Misión 4: Perruzinni, El Barón del Mal

[Basado en "Conchita, The Epicurean Daughter of Evil" de Meiko Sakine]

El mes comenzó tranquilo y sin novedades. Transcurrió una semana. Era de mañana, Patty y Dante desayunaban tranquilamente, Anggela estaba sentada junto a ellos, algo extraño se escuchó.

-¿qué es eso?- dijo Dante

-parece un ruido, ¿de dónde vendrá?- Patty guardó silencio, al escucharse de nuevo Anggela se sujeto el estómago.

-me duele- Anggela sufría – desde que me volví mortal ese ruido no me ha dejado tranquila, y hace que me duela el estomago

-Anggela, tienes hambre- Dante se le queda viendo a la peli negra

-¿hambre? ¿Qué es eso?- Anggela aun no entendía

-sí, como eras una Diosa, no tenías necesidad de consumir ningún alimento, pero, ahora que eres mortal, necesitas comida, es por eso que ese ruido te molesta y hace que el estomago te duela- Patty le prepara un rico almuerzo después de que le explicara todo –anda come, es delicioso

-aja- dice Dante con sarcasmo

-¡ERES UN GROSERO!- Patty le grita a Dante. Anggela prueba lo que Patty le ha preparado, por un momento se queda quieta y sin decir nada, hasta que después vuelve a comer otro poco.

-es… es… ¡una delicia!- Anggela come feliz

-me impresiona que haya aguantado un mes entero sin comer- Dante da una mordida a su pizza

-me alegra saber que a alguien si le gusta lo que cocino- Patty voltea a ver a Dante con enojo

-si no es helado de fresa o pizza, no me lo voy a comer, ya te lo he dicho- Dante bebe zumo de tomate

-debes de variar lo que comes de vez en cuando, ¿no lo cre…?

-¡termine! Pero, ¡AUN TENGO HAMBRE!- Anggela exclama

-eso fue rápido- dijo Dante

-de acuerdo, te prepararé otra cosa- Patty cocina otro platillo para Anggela, el cual ella lo come con rapidez, exclamando que aun sentía hambre. Patty al ver en como terminaría esto, preparó más platillos para Anggela, la cual al fin se sació después de doce raciones, Patty y Dante sólo veían a la peli negra comer ¿dónde guardaría todo eso que se acababa de comer?

-eso fue delicioso- Anggela ya estaba mejor- muchas gracias Patty

-de nada Anggie, he descubierto que eres un pequeño pozo sin fondo, espero que eso no te haga perder esa bonita figura que tienes- Patty voltea a ver la nevera –por cierto, Dante, Anggela vacio la nevera

-pues compra más comida- Dante leía una revista

-pues dame dinero- dice Patty

-que pague la que se acabó todo- Dante seguía leyendo su revista

-eres un…

-esta bien, Patty- Anggela calmó a la niña rubia –él tiene razón, subiré por dinero, así que espérame- Anggela se va por el dinero. Al bajar ambas se van para comprar más provisiones, sólo que llevarían el triple de lo normal, para que pudiera alcanzarles. Al salir de hacer las compras, Anggela y Patty pasaron por un lugar donde había una exposición de joyas.

-Mira eso Patty ¿podemos ir a ver?- pregunta Anggela al ver las gemas

-si Anggie, pero, cuando dejemos esto con Dante, porque están un poco pesadas- Patty ya no podía más –debimos traer a Dante

-bueno, hay que darnos prisa antes de que cierren- Anggela y Patty continuaron con su camino. Llegando al Devil May Cry dejaron todas las compras en su lugar y salieron para ir a la exposición. Al entrar al lugar vieron muchas cosas maravillosas, como figuras hechas con las gemas, y demás joyería. Anggela vio un manual de cómo hacer estas bellezas, ella lo tomó y comenzó a leerlo. Un hombre obeso, al ver las gemas se acercó al dueño.

-dígame señor ¿Cuánto quiere por todas sus joyas?- el hombre hablo con seriedad

-perdóneme, pero, no están en venta- el dueño intentó razonar con el hombre

-¿cuánto he dicho?

-y yo ya le dije que no están en venta, es una exposición, entienda- el dueño estaba perdiendo la paciencia. Ante el escándalo, todos los que estaban ahí se volvieron a ver el problema, ambos discutían, al ver que no llegaba a nada, el hombre se va.

-que gente, deberás- exclama Patty volviendo a ver los aparadores -¿por qué no entiende que un NO es un ¡NO!?

-sabes Patty, hay algo extraño con ese hombre- Anggela seguía viendo hacia la puerta del lugar

-¿por qué lo dices Anggie?

-no lo sé, me dio un extraño presentimiento- Anggela deja de ver la puerta y ve a su pequeña acompañante –creo que es hora de irnos- se aproximan al dueño del lugar –disculpe ¿este manual tiene precio? Me interesa- Anggela ve al hombre

-si señorita ¿desea que se le envuelva?

-por favor- Anggela paga por el manual y ambas regresan al Devil May Cry, donde estaba Dante hablando con Morrison.

-así es Dante, ha habido una serie de desapariciones, todo implica que se enfoca en un hombre, ese hombre, cuando llega a dicha ciudad compra todo lo que puede, y seguido de su estancia cinco o seis personas desaparecen, al parecer está aquí, pues ya se reportó la desaparición de tres personas- Morrison le explicaba la seriedad del caso a Dante

-no soy departamento de personas extraviadas, pero, este trabajo es interesante- Dante se pone de pie y se va con Morrison –no me esperen llegaré tarde- Dante sale del lugar, Anggela se mantiene seria.

-Patty, me siento algo cansada, me voy a dormir- Anggela subió hasta su habitación, espero un momento y salió por la ventana –debo saber quién es ese hombre- se decía para si misma mientras corría por las calles. Llegó hasta la hemeroteca, entro y buscó información en varios diarios.

-"Barón Perruzinni, un hombre exageradamente rico, el cual gusta de comprar todo lo que se le cruza en el camino, se desconoce la fuente de su fortuna. Algunos dicen que pertenece a la Mafia, otros que es un Narcotraficante, ya que, se sospecha que su fortuna es de dudosa procedencia. El pasado de este hombre es desconocido." ¿Es todo? Eso no me dice nada- Anggela deja el diario en su lugar –supongo que tendré que seguir a Dante, pero ¿a dónde fue?- piensa por un momento -¡ya sé! Hare que Kero lo rastree- Anggela sale de la hemeroteca y llama a Cerbero. El can responde al llamado de su ama (recordaremos que Cerbero esta en forma "camuflaje" ósea, no es un perro enorme de tres cabezas, sino, que se dividen y son tres perros negros de ojos azules, rojos y verdes), Anggela les ordena que sigan el olor de Dante, los perro ya saben a quién buscar, así que llevan a su ama al lugar donde se encontraba el demonio rojo. Los perros se detienen en una enorme y lujosa mansión, el problema era entrar.

-buen trabajo muchachos, regresen con Patty y protéjanla de lo que sea que pase en mi ausencia ¿entendido?- los perros ladran en señal de que cumplirán la orden de su ama y estos se retiran. Anggela ya sabía como entrar, usaría sus botas aladas para espiar la conversación, pues ha visto el auto de Morrison, eso significa que Dante y Morrison están con el Barón Perruzinni, los grandes monarcas hablan con sus invitados en la sala principal, y en esas salas hay enorme chimeneas. Anggela se eleva por el cielo, hasta llegar a la parte más alta de la casa, se para junto a la chimenea y sube por esta hasta quedar en el borde de la chimenea, escucha las voces del Barón, Morrison y Dante.

-así que ¿no sabe a qué se deben esas desapariciones?- pregunta Morrison al Barón

-ya se lo dije, sólo me gusta venir de compras- contesta el Barón Perruzinni mientras bebía una copa de "vino". Haciendo que Dante frunciera el seño, él sabía que algo no estaba bien –disculpe mi descortesía ¿gustan algo de beber?- Pregunta el Barón dejando su copa en la mesa que tenía a un lado

-estamos bien, gracias, escuché que tuvo un mal entendido con el dueño de una joyería, él hombre exponía sus obras labradas en joyas y usted deseo comprárselas, pero se negó- dice Dante viendo al hombre beber más vino.

-si, es una pena, me gustaba el trabajo de ese hombre, así que no me iré sin esas obras, deben de tener un costo- Perruzinni seguía bebiendo -¿seguros que no desean acompañarme a beber este vino? Es de excelente calidad

-en verdad, gracias, pero no, así esta bien- Dante no deseaba probar de lo que bebía aquel hombre

-también he venido a este lugar, para llenar un profundo vacio- el Barón se pone de pie y se dirige a la chimenea, se recarga en esta

-¿qué clase de vacio?- pregunta Morrison

-pues verán caballeros, estoy buscando una esposa- El Barón se queda en silencio, Dante y Morrison veían extrañados al hombre. Anggela ya no pudo sostener el equilibrio y calló por la chimenea a los pies del Barón, Dante no creía lo que veía ¿cómo es que Anggela había dado con él? Anggela estaba apenada, pues la habían descubierto

-discúlpenme- Anggela trata de ponerse en pie, como un caballero, Perruzinni le ayuda a ponerse de pie, pero, la joven de ojos rojos expedía un aroma que llegó hasta la nariz del Barón, ese se mordió el labio inferior, pues se le hiso agua a la boca. Anggela se sacude el hollín de su ropa.

-Anggela ¿qué haces Aquí?- Dante le pregunta al verla

–Me encontraba limpiando la chimenea y me caí- intentó mentir, pero, no es muy diestra en ello, así que sonrió por la pena. Dante se llevo la mano en la frente, Anggela había arruinado el plan. Anggela estaba dispuesta a irse, pero, Perruzinni la tomo del brazo.

-espera, yo no creo que seas una simple limpia chimeneas- Anggela se puso nerviosa, Dante quiso interferir, pero, el Barón llamó a sus criadas.

-llévenla a que se asee y vístanla con ropas limpias- las criadas se llevaron a Anggela. Después de una media hora, estas volvieron con ella, la cual estaba recién bañada y vestía un vestido violeta, el Barón mando retirar a sus criadas y tomo a Anggela de la mano para invitarla a pasar, sentándola junto a él.

-usted señorita, es sumamente bella- Perruzinni besa la mano de Anggela

-¿ah?- voltea a ver a Dante, el cual le dice que debe dar las gracias por el cumplido, ella agradece

-señorita, deseo casarme con usted- el Barón toma ambas manos de Anggela al darle dicha proposición

-¡casarse!- dijeron Morrison y Dante sorprendidos

-¿casarse? ¿Qué es casarse?- Pregunta Anggela

-mira- Dante se la lleva a unos metros de Perruzinni –cuando un hombre y una mujer se aman, deciden vivir juntos, pero, antes deben jurarse ante Dios que se amaran y respetarán hasta que la muerte los separe, eso es casarse- Dante termina de explicar

-eso es bonito, entonces si- Anggela voltea y sonríe

-¡Espera! Apenas lo conoces, no te puedes casar con él así nada más- Morrison interviene

-¿por qué?- Anggela estaba confundía

-mi dulce joven- el Barón la toma de nuevo de la mano y la sienta frente a él –yo, soy viudo

-Que triste- se acerca un poco a Dante –"¿qué es ser viudo?"- le pregunta en susurro

-"que tu esposo, o esposa esté muerto" -contesta Dante su duda

-cuando encuentro a la mujer prefecta, la desdicha siempre me la arrebata, desde entonces, estoy solo, este vacio puedo llenarlo gastando mi fortuna en cosas materiales, las cuales me gustaría compartir con alguien- el Barón había sufrido mucho, haciendo que Anggela le dijera.

-lo pensaré- Anggela se pone de pie y sale del lugar, seguida de ella Dante y Morrison se van con ella. Al ya no ver a ninguno de los tres, Perruzinni manda llamar a su mayordomo.

-tengo hambre, prepara la mesa

-en seguida señor- el mayordomo envía a muchos sirvientes a poner la mesa, el Barón se sienta a la mesa, llega un carrito con un bufet de carnes, las cuales sirven a Perruzinni, este las comía con deleite, mientras las acompañaba con una copa de vino.

-estos son manjares exquisitos, pero, sólo espero el platillo principal, a tu salud, querida- el barón bebe el vino, al finalizar ríe maliciosamente.

Al día siguiente, en las noticias se habló del robo a la joyería, donde el día anterior estaba la exposición de joyas a la que fueron Patty y Anggela. Patty estaba muy sorprendida, Anggela volteo a verse con Dante, el cual le dijo que lo acompañara afuera.

-¿tu crees que él…?

-Anggela, tengo un plan- Dante interrumpe a la peli negra

-te escuchó- Anggela prestaba atención a las palabras de Dante

-necesito que te cases con Perruzinni, lo más pronto posible- Dante se mostraba serio

-¿estás seguro?- Anggela dudaba

-tranquila, es parte del plan- Dante le toca el hombro, Anggela asiente

-confió en ti, Dante- Anggela y Dante entran de regreso al Devil May Cry. Unas horas después un hombre entra al lugar, este vestía como si fuera un mayordomo, al ver que Dante y Anggela estaban juntos hace una reverencia.

-el Barón Perruzinni los invita a una cena formal esta noche, sólo deben confirmarme que asistirán y vendremos por ustedes- el mayordomo entrega la invitación a Dante, el cual confirma la asistencia de ambos.

-y como muestra de la generosidad de mi señor, les ha mandado las ropa que deben de vestir para la cena- el mayordomo chasquea los dedos y otros sirvientes dejan sobre el escritorio unas cajas, estos hacen una reverencia y se retiran –vendremos por ustedes a las 22 horas- el mayordomo hace una reverencia y se retira.

Ya es hora de irse a la cena con Perruzinni. Dante vestía un traje negro, con camisa blanca y corbata roja, Anggela vestía un vestido rojo con un corsé negro los hombros descubiertos a pesar que tenía unas enormes mangas rojas, el cuello de tortuga era del mismo color que el corsé, (para que entiendan mejor, es el que usa Meiko en esta canción). Una lujosa limosina estaba afuera esperándolos, el cual los llevó a la lujosa mansión, se les recibió y los hicieron pasar al comedor. AL parecer la cena era privada, pues sólo los que comerían esa noche con el Barón Perruzinni serían Dante y Anggela. Se sentaron a la mesa, Anggela en uno de los extremos y Dante a su derecha, los sirvientes comenzaron a llegar con los platillos a degustar.

-he seleccionado un menú especial para ustedes, espero les guste- El Barón sonrió, se pusieron los platillos en la mesa y sirvieron el vino. Dante frunció el seño de nuevo. Pues era un bufet de carnes, Anggela estaba por probar un poco, en ese momento un invitado sorpresa apareció sobre la mesa.

-te he estado buscando, sé que tienes un gran poder, y he venido por el- Vergil apuntaba a Yamato a la cara de Perruzinni –y si yo fuera tu no comería eso- voltea levemente a ver a Anggela

-¿por qué?- Anggela estaba confundida

-sirve de algo, y explícale Dante- Vergil vuelve su mirada con Perruzinni

-es… ¡Carne Humana! Y el vino es… ¡Sangre Humana!- ante la respuesta de Dante, Anggela siente asco y hace todo a un lado, haciéndolo caer al piso, el Barón Molesto se pone de pie.

-son más listos de lo que creí, pero ¿podrán con esto?- Perruzinni chasquea los dedos y toda la servidumbre se transforma en demonios. Vergil ataca a los demonios al igual que Dante, entre la batalla Perruzinni se roba a Anggela y la lleva a la habitación contigua.

-¿por qué haces esto?- Anggela logra liberarse de su captor

-querida, esta discusión me ha abierto el apetito- Perruzinni se acercaba a ella –y tu eres deliciosa- el Barón se transforma en un enorme demonio, el cual era exageradamente gordo, se sostenía con sus pies y sus manos formando un arco, teniendo dos bocas en el estomago, su enorme cabeza tenía cuatro ojos, los cuales veía a Anggela con antojo, Anggela se defiende, ella usa a "The Servant" (arma que obtuvo al eliminar a los demonios del capítulo "El reino del mal"), por un momento lo aleja de ella, percatándose que tenía una pieza de la lanza en el cuello. Lo atacó con el abanico de "The Princess" para obtener la pieza, pero, no le hiso nada, al contrario, el demonio estaba cubierto de gasa, haciendo que ningún arma pudiera hacerle daño alguno.

-¿pero que?- el abanico paso rosando a Anggela, haciendo que este se clavara en la pared, en ese momento entraron Dante y Vergil.

-¿qué es eso?- dijo Dante al ver a la grasosa criatura

-al fin has mostrado tu verdadera forma- Vergil desenvaina a Yamato y corre hacia el demonio

-¡VERGIL, DETENTE! La grasa que corre por su piel repela cualquier arma- era tarde, Vergil se dio cuenta demasiado tarde, Yamato fue clavado junto al abanico.

-¡ahora me lo dices mujer!- Vergil estaba molesto con Anggela

-si las armas se le resbalan, será mejor combatirlo en una pelea cuerpo a cuerpo- Dante saca a Gilgamesh
-¡valla! Hasta que empiezas a usar el cerebro- Vergil saca a Beowulf

-¿creen que esto será fácil?- el Demonio llama a más sirvientes demonios

-yo los cubro- Anggela tomó el abanico y fue a pelear contra los demonios. Dante y Vergil lo atacan, cada quien en diferentes partes, pero, al parecer no le hacían ni el más mínimo daño, pues sus golpes y patadas se resbalaban por la grasa

-¡JA! ¡IDIOTAS! Eso no me hace ni cosquillas- ambos se ven y asienten, ambos se transforman en demonios y comienzan a atacarlo, al parecer, ahora le hacían daño, pero, era muy poco.

-¿qué pasa con este demonio? ¿A caso es indestructible?- se dijo Dante al verlo reír

-si pelean sincronizada mente contra él, pueden derrotarlo- dijo Anggela mientras seguía peleando contra los demás demonios

-tal vez tenga razón- Vergil se pone en posición de ataque, al igual Dante, era la misma posición, ambos comienzan a golpearlo, ahora sus golpes tenían más efecto sobre la criatura, ya que poco a poco se debilitaba, hasta que por fin logran hacerlo caer, la caída fue de tan gran impacto que la mansión casi cae. Anggela logra matar a todos los demonios, se vuelve a ellos.

-lo ven, el trabajo en equipo es mejor- Anggela les sonríe

-tal vez- Vergil regresa a la normalidad

-dale algo de crédito a la nena- Dante también regresa a la normalidad –si no hubiera sido por su magnifica idea, esa cosa ya nos hubiera tragado y digerido

-eso te hubiera pasado a ti, eres lento

-¿lento? Se me había ocurrido un grandioso plan y llégate a arruinarlo

-¿tu plan incluía vestirte de pingüino?- Vergil se ríe del traje de Dante. Vergil y Dante discuten. Anggela se acerca a la cabeza del monstruo.

-¿por qué?- dijo viéndolo en el piso -¿por qué hiciste todo esto?

-ella… ella medio todo lo que quise, después de perder lo que más quería, pero jamás me dijo que esto pasaría

-¿ella? Te refieres a…

-si, a Atenea…

Perruzinni, antes conocido como Pierre, vivía muy humildemente en un pequeño pueblo olvidado por Dios. A él no le importaba pues, él vivía feliz a lado de Mona, su amada. El día que decidieron unir sus vidas, con mucho sacrificio lograron juntar el dinero suficiente para poder hacer una ceremonia digna, en la Iglesia Pierre esperaba con anhelo a su amada, pero esta jamás llegó. Pierre fue a buscarla y se horrorizó al verla en el piso con su bello vestido blanco teñido de rojo. Pierre estaba destrozado. Cuando pensó que podría llenar su pesar con alimento, empezó a engordar y en ese momento, una mujer de cabellos rosados se le acercó.

-sabes, puedo hacer que olvides por completo tu pesar- la mujer se sentó junto a él

-¿cómo? No puedes regresarme a Mona- dijo mientras seguía comiendo

-no, pero puedo darte riquezas, y todo lo que desees

-pero ¿cómo?

-sólo debes servirme

La mujer lo transformo, lo hiso multimillonario, pero, su riqueza dependería de los mortales que comiera

-ella sólo te usó ¿no te das cuenta de todo lo que has causado?- Anggela levantó la voz haciendo que Dante y Vergil olvidaran por un momento su pleito

-lo sé, estoy consiente de ello, pero, ¡NO ME ARREPIENTO DE NADA!- el demonio usó su lengua para atrapar a Anggela por el cuello y después tragársela. Al ver la escena, Vergil y Dante corrieron hacia donde estaba el demonio, pero, este en un parpadeo fue hecho puré, Anggela lo cortó por dentro con ayuda de una espada sacada de Angelus Morfis. Al salir, tenía en su mano la pieza de la lanza, además, estaba manchada de negro.

-¿la sangre del demonio es negra?- Anggela estaba confundida

-no parece ser sangre, más bien, parece- Dante toma un poco de lo que cubría a Anggela -¿tinta?

-Tinta ¿Cómo la que se usa para escribir?- Anggela seguía viendo las manchas negras que la cubrían

-así mismo o ¿tú que dices Vergil?- Dante voltea y el demonio azul ya no estaba ahí –se fue ¿Cuándo será el día en que nos espere?

- no tengo idea- Anggela vio un recipiente y lo tomo para guardar una gran cantidad de la sangre del aquel demonio.

-¿para qué quieres eso?- preguntó Dante al ver a Anggela

-puede servir- Anggela cierra el recipiente

De los residuos del demonio, una luz roja se elevó y bajo hasta la altura del pecho de Anggela transformándose en un broche. El techo estaba por caerles encima, pero, una especie de campo de fuerza apareció para cubrir y salvar a Dante y Anggela, pues, al cubrirlos también los llevó lejos del peligro, el campo desapareció. Anggela escuchó una voz en la cercanía de un árbol, haciendo que esta volteara.

-veo que sobreviviste Anggie- la voz provenía de un búho –veo que el demonio que preparé para ti no fue lo suficiente para destruirte

-Atenea, debí saber que eras tu ¿cómo te atreviste a destruir la vida de aquel hombre?

-fue planeado desde el principio, tuve que matar a esa mujer para lograr mi cometido con él, y resultó, pero, creo que para la siguiente, tendré que preparar uno especial para ti, pues los demonios que te acompañan hacen todo el trabajo, no, no, eso es trampa Anggie- Atenea hablaba por medio del búho

-no me detendré hasta hacerte pagar, esto no tiene ningún perdón, tomaré venganza por todos eso inocentes- al finalizar su frase, el búho desapareció

-eso lo veremos… querida sobrina


Aquí termina este capítulo, cada vez se pone más interesante. Nos leemos después