A la mañana siguiente, alrededor de las nueve de la mañana, la pequeña Nicole se levantaba en busca del baño, cuando entro a su baño, se vio la cara, se la lavo y se dirigió al comedor para desayunar, la parte superior de su pijama era de color blanco con pequeños conejos, y la parte inferior era un buzo rosado, en sus pies, sus pantuflas de conejo, para rematar un cintillo de felpa con orejas de conejo. Camino en dirección al comedor, donde no encontró a nadie, bueno, estaba Daisuke con Julietta, y Luca con Francesca.

-Buenos días.-Dijo con voz somnolienta la pequeña.-¿Nadie más ha despertado?-

-Buenos días Nicole, no, nadie, tu padre está en la oficina con Clarissa y Hayato.-Dijo Francesca.-

-Buenos días, Undecima.-Saludo Luca.-

-Buenos días, Nicole ¿cómo amaneciste?-Pregunto Julietta.-

-Buenos días, coneja.-Dijo frío Daisuke.-

-Bien, gracias tía.-Nicole estaba a punto de sentarse cuando se acordó de algo.-¡Hoy viene Dominic, Stephan, Rebecca y Vincent!-Dijo mientras comía rápidamente, no era un secreto que Stephan y Nicole se llevaban más que bien, eran mejores amigos, Dominic era un poco más tímido, eso lo había sacado de su padre y Stephan era más extrovertido como su madre. Rebecca era más, seria, pero siempre protegía a Dominic y Stephan. Vincent, era un ganador nato, además de futuro Don Juan al heredar la belleza de su padre, pero la astucia de su madre estaba en él.-

La castaña termino su desayuno y corrió a la oficina de su padre para que su mamá la ayudara a vestirse, entrando en esta encontró a su madre sentada mientras que su padre le daba a conocer el viaje que darían los niños en unos años.-Mamma, tengo que vestirme.-Dijo la más pequeña sin importancia a la situación.-

-Bueno, vamos.-Dijo Clarissa levantándose de su puesto.-Ah, Tsu, ¿Mukuro lo hablará con Chrome?-

-Sí, ellos lo hablarán por si mismos.-Dijo antes de que su esposa saliera de la mano con su hija.-Bueno, Hayato, quiero tu opinión.-

-Acepto su decisión juudaime, pero hay una cosa que me sigo preguntando.-

-¿Cuál es? Tú sabes que puedes confiar plenamente en mí.-

-Juudaime, los mandará para que vivan una vida normal por un tiempo antes de tomar seriamente como herederos o ¿hay otro motivo?-

-Por el momento ningún motivo más, solo quiero que al menos, Tsumi y Nicole se vayan primero a Japón , al ser que saben dominar mejor el japonés, también no irán solas, irán con Reborn, luego si ustedes quieren, en tu caso si va, que enviaras a Luca, luego tenemos que ver si Kyoya quiere enviar a Dai-kun, luego si Takeshi quiere enviar a Rina, y por último si Hana, más que Ryohei quieren enviar a los gemelos.-

-Ah… ¿Juudaime?-

-¿Sí?

-Extraña Japón ¿o me equivoco?-

-Hm… sí, en Japón pase los momentos más felices de mi infancia y adolescencia, pero acá, en Italia, bueno, esta mi familia, están todos ustedes, ninguno falta, tengo a mi hija, a mi esposa, yo sé que mi madre está bien con Iemitsu, pero… igualmente la extraño, ¿me puedes creer que extraño a Kyoko-chan?-

-Obvio que la extraña, fue su primer amor, lo siento que diga estas palabras pero, estaba embobado por ella.-

El castaño suspiro, sabía que eso era cierto.-Sí, pero igualmente, no me correspondió, y luego de ya verme hecho y derecho viene a pensar de que tuvo sentimientos por mí, es algo muy egoísta, ¿pensaba que dejaría a mi esposa y mi hija que aun no nacía botadas por ella?-

-¿Juudaime, está enfadado?-

-Al parecer, quiero golpear algo, pero no puedo.-El jefe desesperado miro a su mano derecha, provocando una mirada de horror de parte de este.-

Por otra parte, Clarissa vestía a su hija, con algo no tan rosa como su pijama, si no como algo más sofisticado, al ser que le tocaba asistir a la reunión, un vestido de una sola pieza blanco, con una cinta naranja, sus pies vestían unas sandalias también naranjas, y su pelo castaño largo en dos coletas altas con ligas de conejos.

-Mírate que linda has quedado.-

-Gracias, mamma.-

-De nada, querida, bueno, ahora vamos a ver a tu padre que debe estar matando a Hayato.-

-Jajaja… ¿pappà durmió anoche?-Pregunto utilizando su voz de niña pequeña que solo usaba con sus padres y su tutor.-

-Sí, durmió en la cama, de hecho lo tuve que llevar con ayuda de Reborn, Hayato y Mukuro, no quería dejar papeles pendientes, pero en la mañana igualmente se despertó bastante temprano.-

-¿Por qué ayuda de tío Muk…? ¡Ah! Mamma, que mala eres usaste ilusiones con pappà.-

-Sí, lo divertido fue que no se dio ni cuenta, estaba tan cansado que no se dio cuenta de que eran ilusiones.-

-Jajajajaja.-La pequeña paro de reír al escuchar que la puerta de la mansión se abría lentamente, sus amigos habían llegado, finalmente había llegado Dominic, Stephan, Rebecca y Vincent.-Mamma, hay que bajar, ¡Llegaron!-Dijo mientras que corría en dirección a la puerta para abrirla.-

Bajando las escaleras las dos mujeres del décimo, vieron la típica reacción de la llegada de los dos integrantes Shimon y el Cavallone. Luca interrogando a Stephan, Dominic del lado de su padre, Rebecca, Vincent y Daisuke "hablando" entre sí, más bien, matándose entre sí Rebecca y Daisuke con las miradas, mientras que Vincent los intentaba detener. El jefe Shimon le decía a su hijo mayor que no debía ser tan tímido, al ser que estaban en casa del tío Tsuna, el jefe Cavallone reía enérgicamente viendo como los tres niños hablaban y Adel solo apoyaba moralmente a su hija para que le diera su merecido a la pequeña nube.

-Hola chicos.-Bajo Clarissa con Nicole en sus brazos mientras que veían la situación.-¿Llamaron a Tsu?-

-Hola Clarissa, recién llegamos, nos topamos con los niños y llego Camillo diciéndonos que le iría a hablar a Tsuna.-Dijo Dino mientras que saludaba a Clarissa.-

-Bueno, Nicole, ve con los chicos al patio y yo iré con los chicos al despacho de tu padre, que posiblemente Camillo no pueda pasar porque se escuchan los gritos de desesperación de tu padre.-Dijo mirando a su hija con completa honestidad.-Yo te digo cuando puedas entrar.-

Los pequeños salieron corriendo, donde se encontraron a Rina, Natsumi y los gemelos que estaban tomando sus leches sentados en las sillas, la lluvia pequeña los vio y para ahorrarse los saludos, les sonrío bastante alegre, Natsumi solo puso sus ojos en blanco, mientras que los gemelos, corrieron a saludarlos, luego de los saludos, comenzaron a contar sus aventuras, cuando se dieron cuenta de que Nicole no estaba.

-Sí, es bastante grande Rusia, la Catedral de San Basilio es inmensa, además de muy bonita.-Comento Vincent.-¿Y tú a dónde fuiste Nicole?-No encontró respuesta de la menor.-

-¿Undecima?-Dijo Luca mirando para todos lados.-¡Sorella, la Undecima no está!-

-Sí me di cuenta, ¿dónde se habrá metido esta coneja?-Dijo Tsumi tomándose el pelo con una mano.-

-No la veo al EXTREMO.-Dijo-grito, Kiiro mirando a su "hermana" mayor.-

-Fratello, no la veo.-Dijo Hikari a su hermano.-

-Jajaja… tranquilícense, la encontraremos.-Dijo la optimista Rina con su sonrisa deslumbrante.-

-¿Pero y si no?-Dijo el tambaleante Dominic, del lado de su hermano menor.-

-Fratello, la encontraremos, Nicole es bastante traviesa, pero aparecerá.-Stephan trató de calmar a su hermano, en un intento en vano.-

-Niños tranquilos, busquémosla, de seguro nos está planeando una broma.-Dijo el joven Cavallone, el único que conocía el lado "malvado" de su "hermana".-Vamos.-su tono a lo One Piece en el entusiasmo, corrió a donde su intuición lo llevaba, a la aclamada cocina, donde la pequeña Vongola debía de estar.-

Todos los chicos, incluyendo al callado Daisuke, caminaron hacía la cocina en busca de la joven heredera, donde la encontraron comiendo a cucharadas Nutella, proveniente de un embase grande, la pequeña al verlos su mirada cambio de una placida a una de horror, ella muy pocas veces tenía miedo, pues en películas que veía su tío Lambo, como "Sinister" (Siniestro), la película que por tan solo ver una escena, provoco que durmiera dos meses seguidos con sus padres.

-¡Sorella, déjanos un poco!-Gritaron: Tsumi, Rina, Kiiro y Hikari, quienes amaban la crema que su hermana estaba comiendo.-

-¡NO! Esta es mía, yo se la pedí a Viviana, si quieren ustedes pídanselo a alguien, pero esta es mía.-La decima generación había designado a una sirvienta para cada uno de sus hijos, Viviana era la joven que se encargaba desde el nacimiento de Nicole para ayudar a Clarissa. Eliana era la que se encargaba de Tsumi, ella era bastante cariñosa, y podía llegar a conocer las actitudes cambiantes de la pequeña niebla. Emilia, se encargaba del niño bomba, era bastante perspicaz, tenía buena velocidad, lo bastante bueno para apagar las bombas del chico antes de tiempo. Adriana la mujer de oro, podía entender perfectamente a su joven amo, Daisuke siempre salía con la disposición de que no necesitaba de ella pero, Julietta le había insistido a la joven que permaneciera con ellos, porque el pequeño la echaría de menos. Bianka era la más simple, siempre sonriente al igual que sus amos, siempre feliz y dispuesta a cualquier travesura de su joven ama Rina. Constanza la extrema, siempre feliz, pero a diferencia de sus jóvenes amos ella no gritaba mucho, más bien, era bastante tímida, pero feliz de estar en el crecimiento de los dos pequeños.-

-Señorita Nicole, por favor deje de comer la crema, puede causarle dolor de estomago.-Dijo Viviana.-

-No quiero.-Dijo la pequeña haciendo un puchero.-

-Señorita por favor…-

-¡No!

-Señorita.-

-Nicole, deja de comer eso que te causara fatiga, ahora Tsumi, ven con nosotras.-

-Tía ¿Es para hablar del viaje?-Pregunto Tsumi en tono apagado creando confusión en los demás excluyendo a Luca, Dominic y Vincent.-

-Para que más nos llamarían…-Dijo Nicole apenada, pero más sería de lo que podría ser Tsumi y Daisuke juntos.-

-Undecima…-Murmuro Luca quien sabía al ser que había escuchado una conversación de Francesca con Ayame.-

Las dos pequeñas siguieron a la mayor que seguía mirándolas, cuando agrego palabras.-Dominic, Stephan, Vincent, también vengan, ustedes deben saber esto.-

Los cinco caminaron en grupos divididos, Vincent iba abrazando a Nicole, Tsumi a su lados y los hermanos Shimon los seguían ha paso lente mientras que Dominic le explicaba a Stephan lo que estaba sucediendo con Vongola.

Cuando llegaron a la oficina encontraron a los tres jefes sentados en sillones, mientras que los guardianes presentes (todos en caso de Vongola) estaban detrás de sus respectivos jefes, vieron llegar a los tres niños, a Tsuna, Mukuro y Chrome se les rompió el corazón al ver a sus hijas con los ojos llorosos, sabían que eran muy pequeñas para saber planes para el futuro, ocho años tendrían que pasar para que las pequeñas se fueran a Japón para que vivieran un tiempo tranquilas y alejadas de toda la mafia que las rodeaba.

-Tsumi, Nicole, tomen asiento, Vincent, Dominic, Stpehan, también pueden tomar asiento.-Dijo Tsuna entrando en modo jefe.-

-Bueno, ustedes ya saben de lo que hablaremos.-Dijo Mukuro para que su jefe se repusiera, habían tenido una discusión Tsuna y Chrome.-

-Sí…-Dijo en un murmullo Tsumi, ella debía ser fuerte, después de todo comprendía cómo se sentía su hermana pequeña.-

-En ocho años deben partir para Namimori, vivirán en la mansión de allá, sus madres y nosotros las visitaremos cada dos meses, también asistiremos para sus eventos escolares, y en vacaciones ustedes volverán a Italia por vacaciones.-Continuó Mukuro.-

-También, si ustedes tienen un problema con respecto a que alguien descubre su identidad deben desmentirlo, Tsumi, tu seguirás usando tu apellido, en cambio Nicole, usarás mi apellido, ya no serás Vongola, serás Sawada.-Dijo Tsuna mientras veía a las niñas asentir en silencio.-

-Sí… Nicole Sawada, como digas.-Dijo desanimada la pequeña.-

-Bueno, pueden retirarse, Clarissa, está noche tenemos junta con el jefe Camilleri.-

Las dos pequeñas desaparecieron detrás de la enorme puerta, Nicole se dirigió con Tsumi al balcón de la habitación de la pequeña cielo, donde comenzaron a hablar.-

-Sorella, ¿no te molesta separarte de tío Mukuro y tía Chrome?-

-Obvio que me molesta, pero, debemos aceptar lo que nos han dicho, después de todo solo tenemos cinco años aunque actuemos de quince.-

-Extrañaré a mi mamma, a mi pappà, a mis tíos, a mi nonno, los extrañaré demasiado.-

-Ah… mi pequeña, tranquila.-


Corto demasiaaado corto para mi gusto, pero bueno, tenía que subirlo, para poder continuar con buen material, si gente se viene Japón en este fic, se viene Sawada Nicole, en la escuela media de Namimori, Nyahahaha *risa de Yato* serán feliz con el próximo capítulo. Ah, ah, ah, antes de que se me olvide, en unos días subiré un fic nuevo, será One-Shot o Two-Shot, depende de cuanto alargue esa historia, ahí se mostrará a el misterioso jefe que apareció en este capítulo (fue nombrado) y bueno, el adelanto es:

-Nuevo país y estoy enamorado- (Capítulo uno del One-Two-Shot)

Sobré adelanto del próximo capítulo será llamado: "Pensando en casa"

Y... Hasta la próxima semana creo, porque tengo tres días libres a sí que ¡Escribir en la micro, en el metro y en los taxis!