(Kakashi POV)

Poco a poco me fui despertando, era extraño no recordaba haberme dormido, ni tan siquiera recordaba tener sueño. Al levantarme me dio un mareo, eso no era normal, tenia que estar enfermo, miré a los dos Uchiha con los que me vi obligado a compartir habitación y noté que parecían estar profundamente dormidos, eso tampoco era normal, entendía que Sasuke al confiar en su hermano durmiese más profundamente de lo normal aun que no tanto, además, Itachi ya tendría que haberse despertado para vigilar que no me acercara a su querida hermana, al notar que la casa estaba demasiado silenciosa decidí investigar, me dirigí hacia la cocina y observe que nadie parecía estar despierto ya que no había ninguna nota diciendo que la señora Higurashi estuviese de compras, poco a poco fueron bajando y presentándose en la cocina, y todos parecían haberse dormido sin tan siquiera darse cuenta y haberse despertado mareados, a esas alturas yo ya me había dado cuenta de que Kagome no estaba en los terrenos, estaba algo preocupado ya que había la posibilidad de que Orochimaru se la hubiese llevado, eso explicaría el porque nos habíamos dormido todos tan profundamente, podían habernos envenenado para hacer el trabajo mucho más fácil.

-.-.- (Normal POV)

Estaban todos ya reunidos en la cocina, todos los ninjas parecían estar confundidos, y preocupados al darse cuenta de la desaparición de Kagome.

- ¿Alguien sabe dónde está Kagome? – preguntó un muy preocupado Naruto

- No, pero esto no tiene buena pinta, todos nos hemos quedado profundamente dormidos y hemos sentido mareos al levantarnos, eso puede ser un efecto secundario de habernos inducido a un sueño profundo para no notar la ausencia de Kagome hasta que fuese demasiado tarde. – Explicó Itachi a medida que se le activaba el Sharingan.

- ¡¿Qué?! – Exclamó el rubio haciendo que Shuppo tuviese que taparse las orejas a causa de su mayor sensibilidad auditiva – ¡Tenemos que buscarla! – dijo en un tono un poco mas bajo al darse cuenta de que había molestado a Shippo con su grito anterior.

- Yo no creo que nos debamos preocupar… - dijo el demonio

- ¿Porque lo dices? – preguntó el joven de los Uchiha

- Creo que es donde está, no es un sitio muy peligroso y además, habéis dicho que ella es la mejor kunoichi que ha existido,… - dijo mientras veía como su abuela empezaba a preparar las toritas que tanto le gustaban para desayunar.

- Shippo-kun, ¿Tu sabes dónde está? – preguntó amablemente Sakura.

- Si, creo que sé dónde está. – Contestó con una sonrisa.

- ¿Dónde? – Preguntó Sai sabiendo que si no se lo preguntaban directamente estarían todo el día haciendo preguntas a las que el no respondería claramente.

- Estoy casi seguro de que está en el Sengoku jidai. – Contestó finalmente recordándoles asi que aquel era el lugar donde cumplió su misión.

- Bien, parece que tendremos que ir – dijo Yamato viendo que la mayoría de sus compañeros parecían tener ganas de estar cerca de la "princesa de hielo" - ¿Cómo podemos llegar hasta esa época?

- Solamente tenemos que pasar por el portal. – dijo mientras devoraba las tortitas que su abuela le había dado, y viendo como su tanto su abuela como su tío parecían no estar preocupados sabiendo que ella estaría bien, ya que lo más posible es que estuviese de visita al otro lado del pozo.

- ¿Nos puedes llevar hasta ella? –preguntó Kakashi cuando vio que acabó de comer de la forma más amable posible sabiendo que su princesa tenia un gran cariño a ese pequeño

- Sí – dijo mientras salía seguido de los dos equipos ya con sus mochilas preparadas, vio divertido como se quedaron mirando el pozo, y más aún cuando les dio una hoja que contenía un poco de su energía a cada uno.

- Shippo-kun ¿Qué representa que tenemos que hacer con esto? – preguntó Sakura intentando sacarle algo de información de porque se encontraban frente a un viejo pozo con una hoja en la mano.

- Saltar al pozo, esa es la forma que viajamos en el tiempo. – respondió el pequeño tirándose por el pozo sin esperar más, los ninja sorprendidos vieron como un destello azul cubrió el fondo del pozo y desapareció, sin esperar más decidieron probar de pasar por ese extraño portal del tiempo.

Al salir vieron que se encontraban en un bosque, vieron de lejos el mismo árbol que en el santuario, estaban muy ocupados mirando los alrededores en busca de posibles enemigos cuando de pronto Shippo, saltó a los brazos de Sakura y habló.

- Será mejor que vayamos para el pueblo, seguramente Inuyasha ya se ha dado cuenta de que estáis aquí gracias a vuestros olores, el mio está oculto por lo que no lo sentirán y mamá también debe haber sentido nuestras auras, por mucho que intente ocultarla siempre me siente.

Siguiendo las instrucciones del pequeño zorro, en poco tiempo llegaron a un pueblo y se pararon frente a una cabaña, observaron como de ella salían: Una anciana sacerdotisa, una sacerdotisa más joven que tenía un leve parecido a Kagome, una mujer con un boomerang enorme en su espalda, un gato de dos colas, un monje, un chico/perro vestido de rojo y alguien que parecía ser un Inuzuka con un brazo alrededor de la cintura de Kagome.

En el mismo instante en que vieron eso, cuatro de los recién llegados se pusieron tensos al notar ese hombre tan cerca de Kagome, como si la estuviese reclamando como suya, los Uchiha activaron rápidamente su Sharingan, Naruto soltó un gruñido advirtiendo que se separase de ella inmediatamente y Kakashi dejó ver su Sharingan dándole a Koga una mirada que haría huir a muchos demonios, se relajaron un poco al ver como Kagome se separó de ese individuo se acercaba lentamente hacia ellos.

- Tranquilizaos – mandó a los cuatro shinobis, sorprendiendo así a sus antiguos compañeros al vero como unas personas que parecían tan intimidantes hacían todo lo posible para contentar a Kagome, fue en ese preciso instante en el que se dieron cuenta de que ella tenía que ser muy querida y poderosa para que gente como esa le hiciera caso.

- Kakashi, acompáñame – dijo Kagome mientras partía en dirección al bosque de Inuyasha – Durante mi ausencia no quiero peleas ¿Entendido? – dijo enviando una mirada que paralizó a todos los presentes.

Caminaron en silencio, los dos parecían estar cómodos con ello, pero a la vez Kakashi estaba muy nervioso pensando el porqué de esta repentina "reunión", se puso más nervioso al pensar que podía estar molesta por decir que ella era su novia y besarla cuando la "defendió" de ese tal Hojo, pero tenía algo muy claro, él no se disculparía por ello, él solamente admitiría sus sentimientos hacia ella, ya era hora de ser valiente y decirle que desde hacía mucho tiempo nada más podía pensar en ella como su futura esposa.

Estuvo apunto de chocar con ella de no ser por sus reflejos, se paró de golpe y se giró hacia él bruscamente, le miraba a los ojos y se sorprendió al ver dolor en sus ojos, la única emoción que pasó a través de su mascara de frialdad, esa emoción que vio tantas veces por culpa del clan Uchiha, sin esperar a que hablase le dio un fuerte abrazo intentándola tranquilizar, de repente notó como sus hombros temblaban y su camisa se mojaba ligeramente, al notar eso estuvo apunto de entrar en pánico cuando Kagome alzó la cabeza para mirarle directamente a los ojos.

- Kakashi… - dijo intentando no llorar frente a él, odiaba las pocas veces en las que no podía controlar su cuerpo ni ese sentimiento que no sabia describir, ese sentimiento que le hacia llorar, como cuando vio a Souta, o como cuando pensó que sus hermanos la odiarían por haber desaparecido de sus vidas – Y-yo creo que te amo. – dijo casi susurrando y derramando inmediatamente más lagrimas, si no llega a ser porque estaban tan cerca Kakashi no podría haberlo escuchado, pero él lo escuchó, dentro de él sintió algo muy cálido, su pequeña princesa sentía lo mismo, y lo más importante, pese a no saber mucho sobre sentimientos y emociones se lo había dicho.

Sin poder contenerse más se bajó la mascara y besó lentamente, con mucha ternura, temiendo que fuese un sueño, y si lo era no quería despertar de él, con su lengua intentaba memorizar el dulce gusto de su boca, y explorar cada rincón de ella, al separarse por falta de aire y abrir sus ojos vio a la mujer más hermosa del mundo delante de él, tenía un muy leve sonrojo haciéndola ver como más tierna de lo que él podía recordar, vio como abría la boca para hablar, pero sin esperar a dejarla hablar volvió a besarla, esta vez con mas furia, más pasión, le intentaba transmitir todos esos sentimientos que estuvo guardando durante años, dándole todo ese amor que no le pudo dar, la acercó más a su cuerpo colocando, Kagome tenía la espalda apoyada en el árbol de dios, con las piernas envueltas alrededor de Kakashi, Kakashi tenía un brazo en su cintura mientras con el otro empezó a acariciarle los muslos, Kagome mientras tanto tenía una mano en su duro pecho y otra enredada en el suave pelo plateado, se separaron una vez más por falta de aire mientras seguían con sus caricias y mientras Kakashi daba suaves besos por todo el cuello de la joven sacerdotisa. Poco a poco Kagome fue bajando de Kakashi, mientras intentaba poner nombre a todos esos sentimientos y emociones que parecía querer correr por todo su cuerpo, estaba preparada para lo peor, para que el dijese que solamente la quería usar, que tan solo la veía como a un simple objeto, pero cuando escuchó un suave: "Siempre te he amado" salir de los labios de Kakashi sintió algo en su estomago, parecía como si tuviese miles de mariposas en dentro de su estomago, queriendo disfrutar de esa tranquilidad y esa sensación decidieron quedarse durante un rato en ese lugar.

-.-.- (Cabaña de Kaede)

Cuando Kagome y Kakashi se fueron Sango les hizo entrar en la cabaña, observaron como todos los recién llegados miraban a todos lados como buscando peligros, trampas ocultas en esa pequeña cabaña, a Sango no le sorprendió ya que su padre ya le había explicado como todos los shinobis ponían trampas por toda su casa para mantener a los enemigos lejos de su familia. Estuvieron durante un buen rato en silencio, viendo como los Uchiha examinaban a cada uno bajo su Sharingan, cuando de pronto Kaede decidió romper el silencio.

- Así que vosotros sois los compañeros y familiares de Kagome – afirmó la anciana

- Hn – dijo Sasuke fijando su mirada en Koga

- Sasuke y yo somos sus hermanos pequeños – dijo intentando ser un poco más amable que su hermano menor.

- Entonces se podría decir que sois mis hermanos pequeños ¿verdad? – Dijo el demonio lobo haciendo que todos temiese por su seguridad al decir eso a personas que claramente sobreprotegían a Kagome – Ya que pronto Kagome y yo nos casaremos, adoro a mi mujer. – dijo haciendo que tanto Naruto, Sasuke e Itachi le mandaran una aterradora mirada

- Ni te atrevas a acercarte a mi hermana, si lo haces tendrás una muerte lenta y dolorosa, y créeme, se como hacerlo, me han entrenado los mejores, entre ellos mi hermana. – explicó Itachi pensando en utilizar Tsukuyomi para torturarlo o mejor torturarlo para más tarde dejarlo morir a manos de los demonios de la zona.

Todos se relajaron un poco al sentir que tanto Kakashi como Kagome se dirigían hacia la cabaña después de casi una hora de intensas miradas y amenazas.

- ¿Así que me seguisteis porque os lo ordenaron? – quiso confirmar después de haber estado hablando de vuelta a la aldea, después de que hablara con Kakashi se pasaron dos semanas en el sengoku y otra en el santuario Higure, Shippo se les había unido al grupo y se encontraba en hombros de Naruto, ahora estaban a dos días de la aldea, en el bosque más peligroso del país del fuego, temían que si pensaba en que no tenían confianza en ella se enfadara con ellos o dejase la aldea así que hicieron que Itachi intentase arreglar las cosas.

- No es lo que tú crees Gome… - empezó cuando una explosión le cortó de golpe, miraron hacia la esa dirección y vieron a Orochimaru juntamente con un hombre de pelo negro rizado y unos ojos rojos capaces de rivalizar contra el Sharingan. De la nada empezaron a salir ninjas del sonido, y poco a poco los fueron alejando de Kagome por mucho que intentasen quedarse junto a ella.

-.-.-.- (Kagome POV)

Vi ante mí a Orochimaru juntamente con Naraku, aunque no se me notase estaba muy sorprendida de ver a este último ya que estuve segura de que entre Sesshomaru y yo acabemos con él, al ver como se acercaban a mí intenté pensar algo que hiciese que mis compañeros no estuviesen en peligro, me relajé un poco al ver como Naraku hizo una barrera alrededor de los tres (Orochimaru, Naraku y Kagome) una vez escuché a Orochimaru me relajé un poco más.

- Una vez la barrera se ha creado mis aliados se han ido, esto solamente ha sido una distracción para poder hablar a solas los tres. – me dijo la asquerosa serpiente

- ¿Qué queréis? – pregunté mientras intentaba pensar en algún plan que asegurara la seguridad de mis compañeros.

- ¿Eso dices después de 500 años? ¿Ni me preguntas porque estoy vivo? – me preguntó Naraku mientras se acercaba más a mí.

- Seguramente es cosa de Orochimaru. ¿Ha sido con el Edo Tensei? – pregunté sabiendo la respuesta por el aura de Naraku

- Si, es sorprendente como puedes llegar a descubrir cosas que el resto de personas tardarían meses en darse cuenta… - me alabó Orochimaru.

- ¡Decídmelo ya!, ¿Qué queréis? – exclamé harta de tantos rodeos.

- Únete a nosotros, es lo mejor que puedes hacer, y esta vez sé que lo harás. – dijo haciendo una señal para que Naraku hablara.

- Esta vez la vida de tu querido mocoso y la de tus compañeros están en juego, y sabes que o cumplo mis amenazas, ¿O quieres que te recuerde a todos los que maté hace más de 500 años? – dijo con una siniestra sonrisa

- ¿Qué tengo que hacer? – pregunté rindiéndome, al fin y al cabo sabía que era cierto, y ahora que empezaba a tener una relación con Kakashi no quería que él muriese por mi culpa, y tampoco permitiría que hiciesen daño a mi familia si yo lo podía evitar.

- Sabía que no nos defraudarías, escucha atentamente – dijo Orochimaru mientras me explicaba que de ahora en adelante estaría igual que Sasuke mientras él estuvo a sus órdenes, por lo tanto sería enemiga de Konoha y mandarían a antiguos compañeros míos a matarme, cosa que no sería problema, ya que, con mi nivel podría despistarlos a todos sin tener que matarlos.

Después de estar "hablando" y "negociando" durante un cuarto de hora todos los términos del acuerdo, después de eso Naraku dejó caer la barrera y vi a todos mis compañeros y familiares mirándome entre sorprendidos y preocupados, sin decir nada Orochimaru desapareció dejándome atrás junto con esa estúpida araña, la cual cogiéndome de la cintura usó su nube de miasma para que pudiésemos desaparecer.

-.-.-.- (Base subterránea de Orochimaru, Villa del sonido)

(Normal POV)

¿Cómo podía la esfera traer de nuevo tanta tristeza? ¿Es que acaso no tuvo suficiente ya? – pensó Kagome mientras seguía a Naraku y Orochimaru por esos pasillos subterráneos. Se pararon frente a una puerta que tenía el sello Uchiha, probablemente la antigua habitación de Sasuke, sin decir nada se metió a la habitación y cerrando bruscamente la puerta, después de ponerle el seguro para hacerles saber que quería estar sola empezó a observarla más detenidamente, era una habitación bastante amplia pero sencilla, había una cama bastante grande situada en medio, con una pequeña ventana o más bien conducto de ventilación encima del cabezal, en cada lado había mesitas de noche con compartimentos secretos para esconder las armas en caso de emergencia, al lado derecho de la cama había una puerta que deba hacia el baño, en el lado izquierdo una diana dibujada usada para pasar el rato y en la pared contraria de la cama había un armario que daba a un pasillo secreto para evacuar en casos extremos en los que no pudieron deshacerse de los atacantes, en fin, la habitación era muy sencilla, lo propio de fugitivos, cuando estuvo segura de que no había nadie cerca de ella se relajó un poco más y se fue a duchar, miró en el armario para ver la ropa que tenía, vio que había una ropa que tenía el sello Uchiha, probablemente la ropa con la que Sasuke vino años atrás para estar con Orochimaru, parecía quedarle bien de tamaño, al fin y al cabo ella era más baja que sus hermanos, después de darse una rápida ducha, se sentó a la cama y empezó a tirar kunais mientras recordaba su infancia, su pasado, después de que varias horas pasaran dejó de tirarlos para tumbarse en su cama y quedarse dormida rapidamente

Tiempo después eso se convirtió en una rutina después de entrenar y comer, después de un mes de haber llegado a esa base para proteger a sus seres queridos Orochimaru le dio su primera misión, sería ir en busca de un demonio que se había escondido de los humanos pero que, aun así, él sabía que existía gracias a Naraku.

Al llegar notó que ese demonio parecía tener un objeto que hacía que fuese indetectable aún con sus habilidades, Orochimaru y Naraku vinieron a ver la razón de su tardanza cuando vieron que cuatro grupos de Konoha venían hacia ellos, era el grupo de Kakashi, el de Gai, el de Itachi y otro en el que había otra Hyuga, este equipo juntamente con los compañeros de Gai se pusieron en guardia, pero el resto, sus compañeros y Gai no se pusieron en guardia, se quedaron sorprendidos de verlos allí, de verla allí.

- ¡Kagome! – exclamó Naruto dando un paso hacia delante, al ver como ella le miró de una mala forma continuó – Por favor, ven con nosotros, no pasa nada seguro que la abuela Tsunade te aceptará de nuevo, todos queremos que vengas otra vez con nosotros, ¿tú no quieres eso, no sientes ganas de estar con tus hermanos?.

- No tengo sentimientos, me han entrenado para ser un arma destinada a ganar la guerra para tener el control de Konoha y matar a todos los que se opusieran a ello. Hasta que me revelé, empecé a matar por gusto, de ser un arma pasé a ser una asesina con ganas de sangre, con ganas de matar a todo el que fuese lo suficientemente fuerte como para luchar contra mí, a torturarlos antes de matarlos finalmente. ¿Sabéis cómo? Fácil, matando a todos sus seres queridos delante de aquella persona. – dijo alejándose de sus antiguos compañeros.

- ¡No es verdad, tú no eres así! – exclamó Kakshi al ver como se alejaba entre esos detestables seres.

- Odio cuando creen saber cómo soy, en todo este tiempo en el que hemos estado juntos nada más estaba esperando a tener la oportunidad de encontrar alguien que compartiese mis ansias de sangre. – dijo parándose y girando lentamente para mirar a los ojos desorbitados de sus hermanos – Debéis dar gracias a padre y madre por estar vivos – al ver la expresión desconcertada de sus rostros prosiguió – Nada más nacer, tuve ganas de mataros. Itachi, contigo estuve a punto de conseguirlo, pero madre tenía que intervenir para estropearlo todo, después cuando Sasuke nació parecían haber aprendido ya la lección, es por eso que madre no lo dejó solo en ningún momento.

- ¡¿Entonces por qué no nos mataste juntamente con nuestra madre?! – preguntó Sasuke en shock sin podérselo creer

- Los del clan me daban buenas misiones, si mataba a madre todo acabaría, pero con vosotros era otra cosa, apenas erais unos recién nacidos, los ancianos no se enfadarían. – dijo mientras se giró de nuevo dispuesta a seguir su camino hacia su base dejando tras de sí a dos equipos muy aturdidos a causa de la información obtenida de su ex-compañera.

Vieron cómo se alejaban y como de repente un monstruo verde salía de los árboles para atacarlos, Orochimaru y Naraku huyeron dejando a Kagome sola en la lucha contra ese demonio, para evitar interrupciones y que se hirieran hizo una barrera para que los ninjas no pudiesen entrar en esa batalla, fue luchando, pero ese demonio era más fuerte de lo que parecía y cuando le hizo una pequeña herida su cuerpo quedó paralizado, al no poderse mover el demonio siguió atacándola de forma cruel, pero aun así podía hablar.

- ¡Grita! ¡¿Por qué no gritas?! – preguntó el demonio enfadado.

- Eso no es nada, he tenido torturas peores – y en ese mismo instante se dio cuenta de que ese demonio se alimentaba del dolor, tanto del dolor pasado como el dolor del momento, pero se dio cuenta demasiado tarde, unos tentáculos salieron de su espalda y la rodearon, en esos momentos la barrera ya había caído pero los ninjas por temor a que la matara no intervenían.

- Es genial, nunca he visto a nadie, ni tan siquiera un demonio que hubiese sufrido tanto, tiene tanto dolor en ella, ni en mil años podría conseguir tanto dolor. – Al ver la cara de preocupación de la mayoría de los humanos presentes decidió hacerlos sufrir para tener más alimento y energía más adelante - ¿Queréis ver lo que le pasa? – preguntó a la vez que les enseñaba el pasado de Kagome.

-.-.-.- (Pasado de Kagome)

Edad: 5 años

Eran las cuatro de la mañana, era un día lluvioso y frío, no había nadie en las calles del pueblo, ni tan siquiera los grandes shinobis salían a entrenar, bueno, la verdad es que sí que había alguien, una pequeña niña, de ojos azules y pelo negro con reflejos azules, piel pálida con algunas heridas y aspecto frágil estaba entrenando en el patio trasero de la casa principal de su clan, que estaba equipado con todo tipo de material que se pueda llegar a usar en las formaciones, estaba bajo la atenta mirada de su padre y uno de los ancianos del clan que estaban sentados a salvo de la lluvia, repetía una y otra vez todos los jutsus Katon, hacía solamente meses que empezaron a enseñarle esos jutsus, ya que según los ancianos decían que como des de los cuatro años dominaba todas las formas del Sharingan a la perfección tendría la capacidad suficiente como para aprender a usarlos correctamente, lo único malo de aprenderlo era que no le dejaban copiar con el sharingan lo que acababan de enseñarle, tenía que aprenderlo esforzándose en ello cosa era muy difícil ya que entre que no le quedaba apenas chakra y también que por culpa de la lluvia sus ataques se debilitaban, y tenía que dominar esas técnicas a la perfección. Y lo más importante, juntamente con un compañero de su clase Hatake Kakashi se graduó ese mismo año.

Edad: 7 años

La misma niña dos años más grande, la cual había pasado a Chunin un año anterior, a los seis, estaba tirada en el suelo herida y ensangrentada, a su lado, de pie estaba su padre que parecía estar muy enfadado.

- ¡No sirves para nada! – Dijo su padre mientras le daba una patada en las costillas - ¡Es por eso que quería tener un chico, tu no sirves de nada eres inútil! Sin no llega a ser porque necesitamos tu poder nada más nacer estarías muerta. – Dijo dándole otra patada haciendo que tosiera sangre.

- Fugaku, la cena está lista – Dijo una muy embarazada Mikoto como si no viese absolutamente nada de lo que estaba pasando cuando sabía perfectamente lo que su marido hacía a la niña que todos los Uchiha parecían odiar, y esa niña por desgracia era hija de ambos.

- Bien – Dijo antes de dar un rápido vistazo a su hija – Ve directamente a tu habitación y estudia, no tienes derecho a comer, ha sido una batalla patética, unos simples ninja de la niebla casi te matan. – dijo girándose y dirigiéndose hacia la cocina para comer su cena dejando, tras de sí, a Kagome al borde de la inconsciencia a causa de la perdida de sangre.

Poco a poco un chico aparentemente de la misma edad de Kagome se le acercó y cogiéndola en brazos se la llevó hasta el baño de su habitación (La de Kagome) para curarle las heridas.

- Shisui, ¿Por qué haces esto? – preguntó en un tono monótono refiriéndose a que hacia ayudándola, mientras la dejaba en su cama, él parecía ser el único del complejo Uchiha, juntamente con Obito, que parecía que no la odiaba, es más se podía decir que él la llegaba a querer cosa que jamás en su corta vida le pasó, ni tan siquiera sus propios padres eran capaces de quererla, por lo que le sorprendía mucho que Shisui diera señales claras de quererla como si fuese un miembro más de la familia, no el arma de la familia como todos le llamaban.

- ¿Por qué no hacerlo? Eres mi prima, mi hermana no puedo dejarte en estas condiciones, ya que no puedo ayudarte a que no te pase nada, como mínimo quiero ayudarte a curar tus heridas, sabes que siempre podrás contar conmigo. – Dijo el muchacho dándole un abrazo al cual ella no correspondió ya que no sabía como hacerlo. – Será mejor que estudies, así no te castigarán más. – Dijo a la vez que salía de la habitación.

Edad: 13 Años

Su querido primo Obito murió, poco después de eso le asignaron ocupar su lugar, eso era una cosa muy difícil de hacer ya que no todos podrían acepar ese gran cambio, del dulce e inocente Obito a la princesa de hielo Kagome. Poco a poco fue entendiendo lo que significaba el compañerismo, pero a causa de las palabras de su padre diciendo los riesgos que podía conllevar para su futura misión decidió actuar con "normalidad" frente al clan.

Pocos meses después de ese incidente nació Itachi era un 9 de junio muy soleado y caluroso, era también el día más feliz hasta la fecha de Fugaku y Mikoto, después de haber sufrido un par de abortos durante estos años, al fin había nacido su primer hijo, y no tan solo refiriéndose al primer varón, lo consideraban el primogénito, ya que para ellos Kagome no era su hija. Todos los Uchiha visitaran al nuevo miembro del clan, todos menos Kagome que seguía con su entrenamiento para convertirse en la maquina de matar más perfecta que pudiese llegar a existir, así que como cada día prácticamente des de que nació estuvo entrenándose en entornos extremos, y con medios extremos que muchas veces la llevaron al borde de la muerte, todo eso juntamente con el maltrato de parte de todos los de su clan excepto Shisui hizo que no mostrara las emociones y que, poco a poco las fuera suprimiendo.

(Dos semanas después)

Dos semanas después de que Itachi llegara al complejo sus padres fueron a una reunión del clan, por lo que Itachi y ella se quedaron solos en la casa principal, hacia ya dos horas que la reunión había empezado por lo que supuso que estaban discutiendo sobre el uso que querían darle (a ella como arma) estaba pensando en las posibles misiones que le podían mandar, a los cinco años fue masacrar un clan enemigo de otra aldea, hacia dos días que había vuelto de otra misión casi idéntica, iba recordando los detalles de cada misión cuando su nuevo hermano se puso a llorar repentinamente, para ver que era lo que quería fue hacia la habitación a la que nunca fue, sin prestar atención a su entorno para investigar esa nueva habitación se quedó mirando al niño que lloraba tendido en la cuna tapado con una manta con el símbolo del clan, inmediatamente después de cogerlo el niño paró de llorar para mirarla con ojos curiosos mientras una de sus diminutas manos agarraba un mechón de pelo de su hermana y empezaba a reírse, no sabía como reaccionar ante eso, estaba muy confundida ya que no sabia como tratar con personas, y mucho menos con niños pequeños, lo tenía en brazos cuando su madre entró rápidamente a la habitación, al ver que tenía a Itachi en brazos palideció, vio como corrió hacia ella para arrancarlo de sus brazos y tras ella su padre vino para darle una bofetada.

- Ni se te ocurra tocar de nuevo a nuestro hijo, por mucho que te necesitemos no dudaré en matare si te veo cerca de él. – dijo Fugaku enviándole una fría mirada que apenas le afectó.

A partir de ese día lo poco que hacia junto con su "familia" ahora lo hacia todo separado de ellos, comía ella sola, entrenaba sola y nada más se reunía con ellos en las reuniones del clan en las que le explicaban como pensaban hacer el plan de ataque.

Edad: 18

Hacía ya un mes que tenía un nuevo hermano pequeño Sasuke, tenía las mismas normas que tubo mientras Itachi era más pequeño, no estar cerca de él, l único que parecía haber cambiado era que ahora era la encargada de entrenar a Itachi, pero cada vez que el volvía con alguna herida de cierta gravedad Fugaku la sometía a una tortura, ella se dejaba, a esas alturas ya no sentía nada, hacia años que había dejado de sentir nada más que no fuese odio hacia su familia.

Un día volvía a casa de una misión cuando el zorro de nueve colas atacó la aldea, el tercer hokage ordenó mantener a todos los jóvenes a salvo para asegurarse el futuro de la aldea en caso de que el resto de shinobis muriesen, al final de la lucha se supo que el cuarto hokage y su mujer habían muerto salvando a la aldea y a su hijo Naruto al cual habían metido al zorro dentro de él para salvar a todos, los únicos que sabían que Naruto era hijo del cuarto hokage fueron los presentes en la lucha además de Kakashi y ella.

Unos meses antes de eso tanto Kakashi como ella ascendieron a ANBU, Kakashi era el capitán y ella iba siempre con él, durante casi un año y medio estuvieron haciendo misiones juntos hasta que el tercer hokage decidió mandarla a una misión en Tokio, no sabia cuanto podía durar y la dificultad de esta por eso eligió a uno de los más fuertes de todos los de la aldea, al estar siempre afuera empezó a tener peleas con sus "padres" pero todo empeoró en la conversación de antes de ir hacia Tokio.

- ¡Nos estás traicionando!- le acusó su "padre"

- No es verdad – respondió tranquilamente

- ¡Si es verdad, y para colmo siempre estás con ese desgraciado por el cual Obito murió! – dijo mientras su madre estaba callada a su lado apoyando sus palabras – ¡Y encima le robó su ojo!

- No es verdad, Obito lo protegió porque él quiso y mientras agonizaba le dio su ojo para poder protegerlo y estar con él aún que muriese en ese mismo instante. – dijo levantándose "indignada" y dejando a sus "padres" con las palabras en la boca.

- Si sales por esa puerta ya no serás de la familia.- le amenazó Fugaku con lo que siempre le decía para que obedeciera, pero esta vez, ella no le haría caso.

- ¿Y cuando he sido parte de la familia? – preguntó mientras se levantaba dispuesta a marcharse.

- La próxima vez que te veamos te mataremos, daré la orden a todos los del clan para matarte nada más verte. – dijo Fugaku ignorando la pregunta anterior y viendo cómo se alejaba sin ni siquiera importarle el hecho de "traicionarlos".

Antes de partir quedó con Kakashi quien parecía tener algo que decirle.

- Hola Kagome – dijo con una suave sonrisa visible ya que no llevaba máscara, estaban el bosque de la aldea, en un claro donde en medio había un cerezo, en el cual estaban parados bajo él.

- Hola- dijo simplemente

- Así que te vas hoy… - cometó - ¿Cuánto tiempo estarás fuera?

- No lo sé- dijo de una forma tan fría como cuando la conoció.

- ¿Te pasa algo?, estás muy seria. Hacía mucho que no te comportabas así conmigo. – preguntó preocupado.

- No es nada importante, tan solo estoy un poco nerviosa por la misión – mintió para no decir nada sobre la pelea con sus padres.

- Tranquila, sé que lo conseguirás. Por cierto, te he hecho venir para preguntarte una cosa ¿Tu qué piensas sobre el amor? – dijo esperando saber su respuesta para ver si le podía decir lo que realmente quería preguntarle.

- ¿El amor?...Te hace débil – dijo haciendo ente medio una pausa para pensar como decirlo – Es estúpido, por culpa de querer a alguien puedes fallar en una misión, o dejar que te ganen, por eso no me pienso enamorar nunca, ya que eso me causaría muchos problemas. – dijo antes de irse hacia Tokio, o más exactamente hacia el templo Higure para hacerse pasar por la nieta del sacerdote, para ello tenía que hacer ver que tenía 14 años y estudiar con civiles, solo esperaba que la misión terminara lo más rápido posible.