Redemption
-Para Mistyket-
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Capítulo 2:
Algo la empujó fuera de la cama con mantas y todo, tuvo suerte de que sus reflejos actuaran de inmediato que pudo poner las manos en el suelo, evitando golpearse más de lo debido. Se quedó de rodillas, somnolienta y se levantó como pudo, apoyando el brazo en el colchón.
- ¿Qué diablos?
Se quitó el cabello de los ojos y miró a su alrededor, completamente desorientada de donde estaba, hasta que reparó en la alta figura que se encontraba del otro lado del lecho y que la veía con los brazos cruzados, completamente vestido para salir, y una expresión para nada amigable.
Verlo ahí le recordó los sucesos del día anterior, y el horrible lugar en el que estaba casi secuestrada, obligada a dormir en la misma habitación que ese individuo despreciable.
- Ya es hora de levantarse –dijo sin entonación. Y agregó mordaz –Además de que no deseo que tu despreciable hedor quede por más tiempo impregnando en mis sabanas. ¿No te han enseñado algo que se llama aseo?
Eso hizo que Misty se pusiera en pie muy ofendida, se quitó el cabello de los ojos y lo enfrentó tratando de parecer intimidante –No tengo olor- alzó la barbilla retándolo –Pero aunque quisiera bañarme no podría porque no tengo ropa para cambiarme. ¿Olvida usted que no traje equipaje?
-No es mi problema. Hueles mal y no quiero esa peste en mi habitación- sin ánimo de agregar algo más, giró sobre sus talones y salió a paso firme.
- ¡Hugh…!- ella no reprimió el grito de impotencia que nació de su garganta, y acompañando su furia, arrojó las mantas y las sábanas al otro lado del cuarto, asi mismo levantó el colchón y en menos de un segundo lo había arrancado de su lugar, desplazándolo contra la pared. Feliz de su hazaña, se quedó con la almohada entre las manos, y observó el futón pequeño que estaba metros más allá. Lugar obvio en el que habia dormido su escolta la noche anterior, pese a sus reproches de que le dejara tomar su lugar, pero Ash había apagado la luz en silencio, y sin decirle nada más se cubrió los hombros y se puso de cara a la pared dispuesto a dormir, sin importarle que hiciera ella.
Misty no tuvo otra opción más que dejarse caer en esa espectacular cama tamaño King, y dormir como nunca durmió en su vida. Claro hasta que tuvo ese feo despertar.
- Bastardo…-murmuró por lo bajo y tiró la almohada al otro lado.
Tratando de no hacerle caso al remordimiento repentino, se sentó en el suelo apoyándose contra la madera, mientras se golpeaba la frente, su cabello hecho una maraña. De pronto como si de pronto se acordara de algo importante se puso de costado y metiendo la mano bajo la cama, encontró lo que buscaba. Sostuvo frente a sus ojos el pequeño tubo incandescente, aliviada de que siguiera intacto. Se lo guardó en el bolsillo de su jean, y tomó la pokeball con cuidado, hasta que se hizo del tamaño de su mano. Estaba a punto de liberarla, cuando un ligero golpe en la puerta la detuvo. Se levantó, guardando la esfera en su chaqueta, se arremangó al descuido las mangas, y se acomodó el cabello a golpeteos, antes de acercarse a abrir de un tirón poniendo su mejor cara de pocos amigos.
- ¡MIST!
El gritó hizo que retrocediera desconcertada viendo a una joven de cabello esmeralda que la miraba con una enorme sonrisa en la cara y una bandeja en las manos.
- ¿Duplica…?- prosiguió impresionada, dando un paso hacia atrás.
- La misma que viste y calza- dijo la aludida sonriendo, viendo de pronto a los dos jóvenes que estaban a apostados afuera de la habitación, y que la veían con curiosidad –Ehhh… ¿me permites pasar?
- Claro, pasa- se corrió todavía impresionada, viéndola de pies a cabeza; pasando por su uniforme negro que abrazaba su cuerpo de modo evidente, su largo cabello verde. Se veía elegante y sofisticada, muy al contrario de ella misma que de pronto reparó en su aspecto desalineado –Aunque esta no es mi habitación.
- Lo sé, es de Ash- entró y cerró la puerta con su pie -¡Arceus! ¿Qué ha ocurrido aquí? ¿Han peleado?
Sin duda el panorama general era de un completo desastre.
Misty se pasó la mano por su cabello –Solo tuvimos un… pequeño desacuerdo.
Duplica arqueó una ceja, suspiró imperceptiblemente antes de acordarse de lo que traía en las manos. Sonrió -¡Te traje el desayuno! –dejó la bandeja en el futón que era lo único ordenado y se volvió acomodando el colchón y recogiendo las mantas, las sábanas y la almohada del otro lado del cuarto.
- ¿Qué haces aquí? – la pelirroja seguía demasiado sobrecogida, y la veía hacer, abrazándose levemente a si misma.
- Brock me confió que te habían encontrado en el bosque, y me pidió que te mostrara las instalaciones de nuestro cuartel. Quise venir ayer en la noche a saludarte pero…él me dijo que debía dejarte descansar.
-No… ¿Qué haces tú aquí? –Reiteró alzando levemente la voz- En este lugar lleno de traidores, lo último que supe fue que…
- Viajaba a Johto- Duplica asintió con cierto pesar – Pero no era verdad.
- Pero dijiste que… ¿estabas mintiéndome?
- Mist lo siento. Tú tenías ideas muy arraigadas en cuanto a lo que creías, y yo no quería decepcionarte. Brock me había hablado de lo que él y Ash tenían en mente y yo…
- ¡Me mentiste! ¡Me dijiste que no ibas a formar parte de esa locura, y terminaste poniéndote de su lado…! ¡Luchando palmo a palmo con esta sarta de asesinos! Yo te busqué… te busqué por cielo y tierra cuando esto empezó… tratando de ponerte a salvo… Eras mi mejor amiga… y estabas aquí. ¡Estuviste aquí todo el maldito tiempo!
- Lo siento, Mist. Fue una decisión difícil de tomar en verdad, me sentía mal engañándote de ese modo…
- Sabías donde estaba.
-No hubiera sido fácil, aunque… no me arrepiento, hemos hecho muchas cosas buenas desde entonces.
- ¿Cosas buenas? ¿Cómo destruir nuestros gimnasios y robar los pokemon?
Duplica no respondió inmediatamente.
- ¿Te sientes orgullosa de la canallada que ha hecho tu grandiosa organización?
- No lo entenderías.
- Por supuesto que no, te pusiste en contra de todos los que defendemos la Liga. Saquearon nuestras villas, nuestros centros ¿y todo para qué? Para infectar el mundo con ese maldito virus.
- ¡Eso no es cierto y lo sabes!
- Es tu palabra contra la mía.
- Tan ciega estas a todo- Duplica comentó en voz baja. Suspiró intentando calmarse. No quería terminar riñendo con la amiga a quien hacía años no veía. Además sabía cuan terca era Misty cuando se empecinaba en algo, lo mejor era poner paños de agua fría hasta que todo el mundo se calmara. No quería decirle la gran revuelta que se había armado con su presencia allí en el cuartel -¿Por qué no desayunamos? Traje todo para compartirlo contigo.
- No tengo hambre.
Duplica debió exhalar e inhalar antes de poner una amplia sonrisa en la cara –Vamos Mist. Estoy segura de que no comiste nada desde ayer.
La otra iba a replicar con una negativa tajante, cuando su estómago decidió refunfuñar audiblemente.
- Creo que tu estomago piensa diferente –dijo ampliando la sonrisa y yendo en busca de la dichosa bandeja, para luego hacer un lugar en el recién acomodado colchón y sentarse cordialmente –Ven aquí, traje café negro como te gusta y tostadas de pan integral.
Misty se sentó a su lado a regañadientes –Ya no me gusta el café negro.
- ¿Ah no? Bueno, lo tendré en cuenta para la próxima vez.
La pelirroja la miró con mal disimulo antes de atragantarse comiéndose las rebanadas de pan. Duplica la veía con simpatía, sonriendo ampliamente.
- ¿Y que ha sido de tu vida durante tanto tiempo?- aventuró dándole un sorbo a la taza de café.
Misty la miró entre bocado y bocado –No voy a decirte nada, sé que Brock te ha enviado a indagar.
- ¿Qué? ¿Qué tonterías dices? Jajajaja
- No voy a estar mucho tiempo aquí, así que lo mejor será saber lo justo y lo necesario.
- ¿Acaso planeas escapar?
- Por supuesto, no es algo que Brock o… 'mi guardaespaldas' no lo sepan.
- ¿Por qué escapar si aquí estas a salvo?
Misty la miró con la boca llena de pan, tragó trabajosamente –El único lugar en el que estaré a salvo será con los míos.
- Oh vamos Mist corta ya con esa tontería y llevemos la fiesta en paz ¿si?
- No quiero llevar ninguna fiesta en paz ¡Quiero irme de aquí! ¿Qué no lo entiendes?- se puso de pie con las manos empuñadas, alzando la barbilla en una pose desafiante.
- Pese a lo que digas me alegra verte- Duplica no la enfrentó, pero le sonrió genuinamente –Y sé que hay más gente acá que se alegrará de verte también.
La forma suave en la que dijo eso hizo que la actitud de la pelirroja desistiera, y casi se arrepintió del ímpetu de sus acciones, se sentó confusa, acomodándose el cabello con bochorno –También estoy feliz de verte Duplica, aunque sea bajo estas circunstancias…
Sin duda no se esperó la reacción de la peliverde, en menos de un segundo ésta hizo a un lado la bandeja y se lanzó sobre su amiga asfixiándola de un abrazo, y haciendo que ambas cayeran a un lado.
- ¡Bueno, bueno!- Misty exclamó palmeando a su amiga en un intento de apaciguarla.
- De verdad estoy feliz de que estes aquí, y más aún con la fiesta que Brock está organizando en tu honor…
- ¿Fiesta? ¿Dijiste fiesta?
- ¿Oups…? Se suponía que eso no debías saber hasta la noche...
- ¿Brock está organizando una fiesta?- preguntó al desmayo.
- ¡Pues claro, en tu honor! Para darte la bienvenida a nuestro cuartel…
- Espera ¿esto es en serio?- Misty arqueó las cejas alejándose -¿Ustedes hacen fiestas?
- Claro, nuestro líder cree que es bueno tener momentos de esparcimiento, y cada tanto tenemos actividades de esa índole…-declaró con orgullo.
Misty seguía viéndola como si no diera cabida a lo que se le dijera.
- Aunque no puedes presentarte a un festejo vestida como estas- se puso de pie y la miró con ojo crítico mientras se cruzaba de brazos.
- No pienso ir a ninguna fiesta Duplica…
- Te conseguiré algo de ropa, Brock me dijo que no trajiste equipaje así que me encargaré de buscarte algo cómodo.
- Eso es muy amable de tu parte, pero...
- Y te conseguiré algo para la fiesta también, debes verte bonita- tomó la bandeja en las manos –Además Ash ya debe estar por terminar su entrenamiento y no creo que le haga mucha gracia verme aquí…- sonrió con culpabilidad.
- ¿Entrenamiento?
- Sí, es el tutor de los novatos- notó la cara perpleja de su amiga y añadió riendo -¿Quién lo diría? Ese niño bueno para nada es uno de los mejores entrenadores que tenemos.
- No lo creo.
- Ya llegará el momento en el que presencies sus clases, Brock desea probar tu nivel de pelea.
- ¿Perdona?
- Eh… será mejor que me vaya antes de que siga diciendo más cosas.
Estaba a un paso de la puerta cuando esta se abrió de un tirón dándole paso al dueño de la habitación quien se detuvo a ver al curioso par.
- ¡Hola Ash! Estoy de salida- dijo la peliverde antes de enfrentar el afamado malhumor del joven –Nos vemos luego Mist.
- Justo venía a llevarte a desayunar, pero veo que ya se encargaron de eso- dijo sin entonación, cuando se percató del lío que era la habitación -¿Qué diablos ocurrió aquí?
- Tuve un pequeño desacuerdo.
Afianzó el gesto con sus brazos y los cruzó a la altura de su pecho -¿Un pequeño desacuerdo?
Misty se encogió de hombros y miró hacia un lado frunciendo los labios.
- Veo que aún no te cambiaste.
- Ya te dije que no tengo ropa, no traje equipaje conmigo.
Ash inspiró con fuerza y volvió a salir sin decir palabra, cerrando la puerta tras su espalda. Ella esperó sesenta segundos en silencio, hasta que se desestructuró y abrió la puerta.
- ¿Necesita algo señorita?- un muchacho de cabello castaño ondulado se acercó a ella con expresión solicita. Vestía un uniforme negro similar al de Ash con la diferencia que llevaba una pequeña insignia celeste cerca del pecho –Si sale de la habitación tengo órdenes precisas de escoltarla.
- ¿Por qué?
- El señor Brock así lo ameritó.
Misty abrió la boca pero no dijo palabra, asintió con un gesto que trató de ser simpático, y volvió a meterse a la habitación. Pegó la espalda a la puerta y admiró el panorama general.
Desde allí la perspectiva era terrible, de verdad su ataque de ira, o rabia, había hecho que desordenara todo, cosa que Duplica trató de que no se notara lo suficiente. Luego de meditarlo otros sesenta segundos, se despegó de su cómodo lugar y a regañadientes acomodó la cama, antes de dejarse caer sobre ésta, con el brazo cubriendo parcialmente sus ojos. Se mordió el labio.
'¿Es buena idea probar ahora...?'
Se sentó como impulsada por un resorte, y metiendo la mano en a su chaqueta sus dedos tocaron la pokeball hasta que se hizo del tamaño de su palma, pero cuando iba a sacarla para liberar al pokémon que se hallaba en su interior, la puerta volvió a abrirse con sin igual violencia, congelando inevitablemente su acción.
Ash estaba allí otra vez junto a la madera con expresión intimidamente. La miró con curiosidad pero no dijo nada, tan solo le lanzó un envoltorio que le pegó de lleno en la cara.
- Te conseguí algo para que puedas ducharte- le dijo sin entonación.
Misty miró con cautela ese 'algo' que el joven le había lanzado a adrede; eran dos prendas, una era un short deportivo de lycra color oscuro, y una camiseta enorme que debía ser cuatro o cinco tallas superiores a ella.
- ¿Y bien? -prosiguió el joven notando que miraba pasmada las prendas que tenía entre las manos, pero sin hacer ademán de nada.
- Ehm...- Misty no lo miró, obviamente estaba considerando algo que escapaba a su mente, pues sus mejillas de pronto se encendieron de color y sus puños se apretaron dolorosamente -Me falta...
Él no quiso saber a que se refería, apretó la mandíbula antes de dar la vuelta y salir de la habitación -Francamente no me interesa que más te hace falta, solo ocúpate de asearte y ponerte presentable, porque si no lo haces en lo que regreso, yo mismo te desnudaré y te meteré en la ducha.
La indignación que la muchacha sintió al oírlo hizo que levantara la cabeza en su dirección dispuesta a responderle, pero Ash ya había vuelto a desaparecer de su vista, dando un golpe seco a la madera.
Misty observó una vez más las prendas que tenía entre sus puños antes de moverse llena de ira, hacia la puerta ubicada a un costado del lecho y que aún no había tenido el placer de visitar. Abrió de un tirón, deteniéndose sorprendida al hallar una habitación más grande que la anterior.
'Woah...'
De pronto la idea de tomarse un baño no le pareció tan mala, sobretodo viendo la hermosa tina que abarcaba casi todo el cuarto. Con una sonrisa abrió la llave del agua caliente y dejó que la bañera se cargara mientras ella se desvestía, colocando lo que escondía (la probeta y la pokeball) entre la nueva ropa que habría de usar. Casi de un salto se sumergió en el agua tibia y dejó que su cabello flotara antes de lavarlo enérgicamente. Cuando salió, tiempo después, se sentía más tranquila y por supuesto, mucho más fresca -y limpia-. Se vistió rápidamente, ignorando la incomodidad que sintió al no tener ropa íntima, pero consolándose con el hecho de contar con ese tiempo para si misma, sintiéndose satisfecha consigo. Se batió el pelo con los dedos al no tener un peine, y se colocó la chaqueta solo como precaución, pese a que la camiseta no translucía nada de nada, y le tapaba todo. No así con el short deportivo que era bastante diminuto para su talla.
Aprovechando que aún se encontraba en el baño, se dejó caer en el suelo, abrazó sus rodillas con un brazo mientras con el restante tomaba la pokeball que instantáneamente adquirió la forma de su mano, y apretando con suavidad el botón, expulsó a la criatura que luego del haz de luz característico se materializó frente a ella.
- Golduck...- sonrió, e hizo un agudo intento de que sus ojos no se llenaran de lágrimas, lo cual fue obviamente imposible, sobretodo viendo el estado lamentable del pequeño pato azul. Alzó la mano y con ternura la apoyó en la cabeza de su pokémon. Este intentó devolverle el gesto, pero apenas fue capaz de soportar el peso sobre sus propias patas, pese a todo hizo su sonido distintivo mientras se dejaba acariciar por su entrenadora.
- Lamento haberte tenido encerrado todo este tiempo, pero no es seguro aún...- se limpió una lágrima rebelde y tomó al pequeño entre sus brazos antes de sentarlo en su regazo. Este se apoyó en su pecho y tembló levemente como si tuviera frío. Normalmente un pokémon de su especie tendría un tamaño ideal y una altura imponente, sin embargo Golduck seguía conservando la misma contextura de cuando aún era un Psyduck pese a haber evolucionado hacia tiempo, y hasta su pelaje que debió ser de un azul brillante, se veía opaco y casi gris. Todo se debía a la enfermedad que seguía avanzando sin piedad en su cuerpo. Ella lo sabía, pese a que intentaba olvidarlo. Observó la bañera -¿Quizás un baño te vendría bien?
- Golduck...- el pequeño meneó la cabeza y se acurrucó contra ella mirándola a los ojos, con sus húmedas y cansadas pupilas color rubí.
- Necesitas agua- declaró ella ignorando los ruegos que este emitió cuando la joven hizo ademán de levantarse, sin embargo hizo acopio de su fuerza y logró detenerla -¡Pero Golduck...!- protestó mirándolo fijamente, pese a todo aún podían entenderse solo con mirarse. Era una conexión única entre ambos que se dio cuando poco a poco los otros miembros de su equipo fueron desapareciendo y debieron consolarse uno al otro. Con su aspecto desmejorado entendía que al pequeño pato no le quedaba mucho, pero aún se negaba a asimilarlo. Razón por la cual debía continuar trabajando en la fórmula que llevaba consigo -Tenemos que salir de aquí...- murmuró tomando la probeta con su mano libre -Todavía no estamos preparados para...
- ¡Golduck...!- el pequeño sacudió la cabeza y su pico chocó casualmente con el tubo en una sugerencia que ella descartó de inmediato.
- No, es una locura...- de todas formas sus palabras murieron de golpe cuando el pato se incorporó y tomó sus manos con decisión mientras la gema que llevaba en la frente se iluminaba en una acción obvia
- ¡Golduck!
Misty se mordió el labio considerando el riesgo que una acción como aquella podría traerle a su pokémon. Era un riesgo innecesario, lo sabía... pese a que desesperadamente necesitaba salir de allí.
- Una teletransportación por mínima que sea puede ser fatal...- le dijo con un hilo de voz. Pero el pequeño parecía decidido y feliz de intentarlo, apretó con calma las manos de su entrenadora, y volvió a rozar la probeta que ella escondía entre sus dedos, y la idea fue tan descabellada que Misty hizo un soberano esfuerzo para no echarse a llorar -Aún está en modo experimental, sabes que jamás podría usarla en ti... si falla que... ¿que se supone que haré?
- ¡Golduck, gol...!
- No me hagas esto...- su voz fue un susurro -No resistiría que tú también me abandonaras.
- ¡Golduck!- el pequeño pato sonrió con comprensión antes de afianzar su agarre en las manos de la chica, las cuales de pronto se pusieron tibias gracias a la energía que despedían sus dedos.
- Está bien... solo focalízate en salir de aquí...- murmuró en un susurro cerrando los ojos intenado sonar tranquila por ambos. Entendía que si ella se ponía nerviosa la teletransportación no funcionaría -Lo demás correrá por mi cuenta... solo...
- G-golduck...
El aire fue condensándose conforme sentía el calor que se deslizaba por sus dedos, y su cabello se movía bajo los efectos de la energía que estaba formándose de la unión de sus manos, apretó los párpados notando la humedad que de repente nacía en la comisura de sus ojos, y se propuso no llorar aún. Aspiró aire en tanto el silencio le zumbaba los oídos en esa bien conocida sensación de vacío que estaba a punto de experimentar...
Pero de pronto, algo la separó de golpe empujándola a un lado, y Misty cayó violentamente de rodillas en el suelo sintiendo sus manos frías y vacías. Una forzosa convulsión que la obligó a abrir los ojos cargados de lágrimas que no sabía que estaba conteniendo, oyendo los chillidos bien conocidos de su pokémon.
- ¡Golduck...! ¡Golduck!
Y luego el sonido característico de la invocación de una pokeball, similar al sonido de una lata de gaseosa liberando su interior... Misty se esforzó por enfocar la vista, sobre el alto hombre que se encontraba frente a ella quien en menos de una milésima encerró al pequeño pato en el interior de la conocida esfera...
Tardó solo unos segundos en relacionar lo que pasaba, mientras los sentidos le volvían lentamente a la vida, y el grito le nació desde lo profundo de las entrañas.
- ¡NOOOOOOOOO...!
Pero ya era tarde, Ash sostuvo la pokeball en el aire mientras la miraba con una mueca de desagradable prepotencia.
- ¡Devuélvemelo!- exclamó juntando fuerzas para ponerse de pie, extendió la mano hacia él no importándole sonar suplicante.
Él le dio un empujón seco que la sentó de golpe otra vez en el suelo, se inclinó ante ella. Tenía el ceño fruncido y a juzgar por su mandíbula tensa estaba terriblemente enojado.
- Brock no se equivocó contigo, sabía que intentarías escapar y me ordenó vigilarte... lo que no pensé es que tendrías un pokémon en estas condiciones...
- ¡Está enfermo! ¡Devuélvemelo!- lo tomó del brazo -Interrumpir el proceso pudo haberlo dañado.
- ¡Debiste pensar eso antes! ¿Sabiendo que está enfermo ibas a obligarlo a teletransportarte...?- le siseó acercándose tanto a su rostro que ella advirtió como apretaba los dientes con rabia contenida -Eres una horrible entrenadora...
- Solo quiero salir de aquí... y Golduck...
- ¿A costa de tu pokémon?- alzó la pokeball interponiéndola entre ambos -Eres igual a esa sarta de asesinos con los que trabajas...
- ¡No es cierto! ¡Dame mi Golduck...!- exclamó no importándole el llanto presente en las profundidades de su garganta -¡Dámelo! ¡Es mío...!
- Debiste pensar eso antes de intentar algo que pudo matarlo- soltó de un golpe brusco la mano de la chica que se aferraba a su brazo y se puso de pie, ciego a los intentos de ella por detenerlo -No me importa que es lo que ocurra contigo, pero en lo que respecta a la vida de este pokémon me encargaré de que ya no sufra en tus manos.
- ¡Golduck! É-el está delicado, realmente no le queda mucho tiempo, deja que se quede conmigo... yo puedo...
- No me interesa lo que puedas o no hacer.
- P-por favor...
Pero Ash se alejaba de ella sujetando la esfera en su mano mientras salía por la puerta entreabierta -De todas no habría funcionado, al intentar cruzar el campo de fuerza que cubre nuestro cuartel, hubieras terminado de asesinarlo.
Misty se cubrió el rostro entre las manos y sepultó los gemidos que amenazaban salir de sus labios.
- Realmente no me importa que suceda contigo, si tan ansiosa estas por salir de aquí encontrarás algo muy útil en uno de esos cajones.
- P-por favor...- sollozó débilmente y como respuesta obtuvo el golpe firme de la puerta al cerrarse frente a su cara.
Misty se hizo un ovillo en el suelo y sin importarle nada, lloró.
'Golduck...'
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- Misty- Duplica se encontraba frente a ella intentando reanimarla, no consiguiéndolo por supuesto. Pasaba de la tarde, y no estaba segura pero creía que la muchacha se había mantenido en esa posición (sentada con los brazos abrazando sus piernas y la cabeza sepultada entre las rodillas) por horas.
Brock le habia sugerido sutilmente que fuera a visitarla otra vez, oyendo lo que había ocurrido a media mañana con Ash y su pokeball, el líder de la organización comprendía lo devastada que debía estar, enviando así a la muchacha de cabello verde a modo de embajadora y en un intento de levantarle el ánimo.
- No puedes seguir así- le dijo palmeándole la cabeza con simpatía -Estoy segura de que tu Golduck está bien...
La otra no respondió solo se estremeció levemente, afianzando el agarre en sus piernas.
- Sabes que era una locura hacer algo como eso... algo profundamente descabellado...
- É-el solo quería intentarlo...- fue la respuesta que vino debajo del cabello anaranjado -Golduck estaba seguro de lograrlo... ahora él... ni siquiera sé si...
- Él está bien- Duplica afirmó dándole otro golpecito cariñoso en la cabeza -Créeme, Ash no dejaría que muriera.
- Ni siquiera dejó que me despidiera...
Duplica suspiró inaudiblemente,intentó calmarla una vez más -Vamos Mist, debes salir de aquí, de seguro no comiste nada...
- No tengo apetito.
- No ayudarás a la causa muriendo de inanición- le sonrió -Además te hará bien salir un poco, y la recepción que tendrá lugar esta noche es...
- No iré Duplica.
- ¿Pretendes que Brock venga por ti? O lo que es aún peor, puede enviar a Ash, y algo me dice que no le importará arrastrarte con las fachas que traes... Además todos están ansiosos por verte.
- ¡Pero yo no tengo ganas de ver a nadie!
- ¿No pretenderás permanecer aquí toda tu vida, verdad?
Un ligero golpe a la puerta hizo que Duplica alzara la vista con sorpresa interrumpiendo su bien armado discurso de convencimiento. Se acercó a abrir.
- ¿Sí?- pero su pregunta decayó cuando vio quien estaba al otro lado, un ligero rubor le incendió las mejillas cuando el joven allí presente la hizo a un lado con suma familiaridad y entró a la habitación, inundando todo con su sola presencia.
- ¡Vamos Red! No puedes estar aquí llorando, no cuando vine a visitarte ¿eh?
Misty alzó la cabeza mostrando sus enrojecidos ojos reconociendo al atractivo joven castaño que la veía con las manos en las caderas y una sonrisa demasiado confiada en la cara.
- Hey Red ¿Me vas a decir que no estas feliz de verme?
- Tú también Gary... Tú también estas aquí en esta cueva de asesinos...
Él rió ignorando pomposamente sus palabras -Deberías agradecerme, mira lo que te traje arriesgando mi pellejo y todo...- le arrojó un bolso que ella conocía muy bien -Empaqué lo que consideré necesario que una chica tan bonita podría usar.
- ¿F-fuiste por mis cosas?- preguntó con sorpresa
- ¡Pues claro, para eso están los amigos!
- M-me refiero, como... ¿Cómo supiste dónde buscar...? Mi casa, no es fácil de...
- ¿Subestimas a nuestros agentes? En nuestra organización no hay nada que no se pueda saber- le pellizcó la nariz con simpatía -Ahora que ya tienes tus cosas no hay motivo para que sigas vistiendo como pordiosera ¿verdad?
Misty apretó el viejo bolso contra su pecho – ¿Ahora que ya tengo todas mis cosas dices...?- sus ojos se llenaron parcialmente de lágrimas -¿Todas mis... cosas...? No tengo casa, e-estoy secuestrada aquí dentro y... y Golduck... no sé que han hecho con él...
Gary intercambió una mirada con Duplica quien lentamente movió la cabeza en negación, luego suspiró antes de llevar una mano a su nuca y despeinarse el cabello.
- Brock me odiará por decir esto, pero...- suspiró -Confía en mí, tu Golduck está bien.
- ¿C-cómo lo sabes?
- Solo lo sé... no puedo decirte más, pero él está bien.
- Yo necesito verlo, comprobar que de verdad él...
- No puedes- la interrumpió Duplica volteando a ver a Gary con cierto enojo -Si Brock se entera que sabes eso nos asesinará.
Gary al contrario rió levemente, se inclinó ante la pelirroja con aire confiado, como si de pronto se le hubiera ocurrido algo interesante.
- Escucha Red, haré un pequeño trato contigo. Si vienes a la recepción de esta noche te dejaré ver a tu pokémon...
- ¡Gary no puedes hacer eso!- exclamó la peliverde con terror.
Sin embargo el muchacho la ignoró conservando su sonrisa -¿Entonces que dices? ¿Tenemos un trato?
- ¡Gary!
Misty se limpió las lágrimas, y tratando de parecer orgullosa añadió:
- Tenemos un trato, iré a tu dichosa fiesta.
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- Brock te va a matar.
- Si nadie se lo dice él nunca lo sabrá.
Duplica se detuvo, estaban caminando juntos a través de un largo pasillo, al que solo los agentes de rango superior tenían acceso. Él caminó varios pasos más pero al notar que ella no lo seguía se volvió.
- ¿No se lo vas a decir, cierto?
- Me pones en un aprieto, no acostumbro a mentir.
- ¿Seguro?- el joven castaño cambió su expresión por una sonrisa conocedora que lo hacía lucir condenadamente bien -Le has mentido a medio mundo no sé por cuanto tiempo- ella hizo un gesto enojoso el que desarmó cuando Gary se le acercó, atravesando su propio espacio personal y haciendo que se ruborizara -Además de que sigues mintiéndote a ti misma ahora...
Ella lo empujó -Déjame en paz.
Él soltó una risita -Sé que no dirás nada.
- A Brock no, no puedo prometer lo mismo respecto a Ash.
- ¡Duplica!
Pero la joven rehízo su camino, se encogió de hombros y con la cabeza en alto se alejó de él.
Gary metió las manos en los bolsillos de su costoso uniforme, y sonriendo confiadamente por lo bajo salió tras ella, pero sin hacer el mínimo intento de alcanzarla.
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Misty había pasado el resto de la tarde-noche sola en su habitación, no es que le habían prohibido salir, pero pronto se dio cuenta que no tenía donde ir. Ademas que esa frase dicha por el joven de cabello negro 'Realmente no me importa que suceda contigo, si tan ansiosa estas por salir de aquí encontrarás algo muy útil en uno de esos cajones...' le había quedado dando vueltas en la cabeza, y luego de la charla con Duplica y Gary volvió a recordarla. Ya más tranquila de su estado deplorable y luego de revisar con curiosidad lo que el joven castaño le había llevado, y acomodarlo como la peliverde le había sugerido (además de que ella le ayudó a poner en orden la habitación luego de las veces en las que volcó su frustración) se acordó de las palabras de Ash, y con suma curiosidad revisó las cajoneras preguntándose que había querido decir con semejante frase.
Tras abrir varios cajones de un mueble austero el cual solo contenía papeles que luego se tomaría el tiempo de revisar, la encontró:
Una pistola alargada de color gris plateado que descansaba en una ligera almohadilla purpura, debajo de un ato de papeles. Misty dejó caer los papeles, y de la impresión dio varios pasos hacia atrás, enredándose con sus propios pies descalzos antes de caer sentada en el suelo.
¿Acaso él realmente le había sugerido que...?
Ni siquiera supo como acabó cerrando el cajón y alejándose al otro lado de la habitación, a una distancia que consideró segura. No tenía pleno conocimiento sobre armas, pero no había que ser un genio para entender quien usaría una pistola tan elegante como esa. Tratando de hacer memoria no recordaba que Ash o alguno de ellos en su temprana juventud, hiciera alarde de usar o saber usar un arma.
Realmente las cosas habían cambiado mucho.
De pronto la puerta se abrió, y su corazón pegó un salto cuando consideró quien podría ser.
- ¿Misty ya estas lista?
Duplica entró endulzando el ambiente con el perfume que usaba, llevaba el cabello peinado a un lado sujeto por un broche, y en lugar de su uniforme negro vestía un solero corto con una chaqueta de jean encima, y botas altas.
- ¿Que haces aún vestida así?- se inclinó ante su amiga soltando un suspiro, luego se dirigió hacia el mueble y comenzó a sacar las prendas que consideró necesarias, aunque luego de unos momentos se frustró soltando todo en el suelo -¿Pero que clase de ropa es esta que usas?
La pelirroja no respondió, demasiado atontada había quedado tras su anterior hallazgo y veía a su amiga con ojos desorbitados no poniéndole demasiada atención.
Luego de unos minutos, Duplica salió de la habitación, para volver tiempo después con una nueva muda de ropa la que le ofreció a la sorprendida muchacha.
- Vístete ya. Estamos tarde.
- Pero...
- Dije ya- Duplica se dio la vuelta cruzándose de brazos confiriéndole algo de privacidad. Misty miró las prendas que tenía en las manos y mecánicamente empezó a ponérselas, realmente no era muy diferente a lo que usaba hasta el momento, solo que ahora llevaba un short de encaje negro y una blusa semi translucida en el mismo color, cuya parte trasera era más larga que la de adelante -¿Ya está?
- Sí- Misty se estiró en un gesto impropio de una dama y se balanceó de un pie al otro para ajustar el calce de su minishort -¿Cuál es el problema con el talle de estas cosas? Las prendas vienen más pequeñas de lo que son- protestó en voz baja.
Duplica volteó y rió al verla, silbó traviesamente haciendo bocina con sus manos -No es que las prendas vienen más pequeñas, yo diría que allí tienes un gran trasero privilegiado...
La ruborizada pelirroja le dio un golpe callándola de inmediato -Tonta, no digas cosas pervertidas como esa.
Duplica la ignoró riendo, se acercó a ella y le revolvió el cabello con cariño -Ya estamos listas, no creo que haya problemas en que vayas descalza.
- ¡¿Eh?!
- Vámonos- tiró de ella hacia la puerta.
- Espera hay algo que debo preguntarte.
- ¿No puedes esperar hasta después? Brock va a asesinarme.
Misty hizo un gesto negativo en tanto sostenía sus dedos y volvía a impulsarla hacia adentro, hacia el mueble cuyo interior había descubierto antes.
- Ábrelo- le ordenó deteniéndose detrás de ella y observando por sobre su hombro.
- ¿Qué?
- Solo abre el maldito cajón- la apresuró empujándola y urgiéndola.
Duplica resopló con fastidio pero consintió en hacer lo que se le pedía, abrió el cajón con parsimonia -¿Y bien?
- ¿Que no ves lo que hay ahí?- preguntó casi al desmayo golpeándole el hombro.
Duplica se inclinó, metió la mano y tomó la pistola con naturalidad -Es una Magnum, más específicamente una .44 Magnum, y es el preferido de Ash- apuntó hacia un lado con maestría e hizo como si le disparara a algo imaginario- Es bastante pesada para mi gusto, y muy masculina ¿verdad?
Los ojos de la pelirroja estaban abiertos de terror -¿Tú...?
- Tenemos un polígono de tiro- se adelantó mirándola por sobre su hombro, aún sosteniendo con gracia la pistola en su mano derecha. De pronto sonrió -¡Mañana podemos probar tu puntería!
- ¡Ni lo sueñes...!
Duplica se encogió de hombros ofendida, luego depositó el revolver en su lugar y cerró el cajón -Si Ash se entera que anduve husmeando entre sus cosas se enfadaría mucho...
Misty retrocedió y se guardó de explicarle el porqué le había enseñado eso. Estaba segura de que la joven de cabello esmeralda no se lo creería.
- No sabía que estabas tan familiarizada con ese tipo de cosas.
- ¡Todos lo estamos! En este mundo no tienes otras opciones, o aprendes a manejar un arma o te mueres...
Misty la miró fijamente, la peliverde se había puesto seria de pronto, y su mirada se había escondido tras su flequillo como si recordara algo triste. Luego rápidamente cambió la expresión mostrando una sonrisa alentadora, y tomándola de la muñeca la sacó de la habitación, tomándola completamente por sorpresa. Apenas se pusieron en marcha, los dos jóvenes que estaban apostados en la puerta las siguieron a una distancia prudencial. Misty hizo todo lo posible por no no notarlos.
- Vamos antes de que Brock envíe a alguien por nosotras- miró los pies descalzos de su compañera y su cabello batido que le caía en desorden sobre los hombros y rió -¡De veras te ves genial Mist!
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- ¡Misty!
El grito la censuró en medio del salón donde se realizaba el evento, y en menos de un segundo un remolino de cabello azul la envolvió en un apretado abrazo, casi haciendo que perdiera el equilibrio, y abochornándola por completo. Su idea de pasar desapercibida ya estaba completamente desechada.
- ¿Dawn?- arriesgó con cierta duda viendo la mata de largo cabello color mar que le bloqueaba la visión.
Un rostro aniñado la sorprendió con una enorme sonrisa amistosa. Ella no había cambiado mucho y el atuendo romántico y ligero la hacía ver más joven de lo que realmente era.
- Ya Dawn, déjala respirar- la voz seria de Brock interrumpió el encuentro -Estaba preocupándome al ver que no venían... Interesante atuendo Misty...
La peliazul la dejó ir y la observó fijamente de arriba abajo -¡Mist tus zapatos!
- Según Duplica es tendencia- volteó a verla con una ceja en alto mientras la aludida reía nerviosamente observando los pequeños pies descalzos de su compañera.
- ¿Porque no lleva zapatos? ¿Y que hay con su cabello?
- ¿No te has puesto a considerar que quizás no tuvimos demasiado tiempo?- Duplica lo enfrentó con las manos en las caderas.
- Yo creo que su cabello luce muy bien, muy sexy de hecho- dijo Gary que llegaba casualmente a unirse a la plática, vestía informal y lucía condenadamente bien. Le tiró de un mechón con cierta malicia de modo que el rostro de la chica se le acercó peligrosamente -Ya veo que cumpliste tu parte del trato, no te preocupes que luego cumpliré lo mío...
- ¡Gary no molestes a Misty!- Dawn le dio un empujón al notar la mirada recelosa que tenía su amiga peliverde, luego se volvió a Misty – Tu cabello luce bien, de hecho aún sin zapatos luces linda.
- Gracias Dawn- asintió lentamente volviéndose a su amigo más grande que veía la situación con las cejas en alto -Muchas gracias por el recibimiento Brock.
- ¡Ah, no tienes que agradecer! Ahora ¿porque no te relajas y te diviertes? Mañana empezará la actividad para ti, lo mejor es que esta noche disfrutes al máximo...
- Brock cuando dices algo así suenas depravado- rió Dawn ocultando el gesto tras su mano. Enlazó el brazo al de la pelirroja y la instó a moverse a otra parte.
- Nos vemos luego Gary, Brock- Misty añadió dejándose llevar por las muchachas, sin embargo miró con fijeza al joven castaño quien le guiñó el ojo en respuesta. Se volvió a a las otras dos -¿Donde se supone que está mi guardaespaldas? ¿Pensando como asesinar a mi pokémon o a mí?
- Jajajaja Mist que imaginación tienes- Dawn rió levemente -Ash está en una misión importante.
- ¿Así?
- Dawn- Duplica la nombró con un tono de reproche.
- Bueno, no es como si pronto no lo fuera a descubrir...
- Pues es lo mejor es que ella lo adivine por si misma- replicó con firmeza.
Misty prefirió hacer de cuenta que no había oído nada, suspiró con lentitud y se dedicó a mirar a la gente que poblaba el salón. Muchos la miraban con recelo, otros cuchicheaban abiertamente, reían o la señalaban sin pena o vergüenza. Sin embargo el reflejo de un cabello castaño le llamó la atención, se puso en puntas de pie para observar mejor, estaba segura de que conocía ese peinado masculino, pero cuando se esforzó en ubicar al desconocido, este se había perdido de vista, y otras personas la veían con renovada curiosidad sin ocuparse de ocultarlo. Resopló.
- De veras veo que soy una especie de celebridad aquí ¿verdad?
- Aunque no lo creas el resto del mundo ha seguido tus logros pese a que trabajas en una organización distinta a la nuestra.
- ¿Que quiere decir eso Duplica?
- Que todos estamos al corriente de lo que investigas y que eres una pieza importante en el avance de la formula, o una vacuna que neutralice la enfermedad que sigue llevándose la vida de nuestros pokémon- Dawn afirmó con la nariz en alto y sonriendo orgullosamente -De verdad estamos muy felices de que finalmente estés aquí, en el lugar al que realmente perteneces.
- Yo no pertenezco aquí Dawn- le siseó con rabia, soltándose del agarre de las dos jóvenes quienes la dejaron ir con sorpresa.
- Es bueno volver a verte Misty ¿te acuerdas de mi?- una preciosa muchacha de largo y ondulado cabello castaño, y ojos chocolate le salió al encuentro interrumpiendo el monólogo que se perpetuaba entre ellas, tenía una copa en la mano y sonreía con cierto aire petulante. Miró de reojo a las otras dos, y centró su atención en la pelirroja que la veía con sus pupilas abiertas en desconcierto -¿No me recuerdas?
- Perdón, he conocido a mucha gente en mi vida.
- Pero una cara tan bonita como la mía es difícil de olvidar, al menos es lo que dicen todos...- enredó un mechón de cabello a su largo dedo mientras terminaba su trago y finalmente dijo -Soy Giselle, nos conocimos durante tu primer viaje por Kanto ¿En el Pokémon TEC?
- Ohhhh, ¿la chica que no sabía como combatir?
- ¡Vencí a tu Starmie por si no lo recuerdas! Y tú tenías la ventaja sobre mi elemento.
- ¿Tienes miedo de retarme otra vez? Porque podemos solucionar esto en una batalla.
- Si tuviera a mi Cubone no lo dudaría...- declaró con cierta tristeza la que desapareció rápidamente siendo reemplazado por orgullo – Pero puedo retarte en el polígono de tiro y...
- Espera Giselle- Duplica intervino al notar la cara de espanto de la pelirroja -Esta no es forma de darle la bienvenida a un nuevo miembro de nuestra organización.
La voz de la peliverde había sonado seria y autoritaria haciendo que la castaña se callara de inmediato con una curiosa mueca mezcla de vergüenza y humillación. Asintió en una corta reverencia forzada y volvió a hablar -Un placer que estés aquí, Misty.
- G-gracias Giselle- sin embargo antes de que pudiera seguir hablando la aludida dio una vuelta sobre sus talones y desapareció. Miró a sus amigas con desconcierto -¿Que fue eso?
- No le des importancia- manifestó otra vez detrás de ella, una que conocía bien -Hola Misty.
- ¿May?- preguntó al aire girándose y encontrándose con una cansada fisonomía que supo ser bella en su momento. Ahora de la muchacha luminosa quedaba una sombra de lo que había sido. May aún era bonita, pero el rictus de su rostro vaticinaba una vejez prematura, y aún su cabello largo parecía despeinado y sin brillo. Con legitima simpatía Misty abrazó a su amiga -¡May!
- Entonces ¿si estas feliz de verme? Cuando oí de ti creí que no tomarías con alegría el que nos encontremos en este lugar.
Misty sonrió mirando por sobre su hombro a Dawn y a Duplica -Creo que ya me hice a la idea que todos mis amigos estarían aquí ¿que puedo decir? Me sorprendieron.
- ¿A poco no estas feliz de vernos?- Dawn prosiguió con una enorme sonrisa.
- Al menos harán que mis vacaciones forzadas tengan una nota de color.
- ¿Lo dices solo por nosotras o por cierto guard...? ¡Oye...!- la peliazul se quejó del codazo desafortunado que Duplica le dio en el costado.
- ¿Que acaso Paul no está buscándote?- le dijo entonando cuidadosamente cada palabra.
Misty decidió ignorarlas y observar a May; vestía a la moda con su falda corta y la blusa translucida junto a sus botinetas altas, pero había algo en ella que no terminaba de encajar -Supongo que desde que todas están aquí podríamos reunirnos más seguido ¿verdad?
- Por supuesto, Mist. ¿Compartes habitación con alguna de las chicas? Momentáneamente estoy sola, pero podría pedirle a Brock que te deje quedarte en mi cuarto hasta que...
- De momento estoy en la habitación del imbécil de A...
- ¡Mist creo que se nos hizo tarde!- Duplica le apretó el hombro interrumpiendo lo que iba a decir, añadiendo a toda prisa -Además Brock está allá haciendo señas como loco, supongo que quiere decirte algo.
- ¿Ah Duplica? ¿Que diablos pasa contigo?- la peliverde la tomó del brazo, y tras saludar apresuradamente, la separó del par de chicas cruzando el salón hasta la mesa llena de entremeses.
- Come, lo necesitarás.
- Ya me cansé de tanto misterio entre tú y Gary. Creo que mejor me voy a dormir.
- No puedes dejar a esta gente aquí, esta celebración se hizo en tu honor.
- Por lo que me importa. Además no se que diablos ocurre contigo, no me dejas hablar apropiadamente con May.
- Tengo entendido que Brock te dijo que tu estadía aquí es un tema muy delicado, y solo muy pocos saben las verdaderas causas del como llegaste. Estoy protegiéndote, además que si él se entera del trato que hiciste con Gary... no quiero ni pensarlo.
- ¿Pero y May...?
- Ella no puede saberlo, no puede saber nada.
Misty suspiró con fastidio -Bien, lo entiendo. ¿Puedo ir al baño?
- Te acompañaré.
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- Por ese pasillo a la izquierda- le indicó Duplica con un mohín, mientras corría su cabello del hombro y se apoyaba contra el muro. Estaban lejos de las instalaciones donde se realizaba la fiesta y el silencio era una constante -Te esperaré aquí.,
- Gracias- canturreó mientras se alejaba de la peliverde por donde le había indicado. Sin embargo antes de entrar a la nombrada habitación, observó por lo bajo que la otra joven parecía muy ocupada hablando con alguien que no veía, y aprovechándose de eso, siguió de largo y tomó el corredor siguiente, el cual se le hizo levemente familiar. Salvo que esta vez estaba vacío de personas. Caminó algunos pasos y antes de que se diera cuenta estaba corriendo como loca, apenas rozando el suelo que pisaba. El eco de su respiración era lo único que le zumbaba en los oídos, eso y la urgencia de salir a como de lugar de allí.
Siguió en carrera como por diez minutos más, encontrándose de pronto en una especie de cruce que se dividía en dos caminos. Se detuvo, ambos pasillos estaban tenuemente iluminados y se adivinaban largos y sombríos como si nadie los habitase. Dudó, dándose cuenta de pronto que no tenía idea de donde se encontraba, el lugar estaba completamente desierto y quieto como una tumba. Lo único que oía era su propia respiración violenta y el palpitar sordo de su corazón.
Tragó en seco, Duplica ya debía de haberse dado cuenta que no estaba en el baño, el tomar la decisión la urgía pese a que seguía plantada sin saber cual pasillo escoger. Ese maldito lugar era más grande de lo que se hubo imaginado la primera vez. Con razón no le dejaban recorrerlo.
Cuando estuvo a punto de dar el primer paso, una mano la sujetó bruscamente del cabello, parándola en seco y haciendo que soltara un agudo chillido de dolor.
- ¿Que crees que estás haciendo?
La voz sonó peligrosa junto a su cuello y fue inmediato que lanzara su mano hacia atrás, hecha puño, dispuesta a pegarle a quien fuera. Pero el captor fue más rápido que ella y adivinando su acción le sujetó ambos brazos con fuerza, apegándola sin pudor a su cuerpo.
- Eres tan predecible, que puedo ver a través de ti que es lo que estas pensando.
- ¡Solo iba a la baño!- exclamó forcejando, para luego detenerse al darse cuenta que quien la sostenía la había elevado varios centímetros del suelo.
En menos de un segundo se encontró enfrentándose de bruces con Ash que la veía con gesto inerte, no haciendo el menor intento de dejarla ir.
- ¡Suéltame!
- Hiciste preocupar a Duplica ¿esa es tu forma de agradecerle todas las preocupaciones que se está tomando por ti?
- ¡Según todos tú eras mi guardaespaldas, no ella!- le gritó a modo de defensa.
- Tengo cosas más importantes que hacer que andar de niñero- la dejó ir, aunque la sostuvo firmemente de la muñeca sin quitarle los ojos de encima. Misty intentó tironear para que la soltara, pero solo logró que él frunciera el ceño aún más. De pronto movió su otro brazo (el que casualmente había dejado libre) y frente a los sorprendidos ojos de la muchacha aparecieron un par de flats negras – Póntelas- le ordenó secamente.
Misty parpadeó desconcertada, luego frunció los labios volteando la mirada -Para calzarme debes soltarme.
- No voy a hacerlo.
- ¿Entonces como...?- protestó molesta, interrumpiéndose luego cuando el joven la sentó bruscamente en el suelo y (aún apresando su muñeca) le puso los zapatos con una rapidez entre brusca y certera, como si estuviera acostumbrado a calzar mujeres todos los dias de su vida. Misty hervía de bochorno y rabia, sin darle tiempo a quejarse, le dio otro tirón y de pronto se encontraba de pie frente a él, quien seguía observándola con la misma expresión inescrutable -¿Que...?
- Brock sabrá esto, y creo que a partir de mañana se te acabarán los privilegios.
- Maldito- siseó entre dientes muy consciente de que Ash la hubo oído. Sin embargo la sujetó con fuerza y la obligó a caminar, metiéndose por el camino que había escogido hacer en primer lugar antes de que él la interceptara.
Le esperaba una muy larga noche.
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Cuando despertó al otro día se halló sola en la habitación. No tenía idea de la hora, pero a juzgar por la claridad debía ser media mañana.
Ash no se encontraba.
Salió de la cama vistiendo la camiseta ancha y los shorts deportivos y se acercó a la puerta la cual abrió sin ceremonia. Los rostros de los dos jóvenes que había visto el día anterior la saludaron efusivamente, ella contestó con monosílabos, y se metió a la seguridad de la habitación, de pronto muy consciente del aspecto desaliñado que llevaba al recién levantarse de dormir.
Se bañó, y se vistió con sus propias prendas eligiendo algo cómodo para el día aunque usando su chaqueta canguro encima, armó la cama y se sentó allí esperando y pensando que debería hacer a continuación. La vez anterior Duplica le había llevado el desayuno, aunque considerando como se había comportado la noche anterior dudaba que su amiga apareciera. Se encogió de hombros, la peliverde habría de estar muy molesta y con justa razón.
'Solo quiero escapar de aquí... si pudiera ponerme en contacto con Lance, o Sabrina...'
Suspiró lentamente y con decisión se puso de pie, se colocó los zapatos que Ash le había puesto ayer, se peinó el cabello con los dedos y abrió por segunda vez la puerta. Los dos rostros se asomaron al verla.
- ¡Buenos días señorita Misty!- saludaron al unísono.
- B-buenos días- respondió algo retraída, se aclaró la garganta -¿Tienen alguna idea de que es lo que se supone que debo hacer?
- Debemos escoltarla al comedor en cuanto usted así lo decida- contestó el de cabello castaño ondulado.
- ¿Hoy no desayunaré aquí?
- Me temo que no, son órdenes del señor Brock.
- Oh, está bien- se quedó allí esperando que los dos la precedieran, pero el que parecía más simpático le indicó con un gesto que se adelantara.
- Soy Jasper- le dijo con una sonrisa -Y él es Po.
- ¿Po...?- volteó a mirar al otro chico de ligero aspecto oriental que le hizo un gesto alzándole el pulgar.
- Es mi apodo, puede llamarme así.
- Ehm, bueno- se masajeó el cuello mientras caminaba tratando de no hacer evidente que estaba viendo todo minuciosamente -Ustedes pueden decirme Misty, no me gustan los honoríficos.
- ¡Sería una completa falta de respeto hacia nuestro superior!
- Y el señor Ash nos asesinaría...
Misty frunció el ceño '¿Tanto poder tiene ese imbécil aquí...?'
Luego de varios minutos de caminata que a ella le parecieron eternos, pero bien productivos, entraron a una habitación soleada, completamente diferente a donde se había realizado el evento anterior.
- Este es el salón desayunador- declaró Jasper remarcando lo obvio -Aquí tomamos nuestro refrigerio.
Misty lo miró con atención -¿Todos los días?
- Así es, señorita.
- ¿Entonces podré venir aquí a desayunar y merendar siempre que quiera?- preguntó con cierta sorpresa.
- Me temo que no. el señor Brock nos pidió que cuidásemos de usted mientras su guardián se encontrara fuera. Sobretodo tras lo que ocurrió anoche, el jefe estaba muy molesto.
- ¿En verdad?- Misty se sintió levemente culpable.
- El señor Ash le explicó a los otros miembros del equipo que usted aún actua como niña y que...
- ¡¿Que ese imbécil hizo qué?!
El muchacho llamado Po retrocedió ante tanta muestra de carácter. Sin duda, su temperamento era algo que ni los años habían logrado estabilizar, y tampoco pensaba ocuparse en ocultarlo.
- ¿Porque no elige un lugar y se sienta? Ordene lo que deseé para comenzar- le sugirió el joven castaño con simpatía.
Misty se dejó caer en una silla junto a una mesa, observó con curiosidad el resto del lugar. Habia tres o cuatro personas metros más allá que terminaban sus desayunos y que vestían idéntico traje al de sus 'escoltas temporales'. Algunos la miraron con curiosidad al verla de 'civil', pero luego volvieron a concentarse en sus cosas sin prestarle atención. Misty lo agradeció.
Luego de unos minutos le trajeron una taza de café y un sandwich.
- Tendrá que levantarse más temprano si desea desayunar algo más sustancioso, a estas horas es lo único que quedaba en las cocinas.
- ¡Arceus! ¿que acaso es tan tarde?- mientras preguntaba eso, vio por la esquina de su ojo movimientos, y luego un grupo de diez o quince personas desfilaron ante ella. Todos luciendo ese uniforme negro, con una pequeña insignia verde junto al pecho. Los miró uno por uno; eran jóvenes (más jóvenes que ella) y ninguno se le hizo familiar.
- Pasan de las diez y treinta. Ocurre que el desayuno se sirve a las ocho, luego de ese horario arrancan las actividades.
Misty no podía decir que le estaba prestando atención. Bebió del café negro viendo como el grupo de personas marchaban por la puerta -¿Y esos quienes son?
- Oh, es el equipo de exploración. Se encargan de suplir lo necesario; víveres, insumos...
- ¿Traen provisiones?
Jasper no se daba cuenta a donde quería llegar con la pregunta por lo que respondió sin rodeos -Así es.
Ella tomó el sandwich y lo mordió apetitosamente, hizo una pausa -Entonces ¿salen al exterior, verdad?
- La gente es muy buena con ellos- replicó el muchacho asintiendo fervorosamente -Todos nos ayudan sin problemas, y adoran a nuestro jefe.
'Entonces si tienen contacto con el mundo exterior... Eso quiere decir que este lugar está ubicado en una zona céntrica... Quizás un edificio conocido a juzgar por la iluminación...' miró a su alrededor disimuladamente 'Hay demasiadas ventanas para que sea un lugar secreto...En realidad no se parece en nada a nuestro...'
- Señorita- Po estaba tocándole el hombro con cuidado. Ella lo miró -El señor Brock desea tener una reunión con usted, nos pidió que la acompañemos a su oficina.
- Oh, claro. Pero antes...- se miró las manos -¿Podría ir al sanitario? No quiero presentarme ante él con un pedazo de lechuga entre mis dientes, además es vanidad femenina, pero quisiera arreglar mi apariencia frente a un espejo... ¿por favor?- sonrió dulcemente al final, parpadeando sus largas pestañas en dirección al pobre muchacho oriental quien enrojeció parcialmente.
- Tendré que acompañarla.
- Pero... Les juro que no haré nada extraño en verdad...- se giró a Jasper quien se había mantenido en silencio observándola -¿No hay un baño aquí cerca?
- Sí lo hay, pero debo acompañarla- replicó con firmeza.
- Bueno, si no queda otra opción- se encogió de hombros con aire vencido.
- Ve con ella- dijo Po- Yo llevaré esto a la cocina- hizo un gesto hacia el plato y la taza vacía.
- Vale- le indicó que se levantara y camino delante de ella urgiéndole que se apurara. Sin duda disponían de poco tiempo.
Salieron de la habitación y Misty observó al grupo de exploración que se encontraban reunidos metros más allá. Jasper y ella tomaron el camino contrario, e hicieron una muy pequeña curva.
- Aqui es- le dijo cruzándose de hombros -No me obligue a entrar con usted. Tiene cinco minutos, el señor Brock odia la impuntualidad.
- Estaré lista en un santiamén- le sonrió guiñándole el ojo y entrando a la habitación.
Tamborileó los dedos sobre el lavabo luego de que revisara que efectivamente no había forma de escapar desde los cubículos. Se miró en el espejo reconociendo sus ojos abiertos desmesuradamente de adrenalina. Se mordió el labio frustrándose, aunque reconociendo que ya buscaría una forma de huir, cuando la puerta se abrió y cuatro muchachas vestidas de negro entraron riendo livianamente, las cuales se callaron al verla. Sin duda la falta de uniforme denunciaba a las claras quien era, se ubicaron frente al espejo ignorándola y se dedicaron a peinarse y retocarse el maquillaje mientras seguían el hilo de una charla que Misty no entendía.
Sintió cierta envidia al notarlas tan frescas, y despreocupadas dentro de ese mundo que estaba desmoronándose ¿O acaso el mundo que se caía a pedazos era el suyo...?
Cuando las jóvenes terminaron de acicalarse, volvieron a tomar dirección hacia la puerta, y fue entonces cuando Misty supo lo que tenía que hacer. Era una idea estúpida pero podía funcionar. Aunque lo más probable era que no...
Ocultándose entre ellas y escondiendo su cabello con la capucha de su chaqueta que casualmente también era negra, salió usándolas como escudo, caminando a la par como si fuera otra más. Hizo todo lo posible por no voltear la vista, preocupándose en mantenerse oculta en esa pared de mujeres que apenas y reparaban que ella iba al lado, tan ocupada que estaban en cuchichear.
Dobló la curva que a estas alturas conocía, ya segura de que había logrado salirse con la suya, y vio al grupo de antes (el de exploración) aprestándose para salir seguramente, pues marchaban en línea recta, tomando un atajo que ella nunca había visto. Los siguió a corta distancia con el corazón latiéndole en la garganta, y la adrenalina zumbándole en los oídos.
Veía a alguien alto y familiar que comandaba el grupo, pero no pensaba averiguar de quien se trataba mientras le dijeran como salir de allí. Cosa que esperaba le revelaran en algunos segundos.
La caminata se hacia eterna, y cada vez que doblaban un pasillo, Misty debía correr para no perderles de vista. Finalmente observó unas puertas imponentes, altas y de aspecto poderoso que de pronto se abrieron frente al grupo que se hubo detenido frente a esta...
… Y fue inmediato que empezara a correr como loca, viendo como la claridad deslumbrante del sol se revelaba por las rendijas que cada vez se hacían más grandes. La libertad se encontraba ahí a un paso más, solo un poco más... no le importaba nada, solo deseaba atravesar esa puerta y...
Lo hizo, lo hizo antes de que esta se cerrara por completo, la cruzó a la carrera, y la inercia hizo que cayera a un suelo de concreto y la luz del sol fuera tan deslumbrante que por varios segundos no pudo ver nada, luego enfocando la vista advirtió unos ojos castaños mus familiares que estaban muy cerca de su rostro, y luego...
- Jaque mate princesa.
Algo la hincó con tal ferocidad en su brazo derecho que soltó un grito de dolor, y de pronto todo se puso negro y fue incapaz de moverse.
- Lo siento Red, pero de verdad eres tan predecible- sonó la inconfundible voz de Gary junto a su oído.
Y Misty no le pudo responder porque se hallaba completamente paralizada en un ambiente negro y hostil donde lo único de si misma que oía era el palpitar furioso de su corazón.
- Trata de tranquilizarte...- siguió diciendo Gary y ella advirtió como era alzada en vilo sin poder oponerse -El efecto dura solo un par de horas. Lo siento Red...
Luego de esas palabras lo negro se metió por su boca, llenó su nariz, sus oídos, comió sus pupilas, y entonces ya no advirtió nada.
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Nota:
No puedo con mi descaro...
FELIZ HIPER MEGA SUPER ARCHI ATRASADO CUMPLEAÑOS MISTYKET!
Perdón, perdón, perdón u.u me demoré mucho más de lo que había planeado lo sé ( tres meses después, lo siento!) No tengo excusa, pero espero que todavía lo aceptes y que te guste (?)
Bueno, luego de ofrecerle las disculpas pertinentes a esta linda cumpleañera y amiga (mi te quiere harto Are :3) procedo a explicar un poco la locura de fic que acabaron de leer: Pasaron muchas cosas interesantes? No sé, siento que aún no llego al verdadero embrollo de la cuestión, me quedaba una escena más para subir en este capítulo, pero sería aún más eterno y pues... la escena vendrá con el próximo capitulo (el que espero venga antes del próximo mundial xD)
El mes de noviembre iba a ser solo para pkmn, por ser cosa de mi aniversario como escritora (doce años en el fandom WOAH!) pero este fic me trabó porque si bien sabía y sé todo lo que va a pasar, no encontraba las palabras para conectar lo de mi cerebro por escrito, y eso es frustrante. Argggg, maldita musa que me das ideas para escribir en otros fandom... cuando debo enfocarme en este! ( a quienes les gusta SAO -Sword Art Online- tengo tres fics por ese fandom así que los invito cordialmente a pasear por ahí ^^) Lo siento es algo que no puedo evitar, estoy francamente obsesionada y enamorada de sus protagonistas, y todo lo que hay de ellos es tan... fluff que no puedo conmigo! XD
Lo proximo a actualizar siguiendo mis atrasados regalos de cumpleaños (soy un completo desastre lo sé xD) es La Noche en tus Ojos en honor a mi amiga Yachan ^^ el cual espero tener listo antes de que termine el año, lo prometo.
Bueno, luego de tan disparatada nota de autor (jejeje) me despido.
Gracias por leer, perdón por demorarme un año y tres meses para seguir este fic!
Cuidense.
Sumi Chan (Asuna fan :3)
