Hola! Lamento la demora, es que tenía mucho trabajo… por cierto si alguien les dice que me dedico a hacer barquitos de papel muy pequeños en la oficina, no le crean(?… en fin, aquí el siguiente capítulo, espero no decepcionar xD

Capitulo cinco – La cita

Era una linda mañana soleada. Perfecta para una cita. Qué bueno que era sábado y tenía una con la chica que le gustaba. La emoción en ella era tan desbordante que a pesar de que no había dormido bien por imaginar todos los escenarios posibles aún tenía energía. Luka aún no salía de su asombro, al final Miku acepto salir con ella y no solo eso, ¡era oficialmente una cita!

Luka se levantó de su cama y se dirigió a su armario, que importa si son las siete de la mañana y su cita comenzaría en ocho horas, tenía que planear muy bien todo. – Mmmm este es demasiado corto, mmm demasiado rosa, demasiado azul. – La pelirosa sacaba faldas, camisas, vestidos y demás de su armario, pero no encontraba nada que la convenciera. Su estómago le indico que ya era de su desayuno, por lo que decidió bajar a buscar con qué saciar su hambre.

Al llegar al primer piso dejó muy asombrado a sus padres. Su madre dejó de atender lo que tenía frente a la estufa y su padre quedó con su café matutino a medio camino de su boca. – Hija, ¿qué haces despierta a esta hora? – Interrogó su padre.

– ¿Estás enferma? – Continuó su madre, y es que Luka se caracterizaba por odiar madrugar, pero llevaba toda la semana levantándose a tiempo y saliendo temprano para ir a la escuela. Bueno eso podía significar que estaba madurando y decidió ser responsable. ¿Pero su hija despierta muy temprano un sábado? Eso era algo extraño de ver.

– No. – Dijo como si nada tomando asiento en la mesa aún en pijama. – Solo tengo hambre.

Sus padres se miraron entre sí, esa chica se traía algo entre manos y ellos averiguarían que era. – Luka, hoy iré a hacer compra… ¿algo en especial que quieras? – Interrogó como si nada su madre mientras llevaba el desayuno a la mesa. Si algo más caracterizaba a Luka era su amor por el pescado, sobre todo el atún y ella por lo general acompañaba a su madre a comprarlo, según ella porque su madre no escogería el mejor.

– Mmm no, nada en especial. – Dijo tomando un primer bocado de su taza de arroz.

Ahora si era oficial, esa chica estaba ocultando algo. – ¿Estás segura? – Preguntó su padre con un ligero tono de picardía.

– Si, ¿por qué? – Interrogó ella de vuelta a su padre, mientras comía algo de su sopa de miso. Levantó la mirada y vio a sus padres observándola con una mirada entre curiosa y divertida, y en ese momento ella cayó en cuenta de lo que estaban diciendo, por lo que casi se congeló en su silla.

– Luka. – Dijo con un tono cantarín su madre. – ¿Hay algo que quieras decirnos?

Ella tragó saliva sonoramente, no había forma de escapar del interrogatorio que tendría de parte de sus padres. Ella usualmente no les ocultaba secretos ni nada; aunque tampoco es que pudiera, pero no sentía que era el momento para hablarles de Miku. – N-nada. – Dijo algo nerviosa ella.

– ¿Estás segura? – Su madre dejó lo que estaba haciendo en la cocina para encararla.

– S-sí. – Y ese fue el detonante para que sus padres terminaran de armar el puzle que tenían delante.

Y como si se tratara de una batalla, el primero en atacar fue su padre. – ¿Cómo se llama la chica?

– ¿Q-qué chica? – Luka se hacía la desentendida… aunque no es que le saliera muy bien el tono despreocupado usual de ella.

– ¿Es linda? – Continuó su madre.

– ¿Q-quién?

– ¿Es mayor o menor que tú? – Sus padres parecían ignorar sus respuestas y solo lanzaban más preguntas.

– ¿La conociste en la escuela?

– ¿Ya le hablaste?

– ¿Saldrás hoy con ella? – La última pregunta sonó más a una afirmación que interrogante. Luka no comprendía como se dieron cuenta de todo, ella por lo general tenía un semblante indiferente y difícil de leer por cualquiera… pero no era así con sus padres.

– N-no sé de qué hablan. – Dijo totalmente roja.

– mmm algo me dice que es una chica difícil. – Comentó su padre.

– Sí. – Confirmaba su madre. – Lo más probable es que ni siquiera le haya hablado…

– E-eso no es así. – Luka se defendió, pero luego se dio cuenta del grave error… aquella mañana fue algo larga para ella, sus padres no dieron tregua y al medio día sabían hasta de la existencia de Gakupo.

Soltando un gran suspiro ingresó al fin a su cuarto, creyó que sus padres no frenarían el interrogatorio, es que su padre incluso no se adentró en su estudio con tal de sacarle información sobre la chica que la traía loca. – Si hubiese sabido no bajo. – Se comentó a sí misma.

La pelirosa se adentró en el baño de su habitación para alistarse. Retiró su pijama y entró en la ducha, al salir reanudó su tarea de escoger algo presentable para su cita. Al final terminó usando una falda negra de pliegues con un doble falso rosa, un suéter rosa que le gustaba bastante con un estampado en forma de un extraño instrumento de viento, una chaqueta negra y botas negras. Pasó a secar su cabello, dejándoselo suelto usando únicamente un cintillo negro, Finalmente se maquilló un poco, usando un rímel para resaltar sus ojos, algo de rubor y brillo de labios.

Al bajar de nuevo su padre hizo un silbido de aprobación. – Vas con todo, ¿no? – Luka solo lo ignoro, al igual que la mirada entre juguetona y picara de su madre, tomó sus llaves, cartera con suficiente dinero ahorrado de su mesada y salió de su casa.

Una vez fuera soltó todo el aire que tenía acumulado, ¿es qué no tenía suficiente con los nervios de la cita, como para que sus padres le hagan semejante interrogatorio? A Luka siempre le ha sorprendido de la capacidad de sus padres de leer sus pensamientos. Ella piensa que incluso ellos descubrieron su sexualidad antes que ella, ya que cuando decidió confesarles sus gustos ellos no parecieron ni impresionados ni importarles mucho el asunto.

Luka caminó los cincuenta y siete pasos que separaban su casa de la de Miku y es que hasta los pasos había contado. Se acercó a la entrada y tocó el timbre, luego de un momento una linda (a sus ojos) peliacua abrió la puerta.

Luka sintió quedarse sin aire, frente a ella estaba una Miku muy diferente a la acostumbrada. Para comenzar tenía el cabello suelto, el cual fluía naturalmente hasta su cintura. Estaba maquillada de forma sencilla pero que resaltaba sus ojos azul marino. Llevaba puesto un vestido de verano blanco, acompañado de accesorios de color turquesa, así como su pequeño bolso de mano y zapatos del mismo color.

– Hola Miku-san. – Saludó alegremente Luka.

– ¡Hola Megurine-san! – Saludó Miku con un poco más de entusiasmo de siempre, se sintió algo tonta por lo que trató de clamarse. – Eh esto… pasa ya estaré lista.

A Luka lejos de molestarle la excesiva energía de Miku le alegró en gran medida, ella no era la única emocionada. La pelirrosa ingresó a la casa notando que no había nadie dentro, esto la extrañó bastante, ahora se preguntaba dónde estaban los padres de la peliacua.

Miku subió las escaleras que estaban al fondo de aquella sala y bajó rápidamente con un saco turquesa como todos sus accesorios. El turquesa debe ser su color favorito, pensó Luka. – Ahora si estoy lista. – Dijo con una ligera sonrisa Miku.

– Entonces, ¿Vamos? – Preguntó Luka con otra sonrisa igual.

Miku solo asintió, salieron de la casa. Miku aseguró la puerta con sus llaves antes de salir. Caminaron un momento en silencio extraño, no era incomodo o cómodo, solo era un instante para calmarse y adecuarse a la nueva situación, Miku nunca había salido en una cita y Luka estaba preocupada que a la peliaqua no le gustará lo que tenía planeado para ella.

En un instante ya lejos de la casa de Miku, Luka no aguantó más la curiosidad por lo que le preguntó. – ¿Por qué no había nadie en tú casa hoy?

Miku la observó un momento antes de contestar. – Mis padres están en el trabajo y no tengo hermanos. – Contestó como si nada.

Esa simple respuesta le hizo darse cuenta a Luka que quizás Miku siempre estaba sola en casa. No quiso seguir el tema por lo que lo cambió. – ¿Lista para la primera parada?

Miku de repente recordó que estaba en una cita y se sonrojó un poco. – S-sí, pero aún no me has dicho a dónde vamos.

Luka le dio su mejor sonrisa. – Ya verás.

Miku estaba tan intrigada, lo único que había acordado con Luka era la hora y lugar de encuentro, a las cuatro de la tarde ella la iría a buscarla a su casa.

Caminaron en silencio hasta la estación del metro, Miku sentía que los nervios la matarían, podía sentir sus latidos en su oído, las manos le sudaban y se sentía tonta al ver tan tranquila a Luka. La pelirrosa verdaderamente le gustaba y mentiría si dijera que no quería ser más que amiga de ella, por lo que no quería arruinar el momento.

Luego de un tiempo en el metro llegaron al centro de la ciudad, caminaron hasta la entrada de un cinema, Luka no quería lo típico, pero por más que se rompió la cabeza pensando donde llevar a Miku no se le ocurrió nada distinto.

Vieron las diferentes películas en cartelera y escogieron una que se veía muy interesante. Hicieron la fila, y cuando llegaron a la caja solo quedaba una entrada para esa película. Luka lamentaba no haber hecho una reservación, observó a Miku y le preguntó si le interesaba otra película, pero antes de que ella respondiera la cajera le indicó que solo quedaban entradas para una película de terror; que al concepto de Luka se veía muy mala, y una comedia romántica, Luka solo podía pensar lo cliché que sería. Al final escogieron la de "miedo".

Luka compró los tiques, que quedaban en la parte inferior a un lado del cinema, por lo que ella se volvió a lamentar por no hacer una reservación. Entraron e hicieron la fila para comprar los snack. Pensando en lo tradicional pidió un par de palomitas de maíz más dos bebidas, con la mala suerte que el encargado se quedó embelesado con su escote por lo que derramó toda la bebida sobre su camisa y falda.

Miku no aguantaba la risa por la situación, mientras que el rostro de Luka mostraba una expresión de furia muy mal disimulada. Ella dirigió sus azules ojos al chico, con unas ganas inmensas de hacerlo desaparecer. El joven volvió a llenar su vaso, además de disculparse muchas veces. Entregó todo pero Luka de la rabia no tomaba las cosas, por lo que Miku las tomó.

Entraron al cinema y ya Luka lamentaba estar allí. Se sentaron en sus sillas, las cuales no daban la mejor vista. Cuando Luka creyó que nada podía ser peor, detrás de ellas había un grupo de chicos, los cuales desde que se sentaron hasta que inició la película comenzaron a coquetear con ella y Miku.

Durante la proyección de la película ella se la pasó aburrida. La cinta aparte de predecible y absurda tenía muy malos efectos, no comprendía como en algunas escenas algunas chicas gritaban de susto. Miku en cambio solo se reía, al parecer era del tipo que se ríe de las películas de terror. Eso o tiene un humor un tanto negro.

La película le pareció eterna, y ahora que lo pensaba bien, mala idea. Se supone que las citas son para conocer a la otra persona, pero en un cine no se puede hablar sin molestar al de al lado. Al fin terminó la película y la pelirroja estaba tan agradecida de salir de allí. Ahora irían a la siguiente parada. – Bien, ahora continuaremos con la agenda.

– Qué solo tú conoces. – Dijo divertida Miku.

– Ujum. – Fue la pobre respuesta de Luka mientras le regalaba una sonrisa.

Llegaron a la entrada de una sala de arcade. Luka pensó que sería divertido, con lo que no contó fue que estuviese cerrado. – ¡¿Es broma?¡ – Fue lo que dijo junto con una expresión de incredulidad.

Miku como podía aguantaba la risa, no podía creer la mala suerte de Luka. – Oh vamos, no es tan malo, todavía podemos ir a otro lado.

Luka mostraba un rostro algo abatido. – Si, supongo.

– ¿Había algo más en el itinerario? – Preguntó despreocupada Miku.

– Bueno… – Vaciló Luka.

Oh y como se lamentaba de su respuesta, si tan solo le hubiese dicho a Miku que tenía algo más planeado y hubiese pensado rápido, ahora quizás no estuviese haciendo una larga fila para abordar un juego mecánico que se veía aterrador, al lado de una hiperactiva chica.

– ¿Es necesario que nos montemos en esa… monstruosidad? – Preguntaba agobiada una pelirrosa al ver la montaña rusa frente a ella.

– ¿Quién entra a un parque de diversiones y no va a la montaña rusa?

– Bueno, hay quienes no les gusta.

– ¿y tú estás en ese grupo de personas? – Miku cada vez le era más difícil no burlarse de las caras que hacía Luka.

– No, no… – Decía "como sí nada" la pelirrosa, gesto que Miku no se creyó y solo aumentó sus ganas de reírse. – En todo caso, ¿por qué es la primera atracción a la que nos montamos? Usualmente se comienza con cosas más… suaves.

Miku la observó con una ligera sonrisa en su rostro. – ¿Alguien tiene miedo?

– No. – Caminaron un poco más, se montaron en los carros sobre rieles y para su muy mala suerte Miku no quedó a su lado. Ella comenzó a revisar las condiciones del carrito, no confiando del todo. La atracción dio comienzo y como lamentaba no haberse negado. Nunca en su vida había gritado tanto.

Una vez abajo ella se tambaleaba de un lado a otro al no poder caminar en línea recta, mientras que Miku la seguía de cerca con una mano sobre su boca para evitar reírse. – Y ahora escogerás tú.

– Vale… ¿pueden ser el carrusel? – Dijo con un tono de aparente suplica Luka.

– ¿Carrusel? ¿Qué tienes 5 años? – Miku le siguió un poco el juego a la pelirrosa. – ¿No prefieres los carros chocones? [N/A: o Autos chocadores, Carros locos, Coches chocones, o como se llamen en su país].

– No sé… los caballitos son bonitos. – Decía con cara de borracha Luka.

Miku comenzó a pensar que hablaba en serio. – ¿Eres consciente que en el carrusel vas a dar vueltas?

Y ante esta pregunta Luka pareció reaccionar. – Sí, tienes razón. Vayamos a los carros chocones. – Luka cambió su semblante y modo de hablar a uno serio.

Ya se encontraban en medio de la pista. Luka Miraba fijamente a Miku con un semblante serio y de reto, mientras que la peliaqua la miraba divertida. Sonó la alarma que indicaba el inicio de la atracción y comenzaron a chocarse con varias personas antes de poder acercarse donde la otra. Sin embargo, cuando Luka estaba a punto de chocar contra Miku que quedó de espalda a ella por un ataque repentino de un chico, a Luka le dejó de funcionar su carro.

Ella desesperada presionaba su pie contra el acelerador pero no funcionaba y en un instante se sintió sacudida, al ver quien había sido notó una mirada aguamarina. Trató de dirigirse hacia ella, pero fue sacudida por otro golpe de otro carro y así. Al final del tiempo de duración del juego ella estaba tan mareada que ya veía dos Miku.

– ¿Y ahora? – Inquiría tan tranquila, que Luka se preguntaba como ella la pasaba tan bien con todo esto.

– Ah esto… que tal… – Luka miraba a todos lados hasta que vio algo "tranquilo" o al menos lo más tranquilo en todo el sitio. – ¿la casa embrujada?

Miku dirigió su mirada a aquel sitio y luego volvió a Luka. – ¿En serio? ¿La casa embrujada?

– Oh bueno… es lo más tranquilo que veo.

– Nah, prefiero… – Miku comenzó a ver todo el sitio. – Ya sé, el barco pirata.

Luka miró aquella atracción con una mirada de terror. – ¿E-el barco pirata?

– Sip, a menos que te de miedo. – Dijo Miku en un tono espeluznante… según ella, mientras mov+ia sus dedos frente a Luka.

La pelirrosa solo suspiró pesadamente, mientras caminaba hacía la fila. Exactamente, ¿cómo terminó así? Luego de muchas atracciones algo terroríficas su garganta ya le dolía de tanto gritar.

– ¿Será que podemos hacer algo tranquilo? – Preguntó algo agobiada Luka.

– ¡Claro! Solo dime que quieres…

A Luka le pareció gracioso el comentario, cada que ella sugería algo a Miku le parecía aburrido y terminaban en algo terrorífico nuevamente. – Bueno ya es algo tarde. ¿Qué tal la noria?

– Me parece bien. Buena forma de acabar la tarde divertida.

Contrario a todo pronóstico, Miku acepto. Caminaron hasta la fila y compraron el tiquete en una de las casetas, pero cuando Luka iba a entregarlo al encargado de la noria, el papel salió volando. Luka algo asombrada quedó mirando cómo se elevaba por los aires aquel pequeño trozo de papel, antes de reaccionar y salir corriendo. ¿Es que su día no podía ser peor?

Miku ahora sí que no aguantaba la risa por lo que se reía abiertamente. Aquella pelirrosa al parecer tenía muy mala suerte. Todos sus nervios se habían ido y se sentía muy cómoda al lado de ella. Y aunque su cita haya sido tan extraña se había divertido mucho.

Al final Luka no pudo recuperar su pase, por lo que tuvo que comprar uno nuevo. – Que linda se ve la ciudad desde aquí. – Decía Miku tranquilamente mientras se elevaban por el aire a una velocidad aceptable y en un objeto de aceptables condiciones.

– Sí, es linda.

Luka supuso que este sería un buen momento para preguntarle a Miku si le gustaría salir con ella… en plan citas, no ser novias. Pero el día había resultado tan agotador que prefirió no hacerlo. Por lo que simplemente se quedaron allí calladas observando el paisaje y disfrutando del tranquilo movimiento de la noria.

Una vez en tierra, Luka le propuso a Miku ir a algún sitio a comer. La peliaqua no vio ningún problema a ello. – ¿Segura que puedes? – Luka la quedó mirando por lo que continuó. – Con lo mareada que estas, pensé que tú estómago era un caos.

– N-no estoy mareada. – Dijo Luka con un suave sonrojo que solo logró hacer que la sonrisa de Miku aumentara más. Vaya sí que se ve linda, pensaba Miku.

– Claro, lo que digas. – Luka iba a replicar, pero Miku continuó. – ¿A dónde iremos a comer?

– Ya verás. – Respondió ella.

– ¿Al menos estará abierto? ¿O no te tiraran nada encima? – Preguntaba muy divertida una chica de cabellos aguamarina.

Luka llevó a Miku a un lindo restaurante al lado del mar. Ella estaba encantada y Luka sentía que al fin pudo hacer algo bien en el día. – Aquí son expertos en sushi, es el mejor que he probado. – Le aseguró con orgullo Luka.

Miku observaba detenidamente el menú y arrugó su nariz lindamente. – No creo que sea el mejor. – Dijo algo triste.

– ¿Por qué? – Luka estaba asombrada ante el comentario, ni siquiera había probado la entrada.

– No tienen nada con puerros.

Cuando pensaba que todo iba bien a ella se le dio por llevar a su cita al único lugar donde el puerro no estaba en el menú. – Podemos ir a otro sitio.

– No te preocupes. Tampoco es el final del mundo.

Continuaron hablando todo el rato, tratando de conocerse más entre ellas. El ambiente era bastante cómodo y alegre, Miku se reía de las caras de miedo de Luka en todo momento en el parque y Luka trataba de convencerla de que era "actuación".

La cena terminó y decidieron caminar bajo la luz de la luna bajo por el malecón de la playa. Todo el ambiente era muy romántico y propicio para una declaración. Luka se aclaró la garganta y se dirigió a su acompañante. – ¿Miku?

La aludida miró fijamente a Luka ante la mención de su nombre. – ¿Sí?

Luka estaba a punto de hablar cuando una gran ola salida de ella no sabe dónde atacó de forma desprevenida mojándolas a las dos de pies a cabeza. La pelirrosa no podía creer lo que acababa de ocurrir… ¿es que su día no podía ser peor?

– Iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii… – Chilló de repente. – ¿Por qué? ¿Por qué me tienen que pasar estas cosas? Yo solo quería pasar un buen rato con la chica que me gusta, luego llevarla al cine a ver una buena película, luego jugar algunos juegos en una arcade y luego cenar en un lindo lugar, para luego decirle que me parece la chica más linda que he visto y luego pedirle que salgamos en otra cita y luego a otra hasta lograr conquistarla y luego pedirle que sea mi novia… ¡NO ESTO!

Pero luego de su diatriba Luka se dio cuenta que no estaba sola y una estupefacta Miku la observaba en silencio… por lo visto su día si podía ser peor… se quedaron viendo en silencio por un eterno minuto.

– ¿M-Miku? – Dijo algo nerviosa Luka.

Ella solo la miraba seria y en silencio, hasta que decidió dejar de torturar a la chica que le gustaba diciéndole con una gran sonrisa. – Claro Luka, me encantaría salir contigo.

Nee pensé que ya le había hecho mucho bullying a Miku... ya era la hora de Luka, no? jajajaja!

En fin, hora de-de-del bullying, esto digo de contestar sus lindos reviews :v

KagamineIkumi: Me alegro que te haya gustado ^^ aunque sigo sin entender por qué quieres que te odie :v siii pobre, ellos la leen como libro. Bueno al parecer sus consejos funcionaron xD En fin, espero te haya gustado la cita jijijiji

jako . s . mendoza: Me alegro que te gustara... y pues esta vez fue el turno de Luka(? jajaja siii pobre, le hacen bullying todo el tiempo, espero este te haya echo reír ^^ ehhh ya verás que pasa con Gakupo *risa malvada*

Lemmon sensei: Me alegro que le siga gustando tanta locura xD Espero con paciencia ese cap a ver como se dan jajajajaja mi no comprender, qué es pasar piola? y pues espero hayas reído con este xD

Shinobukun: Aquí otro cap xD espero te guste jeje ohhhh pobre Gakupo, qué te ha hecho? Por qué lo odian tanto?... no lo comprendo(? :v Bueno a la pobre Luka no le salieron las cosas según los planes jajajajaja...

Kihara CJ: Al parecer todos murieron de risa con esa parte :v pobre Miku, tanto que lo ocultó(? ella juraba que disimulaba muuuuy bien(? jajajaa Pues te recuerdo que la berenjena con patas es amigo de Miku, además gracias a él se conocieron... pero ya verás que será de él :v en fin, a mi esa canción si me gusta (Ok no me maten) jajaja Vale hagamos algo, Tablón aqua es tuya y yo me quedo con la atunera :v pdta: que bueno, ese oficio solo trae problemas...

nagisa-chan: Gracias por tus palabras ^^ Pero la pobre sexy Megurine no la pasó taaaan bien ajajajaja... espero que te guste este cap igual ^^ Pdta: Qué bien que no leíste esa cosa, fue mi primer fic y pues no es muy bueno que digamos u.u y gracias por pensar eso de mis historias.

cami-rin-chan: lamento tanto que hayas quedado como Miku(? pero no es culpa de ellos que ella haya sido tan obvia lol... y por qué me quieres matar? No ves que si lo haces no podré continuar mis fics? jajajaja Ya verás que será de la berenjena :v Dile a tu amiga ritsu que se ganó una enemiga(? jajajaja nah... pues ellas siempre han sido unas psicópatas kawaiis(?

FanRubius: No hay problem si no comentas, me alegro que te haya gustado. jejeje que raro "experimento" pero bueno. Ehhhhhh actualizar rápido? Lo lamento qué es eso? jajaja nah, estuve ocupada, pero trataré de no tardar con el siguiente. jajajaja espero no lo vuelvas a hacer(? En serio te crees malvada?

Shanny-sama: jajaja que honor tenerla por aquí. Me alegro inmensamente lograr cumplir con sus altos estándares de calidad(? Por lo visto no tuve muchas no conformidades menores y ninguna mayor(? jajajajajajaja... En serio crees que he subido de nivel? wow gracias ^^ eso sí que me subió el ánimo xD Yo? Malvada? Yo? cuándo?... no respondas... jajaja el por qué empiezan de la misma forma tiene una razón muy graciosa, pero bueno... Saludos!

Fan a ciegas: vaya, gracias tu review me alegró un montón. No me lo esperaba :v Me alegra saber que te encanta mi fic ^^ Bueno aquí la conti, espero te haya gustado xD

Ohhhhhhh que pasará ahora? La verdad no sé(? :v

Saludos!