Capítulo 10

El ministro Chamberlain era un hombre que estaba preparado para muchas cosas, cuando el anterior ministro Baldwin le dijo sobre el mundo mágico, decidió prepararse para todo y conoció a los "señores de Europa" y al representante ingles de su poder, pero no comprendía como el pueblo mágico ingles podía vivir así, ¡Una dictadura!

Ya estaba resignándose a que los problemas de la Europa que conoce y preparándose para la reunión inminente, para los problemas y para la posible guerra. ¡Alemania no aprende!

Estaba en su escritorio en medio de la revisión de algunos documentos ya en la noche. A veces le gustaba quedarse hasta tarde y la secretaria no se molestó en decirle algo, pero le dio las buenas noches y lo dejo inmerso en su trabajo tranquilamente.

Cuando sintió que la iluminación cambio por completo, y al fijar su mirada en la chimenea vio que esta tomaba el color verde.

Asustado, se levantó de su asiento y miro la chimenea esperando lo peor, pero no se imaginó que de la chimenea salieran dos figuras pequeñas seguidas de tres figuras altas.

Al mirar a las figuras, el ministro muggle trago saliva, no eran los "señores de Europa" ni su representante, eran otras personas. ¿Qué habrá pasado en el mundo mágico para que estas personas aparezcan frente a él?

Una de las figuras pequeñas bajo su capucha revelando a un joven que no sobrepasaría los trece años, bastante apuesto y con una mirada decidida.

—Ministro Neville Chamberlain, mi nombre es Tom Riddle, mucho gusto en conocerlo—dijo el joven extendiendo su mano a lo cual el ministro la estrechó aun algo nervioso.

—sí, mucho gusto—dijo mirando a las otras figuras algo consternado cuando se quitaron la capucha revelando a otro joven igual en edad al joven Tom y tres hombres, dos de cabello negro que parecían hermanos y un rubio.

—Ellos son Harry Potter—dijo señalando al joven—los señores Regulus y Sirius Black—señalando a los hombres que el ministro supo que acertó en su suposición de que son hermanos—y el señor Lucius Malfoy—señaló al hombre rubio.

El ministro asintió y estrecho las manos de los adultos mientras el joven solo le dedico un saludo formal.

—verá ministro Chamberlain, en el mundo mágico hay tres facciones que componen dicho mundo, aquellos que nacen de magos, los que nacen de gente como ustedes, muggles y aquellos que nacen de un mago y un muggle, supongo que ya lo sabía, el ministro McDougal era bastante apegado a nuestro mundo y el ministro Baldwin tenía que saber algunos términos igualmente—comenzó el joven, Tom Riddle, si el ministro recordaba bien.

Asintió levemente. Baldwin dejo su libreta con los términos mágicos normales.

—muy bien, como sabrá también, la Europa mágica se encuentra en una dictadura a la que fue sujeta por medio de la fuerza y aprovechándose de la primera guerra mundial—comenzó el chico y el ministro comprendió a que iba esto, no era un genio en asuntos mágicos, pero sabe bien lo que debe hacer.

—quieren acabar con los dictadores en medio de la nueva guerra que está lanzando Alemania—murmuró el ministro y se ganó la sonrisa del joven.

— ¡en efecto! Como podía esperar del ministro Chamberlain, si, toda Europa mágica está actualmente en dos bandos, por así decirlo, aquellos que están del lado de los dictadores, que son magos nacidos de magos que son aprobados por los dictadores y el resto de la población mágica, sabemos que el 31 de marzo fue a una reunión con Francia y acordaron apoyar a Polonia contra la creciente amenaza nazi de Hitler, así que usted está de nuestro bando desde ese momento al igual que el ministro Francés, Hitler está avanzando rápido gracias a que tiene fuerzas mágicas provenientes del dictador Grindelwald, el dictador mágico, así que vamos a apoyarlos en este asunto, siempre y cuando usted acepte el colaborarnos con ciertas cosas que necesitemos, ¿le parece conveniente?—pregunto el joven finalmente y el ministro abrió los ojos sorprendido. ¡Magia! ¡Por eso Hitler estaba avanzando tan pronto con Polonia!

El ministro extendió su mano hacia el joven en un gesto que el chico colaboró.

—En nombre de la reina, aceptamos su acuerdo, joven…—preguntó el ministro esperando a que el chico le dijera el título nobiliario que tiene, por su forma de hablar debe tener un título.

—Slytherin, Lord Slytherin, ministro—declaró el joven con una sonrisa.

Y de ese modo, sin saberlo realmente, el ministro Neville Chamberlain había brindado a los aliados el mayor poder contra las fuerzas nazi.

~CH~

En otro país, lejos del reciente acuerdo, el emperador de Japón, Hirohito se encontraba tomando té matutino conversando sobre muchas cosas con el señor mágico de Japón, Manatsu Hana en una reunión pacifica como siempre hasta que el tema más importante hizo apertura en medio de la charla.

—Grindelwald, el señor de la magia de oeste ha llamado a un acuerdo—comentó el señor mágico Manatsu a lo que el emperador lo miro con un leve tinte de sorpresa.

—he recibido un mensaje de Hitler hablando sobre una alianza debido a que se interesó por Manchuria y lo acontecido, ¿Qué opina?—pregunto el emperador informando de esto calmadamente tomando otro sorbo de su té.

—opino que hay que seguir estando lejos de todos los problemas occidentales, el ayudar en la batalla de Manchuria solo nos dio problemas al mundo de la magia japonés, sin embargo, si rehusamos el llamado de Grindelwald nos veremos en algunos problemas, principalmente porque ese hombre no acepta un no como respuesta, está dispuesto a todo y más que nada, si le damos una negativa, va a atacarnos como si fuéramos sus enemigos, aunque hay otra opción para mi mundo—declaró Manatsu tranquilamente esperando a la palabra del emperador para hablar.

— ¿Qué otra opción tiene? Podría ayudar a mi decisión de apoyar a las guerras nazi a cambio de una porción de la URSS y los territorios chinos—pidió el emperador mirando al señor mágico de Japón.

—un grupo que compone la mayoría de la población no declarada por Grindelwald ha pedido mantenernos neutrales en esta guerra venidera, saben que nosotros apoyamos a su guerra, emperador, y eso me traería problemas especialmente con los países mágicos que están de vecinos, además, esta facción está asegurándonos la supervivencia en caso de que Grindelwald pierda o gane, por mi parte, mi pueblo y yo nos mantendremos neutrales a menos que uno de los bandos nos ataque—termino de declarar Manatsu.

—Yo opino que Hitler está bien encaminado ya que los europeos no conocen sus propios orígenes y no entienden que no son superiores—murmuró el emperador dejando la taza vacía de té en su mesa.

—no hay superiores ni inferiores, solo hay seres humanos y sobre todo, en una guerra, solo hay seres humanos que no comprenden los caminos que llevan a su destrucción—declaró Manatsu antes de despedirse del emperador, tenía que dirigir el imperio japonés y después de una buena taza de té era hora de comenzar un nuevo día.

Manatsu salió de la sala de té del emperador sin saber que pronto iba a empuñar su varita y aliarse con la resistencia europea.

~CH~

Ajenos a todos los conflictos y problemas de todos, Albus Dumbledore se sentaba a cenar felizmente con su pareja discutiendo los asuntos sin importancia.

— ¿Y qué dijo el muggle ese?—pregunto Albus en medio de su cena y su charla amena y deliciosa con Gellert.

— ¿Qué más puede decir? Se maravilló y está perfectamente dispuesto a seguir, al parecer una especie de…rebelión se está armando contra nosotros y según creo el origen está en Inglaterra, ¿quieres encargarte de ellos? Son solo insectos molestos después de todo—declaro Gellert tranquilamente mientras Albus pensaba.

—por supuesto, me hare cargo, deben ser los nobles de las familias oscuras como los Black, sigo buscando la mansión Black que tiene al tipo ese pero no hay una sola pista, solo la mansión de Escocia y no sería útil atacar una mansión vacía en medio de la nada—declaraba Albus molesto pero al mismo tiempo tranquilo.

— ¿Y si atacas esa mansión aunque sea para que los soldados se pongan atentos?—ofreció Gellert y Albus sonrió. Le estaba dejando hacer lo que quisiera con los soldados que han estado sospechosos.

—Me parece una buena idea Gellert, partiré mañana—declaro Albus tranquilamente terminando de comer—me sorprende que los Black hayan estado mejor asegurados que esos sujetos de hace años

Gellert lo miro fijamente antes de asentir a lo que dijo su amante y pareja. Lady Slytherin y la pareja Griffindor fueron difíciles, pero solo porque Gellert y Albus estuvieron complotando a favor de hallarlos es que pudieron hallarlos y asesinarlos.

—Bueno, no hemos puesto mucho esfuerzo en eso y aun así Albus, muchos se esconden en el callejón Knockturn pero no es porque les dejemos, es porque el callejón es necesario para algunas cosas que necesitamos—declaro Gellert terminando de comer al mismo tiempo.

—Bien, ¿Cómo van las cosas con los italianos?—pregunto Albus cambiando de tema, ese tema de la destrucción del callejón Knockturn había causado muchas peleas entre Gellert y Albus y no quería pelear hoy con su querido.

—bien, los italianos del norte están de nuestro lado, los italianos del sur son solo campesinos así que no importa, los magos japoneses aun no dan una respuesta, pero sabré…incentivarlos para que acepten—murmuró Gellert levantándose de la mesa.

—Siempre y cuando no los incentives como me incentivas a mí, puedes hacer lo que gustes—declaró Albus con una sonrisa siguiendo a Gellert fuera del comedor.

—Oh, Albus, sabía que eras celoso y posesivo, me encanta ese lado de ti, pero tranquilo, solo quiero incentivarte a ti de ese modo—declaro Gellert con una sonrisa caminando hasta la sala de reuniones.

—por supuesto, espero con ansias la hora de ir a la cama, Gellert—declaro Albus sentándose junto a Gellert y mirando a los principales servidores de Gellert entrar y saludarlos a ambos del mismo modo y respeto.

Ah, Albus adoraba esos momentos en los que todos saben que son inferiores a él y más que nada porque es el consorte y segundo señor de la Europa mágica.

Albus amaba esos momentos sin imaginar que algun día vayan a acabar.

~CH~

Tom Riddle se tiró en su cama un mes después de recibir las notificaciones de que todo estaba yendo bien y que los países asiáticos se mantendrán neutrales mientras que las facciones italianas del norte se habían declarado oponentes de la Unión mágica europea. Les dio las buenas noches a todos y fue a su habitación.

Tom estaba agotado, cansado, harto de todo. Ya no quería seguir, ya no deseaba ser el líder de un movimiento, ya no quería tener las expectativas de todos en sus hombros.

Golpeó con fuerza la almohada ahogado un grito en ella. Tenía doce años, ya no quería seguir con esto.

Al mirar a su derecha encontró el cuadro que le daba ánimo. El cuadro en el que estaba toda su familia. Su madre, sus padrinos, Harry y sus tíos. Tom sonreía al recordar cuando tomaron esa foto.

Tom tenía cinco años cuando su padrino James había venido con la loca idea de tomar una foto y hacer un cuadro familiar.

Merope había accedido porque deseaba tener una foto de ella y los demás, incluyendo a su hijo, así que llamó a Sirius y Remus para que ayudaran a convencer a Lily. Ella accedió cuando James acepto que Severus también estuviera en la foto y Sirius trajo a su hermano para que no quedaran fuera de esto.

—Mamá, ¿Por qué Harry tiene a su mamá y papá y yo no?—había preguntado ese día cuando su madre lo arreglaba en su habitación.

—Porque cometí errores, Tom, muchos errores y la consecuencia de uno de ellos es que tu padre no quiera saber nada de nosotros porque somos magos—explicó Merope en tono sombrío, ella nunca le mintió a Tom, nunca le engañó, no quería engañar a lo único que tenía en esta vida.

Tom había mirado a su madre cambiar de actitud al mencionar a su padre y nunca más volvió a preguntar ni insistir nada de él hasta que un momento después, mientras su madre arreglaba su cabello, la miro para preguntar algo más.

— ¿Qué puedo hacer para que estés feliz, mamá?—pregunto mirándola a través del espejo y vio que su madre se había detenido, lo miro con gratitud y sonrió amablemente.

—sigue tus sueños, Tom, nunca dejes que nadie te diga que hacer, solo con eso me harás feliz para siempre—dijo Merope sin entrar en el detalle que ella había dejado que su vida sea dictada por su padre y hermano hasta que ellos fueron a Azkaban.

Tom sonrió y asintió muchas veces causando que su madre tuviera que volver a arreglar su cabello con una risa.

Después de la fotografía, Harry, Tom y Sirius habían conversado acerca de las responsabilidades del hermano mayor hasta que Harry se declaraba el hermano mayor de Tom y este se lo reclamaba ya que quien hacía de líder entre ambos era Tom hasta que James, el padrino de Tom, lo llamó un momento con una sonrisa.

Tom se acercó a James con curiosidad hasta que James se inclinó a su estatura.

—Tom, te diré una cosa ¿de acuerdo?—dijo James alejando a Tom de Harry y Sirius.

Tom asintió y espero a que James hablara.

—sé que Harry nació antes que tú, pero he notado siempre que tú haces tú mayor esfuerzo por hacer a Harry feliz, quiero que sepas que tú eres el hermano mayor en todo, menos en edad, que tú siempre estarás cuidando a Harry y algun día, cuando nosotros no estemos, quiero que me prometas que seguirás siendo así, que seguirás cuidando de Harry y haciéndolo feliz, porque eres la única persona aparte de sus padrinos a quien le confiaría mi hijo, ¿de acuerdo?—dijo James con algo de seriedad. Sabía bien que no iba a poder proteger a su familia para siempre, pero quería que su pequeño sea feliz, quería que Tom y Harry sean felices, Tom era feliz al ver a Harry contento y Harry estaba feliz con estar con Tom, no había nada que pueda separarlos realmente.

Tom miro a su padrino un momento pensando y entendiendo todo. Asintió con determinación brillando en sus ojos.

—Lo prometo padrino, siempre voy a esforzarme por hacer a Harry feliz—dijo contento Tom antes de abrazar a su padrino y correr a jugar con Harry.

Tom estiro la mano y sujeto el retrato para mirarlo y sin desearlo realmente, la memoria del entierro de su madre y padrinos había llegado a su mente.

Tom y Harry pidieron estar presentes en el funeral de sus padres y así, ambos vestidos de negro por completo, miraban como los tres ataúdes bajaban hacia las lapidas, nadie en realidad se había molestado en dejarles ver a los niños los cadáveres de sus padres.

Todos los presentes se lamentaron la pérdida pero nadie lo lamento más que los hijos de los fallecidos. Habían perdido a su familia, a sus padres, a lo más importante para ellos, y ahí estaban, solos contra el mundo, contra el mundo cruel que les arrebato a sus padres y que podría aplastarlos si no sobrevivían.

Harry no había podido aguantar toda la ceremonia y se quebró llorando en los brazos de Tom arrodillado frente a la tumba de sus padres dejando salir todo el dolor de su corazón.

Tom miraba a Harry llorar y dejaba que sus lágrimas cayeran en su ropa, en su túnica negra que su madre compró para él diciendo que el negro combinaba muy bien con su cabello y ahora usaba en su funeral.

—me siento mal Tom, quiero que sea un sueño…por favor, no me dejes, nunca me dejes, eres todo lo que tengo Tom, por favor—murmuró entre sollozos Harry aferrado a Tom sin dejar de llorar.

—Tranquilo Harry, nunca te dejaré, puedes seguir llorando—dijo Tom acariciando los cabellos de Harry suavemente.

Harry se quedó dormido dos horas después de llorar y Sirius lo cargo de regreso a Grimmauld Place mirando a Tom, quien dijo que estaba bien y que iría después de despedir a su madre.

Cuando Sirius se aseguró que Tom esté bien y que Regulus se quedó detrás, vigilando de lejos a Tom, pudo verlo derrumbarse ante la tumba de su madre, llorando con todo el dolor que tenía guardado, pidiendo perdón una y otra vez. Lloró hasta que se calmó y acaricio la tumba de su madre.

—Perdóname, pero te juro que voy a enorgullecerte madre, lo juro, pronto voy a lograr que seas feliz aunque sea lejos de este mundo—murmuró Tom quebradamente antes de mirar a las demás tumbas y secar su rostro.

—te prometo que seguiré haciendo a Harry feliz, va a ser difícil porque él está sufriendo mucho, pero prometo cuidarlo y tratar de hacerlo feliz aunque tenga que declarar la guerra al resto del mundo—murmuró con una sonrisa antes de arreglarse y caminar de regreso a Grimmauld Place.

—Estoy cumpliendo la promesa padrino, pero me cuesta tanto ahora que ya no están—murmuró Tom mirando el retrato y luego fijando sus ojos grises con verde en su madre—mamá… ¿estas feliz? ¿Estas orgullosa por lo que hago? Quisiera saberlo, Merlín sabe que te extraño mucho—con ese murmullo, Tom se rindió a Morfeo por esa noche.

Tal vez, si Merope no hubiera muerto tan abruptamente, hubiera podido alcanzar a decirle a su hijo que siempre ha estado orgullosa de él desde que nació.


Bien, aquí tenemos el siguiente capitulo de Common Heroes.

Primero, el ministro britanico se supone que debe saber sobre el mundo magico como parte del acuerdo del secreto que tienen los magos y en ese entonces Neville Chamberlain era el ministro.

Segundo, como no se sabe nada del mundo magico japonés, me tomé la libertad de hacer un ministro o señor de la magia ya que en Japon no tienen ministro, sino Emperador. Manatsu es el apellido del nick de su servidora (dato random que no tiene nada que ver con el fic)

Tercero, Tom tiene doce años así que es normal que esté cansado de ser el pilar de la rebelión, asi que queria poner un momento sentimental porque Tom es un niño aún a pesar de todo y tuvo una infancia feliz.

Cuarto, ¡Ya extrañaba el escribir la vida de lujo de Albus!

Gracias por leer y comentar.