Misión 1: Encuentro
Una chica de cabellos negros va caminando por la calle, ella vestía con un vestido negro, como si estuviera de luto, al parecer, la chica es recatada, pues no dejaba ver nada más que su rostro y su cuello, para complementar su vestimenta una chaqueta púrpura, su cabello negro largo y ondulado estaba amarrado en una coleta llevando como calzado unas botas que hacían juego con su abrigo. Continua con su camino, hasta que para un taxi y sube a el.
-¿a dónde la llevo señorita?- preguntó el chofer
-a donde sea, estoy buscando un convicto que logró burlar la seguridad y ahora merodea por estos lado- dijo la chica sin voltear a ver al chofer
-¿eh? ¿A caso es policía?- pregunto el hombre confundido
-deje de hacer preguntas y mueva esta cosa- dijo la chica con voz fuerte, pero sin gritar, ante la orden de la chica el chofer puso en marcha el vehículo. Ella daba indicaciones de donde ir, mientras que el chofer para amenizar el camino le hablaba de su vida.
-así es señorita, tengo una hermosa esposa y nueve hijos, ¡OH! Lo olvidaba, son diez, uno viene en camino, espero que sea niña- decía con entusiasmo aquel hombre
-veo que lo han bendecido con mucha descendencia- en ese momento el auto se sacude y el techo se abolla por el enorme peso que había, el chofer y la chica bajan de vehículo con rapidez.
-¡MI AUTO!- grito el hombre, en ese momento un joven de cabellera blanca quito al demonio que estaba en el techo cortándolo con su espada, la chica observa detenidamente todo lo que pasaba, el demonio al ser cortado se regeneró y no era uno, sino dos, el chofer busca refugio en una tienda, mientras que la chica permanecía atenta a los acontecimientos. Los demonios se abalanzan contra el chico de gabardina roja, este los repele con las balas de sus pistolas, haciendo que en el momento de retroceder estén por caer encima de la chica de cabellera negra, el joven de cabellos platinados con rapidez toma a la chica por la cintura y la pone a salvo.
-¿qué crees que haces? Estas no son horas para que niñas como tú estén en la calle- dijo el joven viendo a la chica
-no me trates como una infante que no lo soy- contestó ella con seriedad en ese momento los demonios al verles hablar deciden atacar, el de gabardina roja toma su espada dispuesto a continuar con la pelea, hasta que la voz de la chica lo interrumpe.
-no seas idiota, lo cortaste la última vez, y ahora son dos, si lo cortas de nuevo ahora serán cuatro, creí que los demonios eran inteligentes- el joven de cabellera platinada se queda helado ante el comentario de aquella mujer. La chica se pone de pie y de la manga de su abrigo saca una especie de bola de humo violeta con suavidad dice "Angelus Morfis" haciendo que el humo se materializara en un rifle.
-observa y aprende, lo demonios Hidra se exterminan con fuego- con sólo dos disparos los demonios estaban envueltos en llamas -ahora puedes usar tu espada para aniquilarles- el rifle se vuelve humo de nuevo y esta lo guarda, sorprendido por lo que ella había hecho, y haciendo caso, termina con los demonios, sin hacer daño a la gente ni a los edificios, la chica camina de regreso al taxi, y el hombre dueño del vehículo regresa, al parecer muy enojado.
-¿te das cuenta de lo que has hecho? ¡Destruiste mi auto!- el hombre se dirige al joven de cabellera blanca -¿cómo pagarás esto?- pero, antes de que el joven de gabardina roja pudiera decir algo, la chica de abrigo púrpura se aproxima al chofer, de su abrigo saca una pequeña bolsa, de ella extrae lo que parece ser una perla y se la entrega al hombre.
-tenga buen hombre, esto es por haberme traído hasta aquí- saca otra gema, esta vez un rubí- esto es para que perdone la deuda de él, que sin intención destruyo su vehículo y pueda arreglarlo- saca otra joya, esta vez un diamante- y esto es para usted y su gran familia, para que no les haga falta nada- ambos hombres no podían creer que ella pagara con joyas, las cuales eran reales y de gran valor, el chofer agradecido se marchó en lo que quedaba del auto, el joven de cabellera blanca se acerca a ella.
-¿por qué hiciste eso?- preguntó confundido
-porque era necesario, te he estado buscando hijo de Sparda, o debo llamarte, Dante- la chica se vuelve a él
-¿cómo es qué sabes eso?
-te he estado observando desde hace tiempo
-¿por qué?
-te confundí con un ladrón, el que se robo a mi perro, no hace mucho, pero, al ver que no eras tu, decidí contratar tus servicios- la chica se mostraba tranquila
-así que me darás trabajo y ¿de qué y cuanto hablamos?- Dante observaba con cuidado a la chica, al parecer, no era humana
-Este no es un buen lugar para discutir eso
-de acuerdo- Dante se dirige a su moto, le da un casco a la chica, esta lo toma y sube tras de él mientras dirigen su camino hacia el Devil May Cry. Al llegar Dante baja al igual que su acompañante, al entrar al lugar una niña rubia llega y recibe al demonio rojo a gritos.
-¡Dante, ya es el colmo contigo! ¿Dónde has estado? Lady me ha venido a reclamar por el dinero que le debes, otra vez- la niña estaba colérica
-Paty, deja de gritar que tenemos una clienta- dice Dante sentándose a su escritorio, la joven de cabellera negra se sienta frente a este, ante la situación, la pequeña de ojos azules pide disculpas y le ofrece un poco de té, ella agradece su amable gesto, mientras Paty se va a preparar el té, Dante y la clienta discuten los términos del trabajo.
-bien, me has preguntado, de que trata, es bastante sencillo, serás mi perro, rastrearás a un espíritu que se escapó del Inframundo, es muy peligroso, en vida era llamado Hanzo, este era un adivino y un "vidente" que fue muerto por Atenea, cuando su alma llegó al Inframundo fue condenado al abismo por el mal que hiso, ya que, según él, tomaba las almas de las criaturas más puras para conservarse joven, hasta que lo detuvo Atenea-
-Espera, espera ¿quieres que sea tu perro de caza? Mejor ve a buscar al perro que te robaron- contesta molesto Dante ante las intenciones de la chica
-créeme querido, que si Kero estuviera conmigo no me hubiera tomado la molestia de buscarte, ahora ¿puedo continuar?- la chica se molesta por la interrupción, Dante mueve la mano, en señal de que siga hablando
-gracias, como te decía, si no encontramos y capturamos ese espíritu, puede comenzar a robar almas de criaturas puras, para regenerarse, es por ello, que vine hacia ti, porque confió en tu capacidad para este trabajo
-toda tu historia es bonita, pero, yo no hago ningún trabajo gratis, ¿qué estás dispuesta a darme para que sea tu perro?-Dante ve cara a cara a la chica
-primero, será mi gratitud- dice la chica, a lo que Dante se hace hacia atrás y gira su silla dándole la espalda- después te daré lo suficiente para que pagues TODAS tus deudas, más una jugosa propina si este trabajo sale bien- Dante vuelve su silla viendo de nuevo a la chica
-¿cómo sé que no me estás tomando el pelo?- pregunta Dante desconfiando de la chica, en ese momento llega Paty con una taza de té para la joven clienta
-¿cómo desea su té señorita?- pregunta la pequeña de ojos azules
-de la manera en que a ti te gusta tomarlo pequeña- contesta la chica de ojos rojos con una sonrisa, Paty lo prepara y se lo da –gracias- dice amablemente la joven de cabello negro, deja por un momento el té en el escritorio, de su abrigo saca de nuevo la pequeña bolsita, de esta toma un hermoso broche para el cabello el cual entrega a la pequeña de ojos azules –toma esto, por ser tan amable conmigo- Paty se sorprende, pues dicho artículo se veía costoso –no podría- dice Paty apenada.
-por favor acéptala, me ofendería si no lo hicieras- la joven toma el broche y se lo pone en el cabello a la pequeña
-está bien, muchas gracias ¿señorita…?
-por favor, llámame Anggie- Paty se retira. Dante se sorprende por lo que había hecho la chica de ojos rojos
-y tengo mucho más de dónde vino eso, si te preocupas que no te pague, eso no es problema, te daré un adelanto- Anggie saca de su abrigo una esfera azul un poco grande, la deja caer al suelo y de este sale muchas monedas de oro al igual que varias joyas las cuales cubrían gran parte del piso del lugar. Ante esto Dante se aseguró de que no fuera un espejismo, era real.
-con esto le pagaría a Lady y tendría un mes de vacaciones
-¿sólo eso? Yo diría que un año- afirma Anggie
-¿Cuándo empezamos?- dijo Dante intentando guardar su primera parte del pago total. En ese momento se escucha que Paty grita -¡Ahora!- dice Anggie dirigiéndose hacia donde provenían los gritos de Paty, suben las escaleras y al llegar a la habitación de la pequeña la ven frente al espíritu de Hanzo, este esta por robarle su alma, Dante dispara, pero, Anggie desvía sus tiros.
-¿qué haces?
-¡Puedes lastimarla!
-¿qué propones?- pero antes que pudieran actuar, un corte veloz hace que el espíritu deje a Paty y esta cae el suelo inconsciente. Ambos levantan la vista, un joven de cabello blanco, peinado hacia atrás y gabardina azul envaina su espada
-eres bastante lento Dante- dice el de gabardina azul
-¿Qué haces aquí Vergil?- pregunta Dante al ver a su hermano
-he sentido una presencia con gran poder aquí, absorberé está alma para poder ser invencible- Vergil estaba decidido
-en serio que los demonios son bastante tontos, ¿no sabes que al darle un cuerpo a este espíritu este te dominará? Deja de lado eso de tener mucho poder, sino que harás que reencarne en tu cuerpo y harás que continúe robando almas de niños- Anggie trata de hacer entrar en razón a Vergil
-¿tu qué sabes mujer mortal?- Vergil voltea a ver a Anggie
-sé lo suficiente para impedir que lo hagas- Anggie toma una pequeña perla azul de su abrigo y lo lanza hacia el alma de Hanzo encerrando dicho espíritu en la joya, haciendo que Vergil se enojara y se abalanzara contra ella, pero, antes de que pueda quitarle la perla, esta lo arroja muy lejos y con mucha con fuerza, haciendo que esta llegara a su destino, el Inframundo, Vergil la toma del cuello azotándola contra la pared.
-dame una buena razón para no matarte ahora- Vergil tarta de romper el cuello de la chica con sus manos.
-¡Suéltala Vergil!- Dante intenta salvar a Anggie, haciendo que ambos pelearan y salieran por la ventana hasta la calle, Anggie toma a Paty en sus brazos y la recuesta con cuidado, para después salir y parar la pelea, Vergil tenía gran ventaja sobre Dante, finalmente lo hace caer y clava su espada en el demonio rojo.
-¡DANTE!- grita Anggie, en ese momento la lluvia comenzó a caer, haciendo que el cabello de Vergil lo hiciera ver como su hermano, haciendo que Anggie reaccionara.
-tu… ¡FUISTE TU!- Anggie se abalanza contra Vergil, haciéndolo caer, ahora él está contra el suelo, mientras que Anggie está sobre él y sus manos intentan romper el cuello del demonio azul -¿Dónde está? ¿Dónde lo tienes? ¡REGRESAMELO!- Vergil se quita de encima a la joven de cabello negro
-¿de qué demonios hablas? Yo no te he quitado nada- dice Vergil poniéndose de pie
-¡NO MIENTAS! Yo te vi o ¿Ya olvidaste que entraste al Inframundo y te robaste a Cerbero?- Anggie se pone de pie, de la manga de su abrigo saca de nuevo la bola de humo, esta vez invoca una espada apuntando hacia Vergil
-¿cómo sabes eso?- pregunta Vergil confundido
-lo sé porque soy la dueña de dicho can, también porque lograste escapar con él aun cuando intenté detenerte, lo sé porque soy la princesa del mundo de la Muerte, la hija del infierno, Soy Anggela Hades, hija de Hades, Dios de la Muerte y de Perséfone, Diosa de la Primavera- Ante la declaración de Anggela, Vergil se suelta a reír, haciendo que Anggela se confundiera
-¿qué es tan gracioso?
-tu broma- Vergil baja la espada de Anggela –Hades no puede tener descendencia, es el Dios de la Muerte, no puede dar vida
-y yo que creí que eras mas listo- Anggela guarda su espada -se nota que sólo sabes lo que es común, eso ya es noticia vieja, es claro que los libros que lees no te van a decir que Hades logro tener una hija, pues ¿quién desea que el mundo de la muerte se extienda? Confiaba en que el primogénito de Sparda fuera más inteligente, que decepción- Anggela le da la espalda y va con Dante, para quitarle la espada que le atraviesa. Ante las palabras de Anggela, ese se abalanza contra ella, pero esta logra repeler su ataque con la espada de Dante.
-en verdad eres un tonto ¿no sabes que al liberar sólo una pequeña gota de mi sangre firmarías tu sentencia de muerte?- Anggela se vuelve a Vergil
-¡tú estás loca!
-esta bien- Anggela deja la espada a un lado, y extiende los brazos hacia los lados- mátame, si es que te atreves- Anggela cierra los ojos esperando el movimiento de Vergil, al principio dudó, pero, con un movimiento rápido atravesó el cuerpo de Anggela con su espada, la sangre de la joven corría por la hoja de Yamato, hasta que al llegar a la mano del demonio azul, esta comenzó a quemarlo, soltando la espada, que aun estaba en el cuerpo de la chica, la cual aun estaba de pie.
-¿Qué me has hecho maldita?- dijo Vergil al no soportar el dolor. Anggela tomo la empuñadura de Yamato y comenzó a sacarse el arma del cuerpo
-te lo dije, ahora ¿en verdad crees que estoy loca?- Anggela tomo una perla violeta de su abrigo y partiéndola por la mitad, la primera mitad la uso para limpiar la sangre de la hoja de la espada, y la otra para ayudar a sanar la mano del demonio.
-no espero que lo agradezcas- Anggela deja la espada en el suelo, mientras que la lluvia ya había parado, se acerca a Dante y lo reanima para llevarlo al Devil May Cry, toma a Rebelion ambos se aproximan a la puerta del lugar, antes de entrar, la chica se vuelve a Vergil –sólo quiero que me lo regreses, quiero que me regreses a mi amigo- al finalizar su frase, entra con Dante. Vergil ya no tiene nada que hacer en ese lugar, así que se va del lugar perdiéndose entre las sombras de la noche.
¿Qué les pareció? y eso que apenas esto va empezando, nos leemos el siguiente capítulo.
