Capítulo 1.3: Vuelta de página.

I've waited a hundred years
But i'd wait a million more for you
Nothing prepared me for the privilege of being yours
If i had only felt the warmth within your touch
If i had only seen how you smile when you blush
Or how you curl your lip when you concentrate enough
I would have known what i was living for
What i've been living for

Your love is my turning page
Only the sweetest words remain
Every kiss is a cursive line
Every touch is a redefining phrase
I surrender who i've been for who you are
Nothing makes me stronger than your fragile heart
If i had only felt how it feels to be yours
I would have known what i've been living for all along
What i've been living for...

We're tethered to the story we must tell
When i saw you well i knew we'd tell it well
With the whisper we will tame the vicious scenes
Like a feather bringing kingdoms to their knees

Flashback.

Francia, Montpellier 2003.

Sentía como los delgados hilos que conectaban mi instinto y la poca razón, que aún conservaba, se rompían. El olor de la sangre era tan intenso y dulce que sin darme cuenta ya me encontraba caminando por el pasillo asía la sala de emergencias; ya conocía el deseo, pero este era diferente mucho más especial e irracional. Los gritos se hacían cada vez más fuertes con cada paso que daba. Sobre la camilla se encontraba un hombre de no más de 17 años, no había lugar sobre su cara que no estuviera cubierto del líquido vital que se supone debería correr por sus venas, su respiración era apenas audible para mis sensibles oídos, de inmediato uno de los doctores se acercó a él para tomar sus signos vitales.

Tiene que ayudarlo por favor, doctor- gritaban al mismo tiempo la mujer y el muchacho que la acompañaban.

Atención enfermera estamos tratando un paciente con graves heridas limpias cortantes, suminístrele anestesia, limpie y desinfecte todas las heridas, explore la estabilidad ligamentosa, prepare los estudios radiográficos y trasládelo lo más rápidamente posible al área quirúrgica – el doctor daba órdenes mientras acompañado por los paramédicos empujaba la camilla a toda velocidad

Doctor, está seguro que debemos continuar con el procedimiento el paciente no lo resistirá- intervino la enfermera.

El doctor pareció dudar por un momento con las palabras de la enfermera. Podía observar el remolino de pros y contras que pasaban por su mente y fue eso lo que me ayudo a decidir actuar en cuanto el salió de la habitación, facilitaría su situación y me encargaría yo misma de terminar con la vida del pobre hombre que yacía en la cama con su vida escapándosele cada vez más rápido de su frágil cuerpo.

Me agache cuidadosamente hacia su rostro y acaricie con mi mano su mejilla, su piel estaba tan fría y pálida como la mía. Todavía no realizaba ningún movimiento y ya sentía profundo dolor por la vida que iba a arrancar, debajo de aquella exquisita sangre se encontraba el rostro joven más bello y angelical que jamás hubiera visto, el cabello rubio se pegaba por la sangre a su blanca piel más suave que la seda y con cada esfuerzo que realizaba por abrir los ojos podía notar unos grandes orbes azules como zafiros enmarcados por unas largas y espesas pestañas negras que solo me asían sentir que me adentraba en el extenso mar .

Recargue la cabeza en su amplio pecho y apenas escuche su corazón solo era cuestión de tiempo para que dejara de latir. Un impulso meramente egoísta me hizo preguntarme si no sería mejor conservar tan grata belleza transformándolo, me tomo medio segundo decidir que la repuesta era si, tome una de sus manos y la acerque a mis labios.

Todo estará bien cielo, pronto tendrás una vida mejor- susurre suavemente junto a su oído.

De pronto un profundo dolor cruzo por mi cuerpo, apenas pude contener el grito que luchaba por salir airoso de mi boca. A mi lado el cuerpo del ángel comenzaba a tener mejor aspecto, las graves heridas comenzaron a cerrarse y los signos vitales estaban en el punto correcto, su piel fría y pálida hace tan solo unos minutos comenzaba a tener mejor color y temperatura. Su mano aferraba fuertemente la mía y en respuesta le di un suave apretón para que supiera que seguía ahí, adolorida y débil pero muy impresionada. Su corazón latía fuertemente ahora y por un minuto el mío, que por mucho tiempo estuvo muerto, pareció latir nuevamente.

Ahora que tenía un motivo para darle un nuevo sentido a mi eternidad debía asegurarme de que nadie le hiciera daño, saque el teléfono de mi bolsillo y marque el número del despacho que Rebekah y Nick tenían en el centro de la ciudad, no hizo falta más que un tono antes de que la llamada fuera contestada.

Hannah, que sorpresa no esperábamos tu llamada tan pronto, tu turno no termina hasta dentro de una hora ¿está todo bien?- la voz tan conocida de Rebekah sonó atravesó de la línea.

En realidad no, necesito que vengan por mi tan rápido como sea posible y trae la camioneta, llama a Lexi y pídele que nos espere en el muelle- Apenas termine de darle instrucciones a Rebekah termine la llamada y marque un nuevo número.

-Por favor dime que ya estás en la casa Issac.

-Acabo de cruzar el umbral ¿qué necesitas Hannah?

-Necesito que saques el equipo médico que tengo guardado en el sótano y lo instales en mi habitación y busca aquel conjunto deportivo azul que casi desechas la semana pasada y déjalo también en mi cama.

-Wow alguien está muy mandona hoy no?

-Esto no es un juego Issac, es muy importante que para cuando lleguemos tengas preparado lo que pedí. Nos vemos pronto.

-Ok- respondió antes de colgar.

Un problema resuelto faltan 2. Me di la vuelta buscando los papeles de admisión al hospital; tenía razón mi especial ángel no pasaba de los 17 años, mirando un poco más arriba encontré su nombre, Joe, sonaba tan bello y agradable en mi mente que me concedí un minuto para imaginarme llamarle así antes de romper los papeles y meterlos en el bolsillo de mi bata, de ahora en adelantes Joe A. Malzieu ya no existe más.

Mi teléfono comenzó a vibrar dentro de mi bolsillo con un mensaje de Rebekah de que ya estaban en el estacionamiento. Tome mi bolso con una mano y con la otra sostuve el cuerpo aun inconsciente de Joe, camine por las escaleras de emergencia y luego tome el ascensor de personal hasta el estacionamiento donde la flamante camioneta negra de Nicolás nos esperaba, al verme con un humano medio muerto en brazos ambos se quedaron en shock.

¿Qué has hecho Hannah?- grito Nicolás

Hannah, por favor dime que no está muerto- hablo Rebekah muy asustada mientras se acercaba a Joe.

Creo que lo que debería de importarnos, Rebekah, es si Hannah no es la culpable- respondió enojado Nicolás.

Por su puesto que no le hice daño, pero cuando averigüé quien fue el sí estará muerto- conteste mientras metía a Joe en el asiento trasero.

La camioneta salió rápidamente del estacionamiento y cruzo la ciudad hacia el muelle donde Lexi nos esperaba para llevarnos a la isla Masen.

-Muy bien, si no fuiste tú quien lo dejo inconsciente ¿Por qué lo traes contigo? Si los Vulturi se enteran de que rompiste las reglas no sé qué harán con nosotros.- dijo asustado Nick

- Nicolás, no seas tan duro con Hannah sabes lo mucho que nos ayudó, ella tendrá sus razones para hacer lo que hizo ¿no es cierto, Hannah?

No pude encontrar una respuesta coherente para la pregunta de Rebekah, así que dije la verdad.

-Llego al hospital tan lastimado que pensé que iba a morir asique yo quería ayudarlo.-comencé a hablar, pero Rebekah me interrumpió.

-Ibas a matarlo, ¿cómo pudiste pensarlo siquiera Hannah?- debí cuidar lo que decía delante de Rebekah, ahora tendría que lidiar con su mirada llena de terror.

-Si me dejaras continuar sabrías por que no lo hice-

-Lo lamento, continua por favor.- Contesto a penada

-Tiene un don, y muy poderoso para un humano si me permiten decirlo.- a Nick solo le tomo un minuto averiguar cuál era su don.

- Sanación, que increíble, jamás había escuchado de un don así, ni siquiera tú tienes algo similar- hablo Nick- Por eso lo trajiste contigo.

-Es obvio que no, Nick, míralo es muy lindo para ser humano. Lo sientes no es cierto Hannah, las mariposas en el estómago, por eso es que está vivo, te gusta.

- Eso es imposible Rebekah, estas desvariando, Hannah solo lo salvo como lo hubiera hecho por cualquier otro humano, después de todo ese es su trabajo por eso es doctora, díselo Hannah, dile que se equivoca.

-No, Nicolás, Rebekah no se equivoca.

Por un momento la camioneta quedo en un completo silencio solo roto por el latido acompasado del corazón de Joe.

-Te das cuenta de lo que significa Hannah, por fin seremos una familia completa, ya puedo verlo, siempre he querido verte enamorada, espera a que Lexi se entere- hablaba felizmente Rebekah

-Cuando piensas transformarlo Hannah, no puede quedarse mucho tiempo humano-volvió a hablar Nick, pero ahora sonaba menos preocupado.

-Tan pronto como sea posible Nick, solo debemos esperar a que se recupere por completo.

Cuando llegamos al muelle Lexi ya estaba ahí esperándonos en el transbordador para ir hacia la isla. Apenas subimos Rebekah salió del auto para contarle a Lexi la buena nueva noticia.

-¿Donde esta? Quiero verlo- gritaba mientras daba pequeños saltitos.

-Lo mejor será dejarlo descansar Lexi, el aun no está muy bien- contesto antes que yo Nick

-Es todo un ángel Lexi, por eso Hannah le salvo la vida- denuevo Rebekah con su actitud positiva..

-Ya era tiempo Hannah, todo saldrá muy bien ya veras, se adaptara rápidamente y entonces todo será perfecto- Lexi tenía razón solo que me costaba un poco de trabajo aceptarlo.

-Espero que tengan razón, porque ahora que lo encontré no soportaría perderlo.

Continuara…..