-Cállate, HayaHaya.-Dijo Clarissa riéndose de lo que decía la tormenta.-
-No me digas HayaHaya, ClaryClary.-
-Entonces pulpo-chan.-
-Mocosa, cállate.-
-TsuTsu. Haya-chan me quiere pegar.-Decía mientras se escondía detrás de Tsuna.-
-Hayato, Clarissa basta, chicos a los autos, nosotros agradeceremos al joven.-Dijo Tsuna mientras que los demás entraban al auto, específicamente Hayato con Francesca, Hana con Ryohei, Chrome con Mukuro y Kyoya, mientras que se sentaban en la lujosa limusina, que por orden de sus guardianes la llevaba para que entraran todos.-Bueno, vayan a casa y los veo más tarde, hablaremos después sobre la vuelta a Italia.-
Los autos comenzaron a andar, mientras que Tsuna revisaba a Clarissa para ver si estaba dañada, pero al ver que su cuerpo estaba bien se levanto y miro al joven que miraba a su esposa como si fuera un juguete nuevo, el castaño miro enfadado al chico, y su aura temible comenzó a salir, era su verdadera aura, con Kyoya ambos ocultaban sus auras, como lo hacía hace muchos años Mukuro, el chico lo miro al igual que Clarissa.
-¿Tsu?-
-¿Sí, amor?-
-Clary~, bueno, gracias por ayudar a Clarissa, que descortés de mi parte, mi nombre es Sawada Tsunayoshi.-
-Federico Russo.-
-Muchas gracias por ayudar a Clarissa, porque, bueno, desde que está embarazada está más débil.-
-¿Estás embarazada? Pero bailaste tan bien tarantella.-Dijo el chico, Tsuna se dio cuenta de que este tuteaba a Clarissa.-
-¡¿Bailaste Tarantella?!-
-Sip, la chica que iba a bailar estaba nerviosa así que yo me propuse para bailar.-
-Oh… algún día me terminarás matando de un infarto.-
-No no, tú morirás de un balazo.-
-Sí que eres mala incluso con tu propio marido.-
-¿Él es tú esposo?-
-Sí, él es mi marido y padre de mi hijo.-
-Oh, pero están casados de tan jóvenes ¿qué edad tienen?-
-Yo tengo veinte y Clarissa diecinueve, como agradecimiento te invito a una cena en mi casa, por salvar a mi Clarissa.-
-No fue nada, los hombres no deben golpear a las mujeres.-
-En el mundo en el que vivimos nosotros no importa si eres mujer o niño, te golpean hasta la muerte.-Susurro Clarissa, mientras que miraba a Tsuna y se acariciaba su vientre, pero este la abrazo.-
-Tranquila, Reborn la entrenará muy bien, será tan o más fuerte que la Ottavo.-
-Disculpen mi intromisión pero ¿ustedes son mafiosos?-La cara de Clarissa se coloco de todos los colores del arco iris, Tsuna se atraganto con su propia saliva.-Digo, ustedes no parecen malas personas, pero el traje de Tsuna-san y sus amigos son bastantes caros, además si mal no lo recuerdo Vongola es una antigua mafia Siciliana.-
-Hmp, ¿si fuera cierto que harías?-
-Nada imprudente, porque pueden matarme.-
-Estas a punto de ser una persona buscada por todo el mundo, sí, soy el jefe de Vongola, Tsunayoshi Vongola, aunque en realidad yo soy japonés.-
-Oh… pero por lo que me ha contado mi padre que es italiano, Vongola era un grupo de vigilantes, así que son buenos, oh, ya es tarde, hasta otro día, mucho gusto en conocerlos.-Dijo el chico mientras se iba por la calle.-
Tsuna llamo por teléfono para que trajeran un auto, mientras que Clarissa miraba sus zapatos, se quedo pensando en cómo sería su futuro, o como hubiera sido su vida sin Tsuna, este se dio la vuelta y la miro, ella lloraba en silencio, las lágrimas solo caían en el pavimento, al castaño se le rompió el corazón y corrió donde estaba su esposa y la abrazo.
-¿Qué pasa amor?-
-¿Tsuna qué pasaría si tu y yo no nos hubiéramos conocido?-
-Tú sabes que yo hace cinco años viaje al futuro ¿cierto?-
-Sí, a causa de Bya-kun.-
-Sí, ahí en ese futuro yo estaba muerto, ninguno de nosotros no tenía hijos ni esposas, Reborn ni los arcobalenos exceptuando a Lal seguían con vida, todos eran tristes, inclusive los Varia, pero yo mismo destrocé ese futuro, cuando volví a mi presente, conocí a Enma, me volví bastante cercano a Byakuran, los arcobalenos entraron en una guerra, que el ganador podía volver a tener su cuerpo original, luego llego Vindice diciéndonos que ellos eran los antiguos guardianes de los pacificadores, pero gracias a la llama de la noche pudieron sobrevivir, su meta era acabar con los actuales guardianes, pero nosotros, todos los representantes de los Arcobalenos acabamos con ellos y encontramos como acabar con la maldición, pero en eso también está algo muy bueno para Mukuro él en ese futuro tenía un aprendiz, Fran, que ahora es como el hijo de Chrome y Mukuro. El resto de la historia es que yo estuve dos años en Namimori, luego la enfermedad del abuelo, me convertí en el jefe Vongola, y te conocí, debes saber que todo lo que te conté fue maravilloso gracias a que destruí ese mundo paralelo, te conocí, mi tutor sigue con vida, mis guardianes están felices, voy a tener mi hija y sucesora, todo es magnífico así como está, no pienses en cosas si no nos hubiéramos conocido, porque nos conocimos.-
-Tsu.-La muchacha había parado de llorar y abrazó a Tsuna, este le levanto el mentón y la beso, fue un beso cargado de sentimientos, duro algunos segundos, se separaron al instante llego un auto negro, bastante caro, era un Issota Fraschini, toda la gente miraba al auto y a las personas que subieron a él.
Al entrar al auto se demoraron diez minutos en llegar a la mansión donde Clarissa llevaba puesta la chaqueta de Tsuna por el frío que estaba haciendo, entraron, dieron las debidas explicaciones a los que no fueron, Clarissa estaba escuchando como la retaba Julietta, y Ryohei le preguntaba si estaba dañada para sanarla extremamente.
Los meses pasaron, los Vongola volvieron a Italia, los abdómenes de las esposas crecieron así como nuevos embarazos aparecieron, el de Julietta, el de Ayame, y los mellizos de Hana, el dolor de cabeza que les hicieron pasar en cada nacimiento.
Nascita della Nebbia:
Era una mañana de diciembre en la mansión Vongola, bastante niebla estaba cubriendo el cielo ese día, el perfecto día para el nacimiento de la nueva Niebla de Vongola, la primer de la onceava generación, Chrome estaba despierta esa mañana, bueno, era de bastante mañana comenzó a tener labores de parto a las cuatro de la mañana provocando que su marido, su jefe y la esposa de su jefe corrieran con ella al hospital, Clarissa con su panza de embarazada de ocho meses contenta de aquí para allá ayudando a su amiga cuando quisiera algo.
La matrona y enfermeras explicaron tres veces el procedimiento a Mukuro y Tsuna que eran los que no entendían por el nerviosismo, Clarissa le contaba todo a Chrome que estaba en la camilla sosteniendo la mano de su amiga cada vez que una contracción viniera, una hora más tarde (cuando Chrome iba en los 9cm de dilatación) llegaron todos los guardianes junto a sus esposas con globos, peluches y flores para su amiga que estaba dando a luz.
Cuando ya llego la hora de pasar al real trabajo de parto, cuando iban en la mitad de los empujes, Chrome fue perdiendo el conocimiento, su pulso fue disminuyendo, los doctores asustados por lo que pasaba con la joven, mientras que Mukuro asustado presionaba la mano de su mujer que en esos momentos yacía inconsciente en la camilla, no pudo sentir la presencia de los órganos ilusorios de su esposa, comenzó a hacer lo mismo que hacía hace diez años, crear las ilusiones por el momento, el corazón de la chica volvió a latir con fuerza y sus órganos aparecieron nuevamente.
Al momento cuando salió el bebe, la cara de Mukuro se ilumino en felicidad al igual que la cara de Chrome, a su menta volvieron las imágenes cuando ella estaba en estado crítico, el guardián oficial de la niebla se dio cuenta de eso, para tranquilizarla le dio un beso en forma de agradecimiento y felicidad, por traer al mundo a su hija, la nueva ilusionista de los Vongola, la nueva persona que molestaría a su hermano (Fran, que para molestar a Mukuro le dice Mamma a Chrome y a él le dice Pappa), la nueva persona con quien peleara contra la/el nueva/o guardián de la nube. Cuando le entregaron a su hija le dijeron que tenía una rareza en su ojo, tenía el color de su ojo derecho rojo y con un símbolo en él, la alegría abundo en el guardián de la Niebla, su hija no era solo la hija de los dos ilusionistas más grandes del mundo, sino que también heredo los seis caminos del infierno de su padre, la sostuvo en sus brazos, camino a su esposa, posándola en los brazos de esta, ella comenzó a llorar de felicidad, tenía la prueba de amor verdadero en sus brazo de la persona que más ha amado, la pequeña era simplemente igual a sus dos padres, nadie podía negar que era la hija de los ilusionistas.
Pasado diez minutos dejaron entrar a los visitantes de la joven pareja, aparecieron globos en forma de lechuza, globos que decían bienvenida en colores llamativos, algunos osos de peluche pequeños, rosas, camelias, margaritas y demás flores para Chrome y su bebe, pero lo más emocionante fue cuando llego el asesino de Varia, su traje cubierto de sangre decía que le había tocado matar junto a los asesinos, pero se había escapado para ver a su 'hermana' que acababa de nacer, llego corriendo empujo a todo el mundo, hasta que pudo ver a la pequeña bebe, le pidió permiso a 'mamma Chrome' si podía tomar a su hermana a lo que esta le sonrió dándole en sus brazos a la pequeña.
-Mira que linda eres, tienes que superar al bastardo de Shisho, yo te ayudaré, venceremos juntos a Vindice, y me ayudaras a matar a Bel-sempai, yo soy tu hermano mayor, puedes decirme con mucho gusto Fran-nii, te lo permitiré, si te enojas con el idiota de pappà puedes quedarte conmigo en la sede de Varia, siempre tendrás la puerta abierta mi pequeña hermanita.-Todos sonreían por las palabras del joven ilusionista de Varia, Mukuro le quería pegar pero su jefe se lo impedía.
-¿Y cómo le pondrán? Porque bueno, es la nueva guardiana.-Decía el jefe que abrazaba a su esposa.-
-Natsumi Nella.-Dijo Chrome mirando a la pequeña bebe que estaba durmiendo en sus brazos.-
-Ciao Nane-chan, ¿cómo estás?-Dijo Clarissa tomándole la mano a la pequeña.-
-¿Nane?-Pregunto Mukuro desconcertado.-
-Shisho, eres un verdadero idiota lo sabes, Nane, Na: Natsumi, Ne: Nella, Nane Imouto.-Decía Fran con su tono monótono.-
-Bienvenida a la famiglia Vongola, Nane.-
Pasaron los días, les dieron de alta a las dos, como Chrome no estaba en la casa, las chicas no se iban a quedar con los brazos cruzados, les dieron un regalo a la pequeña, compraron el paraíso para un bebe, utilizaron el pasillo de las habitaciones que no se ocupaban, tomando una habitación, pintándola de color índigo pastel, una cuna blanca, una silla mecedora, un móvil colgante, ropa de colores blancos, rojos opacos, azules pasteles e índigo pasteles, intercomunicadores para que escucharan si ella lloraba, y muchas más cosas para bebes. Cuando Mukuro llego a ver la habitación de su hija, se sorprendió al ver tantas cosas de bebes, en un cajón encontró cientos de chupones para la bebe, siendo que no se incluían los que habían en los escritorios de su esposa y en el de él.
-Kufufufu esta mierda es tan pastel que me dejará ciego, pero de verdad gracias chicas.-Dijo mientras miraba toda la habitación.-
-De nada, piña-san, pero hay una petición con todo esto.-Clarissa tomo la palabra por todas las demás chicas, provocando que los hombres se le quedaron mirando.-
-¿Cuál?-
-Nosotras peinaremos a Nane-chan, no tú, ni Chrome, nosotras, si hiciéramos eso sería como si Elena dejará a sus hijos con Daemon, terminarían con un peinado de melón.-Tsuna se río sin parar por la comparación que habían hecho ésta, se concentro un poco en su anillo y sintió una carcajada en su cabeza, era la voz de Primo que también río por eso.-
"Decimo, su esposa tiene un sentido del humor magnifico." Comento el creador de Vongola.-
"Primo, ¿Daemon no escucho cierto?"
"No, no lo hizo, pero los demás chicos si lo hicieron, pero dijo que felicidades a sus guardianes, Decimo, hasta luego parece que lo necesitan." El escenario en el que estaban los dos se desvaneció y el más joven volvió a su 'realidad'.
-¿Qué te paso Tsuna?-Pregunto Clarissa al ver que Tsuna tenía los ojos cerrados y una sonrisa en su rostro.-
-Cosas del pasado, Ah Mukuro, Daemon dice felicidades por el nacimiento de su hija.-
-Kufufu, gracias Primo, solo para usted.-
-Mukuro… Ay…-
Nascita di Cielo:
Todos en la mansión Vongola caminaban apurados, no habían habitaciones disponibles en el hospital, Reborn y Hayato se fueron en motocicletas a buscar a Shamal, Tsuna caminaba de un lado para otro, Clarissa gritaba obscenidades a causa del dolor, Chrome tuvo que salir a dar una vuelta para que Nane no escuchara los gritos de su tía, Francesca, Julietta y Ayame trataban de distraer a la rubia, mientras que veían el procedimiento de dilatación, Hana controlaba a Mukuro que intentaba matar a Hibari, Takeshi que estaba cortando cosas al azar producto de que Ayame lo venció en una lucha, Ryohei estaba en una competencia con Lambo para ver quien comía más dulces de uva Extremos, y el invitado, Fran caminaba y hacía ilusiones para entretener a Nane.
El jefe luego de diez minutos de caminar de un lado para el otro se decidió ir a ver a Clarissa que estaba en una camilla en la enfermería, toco a la puerta, Francesca le abrió la puerta, el hombre camino hacia su esposa, y se sentó a su lado.
-¿Cuánto más se va a demorar Shamal?-Pregunto la rubia que estaba aprovechando que no venía una contracción para hablar.-
-Hayato dijo que estaban llegando recién a Palermo, que Shamal se encontraba en el norte de Calabria, en menos de tres minutos estarán acá.-
-Más te vale Tsunayoshi, porque te juro que si el culo de Shamal no esTA ACÁ EN TRES MINUTOS MATARE A TODOS EN ESTA PUTA MANSIÓN.-
-Contracciones cada cinco minutos, dilatación de ocho centímetros, si no llega luego Shamal, tendremos que sacarla nosotras.-Grito Julietta a Ayame que estaba del otro lado esterilizando las tijeras y bisturís de Shamal.-
-Los instrumentos están listos, Tsuna, por favor ve a ver si llego Shamal.-Ayame decía en su tono calmado como siempre pero este tenía una cierta desesperación en ella, Tsuna asintió y salió de la habitación.-
El cielo camino en dirección a las escaleras donde se encontró con que Reborn tenía una cara de espanto, mientras que Hayato subía a su antiguo maestro por las escaleras, la tormenta se disculpo con su jefe y siguió caminando hacía la enfermería para que atendiera a Clarissa, antes de que Tsuna entrara tendría que saber porque el intento de doctor (muy bueno) estaba en esas condiciones.
-¿Reborn, qué le paso a Shamal?-
-Estaba coqueteando con una mujer, cuando esta lo golpeo con una botella de whisky, luego lo encontramos tirado afuera del bar, Gokudera se enfado lo golpeo todo el camino hasta acá, provocando que yo condujera y tenemos tres infracciones solamente al ser que soborne a cinco policías.-
-Ajá, ¿y de cuánto son las multas?-
-Ehm… en total son mil euros.-El castaño asintió como si nada, comenzó a caminar hasta que reacciono dejando su caminata a la mitad, se giro y con ojos saltones le grito a su tutor.-
-¡MIL EUROS! Merda, per dio.-Luego de gritarle al mayor-menor se resigno y volvió a caminar, el asesino lo siguió, también quería estar presente en el parto de su nueva alumna.-
Los dos entraron como si nada, enfrente de ellos estaba Hayato con mascarilla y su pelo tomado, junto a Shamal que tenía corazones en los ojos, mascarilla que le cubría la nariz y la boca, y unos guantes de látex blancos.
-¡Shamal, recuerda que estas atendiendo a mi esposa, así que cuidado con tus movimientos!-Dijo Tsuna ocultando (poco) sus celos.-
-Hey, mocoso jefe, le recuerdo que vine aquí, dejando mis actividades, para atender el parto.-Su tono bordaba la superioridad, dejando al mafioso más molesto de lo que estaba, tan solo no eran mil euros para traerlo si no que también vería a su esposa y lo trataba como a una basura.-
-Deja de mentir, viejo, estabas durmiendo afuera de un bar, ponte a trabajar será mejor antes de que te vuele los sesos con dinamita.-Dijo Hayato mientras que se colocaba un guante a medias porque apuntaba a Shamal.-
-Hayato, basta, y los dos pónganse a trabajar, no es justo que las tres estemos embarazadas y tengamos que hacer de doctoras, malditos enfermos de la dinamita.-Francesca le dijo a su esposo mientras que le quitaba el bisturí de la mano a Clarissa.-Niña, basta por dios, si ya pasará el dolor.-
Y el trabajo de parto comenzó, Clarissa tenía en sus manos un fierro para que contralara su fuerza si es que le dolía, Shamal le decía que pujara y ella lo hacía, Tsuna le decía que si quería gritara, ella lo hacía, pero no inflaba tanto sus pulmones porque o si no el bebe podía subir, en el último empujón Clarissa dio todo de sí, y callo rendida en la camilla al escuchar el llanto de un bebe, Shamal lo seco y se lo paso a Tsuna para que la viera, una pequeña y sana bebe, que no es una simple humana después de todo, ella sería la undécima Vongola, no importaba si era mujer, ella sería la próxima jefa, tenía la sangre del primo en sus venas, Clarissa mientras jadeaba para recuperarse vio a siete hombres y una mujer al lado de su marido mientras que veían a la pequeña, cuando los vio lo primero que se le vino a la mente fue 'fantasmas' luego con más claridad, los jefes Vongola, mirando a su sucesora, aunque no veía al secondo al lado de Tsuna sin embargo estaba parado unos metros más allá mirando la escena, luego de unos segundos todos se desvanecieron a excepción del primo que miraba a Clarissa.
-Primo, aquí tiene a la primera nieta de la familia Sawada, aunque ésta llevará el nombre Vongola.-Dijo Clarissa, todos a excepción de Tsuna y Reborn se miraban extrañados ¿a quién le hablaba? Esa era la duda de todos, aunque a Hayato se le aclararon las cosas al darse cuenta de lo que había dicho.-
-Primo, no, Giotto, juro que no le defraudaré y ella permanecerá con mi determinación, si mi generación no logra derrumbar lo que ahora es Vongola, ella lo hará, y lo hará bien.-
-Gracias, Decimo, gracias por darnos una heredera nueva.-Dijo sonriente el primer jefe Vongola, que a pesar de decir que nunca más se aparecería, lo había hecho ya muchas veces, como en la pelea de Byakuran o en la Sucesión real, y se desvaneció.-
El guardián de la niebla le dijo a Ayame, que era la que más se podía mover, porque era la que menos meses tenía de embarazo, que fuera a buscar a los demás guardianes porque la nueva jefa había nacido, así como se lo dijo el compañero de su esposo, ella salió y encontrándose uno por uno les dijo que debían ir, cuando finalmente estaban todos en la enfermería, que era bastante grande, miraron a Tsuna, pero este ni su esposa entendían, así que el guardián del sol se animo a decirles.
-¿Y cómo se llama la niña EXTREMA?-
-Bueno, yo lo he pensado bastante, y bueno, su nombre es Nicole Elena Vongola Ianetti, si es que Daemon me permite usar el nombre de Elena-san.-Dijo Tsuna mirando a su hija que sonreía y asentía al mismo tiempo.-
-Hola Nicole-chan, soy su tío Hayato, y ella es su tía Francesca, siempre cuando quiera puedes contar con nosotros.-La tormenta dijo acercándose lentamente a la hija de su jefe, junto a su esposa, en respuesta la bebe le sonrió, él bastante feliz al ver la respuesta de la undécima.-
-Jaja, Nicole-chan, yo soy su tío Takeshi, si quieres jugar baseball, siempre puedes contar conmigo para entretenerse, y ella es su tía Ayame cuando quieras un rico pastel japonés, no dudes en pedírselo.-Dijo la lluvia mientras que abrazaba a su esposa, la bebe como acto de respuesta estiro sus bracitos.-
-Nicole, soy tu tio Ryohei, y entrenaremos EXTREMAMENTE juntos cuando quieras, ella es tu tía Hana, no se lleva bien con los niños pero siempre puedes estar con ella.-El sol, tan brillante como siempre, provoco que la pequeña le sonriera y moviera sus extremidades.-
-Gyahahahaha, Nicole, yo soy tu tío Lambo-sama, pero al ser hija de Tsuna-nii, me puedes decir Lambo, y te daré mis dulces de uva si es que quieres.-El guardián más pequeño luego de decir eso arrugo la nariz y la bebe lo imito.-
-Kufufufu, eres igual a tu padre, un pequeño conejito, recuerda si es que alguien te molesta no dudes en venir con tu tío Mukuro y lo mandará a volar, ellas son tu tía Chrome y tu hermana Natsumi, siempre cuentas con ellas, pequeña coneja.-Tan carismático como siempre Mukuro, la bebe le sonrió y le toco la nariz, y se quedo mirando a Nane.-
-Ow, si eres una ternura, yo soy tu tía Julietta, cuando quieras salir, me dices y vamos a donde quieras, tu tío Kyoya es de pocas palabras, pero te protegerá pase lo que pase.-La bebe sonrió mirando a sus tíos y les arrugo la nariz.-
-¡Yo! Pequeña conejo, soy uno de tus otros tíos, cuando tengas problemas acá vas donde el jefe y juegas con él, no tendrá problemas, ah, se me olvidaba, soy tu tío Fran.-Fran dijo con su tono monótono.-
Todos a excepción de Kyoya, sonrieron mirando a la nueva jefa, o bueno, princesa de Vongola, había sido aprobada por los antiguos jefes Vongola, aunque igualmente tendría que pasar la prueba de sucesión, y si era aprobada por la primera familia, aunque eso aun no lo sabía nadie de su familia.
La nascita della tempesta:
Un mes había pasado, en menos de la semana de Nicole fue presentada como la próxima jefa, aunque nadie creía esto era cierto, Xanxus le había tomado cariño, aunque él no lo aceptara, cuando Tsuna tenía una fiesta, y él no podía llevar a Nicole, el jefe de Varia se quedaba cuidando a su 'sobrina', la había conocido porque Fran llevo a Nane y Nicole a la mansión Varia, el chico dejo a la menor a cargo de Levi A Than, él como viejo feo no le agrado a Nicole, mientras que la pequeña lloraba, golpeaba a Levi, y este bastante afectado, callo rendido, ella tomo un plumón de dónde sabe quién y le hizo garabatos en la cara al relámpago, cuando la niña le dibujaba líneas al guardián entro el jefe viendo a la pequeña, se rió como media hora y en sus brazos Nicole riendo igual que él.
Oh… el nacimiento del guardián de la tormenta de la onceava generación, fue bastante más rápido, al ser que Francesca a causa de sus amigas sabía los dolores que iba a tener, cuando llego el día, más bien sucedió una tarde donde había una tormenta bastante grande, especial para el nacimiento del próximo heredero, la noche anterior Francesca y Hayato habían discutido el nombre de su hijo, llegando al acuerdo de que su nombre sería Luca Ryu Gokudera Corleone, cuando lo escribió Hayato, se estaba matando de la risa por el apellido de su esposa, simplemente era el destino, nació con el nombre usado en la película 'The Godfather' el mafioso Siciliano, Vito Corleone, y termino siendo desposada por nada más ni nada menos que un mafioso, su hermano mayor, se opuso pero su padre al escuchar el nombre Vongola sonrió, concediéndole la mano de su hija a la tormenta.
Estaban tomando té en el jardín, más bien Lambo tomaba té con sus 'hermanas' mayores cuando tomaba un sorbo de su té, miro debajo de la castaña y escupió el liquido, y grito.
-Francesca-nee, se te rompió la bolsa, como no te diste cuenta.-Dijo Lambio que estaba perplejo mirando a su hermana, que abría y cerraba los ojos.-
-Ya chicas, a trabajar, otra vez.-Dijo Clarissa mientras hacía caminar a su amiga a los autos.-
-Vayan, nosotros le avisamos a los chicos.-Grito Hana que tenía que buscar a los guardianes y llamar a Tsuna y Hayato que estaban en una reunión en la mansión Cavallone.-
Todas suspiraron al escuchar que se cerraban las puertas, Chrome se puso de pie y comenzó a buscar a los demás guardianes que estaban dispersos por la mansión, resulto fácil encontrar a Mukuro y Ryohei, pues estaban entrenando, el guardián de la niebla había prestado sus ilusiones para mejorar algunas técnicas del sol, estaban en la mitad cuando entro Chrome, diviso a su esposo que estaba mirando por un vidrio a prueba de balas, ella se acerco, lo saludo, le dijo que Francesca estaba camino al hospital, el ilusionista detuvo sus ilusiones y presiono el botón para que su compañero saliera, mientras que le decía lo que pasaba.
Por otro lado, Ayame, buscaba a Takeshi que se encontraba durmiendo al ser que había llegado bastante tarde el día de ayer porque fue a una misión, la japonesa se adentro a su habitación, y vio a su marido durmiendo, pensó en no despertarlo, pero sabía cómo era Tsuna cuando eran asuntos de vida o muerte, en este caso era de vida, entonces sin dudarlo más lo despertó, cuando este abrió los ojos, vio a su mujer que tenía una cara un poco más alterada, entonces extrañado se levanto, cuando esta le dijo, el se fue a buscar una chaqueta, y sus zapatos para salir rápidamente de la casa.
Julietta, entro al despacho de su marido, lo vio que tomaba un poco de té mientras escuchaba música Zen, entonces para darle un pequeño susto, ella se la apago de inmediato, provocando que este luego de un segundo que la música no se encontraba sonando él despertara sacando una tonfa, cuando vio a su mujer de pie, supo que algo pasaba, fue a cambiarse de ropa, ya que no iría al hospital en kimono, para que la piña parlante se burlara de él, cuando salió del vestidor se encamino al salón principal que daba paso a la puerta de salida.
En la mansión Cavallone, Dino y Tsuna hablaban de una pequeña mafia, que estaba surgiendo en el mundo del contrabando de drogas, y como las mafias más 'limpias' en cierta forma eran las más antiguas como, Vongola, Cavallone, Millefiore aunque esta sea nueva, era el conjunto de dos mafias, Gesso Famiglia y Giglio Nero, que la última era una de las familias antiguas. Al acompañante del jefe Vongola, le sonó el teléfono móvil, miro extrañado porque lo llamaban de la sede principal así que igualmente extrañado respondió, al llamado dando a escuchar la voz de la esposa del guardián del sol.
-Idiota, contesta el teléfono más rápido.-
-¿Qué te pasa mujer?-
-Francesca va camino al hospital con Clarissa.-
-¿¡QUÉ!?
-Que Francesca va a dar a luz, apúrate.-
-Voy de inmediato, adiós.-El guardián de la tormenta corto de inmediato la llamada.-
-¿Qué paso?-Pregunto su jefe dudoso.-
-Francesca, luz, dar, bebe.-
-¿¡Qué esperas hombre!? Vamos Luca está por nacer y nosotros acá, Dino-nii, ¿quieres ir con nosotros? Francesca está a punto de dar a luz.-
-Me encantaría, pero vayan ustedes y yo haré los papeles de la reunión, para que no tengas trabajo después.-
-Gracias, Dino-nii, estoy muy agradecido.-
Los dos jóvenes salieron apresuradamente de la mansión, caminaron al auto y se dispusieron a ir a máxima velocidad para llegar a tiempo al hospital, cuando llegaron fueron a la recepción donde la chica anonadada le daba el número de la habitación pero se desilusiono al escuchar que los dos chicos sexys tenían esposas.
Llegaron y Hayato paso sin permiso del doctor a presenciar el parto, pasados diez minutos, salió Hayato, con lágrimas en los ojos, dándole a saber a sus amigos que su hijo ya había nacido, los demás entraron a darla la bienvenida al nuevo integrante.
La nascita della nuvola:
Julietta estaba recostada en la camilla, el cielo estaba al punto de desbordarse en lluvia, pero se mantenían las nubes grises, Kyoya estaba al lado de su esposa mientras, que le leía "El Tiempo Material" de Giorgio Vasta, ella escuchaba atentamente la historia mientras que cuando venía una contracción le sujetaba la mano a su esposo, sus ojos se cerraban con fuerza, ella tenía que proteger lo que le quedaba de orgullo que había salvado su esposo.
Cuando el doctor llego saludo a Kyoya, al ser que era un doctor de la mafia conocía a los Vongola, había atendido a Francesca anteriormente, así que sabía en que confiar, el hombre le dijo a la nube que se pusiera el traje que había en la vitrina para que no pasara nada dentro de la sala, este asintió comenzando a moverse, su jefe estaba afuera, al igual que sus compañeros, aunque no lo admitiera, él agradecía el apoyo que le brindaban, nadie, ningún jefe de un trabajo común iría a acompañar a su 'subordinado' al parto de su hijo, aunque Tsuna no los veía como empleados, ellos eran sus amigos, sus guardianes, sin ellos el joven jefe no podría controlar todo lo que tenía bajo sus manos.
Llego a la sala donde se desarrollaría el parto, miro a Julietta, y le dio una sonrisa, esas de que solo a ella le dedicaba y que pronto también se las dedicaría a su hijo, el doctor comenzó a decirle que pujara, la joven italiana le hacía caso, pujaba, pujaba con todas su fuerzas, no tenía miedo, ni tampoco dolor, lo encontraba absurdo, era el nacimiento de su hijo, ella no gritaría como loca como lo hizo Clarissa, ni lloraría como Francesca, ella era una mujer madura y consciente de lo que pasaría, todo iría bien, su pequeño nacería bien, fuerte y sano.
Al último empujón Julietta sentía que sus fuerzas se iban, pensó que todo se acabaría, al menos sus dos años en Vongola fueron algo bueno para ella, luego de lo que había vivido en Japón, casi toda su vida, arrancada de su familia a los quince años y puesta a trabajar como entretención y doncella de servicio. Pero vio la cara de Kyoya al ver al pequeño, sus cabellos eran iguales, sus pieles igualmente, era una copia de su marido, ella le susurro algo que solo él podía entender.
-¿Me voy o me quedo?-Pregunto la pelinegra hablo en japonés, cuando lo dijo Kyoya abrió los ojos y hablo fuerte.-
-Te quedas.-
La chica con las mínimas fuerzas que les quedaban puso de su parte para detener la hemorragia interna que estaba dentro de sí, los doctores alcanzaron a detenerla pero ella quedo bastante débil.
-¿Cómo se llamara el pequeño?-Pregunto el doctor.-
-Daisuke Gabrielle Hibari Sforza.-Dijo Julietta.-
La Nascita della Pioggia:
Ayame nunca pensó que para el parto llegaría alguien que no esperaba, alguien que le había dado a conocer a Takeshi, alguien que fue muy importante para sí misma, alguien que fue su maestro y mentor en el camino de la espada, cuando estaba en los últimos empujones escucho un ruido a fuera de la sala, un fuerte, VOOOOOOOII, proveniente de Squalo, ella sonrió y miro a su esposo, este le devolvió la sonrisa, simplemente era él, pujo más fuerte y se escucho el llanto de un bebe, tenía el cabello negro al igual que los dos, Takeshi miro rápidamente a su esposa y luego a su hija, así lo hizo varias veces.
-Ayame, se parece a ti.-Dijo Takeshi en japonés.-
-Pues obvio Takeshi, si es mi hija, obvio que se parezca a ti y a mí.-El doctor había salido de la habitación para hacer pasar a los demás, cuando el salió rápidamente una cabellera plateada entro al lugar.-
-Yamamoto, si la mocosa de tú hija juega baseball, te golpeo mil veces, así que si le enseñas ese maldito deporte, que solo sea para pasar el rato. ¿Entendiste, imbécil?-
-Jajaja, Squalo, bueno, bueno, pero procura enseñarle bien el camino de la espada a Rina-chan.-
-¿Rina?
-Catherina, es el nombre de mi hija.-
-Voooi, pensé que le iban a poner un nombre en japonés.-Su típico VOOI fue cambiado por la seguridad de la bebe.-
-No, con Ayame acordamos de que sería en italiano, para que ella tuviera algo en italiano aparte de sus recuerdos.-
-Mocosa, ¿qué te pasa? ¿Te aplastaron elefantes o qué?-Squalo le hablo a Ayame.-
-¡¿Eres idiota o qué?! Acabo de dar a luz, imbécil.-
Así, después los demás entraron, vieron que la bebe sonreía mientras que su mamá le pegaba a Squalo y a Takeshi con un palo de escoba, los demás atinaron dos cosas sonreír, en el caso de Hayato a reír fuertemente, y Mukuro lo grababa, quería pasárselo a Fran para que este se lo mostrara a Xanxus, cuando Tsuna logro separar a la japonesa de los dos hombres, tomo a la bebe y la cargo en sus brazos.
La Nascita di Sole:
Hana estaba en el hospital mientras veía como pasaban las enfermeras que parecían ser iguales, miraba el reloj, y pensaba si el imbécil de su marido sabía que ella estaba en el hospital a punto de dar a luz, Tsuna le dijo que se tranquilizara porque ellos irían a Milán a buscar a Ryohei que estaba en una misión pero no contestaba el teléfono, ella se impacientó cuando no escuchaba ni un solo paso, Clarissa había ido a comprar unas bebidas, Francesca la acompañó, Chrome y Julietta estaban a fuera, Ayame se encontraba con Takeshi en la mansión buscando unas cosas que se le habían quedado a ella, y de pronto sintió una patada, le dolió pero debía ser fuerte, debía ser la fuerte como la mujer Vongola que era.
Sus lágrimas caían, se sentía sola, los doctores no dejaban pasar a las chicas porque solo el padre debía pasar durante el parto, se acaricio el vientre, eran solo ellos tres, solo sus dos pequeños y ella, tener mellizos era duro, pero ella era fuerte, aunque tenía las contracciones, y su dilatación ya iba en nueve centímetros no sentía tanto dolor, o al menos eso pensaba, ya estaban los doctores a su lado, las enfermeras le pasaban los instrumentos, cuando la puerta se abrió de golpe, y un KYOKUGEN se escucho, ahora las lágrimas que caían no eran de tristeza, si no que de felicidad, había llegado, estaba ahí frente a ella con su sonrisa resplandeciente, cerró la puerta cuando entro, camino hacia su esposa, le tomo la mano y le seco las lágrimas.
-Lo siento, pero ahora estoy aquí apoyándote al Extremo.-
Un bebe salió, el doctor dijo que era la niña, una enfermera la tomo, y la secaba, luego se la entrego a Ryohei. Otro llanto de bebe se escucho, y esta vez era el niño, hizo lo mismo pero otra enfermera y se lo paso al sol. Pasaron unos minutos e hicieron pasar a los acompañantes, ellos entraron con fuerza las chicas estaban del lado de Hana, y los chicos a excepción de Mukuro y Hibari estaban al lado de Ryohei.
-Y ¿cómo se llaman?-Pregunto Francesca mirando a la japonesa.-
-La primera, mi niña, Hikari y mi niño, Kiiro.-
Kura-chan hablando con Vongolas
-Hoy nuestro invitado es, redoble de tambores.-Suenan tambores.-Hayato Gokudera.-
-Gritos de Fangirls-
-¡CÁLLENSE ESTÚPIDAS MUJERES!-
-Ciao Haya-chan, gracias por ser nuestro primer invitado.-
-De nada, y bueno, al fin subiste el capítulo, sabes, me hiciste ver totalmente Ooc.-
-Es que Haya~chan era inevitable, mi dispiace.-
-Hey, ¿aprendiste italiano?-
-Algo, clases particulares.-Dice mientras mira al otro lado.-
-¿Buscaste vídeos por YouTube?-Dice con una gotita estilo anime.-
-No... digo... sí... pero... Haya-chan eres malvado, ¡FRANCESCA HAYA-CHAN ME HIZO LLORAR!-Grita en dirección a la parte trasera del set, y su sonrisa se ilumina al ver llegar a la castaña.-
-¡Hayato! Mira hiciste llorar a Kura-chan, tan solo es una niña, imbécil.-Dice mientras le acaricia la cabeza a Kura.-
-Francesca-chan ¿cómo ha estado Luca-kun?-Ignora a Hayato.-
-Muy bien, esta muy grande, además siempre esta al lado de Nicole, le gusta mucho jugar con ella.-
-Awww, que tierno ¿y los gemelos extremos?-
-Muy bien, siempre andan por todas partes y Kiiro-kun es muy protector con Hikari-chan, y lo divertido es que no se dicen 'nii' o 'nee', se dicen fratello y sorella.-
-Bueno, una pequeña explicación para los que no se han dado cuenta, esta entrevista es cinco años en el futuro del fanfic, así que todos tienen cinco años.-
-Kura-chan, se te acaba el tiempo.-
-Oh, verdad, muchas gracias por venir, Francesca-chan, y Tako-chan.-Se despide ignorando los gritos de Hayato.-Se despide Kura-chan, Cambio y FUERA!
Ahora sí hablare normal, bueno ¿y qué les pareció? A mi me gusto bastante, ah, el parto de Hana y el de Julie, los hice más cortos porque me gustaron así, porque hubo muchos sentimientos de parte de Ryohei y Kyoya. Bueno, haré una pequeña aclaración con términos que use en este capítulo, en el anterior, y en próximos.
Mucha gente dice que Vongola es de Milán, que es la capital de Lombardía, pero si recuerdan en el primer episodio aparece Reborn en Sicilia, así que yo digo que son de un pueblo cercano a Palermo que es la capital de Sicilia, así que ellos no hablan (en el fic) italiano puro, hablan siciliano, pero también en momentos hablan italiano, bueno, otra cosa más que se aclaro en el fic pasado, Francesca dice que es de Florencia, que es la capital de la Toscana.
Ehmm... que más, ah sí, Clarissa es florista y cocinera, lo de florista es por hobby y cocinera por profesión, por eso ella conoce a Tsuna cuando iba camino al mercado.
Términos en italiano que ocuparé:
Obviamente el Ciao (Hola) o Arrivederci (Adiós informal) y Arrivederla (Adiós formal), Sorella (Hermana) Fratello (Hermano), y creo que eso, bueno, hasta el otro capítulo que me pondré a escribir ahora.
