Yo la llamo bella, porque bella es su alma, porque esconde en su mente pensamientos transparentes, y sus ojos inocentes de amores incandescentes,
Se mezclan en silueta de mujer incomparable.
EL DESTINO SIEMPRE ME LLEVA A TI
CAPITULO # 11
Por. Tatita Andrew.
-¿Qué pasó? Pregunto el rubio con un hilo de voz.
-Después de que mi padre supo que estaba embarazada me quería obligar a abortar, no podía permitir aquello mi madre quiso ayudarme pero no quería que se peleara por mi culpa. Así que abandone la casa fui a la casa de una amiga en donde me ayudo todo ese tiempo. Te juro que a pesar de todo trate de alimentarme de llevar un embarazo sano, el niño nació prematuro, tuvieron que asistirme de emergencia a las 32 semanas de embarazo. Lucho por su vida varios días pero era demasiado pequeño Albert si lo hubieras visto, era tan frágil y yo rezaba no podía hacer nada más por él.
Interrumpió su relato rompiendo a llorar recordando todo lo que tuvo que sufrir.
-¡Mi amor! la abrazo Albert sintiéndose impotente al ver el sufrimiento de su amada Candy. Lo único que lamento es no haber estado allí a tu lado para ti, y nuestro hijo. De solo pensar que tuviste que pasar por todo sola, me siento impotente si tan solo yo…
-No podemos cambiar el pasado Albert, nadie sabía lo que iba a pasar, después de un tiempo intente retomar mi vida me inscribí en la universidad donde saque mi título de doctora, pensé que de esta manera podía ayudar a las personas, aunque no pude hacer nada por mi propio hijo.
-¿Y tu padre?
-Al final terminaron por divorciarse tiempo después, mamá jamás lo perdono por lo que me hizo, incluso a veces también se siente culpable. Aunque parezca triste no tuve ningún tipo de acercamiento con él, solo hasta que supe que estaba muy enfermo y que iba a morir a causa del cáncer.
-No quiero verte sufrir más Candy, estamos juntos otra vez. Quiero estar contigo. Ser feliz a tu lado, formaremos una gran familia. Con muchos hijos quiero tener muchos niños con esos hermosos ojos tuyos.
De repente ella se levantó con cara de espanto.
-Albert a pesar de todo lo que te contado no puede ver nada entre tú y yo. Es mejor que cada uno siga su camino.
Albert se acercó a ella y la tomo por los hombros ella estaba de espaldas. Necesitaba saber porque su resistencia a estar juntos.
-Candy te lo vuelvo a decir. Le dio la vuelta para que ella pudiera mirarlo directo a los ojos. –Yo te amo a pesar de todo lo que has pasado, y de todo este tiempo que hemos estado separados, mis sentimientos no han cambiado en absoluto.
-Albert yo no puedo hacerte esto…si en verdad quiero verte feliz tengo que alejarte.
-Por mucho que lo intentes jamás quiero volver a separarme de ti, cuando éramos niños, de adolescentes y ahora estaremos juntos para siempre.
-No estas entendiendo hay algo que no te he dicho…lo miraba suplicante
-Cualquier cosa lo superaremos juntos mi amor.
-Albert yo no puedo volver a tener hijos. Se le salieron las palabras antes de que perdiera el valor, se lo debía a él. – Tú hablas de familia de estar juntos, pero después de del parto prematuro me dio una fuerte infección en el útero. El médico me dijo que debido a eso, jamás podría volver a quedar embarazada. ¿Ahora lo entiendes? Le grito alejándose nuevamente de él. Porque aunque te amo más que a nadie en el mundo, debo alejarme de ti, volverte a ver fue lo más hermoso en el mundo. Pero no puedo obligarte a vivir con una mujer que no puede darte la familia que mereces.
Después de la sorpresa inicial en el rubio se acercó nuevamente a ella.
-Candy el hecho de que pienses que, porque no puedas darme hijos te dejare de amar, me hace desear sacudirte de los hombros. Amor mío, esto que me acabas de decir no me hace quererte menos. Al contrario me hace respetarte más, porque eso significa que me amas tanto como yo al querer renunciar a nuestro amor, para que yo sea feliz. Pero jamás podría ser feliz con nadie más si no es contigo, si Dios nos diera hijos los amaría con todo mi corazón. Pero si no es el caso, igual quiero pasar el resto de mi vida contigo, envejeciendo juntos. Total siempre podremos darle un hogar a algún niño que necesita el amor de dos padres.
-¡Albert! Lo abrazó Candy llorando en su pecho. No puedo creer el sacrificio que estás haciendo por mí. Y me gustaría mucho adoptar un niño contigo.
-Créeme amor no es ningún sacrificio..
Le dijo mientras le demostraba en un peso todo el amor que sentía por ella.
Por supuesto Candy y Albert hicieron planes de casarse, pero los mantuvieron en secreto por un tiempo hasta que se celebró la boda de su hermana y el padre de Albert se recuperaba del infarto que había tenido. Ella no quería empañar el día más feliz en la vida de una mujer. Pero asistió con su amado Albert tomados de la mano. Ella a quien nadie la había visto demostrar alguna clase de sentimiento en público entro del brazo de su rubio en un hermoso vestido color morado. Por supuesto como era dama de amor era muy sencillo. Porque en la boda la que destaca siempre es la novia. Pero Albert no deja de pensar que Candy era la mujer más bella de todas en la iglesia.
Varios meses después en una sencilla ceremonia ellos también se unieron en matrimonio y con la bendición de Dios dieron gracias en silencio por haberse reencontrado nuevamente.
Albert le comento a Candy que su padre estaba muy bien de hecho se había metido en una página de solteros mayores para buscar parejas por internet. y aunque era mujeriego por nacimiento ya llevaba varias citas a ciegas con muy buenos resultados.
Al año de haberse casado adoptaron un hermoso niño de cinco años de cabellos y ojos castaños a quienes llamaron Tom. Lo eligieron porque era muy travieso y por el mismo motivo nadie quería adoptarlo. Y ellos sabían que con amor y cariño aquel pequeño tendría la oportunidad de tener una familia.
Albert seguía trabajando para la televisión y Candy entre el travieso de Tom y el pequeño que venía en camino había decidido abrir un consultorio privado, para poder pasar más tiempo en casa.
Cómo lo oyeron a pesar de todo lo que dijo Candy, cuando el pequeño Tom cumplió siete años la feliz pareja de rubios se enteraron que estaba embarazada. El hecho era que después del parto prematuro el doctor le había dicho que tenía que hacerse nuevamente exámenes pero ella nunca lo había hecho.
-Aceptémoslo- le dijo un día su esposo Albert mientras la besaba- Eres muy buena doctora, pero como paciente dejas mucho que desear..
Ella le dio un codazo en el pecho y el rubio muy astuto dijo que no debía hablar de más de la cuenta mientras se reía.
Siete meses después nació una bella niña con cabellos dorados y rizados como la madre pero con los ojos del padre. Tom era el más feliz pues como hermano mayor debía velar y proteger a su hermanita a quienes bautizaron con el nombre de Scheznarda.
No me pregunte a mí porque ese nombre solo sé que Albert lo vio en una revista de deportes y tuvo la intuición que su hija sería todo un desafío como lo era su madre.
En su quinto aniversario de bodas Albert sorprendió a Candy con una cena romántica a la luz de la luna con los dos niños al cuidado de su padre. Y un tercero en camino la vida era todo menos tranquila, pero el regalo de aniversario seria todo una sorpresa.
Al abrir la pequeña tela envuelta en un lazo color verde Candy no pudo evitar salir del asombro.
Enmarcada en un marco de plata estaba la fotografía de ella y Candy que se tomaron cuando eran niños, con la primera cámara que tuvo, se los veía a los dos sonrientes y ella miro a su actual esposo con ojos llenos de amor y ternura.
-Dale la vuelta le dijo él con una sonrisa. Sabía que algún día encontraría a la dueña de esa fotografía.
Y leyó con letras manuscritas y elegantes.
El destino siempre me lleva a ti.
Siempre Tuyo Albert.
FIN
