Hola… HOLA queridos lectores, adivinen que…. ¡FELIZ NAVIDAD, FELIZ AÑO NUEVO Y TODO LO DEMÁS! HEHEHEHEHE… bueno, dejando de lado mi emoción. Tenía pensado subir el capitulo justo antes de noche buena, pero por azares del destino (salidas con mi familia, con amigos, comer, preparar todo para las fiestas, comer, jugar, volver a comer :p ) no pude subirlo hasta ahora jeje.

Bueno, gracias a los que leyeron el primer capítulo y espero que les guste este segundo. Ha y una cosa más, mi querida hermanita me hizo el gran favor de ayudar con algunos detalles y mi fabuloso hermano con el nombre de este capítulo, ¡GRACIAS RUROS! Sin más que decir, los dejo leer.

Kung fu Panda no me pertenece ni sus personajes, son propiedad de Dreamwoks, solo soy una persona a la que se le ocurrió una buena historia la cual escribir.

Recuerdos del corazón

Es tarde, el cielo está despejado y adornado con pocas nubes, nubes de ese tono rojizo y naranja, típico de un magnifico atardecer, el viento sopla pesadamente levantando tierra a su paso. Mi rostro se ve notablemente cansado por esas grandes ojeras adornando el contorno de mis ojos, por el color pálido de mi pelaje y por mi torpe y cansado andar. Todo gracias al largo viaje que he emprendido.

Estoy cansada, hambrienta y adolorida; no he comido ni dormido por barios días, mis piernas tiemblan, apenas si me puedo sostener en pie para caminar, lo que pido es dormir, solo dormir, pero no puedo… tengo que alcanzarla, encontrarla, hacerla recapacitar. No puedo permitir que siga haciendo cosas indebidas... no es para esto por lo que nació, no es para esto para lo que creció ni para lo que la educamos e instruimos.

Me duele lo que hace… esa no es mi niña a la cual críe y eduqué, esa no es mi bebé, esa no es mi Mine… hahaha estoy cansada, pero ya no falta mucho para llegar al pueblo más cercano… ya me imagino a todos los del valle cuando me vean llegar, se emocionarán mucho al igual que yo al verlos, en especial Shang, ese pequeño lince que cuidé mientras llegaban sus padres ¡Pero como lloraba!.

Hahahaha ya casi, aún lo recuerdo muy bien, desde aquí se tiene una perfecta vista del hermoso Valle de…

-¡¿Qué?! ¿Qué ocurrió aquí?- lo veo, lo veo y no lo creo ¿Quién querría destruir este lugar?, no lo puedo creer. Todo está destruido, hay… hay cadáveres por todas partes… esto es espantoso… no, esto es muy cruel yo… no… no veo sobrevivientes, por más que enfoco mi vista no logro verlos, todo… todos están… ¡Shang! Me paralizó en mi lugar con tan solo imaginar lo que le pudo haber pasado. No, el no. Rápidamente salgo a cuatro patas costa a bajo en busca de ese cachorro.


-Aquí estarán a salvo- era una voz suave, delicada, calmada y maternal de una joven tigresa de pelaje naranja, vestía unos pantalones negros con una cinta dorada en su cadera y un chaleco rojo con detalles dorados; cubierta por una capa negra que le llegaba hasta los tobillos, mientras serraba una pequeña puerta de madera.

-¿Se encuentran bien?- preguntó preocupadamente la felina acercándose a unos cachorros, recibiendo asentimientos de cabeza por parte de todos en forma de afirmación

-Me alegro… y bien… ¿Quien de ustedes es Shang?- preguntó nuevamente la tigresa mirando fijamente a todos

-Es él, el lince llorón que está en el rincón de por allá- dijo uno de los cachorros apuntando con su dedo en una dirección

-Ya veo- dijo la tigresa mirando en la dirección que el cachorro le indicó, para luego volver la mirada al cachorro que le respondió -¿Y tú eres…?

-Shiang Maestra, hijo mayor del gobernador Lee- respondió firmemente con su pecho inflado, como todo un valiente lince de ojos color verde esmeralda, vestía un chaleco gris con bordes color azul, unos pantalón azul rey con una cinta color gris rodeando su cadera

-Bien Shiang… ¿Y tú, cómo te llamas pequeña?- preguntó la tigresa mientras posaba su vista en una cachorra de hermosos ojos color miel, llevaba puesto un muy bonito kimono amarillo con mangas largas, y con estampado de flores rosas y bordes naranja, una cinta color naranja que le cubría la cintura y abajo un pantalón del mismo color

-Mey… Maestra- respondió tímidamente con sus dos patas tras su espalda

-¡Yo soy Xiao!- dijo el más pequeño de los cachorros, llamando la atención de la tigresa, el cual estaba muy emocionado con su dedo en alto presentándose ante la maestra, este tenía unos ojos grandes color verde esmeralda iguales a los de su hermano, llevaba unos pantalones color verde con una cinta blanca rodeando su cadera y un chaleco blanco con bordes color verde

-jajaja bien… ¿Y la bebé donde está?- preguntó preocupada la felina ya que ella tenía entendido que eran cinco cachorros y solo veía cuatro, uno en el rincón y tres frente a ella

-Ella es Mine Maestra- dijo el pequeño lince del rincón, de espaldas a los demás con la cachorrita en brazos, dándole paz a la preocupada felina que se encontraba de rodillas en un rincón con una caja de rábanos en alto, por estar buscando a la pequeña cachorra

-Mine… que lindo nombre- dijo la tigresa muy amablemente dejando la caja con rábanos en su lugar, mientras se ponía en pie y se acercaba al pequeño lince

-Lo sé… mi papá se lo puso

-tu papá es muy sabio y muy valiente Shang, ¿Lo sabías?

-¡Sí, que lo sé!... cuando... yo... sea grande... voy a ser ...como él- dijo el pequeño lince con la voz entrecortada volteándose, quedando de frente a la felina, revelando su rostro y a la pequeña lince que tenía en brazos la cual estaba envuelta en una manta color rosa, ella era muy hermosa, pero lo que sorprendió a la tigresa fue ver sus grandes ojos color verde, pero no eran iguales a los de sus hermanos, estos eran verde jade muy parecidos a los de una persona que ella conocía muy bien.

-Y lo serás- dijo la felina apartando su vista de la cachorra, hablando en tono bajo y poniéndose de rodillas para estar a la altura del pequeño, mientras tomaba su carita entre sus patas, notando que este tenía los ojos de color miel, igual que los de su hermana, pero estos tenían algo diferente… estos estaban cristalizados, cristalizados e hinchados, con dos caminos de lagrimas empapando sus mejillas

-Estabas llorando- no fue una pregunta, sin embargo el pequeño respondió con un ''si'' mientras se soltaba del agarré de la felina quitando su cara de entre las patas de ella con un brusco movimiento, causando preocupación por parte de ella

-JA JA JA JA JA ¿Llorando? Jajajaja… ¿Y así quieres llegar a ser como mi papá? Pff.. jajaja… así ni pareces el mayor, hermano… que vergüenza Shang… que… vergüenza- resonó la burlona voz de Shiang por toda la habitación, causando que Shang retrocediera unos pasos mientras apretaba y ocultaba su cara en las sabanas que cubrían a su pequeña hermanita que tenía en brazos

-No le hagas caso Shang… tu eres un niño muy valiente… sin ti, nunca hubiera encontrado este lugar para ocultarnos y protegernos...- trataba de animarlo y calmarlo, pero él parecía empeorar con cada palabra que ella decía, viendo esto decidió otra opción –No es malo llorar Shang, las lagrimas pueden ser aguas sanadoras y un torrente de dicha… a veces son las mejores palabras que el corazón puede decir, no es…

-¡¿Cómo puede decir eso?!- prácticamente gritó Shang interrumpiendo y alertando a la felina -¿Usted sabe lo que vi?, ¿Sabe acaso lo que yo sentí?- el cachorro hablaba tan rápido que apenas se podía entender lo que decía –VI MORIR A MI MAMÁ… Y USTED QUIERE QUE ME CALME DICIÉNDOME QUE ES BUENO LLORAR ¿Le parece lógico eso Maestra?-

-Shang…

-¿LE PARECE LÓGICO?- interrumpió nuevamente el cachorro histérico, él necesitaba respuestas y las necesitaba rápido, y ella estaba dispuesta a dárselas –¿Por qué le pasó esto a mi mamá?, ¿Por qué a ella? Dígame Maestra Tigresa ¿POR QUÉ?

-No lo sé Shang- dijo la felina acercándose al cachorro mientras tomaba en sus brazos a la cachorra que el tenia en sus brazos, entregándosela a su hermana ya que estaba al lado de ella –pero hay personas así, que no les importa el sufrimiento de los demás… o tal vez, lo hacen porque tienen que hacerlo… nosotros no lo sabemos Shang- decía la felina mientras tomaba la cara del cachorro nuevamente entre sus patas

-Pe… pero… ¿Pero por qué a mi mamá?- preguntó el pequeño lince a la Maestra suplicante mente mientras sus hermosos ojos se llenaban de lagrimas, para finalmente, dejarlas correr libremente por sus mejillas

-No lo sé pequeño- era lo único que ella pudo decir, ya no sabía que más decir, ella no sabía cómo se sentía él en realidad, sabía lo que había visto ya que ella también lo vio, ella estaba presente en ese momento… pero llegó demasiado tarde; lo tomo entre sus brazos fuertemente mientras él lloraba empapando el chaleco de la felina con sus lagrimas –no lo sé… pero tienes que ser fuerte, por ti… y por tus hermanos, tu eres el mayor de los cinco Shang, y tu deber es protegerlos y hacerlos sentir seguros… eso es lo que hubiera querido tu mamá Shang, ¿Me entiendes?- preguntó la Maestra tomándolo de los hombros separándole de ella un poco para verle a la cara

-Si… entendí- respondió Shang firmemente mientras se secaba las lágrimas que aún quedaban en sus mejillas

-Así me gusta, firme y seguro… todo va a estar bien Shang, yo te voy a cuidar... todo va a estar bien

-¿Me lo promete?

-Te lo prometo


Hahahaha llevo casi dos horas buscando, y no encuentro nada, ni un sobreviviente, ni a Shang, ni a sus hermanos, ni… ¡¿EN QUE ESTOY PENSANDO?! La última vez que lo vi él era un cachorro, apenas tenía 14 años… ya debe de ser todo un joven grande y fuerte… y yo buscando a un niño… ¿en que estaba pensando?... y si el también… NO, el no puede estar… ¿Que es eso? Algo se mueve por allá... me acerco un poco para ver mejor, es un felino, está de rodillas... me acerco un poco más y me doy cuenta de que es un lince ¿Shang?, ¿Será él?

-¿Shang?- me acerco y pregunto con toda esperanza de que sea él, pero no, no es él pero… -¿Shiang?, ¡Shiang! ¡Estás vivo!- el lince parece reconocerme ya que voltea a verme y de un segundo a otro ya se encuentra llorando entre mis brazos, no me quiero ni imaginar por lo que pasó, por ahora estoy feliz por saber que Shiang está bien -¿Y tus hermanos?, ¿están bien?- a pesar de que se separa de mi y abre su boca no me dice nada… su silencio me aterra, me hace pensar lo peor

-Shiang responde, ¿Qué pasó?, ¿Dónde están?- pregunto desesperada mente más no me responde -¡Shiang, te estoy hablando!- su silencio me desespera, me aterra, ¡¿Por qué no me responde?! -¡SHIANG!- le grito, pero él solo me mira, sus ropas desgarradas, esos pantalones marrones ya le cubren casi nada y esa capa que lleva puesta está toda rasgada y llena de sangre... su abdomen, sus hombros... todo él está lleno de cortes y manchado de sangre, no puedo evitar dejar correr una lagrima contenida

-¿Quien te izo esto?- pregunto muy aterrorizada al ver su estado, él solo posa su pata derecha en su costado izquierdo por debajo de su capa, sacando un pedazo de papel café y un pincel -¿Que es esto?- pregunto confundida, pero él solo se da la vuelta avanzando en dirección de una pared, o bueno lo que queda de ella, ya que está toda destruida y solo quedan escombros, utilizándola como apoyo al recargar el pedazo de papel para escribir

¿Para que querrá ese papel? ¿Que estará escribiendo? ¿Por qué no ha dicho ni una sola palabra? Estoy muy nerviosa... ¿Que pasó con este hermoso lugar?. Pasando unos minutos se acerca nuevamente a mi, extendiéndome el pedazo de papel para que yo lo tomara y leyera

''Has de tener muchas preguntas mamá, pero desgraciadamente no te las puedo responder todas. Lo que sí te puedo explicar es que anoche atacaron el Valle, destruyeron todo y mataron a todos, no tuvieron piedad. Yo soy el único sobreviviente del ataque, Shang y Mey se fueron a la Ciudad Prohibida para entregar unos documentos mientras aquí ocurría la masacre. En cuanto a Xiao y Mine... ellos murieron, fueron asesinados en manos de esos malditos asesinos... y a mi, me dejaron vivo, vivo pero sin voz... ¡me cortó la lengua esa desgraciada gata!''

No puede ser... no... esto no puede ser cierto, Xiao, Mine... no es verdad, ¡Esto no es verdad! No puedo contener más las lagrimas que luchaban por salir de mis ojos mientras leía ese papel, y tampoco pude evitar apretar mis manos en forma de puño, arrugando en estas el pedazo de papel. Rápidamente sin pensarlo, ya estoy encima de Shiang abriéndole el hocico para verificar lo que él escribió en ese papel... y efectivamente... es verdad... me separo de él y en cuanto lo hago siento como si las pocas fuerzas que tenia se me fueran, dejándome caer al suelo como si de una muñeca de trapo me tratase, y al instante siento como unos brazos me rodean, abrazándome.

-Simplemente no puedo creerlo, esto es inhumano, ¿Que clase de animales son estos, que no se compadecen ante una vida, ante una mujer, ante un niño... ante un anciano? ¡¿Es acaso que no tienen corazón?!- grito ante mi desesperación -Al parecer no. Con tan solo pensar que uno de esos monstruos pudo haber sido mi niña, yo... NO, ella no puede ser uno de ellos, ella es inocente, muy noble... ella no pudo haber hecho esto... NO PUEDE- grito y lloro nuevamente en los brazos de Shiang.

Él, Shang, Mey, Xiao y Mine... los quiero como si fueran mis hijos, yo los vi crecer, los eduqué... oí la primera palabra de Mine, estuve presente en sus primeros pasos... le enseñé el arte del kng fu a Xiao, me dedicó su primer poema... le enseñé a cocinar a Mey, estuve presente en ese concurso de baile en el cual salio siendo la ganadora, ablandé el corazón de Shiang para con Shang, estuve presente en su primer torneo de kung fu, protegí a Shang como se lo prometí, le enseñé a leer, le enseñé kung fu, le enseñé todo lo necesario para convertirse en el gran líder que es... me duele todo lo que ha pasado, me duele no haber estado en el momento en el que mi amada Mine y mi amado Xiao murieron... me siento muy débil, muy cansada; mis parpados pesan y poco a poco voy serrando mis ojos hasta que... todo está escuro y me quedo dormida.


-Entonces dices que era una tigresa de blanco y negro, ojos color verde jade, vestida de negro y que llevaba una katana con este grabado?- oigo que alguien habla, pero no identifico la voz

-Bien, con este ya son cuatro pueblos que atacan- ¡¿CUATRO?! -Y en cada uno de ellos solo dejan a uno vivo y todos ellos concuerdan con estas características... menos en que es una tigresa de blanco y negro, esto es nuevo... gracias Shiang, esta información es de mucha ayuda para el ejercito imperial ¿Sabes?- no lo puedo creer, ¿Cuatro? ¿Tantos? No, no lo puedo seguir permitiendo, tengo que hacer algo al respecto. Trato de levantarme pero unos brazos me detienen, ¿Pero que...

-No mamá, tiene que guardar reposo, no ha dormido en barios días- me habla una lince, una lince muy hermosa con ojos de color miel... ¿Mey? ¡Mey! Que alegría verla de nuevo

-Mey, ¿Cuanto tiempo? Ya eres toda una señorita- me es de gran satisfacción oírla reír, hace cuanto que no la veo. A pesar de que me muestra una sonrisa preciosa, veo tristeza en sus ojos y no la culpo, ha perdido a dos de sus hermanos menores, y yo... comparto su dolor -Ya estoy bien hija, ya descansé lo suficiente... me da mucho gusto volver a verte- no puedo evitar darle un fuerte abrazo y llorar un poco, después de todo... ella también es una de mis hijas... Y ESTÁ VIVA lo más importante de todo

-A mi igual mamá- la oigo llorar, yo no digo nada y es mejor así... que se desahogue, solo me limito a abrazarla, y a acariciar su cabeza, como solía hacerlo cuando ella era una niña y a decirle que todo estará bien. Después de unos minutos alguien nos interrumpe, alzo la mirada y veo que es Shiang quien nos quiere decir algo

-Quiere que lo sigamos- me dice Mey poniéndose de pie, yo asiento con la cabeza y entre los dos me ayudan a incorporarme, momento después ya nos encontramos fuera de la tienda donde creo yo que Shiang me llevó mientras dormía. Todo está diferente, el Valle ya no está desierto, ahora está lleno de pequeños grupos de soldados imperiales

-¿Que pasó aquí?- pregunto ya que estoy un poco confundida

-Están sacando los cuerpos de los escombros- responde Mey con un tono de voz serio

-Y... ya... ya encontraron los... los cuerpos de...

-¿De Xiao y Mine?- me interrumpe completando la frase

-Si

-No lo sé, creo que no... no los he visto- me responde muy débilmente la pobre. Estoy a punto de abrazarla, pero una pata en mi hombro me detiene, miro a mi derecha y me doy cuenta de que es Shiang, quien con la pata libre señala en una dirección, y de inmediato los tres vamos para allá. Hahahaha ya estoy mejor, no cabe duda de que dormir me ayudó a recobrar mi energía ¿Que es...? Cadáveres, ¡Oh por dios!... son tantos, ver todo esto me pone los pelos de punta... quiero apartar la vista, pero no puedo... con la vista recorro el lugar en busca de los cuerpos de mis niños, hasta que... la pata de Shiang me detiene.

-¿Que ocurre?- él me señala en una dirección y ahora los veo. Veo a Mey llorando de rodillas en el suelo, llorando y abrazando a dos cuerpos tirados en el suelo, si son dos cuerpos, dos cuerpos, pero sin vida. Y al instante los reconozco. Mine... Xiao... son ellos. Quiero acercarme... pero en cuanto lo intento, tres soldados aparecieron arrebatándolos de los brazos de Mey, ella grita ''NO, NO SE LOS LLEVEN''... ''Por favor no''... ''NOOO'' esos gritos son suficiente para que Shiang y yo corramos en su dirección para calmarla... verla así me destroza el corazón, quisiera hacer algo para calmar su dolor pero ¿Cómo? ¿Como puede uno tranquilizar el dolor de una persona, si las dos sufren de igual manera?. Shiang la abraza, trata de calmarla, pero ella forcejea desesperada mente, lo más fuerte que puede para soltarse de aquél abrazo; y yo lo único que puedo hacer es tomar su rostro entre mis patas y mirarla a los ojos diciendo un ''Tranquila, cálmate... yo estoy aquí contigo'' y después de eso... los tres caemos al suelo, destrozados y muy cansados, ella llora y él también.

Lo único que podemos hacer en estos momentos es ver como se los llevan, ver como los cubren con esa manta blanca y como los suben en esa carreta. Verlo duele ¡Oh por dios, juro que si duele! Pero no puedo hacer nada, nada... por más que lo intento no puedo dejar de recordar cada momento que viví junto a ellos... NO PUEDO, por más que lo intento, no puedo, por más que lo intento, por más que me esfuerce... no puedo... No puedo borrar esos recuerdos que llegaron a lo más profundo de mi corazón, y esos... son muy difíciles de borrar ¿Por qué? Por eso mismo, porque son recuerdos... recuerdos del corazón.

Continuará...

CHAN.. CHAN... CHAAAAN. Que les pareció, ¿Largo? ¿Corto? ¿Justo? ¿Injusto?... ustedes solo opinen, ¡Quiero saber que tal voy!, si he mejorado o no. Bueno espero y les haya gustado y... bueno, el siguiente capitulo tendrá más contenido y rebelará un poco del pasado de Mine... y si tienen alguna duda, pregunta u opinión acerca de esta historia solo me avisan y yo con mucho gusto se lo responderé y... creo que esto es todo... ha y deseo de todo corazón que cumplan todos sus propósitos y deseos en este nuevo año 2015 ¡FELIZ AÑO NUEVOOOO! :D

Atte: Master PAO