eso, es que no sé cómo decirlo.
En ese instante para la mala suerte de Miku –si es que podía ser peor– entró un docente anunciando a la clase que su profesor estaba enfermo y que tenían el tiempo de la clase para estudio autónomo.
– Creo que ahora no tendrás excusa. – Comentó Rin con una sonrisa que lanzó una corriente terrorífica por la espalda de Miku.
– N-no creo que este sea el mejor lugar para hablar de esto.
– Oh no Miku-chan no escaparás esta vez. – Dijeron Rin y Gumi a la vez, mientras acorralaban a su amiga en su asiento.
Len como siempre hizo caso omiso de las acciones de sus amigas, aunque le interesaba saber quién era la persona que le gustaba a Miku, él esperaría a que Miku se sintiera con el valor de decirles.
La rubia y la peliverde seguían esperando la respuesta de Miku, mientras que ella las miraba con horror desde su silla. – ¡Oh Rin, parece que Miku-chan quiere recordar viejos tiempo! – Dijo con voz cantarina Gumi.
Miku las observó con más horror aún en sus ojos. – D-de acuerdo, ¡todo menos eso! – Y es que solo recordar las maldades que les hacían sus amigas cuando ella se negaba a contar algo le daba escalofríos, normalmente iniciaba con un ataque de cosquillas, luego varios pellizcos, luego buscaban algún bicho raro y lo metían en su maleta… ahora que lo pensaba no era tan terrorífico, pero quien quita y hayan evolucionado sus maneras de tortura.
– Así se habla Miku-chan. – La voz de Rin solo asustó más a la peliacua.
– Bueno… la persona que me gusta… – con cada palabra hablaba más bajo, por lo que sus amigos tuvieron que acercarse a ella cada vez más. – es… es… u-una c-chica. – Ya está, lo dijo al fin.
– ¿Tanto alboroto por eso? – Preguntó Rin.
– ¿Eh?
– Llegué a pensar que nunca lo admitiría. – Continuo Len ignorando por completo a Miku.
– ¡¿Eh?!
– Si, pensé que tomaría más tiempo. – Ahora era Gumi quien la ignoraba.
– ¡¿EH?!
– No te preocupes Miku-chan, ya sabíamos que lo tuyo no eran los chicos. – Comentó con una sonrisa Len.
– ¿Eh?
– Si, por eso nos extrañó tanto que estuvieras interesada en Gakupo-nii. – Dijo Gumi.
– ¡¿Eh?!
– Yo estaba preocupada de que quisieras fingir el que te gustaran los hombres con la berenjena con patas. – Terminó Rin.
– ¡¿EH?!
– Deja esa cara de sorpresa… – Len le decía sonriendo.
Miku solo pudo colocarse muy roja, al parecer sus amigos siempre supieron de sus gustos y es que la sorprendida con su confesión fue ella. – ¿C-cómo lo supieron?
– Miku-chan, tú eres tan fácil de leer… – Empezó Len, pero como siempre le siguió su hermana.
– Además de la forma en que mirabas a las chicas, en especial a Ia-sensei, nuestra profesora de ciencias en primaria.
El rojo en la cara de Miku solo pudo incrementarse, ¿se habían dado cuenta de eso? Se preguntaba mareada. Ella solo ocultó su rostro entre sus brazos que estaban sobre la mesa del pupitre y no levantó la cabeza hasta que llegó el siguiente docente.
Una vez acabadas las clases salió corriendo huyendo del salón y de sus amigos, no soportaría una broma más, además del interrogatorio del que sería víctima, ya que nunca dijo quién era la chica que le gustaba. Al llegar a la entrada como siempre encontró a Luka esperándola. Miku había pensado que luego del episodio del medio día no le hablaría más, pero al parecer se había equivocado mucho con respecto al comportamiento de los demás aquel día.
– ¡Hola Miku-san! – La saludó alegremente.
– H-hola Megurine-san. – Le devolvió el saludo, se quedaron viendo en silencio un momento y luego comenzaron a caminar sin intercambiar palabra.
– Entonces… – Comenzó a hablar Luka una vez estuvieron algo lejos de la escuela. – El remitente es Kamui-san ¿eh? – Miku la miraba atónita ahora. – Fue fácil de deducir dada tu respuesta… supongo que el favor fue darme la carta y el pago los obentos. – Miku asintió admitiendo que todo lo que había dicho Luka era verdad. ¿Es que ella es tan fácil de leer que todos saben lo que pasa por su cabeza? El asunto empezó a preocuparse por el asunto.
Por otro lado a Luka le entristeció un poco el hecho de que la carta no la había escrito la peliaqua, pero se alegraba de haberla recibido, gracias a eso había podido al fin hablar con ella, ser un poco su amiga y quizás en un futuro ser algo más.
Caminaron en silencio hasta que llegaron a la entrada de la casa de Miku. Reuniéndose de valor Luka volvió a preguntar. – Entonces, ¿quieres salir conmigo el sábado?
Miku la observó un poco asombrada y un poco feliz, se alegraba que Luka comprendiera la situación a pesar de todo el lío que causó. – ¿E-en una c-cita?
– Si quieres que sea una cita. – Dijo en un tono despreocupado Luka, aunque por dentro muriera de nervios.
– Me encantaría. – Respondió con una gran sonrisa, al parecer Miki-senpai tenía razón, ser sincera era lo mejor, aunque ahora se preguntaba cómo le explicaría la situación a Kamui-san.
Algo me dice que nunca saben que esperar de mi jajajajaja…
KagamineIkumi: jajajaja ese era el chiste jajaja! ah si el kokoro de Luka, no te preocupes, ya su mente dejó de imaginar cosas que no son :P Cómo carajos le vas a quitar a Miku su Luka? Nonono xD Me alegro mucho que te haya gustado el capítulo ^^ espero que te guste este también xD Quisiera qué? qué es eso? Me quieres odiar(? xD
rawr-uke: Ya tranquila, mira que no va a sufrir mucho, incluso ya Miku aceptó salir con ella en una cita =D Gracias, me alegra que te guste mi fic... ah una nueva fan... ya perdí la cuenta de cuantos tengo ("Su otro yo": No le creas, nunca la ha llevado!).
Shinobukun: Sabes cuantas veces he respondido esa pregunta? Jajaja Sí me encanta, me fascina, es mi hobbie verlos sufrir muhahahaha… Mira sin que Miku soltara todo ya aclaró la cosa jajaja o al menos un poco xD En eso tienes toooooooda la razón, ya estuviera en sus pantalones hace rato jajaja!
Kihara CJ: Bullying es poco :v Vaya todos como que odian al duque jajaja la canción tiene buen ritmo, no has escuchado la versión de Luka? jajaja solo quería verlos insultándome xD pero ya se aclaró todo, o bueno algo, Miku aún tiene cosas que explicar. Te comprendo, yo también pensé en cobrar por mis servicios... ok si suena raro jajaja Pero hacer de cupido es muuuuy peligroso ¬¬ Cómo que tú tabla? Esa es mía... ah esto digo de Luka! xD
Lemmon-sensei: Hola sensei! Sí para mi siempre será mi sensei (sobre todo en el lemmon) jajajaja Sabes yo juraba que cuando dijiste dándole duro te referías a Miku dándole a Luka unos cuantos golpes en la cara no en otros lugares... jajaja Mira actualicé pronto y encima arreglé el lío jajaja ves que no soy tan mala?
cami-rin-chan: Cómo lo hice? Pues escribí hasta ahí y decidí dejar el resto para el siguiente capítulo… eh? no era esa tú pregunta? jajajaja! Te cae bien mal intento de hombre "sexy"? How? jajaja see es que Miku es un libro abierto con letras muy grandes jajaja pobre. Puedes repetirlo cuanto quieras, igual hice este fic porque quería una Luka linda y tierna xD, además de hacerle bullying a Miku jajajaja!
Estefany: Gracias ^^ me alegro mucho que te guste, aquí la continuación.
Nagisa-chan: En serio? Vaya logré emocionar a alguien y encima es mi admiradora =D Ya, ya calma, la pobre Miku ya ha aclarado un poco la cosa jijiji O/ / /O dime que es broma! No leíste "Y así empezó todo", verdad? dime que no por favor... esa cosa es un desastre TT-TT no sé que tenía en la cabeza cuando lo escribí... en fin gracias por pensar eso de mis historias, pero no las considero a todas buenas, solo algunas xD Qué me quieres qué? Odiar? Por qué si yo soy tan buena(?
Espero les haya gustado el cap, miren que lo hice lo más largo que pude, además de publicar rápido, aclarar el malentendido y terminar con la promesa de una linda y muy cursi cita xD Ya no pueden decir que soy mala! … a menos que ahora digan que los dejé con la intriga de la cita jajajaja!
Saludos!
