Capítulo 3: Sentimientos y... ¿traición?
Hacía ya una semana que la misión empezó, esta noche fue Sai quien hizo la guardia, Naruto y Sakura compartían tienda, y como no, Kakashi y Kage la compartían, en esta última tienda sus ocupantes parecían no poder dormir.
- ¿Estás segura que notas la presencia de los Uchiha? – Le preguntó a la chica mirando fijamente sus suaves facciones.
- Sí, estoy completamente segura. – dijo pasándose una mano por su suave y largo pelo negro.
- ¿Qué te pasa? – preguntó al verla demasiado apagada
- Tengo miedo de no poder cumplir la misión – dijo cerrando los ojos al contar su debilidad, y como tenía como costumbre para relajarse empezó a cantar con voz muy baja haciendo que Kakashi se maravillara por su dulce voz y relajara hasta tal punto de quedarse dormido.
Después de cantar miró a Kakashi y vio que se quedó profundamente dormido, se acercó más a él y hundió la cara en el pecho de Kakashi, respirando el aroma que, aún que ella no estuviese dispuesta a admitirlo, extrañó tanto durante su misión, a que ese aroma la relajaba profundamente haciéndole olvidar todos sus temores, además, Kakashi era muy cálido y una almohada muy cómoda, ese era uno de sus más preciados secretos, sabía que si lo admitía Kakashi lo podía llegar a usar en su contra o incluso burlarse de ella por ser tan infantil en ese aspecto.
(Sueño)
- Kage, voy a enviarte a una misión que tan solo tú puedes realizar, debes ir a una ciudad civil para investigar una extraña energía que parece estar sellada, viene de un antiguo templo y tendrás actuar cuando esa energía se active. - Dijo el Hokage junto con una seria expresión haciendo un breve resumen.
- Entiendo – contesté haciendo una suave reverencia y desapareciendo del despacho para llegar a una sala tan oscura que ni podía diferenciar las formas de lo que me rodeada.
- ¡Nos estás traicionando! – escucho la voz de mi madre.
- ¡Cuando te vayas será mejor que no vuelvas a no ser que quieras morir a nuestras manos! – Escucho el grito de mi padre.
Vuelvo a desaparecer para aparecer ahora en el bosque de Inuyasha, pero hay algo raro, todo el bosque está completamente destruido y con los cadáveres de mis compañeros: Sango y Miroku juntos abrazándose, Shippo y Kirara al lado del pozo, Kikyo e Inuyasha unos metros adelante bajo las raíces del árbol sagrado, Kouga y sus compañeros de clan decapitados y esparcidos por todo el campo, Sesshomaru, Jaken, Rin, todos los que había jurado proteger en esta época estaban muertos, frente a mí.
No pudiendo ver más este espectáculo me gire dándole la espalda a los cadáveres de mis compañeros. No debía ser débil.
- Kukuku ¿Cómo te sientes al ver a tus amigos así pequeña sacerdotisa? – veo como ante mi aparece alguien con una piel de babuino preguntándome esa estupidez.
- La muerte es parte de la vida, ¿Por qué debería de sentir algo por ello? – respondo tratando de no tener ninguna debilidad frente al enemigo tal y como me habían enseñado.
- Estoy seguro de que no pensaras lo mismo ahora – dice mientras tras de él aparecen los cadáveres de mis compañeros ninjas, mis hermanos y por último pero no menos importante el cadáver de Kakashi, todo lleno de sangre, mutilado.
-K-Kakashi – digo mientras mis lágrimas salen sin poder detenerlas.
- Veo que no ha servido de nada el tiempo que dedique a tu formación, ha sido un desperdicio de tiempo. – dice dejando ver sus ojos y dejando su voz más clara.
- Padre – digo sin aliento al ver sus ojos y escuchar claramente su voz.
- ¿Recuerdas lo que dije tiempo atrás? – Me pregunta con una sádica sonrisa - ¡Muere! – dijo abalanzándose ante mí a la vez que yo cerraba mis ojos esperando ese ataque que acabaría conmigo.
De pronto, siento como unos brazos me rodean y me protegen de mi padre, mis lágrimas no paran de caer, ya no tenía ninguna razón por la cual vivir, en realidad ansiaba estar con mis compañeros aunque eso significara mi muerte.
- Tranquila, nunca estarás sola, siempre estaré contigo para protegerte, te lo prometo. – escucho como me dice al oído la persona que me tiene en sus brazos.
Su voz hace que todo lo de alrededor nuestro desaparezca para aparecer de nuevo en el bosque de Inuyasha pero en perfectas condiciones con todos mis compañeros vivos y sonriéndome. Al alzar la vista, y ver quien me rodea con sus brazos hace que finalmente me tranquilice, sabiendo que costara lo que costara cumpliría su promesa.
- Gracias Kakashi – Digo dándole una sonrisa sincera – "¿Desde cuándo puedo sonreír así?"- pienso mientras las fuerzas se me van y aflojo el agarre que ni me había dado cuenta que tenía en su chaleco.
(Fin sueño)
Kakashi despertó con una sensación muy cálida, al ver que dentro de una hora se pondrían en marcha de nuevo, pensó que debía de darse un baño en la fuente termal que estaba casi al lado del campamento, intentó moverse todavía medio dormido, ya que podía confiar en Sai a la hora de hacer las guardias, cuando notó que no se podía mover por un peso encima de él, bajo la cara para ver a la chica de sus sueños profundamente dormida con la cara enterrada bajo el hueco del cuello y con las manos en su pecho, ahora ya entendía la razón por la cual había dormido tan bien esa noche y todas las noches que pasó con ella, era ese perfume a jazmín, lo relajaba hasta tales extremos que fuera podía estar teniendo lugar la peor de las guerras que él no se enteraría, pero algo le llamó la atención, notó como su pecho estaba un poco húmedo, se fijó más y vio cómo su ángel estaba llorando en sueños, no soportaba verla así de mal, así que la abrazó fuertemente pero con cuidado y respiró el aroma de su cabello susurrándole palabras tranquilizadoras, como que no se preocupara, que no pasaba nada o que nunca estaría sola ya que siempre estaría a su lado.
Al ver como se relajó y aflojó el agarre, la dejó tapada con sus mantas, no sin antes darle un suave beso en la frente, y se dirigió a bañarse.
- Voy a bañarme – dijo lo suficientemente flojo para que tan solo Sai lo escuchara.
- Oído – dijo con su habitual tono
No podía dejar de pensar en ella, la chica de la cual siempre había estado enamorado, una vez que Obito murió, Minato la trajo diciendo que ella era la nueva incorporación del grupo, habían ido juntos a la academia, pero ella en vez de estar en un grupo como todos sus compañeros de clase, incluido él que era considerado un genio, se fue con un grupo de Jounins a cumplir una importante misión, ella, junto con él era el estudiante más talentoso de esa promoción, a ella se le conocía como la princesa de hielo, no demostraba sentimientos, nada más salir de la academia ya se le confió la importante misión de matar a un famoso ninja de la niebla, se podía decir que todos los de su edad le temían ya que parecía haber sido entrenada para matar más que para proteger el pueblo. A medida que fue pasando el tiempo vieron que si era verdad que no demostraba sentimientos, también vieron que, cuando por fin confiaba en sus compañeros se comportaba de una forma más cálida, haciendo que le cogiera más cariño del que ya le tenía desde que se conocieron de pequeños. Cada sonrisa, cada mirada, y cada palabra que ella le dirigía a él, hacía que se enamorara cada vez de forma más profunda, pero ella parecía no dase cuenta, en ese aspecto ella era muy inocente e ingenua.
También recordó la forma en la que se hizo rival Gai, Gai estaba enamorado también de su princesa, pero esta tampoco de daba cuenta y, como ella se llevaba "bien" con todos los del equipo un día le preparó la comida y se lo entregó después de que entrenara, cosa que Gai vio y en ese instante pensó que ella estaba interesada en él, cosa que no era verdad ya que ella parecía indiferente cada vez que Rin o cualquier otra chica del pueblo se acercara a él con intención de salir juntos.
Otras de las cosas que más recordaba fue como se sentían sus manos cuando ella curaba sus heridas cuando ella iba a su equipo ANBU, la forma en la que se comportaban haciendo pensar a todo el mundo que salían juntos, pero eso solo era un juego, ella se lo confirmó el día que se marchó para cumplir esa misión que hizo que no se vieran en años, la tarde antes de partir, tenía pensado decirle como se sentía, cosa poco común en él , pero al preguntarle sobre el amor ella dijo que era un sentimiento estúpido que solamente te hacia ser más débil, y que ella no se enamoraría nunca ya que eso solo le causaría problemas , y después de eso se fue, y no la vio hasta que la hokage le envió a esta misión junto con ella.
-~-~- (En el campamento)
Kage abrió los ojos, se estiró y no tardó nada en notar que le faltaba algo, y ese algo era más bien alguien, Kakashi. Se cambió rápidamente y se puso la máscara, esta vez se trenzó el pelo como Bankotsu y procuró tener armas extras ya que sentía que pronto tendrían el tan esperado encuentro, al salir de la tienda vio que Kakashi y ella no eran los únicos en estar despiertos, Sai, parecía haber estado haciendo bien la guardia, y encima ahora que tenía una hora para descansar, seguía haciendo guardia, a los dos minutos vio como Sakura salía de la tienda compartida con Naruto y las dos se dispusieron a hacer el desayuno mientras los chicos desmontaban el campamento, faltaban solamente tres minutos para que el desayuno estuviese listo cuando Kakashi apareció, tuvieron un desayuno tranquilo, todo lo tranquilo que podía ser al estar tres miembros del equipo intentando ver a los dos ninjas enmascarados sin sus máscaras, aún que como siempre, fallaban en el intento.
Pasó casi medio día que andaban siguiendo a Kage, a esas alturas los más jóvenes ya se andaban quejando de que tenían hambre, pero parecía que esta vez, Kage no les daba el sermón que les decía cada día, eso hizo que se extrañaran preguntándose si no se encontraba bien, cuando Kakashi preguntó:
- ¿Pasa algo Kage? – Dijo al ver que se quedó parada mirando hacia la dirección de donde el recordaba que había un claro.
- Están en el claro, ellos saben que estamos aquí, están preparándose para luchar. – dijo con una voz sin sentimientos, tal y como Kakashi la había conocido.
Sin esperar a más Naruto y Sakura empezaron a correr, Sai los siguió para asegurarse de que no le pasaba nada a ningún miembro de su equipo, aún que él no se preocupaba por Kage ni Kakashi sabiendo que eran incluso mejor que el mismo. Detrás de ellos Kakashi y Kage se subieron en un árbol que estaba en el límite del claro, por lo que podían ver el pequeño enfrentamiento que tenían.
- Ya podéis volver a la aldea, ya sabemos que Itachi no nos traicionó. – dijo Naruto intentando hacer que su mejor amigo volviera con ellos.
- Ya, pero yo sí, me fui con el enemigo y ataqué a muchos ninjas de la aldea. – Respondió con el sharingan activado y mirando fijamente a sus antiguos compañeros de equipo.
- Sasuke, nadie piensa eso de ti, debes confiar en lo que te decimos. – Suplicó Sakura a Sasuke y viendo como no accedía miró a Itachi.
- Si él no quiere no lo obligaré, no lo dejaré solo, además que me asegura de que es verdad, ahora mismo no puedo confiar en vosotros, la verdad es que ahora ya no hay nadie en quien confíe excepto mi hermano. – Dijo no queriendo traicionar la confianza que su hermano le tenía después de tanto tiempo enfrentados.
Kage viendo que si la cosa seguía así no avanzarían, hizo una barrera que los impedía salir de allí y que también impedía a todo el equipo excepto ella entrar.
- Ves, no podíamos confiar. – dijo Itachi activando ahora su sharingan y así poder ver que por culpa de una barrera rosada no podían salir del lugar.
- Habéis bajado la guardia, eso os podría costar la vida. - dijo entrando en la barrera haciendo que los dos Uchiha se pusieran en posición de combate.
- ¿¡QUE!? – exclamó Naruto viendo como comenzó a atacarlos, luchaba contra los dos sin ni siquiera romper a sudar, parecía que no hacia ningún esfuerzo por mantener ese alto nivel de lucha.
- ¡LA HOKAGE DIJO QUE NO QUERIA BAJAS EN EL EQUIPO! – Gritó la peli rosa viéndose incapaz de entrar en la barrera, en momentos como este se sentía inútil.
- Y no las habrá, ellos no son parte del equipo, quizás uno lo fue en el pasado, pero renunció a su puesto y han dicho no querer volver – dijo sabiendo que lo que dijo hizo tanto a Sakura como Naruto gritar más fuerte mientras golpeaban la barrera mientras de los ojos se les escapaban pequeñas lágrimas. Por otro lado Sai estaba impresionado, parecía uno de sus antiguos "compañeros", en ese momento parecía estar capacitada como él, sin sentimientos, paro con la diferencia de que aun así parecía tener personalidad a diferencia de él.
Vieron como la lucha se intensificaba, Sasuke saco su Chokutō, y de un momento a otro la lucha se volvió más complicada, ya que Kage sabía lo que podía ocurrir si esa espada llegaba a hacerle un corte, por poco que fuese. Al final se dio cuenta de que ellos eran más fuerte de lo que ella pensaba, cada vez se movía más lento, cuando Itachi le tiró un kunai a la cara apenas lo pudo esquivar y rompiendo la máscara, dejó de moverse, su pelo le cubría el rostro por lo que nadie podía verle y Sasuke la apuñaló en el estómago aprovechando que estaba quieta, a él no le hubiese gustado hacerlo de esa forma, pero él sabía que si no lo hacía así su hermano y el podían perder, vio como la chica no se movía y no emitía ningún sonido, probablemente efecto de su jutsu, haciendo que Kakashi quien estaba viendo eso desde el borde de la barrera se preocupase mucho, pero después todos los presentes vieron sorprendidos como, poco a poco, Kage se movía de nuevo, al levantar el rostro vieron a una hermosa chica con una sonrisa y un extraño brillo en sus ojos, vieron como Sasuke enfurecido de que su técnica no le hiciera efecto se disponía a atacarla de nuevo, pero esta vez con kunais, cuando, su hermano se interpuso entre la chica y él, impidiendo así el ataque.
¡Alto! – Gritó a su hermano interponiéndose entre este y la chica.
