Las semanas fueron pasando demasiado rápido, Reborn le había acabado las clases a Nicole, para tener un entrenamiento en algunos lugares de Japón, no pasaba tanto tiempo con sus hermanos por el hecho de sus entrenamientos, pero cuando podía veían una película con sus seis hermanos, o podía entrenar con algunos de ellos con respecto a saber más sobre los tipos de llamas, lo aprovechaba al máximo. Cuando quedaban solo un día para que la Cielo se fuera de Japón, los chicos hicieron una fiesta sorpresa, en la cual, Daisuke y Tsumi tuvieron que colaborar por el hecho de que Rina había sacado su lado sádico para que sus hermanos trabajaran.

-¡A Nikki sorella le gusta el rosa!-Gritó Hikari, recibiendo una mirada de desaprobación de la mayor de todos.-

-A la coneja le gusta el negro con el naranjo, así que ahora vamos a poner mucho naranja en esta fiesta, o si no se la verán conmigo y con Rina.-Dijo Tsumi resignada por el hecho de que sus hermanos pelearan por los colores de Nicole.-

-Bueno, chicos, Tsumi y Daisuke estarán encargados de la decoración. Los gemelos de entretener a Nicole cuando se vaya acercando, así que ahora se irán al salón de entrenamientos para distraer a sorella. Luca y yo nos haremos cargo de los alimentos, ya que al menos yo sé cocinar y este imbécil aprende rápido.-Organizo todo bastante rápido la pequeña pelinegra mirando a todos sus hermanos.-¿Alguna protesta?-A lo cual Tsumi, y Luca levantaron la mano.-Natsumi sorella.-

-¿Por qué me toca con el idiota?-Pregunto recibiendo una ignorada olímpica de parte de Rina.-

-Bomba.-

-¿Por qué me toca contigo?-Al igual que su hermana mayor, éste también fue ignorado.-

-Luca, camina, tenemos que cocinar.-Dijo mientras le agarraba de una oreja a su hermano mayor.-

Así fue como a los adolescentes Vongola desarrollaban la fiesta de despedida para su jefa, todo iba de acuerdo a lo planeado, sin ninguna excepción, por algo la pequeña lluvia era conocida como la aprendiz de Squalo, producto que éste aparte de ser un gran asesino era un gran estratega. Luego de que Rina llegara con la cara llena de harina al igual que Luca, vieron que las cosas iban a la perfección el salón estaba decorado sutilmente, además habían dejado el piano del actual guardián de la tormenta en el centro para que Luca interpretará una melodía. Habían puesto una mesa redonda donde caían perfectamente ellos, mas Reborn, los manteles de un tono champán, con jarrones con lirios blancos (corazón tierno, te quiero y confío en ti), peonias malvas (mi amistad por ti es fuerte), y Polyanthus (confianza). Habían copas, y platillos para comer, aunque no sería una cena en toda su palabra, sería una despedida al estilo Vongola, sofisticada, detallista y que solo ellos podrían comprender los sentimientos, al ser los hijos de la generación más "tímida" son más reservados, pero cuando están con Varia pueden llegar a ser más enérgicos. La comida sería un pastel de chocolate con café helado, y para beber un vino suave.

-Wow… muy al estilo de la undécima.-Dijo Luca sonriendo de oreja a oreja.-

-Sí, lo sabemos, bueno, vayan a vestirse adecuadamente, nosotros también iremos, los gemelos bajaron diciendo que le avisaron a Reborn, así que la coneja bajará en una hora.-Respondió Tsumi, dándole una palmada en el hombro a Luca.-

Todos subieron, se colocaron sus trajes más gustosos, cosa que Tsumi y Rina habían obligado a Daisuke. Kiiro llevaba puesto una camisa amarilla debajo de un saco negro, al igual que el resto de su vestimenta. Hikari llevaba un vestido tono blanco crudo con un lazo amarillo bajo su busto, que solo se apoyaba en un lado de sus hombros y botines cafés. Daisuke llevaba puesto una camisa violeta, unos pantalones negros y sus zapatos bien lustrados del mismo color. Rina como era obvio en ella llevaba puesto un vestidos de tirantes celeste con pequeñas partes en un azul intenso y bailarinas blancas. Luca su obvia camisa carmín desabotonada, donde se dejaban ver las correas de sus colgantes, mangas arremangadas y el saco en su mano, además de sus pantalones negros y sus zapatos. Tsumi llevaba puesto un vestido pegado de color índigo con lunares en blanco además de unos tacones negros. Le habían preparado a Nicole un vestido strapless de color cian con un lazo negro y tacones en negro.

Cuando termino el entrenamiento, Nicole se fue a su habitación para darse una ducha encontrándose un sobre arriba de una caja que esta decía "Señorita Nicole Elena Vongola Ianetti está cordialmente invitada a la fiesta que se desarrollará esta noche en el salón de eventos de la sede de Vongola en Japón, la asistencia es obligatoria además de que debe ponerse este atuendo. — Guardiana de la lluvia de la onceava generación Vongola."

A ella le dio bastante risa el hecho de que hayan puesto su nombre completo, se dirigió al baño, dándose una ducha bastante extensa, luego se seco el pelo, y se probó el vestido, que le quedaba a la perfección, era obvio que su guardiana de lluvia supiera clavados sus gustos, esta se peino en una coleta alta y salió de la habitación en donde se encontró a Reborn, vestido con su traje de sicario y su sonrisa de Don Juan, le extendió la mano, provocando que esta se la diera. Ambos bajaron las escaleras dirigiéndose al salón de eventos, entrando se encontraron de que todos sus hermanos estaban ahí presentes, Luca la miraba como si de una maravilla se tratara, Kiiro le sonreía y Daisuke la miraba con una media sonrisa. Esta al ver que sus hermanas estaban hablando un poco más alejadas corrió hacia ellas dándole un abrazo.

-Estúpidas, no era necesario, las quiero, gracias por todo.-Decía mientras sus hermanas sonreían.-

-Todo por Nikki sorella, la mejor jefa del mundo.-Dijo Hikari dándole una sonrisa resplandeciente.-

-Nikki, te mereces esto y mucho más, te vamos a extrañar demasiado.-Rina hablaba con su calma de siempre.-

-Coneja, esto es lo mínimo que podemos darte.-Ocultando sus sentimientos pero protegiendo se encontraba Tsumi.-

Ella les sonrió de vuelta y camino hacia Daisuke, para lanzarse encima de este.-

-Mi Dai-kun, siempre tan atento, te quiero, muchas gracias.-

-Es lo último que me queda, además debo decirte que acompañarte en tus locuras era bastante divertido.-Le dijo serio, pero, igualmente la joven se daba cuenta de los sentimientos, le sonrió y camino hacia Kiiro.-

-Mi pequeño extremo, si que te echaré de menos, un año sin poder escuchar todos los días tus extremo, cuida mucho de tu hermana, que si la haces llorar yo vengo desde Italia a golpearte.-Éste le sonrió de vuelta, haciendo que la joven le diera un beso en la frente, lueo se acerco a Luca.-

-Oh… mi pequeño bomba, te quiero, te extrañaré demasiado, ahora serás el hombre de la casa, debes protegerlos, además no dudes en confiar en Dai-kun, el te ayudará siempre que lo necesites.-Luca la miro divertido, dándole un abrazo, con mucho sentimiento.-

-Bueno mis pequeños Vongola, que empiece la cena que muero de hambre.-Dijo Reborn desde el centro, lo que dijo provoco que los cinco chicos estallaran en carcajadas y los otros dos hicieran muecas con su cara.-

La cena fue bastante animada, comieron el pastel con mucho gusto, dándose repeticiones, hablando sobre que harían cuando se vieran nuevamente, cosas que haría la cielo en Italia con más de alguna broma de parte de Natsumi, y peleas entre Luca, Tsumi, y Daisuke. Rina tratando de calmar a Luca, Kiiro gritando "EXTREMO" por toda la mesa, Reborn amenazándolos, Hikari y Nicole golpeándolos para que se quedaran callados.

Cuando terminaron de hablar, Luca se puso de pie diciendo que tocaría algunas melodías, pidiendo que cerraran los ojos, a lo que Reborn los sentó para que no se mataran, primer puesto estaba Natsumi, seguida de Rina, luego Kiiro, Nicole, Daisuke y Hikari. Cerraron los ojos, y Luca se dispuso a tocar: (Les dejo las canciones, son medias tristes, así que no se me pongan tristes) Brothers – Fullmetal Alchemist, Musician – D. Gray-man, Six trillion years and overnight story – IA versión piano.

Luego de que Luca tocara, entro una pequeña orquesta para que ellos bailaran, provocando que ellos escogieran pareja para el baile.

-¿Me permites esta pieza?-Dijo Kiio mirando a su hermana, Hikari.-

-Claro, querido hermano.-Ella le sonrió y fueron a bailar.

-Vamos, a bailar.-Dijo Rina llevándose a Luca de la mano.-

-Yo quiero bailar con la undécima.-Pero ya era muy tarde, la pelinegra ya estaba bailando y él la seguía, esto provoco una risa de parte de Nicole.-

-¿Undécima?-Dijo Reborn, ofreciéndole la mano, haciendo que ella aceptara, pero por el otro lado, Daisuke maldijo.-

-No voy a bailar contigo…-Dijo Tsumi, mirando a Daisuke que la veía de manera arrogante.-

-Cómo si quisiera.-Tocaron una canción que ambos amaban con locura y no les quedo de otra.-

-Solo por esta vez.-

-Hn.-

Con Reborn y Nicole.

-Así que mañana regresamos a Italia…-Dijo la pequeña.-

-Así es, ¿estás preparada?-

-Eso creo, no muy segura, tengo que ir a una nueva escuela, y ah… me da dolor de cabeza.-

-Tranquila, tranquila, irás en el mismo grado que Vincent, aunque no en el mismo que los hermanos Shimon.-

-Sí… ¿estarás ahí?-

-No lo creo, pero te pasaré a buscar todos los días, así podremos tener nuestras salidas a las carreras, como antes.-Dijo el ex-acrcobaleno mirando a la chica con una sonrisa en el rostro.-

-Pappà nos matará, además debemos parar esas carreras.-

-No lo creo, están protegidas por Dragone.-

-¿Ese idiota no se da cuenta de que la gente pierde la vida en esas carreras?-Dijo exalta la castaña.-

-Le da lo mismo, realmente le llega dinero, eso es lo único que le importa a esa familia, y lo sabes, Millefiore, Shimon, Cavallone, y Vongola quieren hacer desaparecer esas mafias, pero sin la aprobación de otras no podrá, aunque Vindice se ha dado cuenta de que ellos están tramando algo.-

-Cuando me haga cargo sacaré a todos esos imbéciles de ahí, lo juro.-

-Tranquila pequeña espartana, para eso falta demasiado tiempo.-

-Lo sé…-

Terminaron de bailar la pieza cuando Nicole bailo con todos sus hermanos, ya exhausta la morena se fue a dormir, sin antes dejar toda su ropa empacada, al salir a tomar un poco de aire ve al joven Gokudera fumando un cigarrillo en su balcón.

-¡Eh!-Dijo intentando llamar su atención.-

-Sorella… ¿cómo está?-Pregunto éste levantándose del suelo.-

-Ansiosa, nerviosa, y asustada.-Le respondió sinceramente con una sonrisa.-

-Debe estar tranquila, volverá a la base, ¿qué es lo que le asusta?-Dijo botando el humo por su boca.-

-No lo sé… siento que algo malo sucederá, que… a ustedes les pasará algo malo, tengo la impresión de algún ataque… o algo.-

-Tranquila, jefa, que nosotros nos sabemos cuidar.-Le regalo una sonrisa tranquilizadora.-

-Gracias, pero, igualmente, tengo ese presentimiento, es como cuando a Tsumi la secuestraron… ese día estaba bastante inquieta, cuando tío Mukuro llego con ella en sus brazos el sentimiento se fue…-

-Daisuke, Kiiro y yo no dejaremos que le suceda nada a las chicas, además usted dijo que vendría Lal, y eso quiere decir que vendrá Colonello.-

-Eso es lo que me logra tranquilizar algo.-

-Sorella, debe dejar de preocuparse, debe pensar en que mañana podrá estar nuevamente en la mansión, podrá ver a Stephan… a su padre… a su madre… a mis padres y a los tíos.-Dijo con una sonrisa nostálgica.-

-Tranquilo, el tiempo pasa volando, y cuanto antes le diré a la tía Francesca para que te venga a ver.-

-Gracias, extraño a mammá.-

-Yo igual extraño a la mía.-

-Bueno, no la molesto más, vaya a dormir, mañana parte antes de que nosotros despertemos.-

-No me molesta hablar toda la noche con ustedes.-Dijo sonriendo pero Luca la tomo al estilo nupcial importándole nada sus hermanos, se la dejo en los brazos de Reborn.-

-Reborn-san, llévela, no quiere ir a dormir.-Reborn solo asintió, y la llevo a su pieza.-

-Nicole, acuéstate, tenemos que partir mañana a las seis de la mañana.-Dijo saliendo de la habitación, cerrándola.-

-Jah…, protectores… bueno, tendré que dormir.-

Nicole fue al baño donde se colocó el pijama y guardo su vestido dentro de la misma caja de donde venía, pensó en que mañana se iría de Japón, dejaría a sus hermanos, y demás cosas que la colocaban demasiado triste, pero evito esos pensamientos de su mente. Salió del baño, guardo la caja en una maleta donde estaban los zapatos, prosiguió a acostarse, no hablo ni informo a su padre, no quería hablar con nadie, sabía que si lo hacía rompería en llanto, alrededor de las doce de la madrugada la castaña se encontraba durmiendo.

A las doce y media de la noche, una figura algo fornida, pero siendo igualmente delgada, apareció en la habitación de la joven, colocándose a su lado para dormir. Luego de unos doce minutos apareció una figura baja y delgada al lado de otra alta y musculosa, haciendo lo mismo que el otro acostándose en la cama, pasado tres minutos una figura femenina apareció recostándose, al lado de la primera para quedar dormida, al finalizar la primera hora de la madrugada aparecieron dos figuras que estaban discutiendo en volumen bajo, ambas se acostaron a los pies de la cama de la castaña.

Al despertar, el sol todavía no salía, la oscuridad de la madrugada era profunda, Reborn entro a la habitación de la undécima para despertarla, diciéndole a Viviana que se despreocupara al ser que tomarían desayuno en el avión y ella no tendría que prepararlo, que solo se encargara de sus cosas. El de patillas rizadas al encontrar a todos los mocosos rodeando a Nicole mientras que ella estaba apoyada en la cabecera de la cama sonriendo, haciéndole un ademan con el dedo en los labios para que no hiciera ruido, él le hizo caso, pero saco una cámara de su bolsillo para sacarle una foto a la situación, la castaña muerta de la risa, haciendo acrobacias para salir de su cama, y no despertar a ninguno de los chicos. Luego de casi pisarle el cabello a Hikari, enredarse con las piernas de Luca logro salir, tomo su vestimenta y se dirigió al baño para cambiarse.

Bajo las escaleras como si nada, donde se encontró a toda la servidumbre de la sede japonesa haciéndole una reverencia, ella les sonrió y como buena jefa que será, se despidió de cada uno con un abrazo y un beso en la mejilla mientras que decía los nombres de cada uno. Se encontró con su nonno al final donde él la miraba con una mirada que decía "¡Que cosa traes puesta!"

-¿No te gusta?-Dijo la chica mirando al pelinegro con una mirada inocente.-

-Bueno, digamos que si viene tu alumna con un pantalón corto y una camiseta musculosa no es algo muy agradable que digamos para el invierno italiano.-Dijo algo divertido, y más lo hizo al ver la expresión de "Lo olvide por completo", la muchacha partió a su habitación donde saco unos pantalones que había dejado, unas botas montañesas y se fue a cambiar, al llegar con un abrigo, miro otra vez a Reborn.-Mucho mejor, bueno, vamos, que Viviana nos está esperando en el avión.-

Al llegar al "Aeropuerto Vongola S.A." se encontró con Viviana que llevaba puesto igualmente su abrigo y unas botas, definitivamente los Sicilianos odiaban el frío, se encaminó hacia el avión con una sonrisa en la cara, realmente estaba molesta por tener que dejar a sus hermanos, pero sabía que iban a estar bien sin ella. El jet privado de la Undécima generación era bastante cómodo, Nicole se sentó en su asiento, miro por la ventana, no se alcanzo a despedir de sus hermanos, así que se decidió en enviarles un mensaje a cada uno, partiría por Daisuke, al ser que sabía que él iba a leer el mensaje apenas le llegara:

"Dai-kun, llego la hora de decir adiós, los extrañaré mucho, bueno, cuídalos, coopera con Tsumi, aunque no se lleven muy bien, les dejo en sus manos a mi querida y amada undécima generación, yo cuidare por mi parte a la pequeña Bianka. Si tienes alguna duda o algo, llámame, no tardaré en contestar el teléfono. – Atte Nicole Vongola, Undécima Vongola."

Siguió por Tsumi, que se molestaría al enterarse de que Daisuke recibió el primer mensaje, le envió algo similar, pero con cosas que solo ellas dos entenderían:

"Sorella, eh… tú sabías a qué hora me iba, así que bueno, te quiero mucho, cuídalos, a los ocho, sip, incluidos a los japoneses ruidosos, eres la mayor, además debes de entender mis decisiones, no puedo quedarme de brazos cruzados cuando idiotas de otras mafias insultan a la mía, debes llamarme todas las noches, no importa a qué hora sea, pero lo haces. Y te cuidas, cuidado con los ascensores. –Nicole Vongola, Undécima Vongola."

Realmente Tsumi haría eso, aunque no quisiera aceptarlo los cuidaría, no siempre era la niña sádica de Mukuro, también podía ser la niña tímida y protectora de Chrome, a la cual no le importa si su rival es más fuerte, siempre ayudaría a su familia.

El siguiente era su hermano favorito, su querido Luca Gokudera, que cuando se enterará que le había enviado los mensajes a ellos dos primero, haría un escándalo cual diva la dejan segunda, sonrío al pensar a Luca con un traje rojo y tacones y bolso a juego.

"Bomba, cuídalos, apoya en lo que más puedas, ayuda a los nuevos, y tenles paciencia, por mi, tú mismo puedes reconocer el potencial de ellos, no causes ningún desastre que yo me enteraré de todas formas, bueno, sabes que te quiero mucho, y sería muy aburrido repetirlo a cada momento, bueno, nos vemos, arrivederci. –Nicole Vongola, Undécima Vongola."

Fiel y responsable, esas palabras destacaban directamente a Catherina, a la cual no le confiaba su organización, sino que le confiaba a sus integrantes, de todos sus hermanos era la más responsable y ordenada, sabía que con ella al mando, no le faltaría nada para que el orden reinara en la sede Vongola.

"Rina, son tareas sencillas, realmente, protégelos, avísame de todo lo que ocurra, mantén el orden y disfruta, realmente no te tomes tan a pecho el ser siempre tan correcta, ve y disfruta, sal a fiestas, haz muchas amigas, se que parece difícil, pero, lo lograras, eres inteligente, sacaste muchas cualidades de tía Ayame, pero saca un poco de la diversión de tío Takeshi, cualquier cosa que necesites, estaré apoyándote. Te quiero. –Nicole Vongola, Undécima Vongola."

Y por últimos sus dos hermanos extremos, su palabra favorita para defínirlos era caos, cada lugar que ellos pisaban era un caos, porque los mayores siempre andaban cuidándolos.

"Niños caos, soy su hermana, con lo descuidados que son capaz no me tenga, bueno, cuídense, y quiero pedirles un favor, porque ya sé que ustedes se protegerán demasiado y siempre mutuamente, ahora lo que quiero decir es: mantengan la diversión en esa casa, no hagan que sus hermanos mayores se vuelvan amargados, denles con una pizca toda su dulzura, e hiperactividad, animen esa casa. Los adora. –Nicole Vongola, Undécima Vongola."

Mando todos los mensajes, cuando estaba enviando el último había aparecido la azafata por cuarta vez para decirle que ya se tenían que ir, y que guardara su celular, a lo que esta respondió con el ademán de mostrarle sus audífonos, la mujer seguramente era nueva, así que miro como trataba a su abuelo, donde se noto que era un trato diferente, esto la enfado tanto que hizo algo que una chica de su clase no debe decir nunca.

-Consigliere, ¿por qué no está Amanda? Me gusta mucho más mi azafata que las cualquieras que ahora contratan, a puesto que ésta escuálida la ha recomendado zio Julie.-Reborn solo río, la cara de la muchacha se volvió roja de la rabia, la iba a reprender, y eso el pelinegro no le gustaba así que le seguiría el juego a su futura jefa.-

-Amanda es mucho más amorosa, ella sabe cómo me gustan los cafés a mí, pero lamentablemente, undécima, está de vacaciones.-Al escuchar la palabra "undécima" la muchacha palideció, y salió espantada del pasillo.-Hahahahaha, eres realmente mala Nicole.-

-La escuálida esa te estaba coqueteando, y nadie le coquetea a mi abuelo, sin más disputas, volveré a dormir, porque estaba incomoda con esos seis obesos.-Lo último que escucho fue una risa para después concentrarse en la música que sonaba, Zero Assoluto.

Durmió sin remedio alguno, la hora entera que duró el viaje, sin despertarse durante las turbulencias que tenía el viaje, luego de que el avión aterrizara, Reborn intento despertarla pero fue en vano, así que solo tuvo que tomarla en sus brazos, cuando Nicole sintió las manos de su abuelo en su espalda se retorció en aquellos brazos hasta que logro bajar.

-¿Dónde estamos?-

-En casa, tu dormiste todo el camino, así que yo solo te tome en brazos para que pudieras llegar a tiempo.-

-Ahh… eso explica porque sentí que un gorila me cargaba…-Dijo con motivo de molestar a su abuelo.-

-Así es… espera ¿qué? ¿Cómo que gorila?-

-Hahahahaha.-Lo único que hizo fue salir de los brazos de Reborn y partir a correr.-

Corrieron por todo el aeropuerto privado, tanto así que llegaron corriendo a la mansión, cuando la diviso, Nicole corrió como alma que lleva el diablo, era la hora de almuerzo, desde el lugar que estaba sentía el olor a la comida de Fiora, esa comida que le encantaba, corrió más rápido, al voltearse encontró a su nonno corriendo detrás de ella, realmente era cansador correr con toda esa ropa encima, pero seguía y seguía, al llegar a la puerta, Camillo se demoró un poco más, porque Reborn la tomo como saco de papas, mientras que la castaña luchaba, el mayordomo principal abrió la puerta.

-¡Señorita, Consigliere, pasen! –Él ya estaba acostumbrado a los "shows" que hacían los jóvenes de esa casa, así que no le extrañaba.-

-Ciao, ¿cómo estás, Camillo?-Dijo alegremente Nicole con una sonrisa en el rostro.-

-Ciao, Camillo.-Saludo Reborn sin importarle que tenía a la joven en su hombro.-

-Vamos, adelante, la comida ya está servida, pasen a sentarse.-Luego de decir eso, les recibió los abrigos a los dos recién llegados.

Ambos caminaban como si nada, bueno, ambos, porque era Camillo y Reborn, al llegar al comedor y hacer una entrada algo extraña.

-¡Buenas tardes familia!-Gritó la castaña.-

-No grites en mi oído, niña-

-¡Reborn baja a mi hija de tu hombro!-Gritó el décimo al ver a su hija en el hombro de su tutor, él le hizo caso, y bajo a la chica, vio como éste se ponía de pie, y abrazo a su hija como si se la fueran a quitar.-

-Pappá, me aprietas…-

-Ah… lo siento, bueno, siéntense, los demás llegarán luego, es que no saben que vendrías.-

-Bueno.-Dijeron ambos al unísono.-

-¿Cómo estuvo su viaje?-Preguntó el castaño.-

-Bien, tranquilo-Justo la interrumpió el mayor.-

-Obvio, si dormiste todo el camino.-

-¡Nonno!-Luego de ese grito por parte de la undécima, llegaron todos de la décima generación, con sus esposas.-

-¡Llegaste!-Gritó Takeshi tomando a la muchacha en sus brazos, mientras la giraba.-

-Yakyubaka, suelta a la undécima, no ves que se marea.-Dijo en un tono amenazante a Takeshi, hasta que la bajo.-

-Hn, herbívoros ruidosos.-Se inmuto a decir Kyoya.-

-Kufufu... coneja, ¿cómo estuvo el viaje?-Pregunto con peculiaridad Mukuro.-

-¿Fue tu viaje, EXTREMO?-Grito/hablo Ryohei con una sonrisa en el rostro.-

-¡Nicole! Mira que grande estás.-Dijo Lambo llegando con su pequeña en brazos.-

-Nikki sorella.-Dijo la más pequeña zafándose del agarre de su padre, hasta que abrazo a su hermana mayor.-

-Nicole, has llegado, te hemos esperado.-Dijo Ayame con su sonrisa en el rostro.-

-Nicole, tardaste demasiado, hubieras llegado antes para animar esta aburrida mansión.-Contesto divertida Hana.-

-Nicole, querida, pasar tanto tiempo con tus tías me hace hablar de estrías.-Dijo la más joven, Fiora.-

-Tus padres y tus tíos estaban como locos, Nicole-chan, ¿cómo ha estado Japón?-La voz de Chrome se destacaba por ser amable y tímida, pero hacía sonreír a Nicole.-

-Niña, estar tanto tiempo en Japón te ha vuelto pálida.-Los comentarios de su tía Francesca siempre tan habituales.-

-Francesca, deja de decirle a medio mundo que está pálido, Nicole luce excelente así.-Defendió su tía Julie.-

-Hola hija mía.-Dijo su madre con una sonrisa hermosa, provocando que todas las palabras de sus tíos se fuera, la chica corrió a sus brazos, la abrazo tan fuerte, su madre siempre le hizo falta mientras estaba en Japón.-

-Mammá, mammá, te extrañé tanto…-Decía mientras abrazaba con todas sus fuerzas.-

-Yo igual, hija.-

Luego de terminar el abrazo con su madre, miró a su papá que estaba sentado enternecido por la escena que acababa de pasar, se acerco a él, se acosto en su espalda y con voz de niña pequeña.

-Pappá, quiero un pony.-Dijo mientras sonreía.-

-Dos ponys tendrás.-Dijo con sarcasmo.-

-Te extrañé viejo gruñón.-

-Yo igual, enana, bueno, saluda a tus tíos que están ardiendo en celos.-La muchacha soltó una carcajada.-

-Zio Takeshi, estoy de vuelta.-Dijo sonriéndole a su tío mientras que lo abrazaba.-Zio Hayato, no sea tan malo con tío zio Takeshi.-Dijo "regañándolo" mientras que él solo le sonrió y ésta le abrazo.-Zio Kyoya, tranquilo, yo los mantendré a la raya, solo si un día de estos me ayuda en el entrenamiento.-Ambos se miraron, y sonrieron, esto se tomo como un sí.-Zio Mukuro, me fue bien, aunque según nonno dormí todo el viaje.-Éste soltó un "Yare, yare", para ver como la pequeña le daba un beso en la mejilla.-Sí zio Ryohei, mi viaje fue extremo, aunque no recuerdo nada de él.-Le sonrío mientras le abrazaba.-Zio Lambo…, me viste hace un mes, y ya me encuentras que estoy grande.-Éste se encogió de hombros y ella le dio un beso en la mejilla.-Mocosa, mira cuán grande estas, creo que ya deberé de alejar a los chicos que vayan detrás de ti.-La pequeña solo la abrazo, mientras que le besaba las dos mejillas.-He llegado tías, síp, vengo a animar esta aburrida mansión con mis locuras.-Dijo mientras que abrazaba a sus dos tías.-Al fin llego alguien joven, ¿eh, Fiora? Tendremos que ir de compra, no traje casi nada de equipaje.-Le dijo a la última llegada para la familia.-Bien, animado, aunque, aburrido, ¿zia cómo no te aburres allá?-Le sonrió a Chrome, mientras que se abrazaban.-No zia Francesca, no estoy pálida, estas volviéndote ciega con tanta bomba.-Le sonrío divertida, a lo que su tía le pego en la cabeza mientras que se abrazaban.-Gracias zia Julie, siempre me apoyas.-La abrazo mientras le daba un beso en cada mejilla.-Bueno, unas palabras: ¡Estoy en casa!-Gritó.-


Al siguiente día, la joven se sentía extraña durmiendo en su cama, así que se levanto para ir a desayunar, bajo las escaleras, estaba en pijama, que constaba de un pantalón de buzo color cian y una camiseta grande que decía "I'm A Boss", al bajar entro en la oficina de su papá para ver si estaba trabajando.

-Buenos días, pappá.-Dijo mientras que le daba un beso.-

-Buenos días, ¿qué haces despierta tan temprano?-

-¿Qué hora es?-

-Las nueve de la mañana, a esta hora tu estas durmiendo como un bebe.-

-No sé lo que me paso, bueno, ¿desayunaste?-

-No, pero pido dos espresso con donas de chocolate, y comemos acá, mientras que veo si tienen una cita para que vayas a conocer la escuela donde estudiarás.-

-Bueno, me parece buena idea.-Dijo mientras se acomodaba en el sillón frente al escritorio donde estaba su padre.-Nonno me contó algo del colegio, dijo que no estaré con los Shimon, pero estaré con Vincent ¿por qué?-

-Porque te he metido en un colegio para mafiosos, donde estudio Squalo y Dino, en cambio Stephan y Dominic, estudian en un instituto normal.-

-Oh..., o sea ¿no más ocultar mi nombre?-

-Noup, serás y seguirás siendo Nicole Vongola.-La expresión de su hija dictaba felicidad, estaba contenta, siempre le gusto verla así.-Camillo, ¿podrías traerme dos espresso y dos donas de chocolate a mi oficina?-Camillo contesto lo obvio.-Muchas gracias.-

-Y bueno, ¿tendré uniforme? ¿que clases tengo? ¿cómo es el colegio?-

-Espera, espera Farfalla, eso lo veremos hoy, pero primero, tomemos desayuno, luego te cambias y vamos.-

-Claro-Dijo con una sonrisa radiante.-

-Hoy es día de clases allá así que coordinaré una hora.-Entro Camillo con una bandeja donde venían dos espressos y dos donas, y se las coloco una a cada uno.-Gracias, Camillo.-

-Gracias, Camillo.-El anciano se retiro de la oficina con una reverencia.-¿Pappá, cómo contrataste a Camillo?-

-Eh... nunca me lo has preguntado, pero bueno, fue cuando llegue a Sicilia, ese día un hombre llego a la casa pidiendo trabajo, Hayato lo iba a echar, y como yo le había despedido al anterior mayordomo que estaba devastado por el trabajo que había tenido en Vongola, estaba a falta de personal, y cuando Hayato lo estaba echando, lo detuve, le dije que podría trabajar con nosotros, y así fue como se unió, ha trabajado toda mi estadía como Décimo en está casa, así que bueno, es mi hombre más leal a parte de mis guardianes.-

-Que bonita historia.-

-Bueno, Nicole, ve a bañarte y cambiarte para que vayamos.-

-Sí pappá.-

La más pequeña salio de la oficina, camino hasta su habitación, para hacer todo lo que su padre le había pedido, ella lo hizo, además porque era parte de su rutina diaria, miró su celular, tenía mensajes de sus hermanos, fue a la ducha, y duro unos diez minutos en ella, al salir se vistió con su ropa, bueno, a la cual iba a las reuniones, llevaba una falta entubada negra, una chaqueta del mismo color, una blusa cian y unas botas negras. Bajo y vio a su padre hablando con Hayato, quien al verla la saludo, y ésta igual.

-Bueno, señorita Vongola, iremos a su futuro colegio.-Dijo su papá con voz de guía turístico, mientras le mostraba su motocicleta, ella le miró como si estuviera buscando algo, que él entendió.-La tuya esta un poco más atrás, ve y enciéndela.-Dijo resignado.-

La chica corrió, al encender su moto, salió disparada, provocando que su padre fuera tras ella, luego de jugar unos momentos, llegaron al centro de Sicilia, donde su padre la adelanto, para guiarla a donde estaba su futuro colegio, al llegar luego de unos minutos, miro una edificación que le recordaba al mismo Hogwarts, pero este decía: "Istruzione e Prestigio, Scuola Buona Famiglia." Ella alzó una ceja, realmente parece una universidad, pero es una escuela, le pareció bien.

-Espérame aquí, iré a hablar con el portero.-Nicole solo asintió y vio como su padre se alejaba.-Buenos días, mi nombre es Tsunayoshi Vongola, tengo una cita con Stefana Rosso.-El guardia que parecía gorila asintió y dejo pasar, pero no los dejo encender las motocicletas, ellos las estacionaron en un parking que había dentro del establecimiento.-

-¿Me inscribiste en un colegio para mafiosos o en Hogwarts?-Dijo divertida.-

-¡Nicole!-Dijo a punto de reír, caminaron donde decía "Recepción".-Buenos días, tengo una cita con Stefana.-

-Ah, claro usted debe ser el décimo Vongola.-A lo que Tsuna asintió.-Pase por favor, Décimo.-Siguieron a la señora hasta una puerta que decía "Dirección".-Bueno, aquí encontraran a Stefana, con permiso.-

Tsuna toco la puerta, para dejar ver a una señora de edad con canas y arrugas, fue ahí donde Nicole se inclinó a su padre.

-Pappá, es Minerva, es Minerva.-Tsuna la miró con cara de "cállate o no te dejo Vongola", que hizo que la gracia de Nicole cambiara.-

-Buenos días, soy Tsunayoshi Vongola, ésta es mi hija Nicole Vongola.-

-Buenos días, señor, como ya sabe mi nombre es Stefana, bueno, que agrado tengo de que la hija de la familia número uno del mundo estudie aquí.-

-No, el agrado es de nosotros, bueno, mi hija ha estado ansiosa toda la mañana por conocer sus horarios y las instalaciones, no es así, ¿Nicole?-

-Cierto, mucho gusto señora Stefana.-Dijo dándole la mano a la señora y ésta se la beso.-

-Bueno, síganme, nuestro colegio tiene tres edificios, el edificio A es para los chicos de seis a doce años, el B es para los chicos de doce a dieciocho, y en el C se encuentra el casino, como les llaman los chicos el "ring" donde van los alumnos para combate, el almacén donde se encuentran todos los tipos de armas que se necesiten, piscina, salas de entretención, y salas de relajación.-La mujer se detuvo unos instantes donde le mostraba los edificios.-Pero hay un edificio que es el SF donde se encuentran las diez familias más importantes, donde van todos los miembros jovenes de está, ellos tienen todos los lujos que tienen los demás pero con más comodidad, y espacio.-

-¿Cuáles son aquellas familias?-Preguntó con curiosidad la castaña.-

-Encabeza la suya, Vongola, seguida de Dragone, Cavallone, Shimon, Millefiore, Girasole, Miraggio, Tomaso, Garofano y Bianco.-Dijo, pero luego continuo.-Pero ahora solo tenemos a Vongola, Cavallone, Girasole, Miraggio y Garofano.-

-Oh...-Susurro la joven Vongola.-

-Tengo entendido que usted esta comprometida con el segundo hijo de la familia Shimon.-

-Así es.-Contestó su padre.-

-Podría decirles que mandarán a sus dos hijos aquí, para tener más SF.-

-Dudo que mi buen amigo Enma quiera poner a sus hijos aquí.-

-¿Por qué?-

-Porque zio Enma no le gusta mucho que los chicos estén tan familiarizados con la mafia.-Terminó Nicole.-

-Oh... es una lastima, nosotros ayudaríamos a que sus chicos fueran mejores en el mando.-

-Les creo.-

-Bueno, señorita, le enseñaré donde estudiará y a sus compañeros.-

Los tres avanzaron al edificio SF, al entrar, había un salón de recepción con un televisor y distintos sillones. La segunda planta se encontraba la piscina, era templada. La tercera planta, los campos de entrenamiento. La cuarta planta el casino. La quinta planta las salas de relajación y la biblioteca. Y por último la sexta planta el salón. Al entrar se encontró con unos asientos de computación, y una maestra al medio, al entrar miro a los chicos.

-Hm, mucho gusto jovenes, lo siento con interrumpir su clase señorita Cecilia, les presento a la joven Nicole Vongola, será su compañera a partir de mañana.-Todos miraron a la castaña, cuando Vincent se levanto para abrazarla.-

-Llegaste, mi niña preciosa, ¿cómo estuvo Japón?-

-Bien, estaba frío, y eso, ¿cómo a estado tu conquista?-

-Oye, cambie y lo sabes.-

-Seguro.-

-Hola, zio Tsuna ¿cómo ha estado?-

-Hola Vincent, bien ¿y tú?-

-Bien, aburriendome, menos mal que trajeron a la linda.-

-Sí, pero debes cuidarla.-

-Se lo juro, mi primita no dudará en estar feliz.-

-Gracias.-

-Bueno, señor Cavallone vuelva a su lugar.-Dijo Stefana.-

-Sí, Minerva.-La mujer ardió en su lugar y Nicole aguanto su risa mientras que su papá le tapaba la boca.-

-Bueno, chicos, presentence.-

-Nicola di Rosa Morte.-Dijo un pelinegro, bastante alto.-

-Francesco Girasole.-Dijo el rubio a su lado.-

-Luna Miraggio.-Contestó una castaña.-

-Rosetta Garofano.-Contestó una chica peliroja.-

-Mucho gusto, Nicole Vongola, Nikki para los amigos.-Dijo sonriendo la Vongola.-


Tarde mucho! Eeeeeee! Bueno, ahora estoy de vacacioneeees eeeeeee! Bueno, ya los quiero, espero que les haya gustado, nos leemos.