Capítulo 8
Cuando Tom Riddle llego junto a Remus Lupin a las hordas de hombres lobo se reunieron con Fenrir Greyback, el líder y representante de los clanes de hombres lobo que quedaban en Inglaterra.
—saludos, pequeños cachorros y lobo—saludo el hombre lobo tomando asiento en el lugar determinado, los límites del bosque oscuro de Inglaterra.
—Señor Fenrir Greyback, mi nombre es Thomas Marvolo Slytherin, estoy aquí para pedir su participación en el nuevo movimiento contra las leyes de los dictadores de Europa—saludó y se presentó Tom extendiendo la mano hacia el hombre quien la tomó civilizadamente.
—Entonces eres la cría de la dama Slytherin a la que le debo mi libertad, oí que falleció, así que dime, pequeño cachorro ¿Qué necesitas de mí y de mi gente?—pregunto con una sonrisa que mostraba sus dientes Fenrir.
Cuando era más joven había terminado siendo apresado por los aurores por andar en el callejón Diagón por accidente cuando había estado reuniéndose con alguien y cuando fue llevado a juicio por el Winzegamot una mujer se levantó entre tantos hombres nobles, Fenrir tenía presente en su mente el abultado vientre de la mujer y los ojos de esa mujer que le demostraba que ni los magos tienen vidas buenas. Esa mujer que se levantó comenzó a hablar con devoción y debatió con muchos magos para liberarlo, esa mujer lo libero cuando venció el debate y gano más seguidores.
Fenrir nunca olvidó que le debía a esa mujer su libertad, pero cuando escucho que murió no tuvo el valor para regresar a Londres, pero aun así juro que iba a apoyar a su cachorro si era el caso.
Y ahí estaba, el cachorro de esa mujer, con los ojos firmes y sinceros pidiendo su ayuda para eliminar las leyes que cazaron a muchos de sus compañeros.
—necesito su apoyo, político, humano y de fuerza ya que vamos a separarnos del mundo mágico de los dictadores y declarar una guerra a las fuerzas de Grindelwald y Dumbledore, a cambio, te prometo que todos mis aliados van a tratarte a ti y a tu clan como iguales, como seres y más que nada les darán el respeto que se merecen, al mismo tiempo, cuando venzamos, prometo que tendrán derechos como mi madre siempre quiso—declaro el niño y Fenrir se encontró recordando las palabras de la mujer que lo salvo hace años.
—…los hombres lobo son magos como nosotros, no debemos ser discriminativos con ellos porque corresponden a una gran parte de la cultura de los magos y de las tradiciones que fundamentaron nuestra sociedad, el condenar a un hombre lobo es como si condenaran a un mestizo por tener sangre de criatura ¿o acaso condenarían a un mago que se hace familiar con un fénix por eso? Los hombres lobo merecen derechos y por lo tanto me opongo fervientemente a que ustedes lo metan en Azkaban cuando no ha cometido ninguna clase de crimen, ya que nadie pide tener la sangre que tiene y nadie pide ser un licántropo, un vampiro, un mago o un squib—decía la mujer con manos temblorosas mirando a todos los magos y fijando después sus ojos en Fenrir y él se encontró extrañado, nunca un mago lo había defendido de tal manera.
Cuando la votación se dio y lo liberaron, se acercó a la mujer, estaba nerviosa pero se veía firme en quedarse frente a él y no huir.
— ¿Cómo te llamas? Maga—dijo Fenrir a una distancia prudente de ella.
—Merope Slytherin, joven Fenrir Greyback—respondió la mujer con un tono más bajo y lastimero del que había demostrado en el momento en el que lo defendió.
—Gracias—dijo sin pensarlo dos veces, su orgullo debía bajar y debía agradecerle a esa mujer.
—No debes agradecer, algun día te aseguro que podrás caminar libremente sin sentirte menos que nadie—prometió la mujer antes de despedirse de él y salir escoltada por otro mago.
En ese momento, Fenrir deseó que fuera verdad.
—acepto tu trato pequeño cachorro, solo cumple la promesa de tu madre—dijo Fenrir y se levantó del lugar a punto de irse.
—gracias por tu colaboración, te aseguro que podrás caminar libremente sin sentirte menos que nadie muy pronto—declaró el menor levantándose de su asiento y Fenrir lo miro fijamente con los ojos desorbitados.
Remus se levantó y guio a Greyback de regreso al bosque mirándolo con una sonrisa.
—Hiciste lo correcto—murmuró Remus caminando tranquilamente.
—tú vas a dar las noticias, Remus, no quiero ver a nadie hoy mismo—murmuró Fenrir agobiado y cansado. Remus, al verlo, palmeo su hombro levemente.
— ¿Qué te tiene tan agitado?—pregunto Remus mirándolo de reojo algo preocupado. Fenrir le ofreció un lugar donde estar y Remus sabía que él lo había mordido por muchas razones que cuando era niño estaban fuera de su comprensión, ahora, las entendía bien. Debía ayudarlo con algo.
—las palabras de ese cachorro, son las mismas que me dijo su madre cuando me libero hace años—murmuró y siguió su camino dejando a Remus satisfecho.
—Merope siempre fue hábil para atraer gente a su lado, debes estar contento de ayudar a Tom—comento tranquilamente Remus.
Fenrir permaneció en silencio dándole la razón.
~CH~
Harry estaba esperando a Tom en medio de una catedral abandonada cerca de un orfanato llamado Wool.
— ¡Harry!—llamo Tom llegando rápidamente a la parte trasera de la catedral.
—Tom, te tardaste—reprochaba Harry mirando a Tom con una sonrisa.
—Lo sé, lo lamento, acabo de regresar de las pláticas con los clanes de vampiros—se excusaba Tom con una sonrisa comenzando a caminar hacia la parte baja del altar.
— ¿Te imaginas caminando por un altar por otras razones?—preguntaba Harry con una sonrisa.
—Solo caminaré por un altar si es para casarme contigo, no tengo interés en nadie más—decía Tom con una sonrisa mirando a Harry de reojo.
Harry rio con sus mejillas rojas y siguió el camino hasta el túnel subterráneo. Tom y Harry sabían que las iglesias tenían túneles subterráneos para unirse a las iglesias pero que cerraron cuando las monjas solían huir por el túnel hacia las otras iglesias para tener aventuras con los sacerdotes.
El túnel los lleva a una iglesia en ruinas donde se reunieron todos los magos nacidos de muggles, y cuando Tom y Harry salieron del túnel, fueron rápidamente hacia el punto donde solía estar el altar y se pararon juntos frente a la multitud de magos nacidos de muggles.
—damas, caballeros, jóvenes y niños, los hemos convocado aquí el día de hoy con el fin de explicarles los futuros acontecimientos que tendrán lugar en el mundo mágico de nuestra Inglaterra. Años atrás, después de que Grindelwald y Dumbledore conquistaran Inglaterra, el poder que comenzó como una lenta expansión de los ideales anti muggle y anti magia oscura, termino con una batalla política liderada por Albus Dumbledore como el jefe supremo del Winzegamot y Merope Slytherin, señora de la casa Slytherin junto con Gabriel Griffindor, señor de la casa Griffindor. Lady Slytherin peleaba por los derechos de los magos y criaturas oscuras, mientras Lord Griffindor peleaba por los derechos de los mestizos que son educados en el Mungo muggle y los nacidos de muggles, sin embargo, hace cuatro años ambos murieron en el ataque de Dumbledore a sus hogares, dejando a sus herederos, yo, como el actual Lord de la casa de los Slytherin y Harry como el heredero de la casa de los Griffindor, como los siguientes en la línea de batalla, pero esta vez no solo será en el campo político, sino que vamos a hacer una cosa más drástica. Pronto, Grindelwald comenzará una guerra para matar a los nacidos de muggles y a los muggles en general en una guerra que no tendrá igual, por lo tanto, nosotros, como la mayoría de Europa que está bajo el control de Grindelwald, vamos a separarnos del imperio de Grindelwald y vamos a unir fuerzas con todos quienes quieran apoyarnos para hacerles frente y evitar la masacre de los muggles y nacidos de muggles, así como derrocar a los dictadores y traernos a todos nosotros los derechos que se merecen, como magos y como seres humanos. Ustedes, los magos nacidos de muggles, son la bendición del mundo mágico para aumentar y mejorar la magia, ustedes, con sus ideas nuevas traídas del mundo muggle nos ayudan a evolucionar a una mejor sociedad, ustedes, quienes son las nuevas generaciones de magos sangres puras, deben tener los derechos que se merecen, por eso, Harry y yo pedimos su apoyo en la separación completa del régimen, no les pedimos ir a la línea de batalla, porque los niños y las madres no están en capacidad para pelear y los jóvenes son inexpertos en magia, pero queremos su apoyo moral o del modo que deseen y serán recompensados, no les prometemos un camino de rosas en el proceso, pero les aseguro la victoria—finalizo Tom su discurso con toda la pasión que tenía al hablar con las masas.
Harry amaba escuchar a Tom hablar con tanto poder y fervor, estaba ahí, no porque quisiera meterse en la guerra, Harry odiaba la guerra, pero estaba ahí para apoyar a Tom, él lo necesitaba y Harry no va a defraudar a Tom.
Un mago nacido de muggle se levantó de entre toda la multitud y habló.
— ¿Qué nos impide quedarnos en el mundo muggle?—pregunto con rabia.
— ¿Qué? Simplemente que la guerra que Grindelwald va a causar, va a matar a todos los muggles de los países que estén en su control, Inglaterra muggle ya está fuera de su alcance y ahora nosotros nos iremos de su alcance aunque nos pongamos directamente como sus oponentes, si regresan al mundo muggle, los ataques y bombardeos van a caer también sobre el mundo muggle—declaro Tom algo irritado, no podía hablar más, tuvo un debate con los vampiros hace apenas quince minutos, su garganta ardía.
— ¡nos vamos a oponer a Grindelwald! Va a matarnos—declaraba una joven bruja algo asustada.
—sí, pero ¿quieren vivir como hasta ahora? ¿Cómo esclavos menores a un elfo domestico? Los elfos necesitan la magia para sobrevivir, pero ustedes tienen magia de por sí, no deberían ser esclavos, son magos, no criaturas que no tienen derechos—dijo Tom molesto mirando fijamente a la multitud.
—Yo, con todo mi poder apoyo al movimiento de Lord Slytherin—declaro Hermione subiéndose a una roca y atrayendo la atención de todos—nos promete igualdad y derechos, ¡somos seres humanos! Peleamos por lo que creemos justo y yo creo en esta causa, no puedo pelear porque soy joven pero nada me impide aprender a sanar a los que van al campo de batalla
Con la decisión de Hermione, lentamente los demás magos nacidos de muggles comenzaron a apoyar al movimiento a excepción de dos o tres magos que salieron del lugar.
Tom sonrió. Estaba comenzando a mejorar en esto.
Harry, al lado de Tom, se adelantó y agradeció en nombre suyo y de Tom. Lo veía agitado y cansado, había estado muy ocupado estos días.
Apenas era diciembre de 1938 y en unos días seria el cumpleaños de Tom y ya tenía legiones de seguidores.
~CH~
Cuando Lucius Malfoy llego a su hogar unos días después, se encontró con un terrible escenario, habían destruido toda su casa y quien sabe que le habrá pasado a su familia. Rápidamente fue a las habitaciones buscando a todos pero no halló a nadie.
Desesperado, fue a la casa Black, a Grimmauld place para hallar que todos estaban a salvo ahí, incluyendo a Abraxas y a Draco.
— ¿Qué paso?—pregunto Lucius angustiado mirando a Regulus tomando te tranquilamente en el salón principal.
—atacaron la casa Malfoy, Abraxas fue rápido y vinieron aquí rápidamente con Draco y los demás, supongo que no se contentaron con atacar la casa Prince, lo único que me alivia es que nadie conoce Grimmauld Place, solo la mansión Black de Escocia y si algo pasa por allá, Sirius va a venir pronto, le pedí que no se arriesgara a nada ahora que tenemos muchas noticias gracias a los maestros de Hogwarts y a la forma animaga de Sirius—respondía Regulus tranquilamente señalando el sofá para que Lucius se siente también.
— ¿Qué vamos a hacer ahora?—pregunto Lucius mirándolo fijamente. Esto estaba llegando muy lejos.
—Tom y yo creemos que es una buena idea el llamar a los Lestrange y Bella, sus hijos son amigos de Tom y Harry y ellos están dispuestos a ir a la batalla, sabes que Bella es excelente duelista y podría mantener a los magos de la luz en minoría—declaraba Regulus con expresión sombría.
Sabía que Bella adoraba a Tom por muchas razones y que sus hijos, Cygnus y Druella eran muy buen amigos de Tom gracias a la aprobación de su madre, pero de todos modos ella era una mujer bastante inestable mentalmente, la pérdida de su ultimo hijo la afecto bastante y por esa misma razón Cygnus vivía en Grimmauld place mientras que Druella se quedaba con los hermanos Lestrange ya que Bella a veces era peligrosa para todos, afortunadamente Andrómeda ayudaba mucho con Cygnus y cuando venía Druella a visitar.
— ¿hablas de tener a Rodolphus, Rabastan, Raphael y Bartemius aquí? Sé que Bartemius no es un Lestrange, pero viene con ellos siempre, es el casi prometido de Rabastan y todos lo saben, solo estuvieron aquí cuando Tom pidió su participación en la guerra venidera—declaro Lucius algo extrañado, sabía que a Regulus no le agradaba el hijo de Rabastan, Raphael, porque es muy apegado a Orión.
—sí, aunque no quisiera tenerlos en Grimmauld Place, no tengo opción, mañana es el cumpleaños de Tom y quiero hacer una gran fiesta entre todos y Bellatrix es una de las primas más extrañas que tengo pero es la mejor en saber cómo agradar a Tom, después de todo es la decoradora de interiores—decía Regulus molesto pero mirando por la puerta abierta que comunicaba con la biblioteca a Tom charlando felizmente con Harry, Eileen, Orión, Draco y Abraxas.
— ¿crees que usen algo para inculparte en algo? Eres el señor de la casa Black, la casa Black es la casa que ha dado más magos oscuros a Inglaterra—decía Lucius mirándolo fijamente.
—Tal vez, pero no pueden inculparme en nada porque he mantenido mi nariz limpia y segura todo este tiempo, pero para evitar problemas podemos hacer las reuniones futuras en la cabaña esmeralda—decía Regulus con una sonrisa mirando a Lucius de reojo.
— ¿la cabaña esmeralda? ¿La misma cabaña en la que vivía Lady Slytherin hasta que nació su hijo?—pregunto extrañado Lucius. Sabía que nadie hablaba de las propiedades Slytherin o Griffindor debido al respeto y el luto que algunos mantenían por la muerte de los señores de ambas casas.
—sí, Tom dijo que podría hacerse ahí porque es peligroso tener tantos magos oscuros en Grimmauld Place, además, la cabaña es suficientemente grande como para reunir a todos los magos para reuniones, pero nada más. ¿Cómo te fue en las negociaciones con los magos franceses?—pregunto cambiando de tema rápidamente.
—logre que se unieran a la causa, pero solamente los magos oscuros, hombres lobo, vampiros y Veelas, los magos nacidos de muggles van a ser más difíciles de persuadir y yo no soy Tom, no puedo convencerlos con un discurso tan bien hecho—respondía Lucius con una leve sonrisa. Las negociaciones salieron bien, solo es cuestión de ver cómo le fue a Severus en Asia para comenzar a moverse.
~CH~
Le tomó a Severus Prince dos meses el contactar con toda clase de magos oscuros en Asia para terminal el plan, cuando regresó, descubrió que se perdió el cumpleaños y que ya estaban en febrero de 1939, pero estaba satisfecho, aunque el imperio japonés muggle apoye a Grindelwald, el mundo mágico no lo hará.
A estas alturas Regulus ya ha de haber contactado con los magos rusos para terminar con los países más fuertes de Europa que están bajo el mando de Grindelwald para lograr la separación definitiva.
Lo único que le preocupaba realmente a Severus respecto a la guerra fue el ofrecimiento de Dumbledore de trabajar para el a cambio de la seguridad de su hija, si lo aceptaba iba a terminar traicionando a todos y si se negaba podrían secuestrar a Eileen.
Pero más que nada eran los murmullos y rumores lo que le preocupaban, los magos polacos estaban en una grave situación y los tomarán por sorpresa, Severus no era un genio, pero sabía que debían comenzar rápido antes de que sea demasiado tarde, el asilo a un país beneficiaria mucho a la causa de la separación.
Con un suspiro llego al fin a la zona fuera de barreras anti aparición y desapareció de China para hallarse directamente a las afueras de la calle Grimmauld.
Camino tranquilamente evitando las miradas y rápidamente se halló en la puerta de la casa que quería ver. El número 12.
Al tocar la puerta se encontró con los elfos domésticos Kreacher y Acher.
—díganle a su amo Regulus que el lord Prince vino a visitarlo—pidió a los elfos y se movió rápidamente dentro de la casa a medida que los elfos desaparecían.
— ¡Papá!—escucho una pequeña voz y vio a Eileen correr hacia él y abrazarlo. Una buena bienvenida por parte de su hija.
—Eileen, ¿te portaste bien?—pregunto correspondiendo al abrazo y mirando a su hija.
—Sí, me porte bien, Tom, Harry, Orión, Alphard y Cygnus me tratan muy bien y el cumpleaños de Tom fue increíble—decía emocionada de tener a su padre de vuelta.
—entonces vamos a que me cuentes todo lo que has hecho mientras esperamos a que Regulus venga—dijo con una sonrisa y Eileen se encontró sonriendo también.
Amaba los tiempos juntos padre e hija que tenían.
Primero que nada, aquí estamos con el siguiente capitulo. Remus tuvo que huir por su condicion pero se mantiene en contacto como padrino de Harry. El que Fenrir haya conocido a Merope es el porqué Remus le recomendó a Tom el hablar con él, es más fácil tratar con alguien que sabe lo que pasan los hombres lobo.
Segundo, los magos nacidos de muggles no saben el contexto completo y por eso es que Tom les dio una introducción temprana, pero más que nada, Harry aún no va a tomar el poder de Lord Griffindor porque Tom le prometió que iba a acabar la guerra lo más pronto posible y que no necesita tomar el poder aún y Harry solo lo está apoyando porque han estado juntos siempre.
Tercero, estamos en febrero de 1939, la guerra comenzará en septiembre y desde agosto ya se tienen noticias de la invasión a Polonia, ya que desde ese momento estalló la segunda guerra mundial. La separación va a comenzar pronto pero necesitan apoyo y tomarlos por sorpresa.
Cuarto, Remus y Sirius no son pareja (oficialmente ni nada, aunque no se si lo serán en el futuro cercano). Severus le dará a Eileen un hermano algún dia, pero no por ahora.
Quinto, como vieron, primero atacaron a los Prince, luego a los Malfoy y en la época en la que Severus regresaba de Asia ya habian atacado a los Bulstrode, Parkinson y Nott; pero aún no encuentran Grimmauld Place ya que cuando hallen la mansión Black, Sirius va a ser quien va a huir a Grimmauld Place.
Gracias por leer y comentar
